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25 de agosto de 2018

Ponencias en el Encuentro de redes de apoyo al Concejo Indígena de Gobierno, Caracol de Morelia, 2 al 5 de agosto de 2018.


Este es es el listado de ponencias que se entregaron durante el Encuentro de redes de apoyo al Concejo Indígena de Gobierno, realizado en el caracol de Morelia del 2 al 5 de agosto del 2018. Con estos enlaces podrá descargar las distintas ponencias.
 
Si todavía no ha enviado la ponencia que presentó en el Encuentro, puede hacerlo al correo electrónico:
encuentroredes@enlacezapatista.org.mx


RELATORÍAS DE MESAS
Relatoría Mesa 1

Relatorías de la Mesa 2
Relatoría Mesa 3
Relatoría Mesa 4

Ponencias
  1. Red de Solidaridad Con Marichuy Sin Fronteras
  2. Red de Apoyo al CIG Coyoacán
  3. Praxis en América Latina
  4. Max Castillo y German Palma
  5. Instituto de Cultura Politica el despertador
  6. Continuemos abriendo camino
  7. Centro Cultural Makarenko
  8. CriptoPozol
  9. Mesa Cineteca
  10. FPRO
  11. ELCOR
  12. Red de apoyo al CIG Tijuana
  13. Coordinadora Colonias de Ecatepec
  14. Coordinación Metropolitana Anticapitalista
  15. Red Morelense en Apoyo al CIG
  16. Red de apoyo al CIG en Querétaro
  17. Red Universitaria de Apoyo al CIG
  18. Red Universitaria de apoyo al CIG Propuestas
  19. Manifiesto por un mundo donde quepan muchos mundos
  20. Comité Estudiantil Metropolitano
  21. ¿Qué hacer aquí con esto?
  22. Ricardo Bermeo

19 de agosto de 2018

PALABRAS DEL SUB MOISÉS Y EL SUB GALEANO EN LA CLAUSURA DEL ENCUENTRO DE REDES DE APOYO AL #CIG Y SU VOCERA, EN EL CARACOL DE MORELIA, CHIAPAS, EL 5 DE AGOSTO DE 2018. #EZLN #CNI #MARICHUY.

PALABRAS DEL SUB MOISÉS Y EL SUB GALEANO EN LA CLAUSURA DEL ENCUENTRO DE REDES DE APOYO AL #CIG Y SU VOCERA, EN EL CARACOL DE MORELIA, CHIAPAS, EL 5 DE AGOSTO DE 2018. #EZLN #CNI #MARICHUY


Palabra del EZLN en el Encuentro de Redes de Apoyo al CIG from Radio Zapatista on Vimeo.

Audios

Subcomandante insurgente Galeano:

Buenos días, gracias por haber venido, por aceptar nuestra invitación y compartirnos su palabra. Vamos a empezar a explicar cuál es nuestro modo para hacer análisis y valoraciones. Nosotros empezamos por analizar qué pasa en el mundo, luego nos bajamos a qué pasa en el continente, luego nos bajamos a qué pasa en el país, luego la región y luego lo local, y de ahí sacamos una iniciativa que empezamos a subir de lo local, a lo regional, a lo nacional, al continente y al mundo entero.
Según nuestro pensamiento, el sistema dominante a nivel mundial es el capitalismo. Para explicárnoslo y para explicarlo a otros, usamos la imagen de una finca, y le voy a pedir al subcomandante insurgente Moisés que nos relate eso.

Subcomandante insurgente Moisés:

Bueno, entonces, compañeros y compañeras,  entrevistamos a compañeros, a compañeras, bisabuelos, bisabuelas, que estuvieron con su vida, algunos que todavía están vivos y vivas, esto es lo que nos contaron, que nos llevó a pensar entonces que decimos ahora que los ricos, los empresarios, quieren convertir en su finca lo que es el mundo.

Está el finquero, el terrateniente pues, el dueño de miles de hectáreas de tierra y de ahí, cuando él no está pues, el patrón tiene su capataz, que es el que cuida la finca, y de ahí ese capataz busca su mayordomo, que es el que va ahí a exigir que se trabaje su tierra, y ese capataz, ordenado por el patrón, tiene que buscar otro que le llaman caporal, que es el que cuida alrededor de la hacienda, de su casa pues.

Entonces nos contaron de que, en las fincas, hay distintas, de lo que se hace ahí en la finca, hay finca ganadera, hay finca cafetalera, hay finca de caña, donde hacen panela y de milpa y frijol. Entonces lo combinan eso, o sea una finca de diez mil hectáreas, ahí está todo, hay ganadería, caña, frijol, milpa.

Toda su vida la gente está circulando ahí, trabajando ahí, lo que decimos los mozos, o los baldíos, la gente que está sufriendo ahí.

Nos cuentan que entonces, cuando el capataz, porque no está el patrón, pero el capataz es el que queda, y cuando el capataz también quiere salir, busca alguien en los que tiene ahí, que sea igual como él, de cabrón, pues, de exigente, entonces mientras él va a echar su vuelta, deja nombrado, o sea como que busca su amigo, que va a dejar a su cargo para luego llegar y tomar a su mano el capataz.

Vemos eso, que el capataz, o sea el patrón no está, está en otro lado, el capataz decimos que como los países o los pueblos, como decimos porque vemos que ya no es país. Es el Peña Nieto, el capataz; el mayordomo decimos que son los gobernadores y los caporales son los presidentes municipales. Está estructurado de una manera como van a dominar.

También vemos que ese capataz, mayordomo y caporal son los que exigen a la gente y ahí en la finca, nos cuentan los bisabuelos, hay una tienda que le dicen tienda de raya, así nos la contaban, quiere decir que la gente ahí es donde se endeuda, entonces los explotados, explotadas que están ahí, mozos, o mozas como les decimos, ya se acostumbraron que ahí van a comprar su sal, su jabón, lo que necesitan. O sea no manejan dinero, tiene ahí el patrón su tienda y es ahí donde se enlistan, lo que necesitan, su sal, su jabón, el machete, la limadora, o el hacha, compran ahí, y no es porque van a pagar con dinero, sino con su fuerza de trabajo.

Y nos cuentan pues así los bisabuelos que su vida, tanto como mujeres y hombres, es de que entonces les dan lo poco para comer el día de hoy para que mañana continúan trabajándole pues al patrón y así a lo largo de todas sus vidas que la pasaron.

Y comprobamos lo que dicen nuestros bisabuelos porque cuando nosotros salimos en el 94, cuando fuimos tomando pues así las fincas para sacar a esos explotadores encontramos a capataces, a gentes acasilladas, que están acostumbradas, a eso que le digo, que hay tienda de raya, que es donde se endeudan.

Esa gente acasillada nos dijo que no saben qué van a hacer, ahora dónde van a encontrar su sal, su jabón, porque ya no está su patrón, nos preguntaban a nosotros que ahora quién va a ser el nuevo patrón, porque quieren ir ahí, porque no saben qué hacer, donde van a encontrar su jabón, su sal.

Nosotros les dijimos ahorita estás libre, trabaja la tierra, es tuya, así como el patrón que te explotó ahora vas a trabajar, pero ahora para ti, para tu familia, pero entonces se resiste, porque “esta tierra es del patrón”, pero bueno ahí es donde comprobamos, porque estoy hablando de hace cien años, más de cien años, porque nuestros bisabuelos, uno de ellos tiene más o menos 120, 125 años, porque ya tiene más del año que lo entrevistamos a ese compa.

Así lo vimos, eso que sigue pues eso, hoy pensamos que así está el capitalismo, quieren convertir en finca el mundo, o sea, pero son los empresarios transnacionales, voy a mi finca la mexicana, según lo que se le antoja, voy a mi finca la guatemalteca, la hondureña y así.

Y va a empezar a organizar según su interés al capitalismo, así como nos cuentan nuestros  bisabuelos. En una finca hay de todo ahí, café, ganado, maíz, frijol, y en otra finca no, es puro nada más de caña para sacar panela, y en la otra así los fueron organizando los finqueros.

No hay patrón bueno, todos son malos. Aunque nos cuentan nuestros bisabuelos, hay unos buenos pues, pero a la hora de nosotros analizarlo, pensarlo, verlo, simplemente porque no hay tanto maltrato físico, eso es lo que dicen nuestros bisabuelos, eso de que entonces son buenos porque no los chicotean, pero explotados, explotadas, no hay salvación, pero en otras fincas sí, aparte de que entonces estás cansado ya del trabajo y si no les cumples más, te chicotean.

Pensamos que todo eso, lo que les pasó, es lo que va a pasar con nosotros, pero ahora sí ya no sólo nada más en el campo, sino en la ciudad. Porque no es lo mismo así el capitalismo de hace 100 años, 200 años, ya son diferentes su modo de explotación, y ya no sólo en el campo explota ahora sino en la ciudad. Nosotros no lo perdemos de vista eso porque viene, ya están empezando, entonces nos llama la atención será que hay otros, otras, que ven, piensan, comparan igual y así nos la van a hacer.

Entonces eso es lo que me toca explicarles, porque es lo que pensamos vemos los compañeros, las compañeras, como Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante insurgente Galeano:

Entonces lo que nosotros vemos a nivel mundial es una economía depredadora. El sistema capitalista está avanzando de tal forma de destruir lo más que pueda y hay un ensalzamiento del consumo. Parece que el capitalismo ya no parece estar preocupado por quien va a producir las cosas, para eso están las máquinas, pero no hay máquinas que consuman mercancías, entonces está organizando la sociedad mundial dándole prioridad al consumo, entre otras cosas, y no importa lo que quede, es desechable, mientras se saque la ganancia, está volviendo a los métodos que le dieron origen. Por eso nosotros les recomendamos leer la acumulación originaria del capital, que es mediante la violencia, mediante la guerra que se conquistan nuevos territorios.  Como que el capitalismo dejó pendiente una parte de la conquista del mundo en el neoliberalismo y ahora tiene que completarlo, aparecieron nuevas mercancías y esas nuevas mercancías están en territorio de los pueblos originarios, el agua, la tierra, el aire, que todavía no está maleado, está en territorio de los pueblos originarios y van sobre ellos.

Al mismo tiempo el capitalismo enfrenta una crisis que él mismo produjo con ese afán depredador. Uno, es la crisis ambiental que está pegando en todas partes del mundo, que es producto también del desarrollo del capitalismo. El otro es la migración, que está pauperizando y destruyendo territorios enteros y obligando a la gente a migrar buscando vida. Y el otro, que nosotros estamos encontrando coincidencias en varios analistas en todo el mundo, es el agotamiento de los recursos, los picos finales de reservas de petróleo, por ejemplo, ya están por agotarse y son limitados y su reposición tomaría millones de años. Entonces ante esas crisis que el mismo capitalismo provocó, que provoca migración, que provoca catástrofes naturales y que se acerca al límite de los recursos naturales, en este caso, el petróleo, el capitalismo está ensayando un repliegue hacia adentro, como una antiglobalización, para poder defenderse y que está usando a la derecha política como garante de ese repliegue. Se están construyendo muros legales y muros materiales para tratar de defenderse de la migración, que ellos mismos provocaron, y se está tratando de volver a mapear el mundo y sus catástrofes para que éstas no afecten tanto a los centros donde se concentra el capital. Estos muros van a ir proliferando, según nosotros, hasta que se vaya construyendo una especie de archipiélago donde queden los buenos, digamos, los que tienen la riqueza y afuera quedamos todos los demás. Y quien está propiciando este repliegue es la derecha política en varias partes. Todos los que sobren, o consumen o hay que aniquilarlos, hay que hacerlos a un lado, son lo que decimos nosotros, los desechables. Y usamos el ejemplo de los pueblos originarios porque durante mucho tiempo en esta etapa de desarrollo del capitalismo, los pueblos originarios quedaban como los olvidados. Nosotros usábamos el ejemplo de los no natos indígenas, eran los no natos, porque nacían y morían y sin que nadie les llevara la cuenta y esos no natos habitaban en estas zonas, por ejemplo en estas montañas que antes no les interesaban, las buenas tierras fueron ocupadas por las fincas, por los grandes propietarios, y aventaron a los indígenas a las montañas y ahora resulta que esas montañas tienen una riqueza, unas mercancías que quiere también el capital y ahora no hay adonde irse para los pueblos originarios, o luchan y defienden incluso hasta la muerte esos territorios o no hay de otra pues, porque si no, como quiera los quiere pues el gran capital.

Lo vemos pues en todas partes del mundo, luego bajamos al continente, vemos los ejemplos de Ecuador, Brasil, Argentina, Chile, que no solo desplazan a los gobiernos supuestamente progresistas, sino que también los persiguen policiacamente y ascienden pues gobiernos realmente entregados como buenos capataces obedientes al capital, que son como Temer en Brasil, Macri en Argentina, y en Ecuador el que era bueno, porque lo puso Correa, y ahora resulta que es un hijo de la chingada, que es Lenin, paradójicamente se llama Lenin.

Centroamérica se empieza a convertir de un territorio olvidado en un problema para el gran capital porque es un gran proveedor de migrantes y eso le va a asignar a México y en concreto en el sureste mexicano el papel de muro. Cuando Donald Trump dice que quiere construir un muro y todos están pensando en el río Bravo, Donald Trump está pensando en el Suchiate, en realidad el muro está en México para detener a los migrantes centroamericanos. Y esto les puede ayudarles a entender por qué Donald Trump el 2 de julio saludó a Juanito Trump, que había ganado las elecciones en México.
Nosotros seguimos bajando pues a ver cómo están resistiendo nuestras comunidades, ahorita aquí con nosotros está parte de la dirección colectiva del EZLN, 90 comandantas y comandantes, son más pero son los que nos están acompañando esta vez para honrar la visita de ustedes.

Nosotros seguimos caminado con dos píes, la rebeldía y la resistencia, el no y el sí, no al sistema y sí que tenemos que construir nuestro propio camino hacia la vida. Nosotros tenemos nuestra propia fuente de sabiduría, la que es que nos guía cómo debemos hacer, que es nuestra propia tradición, pero pensamos que en los demás casos, es otra, es diferente, nosotros lo que decimos es el zapatismo no se puede exportar ni siquiera a otras regiones de Chiapas, sino que tiene que seguir con su propia lógica.
Aquí hay una especie de disculpa que tenemos que ofrecerles, yo, porque en el Semillero pasado nosotros habíamos previsto que iba a haber un fraude, que López Obrador iba gana e iba a haber un fraude y entonces estábamos pensando cuáles eran las opciones del sistema. Según nuestros análisis, no les importaba un escándalo porque ya habían soportado el de la casa blanca, el de Ayotzinapa, el de Odebrecht, o como se diga esa madre, y la estafa maestra, entonces caso que se hiciera un escándalo por un fraude, Peña Nieto ni le va ni le viene, las posibilidades de una resistencia sostenida y radical del supuesto candidato que iba a ser defraudado eran mínimas, entonces no iba a pasar nada. Una disculpa, porque pensando en esto es que retrasamos la convocatoria a las redes, porque pensábamos que iba a haber protestas, bloqueos y todo y si los jalábamos a lo mejor se quedaban atorados en cualquier parte y por eso se retasó, una disculpa.

Entonces nosotros pensamos ahora por lo que estamos viendo que no nos equivocamos, que en efecto el sistema, de los cuatro candidatos, escogió al que es más de derecha, el señor López. Y la prueba de amor que está dando el señor López al gran capital, al finquero, son los territorios de los pueblos originarios, El día de ayer estuvo López Obrador en Tapachula, la semana pasada estuvo en una reunión secreta, no se sabe con quién, en la  Selva Lacandona, que era para sembrar el millón de hectáreas. Ayer estuvo en Tapachula y estuvo en la empresa que le va a vender los árboles para el millón de hectáreas y la empresa es de Alfonso Romo, o sea el vicepresidente, según esto el jefe de gabinete del gobierno de transición, perdón, del nuevo proyecto de nación.

Hay una especie de nueva religión que se está gestando, como que ya no basta la religión de mercado, que aparece en todos los gobiernos de derecha empiezan a hacerse del poder, que es como una especie de nueva moral que se impone con el argumento cuantitativo y que ataca el quehacer científico, el arte, y la lucha social.

Ya las luchas no es por una demanda sino hay luchas buenas y luchas malas, para que ustedes me entiendan las luchas buenas y las luchas que sirven a la mafia del poder, el arte que sirve a la mafia del poder, el quehacer científico que sirve a la mafia del poder. Todo lo que no se guíe por el nuevo pensamiento único que se está formando es parte del enemigo.

La fe, o la nueva fe que se está gestando ahora, necesita de un individuo excepcional por un lado y de una masa que lo siga, eso ha pasado en otras partes de la historia mundial, ahora va a pasar acá.
Por eso las críticas y señalamientos que hagan ustedes o que hagamos nosotros no se responde con argumentos sino que se dice, por ejemplo, que somos groseros o que tenemos envidia, pero miren a nosotros nos cae bien López Obrador, porque está haciendo exactamente lo que dijimos el 2005, hace 13 años, ahora ya que está entrando, está haciendo exactamente lo mismo, y las advertencias que hicimos hace 13 años con la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, ahora lo pueden ver claramente que no estamos mintiendo, o sea está siguiendo el guión, el señor, nos oponemos a que lo calumnien, no es de izquierda, sólo Paco Ignacio Taibo y Armando Bartra creen que es de izquierda, todos los demás saben que no es de izquierda, entonces por favor no lo estén calumniando al señor López.

Usamos entonces el símil de huevo de la serpiente, esa gente no lee ni sabe de cultura ni nada, hay una película que se llama así, de Ingmar Bergman, y hay una parte donde un doctor, que por cierto era el actor de Kung Fu, explica que lo que está pasando en Alemania, que luego va a hacerse fascista, se puede ver como el huevo de una serpiente, que si lo ves a contraluz se ve adentro lo que trae, y en ese entonces se estaba viendo adentro lo que ahora está pasando.

Ustedes saben que todo el esfuerzo de Morena y de López Obrador desde el primero de julio es por congraciarse con la clase dominante y con el gran capital, no hay ningún indicio, o sea nadie se puede llamar a engaño, no hay ningún indicio que diga que es un gobierno progresista, ninguno. Sus principales proyectos van a destruir los territorios de los pueblos originarios: el millón de hectáreas en la Lacandona, el corredor del Istmo que quieren hacer.

Este nuevo pensamiento va a suplir el argumento de la razón por el argumento cuantitativo: “treinta millones no pueden equivocarse”, que fue el que usó el padre este, no me acuerdo cómo se llama…
Solalinde…

— ése, y que se está usando a cada rato: por qué se oponen a treinta millones, ustedes, por qué, ya en serio, de qué se trata, ¿o están chingando nada más?

Esta nueva forma, nosotros estamos insistiendo que falta el voto que vale, que es el voto de la realidad. Es como se empieza a imponer en el imaginario colectivo la razón de la cantidad sobre la razón argumentada. Nosotros pensamos que a ustedes como nosotros nos valdría madres si en lugar de treinta millones son treinta mil millones de personas, seguiríamos pensando y haciendo lo que estamos haciendo.

Pensamos que tenemos que darle fuerte, porque si no lo que va a pasar es que se va a imponer la mayoría mortal: los muertos y las muertas van a ser la mayoría, y es esa cantidad la que no se está mencionando.

Las temporalidades del gobierno esconden la permanencia de un sistema de dominación, o sea pueden cambiar los gobiernos, pero si el sistema de dominación se mantiene, o sea la finca, el modelo de la finca, no importa que cambie el capataz.

No sabemos ustedes si quieren un capataz bueno o un capataz malo, nosotros no queremos ningún capataz. De qué se sigue, es que nosotros ya lo vimos no necesitamos al capataz, no necesitamos al finquero, ni al mayordomo ni al caporal. Ya vimos nosotros en nuestra experiencia en estos 25 años, ya en diciembre próximo, que sí podemos construir nuestro propio destino.

Les alerto contra la lucha contra la corrupción y la lucha por la ley de seguridad, quiere devolverle al estado nacional, en este caso México, o cualquier parte del mundo, cuando se habla de que se necesita la seguridad, es la seguridad del capital, es la implantación y el perfeccionamiento de un Estado policial: “voy a hacer bien las cosas porque voy a vigilar todo”.

A final de cuentas lo que propuso el supuesto gobierno que va a entrar en diciembre y que dentro de tres días lo declaran presidente electo es “yo voy a ser un buen capataz, voy a tener a la peonada tranquila y contenta y vas a poder sacar lo que quieras”, es decir, lo último que queda de mercancías en cualquier territorio y en lugar de López Obrador pongan Temer, Macri …, Trump lo que sea, ése es el proyecto que tienen.

Sin embargo, el capitalismo de esta etapa como que no sabe qué hacer, quiero la globalización pero necesito refugiarme en las naciones otra vez, porque la globalización está provocando lo que me amenaza: migración, catástrofes naturales, crisis energética.

Le sigue estorbando una cosa que es el Estado nacional, le va a asignar cada vez más la única función para la que nació que es reprimir, con violencia, o con otras formas.

Los planes de desarrollo de los nuevos gobiernos en cualquier parte del mundo no son sino planes de guerra particulares en los territorios donde los planes de desarrollo se van a operar.

Es el objetivo principal, los pueblos originarios, pero no es el único.

Las ciudades van a extenderse como círculo de bienestar o de estabilidad, quiere decir que las zonas que ahora son marginales van a ser conquistadas también, las colonias populares van a ser aventadas cada vez más hacia la periferia, para que el centro vaya construyendo su isla en ese archipiélago que hay.

Nosotros queremos refrendar, lo consultamos con nuestros pueblos, cualquier capataz va a ser enfrentado, cualquiera.  No sólo quien propone una buena administración y una correcta represión, porque ese es el plan de seguridad. También quienes detrás de sueños vanguardistas pretendan imponer su hegemonía, tal vez el resto lo olvide pero nosotros no olvidamos que somos zapatistas.

En nuestra autonomía, con esto que se está manejando que si se va a reconocer o no se va a reconocer, nosotros hicimos este razonamiento: La autonomía oficial y la autonomía real, la oficial es que la reconozcan las leyes. La lógica sería esta: ¿quieres una autonomía? Ahora la reconozco en una ley. Entonces tu autonomía empieza a depender de la ley, ya no sigue sosteniéndose sola. Y luego cuando viene el cambio de gobierno, entonces, “tienes que apoyarme y votar por mí y pedir el voto por mí porque si llega otro gobierno va a quitar la ley que te protege”. Entonces nos convertimos en peones de los partidos políticos, como ha pasado con movimientos sociales en todo el mundo: ya no importa lo que se esté operando en la realidad lo que se esté defendiendo sino lo que la ley reconozca y para nosotros esas leyes no valen.

Les advertimos que viene un alud, un tsunami de análisis frívolos y chabacanos, de nuevas religiones laicas, de profetas menores, muy menores, pero tienen la plataforma para hacer eso. Este argumento que se usa en cierto sector dela lucha social que dice que no es posible  cambiar el sistema, lo que hay que hacer es administrar o limar sus filos para que no lastime mucho, o sea que podemos convertirnos en buenos capataces, o incluso llegar a hacer un buen capitalismo o que es posible cambiar el sistema desde dentro: que recuerde la izquierda toda su trayectoria histórica de que está en el charrismo oficial, porque va a tirar al charro, y llevan años y años y ya el sindicalismo oficial valió madres y como quiera ya no hubo ese cambio.

Va a haber un truene de la ciudadanización, nosotros queremos advertirles sobre conceptos que usan en sus valoraciones o que pueden llegar a usar, si entendemos que la cosa si es contar un cuento y todo eso, y otra cosa es hacer un análisis. El concepto ciudadano es una mierda, compañeros, ciudadano es el compa que está mojándose ahí y Carlos Slim. Los jóvenes: jóvenes son los hijos de Peña Nieto y los que están ahorita ahí esperando a ver a qué horas empieza el Comparte. Todos los conceptos que eliminen la división o que no aludan a una división de clase, de los explotadores y explotados, y permiten que convivan unos y otros, esta transversalidad, como dicen ustedes, entre el capital y el trabajo, no sirven para nada, no explican nada y los llevan a una convivencia perversa entre explotados y explotadores, que por un momento parece que son lo mismo, pero no son así.
Va a venir este intento, este salto imposible hacia atrás, hacia el estado de bienestar, al estado benefactor, (…) de que el viejo PRI, por eso alguien bromeaba, que la cuarta transformación era PNR, luego PRM, luego PRI, ahora va a ser el PRIMOR, ésa es la cuarta transformación a la que se refieren. Nosotros pensamos que ni siquiera es posible, ustedes están muy jóvenes, pero hacer muchos años había una discusión entre reforma y revolución. Mientras unos, los radicales querían la revolución, y los fresas, la reforma. Esta discusión se daba en las ágoras de entonces que eran los cafés, era discusión de cafés. Ahora pueden seguir discutiendo en los nuevos cafés, que son las redes sociales y los comités centrales son ahora los influencers en las redes sociales.  Nosotros pensamos que ni siquiera es necesario discutir eso, es nuestro punto de vista, probablemente estamos equivocados, porque la reforma no es posible ya, o sea lo que destruyó el capitalismo ya no es salvable, ya no puede haber un capitalismo bueno, tenemos que destruirlo totalmente. Y parafraseando lo que dijeron las compañeras zapatistas en el encuentro de mujeres: no basta con que le prendamos fuego, hay que cuidar que se acabe completamente, que no quede nada.

En cambio, la contrarrevolución social sí es posible y no sólo es posible, sino que va a acechar continuamente, porque van a tratar de aniquilarnos, toda lucha externa a este proceso de domesticación que va a seguir van a tratar de aniquilarla, sobre todo por violencia, no sólo en marginación, no sólo en calumnias, sino que va a incluir los ataques paramilitares, militares, policiacos. Para todo aquel que desafíe estas reglas nuevas, pero también las viejas, no va a haber amnistía ni perdón ni absolución ni abrazo ni foto. Va a haber la muerte y la destrucción.

Hay una cierta esquizofrenia en este sistema mundial, que les estamos diciendo, que el gobierno le estorba al gran capital, pero al mismo tiempo lo necesita, entonces está negociando cuál es su lugar, su lugar es un Estado policiaco, u sistema policial, ya no sólo la policía que hay o el ejército que hay, sino también la nueva policía, o sea los nuevos camisas pardas o camisas morenas, si le quieren poner ustedes, que va a ser esta masa que va a estar atacando a los movimientos sociales.

Luego viene un rollo muy complejo, que luego mejor luego se los escribimos…

Frente a esto, nosotros hablamos con nuestros compañeros, los comandantes, las comandantas, y así nos fuimos consultando y dijimos, bueno, si nosotros decimos esto, qué va a pasar, nos vamos a quedar solos, nos van a decir que somos marginales, que estamos quedándonos fuera de la cuarta transformación o de la nueva revolución o como ustedes quieran llamarle. Y vamos a tener que remar contra corriente otra vez, que no es nada nuevo para nosotros y nosotras esto de quedarnos solos.

Y entonces nos preguntamos: ¿tenemos miedo de esto, de quedarnos solos, tenemos miedo de mantenernos en nuestras convicciones, de seguir luchando por ellas, tenemos miedo de que quien estaba a favor se ponga en contra, tenemos miedo de no rendirnos, de no vendernos, de no claudicar? Y entonces concluimos: nos estamos preguntando que si tenemos miedo de ser zapatistas. No tenemos miedo se ser zapatistas, lo vamos a seguir siendo.

Nosotros pensamos que junto con ustedes, con todo en contra, porque no tenían los medios, ni el consenso, ni la moda, ni la paga, con todo eso, incluso tuvieron ustedes que poner paga, alrededor de un colectivo de originarios y de una mujer pequeña, chaparrita, esa sí morena, del color de la tierra, denunciamos un sistema depredador y defendimos la convicción de una lucha.

Entonces cuando nosotros hablamos con nuestros jefes y les preguntamos si tienen miedo y nos dijeron que no, entonces andamos buscando a otras personas  que no tengan miedo, entonces les pregunto: ¿Tienen miedo?
  • ¡No!
Ahí lo vean, o si no, vamos a buscar a otro lado.

Nosotros pensamos seguir del lado de los pueblos originarios, tal vez algunas de las redes todavía piensan de que estamos apoyando a los pueblos originarios, van a ver conforme avance el tiempo que va a ser al revés, nos van apoyar con su experiencia, sus formas organizativas, ahí vamos a aprender, porque si hay alguien experto en tormentas, son los pueblos originarios. Ya les han tirado de todo y ahí están, aquí estamos pues.

Pero pensamos también y decimos, claro, que no basta, que tenemos que incorporar nuestro horizonte, nuestras realidades, con sus dolores y sus rabias, o sea que tenemos que ir caminando hacia la siguiente estación: la construcción de un Concejo que incorpore las luchas de todos los oprimidos, de los desechables, de las desaparecidas y asesinadas, de los presos políticos, de las mujeres agredidas, de la niñez prostituida, de los calendarios y geografías que trazan el mapa imposible para las leyes de la probabilidad, las encuestas y las votaciones: el mapa contemporáneo de las rebeldías y las resistencias en todo el planeta. Si ustedes, junto con nosotros, vamos a desafiar la ley de probabilidad, es decir, que no hay ninguna ley de probabilidad, o muy pequeña, de que lo logremos. Si vamos a desafiar las encuestas, los millones en las votaciones y las numeralias que el poder ofrece para rendirnos o para desmayarnos, tenemos que hacer más grande al Concejo.

Hasta ahora es solo un pensamiento que expresamos en voz alta, pero queremos construir un Concejo que no absorba y anule todas las diferencias, sino que las potencie con el mandar entre otroas, otras y otros que tengamos el mismo empeño.

Por eso, con el mismo razonamiento, estos parámetros no deberían tener como límite la geografía impuesta por banderas y fronteras: debería ser internacional.

Lo que estamos proponiendo es no solo que el Concejo Indígena deje de ser sólo indígena, sino también deje de ser nacional. Por lo tanto, nosotras, nosotros, nosotroas, como zapatistas que somos, proponemos que se lleve a consulta, además de todas las propuestas que se han vertido en este encuentro, lo siguiente:

1.- Refrendar nuestro apoyo al Congreso Nacional Indígena (CNI) y al Concejo Indígena de Gobierno (CIG).

2.- Crear y mantener canales de comunicación abiertos y transparentes entre quienes nos conocimos en el andar del CGI y su vocera.

3.- Iniciar o continuar el análisis-valoración de la realidad en la que nos movemos, haciendo y compartiendo dichos análisis y valoraciones, así como las propuestas de acción coordinadas.

4.- Proponer el desdoblamiento de las redes de apoyo al CIG para, sin dejar el apoyo a los pueblos originarios, abrir ya el corazón a las rebeldías y resistencias que emergen y perseveran en donde cada quien se mueve, en el campo y la ciudad, sin importar las fronteras.

5.- Iniciar o continuar la lucha que apunte a engrandecer las demandas y el carácter del CIG de modo que vaya más allá de los pueblos originarios e incorpore a trabajadores del campo y la ciudad y a los desechables que tienen historia y luchas propias, es decir, identidad.

6.- Iniciar o continuar en el análisis- discusión que apunte al nacimiento de una coordinación o federación de redes que evite el mando centralizado y vertical, y que no escatime el apoyo solidario y la hermandad entre quienes la forman.

7.- Celebrar una reunión internacional de redes, o como quiera que se llame, nosotros proponemos que ahora nos llamemos RED DE RESISTENCIA Y REBELDÍA… y cada quien su nombre, en diciembre de este año puede conocer y analizar y evaluar lo que decide y proponga en el CNI y su Concejo Indígena de Gobierno, también para conocer los resultados de la consulta a la que se llama en esta reunión, en la que estamos ahorita. Para esto ofrecemos, si les parece, el espacio de alguno de los caracoles zapatistas.

Nuestro llamado pues no es solo a los originarios, es todoas, a todos y a todas quienes se rebelen y resisten en todos los rincones del mundo.

Gracias.

6 de julio de 2018

CONVOCATORIA A UN ENCUENTRO DE REDES DE APOYO AL CIG, AL COMPARTE 2018: “Por la vida y la libertad”; Y AL 15° ANIVERSARIO DE LOS CARACOLES ZAPATISTAS: “Píntale caracolitos a los malos gobiernos pasados, presentes y futuros”

Julio del 2018.

A l@s individu@s, grupos, colectivos y organizaciones de las Redes de Apoyo al CIG:
A la Sexta Nacional e Internacional:

Considerando que:

Primero y único:

La Gran Final.

  Llega usted al gran estadio. “Monumental”, “coloso”, “maravilla arquitectónica”, “el gigante de concreto”, calificativos parecidos se repiten en las voces de los locutores que, a pesar de las distintas realidades que describen, coinciden en resaltar la soberbia construcción.

  Para llegar a la grandiosa edificación, usted ha tenido que sortear escombros, cadáveres, suciedad.  Cuentan quienes más años cuentan, que no siempre fue así; que antes, en torno a la gran sede deportiva, se levantaban casas, barrios, comercios, edificios, ríos y arroyos de gente que uno esquivaba hasta casi toparse de narices con el gigantesco portón, que sólo se abría cada tanto tiempo, y en cuyo dintel se leía: “Bienvenido al Juego Supremo”. Sí, “bienvenido”, en masculino, como si lo que ocurriera dentro fuera cosa sólo de varones; como antes los sanitarios, las cantinas, la sección de máquinas y herramientas de las tiendas especializadas… y, claro, el futbol.

  Pero, a vuelo de pájaro, la imagen vista bien podría ser un símil de un universo contrayéndose, dejando en su periferia muerte y destrucción. Sí, como si el Gran Estadio fuera el hoyo negro que absorbe la vida a su alrededor y que, aún insaciable, eructa y defeca cuerpos sin vida, sangre, mierda.

  Desde cierta distancia, se puede apreciar el inmueble en su totalidad. Aunque ahora sus erróneas disposiciones arquitectónicas, sus fallas estructurales en cimientos y edificaciones, sus cambiantes decoraciones al gusto del equipo ganador en turno, aparecen cubiertas por una tramoya que abunda en llamados a la unidad, la fe, la esperanza y, claro, la caridad. Como si se ratificara así esa semejanza entre cultos religiosos, políticos y deportivos.

  Usted no sabe mucho de arquitectura, pero le molesta esa insistencia casi obscena en una escenografía que no coincide con la realidad. Colores y sonidos proclamando el fin de una era y el paso al mañana soñado, la tierra prometida, el reposo que ya ni la muerte promete (se dice usted mientras hace un recuento de sus cercanas, personas desaparecidas, asesinadas, “exportadas” a otros infiernos, y cuyos nombres se diluyen en estadísticas y promesas de justicia y verdad).

  Como en la religión, la política y los deportes, hay especialistas. Y usted no sabe mucho de nada.  Le marean los inciensos, salmos y alabanzas que pueblan esos mundos. Usted no se siente capaz de describir el edificio, porque usted anda otros mundos, sus largos y tediosos caminos transcurren en lo que, desde los soberbios palcos del gran estadio, se podría llamar “el subsuelo”. Sí, la calle, el metro, el colectivo, el vehículo en abonos o pagado con cargo a otros abonos (una deuda siempre pospuesta y siempre creciente), el camino de terracería, las rutas de extravío que conducen a la milpa, a la escuela, al mercado, al tianguis, al trabajo, al jale, a la chinga.

  Usted se inquieta, sí, pero el optimismo de dentro del gran estadio es mayoritario, abrumador, a-v-a-s-a-l-l-a-n-t-e, y desborda hacia afuera.

  Como en esa canción que usted recuerda vagamente, el espectáculo que ya terminó, unió “al noble y al villano, al prohombre y al gusano”. En esos momentos la igualdad fue reina y señora, no importa que el silbatazo final haya vuelto a cada quien a su lugar. Basta del olvido de que cada uno es cada cual, de nuevo, “y con la resaca a cuestas/ vuelve el pobre a su pobreza, /vuelve el rico a su riqueza /y el señor cura a sus misas /se despertó el bien y el mal/ la zorra pobre vuelve al portal, / la zorra rica vuelve al rosal, / y el avaro a las divisas”.

  Y es que, ahora le informan a usted ruidos e imágenes, el partido ha finalizado. La gran final tan esperada y temida, concluyó y el equipo vencedor recibe, con falsa modestia, los clamores de los espectadores. “El respetable público”, dicen voceros y cronistas. Sí, así se refieren a quienes han participado activamente con gritos, porras, hurras, insultos y diatribas, desde las gradas, como espectadores a quienes sólo en la gran final se les permite simular que están frente al balón y que su grito es el puntapié que dirige el esférico “al fondo de las redes”.

  ¿Cuántas veces ha escuchado usted eso? Muchas, ¿vale la pena contarlas? Las derrotas reiteradas, la promesa que a la que sigue sí, que el árbitro, que el campo, que el clima, que la luz, que la alineación, que la estrategia y la táctica, que etcétera. Al menos la ilusión actual alivia esa historia de fracasos… a la que luego se sumará la desilusión prevista.

  En las afueras del recinto, una mano maliciosa ha rayado, en el soberbio muro que rodea el estadio una sentencia: “FALTA LA REALIDAD”. Y no conforme con su herejía, la mano le ha agregado trazos y colores a las letras, tan variados y creativos que ya no parecen pintados. Ya no es un grafiti, sino una inscripción como grabada con cincel, manchando el concreto. Una huella indeleble en la apática superficie del muro. Y, para colmo, el último trazo de la “D” final ha abierto una grieta que se alarga hasta el basamento. Un cartel, roto y descolorido, con la imagen de una feliz pareja heterosexual, con un par de hijos, niño y niña, y con el encabezado de “La Familia Feliz”, trata en vano de ocultar la hendidura que, tal vez por un efecto óptico, parece rasgar también la feliz imagen de la familia feliz.

  Pero ni el ruido interno que hace vibrar las paredes del estadio logra disimular la grieta.

  Dentro, aunque el partido ha terminado, la muchedumbre no abandona el estadio. Aunque no tardará mucho en que sea de nuevo expulsada de vuelta al valle de ruinas, la multitud embelesada se hace eco de sus propios gritos e intercambia anécdotas: quién gritó más fuerte, quién hizo la mejor burla (se dice “meme”), quién divulgó la mentira más exitosa (el número de “likes” determina el grado de verdad), quién lo supo desde un principio, quién nunca dudó. En las tribunas, algunos, algunas, algunoas, intercambian análisis: que “¿sí viste que los contrarios cambiaron de camiseta en el medio tiempo y que ahora festejan la victoria quienes iniciaron el encuentro con el uniforme del equipo rival?”; que “el árbitro (el siempre “árbitro vendido”) ahora sí cumplió porque la victoria del equipo todo lo limpia y enaltece”.

  Algunos, algunas, algunoas, más escépticos, ven con desconcierto que, entre quienes celebran el triunfo, están los que jugaron y juegan en equipos rivales. Tratan, pero no entienden. O sí entienden, pero no es hora de entender, sino de festejar.  Para dejárselos claro, una pantalla gigante parpadea con la tonada visual de moda: “Prohibido Pensar”.

  La noche ha pospuesto su llegada, piensa usted. Pero se da cuenta de que son los reflectores y los fuegos de artificio los que simulan claridad. Claro, una claridad selectiva. Porque allá, en aquel rincón, unas gradas se han derrumbado y los equipos de rescate no acuden, ocupados como están en el festejo. La gente no se pregunta cuántos muertos, sino de cuál equipo eran seguidores. Más allá, en ese otro rincón oscuro, una mujer ha sido agredida, violada, secuestrada, asesinada, desaparecida.  Pero, vamos, es sólo una mujer, o una anciana, o una jóvena, o una niña. Los medios, siempre en sintonía con los tiempos que corren, no preguntan el nombre de la víctima, sino si portaba su playera de tal o cual equipo.

  Pero no es tiempo de amarguras, sino de fiesta, de brindis, del f-i-n-d-e-l-a-h-i-s-t-o-r-i-a mi buen, del comienzo de un nuevo campeonato. Fuera, la oscuridad parece el colofón pictórico para la zona devastada. Sí, piensa usted, como un escenario de guerra.

  El barullo le reclama atención. Usted trata de tomar distancia para comprender el impacto de ese gran triunfo de su equipo favorito… mmh… ¿era su equipo favorito? Ya no importa, el triunfador siempre fue y será el equipo favorito de las mayorías. Y, claro, todos sabían que el triunfo era inevitable, y en tribunas se suceden las explicaciones lógicas: “sí, no era posible otro resultado, sólo el de la copa embriagante coronando los colores del equipo favorito.”

  Usted trata, sin conseguirlo, de hacer suyo el entusiasmo que inunda las tribunas, los palcos, y parece llegar hasta el punto más alto de la construcción donde, lo que se adivina es una lujosa habitación, refleja en sus vidrios polarizados las luces, los gritos y las imágenes.

  Usted recorre las tribunas con dificultad, la gente se abarrota en pasillos y escaleras. Busca usted algo o alguien que no lo haga sentir extraño, camina como un extraterrestre o un viajero del tiempo que aterriza en un calendario y una geografía desconocidos.

  Se detiene un poco donde dos personas de edad miran con atención una especie de tablero. No, no se trata de ajedrez. Ahora que usted se ha acercado lo suficiente, ve que se trata de un rompecabezas con apenas algunas piezas engarzadas y sin la figura final siquiera esbozada.

  Una persona le está diciendo a la otra: “Bueno, no, no me parece que sea ficción. Después de todo, el pensamiento crítico debe partir de una hipótesis, por alocada que parezca. Pero no debe abandonar el rigor para confrontarla y verificar si procede, o hay que buscar otro punto de arranque.” Y, tomando una de las piezas del rompecabezas, esa persona la muestra y dice: “por ejemplo, puede ser, a veces, que lo pequeño ayude a entender lo grande. Como si en esta pequeña parte pudiéramos adivinar o intuir la figura ya completada”. Usted no escucha lo que sigue, porque los grupos vecinos gritan contra ese extraño par y acallan sus palabras.

  Alguien le ha pasado un volante. “Desaparecida” se lee, y una imagen de una mujer cuya edad usted no puede determinar. ¿Una anciana, una mujer madura, una jóvena, una niña? El viento le arrebata el volante y su vuelo se confunde con las serpentinas y el confeti que nublan la vista.

  Y hablando de niñas…

  Una niña, pequeña, de piel oscura, de ropas extrañas de tan coloridas y adornadas, mira el estadio, las tribunas, las luces multicolores, las sonrisas de vencedores y vencidos, alegres las primeras, maliciosas las segundas.

  La niña tiene una duda. Se adivina en la expresión de su rostro, en su mirada inquieta.

  Usted se siente generoso, al fin al cabo usted ha ganado… mmh… ¿ha ganado? Bueno, no importa.  Usted se siente generoso y, solícito, le pregunta a la niña qué busca.

  La niña le responde: “el balón”. Y, sin voltear a verlo a usted, sigue con su mirada barriendo la gran construcción.

  “¿El balón?”, pregunta usted como si la pregunta viniera de otro tiempo, de otro mundo.

  La niña suspira y añade: “bueno, de ahí que tal vez lo tiene el dueño”.

  “¿El dueño?

  “Sí, el dueño del balón, y del estadio, y del trofeo, y de los equipos, y de todo esto”, dice la niña mientras con sus manitas intenta abarcar la realidad concentrada en el gran estadio.

  Usted trata de encontrar las palabras para decirle a la niña que esas preguntas no vienen al caso, o cosa, según, pero entonces usted recuerda…, o más bien no recuerda haber visto el balón. En su mente le aparece una imagen borrosa, cree que al inicio del partido, del esférico con sus gajos manchados por “nuestros amables patrocinadores”. Ni siquiera en los goles anotados lo ubica.

  Pero ahí está la pantalla del marcador, y la pantalla marca la realidad que importa: tal ganó, tal perdió. Ningún marcador señala quién es el dueño ni siquiera del marcador, mucho menos quién es el dueño del balón, de los equipos, de las tribunas, de las “cámaras y micrófonos”.

  Además, el marcador no es un marcador cualquiera. Es el más moderno que existe y costó una fortuna. Incluye el VAR para ayudar a sus empleados a sumar o restar puntos en la pantalla, y para las repeticiones instantáneas o reiteradas de cuando “juntos hicimos historia”. Y el marcador no marca los goles, sino los gritos. Gana quien más grite, entonces ¿quién necesita el balón?

  Pero entonces usted revisa sus recuerdos y nota algo extraño: minutos antes del final del partido, la porra, la barra, la fanaticada del equipo contrario guardó silencio. Y los gritos de los seguidores del equipo ahora triunfador no tuvieron rival. Sí, muy extraña esa súbita retirada. Pero más extraño es que, cuando en la pantalla del marcador no se reflejaban aún los resultados, ni siquiera los parciales, el equipo contrario volvió a la cancha sólo para felicitar al triunfador… que todavía no era triunfador. En los altos y lujosos palcos del estadio estalló la algarabía y los colores de sus pendones eran ya los del equipo ganador. ¿A qué hora cambiaron de favorito?  ¿Quién ganó realmente? Y sí, ¿quién es el dueño del balón?

  “¿Y por qué quieres saber quién es el dueño?”, cuestiona usted a la niña, porque le parece que, no obstante sus dudas, es tiempo de silbatos y matracas, y no de preguntas necias.

  “Ah, porque ése no pierde. No importa qué equipo gane o pierda, el dueño siempre gana.

  Usted se incomoda con la duda que eso plantea. Y se incomoda más al ver a quienes declaraban que el equipo ahora triunfador traería desgracias, celebrando un triunfo que, apenas unas horas antes, no era suyo. Porque no se ve que hayan perdido, más bien festejan como si el triunfo fuera suyo, como si dijeran “ganamos otra vez”.

  Usted está a punto de decirle a la niña que deje la amargura en otro lado, que tal vez esté en sus días, o en la depre, o no entiende nada, después de todo es sólo una niña, pero en eso el respetable prorrumpe en un alarido: el equipo vencedor regresa a la cancha para agradecer al respetable su apoyo. La gente-gente sigue en las tribunas y contempla, arrobada, a los modernos gladiadores que han vencido a las bestias… ¡un momento!, ¿no son las bestias quienes ahora abrazan y festejan y cargan en hombros al equipo vencedor?

  Usted se ha quedado pensando en lo que dijo la niña. Y recuerda entonces, inquieto, que el equipo contrario, conocido por su rudeza, mañas y trampas, abandonó el partido justo antes de que sonara el silbatazo final. Sí, como si temiera que su inercia propia, pudiera hacerlo triunfador (con trampa, claro) y, para evitarlo, se retirara completamente. Y con él, desaparecieron sus porras, sus fanáticos, sus, ahora usted lo recuerda, contados banderines y banderas.

  La algarabía sigue. Al parecer en tribunas no importa el absurdo que transcurre en el centro del campo, donde el pódium espera la premiación final.

  Usted se hace eco de la pregunta de la niña y, con timidez, cuestiona a su vez:

  “¿Quién es el dueño del balón?

  Pero el grito masivo se traga su pregunta, y nadie le escucha.

  La niña le toma de la mano y le dice: “Vámonos, tenemos que salir

  “¿Por qué?”, pregunta usted.

  Y la niña, señalando la base de la gran edificación, responde:

  “Se va a caer”.

  Pero nadie parece darse cuenta…  Un momento, ¿nadie?

(¿continuará?)

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  En base a lo anteriormente expuesto, la Comisión Sexta del EZLN invita a l@s individu@s, grupos, colectivos y organizaciones que apoyaron y apoyan al CIG y, claro, que todavía piensan que los cambios que importan nunca vienen de arriba, sino de abajo (además de que no hayan mandado su cartita de adhesiones y peticiones al capataz futuro) a un:

Encuentro de redes de apoyo al Concejo Indígena de Gobierno.

  Con la siguiente propuesta de temario:

.- valoraciones del proceso de apoyo al CIG y su vocera Marichuy, y de la situación según la perspectiva de cada grupo, colectivo y organización.

.- propuestas de pasos a seguir.

.- propuestas para regresar a consultar con sus grupos, colectivos, organizaciones, lo ahí planteado.

Llegada y registro: jueves 2 de agosto del 2018; registro y actividades los días viernes 3, sábado 4 y domingo 5 agosto.

Para registrarse como participante en el encuentro de redes, la dirección es:


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  También, las comunidades indígenas zapatistas, invitan a quienes tienen al arte como vocación y anhelo, al:

CompARTE POR LA VIDA Y LA LIBERTAD

“Píntale caracolitos a los malos gobiernos pasados, presentes y futuros”

Del 6 al 9 de agosto del 2018.

Llegada y registro: cuando puedan del 6 al 9 de agosto.

Clausura el día 9, 15° aniversario del nacimiento de los caracoles zapatistas.

El programa será según quiénes se apunten, pero seguro ahí estarán musiquer@s, teatrer@s, bailador@s, pintor@s, escultor@s, declamador@s, etceter@s, de las comunidades zapatistas en resistencia y rebeldía.

Para registrarse como participante y/o asistente, la dirección es:


Todo en el caracol de Morelia (donde fue el encuentro de mujeres que luchan), en la zona Tzotz Choj, tierra zapatista en resistencia y rebeldía.

Mucho ojo: Traigan su vaso, plato y cuchara, porque las mujeres que luchan ya aconsejaron de no usar desechables que contaminan, además de que dejan un tiradero.  No sobra si trae un su focador (o lámpara de mano), su loquesea para poner entre el digno suelo y su muy digno cuerpo, o casa de campaña. Su impermeable o nailon o equivalente por si llueve. Sus medicinas y comida especial si las requiere. Y cualquier otra cosa que luego le vaya a faltar y, cuando nos deje sus críticas, nosotr@s podamos responder “les avisamos antes”. Para las personas ya de edad, “de juicio” como decimos acá, veremos de, en lo posible, darles alojamiento en alguna parte especial.

Nota: sí se permitirá el acceso a varones y a otras minorías.

Por la Comisión Sexta del EZLN.

Subcomandante Insurgente Moisés.             Subcomandante Insurgente Galeano.

México, 4 de julio del 2018.

P.D.- No, nosotras, nosotros, zapatistas, NO nos sumamos a la campaña “por el bien de todos, primero los huesos”.  Podrán cambiar el capataz, los mayordomos y caporales, pero el finquero sigue siendo el mismo.  Ergo…
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