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11 de septiembre de 2020

UN CHILE IGUALITARIO... LIBRE. Entrevista con Marco Sánchez Maturana, del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

a Valentina Palma, Marco Aguirre y su hija Esperanza... a Santiago Maldonado... al pueblo mapuche.

Por: Sebastián Liera.
Cabello largo y afectado por unas cuantas rastas, Marco llega puntual a nuestra cita en una de las esquinas de la plaza en el centro de Coyoacán. Nadie podría imaginar con sólo verlo, que sobre este joven de entonces apenas unos 29 años de edad pesaran cargos que de estar detenido lo tendrían toda su vida tras las rejas en el penal de alta seguridad de Santiago de Chile acusado de lesiones graves contra civiles y carabineros.
1999, el año en que me concediera esta entrevista, contaba entonces algunas historias de dignidad que corrían paralelas de la mano de los pobladores de Amador Hernández, Chiapas, resistiendo el acoso militar, y del movimiento estudiantil universitario en la máxima casa de estudios del país que, amén de sus contradicciones, resistía a la intentona de privatizar la educación superior.
Han transcurrido 21 años desde aquella charla bajo el sol de la capital mexicana; sin embargo, las palabras de Marco todavía resuenan vigentes trazando frente a la grabadorcita la claridad de su posición política. Sirva, pues, este revisitar de aquellas palabras hoy, 11 de septiembre de 2020, a 47 años del golpe militar que derrocara por la fuerza al gobierno socialista del compañero Salvador Allende y del inicio de una larga noche que no solo aplazara el sueño de un mundo nuevo y mejor para nuestrxs hermanxs chilenxs, sino para toda Latinoamérica.
Hace casi 15 años, el 10 de diciembre de 2006, publicamos aquí mismo esta entrevista; entonces, la naturaleza había tenido un curioso acuerdo con la celebración del día internacional de los derechos humanos llevándose al dictador Augusto Pinochet, orquestador del golpe militar que intentara acallar, sin conseguirlo, “el pensamiento y la acción de un estadista con visión de mundo y de futuro, de un hombre que vivió, amó y vio la vida en forma intensa y profunda y que por eso pudo dar forma a un proyecto para hacerla mejor, más digna, más justa para el ser humano, que fue el centro de su preocupación”(1): el compañero Salvador Allende.
La muerte de Pinochet nos daba alegría y tristeza al mismo tiempo. Alegría, porque al fin el cómplice de encarcelar a la dignidad y perseguir a la esperanza chilenas dejaría de contaminar con su sola presencia las grandes alamedas; pero, tristeza, más aún, vergüenza, porque la democracia (ése sistema que tanto alaban quienes llenan su boca de palabras como orden y legalidad) no fue capaz de enjuiciar y condenar al tirano. Me gustaría pensar que no sucederá igual con Echeverría, pero éste régimen no me da muchos motivos para abrigar la esperanzas de ver al genocida tras las rejas antes que muerto; muchos menos ahora que el actual residente en Palacio Nacional para rendirle homenajes (¿involuntarios?) con su modus operandi de gobernar.



Chileno de nacimiento, Marco Sánchez Maturana tenía escasos tres años cuando por Radio Magallanes Allende se despedía del pueblo que lo había llevado a la presidencia a través de las urnas en 1970: “Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor”. Ahora (1999), Marco vive en la Ciudad de México donde estudia Antropología Social en espera de que se regularice su estancia legal, ya que desde 1997, debido a una orden de detención girada en Chile y al posterior trámite de su extradición, Naciones Unidas, a través del ACNUR, le otorgó la condición de refugiado político.
Las circunstancias que me motivaron a dejar mi país son diversas —dice mientras sostiene entre las manos un libro blanco cuyo forro delata que ha sido varias veces leído y vuelto leer—. Una de estas circunstancias es que la universidad pública en Chile es una de las más caras del mundo: la carrera más barata cuesta unos 200 dólares mensuales. Por una segunda parte, la militancia que yo había tenido dentro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez me lleva a condescender en una problemática con la justicia civil y militar, y una de las alternativas que tenía era abandonar el país.
Esto se agrava una vez que aquí, a México, llega Patricio Ortiz, uno de los fugados de la cárcel de alta seguridad. Con Patricio Ortiz hay una relación muy vasta, muy amena, muy de cerca. Yo conocí a su hermano, Pedro Ortiz, asesinado en el año 92 en una fuga también. Una vez de que ocurre esto de que los cuatro compañeros fugados se encuentran acá y que son delatados por gente de la misma organización, ellos, en un acto de buena fe y más que nada de obtener un resguardo, recurren a mí como militante que, bueno, hasta ese momento estaba descolgado yo aquí, y ellos asumen una instancia de cuidado, de protección, para que los haga salir del país.
Todas estas situaciones son conocidas por el gobierno chileno así que se me acusa de ocultamiento y formación de grupos de combate y, México, la Secretaría de Gobernación a través del Instituto Nacional de Migración, llega a plantearse mi deportación porque Chile pide mi extradición. Gobernación me tiene recluido durante seis meses en la cárcel migratoria de Iztapalapa, donde la ONU, a través de ACNUR [el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados], le manifiesta al gobierno mexicano que mi vida peligra ya que pesaría sobre mí una condena de presidio perpetuo a cumplirse en la cárcel de alta seguridad de Santiago.
Marco hace una pequeña pausa como buscando las palabras. Mira el libro que trae entre las manos y del que guiado por mi propia curiosidad alcanzo a leer el título: Salvador Allende en el umbral del Siglo XXI. Voltea y me descubre mirando en la portada la fotografía de un mural donde al rostro de Allende lo limita la silueta de la geografía de Chile; alarga entonces una ligera sonrisa que yo aprovecho para preguntar acerca de la vida política de su país actualmente y si cree que la democracia ha llegado por fin a Chile o habita nada más en los discursos de la clase política.
En Chile se vive una seudo-democracia donde la mayoría de los presos son jóvenes. Hombres y mujeres que lucharon y siguen luchando, ahora desde la prisión, para reivindicar la democracia chilena golpeada en el año 73. Desde el punto de vista social se vive un fraude, conocido por lo que es la Constitución de 1980. Augusto Pinochet Ugarte y su asesor, su mentor político, Jaime Guzmán idean esta constitución para guiar al país dentro de lo que se llamaría la “doctrina de seguridad nacional”, a través del sometimiento por conducto del ejército y de los militares como gobernantes y como integrantes del área judicial.
Chile no puede tener una democracia, porque se rige por una constitución que fue hecha y aprobada a molde de lo que es el neoliberalismo chileno, de lo que es el militarismo. Esto no da paso a que una sociedad se pueda desenvolver democráticamente.
Digo esto porque, por ejemplo, uno de los artículos, el cual no me permite volver a mi tierra, el artículo 8º, que trata sobre el control de ley de armas y explosivos, y su ley reglamentaria, la Ley 17.798, la ley antiterrorista y contra grupos de combate en su modalidad de grupos subversivos con armamento de uso exclusivo del ejército, es un artículo muy fuerte dentro de la Constitución y esto tiene a gran parte de la juventud chilena en el exilio; digo gran parte porque somos varios, alrededor de cien los jóvenes que no podemos volver a nuestro territorio.
Este artículo y esta ley son legalmente aprobados en un plebiscito fraudulento que se hizo en el año 80 y son los que no permiten a la sociedad civil actuar en democracia plena, porque pasan a ser las limitantes producto de una forma agresiva aprobada de manera unánime por el régimen de Pinochet.
Esta constitución sigue vigente en Chile y es la misma que en uno de sus artículos hace a Pinochet senador vitalicio, concediéndole tener senadores designados, lo que lo convierte en senador vitalicio postmortem y, por si fuera poco, él va a ser el único senador vitalicio ya que para ello se requiere de haber gobernado más de seis años y en Chile los plazos de gobierno son de cuatro años.
No —remarca—, la transición democrática ha sido muy falsa, de una manera muy oscura, donde el factor económico ha incrementado la crisis de una forma terrible provocando más de 5 millones de pobres en donde un millón son niños y niñas; estamos hablando de que si Chile tiene alrededor de 15 millones de habitantes, un tercio de su población vive en la máxima pobreza. Una sociedad que se dice democrática no puede tener, ni debe tener, ni se le debiera permitir un tipo de aberración en su Constitución, menos ser esta la Carta Magna que rige al país.
El tráfico sobre la calle Felipe Carrillo Puerto aumenta haciendo que los claxonazos de los autos nos alcancen hasta la jardinera donde estamos sentados, llamando la atención de Marco y dándome con ello la oportunidad de hacerle una nueva pregunta acerca de la respuesta que la sociedad civil chilena o las organizaciones y partidos de izquierda tiene frente al panorama que me describe.
Una de las formas de organización que se ha mantenido fuerte en sus bases es la sociedad civil, complementada con el fenómeno de lo que es el problema étnico, el problema de los mapuches en Chile. Esta organización se ha mantenido en sus cimientos de lucha intransigente e inclaudicable de lo que es el problema étnico, provocando la confrontación entre lo que es la sociedad civil y el gobierno, reconociendo con esto el avasallamiento histórico de más de 500 años, mismo que sostienen los gobiernos neoliberales al acriminar, callar y exterminar las luchas étnicas en lo que es el genocidio que se ha dado en gran parte de América Latina.
Por su parte, la sociedad civil política ha sido muy camaleón, ha cambiado de colores muchas ocasiones. Hay una canción de Víctor Jara que dice “si usted es chicha o es limonada”, o sea, si usted es amarillo o es rojo, haciendo alusión a lo folclórico chileno; la alianza en Chile ha servido un poco para que otros países en América Latina vean en las alianzas políticas entre diferentes partidos, sean de izquierda o sean de derecha, una manera de llegar al poder sin importarles nada más, sin asumir las problemáticas de los pobres, las de la sociedad civil, la crisis económica, social y cultural.
En Chile, donde la dictadura ha sido una de las más feroces de América Latina; donde la situación se ha vuelto muy caótica porque la cultura fue avasallada, exterminada; donde tampoco se ha tratado de reinstalar esta cultura por medio del arte, la pintura, el cine, el teatro, ya que en veinte o diecisiete años no hubo nada de esto sino al contrario: represión contra todo tipo de movimiento clandestino; donde los partidos políticos entran al juego dictado por la Constitución del 80, la cual no deja el que un partido menor pueda gobernar aunque haya ganado las elecciones, por su estructura bicameral en el Poder Legislativo, los jóvenes se han vuelto escépticos y, aún así, han tenido una repercusión con respecto a lo que han sido los conflictos estudiantiles, la problemática étnica y en sí lo que es el fenómeno de ser joven y no poder divertirte en tu país, en tu territorio. Esos, creo, han sido factores muy fuertes para que la juventud chilena vaya tomando posición y no se vuelva tan escéptica con el proceso histórico y social que tiene el país...
Pero —lo interrumpo— ¿qué tanto participan las y los jóvenes y qué tanto podemos esperar que de ellas y ellos pueda surgir un nuevo movimiento que cambie al Chile heredado por Pinochet?
La juventud —explica— se compromete en la medida de su forma de vida, de su ideología, según opte por la parte social, la parte política o bien la parte militar. En Chile es muy perseguido, es uno de los castigos más severos que tiene la Constitución, el manifestarse en la forma armada. De hecho Chile es uno de los pocos países de América Latina, más bien diría el único en el mundo, donde por un mismo delito político se te juzga dos veces: te juzga la justicia civil en una instancia y después la justicia militar, por tratarse de un fenómeno del orden militar. Estas acciones armadas contraen generalmente sentencias que van de los 20 a los 35 años de prisión, así que como verás no cualquier persona lo toma a juego, sino que más bien asume jugársela en un compromiso real, histórico-social de hacer valer su instancia.
Por la parte cultural, la parte histórica. Lo que es el teatro, la gente haciendo fotografía, cine, denunciado de la manera artística y cultural lo que es la represión militar, lo que se vive cuando se tiene una cultura propia de una sociedad de la militarización, el compromiso se asume a título personal y es viable en el sentido de que cada vez más las y los jóvenes se van poco a poco inmiscuyendo dentro de sus trincheras en el desarrollo de grupos digamos marginales, grupos alternativos que han crecido mucho. Lamentablemente yo salí hace tres años de mi país y tengo un contacto leve en el sentido de que muchas cosas no se oyen, ni se pueden ver ni escuchar, por el hecho de que hay una vasta distancia; pero por lo que me he enterado de personas que han pasado por México y que han relatado lo que pasa en Chile, sí hay un movimiento social de jóvenes creciente y muy fuerte.
Viene a colación entonces la pregunta obligada: la detención de Pinochet en Londres hacia octubre de 1998.
Cuando Pinochet es apresado en Londres —me dice—, cuando se le gira la orden de aprensión, en Chile hay tal consternación que se crea tal grado de euforia por sacar esa mierda que trae la juventud chilena, ese odio, esa rebeldía intrínseca; como dijo Salvador Allende: “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”. Hay una gran euforia, repito, y la gente sale a las calles, se va al centro y jóvenes, niños y niñas, adultos, todo mundo, sale en una forma de alegría porque por fin se está haciendo justicia; por fin el mundo reconoce una de las tragedias más horribles, uno de los holocaustos más terribles que ha tenido Latinoamérica y el mundo en sí de lo que ha sido el exterminio de gente de izquierda.
Así que hay una explosión de la gente y, nuevamente el gobierno chileno, en su complicidad con Pinochet, saca a los carabineros, que es la policía armada militar chilena, a las calles, quedando un saldo de alrededor de 200 personas heridas ese día. Esto da a entender que sí hay una gran conmoción en Chile y en todas partes, que la gente sí está de acuerdo con que a Pinochet se le juzgue y sea dictada una sentencia, por lo menos que sea histórica, a nivel internacional, para que no se vuelvan a cometer estas mismas atrocidades.
En el plano de los partidos políticos y de lo que son las organizaciones políticas y el gobierno en sí, los partidos de la democracia cristiana, el partido socialista, es gente que está en el poder pero lo que a ellos les interesa es mantener su alianza. No olvidemos que la democracia cristiana fue uno de los gestores del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973; no olvidemos que la democracia cristiana fue cómplice de Pinochet guiando el derrocamiento de Allende y la intromisión militar para luego ellos retomar la democracia, lo que al final no resultó así. Por eso ahora el gobierno dice que Pinochet debe ser juzgado en Chile.
Vuelvo a recalcar: en Chile no puede haber justicia, no puede haber democracia, no puede haber una igualdad mientras exista una Constitución que protege a los asesinos con cláusulas que extienden la impunidad sobre lo que ocurrió desde 1973 hasta 1978, tiempo en el que se cometen los asesinatos más atroces y las operaciones más sanguinarias con un saldo de alrededor de 15 mil muertos, entre mujeres y hombres, militantes de izquierda. Mientras siga vigente en mi país la Constitución de 1980 no podrá haber ni habrá justicia para la gente que fue opositora al régimen militar, ni será posible el juzgamiento de Pinochet.
Pinochet de hecho viajó a Inglaterra como diplomático, como senador vitalicio en misión especial, con un pasaporte expedido por el Ministerio del Interior donde se decía que iba en misión diplomática. Él estaba en Inglaterra por una situación netamente militar haciendo un tratado, un contrato de armamento bélico entre Inglaterra y Chile.
No puedo evitar sentir cierta admiración, más bien, extrañeza ante esto que me está diciendo: ¡¿Pinochet en misión especial para la firma de un contrato militar entre Inglaterra y Chile?!. Entonces, como si mi sensación se hubiese reflejado en mi rostro, Marco retoma el asunto con algunos argumentos históricos.
No olvidemos que Pinochet fue un aliado con Inglaterra durante la Guerra de las Malvinas. Chile en ese momento era presidido por Pinochet y él prestó todos los servicios que le fueron necesarios a la ex mano dura de Inglaterra, Margaret Thatcher. Al seguir gobernando bajo la Constitución del 80 y no juzgar a la dictadura militar, Aylwin y Frei, los dos sucesores de Pinochet, han sido cómplices de los asesinatos de la gente, de militantes de izquierda, de grupos sociales, de grupos armados, después del golpe de Estado. ¡Ahora se quieren hacer responsables de juzgar a un individuo al que le permitieron ser senador vitalicio! Eso es lo que yo me pregunto y quisiera dejar como pregunta abierta a toda la gente: ¿creen que se pueda juzgar a una persona con las leyes que ha hecho él mismo?
Los ojos de Marco se fijan en los míos como esperando de mí una posible respuesta a su pregunta, yo prefiero dejársela a los chilenos que probablemente leyeran estas notas y conduzco la conversación a otro par de temas igualmente trenzados entre sí, productos de exportación chilenos a toda Latinoamérica con patrocinio estadounidense: la tristemente célebre Operación Cóndor y el neoliberalismo.
Bueno, la Operación Cóndor, que tuvo una trascendencia en Argentina, Uruguay y Paraguay, es planeada desde Chile y su gestor es Manuel Contreras, a cargo de lo que fue la DINAla Dirección Nacional de Inteligencia Chilena (sic); amparada por las Fuerzas Armadas en sus modalidades de Fuerza Aérea, Marina y Carabineros de Chile. Esta operación militar se idea, planifica y ejecuta dando exterminio a militantes de izquierda, tanto chilenos en el exilio como extranjeros, sean del MIR, del Partido Socialista, del Partido Comunista o de los aparatos militares que tenían estas respectivas organizaciones. En Argentina se hace todo lo que es la persecución de esta gente que vivía allá, que de alguna u otra forma estaba refugiada, encontrándola y asesinándola a sangre fría.
Recordemos que el gobierno de Pinochet asesinó a Carlos Prats, el último de los comandantes en jefe democráticos que tuvo el glorioso Ejército chileno; intentó matar a Eduardo Leighton en Italia; asesinó al canciller en Alemania, y también se hace cómplice de la matanza de Orlando Letelier, ex asesor de Allende, quien muere en un atentado con explosivo de un autobomba en la capital de Washington.
Probablemente no se conozca nunca la cantidad de personas que murieron en América Latina a causa de la Operación Cóndor, misma que dio cabida a que muchos gobiernos se elitizaran en la parte táctica militar, respecto a la guerra de guerrillas, la contrainsurgencia y los levantamientos armados. Gran parte de los individuos que participan en estas operaciones al interior de las Fuerzas Armadas fueron educados, sembrados, en la Escuela de las Américas, el brazo rector y militar del neoliberalismo.
Al respecto, creo que nosotros, hombres y mujeres, niños y niñas a quienes nos toca enfrentar este nuevo milenio, nos toca también enfrentar el reto del holocausto que es el neoliberalismo, este avasallamiento social, económico y político, esta degradación de lo que es el modelo capitalista que se está viendo consumado más que nada en los sectores proletarios donde hoy en día el alimento básico ni siquiera es, por ejemplo en México, de tortillas y frijol.
Creo que debemos de tomar en cuenta el ejemplo de las luchas de los sindicatos como el Mexicano de Electricistas, las luchas de los estudiantes como los de la UNAM; gente que es sociedad civil pero que pertenecen al plano de lo estatal porque se desarrollan al interior de instituciones del Estado que deberían prestar servicio a la sociedad, como corresponde a una democracia.
Creo que Chile fue el “paladín del neoliberalismo” en el sentido de que desde Chile se proyectó, a través del sometimiento, de la invasión, de la situación impuesta, de la forma obligada con fusil en mano, el que se aceptara el modelo económico neoliberal. Las Afores, graficando un poco la situación, llevan en México alrededor de cuatro veintidós años y en Chile llevan ya 25 43 años, lo que ha sido un robo hacia la sociedad trabajadora, hacia la sociedad que se esmera trabajando. Y este dinero generalmente no se queda en Chile, ni se queda en ningún país de América Latina, pues los consorcios internacionales son empresas que se llevan el dinero a invertir en otros lugares tercermundistas, por darle una clasificación concreta.
Frente a esta situación, Chile vivió un proceso de privatización en el tiempo que Pinochet es presidente interino. Se privatizan todas las empresas, lo que es agua potable, electricidad, la compañía de teléfonos; se vende el cobre como materia prima nacional y producto interno con mayor fuerza de exportación, como el petróleo para México, y se privatiza la educación con todas sus secuelas, como lo que decíamos al principio sobre los costos de las carreras en la universidad pública.
El modelo que se impone a fuerza de fusil y a costa de la sangre del pueblo chileno, se va expandiendo en América Latina y va dando resultados que a niveles macros tienen sólo buenos resultados para los consorcios internacionales que crecen y se enriquecen. Vamos pasando a sociedades con grandes estructuras de edificios, grandes centros comerciales que son las nuevas catedrales del neoliberalismo, donde la pobreza pasa a ser un submundo, una pobreza cubierta, una pobreza disfrazada.
Este modelo, en otros países también se impone, como Argentina y Uruguay, donde se introducen dictaduras militares tan fuertes y tan feroces como en Chile. En otros casos, algunos gobiernos democráticos o dizque democráticos de la parte Central y Norte de América lo fueron adoptando y ya vemos lo que pasó: las economías nacionales tienen mucho que desear y cada vez que hay cualquier problema en las bolsas éste repercute negativamente.
El sonido de un huehuetl se escucha a lo lejos como secundando lo dicho por Marco en esta plaza donde lo mismo se encuentran músicos callejeros de jazz, mimos, hiphoperos o mexikatiauis. Marco hace una breve pausa esperando la siguiente pregunta mientras a mi memoria viene aquello del artículo 33 constitucional (2) y la reciente detención de Marco Ugarte, reportero gráfico de la Afp y chileno también, en Chiapas. Lo pienso una, dos veces. Finalmente, intentando no caer en una imprudencia comienzo a articular la posible pregunta y hablo otra vez de neoliberalismo, pero también de luchas que le resisten con la esperanza y la dignidad como banderas, hasta que me animo a preguntarle, consciente del riesgo en el que lo coloco, si cree que el zapatismo pueda ser una vertiente de esperanza para América Latina o incluso internacionalmente. Marco no puede entonces evitar que a los labios le brote una ligera sonrisa y, tras mirarme por un corto momento como queriendo descubrir en mis ojos alguna intención perversa, se anima a responder.
Una pregunta bastante interesante —dice sin dejar de sonreír— y comprometedora también... Pero, valga el compromiso... Creo que la lucha zapatista está siendo viable desde el momento en que se alza como fuerza político-militar dándole un sueño a todo lo que es la lucha étnica, indígena de este país. Este sueño que representa el Ejército Zapatista para los pueblos de Chiapas en específico, viene a ser el amanecer, el sol, el reaparecer la vida y los colores después de 500 años en que se ha venido avasallando a un continente.
Creo que ha sido viable porque se ha mantenido y se ha reconocido como sociedad distinta a la mexicana a los pueblos étnicos, a las culturas, a la diversidad cultural étnico-lingüística, a través de las armas, ¿irónico, no? Pero el EZLN ha logrado imponer un reconocimiento histórico, social, no sólo a través de sus incursiones armadas, sino también a través de sus redes sociales de trabajo, de las redes sociales civiles y de organismos de derechos humanos y de las comunidades zapatistas.
El hecho de identificarse y asumir el compromiso de rebeldía, de desatar esas amarras y esa sujeción al Estado político, creo que ha hecho que el Ejército Zapatista sea fuente de inspiración de muchas guerrillas latinoamericanas, de muchos grupos armados en América Latina donde el “mandar obedeciendo” ha pasado de ser un acto de simbolismo a ser lo que realmente se puede tomar como una nueva forma de hacer política.
Claro que por otro lado está(ba) el caso de las FARC, en Colombia, donde la guerra civil está(ba) declarándose, donde países fronterizos están actuando en contra de lo que es la insurgencia, en contra del grupo armado de las FARC; donde Estados Unidos está haciendo un bloqueo y está(ba) enviando marines a detener este alzamiento armado.
Creo que un poco en América Latina se está dando lo que fue el llamado Ejército de Liberación Nacional, en el cual pensaba Bolívar y después muchas personas más como el Che, Miguel Enríquez, Lucio Cabañas, por nombrar algunos que han seguido en esta lucha inclaudicable. Uno de estos personajes dice que “en esta lucha se nos puede ir la vida, pero la continuaremos hasta la victoria”. Creo que estas palabras son muy ciertas y hay que tomarlas en cuenta.
El zapatismo ha sido y seguirá siendo un ejemplo, no nada más en América sino también en Europa. Tuve la suerte de recorrer varios países en Europa y nos encontramos con gente que se empapó de misticismo, de idiosincrasia, de energía cuando visitó zonas chiapanecas, y ha concretado redes sociales de todo el mundo en pro de una lucha tan noble, tan justa y tan obvia como es la lucha étnica.
Marco regresa la mirada al libro que trae. Pareciera que busca con una suerte de mirada de rayos x las palabras aquellas de Allende cuando pedía a los jóvenes universitarios que fueran con premura, con cariño, con ternura humana, a trabajar durante uno o dos meses a las comunidades mapuches (3). Aprovecho, pensando, como decimos por acá, que “ya encarrerado el burro” puedo preguntarle ahora al hombre de armas si cree que la lucha armada haya cumplido su función y no tenga ya razón de ser o, si por el contrario, la lucha noviolenta representa una esperanza real para terminar con la explotación del neoliberalismo que hemos identificado con la miseria mundial que vivimos.
Retomando un poco lo que es el zapatismo y uno de sus personajes ya míticos, como es el Subcomandante Marcos, bonito nombre por cierto -jejeje-, él hace mucha referencia a lo que es “mandar obedeciendo” pero también a lo que es luchar desde las trincheras donde uno está. Creo que en este sentido todos tenemos que cumplir nuestros objetivos, nuestras luchas, desde el lugar donde nos encontremos. Si en algunas partes las armas han sido viables, en otros lugares han sido decadentes. Las armas siempre están cargadas de muerte. Tal vez sea una de las formas que se ha representado como forma de lucha, pero creo en las manifestaciones pacíficas, la sociedad civil, el tomar conciencia de que tenemos que vivir en una sociedad más justa, más igualitaria, donde todos y todas quepamos, el respetar todos los mundos.
Pero lo que sí es que las distintas formas de lucha que se han dado tienen que tomar cada vez más fuerza y seguir como una manera viable de complementación, orientándose siempre en el compromiso para con la reivindicación social. Junto con esto creo que el dogmatismo no conduce a nada, que siempre tenemos que estar autocuestionándonos, tanto a nosotros mismos como a la gente con la que estamos, es una forma más coherente y más transparente de ser conscientes.
Tenemos que seguir esta lucha, ya sea desde la clandestinidad o desde el lugar donde nos encontremos, desde nuestro trabajo, desde nuestro lugar de estudios, etcétera, y asumir un compromiso histórico-político referente a lo que han sido nuestras raíces. Recordemos que un pueblo que no tiene pasado no puede proyectarse a un futuro con esperanza. El problema étnico, tanto en Chiapas como en América Latina, se ha dado muy fuerte, se ha representado de tal forma que hoy vemos a mucha sociedad civil movilizada. Ojalá fueran más y más las personas que se sumaran a esta lucha por una sociedad distinta, igualitaria. Una sociedad nueva en un mundo nuevo.
Todas las formas de lucha son válidas, lo digo porque en mi país se dio una forma de lucha democrática, se llegó al socialismo a través de las urnas. Es el único país del mundo que ha conseguido el socialismo a través de las urnas, del voto popular. Y ¿cómo terminó esto? Con el avasallamiento por medio de las armas, de los militares. Donde todo ese sueño, esa dulzura se aniquiló. No hay que subestimar al enemigo, es fuerte y sabe golpear de las formas más terribles, más trágicas, con matanzas, expulsiones, deportaciones.
Creo que tenemos que ser inteligentes y unirnos en esta lucha social, política y militar. Hay que solidarizarse con el Ejército Zapatista, con la huelga en la UNAM, con los grupos que apoyan la no-privatización de las empresas. Esa es una de las luchas y ha sido pacífica, y creo además que la sociedad civil responde a eso. Pero no olvidar. Descartar las distintas formas de lucha es negarse a sí mismo.
Claro que sería mejor una salida pacífica, pero no olvidemos las matanzas de México en el 68, el 71. Todas esas irrupciones con armas debemos tenerlas muy presentes, no olvidar. El gran remedio que tenemos para la memoria es no olvidar. No olvidar nunca y hacer conciencia crítica y constante de que todas las formas de lucha son válidas y viables, desde nuestras trincheras.
Hemos llegado al final de la entrevista. Para este momento, los ojos de Marco brillan con más fuerza que al principio de nuestra conversación. Es evidente que hablar de Chile y de la posibilidad de una América y un mundo mejores y nuevos le reanima muy especialmente. A esta altura de la charla he llegado a la conclusión de que Marco no es, como pudiéramos creer a simple vista, sólo un hombre más de los muchos que apostaron por el camino de las armas para ver libre a su país, su continente, su planeta; sino que, valga la redundancia, es un soñador. Cuando en septiembre de 1970 el pueblo chileno, su pueblo, acudió a las urnas para hacer del compañero Salvador el presidente Allende, Marco no hacía mucho que había llegado al mundo. Tres años después, los militares y carabineros de su patria pasarían a la historia como los grandes traidores de la voluntad de democracia verdadera en Chile, tendiendo el manto que significó la larga noche de la dictadura militar chilena. Bajo ese manto creció Marco. Pero ¿cómo sería de grande el sueño soñado por Chile de la mano de Allende que, todavía, a pesar de los años y de la pólvora y de la sangre, a Marco le siguen brillando los ojos? Quizás por eso mismo, le pregunté ¿cómo soñaba este planeta, cómo soñaba este continente, cómo soñaba a Chile?
Sueño —contesta tomando su libro, pero sin dejar de mirarme— un Chile en el que, como dijo Salvador Allende, podamos caminar libres por las alamedas. Donde pase el hombre libre y la mujer soberana.
Marco deja el libro entre él y yo mientras las imágenes pueblan su memoria: Me gustaría ver a mi país sin presos políticos, sin esos cinco millones de pobres, sin una miseria cultural... No más muertos, que no existan las castas militares como existen hoy.
De pronto, la voz abandona ese tono discursivo en el que más de una vez ha sonado a lo largo de la entrevista y, conforme va hablando, se va oyendo cada vez más personal, más íntima. Lo mismo sucede con su mirada, y pareciera que ya no mira hacia fuera sino que, como los topos de los que habla(ba) el Sup, hacia adentro se mira: Me sueño caminando en Chile sintiéndome libre, distinto, nuevo... En un Chile lleno de esperanza, con una juventud concreta, una juventud idónea, transparente, amplia y coherente... Sueño en un país creciendo en colores, en olores, en una diversidad social, cultural, lingüística. Veo un Chile caminando junto a los mapuches, esa raza indómita, ese pueblo que en (más de) 500 años no ha sido sometido... Veo un Chile igualitario... Veo un Chile libre...

“Cuando la tristeza nos inunda —dice Rodrigo Solís— nos gotea por los ojos. Escurre por el cauce seco de la nariz hasta la boca. Cae en cascadas por labios afilados y sin que nos demos cuenta nos tiñe de un color invisible que de algún modo brilla y atrae a los otros tristes”. Quizás eso fue lo que pasó con Marco, porque al terminar la entrevista sus ojos goteaban discretamente mientras de la librería frente a la que estábamos sentados la voz de Pablo Milanés salía flotando con aquello de “hoy pisaré las calles nuevamente...”. Luego, una mujer ahogada de borracha o de orfandad o de ambas, se acercó para hacernos plática e invitarnos unas cervezas.
Han pasado casi 20 años. Desde entonces no he vuelto a toparme con Marco, y también desde entonces aquél libro blanco con el rostro de Allende pintado en la geografía de Chile me acompaña cual si fuese una especie de biblia laica, en espera de que la profecía de Solís se vuelva realidad: “Tarde o temprano los tristes se encuentran, se toman de las manos y bailan un ritmo que al mismo tiempo es feroz, y es lento. Una danza de ahogados en el fondo del mar más muerto. Los tristes danzan tomados de las manos y a través de sus ojos trastocados la libertad lleva una máscara macabra, el amor es el abismo que se abraza a los pies del equilibrista que tropieza y la muerte es un gran alivio”.


(1) Modak, Frida. Salvador Allende en el umbral del Siglo XXI. Plaza & Janés Editores, 1998.
(2) El Artículo 33 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el único relativo al Capitulo III, De los Extranjeros, establece que “el Ejecutivo de la Unión tendrá la facultad exclusiva de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue inconveniente”; para luego determinar que “los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país”.
(3) Modak, Frida. Opus cit. p. 256.

25 de mayo de 2020

Ideas sobre el contra amor.

Por: luna_zapatista_poliamorosa alias Diana / Las aventuras de una bruja filósofa.


La propuesta contra amorosa no es un mandato para dejar de amar o estar per sé en contra del amor, sino una convidada para reflexionar sobre los modos, acciones y caminos en que has llevado el discurso amoroso en la vida. En la incoherencia, por ejemplo, de decir amar a los gatos y reírte de muchos memes de perros mientras comes pollo y presumes tu foto de un bebe asesinado llamándole ternera. Tomar un “delicioso” licuado con leche de vaca mientras te preparas para ir a la marcha y gritar “va a caer”.
La propuesta contra amorosa, solo es un puente sencillo que sabe que de forma sentí pensada, cientos de afectos nos inundan siempre, que la solidaridad, la compañía, la amistad, el tejido cotidiano de hacer vida por ejemplo, también son fundamentales para el andar y no necesariamente se encierran en un concepto metafísico, sino en una tarea constante de saberse como humano en movimiento que a veces triste, a veces alegre, a veces fastidiado camina e intenta no jerarquizar, no entrarle a la dinámica de la competencia y no le juega a la institución en donde tanto hoy se ha colocado a la “narrativa amorosa”.
La propuesta contra amorosa habla de afectos y buen trato, de la erotización de la vida política donde se reconocen las relaciones de poder, pero también se trabaja por las resistencias y las transgresiones, por una búsqueda de un modo constante, de estar no en la entrega irredenta, pero sí en la complicidad de construir acuerdos y cimentar horizontalidad. El contra amor te propone que el amor se escriba en letras chiquitas, nunca más se excluya, diferencie o asesine en su nombre, vivirlo en plural, quitarle la ominipotencia. No quiero llorar por amor, quiero afectaciones como actos de libertad, de alegría, de reflexión por el compartir. Ternura radical y autodefensa feminista.

12 de mayo de 2020

Capitalismo y coronavirus, combinación letal.

Por: Javier Hernández Alpízar / Zapateando.

El coronavirus no es una conspiración capitalista, pero sí es muy peligroso porque el capitalismo ha empobrecido y desprotegido a miles de personas en el mundo

En la Facultad de Derecho, Ciudad Universitaria casi vacía, un diálogo entre el cliente y quien le bolea los zapatos: – Aquí en derecho es donde más boleros debe haber. – De hecho, es el único lugar en donde hay. – ¿En serio?, ¿será por qué somos abogados?

Lo que se sabe de los virus es que son información: información genética capaz de engañar a la información genética de las células de seres vivos para hacerlas reproducir el virus en lugar de reproducir su propia vida, lo cual harían las células vivas sanas.

Comenzamos deliberadamente usando términos científicos como “virus”, “información genética” y “células” no porque seamos científicos, somos activistas que defienden la vida y aspiran a lograr para los seres humanos libertad, democracia y justicia, pero sin información y conocimientos científicos no podríamos entender ni comunicar nada claro y veraz sobre lo que está pasando con la pandemia del coronavirus o Covid 19 en el mundo y en México.

Un divulgador científico latinoamericano, Marcelino Cereijido, ha escrito el libro La ciencia como calamidad. Citando a Jean Piaget, un biólogo y estudioso del modo como aprendemos los seres humanos, dice que: “Las personas no entienden lo que ven, ven lo que entienden”. Esto quiere decir que cuando no entendemos algo simplemente no podemos verlo, nos pasa desapercibido. El lenguaje de la ciencia actual es ajeno a la mayoría de los seres humanos en el planeta, incluso en el llamado “primer mundo”. Por eso tenemos incluso presidentes como Donald Trump o Jair Bolsonaro que niegan fenómenos patentes ante la vista de cualquier persona medianamente informada como el llamado “cambio climático” o la crisis climática: calentamiento del planeta, derretimiento de los hielos polares, de los glaciares, elevación del nivel del mar, así como la sexta extinción masiva de especies animales y vegetales: de acuerdo con la ONU, en los próximos 30 años se extinguirán un millón de especies, poniendo en riesgo de extinción a la especie humana misma. Incluso la ONU ha estimado que el cambio climático será muchísimo más mortífero que el coronavirus. Y ya está generando miseria, hambre, desplazamientos forzados de población y muertes.

El analfabetismo científico masivo hace que la mayoría de los seres humanos en el planeta sean, respecto a las ciencias, no ciudadanos sino súbditos, no pueden participar en las decisiones no solamente por la falta de democracia, sino porque no pueden entender y así tampoco ver los problemas más graves: cambio climático, extinción masiva de especies, crisis energética. Es decir, vemos las consecuencias, y eso a medias, como pasa con las migraciones masivas de africanos a Europa o de latinoamericanos a Estados Unidos, pero no entendemos lo que está detrás: el agotamiento de recursos para la vida, la miseria, el hambre, el desempleo y la violencia que dejaron siglos de colonialismo capitalista en nuestros países, etcétera. Gobiernos de derecha aprovechan esa ignorancia, así como los miedos y fobias asociados a ellos, para azuzar la fobia a los extranjeros, el racismo y la xenofobia, incluso el fascismo.

Los contactos humanos siempre han promovido la expansión de epidemias. La llegada a América de los conquistadores y colonizadores europeos casi logró extinguir (en algunos lugares, sin el “casi”, como en el Caribe) a las poblaciones indígenas, al menos las redujo dramática y brutalmente. El uso de armas bacteriológicas del siglo XX tiene su antecedente en esa “espontánea” expansión de epidemias como la viruela y el sarampión (que hoy regresa después de creer que lo habíamos erradicado).

La introducción de especies domésticas y otras especies aparejadas a la presencia humana (ratas, moscas, cucarachas y chinches, por ejemplo) en hábitats ajenos, pero sobre todo la explotación de territorios y recursos materiales y energéticos ha ocasionado una pérdida de diversidad en todo el planeta, sacrificada en aras de la ganancia capitalista.

La convivencia de seres humanos en todo el mundo, los viajes y el hacinamiento en grandes ciudades, han propiciado que muchos gérmenes, entre ellos los virus, salgan de los seres vivos que antes parasitaban y lleguen a otros, muchas veces, enfermándolos. El coronavirus es un caso, el más reciente, pero no el único. La humanidad comienza a enfrentar las consecuencias de la globalización, de la presencia planetaria de seres humanos sujetos a un sistema capitalista depredador del medio ambiente y explotador de los seres humanos.

El despojo de sus territorios y recursos de los pueblos indígenas (en México, despojo en marcha con el tren maya, el corredor interoceánico transístmico en Tehuantepec, el Proyecto Integral Morelos, el aeropuerto de Santa Lucía, la nueva refinería en Dos Bocas, el proyecto de las empresas de Alfonso Romo “Sembrando Vida”, los parques eólicos, la megaminería, la entrega del agua a empresas privadas como Constellation Brands en Mexicali, etcétera) no solamente los pagan los pueblos y comunidades con miseria y muerte: el planeta nos pasa la factura con la crisis climática, la crisis energética, la extinción de especies, las grandes migraciones humanas y animales.

Ciencia, detente. Este presidente es inmune al conocimiento.

Para masas enteras despojadas, pauperizadas, militarizadas, arrinconadas detrás de muros físicos y militares (como la Guardia Nacional, patrulla fronteriza extraterritorial de Donald Trump en la frontera sur de México), despojadas de sus derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, entre ellos el derecho a una educación científica y laica, para estas grandes masas, científicamente analfabetas, no es extraño que estas grandes desgracias aparezcan como signos apocalípticos debidos a fantasmales o demoniacas fuerzas desconocidas. En lugar de identificar al capitalismo como causante de sus dolores y desgracias, identifican al capitalismo como Rey Midas que da riqueza y consumo. En cambio, los males los hacen pensar en falsas causas como el pecado, los extranjeros, las conspiraciones de otros, ajenos y extraños. Incluso en cierta “izquierda” que asume una ideología anticapitalista, pero no un análisis científico de los fenómenos, todo es un complot: si se movilizan los jóvenes contra el cambio climático y la indolencia de los gobiernos, es un “complot del capitalismo verde”; si se movilizan las mujeres contra la violencia patriarcal feminicida, es un “complot para desestabilizar al gobierno”; si hay una pandemia de coronavirus, es un “complot del capitalismo” para ¿subir sus ventas de papel higiénico?

Esta carencia de pensamiento científico, crítico y reflexivo promueve el negacionismo: las amenazas no son reales. El cambio climático es una mentira inventada para detener el avance del desarrollo capitalista; las noticias críticas de AMLO son un “complot de la CIA”; la teoría de la evolución de Darwin es un complot para volver ateos a los jóvenes y así: hay incluso fanáticos que promueven la idea de que la tierra es plana.

A esta era de confusión, mentiras, promoción de la ignorancia y el oscurantismo, de la cual se hacen cómplices, sea por su propia ignorancia o por manipular creencias religiosas de la gente, gobernantes como Bolsonaro, Obrador y Trump, algunos la han llamado la “posverdad”. Pero no es que la verdad haya dejado de existir, lo que pasa es que la ignorancia masiva sobre ciencia actual no deja ver a las personas lo que no entienden.

En el caso de Obrador, su muy estudiado gesto de mostrar amuletos mágicos y religiosos es (como ha señalado A Libre Murrieta en Facebook) un deliberado show mediático para engañar a quienes de por sí van a quedar expuestos al contagio porque no podrán quedarse en casa, ya que viven al día. Es un gesto maquiavélico y criminal de manipulación psicológica de masas.

El anticapitalismo es un claro ejemplo: no cualquier persona entiende el análisis marxista del capital, la mercancía, el dinero, el mercado y la empresa capitalista. El anticapitalismo se antoja imposible, porque vivimos inmersos en un mundo ideologizado en donde el sentido común es que el dinero y las mercancías valen y, por el contrario, los seres humanos y los seres vivos somos desechables.

Sin embargo, el coronavirus es una pandemia real, de verdad ha asolado con enfermedad y muerte en China, en Italia, en España, en Estados Unidos y hoy amenaza a México y a toda América Latina. La principal arma contra el coronavirus o Covid 19 (información genética que se expande perniciosamente) es la información científica, verdadera, no para generar alarmismo sino prevención, cuidado.

Científicos de la UNAM han estado diciendo, a quien quiera escuchar, que el coronavirus es una pandemia porque se contagia ampliamente, aunque solamente un 5% de los contagiados mueren, aproximadamente, pero si por descuido, irresponsabilidad, como ocurrió en China, Italia y Estados Unidos, se contagian más personas, el número de muertes aumenta. Italia ya ha tenido más muertos que China. Corea tomó medidas pronto y ha tenido menos daños que Europa.

Han fallado esos gobiernos por no informar con oportunidad sobre el virus y no tomar medidas sanitarias eficaces. Al final han impuesto medidas extremas, como la militarización en Italia para hacer frente a la pandemia cuando ya estaba muy avanzada. Además han ocultado información: China inició con casos el 1 de diciembre de 2019 y no lo informó a la OMS hasta fines de ese mes y año. Italia pidió ayuda a otros países europeos, y estos países, negando sus pactos como Unión Europea, no la ayudaron. Hoy Trump quiere aprovechar la pandemia y la psicosis social para impulsar su agenda racista y xenófoba contra los migrantes.

Sin embargo, los zapatistas de Chiapas (quienes han tenido desde hace años un acercamiento al pensamiento científico actual, promoviendo que los científicos se acerquen a las comunidades a explicar cómo es y qué es la ciencia y cómo explica los fenómenos naturales y sociales) están aplicando el principio precautorio: si el riesgo puede ser grave, se toman medidas. Han criticado la falta de información veraz, honesta y cabal de parte de los malos gobiernos (y tienen razón, ya vimos cómo esa actitud irresponsable causó tantas desgracias en China, Italia, España y Estados Unidos), pero no asumen una actitud negacionista, sino que cierran sus caracoles y adoptan medidas de higiene como prevención para proteger la salud y la vida de las mujeres, hombres, ancianos, ancianas, niñas y niños de sus comunidades indígenas zapatistas. Además exhortan a los demás a hacer lo propio. Queremos cambiar el mundo, pero para ello lo primero es seguir vivos. Como el lema de las mujeres en lucha: “Vivas nos queremos”.

La cuarentena, a la cual el gobierno de México no se ha atrevido ni siquiera a llamar por su nombre, implica muchos retos. Quedan más desprotegidos los más pobres, los más desnutridos, los que ya tienen padecimientos previos (crónicos, respiratorios, cardiacos, diabetes, VIH, etc.). Se arriesgan más los trabajadores que ganan cada día para comer: los trabajadores precarizados, mal llamados “informales”, muchos de ellos menores de edad y mujeres o ancianos y ancianas.

El coronavirus se ceba sobre las víctimas del sistema capitalista explotador y depredador, quizá por eso les parece a algunos una medida de limpieza social fascista. Parece un macabro darwinismo social. Quedan expuestos los niños más pobres, para quienes el desayuno escolar es parte de su diaria nutrición y ahora se quedan sin él. O las mujeres, niñas y niños víctimas de violencia en el hogar y ahora encerrados con su agresor. O las niñas y niños que ante el cierre de las escuelas acompañarán a la calles a sus padres y madres al autoempleo precario de sobrevivencia.

El capitalismo se verá afectado por la ausencia laboral de miles de trabajadores, pues jamás ha logrado, ni con toda su tecnología, dejar de depender del trabajo humano. Sin embargo, el capitalismo siempre externaliza costos: recibirá exenciones de impuestos, despedirá a miles de trabajadores, pedirá apoyos y rescates a los gobiernos, meterá de nuevo las manos en el dinero de todos para privatizar las ganancias y socializar las pérdidas y las desgracias.

Una pandemia como la que está en curso hace evidente que la salud no puede ser una mercancía, sino que debe ser un derecho humano universal, garantizado por el Estado. En países europeos se están viendo forzados a estatizar o nacionalizar temporalmente los hospitales privados para poder atender la emergencia. En México, los hospitales privados han llegado a cobrar hasta miles de pesos por una prueba de laboratorio para el Covid 19. Incluso 3500 o 5000 pesos es demasiado.

¿Quién hará frente a la pandemia: el doctor Simi, que cotidianamente atiende a mucha de la gente más pobre y sin seguro? ¿Un sistema de salud rebasado, desabastecido de medicamentos y hasta de jabón, gasas o papel para hacer carnets? El sistema de salud en México es víctima de más de treinta años de neoliberalismo (que sigue vigente, pese a la demagogia presidencial) y de la ineptitud del actual gobierno, que ha sido incapaz de sanearlo sin dejar desprotegidos a los mexicanos.

Como ante las desgracias ha ocurrido siempre, como en los sismos por ejemplo, la respuesta está en manos de la sociedad. El egoísmo neoliberal, individualista y burgués, nos aísla y nos vuelve vulnerables a todos, pero la solidaridad, la crítica y la lucha organizada nos fortalecen.

El mal gobierno está aprovechando la coyuntura para imponer medidas en favor de las empresas, por ejemplo: otra consulta amañada, esta vez en Mexicali, para imponer la privatización del agua y el despojo en favor de Constellation Brands, así como la cesión a los militares ya no solo del nuevo aeropuerto en Santa Lucía sino incluso el llamado tren “maya”.

Les importan menos las vidas humanas que los negocios de Alfonso Romo, cacique del agua en la zona maya, de Carlos Slim, de Salinas Pliego y de los capitales internacionales.

Por eso concordamos con los zapatistas en que debemos seguir comunicados y en lucha, de nuevos modos o de viejos modos, como podamos: no todos tiene red en casa, trata de marcar el teléfono, de platicar de ventana a ventana y de edificio a edificio. Si tienes internet, mantén enterada a tu red más cercana con información veraz y crítica.

Como los zapatistas, tenemos que tratar de aprender ciencia, de comprender nuestro mundo críticamente, porque como dice Jean Piaget; las personas no entienden lo que ven, ven lo que entienden.

Que los grandes males son resultado del capitalismo lo verán más personas cuando puedan entenderlo. No necesitamos menos sino más y mejor ciencia. Y también conciencia y organización, lucha y alegre rebeldía.

15 de octubre de 2019

Pronunciamiento de la Jornada Global en Defensa de la Vida y de Nuestras Territorios.

¡A ROMPER EL CERCO!

JORNADA GLOBAL EN DEFENSA DE LA VIDA Y DE NUESTROS TERRITORIOS
“SAMIR FLORES VIVE”

Marcha por la Vida y contra los proyectos de Muerte.

P r o n u n c i a m i e n t o


Al CCRI-CG del EZLN

Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional

A la Comisión Sexta del EZLN

Al Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno

A los Pueblos y Comunidades Indígenas de México y el mundo

A su Vocera María de Jesús Patricio Martínez

A la Sexta Nacional e Internacional

Al pueblo de México

A los pueblos del mundo

A los medios de comunicación, independientes, alternativos o como se llamen

Hermanas y hermanos:

Hoy 12 de octubre, declaramos enérgicamente que no tenemos nada que celebrar.

A 527 años de despojo, de genocidio, de exterminio, de asesinatos, de esclavitud, de saqueo, de guerra contra los pueblos y comunidades indígenas, denunciamos que “El sistema dominante a nivel mundial es el capitalismo”, el mismo que se amasó como nuevo sistema económico, con la sangre de nuestros pueblos y comunidades indígenas; sin embargo, a más de cinco siglos, miramos que “El sistema capitalista está avanzando de forma de conquistar territorios, destruyendo lo más que pueda”.

En contraste, la rabia y el dolor, el desprecio y el olvido de los gobiernos pasados, presentes y futuros, hicieron de nuestros pueblos, organizar la dignidad y la resistencia hasta alcanzar su autonomia. Es por ello que como hoy 12 de octubre, pero de 1996, hace 23 años, “se constituyó el Congreso Nacional Indígena, planteándose ser la casa de todos los pueblos indígenas, es decir un espacio donde los pueblos originarios encontraramos el espacio de reflexión y solidaridad para fortalecer nuestras luchas de resistencia y rebeldía, con nuestras propias formas de organización, de representación y toma de decisiones”. También, podemos señalar que estamos en la víspera de cumplirse tres años ya, de la conformación del Concejo Indígen de Gobierno y su Vocera María de Jesús Patricio Martinez.

A 527 años del mal llamado “Encuentro de dos mundos”, denunciamos que los pueblos y comunidades indígenas del CNI-CIG, enfrentan una “guerra permanente”, ya no solo desde la clase política, los cartles del crimen organizado, el ejército, la marina, la contrainsurgencia; sino desde el ámbito gubernamental municipal, estatal y federal, pues con la imposición de los megaproyectos de muerte como el Tren Maya, el Corredor Interoceánico, el Proyecto Integral Morelos, las Zonas Económicas Especiales, Sembrando Vida, la Guardia Nacional y la militarización de los Pueblos y Comunidades Indígenas, se institucionaliza el despojo y exterminio de los pueblos. Peor aún, baste señalar, que como parte de esa guerra, desde la fundación del CNI, hasta nuetros dias se da cuenta que más de 117 de sus integrantes han sido asesinados, de ellos 11 desaparecidos y recientemente, 10 de estos asesinatos, se registraron en los primeros 5 meses del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Tal es caso de nuestro com pañero Samir Flores, asesinado por resistir contra los proyectos de muerte, y para quien aún, no llega la justicia. Pero también las personas migrantes, los pueblos originarios, las mujeres, l@s niñ@s y los periodistas son quienes están siendo asesinados en esta “guerra capitalista”.

A 527 años, podemos señalar, que el capitalismo es un proyecto de muerte hecho de muchos proyectos de muerte. Su método es la guerra, abierta o encubierta. La guerra capitalista inició hoy hace 527 años en estas tierras. De Nuestra América salieron los recursos que permitió a los conquistadores acumular riquezas y potenciar el desarrollo del capitalismo.

Hace 527 años inició la Resistencia y Rebeldía de los pueblos originarios y afrodescendientes, quienes llenos de dignidad, han defendido hasta el día de hoy sus territorios, sus lenguas, sus usos y costumbres, su pluriculturalidad y su autonomía.

Pero la guerra capitalista hoy es mucho más salvaje y destructiva que antes. Ya no se despliega solamente contra los pueblos originarios, la humanidad entera, y sobre todo los pueblos empobrecidos, somos víctimas directas de la guerra y los proyectos de muerte. Insignia de un gobierno que aunque se dice diferente, se parece mucho a sus antecesores.

Hermanas y hermanos. Esa guerra capitalista de despojo y exterminio, que hoy se despliega contra el Pueblo Kurdo que defiende su derecho a existir como pueblo. Es la misma a la que hoy se enfrenta el movimiento indígena y popular en Ecuador. Es la misma guerra capitalista que hoy tine desaparecidos a nuestros 43 compañeros normalistas de Ayotzinapa y mantiene pres@s a cientos de luchadores sociales, como el caso del compañero Miguel Angel Peralta Betanzos y otros 7 compañeros presos politícos de la comunidad Mazateca de Eloxochitlán de Flores magon, todos presos desde abril de 2015. Y por eso hoy aquí también abrazamos sus luchas y les decimos: Vivan los pueblos en residencia. Libertad inmediata para los pres@s politic@s. Vivos los Llevaron, Vivos los Queremos!

“Hay una guerra entre el sistema y la naturaleza -nos dice el EZLN-. Esa confrontación no admite matices ni cobardías. O se está con el sistema o con la naturaleza. O con la muerte, o con la vida”. Nosotros y nosotras aquí ya elegimos: estamos con los pueblos, con la naturaleza y con la Vida.

 Muera la muerte que el capitalismo impone. Viva la Vida que la Resistencia crea.

¡Por la reconstitución integral de nuestros pueblos!

¡Nunca más un México sin sus pueblos y comunidades indígenas

¡Viva el #CNI, Viva el #CIG, Viva el #EZLN

¡Zapata Vive, La Lucha Sigue!

12 de octubre Día de la Dignidad y la Resistencia de nuestros Pueblos y
Comunidades Indígenas.

Zapatismo, un sueño que abarque el mundo.

Por: Luis Hernández Navarro / La Jornada.

Uno tras otro, lo mismo en los Altos de Chiapas que en la Zona Norte, distintos letreros pintados a mano sobre tablones de madera o laminas de metal carcomidas por la pátina, algunos con imágenes de mujeres indígenas con paliacate en el rostro, advierten: Está usted en territorio zapatista en rebeldía. Aquí manda el Pueblo y el Gobierno obedece. Están firmados por las juntas de buen gobierno.

Las mojoneras, en muchos sentidos parecidas a la que se colocan en los caminos para dar la bienvenida a los viajeros a una entidad federativa, marcan los límites del territorio autogobernado por los pueblos zapatistas y su jurisdicción de hecho.

Como recordó Raúl Romero en estas páginas (https://bit.ly/2NcJqgy), su origen se remonta a dos momentos distintos. La formación de los municipios autónomos rebeldes zapatistas (Marez), en el marco de la ofensiva rebelde de diciembre de 1994 contra el fraude electoral de Eduardo Robledo. Y, la fundación, en 2003, de las primeras cinco juntas de buen gobierno (caracoles) para ejercer en los hechos la autonomía sin pedir permiso.

La novedad con este proceso es que, según dio a conocer el subcomandante Moisés (https://bit.ly/33CZJsN), en Chiapas se establecieron nuevos linderos y nomenclaturas. Los rebeldes acaban de anunciar que crearon, al margen de las autoridades gubernamentales, 11 nuevos centros de resistencia autónoma y rebeldía zapatista (Crarez): siete de ellos caracoles y cuatro municipios autónomos. De manera que hoy existen en total 43 centros zapatistas.

Parte de estas instancias de autogobierno se levantaron en un primer momento sobre las miles de hectáreas ocupadas a partir de 1994, y repartidas para trabajarlas en beneficio colectivo. Sus competencias se diferencian por la complejidad de las problemáticas que cada una de ellas debe resolver. Dos libros dan cuenta de este proceso. El de Paulina Fernández Christlieb, Justicia autónoma zapatista: zona selva tzeltal, (https://bit.ly/2Z9n8mp). Y Luchas muy otras, de Bruno Baronnet, Mariana Mora y Richard Stahler-Sholk (https://bit.ly/2vGmGdu).

La expansión de la autonomía zapatista a nuevos territorios desmiente la versión de la supuesta deserción de sus bases sociales como resultado de programas asistenciales del tipo de Sembrando Vida o Jóvenes Construyendo el Futuro. Obviamente, en un proceso tan a contracorriente como el que ellos han impulsado a lo largo de 25 años, hay simpatizantes que se hacen a un lado. Pero, lo central para valorarlo, es el impulso y la tendencia general que sigue. La reciente fundación de otros 11 Crarez hace evidente que el magma insurgente no sólo sobrevive, sino que crece exponencialmente, mientras construye rutas inéditas de autonomía.

El EZLN llamó a su nueva campaña Samir Flores vive. Samir fue el herrero náhuatl, conductor de Radio Amiltzinko y dirigente de la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos, que se opuso a la construcción de la planta termoeléctrica de Huexca. Fue asesinado el 20 de febrero. Su crimen no se ha esclarecido.

La nueva campaña zapatista guarda grandes semejanzas con ofensivas anteriores. Fue procesada y acordada (como se hizo con el levantamiento armado) en múltiples asambleas comunitarias. Rompió el cerco gubernamental, desdoblándose como fuerza político-social, a través de movilizaciones pacíficas sui generis, que cambiaron el campo de confrontación con el Estado, llevándolo al terreno en que las comunidades son más fuertes: el de la producción y reproducción de su existencia.

En lugar de demandar solidaridad de aliados, amigos y colectivos de lucha, llama a construir con ellos una nueva iniciativa política. Al Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno le propone emprender un foro en Defensa del Territorio y la Madre Tierra, capaz de articular una respuesta a los megaproyectos y el despojo, abierta a quienes luchan por la vida.

Llama al archipiélago filozapatista urbano a formar una Red Internacional de Resistencia y Rebeldía, no centralizada, que trabaje en la difusión de las historias de abajo y a la izquierda. Anuncia reuniones bilaterales con grupos, colectivos y organizaciones con trabajo real en sus regiones. Propone a intelectuales y artistas participar en festivales, encuentros, semilleros y fiestas.

Limitándose a ser anfitriones, sugiere a padres de desaparecidos y presos, y a las organizaciones que trabajan con ellos, a quienes luchan por la diversidad sexual y a los defensores de derechos humanos, reunirse en tierras zapatistas para compartir pesadillas, dolores y horizontes. Y, ya encarrerados, anuncia que las mujeres zapatistas convocarán a un nuevo encuentro de mujeres que luchan, sólo para mujeres.

Según explica el subcomandante Moisés, la creación de espacios de autogobierno de los pueblos zapatistas es resultado del trabajo político, principalmente de mujeres y jóvenes. Pero, también, del acumulado de encuentros y semilleros que organizaron en los que su imaginación, creatividad y conocimiento se hicieron más universales, es decir, más humanos. Aprendieron, según sus palabras, que un sueño que no abarque el mundo es un sueño pequeño.

10 de octubre de 2019

La bandera del anonimato: de las mujeres zapatistas a la lucha por las libertades en internet.

Por: Florencia Goldsman / El Salto.
Foto: Florencia Goldsman.

La lucha zapatista, al cubrir su rostro con un pasamontañas, construyó nuevas preguntas sobre la importancia de nuestros rostros y nombres reales. El pasamontañas pasó de ser una prenda de vestir para cubrirse del frío a tornarse un acto político para denunciar el desprecio hacia las fisonomías indígenas. “Al cubrir su rostro los zapatistas desviaron la mirada de la sociedad y los medios de comunicación, y quienes antes solo pasaban una mirada superficial sobre su cara y su cuerpo entero, ahora no paraban de hacerles fotografías como si de alguien importante se tratase, sí, ahora sí eran importantes”, señala el investigador Daniel Fajardo Montaño.

Son escasas las agrupaciones políticas o movimientos sociales que actualmente se abocan a rescatar el valor del anonimato. Conocemos Anonymous, grupos piratas y colectivos trans-hacker-feministas que ponen este valor por delante en la mayoría de sus acciones. Pero ¿qué pasa con el valor de la anonimato en la actualidad?

Uno de los síntomas de nuestra época es el hecho de que estamos siendo observados todo el tiempo. “El Estado ha refinado sus instrumentos de vigilancia, y quien quiera huir hacia lo oscuro se enfrentará con artillería iluminadora en su fuga”, señalaba el teórico marxista francés Guy Debord en los 60. Hoy, sin embargo, a muchas personas les resulta agradable y hasta excitante abrir las puertas de lo más íntimo en redes sociales digitales comerciales.

El flujo de informaciones que circula en internet es un núcleo privilegiado de monitoreo de la ciudadanía global para diferentes sectores públicos y privados con diferentes propósitos. Los fines: comerciales, publicitarios, administrativos, securitarios, afectivos... Es innegable que nuestras acciones cotidianas se tornan cada vez más sujetas a registro, análisis y clasificación.
Empresas como Google, Facebook, Microsoft, Skype, Youtube, Apple, entre otras, entregan la información de sus usuarios al Gobierno de Estados Unidos.
En junio de 2013, gracias a las filtraciones de Edward Snowden, se hicieron públicos una enorme cantidad de documentos secretos de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA). Estos documentos demuestran que, de manera voluntaria o no, empresas como Google, Facebook, Microsoft, Skype, Youtube, Apple, entre otras, entregan la información de sus usuarios al Gobierno de Estados Unidos. “Los únicos que tienen alguna protección legal son los ciudadanos de Estados Unidos. El resto de nosotros no tiene garantía alguna de que nuestra información no esté siendo, de hecho, espiada”, señala Rafael Bonifaz, activista ecuatoriano del software libre y experto en seguridad informática. 

Para Bonifaz las revelaciones de Snowden o las de Cambridge Analytica actuaron como cimbronazos, pero el olvido funciona más rápido que la lección a aprender a partir de las llamadas de atención sobre cuestiones tan caras como nuestra intimidad y la propiedad de nuestros datos personales. “Los temas son tan complejos que es difícil ir aterrizando todo esto”, reflexiona y explica que no es la NSA y las grandes empresas de internet las que hacen extractivismo de datos en internet. El juego ha cambiado. “Entregamos voluntariamente nuestra información privada en redes como Facebook a cambio de estímulos sociales como likes u otros”, describe Bonifaz. Este especialista en privacidad cuenta que cuando anotó a sus hijas en una escuela, y lo obligaron a participar de el famoso grupo de Whatsapp de “mamis y papis”, se vio en la urgencia de escribir una entrada en su blog explicando con detalle los nuevos, sútiles y escondidos, riesgos para nuestra privacidad.

Sabidurías ancestrales para desenmascarar

La capucha, el pasamontañas, la máscara, la careta o simplemente el cubrirse el rostro con un pañuelo son técnicas antiguas de camuflaje utilizadas por la mayor parte de las culturas del mundo. Con motivo de ceremonias rituales, de carnavales o escenificaciones teatrales, el recurso del anonimato se ha utilizado como forma de protección ante un sistema estructurado desde la vigilancia permanente. La máscara y el anonimato son estrategias actuales de autodefensa y debemos pensarlas tanto en las redes de bits como en las calles.
“[Usamos el pasamontañas] por seguridad y es nuestro signo político. Si nunca nos miraron, si ni sabían que existíamos, ¿por qué ahora tantas ganas de vernos las caras?”
“Cuando pensamos en una mujer o un joven que cubre su rostro al asistir a una manifestación pública, pensemos que esta gente en primer lugar está cuidando el secuestro de su imagen, vivimos en un Estado represor, que hasta la fecha lleva aproximadamente 30.000 personas desaparecidas. Como en otras dictaduras, la nuestra tiene a su cargo nutridos equipos de ‘inteligencia’ que se dedican a monitorear a toda persona que piensa o actúa de manera diferente al gran poder ideológico, si además esta persona deja de manifiesto su descontento en un espacio público y se dedica comunicar su forma disidente de pensar o actuar en colectivo, entonces está en peligro latente”, reflexionan integrantes de Engendro Colectivo desde algún lugar de México. 

La periodista argentina Marta Dillon en el I° Encuentro Internacional Político, Artístico, Deportivo y Cultural de Mujeres se refirió directamente al asunto en una entrevista a una de las mujeres zapatistas.

—Everilda, ¿puedo preguntarle por qué siguen usando el pasamontañas? 

—Es por seguridad y es nuestro signo político. Si nunca nos miraron, si ni sabían que existíamos, ¿por qué ahora tantas ganas de vernos las caras? —cerró la joven dirigenta.


Aquello que para las zapatistas es tan necesario como el oxígeno para sobrevivir para la masa crítica conectada muchas veces parece una medida extraña, cansina o exagerada.

“Es algo que no se siente. La mayoría de la gente cierra la puerta de su casa, las cortinas, cuando se va a dormir. En el mundo físico se siente mucho más la necesidad de privacidad que en la vida digital. Cuando envío un correo es difícil entender las consecuencias de que alguien lo esté leyendo, pero esta posibilidad existe de hecho. Cada vez más tenemos conocimiento de que, cuando no estoy ocultado mi actividad en línea, voy dejando una huella y eso podría afectarme en el futuro”, explica Bonifaz.
“La mayoría de la gente cierra la puerta de su casa, las cortinas, cuando se va a dormir. En el mundo físico se siente mucho más la necesidad de privacidad que en la vida digital”
El ejercicio de la máquina del tiempo es útil: imaginar qué pasará con nuestras informaciones en un futuro de gobiernos totalitarios. “Es llamativo mirar hacia atrás y pensar que en América Latina durante los años 70 todo el mundo se hubiese cuidado de publicar toda esta información. Si pensamos en el futuro, en los gobiernos que llegarán ya tendrán montados sus aparatos represivos para la persecución con todos nuestros datos a la mano”, relata el investigador en seguridad digital. Como parte del ejercicio de educar, enseñar y orientar sobre estas cuestiones, iniciativas como Privacidad Global ofrecen foros y espacios de formación para defender nuestras vidas digitales a través del software libre.

El anonimato es crítico para las mujeres y personas LGBTI

En un contexto de lucha entre gobiernos y usuarias, por un lado, y organizaciones por el otro, mujeres y personas no binarias, con diversidad funcional, activistas políticas y defensoras de derechos humanos reclaman el anonimato. Narrar la propia vida en internet para quien se enfrenta contra el racismo, el sexismo o el bullying en los espacios de trabajo, y se sabe vigilado, equivale a someterse a la auto-censura o arriesgar la fuente de trabajo o correr el riesgo de ser atacados en sus propias casas. Estas son algunas de las razones por las cuales (aún) las personas usan seudónimos en internet, pese a la ideología Facebook que ha impuesto la ideología de uso del “nombre real”, puesta en cuestión gracias a la acción de internautas y organizaciones de la sociedad civil. “Cualquiera que haya trabajado con mujeres sobrevivientes de violencia sabe que el anonimato es crítico para su curación y supervivencia. La privacidad le permite a las supervivientes vivir sin temer constantemente que el abusador esté mirando a cada paso. Les permite buscar ayuda y acceder a la justicia para reconstruir sus vidas”, señala Anna desde el blog FWD.
Para las personas que por su género, raza o sexualidad no encuadran en los patrones normativos, el derecho al anonimato y la protección de sus datos es un pilar
La ubicuidad de la tecnología hizo de la privacidad un derecho clave. Para las personas que por su género, raza o sexualidad no encuadran en los patrones normativos y que, de hecho, son supervivientes de violencia en línea y fuera de línea, el derecho al anonimato y la protección de sus datos es un pilar. “Ejercen su libertad de expresión en contextos en los que el Estado o la sociedad son hostiles, sobre todo cuando se trata de cuestiones relacionadas con los derechos sexuales y reproductivos, como el aborto, el cambio de denominación social u otras causas de disidencia política. Es decir, medidas contra el anonimato o a favor de una mayor recolección y conservación de los datos personales en internet terminarían dándole más poder al Estado y las empresas, ya que ampliarían su capacidad de identificar voces disidentes y, posiblemente, censurar el contenido y el comportamiento en función de sus propios intereses”, apuntan desde el colectivo Antivigilancia.

El anonimato no es la estrategia ideal para todo el mundo: existen diferentes tácticas que permiten camuflarse en internet. Pero este derecho debería estar disponible para quien lo demande. Tal como señalan las organizaciones que luchan por las libertades en la red, sin privacidad, no hay autonomía, y en internet el anonimato abre los caminos que llevan hacia la autonomía.

“En un ecosistema opaco, hecho para succionar datos indiscriminadamente y hacer perfiles antojadizos de las personas, muchas veces sin su consentimiento informado, no es nada difícil que empresas como Cambridge Analytica exploten también esos datos, esta vez, para fines electorales”, remarca la investigadora chilena Paz Peña en un informe especial sobre datos en contextos electorales.

Sin embargo, millones de usuarias de redes sociales y de motores de búsqueda consideran una tarea engorrosa corregir y reapropiarse de su privacidad en internet, ven de lejos la noción de que las expresiones anónimas enriquecen nuestras aspiraciones democráticas. Cada día más organizaciones que luchan por los derechos digitales se abocan a facilitar la tarea cotidiana de valorar los datos privados de las personas.

La lucha zapatista tiene en su haber el uso rebelde y más osado del pasamontañas. Hoy más que nunca se actualiza su importancia metafórica y concreta. “La lucha zapatista se cubre el rostro y convierte el pasamontañas en un símbolo, como lo hicieron las Madres de Plaza de Mayo con su pañuelo blanco, a partir de este momento como tiempo después lo hiciera la máscara de Guy Fawkes, el rostro zapatista no es uno, es todos los rostros, es la multitud indígena, es miles de personas originarias de diferentes lenguas, diferentes creencias, diferentes ideas, diferentes vidas, pero desde ese momento un mismo rostro rebelde”, propone Fajardo Montaño.


Más información

https://www.derechosdigitales.org/
https://www.apc.org/es
http://privacyinternational.org
https://tacticaltech.org/
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/
https://ciberseguras.org/
https://securityinabox.org/es/
https://www.takebackthetech.net/es/be-safe/herramientas-de-seguridad

LA TIERRA ES DE QUIEN LA TRABAJA.




En Brigada Callejera no compartimos la visión partidista.

En Brigada Callejera no confiamos en ningún proceso gubernamental, pero accionamos las herramientas jurídicas para seguir adelante con el reconocimiento y garantía de nuestros derechos.

En Brigada Callejera somos Zapatistas.

Desde mucho antes de esa fuerza nacional que dio esperanza al pueblo de Chiapas y a todo el País en 1994.

Somos solidarias con el levantamiento zapatista que le dijo NO a Salinas de Gortari, a la entrada del Neoliberalismo, a nuestro pase a la Globalización, al Tratado de Libre Comercio TLI, dándole un ejemplo al mundo y una nueva visión de guerrilla con aire nuevo.

En la selva chiapaneca no se frenó la lucha, las desapariciones y muertes de los combatientes guerrilleros desde 1970 en la guerra sucia, no quedaron en silencio.

Brigada hace mas de treinta años visita zonas en resistencia ante los abusos a los Derechos Humanos de los Indígenas llevamos salud en cajas de cartón con mucha cinta canela, viajamos llevando a la selva lacandona la infraestructura para poner los consultorios ginecológicos en sus clínicas en resistencia ante la lucha y voz en guerra contra el Estado Mexicano.

Somos solidarias, nos sumamos a sus luchas y caminamos su camino. Así que en nuestras oficinas en el corazón de la merced decimos:

Por cada Trabajadora sexual una promotora de salud.

La Tierra es de quien la Trabaja, en voz de todos los campesinos del mundo, pero como vivimos y resistimos en la Ciudad, también decimos:

La esquina es de quien la trabaja.

Todo bien, pero… en este último grito: “La esquina es de quien la Trabaja.”

Los problemas aumentan para enfrentar y para entender desde dentro dos posturas muy claras en su camino… con el tema de las mujeres y el decidir laboral de su vida misma…

Y es qué en este País quien decide en realidad donde entrar a trabajar con toda libertad de respetar sus sueños, sus deseos, sus ganas de ejercer su profesión sin estar atravesadas por los dineros, el pago, la quincena, la dadiva…el tiempo.

Tenemos un folleto buenísimo que se llama: “El Cliente de la Trata”, en el que explicamos como el nuevo orden global explota con mayor fuerza la mano de obra, los horarios, sin respetar en absoluto la vida de sus trabajadores no importando el trabajo, la empresa, el dueño, el patrón…

Entonces cuando decimos: “La esquina es de quien la Trabaja… decimos No hay patrón, no hay trabajo dentro de un espacio cerrado… y se habla especialmente de la calle…

¿Pero, quien trabaja en la calle?

Hay infinidad de formas para obtener dinero en la calle, ventas, ofrecer tu oficio.

También existe el Trabajo Sexual en la vía pública, a la vista de todos. Para mucha gente esto no es correcto, es inmoral, sucio, bajo, molesto y puede también encerrar explotación como la trata de personas con fines de explotación sexual, a esta visión se le denomina abolicionista ya que asume que todo tipo de renta o prestación de servicio sexual es explotación sexual y trata de personas, para esta visión ninguna mujer en el mundo debe rentar su cuerpo para fines sexuales que son parte de una explotación global machista y un ordenamiento global dirigido por los hombres viendo a las mujeres como objetos sexuales sin capacidad de decisión.

Nosotras creemos que esta visión es respetable pero no la compartimos.

Y entonces decimos una cosa es Trabajo sexual y otra es Trata de personas.

Cuando caminas las calles de la Ciudad con un ojo respetuoso, clínico vas dando cuenta que este camino del gobierno ha llevado a mas explotación laboral, y que la libertad de las mujeres para tomar decisiones sin ser feministas o universitarias es mucho muy variada en todos los ámbitos, y en la calle es un ejemplo.

Para nosotras el conocer a compañeras que son Trabajadoras Sexuales por decisión propia y que son dignas de serlo nos hace aprender de ellas y respetar su historia personal, su historia en las calles desde su oficio y su historia de lucha.

Entonces en Brigada Callejera entendemos dos posturas muy claras, primera:

Las mujeres Trabajadoras Sexuales libres, sin un padrote, sin una persona que les esté obligando a trabajar y les explote, segunda:

Las mujeres que son victimas de un padrote, una red de trata de personas con fines de explotación sexual que están a la fuerza, en contra de su voluntad, golpeadas y amenazadas con sus familias, hijos y su vida.

Creemos que debemos ayudar a garantizar mejores condiciones para las primeras y ayudar a erradicar lo segundo que es mas complicado ya que estas redes son enlazadas desde el Estado Mexicano, estadounidense con personas que controlan estas redes que dan a empresarios y multimillonarios, cantidades fuertes de dinero por seguir explotando, trasladando mujeres de un país a otro.

Ya en la Ciudad de México se mantuvo un discurso de avanzada con el tema del aborto desde que Rosario Robles fue jefa de gobierno de la Ciudad de México y se buscaba despenalizarlo para dar fuerza a un discurso feminista que en esa época se ponía en contra de dicha postura lanzada desde una visión feminista por Marta Lamas, se fue empujando desde esa época hasta lo que estamos viendo hoy en 2019.

Para el tema de Trabajo Sexual se fue discutiendo desde años atrás del Gobierno de la Ciudad de México sin mucho éxito pero si con mucha represión, un movimiento importante en ese sector fue la creación de las cooperativas que en varias de ellas funcionarios de algunas Delegaciones se encargaron de asesinar, desaparecer y torturar para demostrarle a las demás que la lucha de mujeres “putas” no es lucha y debe erradicarse, así que Brigada fue documentando y dando lucha y justicia a este proceso de injusticias ante un sector que pareciera no importar…

Y ahora en esta lucha nos enfrentamos a un gobierno que pone una bandera de cuarta transformación y mantiene un discurso de avanzada como lo hacia Marcelo Ebrard poniendo el Centro de la Ciudad de México como un Centro Histórico de primer mundo, ahora la postura en muchos temas debe ser: Vanguardista, dicen, redactando una Constitución Política de la Ciudad de México para ponerle bandera a muchas luchas que deben ser enmarcadas en dicha constitución.

Para el tema del Trabajo sexual se enfrentaron a una disposición jurídica que genera obligatoriedad al gobierno mexicano por dictamen de la Juez Paula María García Villegas Sánchez Cordero en la cual se debe otorgar a las personas que trabajan en el comercio sexual callejero la licencia de Trabajadores no asalariados.

Esta categoría existe desde 1972 contemplando a personas que laboran en vía publica sin una relación patronal ni un salario fijo, para esta población es entonces un paso al reconocimiento del Trabajo Sexual lo cual permite mayor visibilidad y mejorar condiciones laborales, que puedan ser dignas, seguridad y respeto a sus derechos humanos y por supuesto a derechos civiles.

Para este proceso el Diputado de la Asamblea Legislativa Temístocles de la bancada de morena partido político que llevo a la presidencia a su fundador Andrés Manuel López Obrador busca regular en general al Trabajo no asalariado.

Las compañeras al conocer la propuesta de Reglamento para personas no asalariadas se preocuparon por dicha iniciativa de Reglamento, al discutir en asamblea y en reuniones en la oficina.

Observo entonces lo siguiente:

La visión abolicionista de la Constitución de la Ciudad de México en la redacción constante:

“espacios públicos como Zonas Especiales de Comercio y Cultura Popular” que sí bien la redacción se lee muy inclusiva y abierta en realidad para nosotras entre líneas es para el Trabajo Sexual, Zonas de Tolerancia que en absoluto compartimos por conocer las condiciones que conlleva tener a personas trabajando en espacios delimitados y con mayor riesgo de ser violentadas y extorsionadas.
La fuerza que en un inicio se le dio a las Alcaldías para determinar lugares, horarios y firma como expedición de licencias era un retroceso ya que es única y exclusiva la labor de la Secretaría del Trabajo expedir dichas licencias tema que el equipo del Diputado desconocía, asumiendo que quien entregaba dichas licencias era para ellos las alcaldías, sin saber que la labor de entrega de licencias es exclusiva de la Secretaria del Trabajo y así debe continuar, así como defender que sea un trámite voluntario y personalísimo.

Observamos también confusión de muchas compañeras al entender que sí ya se ampararon por el reconocimiento al Trabajo Sexual; solo a las compañeras que ingresaron ese amparo tienen ese derecho.

Por lo cual necesitamos mayor difusión y platicas en la oficina y fuera de ella para explicar que a raíz de la sentencia histórica 112/2013 cualquier mujer que sea trabajadora sexual tiene el derecho de ser considerada para el estado trabajadora no asalariada, esto entonces se traduce en una lucha ganada que falta garantizar en el ejercicio de ese derecho.

Cabe destacar que esta confusión nace de las compañeras que no son afines a Brigada Callejera y que ven la sentencia 112/2013 como un hecho irrelevante, sin observar que este cambio a llevado a las abolicionistas, funcionarios públicos, académicos e investigadores a hablar del tema y ser un referente a nivel mundial de un proceso de organización de una población que esta enmarcada en el tabú, la doble moral y la falta de entendimiento de su capacidad intelectual y no solo por su visión sexual y prestación de servicio sexual a través de sus genitales.

Dando así un ejemplo de la capacidad y fuerza de lucha que hoy están teniendo y va indiscutiblemente en aumento.

Esto que redacte antes se ha subsanado como la muy errada visión de querer cobrar una cuota o un impuesto por parte del Estado Mexicano para que las Trabajadoras Sexuales pudieran acceder a las prestaciones que un “patrón” debe otorgar a su trabajador como lo son las prestaciones de ley:
Derecho a la salud, a una vivienda digna, a tener la garantía de obtener la canasta básica…

Para nosotras esto es inoperante y atrasado ya que no es necesario cobrar una cuota o un impuesto para que el estado otorgue dichos derechos a la población de Trabajadoras Sexuales, sí se reflexiona un poco y se entiende su nivel económico, que no tiene un ingreso fijo y que sus aportaciones para el consumo de una vida en esta Ciudad excede el cobro mucho más que las ganancias que las compañeras puedan tener en un día incluso, es muy delicado ver que en un día laborado puedan tener menos de cien pesos y asumir gastos de cotidianidad como pagos de agua, luz, gas y por supuesto la renta, los pasajes y la alimentación diaria, es una situación de más preocupante.

El Estado Mexicano al pensar en una cuota o en un impuesto esta regresando a las imágenes de las grandes tiendas de raya de las que jamás el jornalero podía irse por estar atado a una cuenta de deudas que se iba heredando de padre a hijos y por supuesto a la Europa medieval donde el rey mantenía a un pueblo con pagos en especie eternos con una precariedad que llevo al colapso y a la decapitación de Carlos I al cual le cortan la cabeza exactamente por subir los impuestos cuando ya su población no tenia más que darle al rey.

Para estos errores por parte de quienes redactaron esta iniciativa de Reglamento del equipo del Diputado se determinó en compañía del Consejo para prevenir la Discriminación COPRED, realizar mesas de trabajo que dividieron en cinco:
1. Licencias y registro.
2. Salud y atención médica.
3. Espacios públicos y seguridad.
4. Derechos laborales.
5. Análisis del marco teórico del trabajo sexual.

Con estas mesas se ha avanzado mucho en la voz de la experiencia de lucha en contra de las hoy Alcaldías de la historia para tirar el Control Sanitario y la vista de los funcionarios públicos por ver con morbo y tabú a las Trabajadoras Sexuales como un ejercicio de capricho o aberración en su digna visión por buscar mejores condiciones de vida, ante este proceso de escucha entre autoridades, mujeres y transexuales en las mesas de trabajo y reflexión se logró modificar la redacción de los artículos del apartado único para Trabajo Sexual que no tiene las mismas características ni peticiones ni urgencias que los demás gremios a los cuales también se les apoya y nos mantenemos solidarias para sus demandas y búsqueda de reconocimiento.

Entonces para cerrar, preguntaría:

Qué ventajas tiene el amparo y la sentencia 112/2013.

Generar obligatoriedad a la Secretaría del Trabajo y al Estado Mexicano…

Derecho a disfrutar de los derechos laborales.

Derecho a que el Estado mexicano elimine el trabajo forzado, incluyendo el sexual. Aclarando que el hecho de que nosotras como Brigada Callejera defendamos indiscutiblemente el Trabajo Sexual también luchamos en contra de la Trata de personas siendo miembras activas de la Global Alliance Against Traffic in Women GLAATW.

Derecho a que el Estado Mexicano adopte medidas legislativas, administrativas, presupuestarias, judiciales y de otro tipo, adecuadas para velar por el derecho al pleno empleo.

Derecho a que el ejercicio del Trabajo Sexual, que se considere un oficio, puesto que es el intercambio de una labor sexual por dinero.

Derecho a no ser privado de trabajo en forma injusta.

No es válido que se le impida a una persona que se dedique al Trabajo Sexual cuando exista queja vecinal, pues no puede quedar al arbitrio de un tercero, como es un vecino el ejercicio del Trabajo Sexual.

Un argumento de la Juez en la redacción de la sentencia dice así:

La prostitución ejercida libremente y por personas mayores de edad plenamente consientes de ello, puede considerarse como un oficio, puesto que es el intercambio de una labor sexual por dinero.
Así también se logró a raíz de dicha sentencia erradicar de la Ley de Cultura Cívica el Art 24 fracción VII y del último movimiento de las Trabajadoras Sexuales y la población Trans sexual para erradicar en la nueva Iniciativa de Ley de Cultura Cívica de este año el Art. 27 fracción VII que seguía viendo el Trabajo Sexual como una falta administrativa.

Entonces se debe reconocer aún sin la simpatía o empatía del tema un proceso primero histórico de cambio sustancial para esta población.

Segundo la parte histórica que esto está generando como una posibilidad de entender a las poblaciones vulnerables desde una cancha empática y solidaria que permita tener cambios sustanciales para toda la población.

Hay un proceso de lucha que esta generando un precedente histórico, cada 1ro de mayo al salir a marchar la población Trabajadora Sexual en su mayoría de la merced reivindica peticiones ganadas y muchas más pendientes que mientras se siga buscando la sinergia entre los cotos de poder y la población de Trabajadoras Sexuales se tendrá una capacidad de mayor foro y reflexión de peticiones.

Al seguir ocupando los espacios públicos, las oficinas de gobierno, los recintos académicos, los espacios institucionales será mayor entonces el impacto y la balanza será mas equitativa ante la visión abolicionista que es prohibicionista y parece ser la única voz que se escucha aunque se demuestre que es una visión que deja de lado la procuración de derechos de una población que no comparte su visión y que siendo mujeres, pobres en su gran mayoría, indígenas, la opción de las feministas debiera ser solidaria y empática.

Vamos por buen camino ya que cada vez se lee y reflexiona con mayor profundidad la consigna:

La esquina es de quien la Trabaja.

Lic. Arlen Palestina Pandal Madrid.
Representante Jurídico de Brigada Callejera.
Miércoles 02 de Octubre del 2019.
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