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18 de septiembre de 2018

La savia del bagazo.

Por: Ilka Oliva Corado / Crónicas de una inquilina.

Nos hicieron creer que el progreso está en el cemento, que el cemento es el progreso. Nos hicieron creer que la industrialización es la prosperidad de las sociedades. Que para industrializar se tiene que deforestar despiadadamente y acabar con pueblos enteros: robándoles el agua, la tierra, la comida y cualquier medio vital de subsistencia. Esos pueblos, nos dijeron: no importan y que si se resisten hay que acabar con ellos a represión pura, por eso los genocidios que enlutan la memoria colectiva.

Nos dijeron que la civilización es un concepto necesario para la sobrevivencia de la humanidad, que nosotros los dóciles somos esos seres civilizados: en cambio los que se resisten a la imposición no. Los Pueblos Originarios y la plebe deben ser el enemigo a vencer. Nos dijeron también que en esa humanidad que conformamos solo caben los escogidos y que es exclusiva porque está conformada por la crema y nata. El suero debe ser desechado.

Para eso utilizaron un colador al que llamaron educación superior y a la que saturaron de clasismo, racismo, homofobia, patriarcado, misoginia, dogma, doble moral, estereotipos e insensibilidad. La cimentaron en la desmemoria. Nos sacaron de la savia del suero y nos hicieron creer que somos la crema y nata. Sí, a nosotros los sumisos.

Nos hicieron memorizar que un título de universidad nos separa de la manada y nos vuelve únicos y laureados: inalcanzables. Nos hicieron olvidar nuestro origen. Y memorizamos que no somos más plebe y que al contrario: somos los exclusivos licenciados, doctores, arquitectos, catedráticos, periodistas, empresarios en una jerarquía a la que jamás podrá acceder la muchedumbre. Nos hicieron creer que somos la crema y nata de aquel bagazo vuelto suero. Bagazo, le llamaron a la savia de nuestro origen y durante siglos lo hemos permitido y acuñado; nos hemos convertido en los cómplices laureados solapadores del abuso.

Con un título de universidad la crema y nata puede explotar a su propia clase, puede explotar a la muchedumbre de donde viene. Y la reprodujeron y la amontonaron sobre el pavimento en urbes que fueron creadas para su reclusión. Un centro de encarcelamiento masivo con apariencia de progreso, éxito, triunfo y estabilidad económica.

Y nos hemos creído celebridades: intocables e inmortales. Y pronto comenzamos a ser parte de la represión a la plebe que se resiste. Con nuestra pasividad de vasallos mientras nos distraemos pintando nuestras cárceles y llenando nuestras mazmorras de muebles, zapatos, bastedades de comida, aperchando títulos y diplomas para vivir de las apariencias necesarias de los seres exitosos.

Y aprobamos las mineras desapareciendo con esto a poblados enteros, lejanos a la urbe porque queríamos tener joyas dentro de nuestras cárceles para lucirlas entre los prisioneros y competir entre nosotros a ver quién es capaz de acumular más. Porque de eso se trata: de una competencia de acumulación de todo lo innecesario para vivir: el consumismo como extensión del capitalismo. Somos esa vena neoliberal y fascista de la destrucción masiva. Sí, tan fascistas como el que da la orden y el que aprieta el gatillo.

Afuera, en las lejanías de la urbe bañada de cemento, de la cárcel con aspecto de progreso, están los pueblos en resistencia luchando por su libertad, sin darse por vencidos, defiendo su identidad y su origen milenario. Defendiendo su derecho a la tierra, a la alimentación y a una vida en libertad. A pesar de que con nuestra aprobación y silencio de insensibilidad y dogma desde la comodidad de la crema y nata se implementaron dictaduras buscando exterminarlos en desapariciones forzadas, torturas y genocidios que aprobamos con la frialdad de los traidores a conveniencia. Y muy a nuestra conveniencia también, muchos de nosotros pretendemos desconocer para no meternos en problemas, problemas del tamaño de perder contactos que nos pueden servir de escalón.

Y como una dosis de dignidad y memoria la savia de nuestro origen nos sigue dignificando muy a nuestro pesar. Los “incivilizados” los que no conocen “el progreso,” los libres, salvajes y bravíos siguen luchando por nosotros aun con nosotros mismos en contra. Saben que son la savia del suero del que estamos hechos aunque nos creamos crema y nata.

Los que no conocen de la afamada “civilización” y que no conocen de cárceles de cemento y de competencias por la inmortalidad; conocen del campo, del aire puro, de la frescura de los ríos, de la fertilidad de la tierra, del canto del búho, del viento antes de llover.

Los “incivilizados” conocen de las hierbas que curan la nostalgia del alma, el abrazo hermano, la mirada que abraza, la voz que acaricia, la solidaridad que cobija. Saben de la unidad, de compartir, de la dignidad, de la honra. De la identidad. Conocen del respeto al ser superior que es la tierra y sus frutos. Conocen de la importancia del sol y la lluvia. De lo indispensable que son los océanos y los ríos, como la abejas. Saben que todo en este universo está entretejido y está ahí por una razón fundamental para la existencia de los ecosistemas y la sobrevivencia de todas las creaturas que lo conforman, ninguna con superioridad ante la otra.

Eso no lo enseñan en la universidad porque entonces formarían seres pensantes que analizarían y cuestionarían las imposiciones y el engaño de quienes durante siglos les han hecho creer que son la crema y nata. Nos descubriríamos marionetas. Cuñas. Fuertes murallas de vidas humanas adoctrinadas para la traición. Sabríamos que el cemento no es superior al musgo de las montañas ni a las hojas de los guayabos. Sabríamos entonces que el oro y los diamantes no son más importantes que el agua y la vida de las personas.

Sabríamos que los que subsisten somos nosotros, dentro de una enorme cárcel y que respondemos a patrones previamente estudiados para nuestro condicionamiento y nuestra reacción dogmática e insensible ante al abuso, mismo al que somos sometidos sin que nos percatemos porque lo disfrazan de progreso y triunfo. Conformamos cantidades exorbitantes de masa amorfa que maniobran a su antojo.

Pero mientras nosotros sigamos adormecidos en la avaricia del que tiene más, siendo las marionetas de quienes se creen dueños del mundo, la savia sigue resistiendo como lo ha hecho milenariamente, luchando para que el bagazo no siga siendo utilizado como herramienta de contención ante la lucha intempestiva de los pueblos por su libertad.

Ojalá un día las masas que viven encarceladas en la urbes de cemento, sepan que los cartones de universidad no les devolverán el agua de los ríos cuando las mineras los sequen, y que la frescura de los tomates no podrá ser superada por el oro, las lociones finas ni los contactos “importantes”. Ojalá que sepan que los contactos importantes también son una ilusión óptica de la vida de falsedades que ofrecen las urbes de cemento.

Ojalá algún día tengan la capacidad de pensar por sí mismas y unirse a la savia que con raíz de guayacán y flamboyán, se nutre de la dignidad y memoria para levantarse cada día para seguir resistiendo a la deslealtad, abuso y represión de los traidores.

Ojalá que llegue el día en el que sepamos que somos la médula, la yugular, el origen, la inherencia y la brasa viva. Ojalá que el despertar sea como una tempestad, como un enorme trueno, como un temblor desde el centro de la tierra, como un grito que retumbe en las entrañas de los cerros; un despertar que haga temblar a quienes se han creído los dueños del mundo y de nuestras vidas, y volvamos a nuestro origen para luchar junto a los nuestros para recuperar todo lo que nos arrebataron.

Ojalá…

Audio:


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El Centro Cultural Makarenko: una experiencia organizativa de construcción de otra forma de educación.



Por: Colectivo Grieta / Grieta.

En entrevista, algunos integrantes de este proyecto pedagógico cultural autónomo comparten su historia, la manera en que ven al mundo, su manera de trabajar y su experiencia de haber acudido, en agosto pasado, al Encuentro de Redes de Apoyo al CIG (Concejo Indígena de Gobierno), a la tercera edición del CompArte y al Aniversario de los Caracoles Zapatistas.

El Centro Cultural Makarenko, ubicado al oriente del Estado de México y al cual acuden niños de primaria, secundaria y bachillerato, toma su nombre del pedagogo ruso Antón Makarenko. Acerca del nombre, que decidieron darle a su proyecto, sus impulsores exponen: “nos parece interesante toda esta parte de la historia que él cuenta a través de sus obras, cómo durante la revolución de 1917 logra, adaptándose a las circunstancias, desarrollar 2 escuelas importantes que transformaron a los estudiantes que ahí fueron llegando, y de ser una escuela tan pobre y que se construyó en lo cotidiano, ellos llegaron a aportar económicamente y con ideas, no solamente para la reconstrucción de la revolución rusa, sino, hasta nuestros días al mundo, esos procesos de “yo lo hago con ustedes”. Eso fue lo que nos llevó a nombrar así al centro”.

¿Qué hace el Centro Cultural, cuál es su tarea?

El Centro Cultural se dedica al proceso de educación concebida no como la educación académica, sino que trata de incidir en todas las áreas y espacios donde se mueve el ser humano. Tienen una historia de aproximadamente 40 años desde que llegan a Chicoloapan con el auge de las primeras escuelas populares del Estado de México que se impulsaron en municipios como Nezahualcoyotl, Chimalhuacán, Chalco y Chicoloapan. La conformación de las escuelas populares consistía en tener profesores, plan de estudio e instalaciones que eran impulsadas por la comunidad, y por lo tanto, les pertenecían. A decir de sus fundadores, este espacio educativo es “la consecuencia de una historia que en un momento dado dio un giro por donde no debió haber ido”.

Una compañera que participa en el Centro Cultural y es fundadora de las escuelas populares del Estado de México, nos platica que las decisiones que tenían que ver con éstas eran discutidas en asambleas conformadas por madres y padres de familia en conjunto con maestros; se trataba de cubrir lo que se necesitaba como educación en ese momento para sus hijos y la parte que le correspondía al Estado consistía en certificar las escuelas y asignar un presupuesto para los maestros, sin embargo, estos recursos eran insuficientes. Con el transcurso del tiempo esta dinámica se fue transformando y los maestros comenzaron a tomar el control de las escuelas ya sin consultar a la comunidad, es entonces, que ante la necesidad de formar otro tipo de educación vinculado a la comunidad, se comienza a conformar el Centro Cultural.

El Centro Cultural, a decir de una de sus integrantes, lo conforma la familia que dicta el Estado, es decir, la familia estructural, pero hace notar que al participar en este proyecto se conforma una suerte de familia extendida con los compañeros con los que han caminado en este proceso organizativo, por lo que la familia Makarenko tiene integrantes en Oaxaca, Puebla y Chiapas.

Sobre cómo ven el mundo y el panorama de la educación en Chicoloapan.

Una de las maestras comparte cómo ven el mundo desde el Centro Cultural: “vivimos en un mundo fragmentado donde este concepto de identidades le ha servido al Estado para dividirnos a las mujeres, los homosexuales, los niños con diferentes capacidades; entonces, nosotros lo que hacemos es desfragmentar ese mundo, somos un mismo mundo, somos lo que padecemos y esto es producto del capitalismo, de las políticas de comunidades enfrentadas, de las políticas del terror y por lo tanto el conocimiento se construye en colectivo…”

A nivel local, el panorama de las escuelas de Chicoloapan es desalentador: existe un número importante de escuelas que funcionan como feudos en donde directivos y profesores deciden quién puede entrar, el nivel académico que se ofrece está por debajo de la media de las escuelas oficiales, hay hostigamiento hacia padres de familia, maestros y estudiantes, hay chicos con procesos reales y comprobables de ansiedad y suicidios, casos de acoso y agresión sexual, cuotas y uniformes impuestos y sometimiento de los alumnos.

Los chicos que llegan al Makarenko provienen de diversas escuelas, fundamentalmente de Chicoloapan; en el Centro Cultural se abre el espacio a niños y jóvenes que llegan con sus distintas problemáticas.

Respecto al Centro Cultural, sostienen que “nosotros decimos que somos los excluidos de los excluidos, porque son chicos, por ejemplo, diagnosticados con autismo, que ya terminaron la instrucción secundaria y no hay un nivel bachillerato donde puedan continuar con sus estudios, pero sí tienen una habilidad muy clara para terminar una carrera universitaria. Entonces ese es el filtro que tenemos que pasar: niños mal diagnosticados con hiperactividad, con déficit de atención o bien, con procesos de ansiedad por toda esta presión de los que son objetos por esta cuestión de las políticas de las comunidades enfrentadas que ellos reproducen muy bien. Nosotros decimos que la historia tiene que regresar al punto donde había quedado el acuerdo final que era que se tenía que dar este tipo de instituciones de la comunidad con la comunidad, y que en un momento dado íbamos a desarrollar la capacidad de tener recursos económicos que tendrían que ser en beneficio común”.

¿Como trabaja el Centro Cultural?

En el Makarenko el conocimiento se construye entre todos los que participan y se asume en lo individual para tomar decisiones en beneficio del colectivo, además de desarrollar la idea de que el beneficio personal tiene que ver con la colectividad. La dinámica de esta otra escuela pasa por no tener que competir por una calificación, no hay números, no hay premios ni castigos. No se busca al que más aprende, al que mejor canta o al que termina primero sus tareas, por el contrario, se busca saber cuáles son las necesidades de todos, y en pensar cómo se cubren todas esas necesidades. Se trata de mirar al otro, ser responsable del otro, recibirse mutuamente.

El horario en el Estado de México, que es la matriz, es de 10 de la mañana a 4 de la tarde, pero si los chicos tienen algo que hacer más temprano, tienen la libertad de salir antes o quedarse más tarde de lo acordado, los alumnos pueden ir el fin de semana si lo consideran necesario o no ir si es que tuvieran que solucionar algunas otras cosas.

Se han presentado ocasiones en donde el Centro Cultural, junto con los chicos que ahí acuden, ha tenido que cerrar para trasladarse a otros lados y compartir con otros niños, esta experiencia la han compartido por ejemplo con niños de Nochixtlán, Oaxaca.

Como ya se mencionó, al centro asisten niños y muchachos de primaria, secundaria y bachillerato. Actualmente trabajan con niños, incluidos los diagnosticados con autismo que no han encontrado otro espacio. El Centro Cultural, junto con cada niño que llega, se considera un grupo de personas que crean el conocimiento en colectivo.

Además en este proyecto, dice una de las entrevistadas, no solamente la preocupación recae en lo académico sino que cuando “llegamos a una población en donde ya hay escuelita, entonces la necesidad de los chicos es como apoyo académico u organizarse porque el maestro los está fastidiando, o porque tienen una huerta, o porque les hacen falta algunos otros talleres, entonces dependiendo la necesidad de cada lugar es que nosotros vamos haciendo ese trabajo”.

Se imparten talleres de ajedrez, salud comunitaria, bordado, tejido y se elaboran productos como mermeladas, dulces, licor de frutas y sazonadores, entro otros.

Los talleres se resuelven entre todos. Así surgió el taller de abonos orgánicos, ante la necesidad de ya no utilizar agroquímicos, los conocimientos de la comunidad junto con los conocimientos del Centro Cultural permitieron desarrollar técnicas para nutrir a las plantas sin que éstas sean agresivas con el ambiente. En forma similar se han creado talleres de salud, educación o producción.

El Centro Cultural Makarenko fuera de Chicoloapan.

Actualmente los integrantes de este centro colaboran en Jaltepetongo, Oaxaca, impulsando un taller para resignificar el mixteco por medio de la música y la narrativa. En Nochixtlan la asamblea de la comunidad les ha permitido acompañar su proceso organizativo en donde el colectivo les apoya con la producción de nopal, impulsando la casa de salud, con el proceso académico, y en la colonia 20 de noviembre, en donde entró la policía federal, tienen un trabajo con los niños que trata de descolocarlos como víctimas y hacerles saber que son afectados, en el sentido de que el afectado levanta la voz, demuestra quién es y dignifica su rabia.

“La idea en cada lugar en donde compartimos es que el mundo se tiene que transformar aquí y ahora en este momento y de manera colectiva. Hacer comunidad, vivir en comunidad, impulsar los proyectos comunitarios y sobre todo independientes”.

¿Cómo hacen redes, cómo llegan a los lugares donde acompañan otros procesos organizativos?

Una compañera nos platica cómo es que logran acercarse a otras luchas: “Nos invitan, nos movemos en diferentes lugares, y como ya tenemos como 40 años en esto, entonces pues ya vamos conociendo gente. Es eso de formar frentes. Hemos pertenecido a frentes, a otros colectivos, entonces vamos conociendo, se va corriendo la voz, las redes de comunicación nos ayudan a los avisos y así nos enteramos, hacemos asamblea y decidimos quién va para allá, quien va para acá o quién no se puede mover porque está ocupado en ese momento y así”.

A decir del colectivo tienen muchas mañas: van a las plazas públicas y ponen un periódico mural, un tendedero, los chicos del colectivo se presentan a cantar, invitan a otros compañeros, platican y a veces de ahí nacen cosas; en otros lugares se invitan solos. Los cumpleaños del Centro Cultural los utilizan de pretexto para difundir información y poner pancartas, a su aniversario le dan un carácter festivo, pero también político.

¿Cómo se sostienen económicamente?

El Centro Cultural se sostiene de tres formas: con la venta de los productos que elaboran y que por ahora, la mayor parte de estos recursos, se utiliza para poder comprar materiales; con aportaciones que hace la comunidad; y, con las aportaciones que hace el mismo colectivo. Le apuestan mucho a la producción, aunque no siempre se vende.

Una característica del centro, la cual traslada a los otros espacios donde colaboran, es que los chicos no llegan con su cuaderno, lápiz o colores, sino que todo el material es comprado por el propio Centro Cultural y es para todos.

Una de las experiencias que han tenido, es la de reabrir una casa de cultura que tenía años cerrada, en Comaltepec: “de pronto lo financiamos, de pronto aporta la comunidad, pero es completamente autogestivo, no nos interesa bajar recursos del Estado porque no estamos dispuestos a ser sus sirvientes”.

Sobre su participación en el encuentro de redes de apoyo al CIG en el caracol de Morelia.

En julio de este año, el EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) convocó a un Encuentro de redes de apoyo al CIG (Concejo Indígena de Gobierno) del 2 al 5 de agosto, al CompArte 2018: “Por la vida y la libertad” del 6 al 9 de agosto y al 15 aniversario de los Caracoles Zapatistas: “Píntale caracolitos a los malos gobiernos pasados, presentes y futuros”. El Caracol de Morelia, en la zona Tzotz Choj, tierra zapatista, albergó a cientos de asistentes. El Centro Cultural Makarenko participó en el encuentro de redes y en el CompArte 2018.

Una de las maestras del Centro Cultural nos comparte su experiencia en el Encuentro: “(asistimos al Encuentro) primero porque somos zapatistas. Nos asumimos como zapatistas. Nosotros seguimos el movimiento zapatista desde que nace. Otra, es que el proceso de este lugar, lo acompañamos desde que nace, con la conformación de los comités y todos los llamados que se han venido haciendo. Ahora llegamos a la asamblea de redes porque nosotros igual estuvimos en el proceso, para nosotros lo fundamental no fueron las firmas, sino el pretexto para hablar con la gente. Hicimos ese trabajo y hablábamos con la gente y poníamos información. No teníamos, ni aunque hubiéramos tenido, no hubiéramos comprado un aparato para recabar las firmas. Entonces ya cuando la gente decía “¿donde firmo?”, le decíamos: no tenemos donde firmar. Preguntábamos: ¿y cómo ven el proceso, la propuesta de los compañeros?, Y miren, ustedes se acercaron aquí como lo entiende en general la gente que pues vamos a recabar firmas. Pero hay una controversia, porque los compañeros decían que no querían entrar al proceso electorero, pero ahora si están, lo interesante era discutir todo esto, de cuál era la convocatoria en realidad, y qué padre que sí funcionó eso como pretexto. Necesitábamos un pretexto más para hablar con las personas; entonces venimos a compartir cómo nos fue y al final ya tuvimos un aparato para recabar las firmas, recabamos algunas cuantas, algunos de nosotros no teníamos credencial de elector”.

Para el Makarenko la idea de que hay esperanza en el país se confirmó con este encuentro de redes. Los animó encontrarse con otros compañeros, vieron que había compañeros que no se conocían y jamás se habían reunido, otros, a los que no les interesaba la problemática social y que, ante esta provocación de mandar una representante indígena del CIG, entonces empiezan a discutir cómo se puede impulsar esta iniciativa. Esa es la gente que asistió al Encuentro.

La maestra nos platica sobre las propuestas del Encuentro, de acuerdo a su experiencia en las mesas de trabajo: “ya cuando nos reunimos todas las mesas, era como si por un momento todos estuvieran pensando y sintiendo lo mismo, la necesidad de unificar el movimiento, las propuestas iban en el mismo sentido…empiezan las propuestas: es que el CIG se tiene que ampliar a otros sectores y cuando dan las propuestas los compañeros Zapatistas y dicen ‘también nuestra propuesta es que el CIG se tiene que ampliar’, entonces, es un solo pensamiento pero amplio que en ese momento engloba, enaltece, los pensamientos de todos, es como el momento en el que se unen los pensamientos de todos”.

Otra compañera del Makarenco, también habla de su experiencia de la mesa 3, de las 5 que se instalaron para los trabajos de valoración: “el encuentro fue genial, la cantidad de jóvenes que llegaron fue sorprendente, con un montón de propuestas. A mí me tocó la mesa 3 con chicos que venían de la Universidad de Guadalajara… les tocó poner mesas, a ellos les tocó que llegara la policía, que los aprehendieran, un tanto asustados, un tanto emocionados, pero al ver toda la demás gente, todos los demás colectivos, pues estos chicos fue así con un ánimo de ‘vamos a continuar no sólo en nuestra facultad vamos a seguir haciendo trabajo’. Yo creo que en esta cuestión del encuentro valorábamos, el primer punto era la valoración, muchos decían ‘pues no alcanzamos el número de firmas que nos pedían, no cumplimos’, otros, o la mayoría decían ‘sí cumplimos, tan cumplimos que todos estamos aquí, que finalmente esa era la finalidad: interesar a otros y se cumplió, si no, no hubiera salido este encuentro, esta plenaria de tantos lugares y la continuidad del trabajo precisamente. Sí traía cada quién sus propuestas, pero finalmente eran similares y la propuesta de todos era continuar, ya no quedarse como redes de apoyo sino pues continuar, dar el siguiente paso”.

La Maestra del Centro Cultural comenta que en las mesas un objetivo logrado era hacer un análisis global, nacional, regional y local, que surgió de todas las personas y colectivos que se involucraron en el proceso de apoyar la conformación de un Concejo Indígena de Gobierno.

Sobre su participación en el CompArte 2018.

En el CompArte 2018 el Colectivo Cultural participó con 4 canciones. La experiencia fue distinta a otras que han tenido en diferentes escenarios, se sintieron diferentes a cuando han cantado para otros compañeros, o cuando cantan y les pagan, porque también de la cantada se hacen de recursos económicos. No sintieron presión de agradarle al público y el pánico escénico en ellos no se hizo presente. Dicen que compartieron y dialogaron con más compañeros por medio de canciones sobre cómo está el sistema. En el 15 aniversario de los Caracoles y el CompArte 2018, se hizo tangible lo que se puede lograr con organización.

Otro integrante del Centro Cultural que imparte el taller de canto y guitarra, que también participó en la presentación musical durante el CompArte , cuenta sus impresiones de esta convocatoria y su visión del zapatismo a lo largo de los años con respecto a la música: “aquí es un semillero de cultura en la cuestión de la música. Hemos estado desde el primer momento con el movimiento zapatista, no somos apoyo, somos parte de lo mismo, nos declaramos zapatistas, hemos estado en algunas comunidades. En un principio, entre las bases de apoyo del EZ había unos cuantos músicos y ahora es algo enorme de verlo, a mí me llena de satisfacción ver la participación de los compañeros. Ahorita, por ejemplo, aquí en el CompArte con sus parodias, pues yo empecé también cantando parodias y ya después me dediqué con la guitarra a las canciones. Desde entonces en los lugares en donde estuvimos, por ejemplo en la Garrucha, dimos un taller de teatro y de guitarra. Estuvimos en la Nueva Revolución que está aquí adelantito de Morelia y también trabajamos con la música. Esto fue cuando ellos tampoco tenían muchos instrumentos. Por el terrorismo del gobierno que había, por los grupos paramilitares, pues la gente tenía temor, entonces por medio de la música ellos cantaban sus canciones y se reunían en las capillas y cantaban alabanzas de protesta, no de las canciones de la jerarquía católica. Esto a mí me motivó mucho, yo aprendí mucho de ellos desde ese tiempo que convivimos con ellos, entonces a mí me nació más entrarle a la cuestión del movimiento popular con la música”.

Sobre el crecimiento de las comunidades zapatistas, el maestro nos cuenta: ”….es algo que pues no se puede uno imaginar el alcance que tiene, o sea, lo que ha logrado el movimiento en todos estos años, no nomás en la cuestión cultural, en la forma organizativa, en la disciplina, la claridad que tienen ellos de ver de cómo ven las cosas, y el decir no nos rajamos, cantando, sembrando, haciendo todo lo que todo ser humano puede hacer pero con una claridad de amor a la vida y amor a la naturaleza, y la música es una gran parte de eso, es un arma también para ellos, es un arma de lucha. Entonces todavía hoy, aquí se acercaron algunos compañeros y aunque saben tocar algunas cosas, les faltaba y algunas cosas les sobraba, entonces esas cosas que a ellos les sobraba me lo dieron a mí, y lo otro poquito de música también nos lo compartimos y ellos se fueron con otras formas para complementar su música. Porque nosotros decimos “no venimos a enseñar, venimos a aprender”.

El Centro Cultural Makarenco también compartió un taller de bordado llamado “Bordando Historias”, cuya dinámica consistía en crear una historia, después un dibujo que representara la misma y posteriormente bordarlo. De la misma manera compartieron un taller de chaquira. Estos talleres se pensaron para desarrollar el pensamiento y la imaginación de las personas, de esta manera se podría visualizar otra forma de ver el mundo.

La maestra del Makarenko nos platica sobre el taller: “este taller estuvo interesante porque mediante los bordados nos mostraron cómo se organizaron y las figuras que representan la voz; hay una donde está el Sup con su micrófono y lo que nos comenta el compañero que lo hizo es que él (el Subcomandante) es la voz de todos. El micrófono representa la voz de todos. Hay otra compañera de Oventic que nos contó que el nombre de Oventic se lo dan los árboles de aguacate, que no se acordaba el nombre de los árboles pero que es un nombre similar al de Oventic, entonces como hay muchos árboles como esos, por eso la comunidad tiene el nombre de Oventic”.

Una joven compañera que participó e impulsó el taller, nos platica como el bordado puede ser una herramienta de comunicación: “es otra manera de hablar o de expresar tus sentimientos, lo que tú percibes, lo que tú vives el día con día, no todo lo puedes hablar, hay otras maneras. Con creatividad y con el bordado que hicieron nos mostraron otra forma de comunicación”.

Sobre el significado de lo que se borda otro joven compañero agrega: “es otra forma de ver el mundo y concebirlo. Cuando estuvimos dando el taller sucedió algo que a mí se me hizo muy bueno: yo dibujé una flor porque era parte de una historia, el compañero me dijo “¿esa flor que significaba?”, porque al momento de que yo le daba un significado dejaba de ser una flor y tomaba el significado que yo le daba. Entonces el compañero lo concebía más allá de una simple flor, o sea, ya lo veía como otro significado, ya no era una flor, ya lo veía de otra manera, eso fue lo que se me hizo interesante del taller”.

Finalmente, el Centro Cultural Makarenko se define a sí mismo, como un espacio de construcción abierto para todo el mundo, un mundo donde caben otros mundos, un Centro anticapitalista, antipatriarcal y zapatista.

13 de septiembre de 2018

Minuta de la Asamblea Interuniversitaria del 7 de septiembre.

Por acuerdo de la sesión del pasado 7 de septiembre, la Asamblea Interuniversitaria sesionará mañana, 14 de septiembre; de cara a ésta, compartimos aquí la minuta de la sesión anterior.

Marcha universitaria del 5 de septiembre – Foto: Karla Jiro

Asamblea Interuniversitaria

Convocada el 7 de septiembre de 2018, 12 horas, Auditorio Ho Chi Min.

Se realizó una propuesta de conformación de mesa, a la que bastantes compañeras(os) fueron postulados y después elegidos a través de votación directa por parte del quorum. Quedando constituida por siete miembros de diversas instituciones educativas y universidades.

Debido a la necesidad de darle acceso a los asistentes fue necesario valorar trasladar la sede hacía un espacio con mayor aforo, acordándose celebrarse los trabajos en el Auditorio Alfonso Caso, en el posgrado de Arquitectura en la Ciudad Universitaria.

En un primer momento se definió el siguiente orden del día:
  1. Saludos fraternos por parte diversos movimientos sociales en defensa de la educación pública y de la tierra, como el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra-Atenco y una representación de la sección XXII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores dela Educación (CNTE), así como los obreros agrícolas de San Quintín. Además, del Comité 68, entre otros.
  2. Pronunciamientos de asambleas de escuelas y universidades.
  3. Esbozo de ejes de discusión; propuestas de discusión a asambleas, plan de acción y tareas.
Ejes de discusión para el pliego.

Las asambleas reunidas han considerado necesario enlistar este conjunto de ejes con el propósito de que las asambleas locales puedan bajarlo a sus comunidades. Se enfatiza que dichas asambleas deben acordar cuáles de esos puntos específicos suscriben o enmiendan, con la finalidad de llevar los acuerdos a la Asamblea Interuniversitaria del día viernes 14 de septiembre de 2018. 
  •  1 Demandas respecto a los hechos del pasado 3 de septiembre
    • Esclarecimiento por parte de CCH Azcapotzalco respecto a las cuotas ilegales que se cobraron, esto con un límite definido de tiempo.
    • Destitución (de) Enrique Aguilar, personal de confianza de los CCH
    • Destitución de Enrique Graue como rector de la Universidad
    • No reelección del rector Enrique Graue
    • Destitución de Teófilo Licona y su equipo de seguridad
    • Destitución de Benjamin Barajas, ex-director de CCHs y del actual director del CCH Azcapotzalco, Andrés Francisco Palacios Meza.
    • Resolución del pliego petitorio de CCH Azcapotzalco y se establezca un periodo límite para el cumplimiento de demandas
    • Castigo a los culpables intelectuales y materiales del ataque porril del 3 de septiembre de 2018
    • Acompañamiento jurídico y psicológico a las personas afectadas en los ataques del 3 de septiembre de 2018
    • Que la UNAM haga públicos los videos de las cámaras de seguridad del día del ataque
    • Esclarecimiento de los hechos ocurridos el 3 de septiembre de 2018, con límite de 7 días
    • Aceptación de la incompetencia e inacción de las autoridades universitarias ante los hechos ocurridos el pasado 3 de septiembre
  •  2. Democratización de las Universidades
    • Democratización en las decisiones con carácter de mandato para todas las comunidades Universitarias, haciendo énfasis en el procedimiento de elección de cargos y salarios
    • Procesos democráticos que tomen en cuenta a todas las comunidades
    • Universitarias en la toma de decisiones
    • Que las designaciones de directores, rectores y personal administrativo de confianza se realicen por votación
    • Obligar a que los consejeros representantes hagan informes sobre sus actividades para dar seguimiento al cumplimiento de sus propuestas
    • Modificación de las estructuras orgánicas de las Universidades y sus órganos de gobierno, paridad en los consejos técnicos y transformación de la verticalidad de la junta de gobierno
    • Desaparecer el Tribunal Universitario y otros órganos de gobierno
  •  3 Comunidades Universitarias
    • Que todos los planteles, tengan servicios médicos y transportes seguros y subsidiados
    • Creación de comisión dedicada a atender los derechos y necesidades de lxs estudiantes
    • No represalias físicas, políticas, administrativas, psicológicas o académicas a quienes participaron en los paros o en cualquiera de las manifestaciones
    • Restauración del plan de estudios de 1996 en todas las escuelas nacionales preparatorias
    • Cumplimiento de la totalidad de horas de clase de todos los grupos existentes
    • Respecto a cualquier tipo de organización estudiantil
    • Respeto a actividades culturales y artísticas estudiantiles
    • Modificación democrática de los planes de estudio, con comisiones compuestas por miembros de las comunidades universitarias
    • Lucha por la libertad de expresión
    • Cero tolerancia al autoritarismo y a la represión
    • Medidas de acompañamiento específicas para la comunidad LBGT+ que haya sufrido acoso o violencia en la Universidad
    • Creación de una cafetería subsidiada y de buena calidad
    • Establecer cuota de género 50/50 para todas en cuanto a puestos laborales e igualdad en el salario, como punto de partida para un plan integral de inclusión de las mujeres en espacios laborales
    • Reforma de la Ley Orgánica de la universidad
    • Autonomía y autogestión de la organización y movimiento estudiantil
    • Cero tolerancia al autoritarismo y a la represión
  •  4 Violencia de género y contra la mujer
    • Resolución de los casos de violencia de género, agresiones, feminicidios y desapariciones de miembrxs de la comunidad universitaria
    • Que la Universidad garantice a las compañeras universitarias espacios seguros para su vida académica
    • Esclarecimiento de los casos, de Miranda, Mariela, Sol, su madre y Lesvy
    • Sanción a lxs profesorxs que hagan comentarios o tengan actitudes machistas o acosen a las estudiantes
    • Revisión y cambio del protocolo contra la violencia de género.
    • Atender denuncias de acoso sexual y en caso de comprobarse, tomar las acciones administrativas y legales pertinentes
    • Reconocimiento, actualización, difusión y cumplimiento de una alerta de género
    • Pláticas de violencia y equidad de género para toda la comunidad universitaria.
    • Creación de una nuevas rutas de autobuses del Transporte Universitario sólo para mujeres con horarios de salida y puntos fijos de llegadas en zonas de altos índices de violencia en CDMX e inmediaciones
    • Establecer programa de sensibilización de violencia contra las mujeres con carácter obligatorio para la comunidad universitaria. Mínimo 2 horas a cubrir en el seminario-taller presencial no mixtos a lo largo de los primeros semestres de licenciatura y que el contenido del mismo sea a través de mesas de diálogo
  •  5 Seguridad y grupos porriles
    • Garantizar la seguridad de quienes denuncien situaciones de violencia
    • Investigación del financiamiento, origen, funcionamiento y acciones de los grupos porriles en todas las universidades.
    • Eliminación del narcotráfico y narcomenudeo en las instalaciones universitarias
    • Disolución y represalias a grupos porriles y de choque, con expulsión y debido proceso legal en todas las universidades.
    • Eliminación de las rejas en las zonas de acceso a planteles ya que ésta no es una solución para la seguridad
    • Creación de una comisión de seguridad que proteja al estudiantado, y no sólo al inmueble.
    • Que las universidades hagan públicos los planes actuales de seguridad para reelaborarlos con la participación de la comunidad universitaria.
    • Reformar los cuerpos de vigilancia universitaria en general
    • Construir nuevos mecanismos de seguridad que incluyan a la comunidad estudiantil, los docentes y trabajadores, y que se conformen comités con esa triple representación
    • Que las autoridades garanticen la seguridad en las inmediaciones de las escuelas y dentro de ellas
    • Protección Civil UNAM, Auxilio UNAM y Vigilancia UNAM, revisión del protocolo que se debió haber tomado y esclarecer las tareas y límites de estos organismos. Replantear sus protocolos de prevención y acción.
    • Restructuración y depuración del cuerpo de seguridad UNAM e implementación de los protocolos de confianza pertinentes. Mejor capacitación para todo el personal.
    • Prohibición de cualquier símbolo porril dentro de las instalaciones universitarias
    • Utilizar todos los medios de la UNAM (Gaceta, radio, TV UNAM) en la difusión del plan de acción que se emprenderá en la Universidad con base en las propuestas vertidas en la asamblea.
    • Liberación y recuperación de espacios enajenados en la Ciudad Universitaria ante el tema de inseguridad
    • Atención, esclarecimiento y continuidad a los casos de víctimas por violencia e inseguridad, como asesinatos y/o desapariciones.
    • Esclarecimiento de los casos de Marco Antonio, Gustavo Ernes Reyes Álvarez, violación de Amelia en FES Acatlán, asesinato de Miguel Olguín Galván.
    • Campañas de concientización y prevención de integración de estos grupos porriles y otras organizaciones que atenten contra la integridad y seguridad de la comunidad universitaria.
    • Libre tránsito en las universidades en horarios laborales, y el permiso para lxs estudiantes de resguardarse en los planteles de ser necesario.
    • Revocación de protocolos y medidas de vigilancia que no prioricen la integridad de la comunidad universitaria.
    • Transparencia en los mecanismos de contratación de vigilantes y hacer públicas las funciones y atrbuciones de los mismos
    • Denunciar mecanismos de seguridad invasivos propuestos por autoridades (como la revisión de mochilas, pruebas antidoping o credencialización a la entrada)
    • Ayuda de la Secretaría de Seguridad Pública en la garantía de la seguridad
    • Crear protocolo para registro de datos para uso en investigaciones penales dentro y fuera de la las universidades
    • Mantenimiento e incremento en los servicios de seguridad, como botones de pánico y alumbrado
    • Generación de carpetas o expedientes que recopilen información sobre los antecedentes del personal de Viglancia de la UNAM y la vigilancia de otras universidades para que sólo se incorporen personas capacitadas
    • Cumplimiento y aplicación de los acuerdos de seguridad pública ya existentes en los acceso estudiantiles de todos los planteles y escuelas pertenecientes a la UNAM
    • Esclarecimiento del nuevo cuerpo motorizado de seguridad UNAM, su función y formas de acción
    • Implementación de casetas de vigilancia con contacto directo a la policía
  •  6 Educación pública y gratuita
    • Creación de más universidades públicas, CCH´s, Preparatorias
    • Universalización de la educación gratuita, pública y laica, sin imposición de cuotas
    • Destitución del personal académico que tenga quejas por acciones de hostigamiento, acoso sexual y/o corrupción
    • Acabar con la precariedad laboral de académicxs, lo que implica salarios dignos y estabilidad laboral
    • Profesionalización de la enseñanza
    • Aumento al presupuesto en la educación
    • Aumento de la matrícula en todas las universidades e instituciones educativas.
    • Asignación de presupuesto federal para Universidades estatales
  •  7 Transparencia y rendición de cuentas
    • Asesoramiento jurídico para exigir la transparencia del presupuesto en todos los planteles
    • Transparentar el uso uso de los recursos económicos y materiales de y para las universidades.
    • Transparencia respecto a las actividades de directivxs y rectorías.
    • Creación de vínculos entre FES, CCH´s, Preparatorias, Facultades y Escuelas y Universidades.
    • Información de ingresos, egresos y nómina mediante comunicados en las páginas oficiales.

    Propuestas de Acción para las Asambleas de Base

    • Reforma democrática universitaria para construir una autentica organización de nuestras universidades. Elecciones democráticas en todas las universidades, con la participación activa de estudiantes, profesores y trabajadores.
    • Conformar comisiones de comunicación y enlace, así como asambleas, consejos estudiantiles, federaciones, congresos, o confederación de todas las universidades.
    • Jornada nacional de lucha (todos a paro).
    • Construir una auténtica organización universitaria entre estudiantes, profesores y trabajadores (se sugiere valorar constituir comitivas y delegaciones compuestas en equivalencia de estos tres sectores: Comitivas multisectoriales).
    • Paro nacional de estudiantes, profesores y trabajadores considerando las fuerzas y métodos de organización de cada una de las asambleas.
    • Preparar las bases necesarias, para un congreso estudiantil o universitario.
    • Encuentro Nacional en apoyo de la defensa de la educación.
    • Paro total de la UNAM, huelga general, huelga nacional estudiantil.
    • Se exhorta a cada una de las asambleas de base que conforman a la interuniversitaria que analice y valore sus métodos de representación, con el propósito de expresar en la próxima comisión de enlaces las formas en que da legitimidad a sus planteamientos.

    Acuerdos

    • La interuniversitaria nacional lucha por una autentica educación publica y gratuita para todos, además de la lucha contra la violencia y el porrismo, confraternizándose con otras movimientos que se oponen a la privatización de la educación.
    • Solidaridad total a los compañeros del Frente Pueblos en Defensa de la Tierra-Atenco: Rechazo total al nuevo aeropuerto, El Sindicato Jornalero de San Quintín, La Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación, Coordinación de Familiares de Estudiantes Víctimas de Violencia de la UNAM, CNSUESIC (Sindicatos Universitarios), así como todos los que defienden la educación pública y gratuita contra su privatización.
    • Acciones coordinada con otros movimientos como Comité del 68, y las madres y padres de Estudiantes Normalistas de Ayotzinapa secuestrados, desaparecidos por el Estado.
    • La interuniversitaria respalda todos los pliegos petitorios de cada escuela o universidad.
    • Paridad de género en la conformación de la mesa que conduzca los trabajos de la asamblea interuniversitaria.
    • Elaborar un pronunciamiento central como asamblea interuniversitaria.
    • Conformar un comisión de enlace por asamblea con la capacidad deliberativa: voz y voto. Se acordó celebrar una sesión de trabajo para poder definir las proporciones de representatividad basado en la discusión de sus respectivas asambleas de base.
    • Se acordó la reunión de la comisión de seguridad de la marcha el miércoles 12 de septiembre a las 13:00 horas en el salón de 104 de la Facultad de Economía.
    • Marcha del Museo Nacional de Antropología al Zócalo el jueves 13 de septiembre a las 16:00 horas.
    • Próxima Asamblea Interuniversitaria, viernes 14 de septiembre, ENAH. Se acordó que habrá una votación al inicio si las escuelas externas a la UNAM participarán primero.

    Tareas

    • Cartel: compas de la Facultad de Arte y Diseño.
    • Video de difusión de la marcha: Centro Universitario de Estudios Cinematográficos.

7 de septiembre de 2018

Asamblea interuniversitaria: más de 50 demandas.

Por: Alba Olea y Jordana González / Contralínea.

Son siete los ejes que rigen las más de 50 demandas, en común, de las facultades, escuelas y colegios de la máxima casa de estudios a las  autoridades universitarias.


De acuerdo con un documento elaborado por alumnas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, el primer eje corresponde al ataque de porros en Ciudad Universitaria.

Esclarecimiento de los actos porriles del 3 de septiembre

Entre las demandas se encuentran: que se hagan públicos los videos de cámaras de seguridad del día del ataque; la aceptación de la ineficacia e inacción de las autoridades universitarias ante lo sucedido, y castigo a los autores intelectuales de los actos porriles.

Democratización de la UNAM

La democratización de la universidad, es el segundo eje planteado. Se pide: se tome en cuenta a toda la comunidad para la toma de decisiones como la elección de rector, directores y personal administrativo.

Además, la modificación de la estructura orgánica de la Universidad y sus órganos de gobierno. Y que los consejeros representantes transparenten sus actividades para darle seguimiento a sus propuestas.

Atención y seguridad a la comunidad universitaria

Este punto exige el subsidio de transporte y salud; que se cree una comisión, la cual atienda los derechos y las necesidades de los universitarios.

Que los movimientos estudiantiles sean autónomos y autogestivos; que exista la libertad de expresión y no se recrimine, además de que sean respetadas las actividades artísticas y culturales.

Violencia de género y contra la mujer

Ante los feminicidios de universitarias ocurridos en los últimos meses, se pide a las autoridades que existan espacios seguros para las estudiantes, así como se castigue a los agresores de acoso.

También, que se establezca una ruta de autobuses del transporte de pasaje universitario únicamente para mujeres con horarios determinados de salida en el Estadio de Prácticas de Ciudad Universitaria y puntos fijos de llegadas en zonas de altos índices de violencia en la capital del país.

Seguridad UNAM

En cuanto al cuerpo de vigilancia de la universidad, el documento refiere que deben reformarlo, reestructurar y depurarlo para garantizar la seguridad dentro de los planteles.

Asimismo, se pide que se desenreje todo espacio dentro de la Universidad.

Educación pública y gratuita

Para asegurar una educación pública y gratuita la Universidad deberá, de acuerdo con el documento, crear más escuelas y aumentar la matrícula.

Los estudiantes se posicionaron, además, en contra del cobro de cuotas y de la disparidad salarial de los académicos.

Transparencia y rendición de cuentas

Como último eje, los estudiantes exigen que todos los planteles deben hacer público el uso de recursos asignados, así como de las actividades de los directivos y de la Rectoría universitaria.
Además, de que los egresos,  ingresos y  nómina se den a conocer a través de  comunicados.

Solidaridad

Decenas de organizaciones políticas y sociales asisten a la asamblea interuniversitaria a mostrar apoyo solidario a la organización estudiantil de la UNAM.

La asamblea dio inicio, en el auditorio Alfonso Caso, con los saludos solidarios de los jornaleros de San Quintín, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra-Atenco, la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la Coordinación de Familiares de Estudiantes Víctimas de Violencia de la UNAM, el Comité 68 Pro Libertades Democráticas, el Comité Agua para Todos, la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, la Asamblea de Profesores de la UNAM y el  Comité de Desaparecidos de Oaxaca.

21 de agosto de 2018

La Educación Popular, apuesta política por la transformación de la realidad.

Por: Rosa Elvia Zúñiga López* / Alainet.


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El contexto de la educación popular

La Educación Popular es una apuesta política que plantea la transformación radical de la realidad a partir de la lectura crítica del mundo.  Nace en el seno de los procesos de liberación de los pueblos de América Latina y el Caribe contra el sistema opresor colonial–patriarcal que vivimos desde hace más de quinientos años, y que hoy experimentamos de forma salvaje.

Desde su nacimiento y hasta la actualidad, la educación popular apuesta por la integración y liberación de los pueblos desde la diversidad.  Adquiere mayor presencia y visibilidad en América Latina y el Caribe en la década de 1960, cuando Paulo Freire escribe la Pedagogía del Oprimido exiliado en Chile, en el año 1968.

La educación popular nace en un contexto convulso y sus principales promotores son perseguidos por diversos países durante dos décadas, obligándolos a pensar en estrategias creativas para no ser eliminados, por ello migran y se exilian en diversos países.  La Revolución Cubana es un fuerte aliciente para creer que la liberación de los pueblos es posible.

Así es como, en Centro América, a partir del triunfo de la Revolución Sandinista en 1979, confluyen diversos actores del mundo, no sólo de América Latina y el Caribe, a partir de lo cual nacen apuestas regionales y continentales para hacerle frente la embestida imperialista que en aquellos años existía.

En la década de 1980, se llevan a cabo acalorados debates, reflexiones y acciones que permiten construir claras apuestas políticas para darle vida a la educación popular en Mesoamérica, con la Red Alforja, y en América Latina, con la CEAAL, entre muchas otras apuesta colectivas.

La cumbre de Río en 1992 y el levantamiento zapatista en 1994, nos sacuden y reconocemos que aún nos faltan muchos caminos por andar, que la digna rabia está presente y que otros mundos son posibles y urgentes, que los sin voz han hablado y hacen retemblar la tierra.

El siglo XXI, es marcado por las movilizaciones globales contra la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Seattle, marco en el cual nace el Foro Social Mundial, la lucha se globaliza y se plantea que otros mundos son posibles.  La segunda década del siglo XXI está plagada de injusticias y desigualdades, nos exige resistir y crear, resistir y transformar.

Qué es la educación popular hoy

En palabras de Carlos Núñez, diríamos que “la educación popular constituye una corriente de pensamiento y acción dentro del campo de las ciencias sociales, particularmente de la pedagogía...  es una propuesta teórico – práctica, siempre en construcción desde cientos de prácticas presentes en muy diversos escenarios de nuestra América (y más allá).  Su visión es integral, comprometida social y políticamente.  Asume una posición epistemológica de carácter dialéctico, rechazando por tanto el viejo, tradicional y todavía ‘consagrado’ marco positivista.  … desarrolla una propuesta metodológica, pedagógica y didáctica basada en la participación, en el diálogo y en la complementación de distintos saberes” (2005; 8) [1].

La educación popular, en el contexto actual nos exige partir desde los territorios, cuerpos–tierra para sentir–pensar nuestras prácticas y experiencias, las feministas nos invitan a reflexionar y actuar desde nuestros cuerpos.  Porque si la reflexión no pasa por el cuerpo, la transformación no puede ser posible.  Está reflexión y acción debe hacerse junto con las personas que habitan esos cuerpos–tierras–territorios, para que desde las diversas estrategias de acción, procesos y conflictos busquemos alternativas posibles, necesarias y urgentes.

Esta apuesta implica que nos demos el tiempo para contar nuestras historias y las reescribamos.  Compartir entre pares y entre diversos nuestras andanzas a partir de mediaciones pedagógicas y políticas, para reconocer: los condicionamientos sociales, económicos y políticos que existen; que somos múltiples, complejos y contradictorios; que nos vamos haciendo y vamos siendo con la vida.  Saber que tenemos todas las posibilidades para reinventarnos.

Al reconocer nuestras historias y las de otras personas, pueblos y movimientos estamos ante la posibilidad de construir procesos de autoafirmación y la construcción de sujetos colectivos críticos.  Parafraseando a Simón Rodríguez diríamos que al reconocer el porqué de nuestras circunstancias, nuestra acción adquiere sentido político, porque nos duele lo que hemos vivido y vemos que lo que le pasa a una persona, también les pasó a otras.  Nos llenamos de rabia y nos indignamos.  Reconocemos que el racismo, el clasismo y el machismo siguen presentes en pleno siglo XXI.

La educación popular como paradigma de transformación sociopolítico, asume una opción ético política, a favor de los intereses de los sectores excluidos y dominados.  Respeta los miedos, pero también los toca.  Nos provoca, nos invita a cuestionar de fondo los privilegios patriarcales que ejercemos y con los cuales hemos vivido por siglos como si fueran naturales.  Para concretar este cambio radical, es necesario hacer una lectura crítica de nuestras prácticas y contextos.

Desde la educación popular, se produce conocimiento colectivo a partir de la Sistematización de Experiencias y la Investigación Acción Participativa.  Implica tomar como punto de partida nuestra realidad; profundizar sobre ella, comprenderla, conceptualizar y teorizar; para volver a nuestra realidad con nuevos aprendizajes y desafíos.  Se trata de poner en práctica la concepción metodológica dialéctica.

Una de las claves estratégicas para construir procesos de liberación desde pueblos en clave de educación popular en estos tiempos, es la necesaria construcción de espacios para compartir la vida cotidiana, así como la construcción de espacios en los que podamos debatir, construir y decidir el proyecto de país que queremos.  Esto implica la necesaria condición de construirlos en libertad para rehacer, redanzar, recantar, reinventar nuestros caminos.

Por ello es necesario y urgente que desde los procesos que llevamos a cabo denunciemos cualquier acto de opresión.  Hacerle frente a la desigualdad, el racismo y hacer lo necesario para construir contrapesos de poder popular, que nos permitan concretar otras hegemonías posibles.

*Rosa Elva Zúñiga López es educadora Popular, Secretaria General del Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe – CEAAL.


[1] Núñez H., Carlos.  2005.  Educación Popular: una mirada de conjunto.  En Revista Decisio 10.  CREFAL.  Pátzcuaro.  Enero – Abril 2005.

2 de mayo de 2016

#LaOtraCampaña10Años Ya llegamos / IV :: ipn, unam, uam-x... y un pilón: las otras escuelas de teatro.


Publicado en La Otra Chilanga el 2 de mayo de 2006.

Las otras escuelas de teatro *
Sebastián López.

A las escuelas, decía Nicolás Núñez, sumo pontífice del teatro antropocósmico, más que respetarlas hay que tomarlas por asalto, recoger lo bueno y salir huyendo. Quince años después, en torno a la situación que padece la red de teatros del IMSS, Fernando De Ita exponía desde la comodidad de su púlpito como crítico teatral que lo que habría de hacerse era "tomar los teatros abiertos y cerrados del sistema de seguridad social. Ahora es cuando --decía el Rayo de Apán-- la formación del CUT [...] y demás escuelas de actuación [debería servir] para algo [y] ponerla al servicios de la sociedad y del teatro".

Las doctrinales aseveraciones de Núñez y De Ita trazan de algún modo los límites que enmarcan las aspiraciones de cientos de jóvenes que año con año ingresan de alguna de las más de veinte carreras teatrales técnicas, en diplomado o de licenciatura del país: sumarse al mercado de cuerpos y rostros que administran los apologistas de los medios electrónicos de dizque comunicación o transitar los caminos a que conduce la terquedad de llevar a cabo proyectos personales que involucren lo mejor de nosotros mismos... aún a pesar de nosotros mismos.

Dejando de lado (por el momento) interrogaciones como qué va a hacer este país con tantos jóvenes que anualmente terminan su educación teatral profesional o si este país necesita a todos estos jóvenes graduándose de carreras teatrales, o de plano si tienen alguna utilidad las escuelas de teatro para este país, cabría preguntarse qué papel juega cada uno de estos centros y escuelas en la danza teatral que, parafraseando a Emilio Carballido, sueña este país (suponiendo, insistimos, que la sueñe).

De que el Teatro, como las demás artes y ciencias, es importante, necesario y útil parece que no hay duda. Pero su utilidad, conviene aclarar, no es como aquella en la que piensan los funcionarios disfuncionales de las administraciones gubernamentales o los empresarios e industriales con quienes esos mismos funcionarios negocian el futuro nuestro; porque ni la utilidad, ni la necesidad, ni la importancia del Teatro pueden medirse en cuadros estadísticos de pérdidas y ganancias cual si fuera una suerte de balanza comercial. El Teatro no es, pues, una pieza de consumo, sino un derecho de la humanidad; pero, más que estar fundado en el derecho a la libre expresión de quienes lo hacemos (que lo está), el Teatro es sobre todo un derecho social, colectivo, como los derechos de los pueblos indios y muchos otros también, y su utilidad, su necesidad y su importancia radican en significarse una trinchera desde la cual la humanidad entera puede hacer frente al pensamiento y el accionar únicos de quienes han firmado ya su acta de defunción desde los centros mundiales del poder político, económico, militar y cultural de eso que conocemos como capitalismo.

Así las cosas, al Teatro sí pueden serle útiles, importantes y necesarias aquellas escuelas y centros de formación teatral que tengan claro su papel social (el del Teatro y el de ellas mismas); aquellas que no, serán útiles al sistema que desde ya las usa para cerrar aún más el cerco que se cierne sobre la imaginación y la inteligencia humanas; pero no al Teatro.

Hace tiempo, una convocatoria para inscribirse al Centro Universitario de Teatro de la UNAM rezaba que "el actor sólo puede llegar a ser pieza fundamental del fenómeno escénico si a partir del ejercicio de sí mismo como instrumento creador también es capaz de formular marcos teóricos que ofrezcan una visión crítica de su realidad social". Para un actor así es necesaria una escuela igual, que piense no en la preparación del actor o en la enseñanza de la actuación como quien entrena a un perrito a rodar sobre el césped y a no cagarse en los sillones; sino, como dijera Humberto Proaño (que no por nada fue amigo del padre de Dení Prieto Stock), en guiar al actor a que descubra por sí mismo y desenvuelva las capacidades artísticas y las calidades humanas que posea, al mismo tiempo que se le invita a reconocerse heredero de una cultura y una historia universal que necesariamente ha influido la historia de su propio quehacer artístico; es decir, la historia de su resistencia.

Hoy, un hoy que nosotros vemos no sólo en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, pero que en ella se refuerza y define, la teoría y la praxis zapatistas nos invitan y provocan a esto mismo: mirar la historia de las resistencias nuestras de cada día, sumándola a la historia de las y los demás; pero no un "las y los demás" cualesquiera, sino un "las y los demás" que abajo y a la izquierda se encuentran.

Quiero despedirme, por ende, con una paráfrasis a un texto que se le adjudica a Bertolt Brecht y que hemos usado en otros materiales: primero fueron por los campesinos y reformaron el artículo 27 constitucional, pero como nosotros no trabajamos la tierra poco nos importó; luego hicieron modificaciones a la ley del Seguro Social y así siguen atentando contra legislaciones laborales, pero como nosotros no somos obreros tampoco nos importó; después elaboraron sendas leyes para militarizar y policializar el país, pero como en lugar de ciudadanos nos sentimos entes elegidos por los dioses, apenas (a penas) y dijimos algo; enseguida aprobaron una ley indígena vergonzante, pero como nosotros somos más entenados del spanglish que de cualquiera de las lenguas indígenas (incluyendo el español mexicano) ni siquiera nos indignó; ahora ya vienen decididamente por nosotros intentando cobrar el IVA en libros y colegiaturas, aprobando la aplicación del Impuesto Sobre la Renta a los Derechos de Autor, queriendo dar fin a los comodatos de los teatros del IMSS para convertirlos en estacionamientos, reformando las leyes en materia de radio y televisión, o de patrimonio cultural tangible e intangible, para dejar nuestros recursos culturales en manos de unos cuantos, y tecnificando la educación superior con la apuesta de desaparecer aquellas carreras que tengan que ver con el arte y la cultura... ¿será demasiado tarde?. Nosotros decimos que no... pues ha llegado la hora sexta.



[la otra uam]

* Texto que se pretendía hacer público en la reunión de adherentes celebrada en la UAM-X; lo que no sucedió porque cuando llegamos (demasiado tarde) ya habían pasado tod@s l@s demás oradores y le tocaba su turno al Sup.

28 de abril de 2015

[Vídeo] Los 43 de Ayotzinapa y el pequeño manual de anarquismo para niños revisitado de Antonio Gritón.

27 de abril de 2015

Debate sobre el devenir de la cultura.

Debate entre profxs del Colegio de Bachilleres, en el marco del taller de la planeación del curso: Cultura Mexicana y Sociedad del Conocimiento II, Bloque 2 Filosofía Mexicana, entre lo abstracto y lo concreto.

Fecha del vídeo: 03 de febrero de 2012. Tomados del Canal de Pedro Montalvo Piedra en TuTubo, luego de que compartiera los enlaces 



Los Valores. 1 de 4.



Los Valores. 2 de 4.



Los Valores. 3 de 4.



Los Valores. 4 de 4.

26 de septiembre de 2013

La necesidad de evaluar a los evaluadores.

Por: Juan Manuel Velázquez Ramírez / La Jornada Michoacán.

Mientras que miles de maestros protestaban en las calles de diferentes ciudades del país, el Senado de la República aprobó la Ley General del Servicio Profesional Docente. Peña Nieto se apunta, así, un triunfo político en su estrategia de implementación de reformas estructurales. Solamente 22 votos en contra recibió esta iniciativa. Con esta ley se pretende regular la evaluación, promoción y permanencia de los docentes frente a grupo. Los funcionarios de gobierno ponen acento en la evaluación. Dicen que con ella se evitará la venta y herencia de plazas en las escuelas. Pero, ¿qué limitaciones tiene esta medida de evaluación del magisterio?
Un gobierno que realmente está preocupado por mejorar la educación no sólo se interesa en evaluar a los maestros. También se preocupa en generar las propuestas teórico-pedagógicas que ayuden a diseñar y poner en práctica nuevos modelos curriculares que permitan realmente colocar a los alumnos en el centro del proceso educativo y a los docentes como facilitadores de los aprendizajes de saberes teóricos, prácticos y valorales reflexivos y críticos. Todos ellos contextualizados en los entornos actuales de globalización, lógica de mercado, multiculturalidad, y sociedad de red y conocimiento. Bajo esta lógica, una evaluación a los maestros no traerá ninguna mejora en la formación de los niños si no se cambia el modelo educativo dominante, que se caracteriza por su verticalismo, autoritarismo e instrumentalismo que prevalece. En este modelo lo que interesa es que los niños repitan, memoricen, obedezcan y se disciplinen. Se trata de preparar a los pequeños bajo la óptica de una educación para el hacer en el trabajo. Lo que interesa en esta visión educativa es que los niños aprendan el saber-hacer, y no el saber-saber para saber-hacer, y así mejorar el saber-saber. Lo que no se toma en cuenta es que en una sociedad del conocimiento lo que se requiere son niños que desde la primaria vayan aprendiendo a producir conocimiento y no solamente utilizarlo para generar artefactos.
Esta evaluación no traerá avances de la educación si, al mismo tiempo, no se destina presupuesto para reforzar la formación de los maestros evaluados. Esta política de evaluación magisterial debe acompañarse de mejoras en las modelos curriculares, que están en la base de la formación de los normalistas en tanto futuros maestros. Debe ser respaldada con recursos económicos y materiales que mejoren los escenarios educativos de aprendizaje de los normalistas. Esta evaluación recién aprobada, se justificaría si las condiciones de formación de los maestros fueran realmente favorables. Que un maestro apruebe o repruebe una evaluación no es un asunto personal, también es político y social. El gobierno busca personalizar en cada maestro la responsabilidad de su formación y los resultados de su evaluación. No todo tiene que ver con el maestro. También interviene la política educativa delineada que ha mostrado su ineficacia.
Esta evaluación a los docentes debería considerar la diversidad de escenarios y condiciones en las que estos se desenvuelven. No es lo mismo dar clases en una escuela que cuenta con las condiciones de ubicación, salón de clases, mobiliario, cantidad de alumnos por grupo y material didáctico de apoyo, que dar clases en una escuela donde el maestro debe hacer un largo recorrido, tener aulas improvisadas, con bancas rotas, grupos de hasta 45 niños, y donde él tiene que llevar sus propios gises y borrador.
El gobierno está haciendo de la evaluación un fin en sí mismo. Ésta no se puede entender y atender más que considerándola como parte de un proceso de enseñanza-aprendizaje global. La evaluación es sólo un momento del conjunto del proceso educativo. Una real evaluación debe partir de definir qué es lo que se quería lograr educativamente en el proceso de enseñanza aprendizaje para, de esta forma, evaluar la dimensión en que esto se ha conseguido. En este caso ¿cómo se puede evaluar si ni siquiera se tiene claro como materia de evaluación? A esto se puede agregar que la evaluación de los maestros debe estar antecedida de otros exámenes que median en los resultados de la valoración que ellos obtengan. Por ejemplo, antes que a los maestros, se debería evaluar al gobierno y sus políticas educativas y a los directivos normalistas y su gestión institucional.
Por otro lado, si se va a evaluar a los maestros, se les debería dejar claro desde ahora sobre qué aspectos se va a hacer esto, además de dotarles de las condiciones materiales y educativas para favorecer su aprobación, no su reprobación. La verdadera evaluación de los maestros debe tener indicadores claros. Estos deben definirse desde un marco curricular y una política educativa lo suficientemente nítida. Así, esta evaluación no debe resultar de creencias ni juicios propios de funcionarios. Para que los docentes puedan confiar en la evaluación deben creer en sus evaluadores.  Esto no sucede así en las actuales circunstancias. Para que estas evaluaciones a los docentes sean creíbles, deben ser transparentes. Habría que ver si el gobierno estaría en condiciones de contar con la legitimidad suficiente para hacer creíbles los resultados de las evaluaciones que realice. La evaluación docente que el gobierno pretende realizar no puede ser completamente objetiva, como no lo es ninguna evaluación, educativa. Aunque lo que sí debería garantizar es que resulte de juicios especializados y fundamentados, no contaminados política ni sindicalmente. Además de que los criterios de evaluación deben ser claros, fundamentados y de dominio público. Se requiere una evaluación donde no se parta del principio de sospecha de la incapacidad de un maestro, sino de la confianza en su capacidad. Décadas de alianza entre gobierno y sindicato oficial de maestros, de alimentación de una burocracia sindical enorme, y de presencia de corrupción en todos los ámbitos de la esfera institucional educativa, no va a resolverse con una evaluación de maestros. Se necesita una política de limpieza en todos los ámbitos de gobierno: los evaluadores también deberían ser evaluados.

5 de septiembre de 2013

El arte de construir un mundo nuevo: La libertad según los zapatistas.

Por: Raúl Zibechi / CETRI.

Desde que los medios dejaron de prestarle atención, muchos creen que la rebelión zapatista ya no existe. En silencio, lejos de los focos y las cámaras, han profundizado los rasgos de su construcción autonómica al punto que ya se puede hablar de una sociedad diferente, regida por reglas, códigos y leyes distintas a las del mundo dominante.

Desde sus seis años de altura, Carlos Manuel abraza la cintura de su padre como si nunca se fuera a despegar. Mira el techo y sonríe. Julián, su padre, intenta zafarse. El niño cede pero permanece junto al padre. Irma, su hermana de unos ocho años, observa desde un rincón de la cocina donde su madre, Esther, trabaja sobre el fogón dando vuelta las tortillas de maíz que siguen siendo el alimento principal de las familias rurales.

Los otros tres hijos, incluyendo al mayor, Francisco, de 16, observan la escena que se repite durante las comidas como si fuera un ritual. La cocina es el lugar de pláticas que se esparcen tan lentas como el humo que asciende sobre los techos de zinc. Las palabras son tan frugales y sabrosas como la comida : frijol, maíz, café, plátanos y alguna hortaliza. Todo sembrado sin químicos, cosechado y elaborado a mano. Criado a campo abierto el pollo tiene un sabor diferente, como toda la comida en esta comunidad tojolabal.

Al terminar la comida cada uno lava sus platos y cubiertos, incluso el padre que por momentos colabora en la preparación de la comida. Pregunto si eso es lo normal en estas tierras. Responden que es costumbre en las comunidades zapatistas, no así en las del “mal gobierno”, en referencia a los que, sin sorna, denominan “hermanos priístas”. Esas comunidades, vecinas a las que empuñan la estrella roja sobre fondo negro, reciben bonos y alimentos del gobierno, que les construye casas de bloques y suelo de material.

En toda la semana no hubo el menor gesto de agresividad entre el padre, la madre y los hijos. Ni siquiera gestos de mal humor o reproche. Al parecer, la prohibición del consumo de alcohol suaviza las relaciones humanas. Las mujeres son las que más disfrutan los cambios. “Distingo a los zapatistas por la forma en que se paran, sobre todo las mujeres”, comenta el experimentado periodista Hermann Bellinghausen.

El día del fin del mundo

La nueva etapa que está transitando el zapatismo comenzó el 21 de diciembre de 2012, día marcado por los medios como el fin del mundo que para los mayas es el comienzo de una nueva era. Decenas de miles de bases de apoyo del EZLN se concentraron en cinco cabeceras municipales de Chiapas, las mismas que habían tomado el 1 de enero de 1994.

La reaparición del zapatismo conmocionó a buena parte de la sociedad mexicana. No sólo no habían desaparecido sino que resurgían con más fuerza, mostrando que eran capaces de movilizar una cantidad importante de personas en formación militar, aunque sin armas.

En el comunicado del 30 de diciembre el subcomandante Marcos asegura que “en estos años nos hemos fortalecido y hemos mejorado significativamente nuestras condiciones de vida. Nuestro nivel de vida es superior al de las comunidades indígenas afines gobiernos de turno, que reciben limosnas y las derrochan en alcohol y artículos inútiles”.

Agrega que a diferencia de lo que sucede en las comunidades afines del PRI, en las zapatistas “las mujeres no son vendidas como mercancías” y que “los indígenas priístas van a nuestros hospitales, clínicas y laboratorios porque en los del gobierno no hay medicina, ni aparatos, ni doctores ni personal calificado”.

Algo de todo eso pudieron comprobar quienes acudieron a la primera escuelita entre el 12 y el 16 de agosto. En realidad fueron convocados sólo los compañeros de ruta, lo que supone un viraje profundo en sus modos de relacionarse con la sociedad civil : “A partir de ahora, nuestra palabra empezará a ser selectiva en su destinatario y, salvo en contadas ocasiones, sólo podrá ser comprendida por quienes con nosotros han caminado y caminan, sin rendirse a las modas mediáticas y coyunturales”, reza el comunicado.

Agrega que “muy pocos tendrán el privilegio” de conocer la otra forma de hacer política. En una serie de comunicados titulados “Ellos y nosotros” enfatizaron en las diferencias entre la cultura de los políticos del sistema y la cultura de abajo o zapatista, asegurando que no se proponen “construir una gran organización con un centro rector, un mando centralizado, un jefe, sea individual o colegiado”.

Destacan que la unidad de acción debe respetar la heterogeneidad de los modos de hacer : “Todo intento de homogeneidad no es más que un intento fascista de dominación, así se oculte con un lenguaje revolucionario, esotérico, religioso o similares. Cuando se habla de “unidad”, se omite señalar que esa “unidad” es bajo la jefatura del alguien o algo, individual o colectivo. En el falaz altar de la “unidad” no sólo se sacrifican las diferencias, también se esconde la supervivencia de todos los pequeños mundos de tiranías e injusticias que padecemos”.

Para comprender este enfoque, que llevó al zapatismo a promover la escuelita de agosto, deben comprenderse los problemas que atravesaron las relaciones con la izquierda electoral y con personas que, en su opinión, “aparecen cuando hay templetes y se desaparecen a la hora del trabajo sin bulla”.

La lógica de la escuelita es opuesta a la de esa cultura política. No se trata de ir a escuchar a los comandantes indios ni al subcomandante Marcos, sino a compartir la vida cotidiana con la gente común. No se trata de la trasmisión discursiva y racional de un saber codificado. La cosa va por otro lado : vivenciar una realidad a la que sólo se puede acceder a través de un ritual de compromiso, o sea estando y compartiendo.

Una vida nueva

“Ya no tenemos dificultades”, dice Julián, sentado en un taburete de madera rústica, en su casa de techo de chapa, paredes de madera y suelo de tierra apisonada. Lo dice con naturalidad frente a quien lleva cuatro días durmiendo sobre tablas de madera, apenas cubiertas con una manta fina. Julián ingresó en 1989 en la organización clandestina. Marcelino, mi guardián o Votán, ingresó poco antes, en 1987.

Con fruición relatan las reuniones clandestinas en remotas cuevas en la montaña, a las que decenas de zapatistas llegaban por la noche, mientras los patrones y sus capangas dormían. Caminaban toda la noche y apenas regresaban al amanecer para incorporarse al trabajo. Las mujeres les cocinaban tortillas a oscuras, para no levantar sospechas. Bien mirado, tiene razón cuando dice que lo peor quedó atrás. El látigo del hacendado, la humillación, el hambre, la violencia y las violaciones de las hijas.

El 1 de enero de 1994 los hacendados huyeron y los capangas corrieron detrás. La “comunidad 8 de Marzo”, a la que llegamos quince forasteros-alumnos (mitad mexicanos, un yanqui de 75 años, un francés, un colombiano, dos argentinas y un uruguayo) está en las tierras que un día fueron ocupadas por Pepe Castellanos, hermano de Absalón, teniente coronel, ex gobernador y propietario de catorce fincas en tierras usurpadas a los indios. Su secuestro, en aquel lejano enero, fue la espita que precipitó la huída de los terratenientes.

La comunidad cuenta con más de mil de hectáreas de buenas tierras, ya no tienen que cultivar en las laderas pedregosas y áridas, cosechan los alimentos tradicional y por recomendación de la comandancia también hortalizas y frutas. No sólo se liberaron del látigo sino que se alimentan mejor y consiguen ahorrar de un modo muy particular. Julián cosecha seis sacos de café, unos 300 kilos, de los cuales deja un saco para el consumo familiar y vende el resto. Según el precio, consigue comprar con cada cosecha entre dos y tres vacas. “Las vacas son el banco y cuando tenemos necesidad vendemos”.

Por necesidad entiende problemas de salud. Su hijo mayor debió someterse a un tratamiento y para sufragarlo vendió un toro. Es la misma lógica que aplica la comunidad. En las tierras comunitarias realizan trabajos colectivos en torno al café y con la cosecha compran caballos y vacas. Entre los animales de las familias y los comunitarios tienen 150 caballos y casi 200 vacunos.

Días antes de llegar los alumnos se estropeó el filtro de agua y para repararlo decidieron vender una vaca. Del mismo modo sostienen la sala de salud, la escuelita y todos los gastos que demandan transporte y alojamiento de los comuneros para cumplir los deberes de los tres niveles del autogobierno : el local o comunitario, los municipios autónomos y las Juntas de Buen Gobierno.

Las mujeres también tienen emprendimientos comunitarios. En esa comunidad tenían un cafetal con el que compraron seis vacas y un gallinero con medio centenar de aves cuyos ahorros utilizan para traslados y gastos de las mujeres que ocupan cargos o asisten a cursos. Los pocos insumos que no producen las familias (sal, azúcar, aceite y jabón) los compran en la cabeceras municipales en tiendas zapatistas, instaladas en locales que ocuparon después del levantamiento de 1994. De ese modo no necesitan acudir al mercado y toda su economía se mantiene dentro de un circuito que controlan, autosuficiente, vinculado al mercado pero sin depender del mismo.

Las tiendas son atendidas de forma rotativa por los comuneros. Julián explica que cada cierto tiempo le toca estar un mes en la tienda de Altamirano (a una hora de la comunidad) lo que lo obliga a dejar la casa. “En ese caso la comunidad te sostiene la milpa durante quince días y yo apoyo del mismo modo al que tiene que ir a la tienda”. Esther fue cargo en la junta, en el caracol Morelia, a media hora de la comunidad, y sus quehaceres fueron cubiertos de la misma manera, que podemos llamar reciprocidad.

Salud y educación

Cada comunidad, por pequeña que sea, tiene una escuelita y un puesto de salud. En la comunidad 8 de Marzo hay 48 familias, casi todas zapatistas. La asamblea elige a sus autoridades, mitad varones y mitad mujeres, a los maestros y a los encargados de la salud. Nadie puede negarse porque es un servicio a la comunidad.

La escuelita funciona en una sala de la casona abandonada por el hacendado. Aún sobrevive una reja de hierro a través de la que pagaba a sus peones, quienes apenas podían ver una mano que dejaba caer monedas ya que la oscuridad ocultaba el rostro del patrón.

Temprano en la mañana los niños se forman en la cancha de basquetball frente a la casona, marchan en fila con paso marcial guiados por un joven de la comunidad que no debe superar los 25 años. La educación zapatista sufre la falta de infraestructura, los salones son precarios así como las bancas y el mobiliario. Los docentes no cobran sueldo pero son sostenidos por la comunidad al igual que los encargados de la salud.

Sin embargo tiene enormes ventajas para los alumnos : los maestros son miembros de la comunidad, hablan su lengua y son sus iguales, mientras en las escuelas estatales (las del mal gobierno), los maestros no son indios sino mestizos que no hablan su lengua, incluso la desprecian, viven lejos de la comunidad y mantienen una vertical distancia con los niños. El clima de confianza en las escuelas autónomas habilita vínculos más horizontales y facilita la participación de padres y alumnos en la gestión de la escuela. Los niños participan en muchas de las tareas de la comunidad y, entre ellas, en el sustento de la escuela y de sus maestros. No existe distancia entre escuela y comunidad ya que son parte de un mismo entramado de relaciones sociales.

Si la escuela oficial tiene un currículo oculto a través del cual trasmite valores de individualismo, competencia, organización vertical del sistema educativo y superioridad de los docentes sobres los alumnos, la educación zapatista es el reverso. El currículo se construye en colectivo y se busca que los alumnos se apropien de la historia de su comunidad, para reproducirla y sostenerla.

La transformación y la crítica son permanentes y trabajan para construir de forma colectiva el conocimiento ya que los alumnos suelen trabajar en equipos y buena parte del tiempo escolar transcurre fuera del aula, en contacto con los mismos elementos que configuran su vida cotidiana. Lo que en la educación estatal es separación y jerarquía (maestro-alumno, aula-recreo, saber-no saber), en las escuelas autónomas es integración y complementariedad.

En la salita de salud conviven medicamentos de la industria farmacéutica con una amplia variedad de plantas medicinales. Una chica muy joven se encarga de procesar jarabes y pomadas con esas plantas. La sala cuenta con una huesera y una partera, que completan el equipo básico de salud en todas las comunidades zapatistas. En general, atienden situaciones relativamente simples y cuando se ven desbordados trasladan al paciente a la clínica del caracol. Cuando no pueden resolver, acuden al hospital estatal de Altamirano.

La salud y la educación están escalonadas en los mismos tres niveles que el poder autónomo zapatista. En los caracoles suelen funcionar las clínicas más avanzadas, incluyendo un que cuenta con quirófano y practican operaciones. En los caracoles, que albergan las Juntas de Buen Gobierno, también suelen estar las escuelas secundarias autónomas.

La Escuelita

Siete horas demandó recorrer los cien kilómetros que separan San Cristóbal del caracol Morelia. La caravana de treinta camiones y coches salió tarde y avanza a paso de tortuga. Sobre las dos de la madrugada llegamos al caracol, un recinto donde se asienta un entramado de construcciones que albergan a las instituciones de la región autónoma : tres municipios, doce regiones y decenas de comunidades, gobernadas por la Junta de Buen Gobierno.

Además hay una escuela secundaria y un hospital en construcción, clínicas, anfiteatros, tiendas, comedores, zapatería y otros emprendimientos productivos.

Pese a la hora, una larga fila de varones y otra de mujeres nos esperaban engalanados con sus paliacates. Nos formamos por sexos y uno a uno fuimos conociendo a nuestros Votán. Marcelino alarga la mano y pide que lo acompañe. Vamos hasta el enorme salón de actos directo a dormir sobre los durísimos bancos.

A la mañana café, frijoles y tortillas. Luego hablan los miembros de la junta y explican cómo va a funcionar la escuelita. Por la tarde, casi de noche, salimos hacia la comunidad. Entre los alumnos pudimos ver a Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo, y a Hugo Blanco, dirigente campesino y ex guerrillero peruano, ambos pisando los 80.

Llegamos a la comunidad hacia medianoche luego de media hora a los tumbos sobre la caja de un pequeño camión. Toda la comunidad, formada en filas de hombres, mujeres y niños con sus pasamontañas, nos recibe puño en alto. Nos dan la bienvenida y a cada alumno le presentan la familia donde vivirá. Julián se presenta y cuando ya todos reconocieron a su familia, marchamos a dormir.

Primera sorpresa. Dividieron la casa con un tabique, dejaron una habitación para el huésped con puerta propia y los siete miembros de la familia se amontonaron en una superficie similar. Nos despiertan con las primeras luces para desayunar. Luego vamos a trabajar en la limpieza del cafetal familiar, machete en mano, hasta la hora de la comida.

El segundo día tocó enlazar ganado para ser vacunado y el tercero la limpieza del cafetal comunitario. Así cada día, combinando el trabajo con explicaciones detalladas de la vida comunitaria. Por las tardes tocaba leer los cuatro cuadernos que repartieron sobre Gobierno Autónomo, Resistencia Autónoma y Participación de las Mujeres en el Gobierno Autónomo, con relatos de indígenas y autoridades.

Cada alumno podía formular las más variadas preguntas, lo que no quiere decir que siempre fueran respondidas. Pudimos convivir con una cultura política diferente a la que conocemos : cuando se les formula una pregunta, se miran, dialogan en voz baja y, finalmente, uno responde por todos. Fue una experiencia maravillosa, de aprender haciendo, compartiendo, saboreando la vida cotidiana de pueblos que están construyendo un mundo nuevo.
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