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15 de septiembre de 2019

La ciudad, un espacio de emancipación.

Por: Alberto Acosta / Rebelión.

Mural en Quito de Apitatán, renombrado artista urbano: El amor no tiene género, que fue borrado por la reacción conservadora en contra del matrimonio igualitario, julio/2019.

La única manera de lidiar con este mundo sin libertad,
es volverte tan absolutamente libre que tu mera existencia sea un acto de rebelión”. 
Albert Camus.

Otro mundo será posible si -en el camino- imaginamos y construimos sociedades desde principios totalmente opuestos a la actual civilización, causante de tantos y crecientes desequilibrios, frustraciones y violencias. Requerimos relacionalidad en vez de fragmentación; reciprocidad en vez de competencia desbocada; solidaridad y correspondencia en vez del individualismo egoísta; cooperación mutua en vez de competencia feroz; derecho a la vida digna en lugar de derecho absoluto a la propiedad privada o al lucro sin fin. La codicia, rectora del capitalismo, debe reemplazarse por la búsqueda de una vida en armonía. Desaceleración, descentralización y desconcentración deben parar el paroxismo consumista y el desbocado productivismo. Y en todo este empeño, desde lo comunitario, desde territorios concretos, urge desarmar -democráticamente- las estructuras jerárquicas patriarcales, racistas, empobrecedoras, destructoras, concentradoras, policiales y sobre todo autoritarias.

Algunos de estos principios de gran potencial transformador son más fáciles de encontrar en el mundo rural, particularmente indígena, de todas partes del planeta: en la “indigenidad” de la que hablaba el gran Aníbal Quijano. En cambio, los espacios urbanos se alejan cada vez más de una vida humana solidaria, sostenible y respetuosa de la Madre Tierra, al tiempo que se profundizan las tendencias consumistas e individualizantes, desatando violencias de todo tipo.

En 1968 Henri Lefebvre escribió su libro El derecho a la ciudad considerando el impacto negativo sufrido en los países capitalistas por las ciudades, convertidas en mercancías al servicio exclusivo de los intereses de la acumulación del capital, en un proceso acelerado de mercantilización urbana.2 Ante ese fenómeno, urge construir una contrapropuesta política que reivindique la posibilidad de que los habitantes de la ciudad vuelvan a adueñarse de ella, construyendo opciones de Buen Vivir desde su propio territorio y comunidades o barrios. Hay que superar aquella visión dominante para la cual la ciudad implica civilización: “las luces de la ciudad” han iluminado renovadas formas de dominación colonial, patriarcal, clerical, incluso geográfica... alimentando las ilusiones de “progreso” y “desarrollo” (fantasmas imposibles de alcanzar).

Es necesaria, entonces, una reflexión y crítica comprometidas para construir otras ciudades que sirvan de base a otros mundos en donde todos los seres vivos -humanos y no humanos- vivan en dignidad. Hacia esa reflexión apuntan las siguientes líneas, teniendo presente que
Al querer desviar la explotación del hombre por el hombre sobre una explotación de la naturaleza por el hombre, el capitalismo multiplicó indefinidamente ambas. Lo reprimido vuelve, y lo hace por partida doble: las multitudes que se quería salvar de la muerte vuelven a caer por centenas de millones en la miseria; las naturalezas, a las que se quería dominar por completo, nos dominan de manera también global amenazándonos a todos”,
para tomar prestadas las palabras de Bruno Latourt (Nunca fuimos modernos, Siglo XXI, 2007). Es evidente, entonces, que superar el antropocentrismo es uno de los grandes retos más trascendentes que tenemos entre manos, en tanto nos conomina a transitar por senderos de post-desarrollo, post-extractivismo e incluso post-decrecimiento ecomómico.
 
Las ciudades, corazón de la reproducción de modos de vida dominantes

Por definición, no hay ciudades sustentables. Las ciudades viven una desconexión permanente de la Naturaleza. Esta desconexión se acelera cada vez más con el creciente número de habitantes en el mundo, particularmente concentrados en las urbes: en 2007 la población urbana superó a la rural; para 2050 se espera que dos tercios de la Humanidad vivan en las ciudades. Esta evolución responde sobre todo a las presiones creadas por la acumulación capitalista y la mercantilización urbana, las cuales han masificado la producción, el consumismo, los volúmenes de basura y desperdicio, una huella ecológica insostenible, e incluso un frenesí individualizante devastador: basta ver cómo, en Gran Bretaña, desde enero del año 2018, se estableció el Ministerio de la Soledad para atender a millones de personas que malviven por la exacerbación de estas tendencias individualizantes y egoistas. En paralelo, los espacios públicos -calles y plazas- se subordinan a las lógicas del consumo fragmentado, estratificado, segregado según las necesidades de acumulación y mercantilización. La misma violencia provocada por diversas formas de criminalidad encuentra explicaciones en estos espacios de creciente barbarie.
 
Parecería pertinente, incluso, hablar de “un extractivismo urbano”3, al decir de Enrique Viale. Este renombrado y comprometido abogado ecologista, sobre el caso argentino, dice que
En las ciudades no son los terratenientes sojeros, ni las megaminerías, ni las petroleras, sino la especulación inmobiliaria la que expulsa y aglutina población, concentra riquezas, produce desplazamientos de personas, se apropia de lo público, provoca daños ambientales y desafía a la naturaleza, todo esto en un marco de degradación social e institucional. Se nutre de la misma lógica extractivista, que los mono-cultivos y la megaminería, dando resultados similares: destrucción de la multiplicidad, acumulación y reconfiguración negativa de los terri-torios urbanos. Las tierras, los inmuebles del Estado y los espacios verdes son convertidos por la especulación inmobiliaria en la pata urbana de la desposesión, aquella de la que habla David Harvey y nos ayuda a comprender los procesos de acumulación por desposesión que se dan con la megaminería en la cordillera andina o con el agro-negocio en el campo.”
Cada vez más, los barrios van perdiendo sus identidades, sus habitantes no participan de las decisiones de planeamiento urbano y el extractivismo urbano también tiene como característica el impulso de la mercantilización de la vivienda hasta el paroxismo: es decir, convierte a los inmuebles en verdaderos commodities, el inmueble deja de ser un bien de uso para convertirse en un bien de cambio. En el caso agrícola, el commodity es la soja y en nuestro caso son los inmuebles.”
Y es justamente en este ámbito de mercantilización urbana desenfrenada, en el que la gentrificación no es su única manifestación, cuando el bienestar está ligado al precio, es decir “cuanto más caro, ´mejor´es el barrio”, como destaca Viale. Este “éxito” es medido con indicadiores vinculados al negocio inmobiliario -por ejemplo, a través de los metros cuadrados de construcción que se concentran en los barrios de gente más acomodada- y que no hablan de la calidad de vida de la población en su conjunto, lo que consolida aún más ciudades desequilibradas y desequilibrantes.

Aquí debe quedar claro que no se trata del desalojo de personas de sus viviendas, para que las remodelen y posteriormente suba el precio del alquiler, impidiendo que sus habitantes originales puedan regresar a ellas. Se trata de complejos enteros que están siendo deshabitados para impulsar enormes proyectos urbanísticos cuyo objetivo real no es construir viviendas, sino simplemente obtener grandes beneficios; estamos frente a procesos donde los grandes capitales financieros están cada vez más involucrados.

La lectura desde la Argentina está en sintonía con otras muchas aproximaciones al tema. Son potentes los aportes de Mario Rodríguez Ibáñez para la ciudad boliviana, con anotaciones extrapolables en gran medida a otras realidades andinas. Este autor vincula el extractivismo minero y agrario con las ciudades de su país, así nos dice que
Los sectores dominantes de las ciudades y del país requieren sostener ese extractivismo saqueador para acceder a servicios y beneficios que ofrece la vida urbana. Esa relación es fundamental para comprender cómo nuestras élites reproducen el extractivismo y la economía primaria exportadora; desde ahí reproducen las formas coloniales y extraen sus beneficios, a costa de lo que se desposesiona, se invade, se penetra, se saquea.”
La ciudad colonial instauró en el imaginario colectivo que la civilización, la superioridad, se vive en las ciudades.”
Rodríguez Ibáñez es categórico al puntualizar que
La ciudad se encaramó en el simbólico dominante, como el lugar privilegiado de distanciamiento de la naturaleza, como el lugar de la civilización, como el lugar del éxito moderno, como la materialización del progreso y del desarrollo. La ciudad se identificó como distanciamiento de lo campesino, y en nuestro continente invadido eso significa, también, distanciamiento de lo indígena, en oposición a lo rural que se relaciona con “dependencia” de los ciclos de la naturaleza. La ciudad se hizo, así, el lugar privilegiado para no ser nosotros ni nosotras, para dejar de mirarnos al espejo y, al contrario, tratar de vivir una mascarada de imitaciones a lo externo, a lo “civilizado”, a lo “desarrollado”, a lo moderno-colonial.”
Las ciudades son el corazón de la reproducción de los modos de vida dominantes, coloniales, modernos, capitalistas. Las ciudades son el lugar donde se alimentan las subjetividades que consolidan nuestro histórico saqueo y el extractivismo primario al que nos condenó la colonia. Y, sin embargo, nuestras ciudades no escapan de su sino; no pueden no ser habitadas por nuestros otros modos de vida profundamente indígenas u originarios, que disputan desde “lo popular” sus significados y sus configuraciones.”
Sabemos bien que América Latina tiene algunas características que la diferencian de otras regiones del planeta. Como anota Gonzalo Quilodrán, quien enmarca las soluciones en el terreno del “crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible”, ésta es la región más urbanizada y también la más desigual, no la más pobre, del planeta. Es decir las diferencias entre los que más y los que menos tienen son mayores que en otras partes. Además, según Quilodrán:
más del 80% de la población de América Latina vive en ciudades. Esta tendencia de urbanización parece no detenerse y es una constante en todos los países de la región. El año 1963 fue bisagra y América Latina dejó de ser una región con población predominantemente rural y campesina para empezar a ser urbana. Los habitantes de las ciudades crecieron aceleradamente: si en 1950 el 41% de la población vivía en ciudades para 2010 llegó al doble (82%). El Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat) calcula que la tasa de urbanización en la región será de cerca del 89% de la población en el 2050.”
Esta realidad no puede ser asumida como un símbolo de progreso, todo lo contrario. Las ciudades latinoamericanas y muchas otras en el mundo, cabría decir, sintetizan la gravedad de los problemas, en la medida que se trata de ciudades “degradadas, violentas, insalubres, privatistas y antidemocráticas”, para ponerlo en palabras del mismo Viale.
 
Las ciudades, como potenciales espacios para el cambio

Pese a sus enormes problemas estructurales, en las ciudades también hay opciones transformadoras, incluso hay luchas históricas y acciones propias de ciudades radicales por las alternativas que practican, algunas ya en marcha. Falta, de todas maneras, redoblar y multiplicar lecturas y acciones concretas, desde los márgenes y sobre todo sin pedir permiso.

Repensar las ciudades, rediseñarlas, reorganizarlas desde abajo, restableciendo su balance con lo rural (que debe ser profundamente revalorizado y fomentado), descolonizando la imaginación, incluso alentando la reducción del tamaño de las urbes más grandes y la descentralización efectiva, es parte de la tarea. Incluso cabría pensar hasta qué punto es viable terminar con la separación urbano-rural y, al menos sugerir, nuevas formas de organización social donde la idea misma de migración del campo a la ciudad pierda sentido.

Estos temas, y otros apenas esbozados en este texto, son pensados en muchas partes del mundo. Desde la publicación de un libro que se puede considerar clásico en esta materia: Housing by People: Towards Autonomy in Building Environments, del inglés John F.C. Turner, en 1976, la discusión no ha parado sobre un tema que es un problema permanente. Basta recordar la primera frase del prefacio escrito por Colin Ward a este libro:
En el momento en que la vivienda, una actividad humana universal, se define como un problema, surge todo un problema de vivienda, con un ejército de expertos, burócratas y científicos, cuya existencia es una garantía de que este problema no se superará”.
Desde entonces ésta es una cuestión recurrente. Frente a la presión dominante de soluciones tecnológicas -que no resuelven “el problema”-, se registra por todo el planeta y desde hace tiempo la búsqueda de alternativas. La cuestión se recoge en preguntas fundamentales como quién planifica, decide y ejecuta las políticas urbanas. Respuestas a esas preguntas existen y alternativas también.

Bastaría mencionar la discusión impulsada por la Asociación de Arquitectos Alemanes, en un país del Norte global, que ha hecho un llamado programático para cambiar el paradigma en la arquitectura y la construcción, con el documento de posición "La Casa de la Tierra". El documento aboga por superar las ideas del crecimiento y pide a los arquitectos y urbanistas que defiendan una comprensión de vida diferente desde la reutilización de los recursos disponibles enfatizando la “inteligencia de lo simple” para reemplazar la actualización técnica de “edificios inteligentes”; la preservación de lo existente sobre la demolición innecesaria; el empleo de materiales completamente reutilizables o compostables; el abandono de los materiales a base de carbono y de los combustibles fósiles en la construcción, reemplazándolos por la eficiencia energética; la movilidad entendida como una tarea conceptual y creativa de arquitectos y urbanistas; entre otros puntos.4

En esta línea de acciones en marcha, podríamos ubicar las propuestas que se multiplican en el Sur global, en Brasil, por ejemplo, para impulsar una “arquitectura para la autonomía”, activando, cultivando y reconociendo territorios educadores -espacios o incluso instantes en donde sobre todo se desaprende aquello que se pensaba y asumía como conocido e indiscutible, espacios que proponen descolonizar el pensamiento y los cuerpos-, como base fundamental para transformar las ciudades. Lo que demanda, desde dicha perspectiva, una transición de “una praxis arquitectónica y urbanista hegemónica, exclusiva, mercantilizada, colonial, alejada de la realidad, al ejercicio de múltiples prácticas -complejas, inclusivas, contextualizadas, resilientes, integradas- que generen afecto, valor, significado y pertenencia durante su elaboración y existencia”, teniendo como horizonte el Buen Vivir5. Esta arquitectura para la autonomía plantea: invertir la mirada para descolonizar el imaginario y producir colectivamente conocimiento; conectar saberes, para activar comunidades autónomas e inteligencias colectivas; crear un paisaje común inspirado en lo que podría ser el Buen Vivir en la ciudad… la lista de proyectos concretos en este empeño es enorme tanto dentro de Brasil, como fuera de ese país.

Lo evidente es que no podemos ahondar más las complejas y terribles realidades de las ciudades desde el manejo inmobiliario mercantilizado y especulador, así como tampoco desde la gestión del Estado proveedor, responsable de muchas dependencias y clientelismos. Por eso, para encontrar ya respuestas, no cabe esperar que actúe el poder, sea gubernamental municipal o nacional. En muchos casos no lo hará o, si lo hace, en tanto la comunidad no sea actora de primera línea de esas acciones gubernamentales, recreará las estructuras y clientelismos que se quiere superar. Igualmente, no se puede esperar respuestas desde el mundo de las empresas o fundaciones que solo buscan -respectivamente- la acumulación o el reconocimiento egoísta de sus miembros.

Es cada vez más urgente enfrentar al monstruo burocrático, estatal y corporativo con capacidad para “rastrear, clasificar, enloquecer, manipular y censurar a los ciudadanos”, algo similar al Estado-Gran Hermano de China, que disfraza la tiranía de una supuesta libertad. Conocer las potencialidades y sobre todo las amenazas de las tecnologías es una tarea urgente pues con frecuencia son instrumentos de dominación y no de emancipación.

Recuperando reflexiones anteriores, cabe valorar la capacidad de construir participativamente las ciudades. Hay que aumentar la durabilidad de los bienes materiales proscribiendo cualquier obsolescencia programada. Las ciudades demandan de más y más espacios verdes, llenos de vida y biodiversidad.

Un punto clave. Hay que recuperar los espacios urbanos para la gente “atropellando la dictadura del automóvil” y las lógicas consumistas. Bien anotaba Wolfgang Sachs (1984): “ El automóvil pertenece a una clase de productos que no podemos modificar a nuestro gusto. Dado que su uso requiere la exclusión de las masas, la democratización de los automóviles destruye sus ventajas ”. La reducción del uso de los vehículos privados es pues una opción urgente y concreta que se cristaliza ya en varios países; por ejemplo, en Viena, capital de Austria, más de la mitad de los hogares ya no tienen auto propio en tanto que mejora en todo sentido el transporte público subsidiado y aumenta la conciencia por la necesidad de un cambio en los estilos de vida.

Hay que revalorizar por igual las miles de respuestas pequeñas en todas partes del planeta para asegurar -al menos en parte- la soberanía alimentaria desde las ciudades, por ejemplo desde los huertos urbanos: entendiendo que no solo importa el consumo -que puede exacerbarse con la sobreproducción tecnificada- sino también las condiciones de producción; aquí hay mucho espacio para políticas alimentarias desde los ámbitos municipales, tal como insiste permanentemente Gustavo Duch. En este empeño habrá que paulatinamente “pasar del comesolito -egoísmo puro en acción- hacia una pamba mesa -espacio en donde se comparte y se colabora en pro de un objetivo común- surge como una forma de actuación productiva en donde a todos se los incluya, independientemente del poder económico, tecnológico y relacional que poseen de forma individual.” Los espacios de consumo compartido vistos no solo como acción desesperada frente a la pobreza extrema, sino de solidaridad practicada, son oportunos para consolidar los lazos de vecindad y de confianza, en línea con otras formas de resonancia y espiritualidad.

Librar a los barrios de los grandes centros comerciales es también indispensable para sostener el tejido comercial, productivo, artesanal y de servicios en el territorio barrial, sobre todo con empresas pequeñas, cooperativas y asociativas. En esa misma línea asoman las redes de amparo para gestionar derechos, protecciones y defensas ante antropellos y violaciones, en particular para mujeres, niñas, niños, jóvenes y migrantes, tanto como para personas de la tercera edad desamparadas.

Paulatinamente se debe articular una pertenencia colectiva y recuperar las memorias diversas y comunes existentes, tanto como las experiencias y los saberes compartidos. Con niveles adecuados de diversidad e igualdad se tejerán otras relaciones sociales potenciando los elementos relacionales de la vida sobre los consumistas y productivistas. De esos espacios pueden surgir verdaderos semilleros de otras formas de vida. Una tarea compleja es construir los vinculos generacionales y territoriales que consoliden raíces de arraigo e identidad, tanto como de emoción y empatía. La diversidad de la lucha, de las organizaciones, de las acciones, de las alianzas, de las visiones deben transformarse en elementos potenciadores del cambio. No más propuestas homogeneizantes, caudillistas, ortodoxas. El diseño y construcción de liderazgos colectivos y horizontales es uno de los puntos más complejos.
Sin duda, para una transformación mayúscula -impulsada crecientemente desde abajo- hay que librarse de la economía del crecimiento y de la acumulación de bienes permanente, dinámicas que son la esencia misma del capitalismo y su tendencia perpetua la mercantilización de toda dimensión de la vida humana.

En estas condiciones, muchas veces adversas, en el mundo entero, se construyen respuestas de todo tipo, sin recetas, ni modelos. Así, cual círculos concéntricos provocados por una piedra lanzada en un lago, se expanden incluso en ciudades grandes, muchos ejercicios alentadores en donde los actores sociales intercambian mutuamente conocimiento artesanal; cambian tierras baldías y levantan con autogestión nuevos espacios abiertos para todas y todos; reciclan y reparan; y desde estas prácticas amplían también sus márgenes de acción, como cuenta la alemana Christa Müller de la Fundación Anstiftung. Incorporemos en esta lista a las ecoaldeas, los ecobarrios, las comunidades ancestrales, los pueblos en transición. Destaquemos por igual las múltiples redes existentes, como la CASA: Consejo Asentamientos Sustentable de América Latina o la GEN: Global Ecovillage Network, por citar apenas dos ejemplos.

Las tecnologías, sobre todo las que ahorran fuerza de trabajo (física o mental), deberían liberar al ser humano del trabajo orientado a acumular capital, permitiendo instaurar jornadas laborales menos extenuantes, tal como se consigue en varios países industrializados: en Alemania los trabajadores acaban de conseguir que se pueda establecer una semana de 28 horas de trabajo, para ampliar el tiempo en familia. Y eso puede lograrse, por ejemplo, también liberando el conocimiento científico e impulsando un diálogo respetuoso con los saberes ancestrales, mientras las estructuras de producción y consumo -visto como un acto político, tal como lo como proponen decididamente Laura Villadiego y Nazaret Castro e incluso de rebeldía cotidiana- se transforman para construir sociedades donde la explotación a la Humanidad y a la Naturaleza sea inviable.

Claro que aquí también será necesario pensar hasta que punto la holgura en las condiciones laborales de unas urbes del mundo industrializado se consigue a costa de la sobreexplotación laboral en los rincones de la periferia global. De hecho, la discusión de la ciudad también merece plantearse en términos del -asimétrico- sistema mundo capitalista: ¿cuáles son los límites para construir ciudades diferentes en el Sur global?, ¿son necesarias estrategias diferentes entre las urbes de los centros y de la periferia?

Afrontamos complejidades múltiples inexplicables desde la monocausalidad o desde simples respuestas escapistas. Precisamos respuestas múltiples, diversas, pequeñas y grandes (si fuera posible…). Sin desestimar las posibles acciones gubernamentales, hay que tener presente siempre que el control sobre los cuerpos y los territorios está en la mira del poder, esos cuerpos y esos territorios son y serán los campos de batalla. La lucha, una vez más, será desde abajo, multiplicando rebeldías, resistencias y desobediencias ciudadanas tanto frente a los grandes como a los pequeños y cotidianos usos y abusos del poder, que terminan construyendo y consolidando hegemonías.

Urge identificar y -de ser posible- transformar las herramientas de dominación, como las redes sociales, en instrumentos de comunicación y organización liberadora, pero siempre recordando sus límites. Esta acción que, en ningún momento debe restringir la libertad de expresión e información, debe guiarse por las luchas de aquellos grupos históricamente oprimidos -desde enfoques feministas hasta indígenas, incorporando visiones ecologistas y porqué no también socialistas-, así como por propuestas comunitarias de quienes viven -o al menos imaginan- un mundo de libertades plenas, viable en la medida que confluyan la justicia social y la justicia ecológica; el comunitarismo indígena puede ser un terreno de lecciones provechosas. En definitiva, necesitamos un ejercicio de contra-hegemonía política, que no menosprecie la herramienta tecnológica, pero sin caer en falsos optimismos (pues muchas veces el propio diseño tecnológico puede crear la ilusión de emancipación). Y por cierto esto demanda la construcción de alternativas estratégicas de largo plazo.
 
Los barrios, territorios para la gran transformación

Punto importante. El complejo entramado de la vida urbana puede y debe asumirse desde los barrios. De hecho ya hay muchas acciones en marcha para organizar vivienda y transporte, suministrar energía eléctrica y servicios públicos, recuperar escuelas y espacios comunales, consolidar finanzas cooperativas (el “pasanaku de bienes y dones” relacionada con el Ayni, un sistema de cooperación rotativa heredado de las culturas de Los Andes en Bolivia, por ejemplo) y monedas comunitarias, impulsar huertos urbanos (chacras en sentido de la agricultura familiar indígena y campesina) para alcanzar crecientes niveles de autoabastecimiento alimentario y establecer ámbitos de recreación, tiendas y negocios particulares y comunales; negocios comunitarios para reciclar y reparar, en donde principios del bienestar colectivo reemplacen a la búsqueda del lucro individual; son algunas de las muchas acciones posibles. Todo esto demanda ampliar la ayuda mutua como base de otra economía.
Incluso cuestiones de seguridad se resolverán en tanto que la comunidad recupere directamente el control de los espacios públicos -el crimen organizado o no, también hecha raíces en estos espacios-; la militarización de los espacios públicos no será nunca una solución, sino todo lo contrario: es más, cada vez es más necesario dar paso a procesos de desmilitarización de las sociedades. Y es indudable que el estado centrismo no tiene futuro alguno.6

Este empeño será aún fácil construyendo y controlando bienes y espacios comunes (como se hace en todo el mundo más allá del mercado y el Estado: David Bollier y Silke Helfrich (2012)). Gestión que demanda territorios emancipados y emancipadores que llenen a los barrios -y a las comunidades rurales- de vecindad, vida intensa, autosuficiencia y democracia; entre muchas opciones a destacar. Son necesarias las acciones de artistas urbanos que plasmen de alegría -no confundir con la happycracia neoliberal- y mucha rebeldía las calles, las plazas y las mismas paredes de las ciudades para corroer esas bases conservadoras que caracterizan a las sociedades coloniales, patriarcales, neoliberales... Los barrios y las comunidades rurales deben revertir sus imaginarios negativos y tristes, deben abandonar su gris del cemento, dejar de ser lugares de paso o simples “dormitorios”; el color y la vida plena debe realizarse allí.

La “libre asociación”, sobre bases de una radical y horizontal democracia comunitaria, será el motor que garantice la libertad individual a ser alcanzada en comunidad. Esta es una tarea que demanda claridad, creatividad y constancia: la (re)construcción de tejidos comunitarios; en realidad lo que se precisa es potenciar el ingenio social para potenciar democráticamente “la sociedad autónoma”, recuperada de forma clara por Juan Cuvi. Sociedad autónoma, que, como puntualiza Natalia Sierra en la presentación del libro de Cuvi,
no requiere de lazarillos, de guías, de caudillos, de mesías. Los pueblos libres inventan, crean, resuelven su vida sin necesidad de que haya un sujeto dueño del conocimiento único y verdadero que los guíe.”
En las ciudades existen -para ponerlo en palabras repetidas por Rita Segato- “girones de comunidad”, que en parte provienen de la migración desde los mundos rurales (indígenas y afro) y parte de otras formas de organización de la vida. No olvidemos que lo indígena, afro y popular está también atravesado por la promesa de la modernidad: individualismo, consumismo, productivismo. Pese a eso, muchos segmentos populares de las sociedades encuentran en el Buen Vivir / Vivir Bien, como anota Mario Rodríguez Ibáñez,
un horizonte de sentido; un indicativo de que se puede transitar hacia otros modos de vida y formas civilizatorias que nos permitan salir del entrampamiento de la modernidad y el desarrollo hegemónicos, que se expresan más radicalmente en el capitalismo, aunque no únicamente.”
No se trata de un modelo o un proyecto claro, sino de un sentido que exige capacidad de construir, inventar, criar y permitir el brote de lo existente, que reconfigura la dominación hacia otros horizontes. No es posible sin diversidad y pluralidad; por ello, permite hablar de un modelo a seguir.”
Las opciones concretas están presentes en muchas partes. Mencionaría las existentes en Bolivia, por ejemplo, en El Alto. Allí, desde lo existente, desde lo complejo y desde lo abigarrado, sin modelos predeterminados, brotan acciones desde abajo tendientes a criar procesos educativos para la construcción de lo comunitario, propendiendo a una convivencia armónica entre los humanos incluyendo a la Naturaleza. Los trabajos de la Red de la Diversidad, de la Fundación Wayna Tambo, dan cuenta de esas y otras experiencias. Aquí están en juego la planificación y uso del suelo, el territorio y el hábitat urbano; el espacio para viabilizar los encuentros y convivencias, no solo los flujos comerciales; los consumos y modos de producción y de vida urbanos; otras economías y otras lógicas de mercado (conviviendo con el mundo capitalista…); la recuperación de los espacios públicos: plazas y calles (cuyo contenido común ha sido vampirizado por políticas urbanistas destinadas muchas veces a embellecer las ciudades vaciándolas de habitantes…); la pluralidad y diversidad en ejercicios de creciente democratización. Todo esto demanda destruir los muros visibles e invisibles que jerarquizan y dividen las ciudades y sus sociedades, tanto como construir puentes entre las luchas urbanas y las rurales, entre quienes resisten al extractivismo clásico y quienes lo hacen al “extractivismo urbano”, que en definitiva son también puentes entre quienes impulsan visiones postextractivistas vinculándolas con opciones de postcrecimiento para superar el laberinto capitalista. Como nos recuerda Enrique Viale hablamos de
puentes entre los que resisten a la minería en lugares apartados, los que ponen el cuerpo al glifosato y al agronegocio, y los que vivimos en ciudades cada vez más caras, enrejadas y represivas. Es una misma lucha y es el desafío del momento, pero los vínculos entre la gente del campo y de la ciudad no vienen dados, sino que debemos construirlos. En eso estamos”.
No está por demás notar que las lógicas extractivistas clásicas -minera, petrolera, agrícola, pesquera, forestal-, que implican procesos de desposesión y destrucción de territorios y comunidades alejados de las ciudades, resultan funcionales a las formas del “modo de vida señorial” de las ciudades (Mario Rodríguez Ibáñez), entiéndase de los segmentos más acomodados de las urbes, que bien engarza con la lectura del “modo de vida imperial” que realizan Ulrich Brand y Markus Wissen.

En otras regiones hay procesos que se asimilan de alguna manera a los rápidamente descritos. Un aporte notable es el de Davide Brocchi, uno de los principales promotores de “El Día del Buen Vivir” (UrbaneTransformation - Das gute leben in der eigenen Stadt, 2017) en Alemania, desde la ciudad de Colonia (Köln), que ya desde hace varios años propone una profunda transformación urbana para todo ese país europeo. Su éxito es cada vez mayor. Tanto que Brocchi, al analizar esta experiencia y otras más – Utopiastadt en Wuppertal, Jack in the Box en Köln-Erenfeld, Bürgeinititive Viva Viktoria en Bonn- concluye -en un libro publicado en 2019: Grosse Transformation im Quartier – Wie aus gelebter Demokratie Nachhaltigkeit wird, Oekom, München)- que es posible la “gran transformación en el barrio”, en tanto que con una democracia vivida se puede lograr la sustentabilidad, incluso en términos ambientales.7 Todos estos son ejercicios de creación comunitaria trascendente y práctica; son esfuerzos que por sí solos no cambian el mundo, pero ayudan a pensar cómo hacerlo (lo cual en lo personal siempre motiva) y cuyo potencial será cada vez mayor en tanto que se entretejan redes de resistencia y construcción de alternativas entre barios dentro de las ciudades y fuera de ellas, entre las ciudades, entre el campo y las urbes.

Esto no implica transformar a los barrios -y a las comunidades rurales- en una suerte de guetos marginados de las luchas en marcha, tanto a nivel nacional como internacional. Tampoco simplemente de asumir subsidiariamente tareas que les competen a los municipios. Al contrario. Desde abajo hay que pensar y cristalizar otros estados, otras sociedades, otras economías, otras instituciones, otros mundos. Consolidando bases materiales de autosuficiencia, interdependencia y autonomía genuinas habrá incluso más posibilidades para proponer y ejercitar alternativas transformadoras como las que podrían venir, para citar apenas algunos ejemplos, de la introducción de la renta básica universal, de la reducción de la jornada de trabajo productivo, de la salud y la educación gratuitas; sin perder de vista la redistribución de la riqueza y de los ingresos vía tributos a los patrimonios, a la plusvalía, a las rentas desmedidas o incluso a través de reformas agrarias y urbanas que afecten la excesiva concentración de la riqueza y la propiedad. Acciones que demandan una clara estrategia de construcción de poderes contra-hegemónicos.

En la mira debe estar la recomposición de la cotidianidad revalorizando la convivencia en comunidad, la construcción y defensa de bienes comunes, la consolidación de historias y conocimientos comunes, la autogestión de la producción y la distribución, las actividades destinadas a la reproducción de la vida, la desprivatización y la recuperación comunitaria (no estatizada) de los bienes y espacios públicos, y la misma búsqueda de alternativas que ayuden a superar aquella perversa opción que aflora al asumir que las necesidades son infinitas, que la acumulación material debe ser permanente, que tener más nos hace más felices… falacias tan difundidas y propias de la civilización que hoy nos domina. En definitiva, desde los barrios y las ciudades, se deben construir nuevos sentidos de vida que reemplacen a la fe del lucro sin fin.

Mientras más fuerte sea el tejido social comunitario, mientras más abiertas y solidarias sean las construcciones comunitarias, mientras más intensa y activamente participemos en el proceso social, mientras más alianzas sociales y políticas se consoliden, mientras más influencia tenga la educación y capacitación, así como la atención de salud comunitarias, mientras más autosuficiencia material se logre, más libertad y más autonomía alcanzaremos. Para lograrlo habrá que desarrollar las capacidades necesarias para abordar temas y retos nuevos, con creatividad, audacia y sin fijaciones que limiten las acciones comunitarias. Todo esto, como ya se dijo antes, sin pedir permiso y sin descuidar los límites y particularidades de las urbes del Norte y del Sur global (cuyas diferencias pueden requerir de propuestas distintas en cada caso).

Es la hora de las luchas y respuestas comunitarias. Si ponemos algo de atención y -figurativamente hablando- hacemos silencio, podemos escuchar el futuro respirar. Las propuestas alternativas están allí. La construcción del pluriverso 8 está en marcha y las ciudades aparecen como espacios potentes para la emancipación.

La vida es hoy. Y nadie mejor para revolucionarla que quienes la viven sin sofocar la vida de nadie, sea por la explotación Humana o de la Naturaleza. Y esas personas justamente viven en los barrios y en las comunidades. Son esas personas las que deben tener una voz y enseñarnos al resto desde la sabiduría que han ganado desde su cotidianeidad.

Notas:
2 La lista de personas que abordan el tema de la ciudad -dentro del ancho espectro de la búsqueda del progreso y el desarrollo, con el crecimiento económico de por medio- es enorme. Recordemos un par de referentes, a Saskia Sassen, que publicó un libro importante sobre el tema: La ciudad global (The Global City: New York, London and Tokyo, Princeton, Nueva Jersey, Princeton University Press, 1991) y a Fernando Carrión Mena, arquitecto ecuatoriano, uno de los mayores conocedores de la materia, y cuya producción investigativa es digna de ser destacada.
3 Marina Garcés Mascareñas, destacada filósofa catalana, también habla de “turismo extractivista”, refiriéndose a su ciudad Barcelona. Sin embargo, es preciso ser cuidadosos y rigurosos con el uso de su definición, como plantea Eduardo Gudynas. Recomendamos su libro sobre el tema: Extractivismos – Ecología, economía y política de un modo de entender el desarrollo y la Naturaleza, Claes y CEDIB, Cochabamba, 2015.
4 Elementos que deberían también incluir los riesgos naturales en ciudades como Quito, por citar un caso.
5 De una cada vez más amplia bibliografía existente sobre el tema, se puede consultar el libro del autor de estas líneas: El Buen Vivir Sumak Kawsay, una oportunidad para imaginar otros mundos, ICARIA, (2013), a partir de una edición preliminar en Abya-Yala Ecuador (2012). (Este libro ha sido editado en ediciones revisadas y ampliadas continuamente, en francés - Utopia 2014, en alemán – Oekom Verlag 2015, en portugués - Editorial Autonomia Literária y Editorial Elefante 2016, en holandés - Uitgeverij Ten Have 2018).
6 Acosta, Alberto (2018); “Repensando nuevamente el Estado ¿Reconstruirlo u olvidarlo?”, en el libro de varios autores/as, América Latina: Expansión capitalista, conflictos sociales y ecológicos, Universidad de Concepción, Chile. http://lalineadefuego.files.wordpress.com/2019/01/alberto_acosta_articulo.pdf
7 La cantidad de acciones desde los barrios es imposible de determinar. En todo el planeta la gente se organiza para una multiplicidad de actividades que tienen que ver con temas de limpieza, seguridad, educación, salud, etc., etc. Cuáles acciones tienen en su seno un verdadero potencial transformador resulta una de las preguntas más complejas de responder. Algunas de ellas, pensadas y ejecutadas desde necesidades coyunturales, pueden servir para construir relaciones vecinales que podrían potenciar posteriormente acciones realmente comunitarias. Como una muestra podríamos mencionar esta crónica del conservador Diario La Nación, Buenos Aires, del 12 de noviembre del 2018: “P ensar entre todos: organizaciones y vecinos se ponen sus barrios al hombro”, https://www.lanacion.com.ar/comunidad/sin-titulo-nid2190719 8 En este sentido, convendría revisar las lecturas críticas y propositivas que se presentan en el libro Ashish Kothari, Ariel Salleh, Arturo Escobar, Federico Demaria, Alberto Acosta (editores; con contribuciones de 110 personas de todos los continentes), Pluriverso – Un Diccionario del Posdesarrollo , ICARIA – Abya Yala (2019); disponible en librerías o a través de https://icariaeditorial.com/ o https://abyayala.org/Abyayala2018/libreria/ Existe también una edición en inglés: (2019), Pluriverse: A Post-Development Dictionary , Nueva Delhi: Tulik Books and AuthorsUpFront, https://www.radicalecologicaldemocracy.org/pluriverse/ 

10 de julio de 2012

Porqué anulé mi voto (explicación con ayuda de Adolfo Gilly) / II


A raíz del actual proceso electoral, pues esto no termina hasta que se termina, incontables veces numeros@s amig@s me preguntaron las razones por las cuales anulé mi voto, gesto que tuve tanto en la jornada electoral del pasado 1 de julio cuanto en la del 2 de julio del 2006. La reflexión entorno a ello da para mucho y su discusión ni se diga; hay, sin embargo, dos textos que de manera muy personal enmarcan esas que yo llamo mis razones: "Los mineros, los muertos, los políticos" (La Jornada, 3/03/2006) y "Carta a un viejo compañero" (La Jornada, 22/03/2006), ambos del maestro Adolfo Gilly. Son choros medianamente largos, precisarán de su tiempo y su paciencia; pero, creo, al final los dos, tiempo y paciencia, se verán recompensados... espero. Va, aquí, el segundo de ellos.

Carta a un viejo compañero.
Por Adolfo Gilly


Manuel Bartlett, candidato a senador por Puebla de la Coalición Movimiento Progresista (PRD, PT, Movimiento Ciudadano) a petición, según su dicho, de AMLO. Foto: La Jornada Puebla.


Estimado Tito:

Leí con mucho interés la amistosa carta que me dirigiste en "El Correo Ilustrado" (La Jornada, 17 de marzo de 2006). Trataré de responderla según mi mejor saber y entender. Para ser más claro, lo haré por puntos.

1. Allá por 1984, cercano el fin del siglo XX, a propósito de Rosa Luxemburgo escribía Bolívar Echeverría:
"Sólo un hecho impide hablar del siglo XX como de una época de barbarie (...) la existencia de la izquierda: una cierta comunidad de individuos, una cierta fraternidad, a veces compacta, a veces difusa, que ha vivido esta historia bárbara como la negación de otra historia deseada y posible a la que se debe tener acceso mediante la revolución."
Comunidad y fraternidad, no solamente libertad e igualdad, son las palabras claves de esta definición, palabras que dicen de ciertos sentimientos y ciertas relaciones entre seres humanos antes que de programas o de proyectos políticos, que éstos vienen después. Tienen que ver aquellas palabras con la antigua idea de la "economía moral", que no se refiere a la llamada ciencia económica, sino a lo que para la comunidad es justo y a lo que no lo es.

De esta noción de justicia y de la de comunidad humana, sin las cuales no hay izquierda en el sentido que al inicio digo, se desprenden cuatro palabras: fraternidad, solidaridad, lealtad y respeto a sí mismo (lo que suele llamarse "dignidad").

Son condiciones necesarias para quien se proponga ser parte de la tarea interminable que define a la izquierda: organizar a los explotados, los oprimidos, los despojados, los humillados, los subalternos de todos los regímenes donde mandan la riqueza y la violencia.

2. Muchas cartas y mensajes he recibido con motivo de mi artículo "Los mineros, los muertos, los políticos" (La Jornada, 3 de marzo de 2006). Al responderte trataré de hacerlo también a todos ellos, cuya inquietud me dice mucho.

Citaré aquí como muestra un correo electrónico de otro amigo mío, escritor, historiador y compañero de luchas pasadas y presentes:
"Estimado Adolfo: Leí con profundo dolor tu artículo del viernes. Creo que estamos asistiendo a la peor derrota de la izquierda en México. No hay la menor duda de que el huevo de la serpiente estaba incubándose adentro del PRD, y que seguramente en los próximos años serán perseguidos los ilusos, los que no les dan la razón, los que no asumen el trasvase del PRI ni su 'proyecto alternativo de nación'. No te imaginas lo que es el PRD en Morelos y en Veracruz: increíblemente nauseabundos. No me identifico, y veo que somos muchos, con esa llamada 'izquierda'. Segurísimo que tampoco nos tragaremos ese sapo."
3. El 2 de julio de 1988 fueron asesinados nuestros compañeros Gil y Ovando, cuatro días antes de la elección usurpada por Carlos Salinas y su grupo compacto. Desde el 7 de julio Manuel Camacho, miembro destacado de ese grupo, actuó como el gran operador político de la usurpación. No me lo contaron, lo vi y lo viví. El 20 de agosto de 1988, Ernesto del Arco y sus tres compañeros fueron asesinados a sangre fría por luchar contra la usurpación del voto. Eran los primeros de los más de 300 perredistas muertos que el gobierno de Carlos Salinas iba a necesitar para hacer pasar sus reformas a la Constitución y sus políticas neoliberales.

El primero de diciembre de 1988, Socorro Díaz pronunció en el Congreso el discurso de legitimación de la usurpación y, acto seguido, colocó la banda presidencial a Victoriano Huerta, como llamaba entonces a Carlos Salinas de Gortari la voz popular, comparación histórica ésta mucho más pertinente que las que enuncias en tu carta. Esta legisladora, simbólica en su imborrable gesto inaugural, forma parte ahora del grupo compacto de Andrés Manuel López Obrador. Y ni siquiera ha pedido disculpas. En cuanto a los otros, para qué te digo, si a fin de cuentas ella es la que menos importa de ese grupo.

¿Lealtad, solidaridad, fraternidad, decencia? ¿Izquierda? ¡Vamos, Tito, por favor!

4. El 12 de marzo pasado, en el ejido Petalcingo, municipio de Tila, Chiapas, concluyó un encuentro de 35 organizaciones y seis ejidos y bienes comunales contra el Programa de Certificación de Derechos Ejidales (Procede) y el Programa de Certificación de Derechos Comunales (Procecom), que son los nombres orwellianos que el Supremo Gobierno dio a la gigantesca operación de despojo y privatización de los bienes ejidales y comunales iniciada con la contrarreforma al artículo 27 constitucional llevada a cabo por el gobierno de Salinas, su partido y su grupo compacto. Dicho encuentro aprobó una importante y fundamentada resolución, cuyo apartado cuatro dice:
"La reforma de 1992 al artículo 27 de la Constitución federal, por la cual se permite la legalización del latifundio, concluye el reparto agrario y elimina las garantías de inalienabilidad, inembargabilidad, intransferibilidad e imprescriptibilidad de los bienes ejidales y comunales que garantizaban el patrimonio de las familias campesinas, indígenas y no indígenas, dejando así sus tierras a disposición del mercado, es del todo contraria a diversos tratados internacionales suscritos por el Estado mexicano, especialmente el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, así como la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la jurisprudencia que el sistema interamericano ha emitido a favor de los pueblos indígenas, lo cual implica una situación de regresividad en los derechos humanos de nuestros pueblos."
En la bandada de políticos y caciques del PRI que ahora aparece en las candidaturas del PRD y en sus comités de campaña, todos --digo bien, todos-- aprobaron esas reformas neoliberales, así como todos (junto con su antiguo socio en la bancada del PRD, el profesor René Bejarano) aprobaron en 1992 la contrarreforma al artículo 3 constitucional sobre educación pública; y muchos de ellos aprobaron el aumento al IVA, contrario al consumo popular, y enormidades similares.

Ninguno ha pedido disculpas. Ninguno ha dicho que estuvo equivocado. ¿Entonces qué, Tito, el candidato presidencial del PRD no sabe quiénes forman su equipo y a quiénes está entregando la joya de la corona, la jefatura de Gobierno de la ciudad de México, arrancada al PRI en 1997 después de décadas de luchas? ¿Y por qué le voy a creer que va a respetar los acuerdos de San Andrés, si también nos dice que va a continuar con el Procede?

5. Dices en tu carta: "El PRD y López Obrador pecan de pragmatismo y oportunismo extremo al cooptar cuanta basura excretan otros organismos políticos. Pero es la opción mejor, o menos mala si quieres, y así lo intuye la mayoría de la sociedad. Decir que todos son iguales, y por tanto no voto, no orienta ni sirve a la sociedad".

No, no son todos iguales. Son tres propuestas diferentes, con trayectorias, equipos y matices diferentes, para consolidar la configuración neoliberal de la sociedad mexicana y su subordinación a Estados Unidos. Lo ha dicho bien Carlos Slim, el hombre que ha llegado a ser el tercero más rico del mundo gracias al despojo, privatización y apropiación, en los tiempos y con la complicidad de Salinas, Camacho, Ebrard y otros, de ese bien público que eran y deberían ser las telecomunicaciones. El 13 de marzo este magnate, promotor y dueño del Acuerdo de Chapultepec, esa especie de Manifiesto Capitalista Neoliberal de estos tiempos mexicanos, declaró en una de las tantas ceremonias de firma de ese documento:
"Lo que es importante no es que los candidatos se sumen (al Acuerdo) suscribiéndolo o firmándolo, sino que estén de acuerdo, y los tres han manifestado estar de acuerdo con la propuesta (El Universal, 14 de marzo de 2006)."
Nadie lo ha desmentido hasta ahora.

No, no todos son iguales: uno es la derecha oscurantista del PAN, aquella que ganó hace seis años con el voto útil; otro es lo que queda del PRI clientelar y corrompido; el tercero, el PRD, es la nueva encarnación de la política desarrollista-echeverrista para dar un barniz social al neoliberalismo --el "neoliberalismo con rostro humano", como quien dice--, consolidando sus "equilibrios macroeconómicos" y sus "políticas fiscales", que desde De la Madrid hasta Fox hemos aprendido lo que quieren decir.

Por eso puedo comprender perfectamente los motivos del voto popular mayoritario que favorece a Andrés Manuel López Obrador. Tus motivos, y los de otros amigos míos que como tú razonan, son los del voto útil (que en 1970 se llamaba "Echeverría o el fascismo"). Muy bien: votarás por aquello que en este caso consideras lo menos malo. Allí, junto con la papeleta, pondrás el deseo de que ojalá así sea. El precio a pagar puede ser la desilusión, la desorganización y la resaca. Con esto no estoy llamando a la abstención. Nomás digo lo que veo y pienso.

Mis razones son las de la izquierda socialista de siempre: es preciso, en todas las condiciones y coyunturas, contribuir a organizar las fuerzas de los explotados, los despojados, los humillados, los que viven de su trabajo. Y esa tarea no pasa esta vez por unas elecciones en las cuales todos los candidatos se subordinan, bajo partidos e intereses diversos y contrapuestos, al poder del dinero y de las finanzas, a la moral de los altos prelados de la Iglesia católica y a la amenazadora potencia vecina del Pentágono y la Casa Blanca.

6. En un punto estoy en total desacuerdo con tu carta. Es cuando escribes: "Marcos, desarmado militar y políticamente, navega en la nada". En primer lugar el EZLN conserva sus armas y así lo ha dicho y repetido. Si Marcos va desarmado, es porque su misión no es de guerra, sino de agitación y organización. Es una iniciativa audaz y se la está jugando. No lo cuidan guaruras, audomaros ni gacelas. Y le puede tocar, cómo que no, nada más que según las viejas y sanas costumbres de la izquierda no lo anda proclamando.

En segundo lugar, no navega en la nada. Está "puebleando", como se dice en buen mexicano, está escuchando las voces pequeñas de aquellos a quienes nadie oye, sus dolores, sus penas, sus trabajos, sus corajes y, también, sus proyectos locales y sueños nacionales. ¡Cómo "en la nada", si ésa es la mera realidad de México! En la nada de las bravuconadas, vulgaridades y promesas vacías transitan las campañas electorales de los tres candidatos. La otra campaña, según la he podido seguir en las crónicas de Herman Bellinghausen, camina por México sin andar ofreciendo nada, salvo escuchar y escucharse, unirse, organizarse desde los pasados, las luchas, las experiencias y las tenacidades.

En tercer lugar, no está desarmado políticamente. Sólo hay dos campañas que han expuesto sin disimulos sus programas verdaderos. Una es la de Carlos Slim, quien anda por el país imponiendo su Acuerdo de Chapultepec a quien se deje, y sobre todo a los tres candidatos. La otra es la del delegado Zero, que se sustenta en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, es decir, en el llamado a organizar las luchas contra la explotación, el despojo, el desprecio y la violencia represiva.

En esta tierra oscura, si se le cuida, pueden en el México de hoy echar raíces la fraternidad, la solidaridad, la lealtad y el respeto del otro y de uno mismo.

Esa es, ésa ha sido siempre la izquierda. No tiene la exclusividad de ella el delegado Zero ni pretende tenerla. Pero hasta donde entiendo, por aquello anda peleando. Hay que apoyarlo.

7. En cuanto al tan mentado huevo de la serpiente, al final resultó ser huevo de dinosaurio. Y cuando despertamos ahí estaba el bebé-dino, todo amarillo, con lindas pintitas negras en forma de sol.

22 de noviembre de 2010

Gran Festival Cultural en la UAM-XOCHIMILCO


Gran Festival Cultural en la UAM-XOCHIMILCO, Campaña de acopio de vìveres (arroz, frijol; atún, agua, etc) y ropa (para niños(as), jóvenes, hombres, mujeres) para el Sindicato Mexicano de Electricistas y San Juan Copala, Oaxaca., agradecemos de antemano el solidarizarse con este evento.
Grupos participantes:
Skasoul, Cocktel Twist, Jaraneros de la UAM-X, La Resistencia de México, Merodeador Langosta, entre otros...
Les enviamos la propa del mismo, y esperamos que nos puedan ayudar a difundirlo.
Igualmente, les enviamos un cordial saludo, y por aqui los esperamos.
UAM Xochimilco
Domicilio: Calz del Hueso 1100, Col. Villa Quietud, Delg. Coyoacán (Se puede llegar por Eje 3 Oriente, Cafetales, o por Periférico, a la altura de Cuemanco).
ATENTAMENTE
GRUPO INTERNO COORDINADOR
SITUAM, UNIDAD XOCHIMILCO

1 de noviembre de 2010

¡VIDA y LIBERTAD a MUMIA ABU-JAMAL! CONCENTRACIÓN MARTES 9 de NOVIEMBRE 5 PM. EMBAJADA EU



El martes 9 de noviembre, la muerte del periodista africano-americano Mumia Abu-Jamal será el tema de debate ante un panel de jueces del Tribunal Federal de Apelaciones del Tercer Circuito en Filadelfia. En la calle afuera del tribunal habrá una gran manifestación, y en estas fechas habrá acciones en otras ciudades del mundo para exigir su libertad.

Mumia Abu-Jamal es uno de los presos políticos más reconocidos del mundo y su caso ha ayudado a impulsar un movimiento internacional contra la pena de muerte. En la madrugada del 9 de diciembre de 1981, la policía de Filadelfia intentó matarlo en el mismo lugar donde alguien mató al policía Daniel Faulkner. El comandante Giordano, quien había vigilado al joven activista Mumia durante años, reclutó testigos para incriminarlo falsamente del asesinato de Faulkner. El 3 de julio de 1982, Mumia fue condenado a muerte en un juicio racista e injusto. Desde el mayo de 1983, nunca ha salido del corredor de la muerte del estado de Pensilvania donde vive en condiciones de aislamiento, privación sensorial, luz artificial constante, y demás humillaciones—es decir, la tortura.

Como muchos otros presos políticos aquí en México y en el mundo, Mumia Abu-Jamal en realidad es castigado por su activismo político ––en su caso por ser Pantera Negra en los años ‘60, simpatizante de la organización anti-sistémica MOVE en los años ‘70, y periodista honesto desde la edad de 15 hasta la fecha. De hecho, Mumia aprendió el oficio trabajando con el periódico The Black Panther (Pantera Negra). Dice: “Aprendí bien el oficio del periodismo. Excepto por una cosa. Nunca aprendí a doblegarme ante el poder del Estado. No escribo desde la perspectiva de los privilegiados, los establecidos, sino desde una consciencia de la opresión y la resistencia”.

Desde el corredor de la muerte, Mumia ha escrito seis libros, y cada semana graba radioensayos que se difunden en muchas partes del mundo. Es asombroso que en una situación tan vulnerable, él siga siendo activista a través de sus escritos, combatiendo los peores crímenes de su propio gobierno y apoyando las luchas actuales en el mundo, incluso aquí en México, donde se ha solidarizado con los zapatistas y con las rebeliones de Oaxaca y Atenco. Escribe sobre la guerra, la inmigración, la ecología, la brutalidad policiaca, la tortura, la avaricia de los ricos y poderosos y de la caída de los imperios. Sobre todo, desenmascara lo que pasa tras los muros de olvido en las prisiones de Estados Unidos, donde la esclavitud persiste.

Debido a una serie de grandes movilizaciones en el mundo, la ejecución de Mumia Abu-Jamal fue parada dos veces en 1995 y 1999. Luego el 18 de diciembre de 2001, el juez federal William Yohn revocó la sentencia de muerte pero avaló el veredicto de culpabilidad. Dictaminó que en el evento de que la fiscalía de Filadelfia quisiera ejecutar a Mumia, tendría que celebrar una audiencia para determinar la sentencia: cadena perpetua o muerte. Aunque este tipo de audiencia no podría resultar en su libertad, la fiscalía quiere evitarla porque Mumia podría presentar pruebas en un foro público de todos los crímenes estatales cometidos contra él. El 27 de marzo de 2008, el panel del Tercer Circuito rechazó la apelación de Mumia para ganar un nuevo juicio, 2-1, diciendo que no hubo la más mínima indicación del racismo en el juicio. A la vez, el panel rechazó la petición de la Fiscalía para anular la decisión del juez Yohn, esencialmente dejando la situación igual que en el 2001. Los dos lados apelaron, y el 6 de abril de 2009, la Suprema Corte de la nación rompió sus propias leyes para negarle a Mumia el derecho a un nuevo juicio para comprobar su inocencia.

El 19 de enero de 2010, la Suprema Corte anuló la revocación de la pena de muerte, dejándola en efecto. Pero no ordenó la ejecución inmediata de Mumia. Para dar la apariencia de legalidad y justicia, devolvió el caso al Tribunal del 3° Circuito para “reconsiderar” su decisión en vista del caso Spisak, en el cual la Suprema Corte ordenó la reimposición de la pena de muerte sólo una semana antes. En efecto, el tribunal más alto de la tierra ordenó al tribunal inferior a cambiar su dictamen y permitir el asesinato de Mumia sin audiencia. Además, intencionalmente enfatiza el caso del neo-nazi Frank Spisak para dar la impresión que un luchador social de toda la vida es igual que un fascista que gritó ¡Heil Hitler! en la corte y pretendía “limpiar” el mundo de la raza negra.
Ahora el nuevo fiscal de Filadelfia, Seth Williams, ha declarado formalmente su intención de ejecutar a Mumia. Entonces, lo que está en juego en los argumentos del 9 de noviembre es esto: la audiencia ––y la vida de Mumia Abu-Jamal. ¿El Tribunal del Tercer Circuito defenderá su propia decisión de requerir una audiencia? o ¿permitirá la ejecución de Mumia sin audiencia alguna?

NO ACEPTAMOS LAS OPCIONES QUE NOS DAN. Actuemos por la vida y libertad de Mumia. Actuemos por la nuestra. Actuemos contra la imposición de la pena de muerte y del sistema carcelario estadounidense aquí en México.

ASISTEN a la CONCENTRACIÓN ante la EMBAJADA GRINGA el MARTES 9 DE NOVIEMBRE a las 5 pm. Favor de traer lo siguiente: Carteles y mantas en apoyo a Mumia y otros presos y presas políticas de México y el mundo. Instrumentos acústicos. Un mensaje para Mumia. Un mensaje para el Estado que sigue tramando su asesinato.

TAMBIÉN actuaremos el 9 DE DICIEMBRE, el aniversario de la detención de Mumia y un día de acciones internacionales en su apoyo. Varias personas que van para Cancún para exigir un cambio de sistema y no de clima también estarán exigiendo la libertad de Mumia ahí. En el DF, la cita será ante la Embajada de nuevo. ¡VIDA Y LIBERTAD A MUMIA ABU-JAMAL! ¡PRESAS Y PRESOS POLÍTICOS LIBERTAD! ¡NO A LA PENA DE MUERTE! ¡NO A LA CADENA PERPETUA! ¡ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES!

Para arreglar una proyección y/o plática, comuníquense con Amig@s de Mumia de México presoslibertad@riseup.net

La imagen usada en el cartel es del famoso artista de los Panteras Negras, Emory Douglas.

12 de julio de 2010

PRONUNCIAMIENTO DEL FPDT DEL DOMINGO 4 DE JULIO


PRONUNCIAMIENTO DEL FRENTE DE PUEBLOS EN DEFENSA DE LA TIERRA
ACTO DEL TRIUNFO POR LA LIBERACIÓN DE LOS PRESOS DE ATENCO

San Salvador Atenco, 4 de julio de 2010.
La victoria es la diferencia entre el esplendor de un pueblo o su tiranía. Así nos los enseñó nuestro abuelo, nos dijo que no basta querer cambiar nuestra realidad sino qué hay que construir cada paso para lograrlo. Él sabía lo que decía, porque en ese entonces, un gobernante tirano lo exilió de estas tierras, quería exterminarlo, así que vivió perseguido en la primera etapa de su vida. Cuando llegó el día, lo confrontó con decisión e inteligencia hasta lograr la victoria. Desde ese entonces, cambió la realidad de su tiempo, de perseguido pasó a convertirse en el Rey Poeta Nezahualcóyotl.
Tal vez por eso algunos no lo comprenden, pero es sencillo, en la vida también hay otra opción más allá de la derrota y la dominación, el triunfo.
Nuestra historia está llena de esos hechos pero nos cuesta verlos. Muchos quieren el triunfo final y la desaparición del oponente, pero no es así. El triunfo es la acumulación de hechos y acontecimientos que modifican el estado de ánimo de los pueblos, mediante las luchas que transforman nuestra realidad individual y colectiva, aunque en muchos casos los símbolos se convierten en las señales de este cambio.
Esto viene de lejos, nuestros abuelos Zapata y Villa nos lo enseñaron, no basta la toma del poder para cambiar nuestra realidad, lo que lo provoca es la acción del pueblo organizado, la rebelión de los dominados, partiendo del hecho de reconocernos que existimos como pueblos y que somos capaces de confrontar a los enemigos y derrotarlos.
Quizás parezca lejana nuestra historia porque estamos hablando a 200 años de la independencia y a 100 años de la revolución, pero la historia se construye con las pequeñas luchas que nos llevan a las grandes transformaciones. Por eso estamos seguros que nuestra lucha de nueve años en Atenco, también es un aporte al proceso de transformación que tanto buscamos en nuestro país.
Ya nos lo están demostrando en América Latina, se puede cambiar la realidad con la lucha del pueblo. No estamos lejos. Si México despierta, lo hará con la sabiduría ancestral de los indígenas, con las manos firmes y callosas de los campesinos, con la mirada insumisa de sus mujeres, con el puño levantado de los obreros, con el grito profundo de sus jóvenes y estudiantes y con la ternura rebelde de sus niños y niñas, si México despierta será por la acción transformadora de todos ustedes.
Nosotros estamos cansados de ser los oprimidos, de ser los dominados y explotados, nosotros somos los insumisos y rebeldes, aquellos que luchamos por un mundo mejor partiendo de nuestra propia cotidianidad, tal vez por eso luchamos aunque tenemos muchas razones.
Con el grito de “la tierra no se vende, se ama se defiende”, comenzó otra vez nuestra lucha en estas tierras, allá en el 2001, cuando Vicente Fox quería construir su aeropuerto, no fue sencillo derrotarlo, porque primero tuvimos que vencer la idea de que “no tiene sentido luchar contra el gobierno”, porque “nadie le gana”. Y sin embargo, lo logramos, ¡vencimos!
En el 2006 nuevamente se repitió ese suceso, muchos pensaron que nuestra triunfo en 2002 era pura casualidad y que por obra del destino teníamos que pagar por 112 años nuestra “indolencia”. Nosotros en el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra sabemos que la historia no es determinista, que ésta se construye y que si habíamos ganado una vez, teníamos la posibilidad de lograrlo de nuevo, y así lo hicimos ahora.
Es más fácil decirlo, pero aquí bien sabemos lo que eso significa. Si esta plaza hablara nos contaría del dolor, de la tristeza, de la desesperación y el terror que vivimos, pero también del camino que se recorre para sonreír, para tener esperanza, para llorar de alegría, para bailar por la rebeldía de vivir, por el coraje de luchar y por la humildad de triunfar.
Hermanos y hermanas, aún nos duelen nuestros muertos José Enrique Espinoza Juárez, Javier Cortes y Alexis Benhumea, nos duelen los que se fueron en el camino, nos duele “Panchito”, Francisco Altamirano, nos duelen nuestras mujeres violadas, nos duelen nuestros hombres y mujeres golpeadas, por eso, este momento de la libertad de nuestros 12 presos, es para todos ellos, porque esta es la única forma que sabemos en donde el pueblo hace justicia para el propio pueblo.
¡Alexis vive, la lucha sigue!
¡José Enrique vive, la lucha sigue!
¡Javier Cortes vive, la lucha sigue!
¡Panchito vive, la lucha sigue!
No queremos parecer triunfalistas porque nuestra lucha es una sola pero hay más, lo que hicimos fue mandar un mensaje de que “si nosotros lo hicimos por segunda vez, por qué no lo podemos hacer todos juntos”.
Que no quepa la duda, el Frente de Pueblos seguirá luchando y lo hará en dos caminos, uno de ellos, será el de la defensa de la tierra mediante el trabajo, haciéndola producir, generando proyectos alternativos, autogestivos y continuando con el proceso de autoorganización en la región.
El otro camino seguirá siendo el de la lucha, solidarizándonos con otros movimientos de México y el mundo, no importa que sean grandes o pequeños, ahí estaremos. Si en algo creemos, es que defendimos la tierra y liberamos a nuestros presos gracias a todos ustedes, por eso seguiremos luchando juntos.
Aún falta mucho qué hacer, la situación de nuestros hermanos y hermanas del Sindicato Mexicano de Electricistas nos preocupa, especialmente la salud de nuestros compañeros en huelga de hambre. Nosotros hemos pasado por lo mismo. Se nos cerraron todas las puertas pero seguimos los consejos de los abuelos. La clave es la lucha, mientras te mantengas en resistencia podrás ganar, por eso hermanos del SME, estamos convencidos de que van a triunfar y ahí estaremos todos en ese momento.
La situación es la misma en el caso de los mineros de Sombrete, de Pasta de Conchos, de Taxco y Cananea, aunque no podemos olvidar la lucha contra de la Minera San Xavier, en contra de la Presa La Parota, en San Juan Copala y en muchas partes del país.
Tampoco dejamos de ver las agresiones que siguen sufriendo nuestros hermanos y hermanas zapatistas en Chiapas. De cómo la paramilitarización como estrategia contrainsurgente se agudiza. Seguiremos luchando con el EZLN y La Otra Campaña, sepan que gracias a todos ustedes alcanzamos la libertad de los 12 presos políticos.
Aunque no cabe duda, gracias a la solidaridad nacional e internacional, al Comité Libertad y Justicia para Atenco, a la Campaña Nacional e Internacional lo hemos logrado, a todos los abogados, en particular a nuestro hermano Leonel Rivero y a Servicios Legales. Por eso debe quedar claro, que todos ustedes ya forman parte de la historia de Atenco, que los llevamos en lo más profundo de nuestro corazón y consideramos que esto es una muestra de lo que significa la dignidad humana.
Sin embargo, aún nos falta alguien, nos falta América Del Valle, vamos por ella, seguiremos luchando para que regrese con nosotros, y así será.
En Atenco sabemos qué ahora que liberamos a los presos vamos por la liberación de México, esa es la única manera que nos enseñaron nuestros abuelos Nezahualcoyotl, Zapata y Villa para alcanzar el esplendor de nuestros pueblos.

¡QUE VIVA LA LIBERACIÓN DE LOS PRESOS DE ATENCO!
¡QUE VIVA AMERICA DEL VALLE!
¡QUE VIVA EL FRENTE DE PUEBLOS EN DEFENSA DE LA TIERRA!
¡QUE VIVA ATENCO!
¡QUE VIVA MÉXICO!

10 de abril de 2010

Represión y agresión policiaca en el Zocalo

¡¡¡LLAMADA URGENTE!!!
Denunciamos los hechos ocurridos el día de hoy, 10 de abril de 2010, poco antes de las 10hrs en el Zócalo del Distrito Federal, México, dentro del marco del evento ¡ZAPATA VIVE EN LA LUCHA DE LOS PUEBLOS!


Hoy, 10 de abril del 2010, poco antes de las 10 hrs., cuando diversos colectivos e individuos participaban en la instalación del evento ¡ZAPATA VIVE EN LA LUCHA DE LOS PUEBLOS!, fueron agredidos por elementos de la policía capitalina con el pretexto de que dicho evento era ilegal ya que no contaba con un permiso. La policía, al obligar a los organizadores a levantar lo que ya habían instalado para el evento, les quitó dos carpas, una mesa, varias sillas, y otras de sus pertenencias. Hasta el momento la policía sigue impidiendo que se realiza el evento ya que resguardan el lugar de los hechos.


Nos preocupa la seguridad de nuestras compañeras y compañeros al igual que la pendiente llegada ésta tarde de la marcha ¡Zapata Vive!, que podría verse imposibilitada por el clima de hostigamiento y represión presente en el Zócalo capitalino en este momento.


Favor de difundir esta denuncia y, de ser posible, mandar cobertura en caso de los medios libres y organizaciones de derechos humanos.

LA OTRA CAMPAÑA VA!!!

Colectivo de mujeres Tejiendo Resistencias

19 de marzo de 2010

APARECEN NUESTRAS COMPAÑERAS DE LA BRÚJULA ROJA


A los adherentes y a los simpatizantes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona
A la Zezta Internacional
A la Red Contra la Represión y por la Solidaridad
A nuestras admiradas Bases de Apoyo Zapatistas
A nuestro admirado Ejército Zapatista de Liberación Nacional
A los medios de comunicación solidarios e interesados en el caso de nuestras compañeras.

El día de hoy, 18 de marzo de 2010, durante la tarde, nuestras compañeras Melissa y Nazareth González Navarro fueron presentadas y se encuentran ya con sus padres. Posteriormente se darán mayores detalles sobre los hechos y sobre su revisión médica. En apariencia las compañeras están bien de salud.
La Brújula Roja y, por su puesto, los padres de las gemelas agradecen con sinceridad a todos y a todas; a colectivos, organizaciones, medios y redes por la difusión, por sus pronunciamientos, por sus declaraciones: por su solidaridad, pues sin ésta, no hubiera sido posible la aparición de nuestras queridas compañeras.
Durante este proceso nos quedó más que confirmado la importancia de la organización de abajo y a la izquierda, pues prácticamente esta feliz noticia fue resultado, no de autoridades, no de policías, no de los de arriba, sino de la presión, de la difusión, de las brigadas populares, de los de abajo. Muchas gracias a todos y a todas.

Brújula Roja

18 de marzo de 2010

20 de marzo: Llamado a movilizaciones nacionales e internacionales de Apoyo y Solidaridad con las Bases de Apoyo Zapatistas

l@s compañer@s de la Otra Campaña
A l@s compañer@s de la Zezta Internazional


Desde hace varios meses las agresiones y hostigamientos en contra de las comunidades y pueblos zapatistas de Chiapas se han incrementado, a las estúpidas declaraciones del gobierno estatal diciendo que las Juntas de Buen Gobierno habían solicitado su reconocimiento al congreso estatal, hechas públicas por los jilgueros del mal gobierno estatal, las agresiones en la Laguna de San Pedro, en donde participaron los tres niveles de gobierno en contra de la comunidad zapatista que ya había sido desplazada de sus lugares de origen y las agresiones del mal gobierno utilizando sus fuerzas paramilitares de la Opddic, apoyadas por policías estatales y municipales, en Bolón Ajaw. Lugar en dónde las agresiones de este grupo paramilitar ya se habían dado con anterioridad, lo que ha sido documentado por diversas organizaciones y observadores nacionales e internacionales. Y ahora en el poblado de Santo Domingo, Casa Blanca, en dónde la Opddic ha amenazado a los compañer@s con desalojarlos de su comunidad.

A este clima de hostigamiento físico por parte de los malos gobiernos, se han sumado personas que sin el mayor escrúpulo han declarado que las agresiones han provenido de las BAZ y del EZLN, ayudando a la construcción de un escenario de intervención militar de graves consecuencias para nuestro pueblo. Todo esto para servir fielmente los dictados de los dueños del dinero, quienes ahora ven con interés las tierras chiapanecas y su riqueza natural como botín para la construcción de proyectos turísticos que vendrán a despojar y a desplazar a los verdaderos dueños de ese territorio, los pueblos originarios.

Por lo anterior, de acuerdo a sus formas y modos, los llamamos a unir nuestras fuerzas, a levantar nuestras voces en apoyo y solidaridad con las Bases de Apoyo Zapatista, con los pueblos y ejidos chiapanecos que enfrentan la ofensiva paramilitar de los malos gobiernos y de la clase política y económica de México, realizando el próximo día 20 de marzo una acción dislocada nacional e internacional, para que se escuche fuerte:

¡LOS ZAPATISTAS NO ESTAN SOLOS!

Organiza tu acción e infórmanos de ella.

¡Alto al hostigamiento a los pueblos zapatistas!

Pres@s Polític@s ¡Libertad
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