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16 de octubre de 2019

Corte Suprema condena por sedición a líderes independentistas catalanes.

Por: Izquierda Web.

El pasado 14 de octubre, la Corte Suprema finalmente ha emitido el fallo contra “el proceso”. Los acusados han sido condenados a un total de 100 años de prisión. Oriol Junqueras, 13 años. Raül Romeva, Jordi Turull y Dolors Bassa, 12 años. Carme Forcadell, 11 años y medio. Joaquim Forn y Josep Rull, 10 años y seis meses. Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, 9 años. Carles Mundó, Santi Vila y Meritxell Borràs fueron condenados a un año y ocho meses y no irán a prisión.



La sentencia sobre el derecho de autodeterminación de Cataluña ha finalizado con una sentencia –que aunque se esperaba fuera así– es un verdadero escándalo y una barbaridad.

A primera hora de la mañana se dio a conocer el fallo y la respuesta en la calle no se hizo esperar. Miles de personas han venido a cortar las arterias principales de Barcelona, ​​como la Avenida Diagonal, La Meridiana, Vía Laietana, mientras que también cortan carreteras en otras partes del territorio como Girona, Valls o Mataró. En Barcelona a las 12h, diferentes columnas estudiantiles de varios colegios y universidades se han reunido en Plaça Catalunya.



La brutal sentencia del juicio no solo condena el derecho a decidir del pueblo catalán, sino que envía una advertencia a toda la clase trabajadora del Estado. El fallo nuevamente deja en claro que el régimen 78 no permitirá bajo ninguna circunstancia que se rompa ninguno de sus pilares, como la unidad del reino de España y la monarquía. Y nuevamente, como el 1-O, pondrá en marcha la maquinaria que necesita para detenerlo.

¡Todos en las calles contra la sentencia al derecho de autodeterminación del pueblo catalán!

¡Libertad a de presos políticos!

¡Vamos a romper el régimen 78!

15 de octubre de 2019

Crónica y análisis de una victoria histórica del movimiento indígena.

Por: Decio Machado / VientoSur.

El final de la era correista fue dantesco respecto a la gestión realizada durante el primer período de mandato de Rafael Correa. Ese fue el momento en que la sociedad ecuatoriana comenzó a comprender la enorme distancia existente entre la realidad actual del país y la imagen que de este se había forjado a través del fuerte aparato de propaganda del régimen, tanto dentro como fuera del Ecuador.

Más allá de que el poder Ejecutivo hubiera sometido al resto de poderes del Estado bajo su control, lógica propia de cualquier gobierno de perfil autoritario, la corrupción institucional históricamente existente en el país se tecnificó y la protesta social fue brutalmente criminalizada. Diversos líderes indígenas en territorios resistentes a la presión extractivista fueron asesinados bajo la más absoluta impunidad, ejerciéndose la represión más brutal del régimen en el paro nacional convocado por el movimiento indígena y las organizaciones sindicales en agosto del año 2015. En lo económico y terminado el boom de los commodities, Rafael Correa entregó un país donde el gasto público era ampliamente superior a los ingresos permanentes necesarios para sostenerlo, lo que implicaba reformas de carácter estructural que abría la posibilidad a diferentes opciones para el nuevo gobierno de Lenín Moreno.

La investidura presidencial de Lenín Moreno se dio en mayo del 2017; sin embargo, la producción en el país se había estancado desde el año 2014, no consiguiendo reactivarse desde entonces hasta ahora. El ingreso promedio por habitante en estos seis años apenas se ha movido en una franja de 20 dólares hacia abajo, alcanzando el empleo adecuado -eufemismo inventado en la era correista para señalar a quienes al menos perciben el equivalente al salario mínimo (394 dólares)- a tan solo el 37,9% de la población económica activa.

El deterioro de la capacidad adquisitiva de la sociedad ecuatoriana tiene como grupos más afectados a los asalariados privados y trabajadores por cuenta propia, quienes en los últimos seis años han visto un crecimiento prácticamente nulo de sus salarios. Sin embargo, durante lo que va de período de la gestión morenista y en aras a reducir el volumen de un Estado al que se calificó como obeso, se eliminaron 20 ministerios y 23 mil funcionarios públicos fueron cesados. En las actuales condiciones de estancamiento económico del país y con un sector empresarial que invierte muy por debajo del promedio latinoamericano en la economía nacional, lo cual ya de por sí es irrisorio, el mercado laboral privado ha sido incapaz de absorber a los servidores públicos cesados, incorporándose estos al ejercito de reserva del mercado de trabajo ecuatoriano.

En paralelo, la banca y otros grupos del gran capital que operan en la economía ecuatoriana continuaron obteniendo utilidades millonarias -tal como ya sucedía durante el período de gestión correista- pese al estancamiento. Entre 2015 y 2018 la banca obtuvo utilidades por 1.777 millones de dólares, mientras apenas 30 compañías obtuvieron casi cinco mil millones de dólares en el mismo concepto. En contraste, la elevada desigualdad en la distribución de la propiedad de la tierra se mantuvo.

Con una economía dolarizada desde principios de siglo, lo que anula cualquier capacidad de soberanía monetaria, y a falta de ingresos permanentes pese a las soflamas propagandísticas de industrialización por sustitución de importaciones y cambio de matriz productiva enarboladas durante el régimen de Correa, la deuda comenzó a dispararse de forma desmesurada. Entre 2010 y 2019 la deuda por ecuatoriano creció 7 veces, pasando de 538,81 dólares a 3.582 dólares; el pago de intereses por ecuatoriano creció 11 veces, de 38,31 dólares a 435,29 dólares; y el gasto en deuda creció 12 veces, evolucionando de 613 millones de dólares a 7.400 millones de dólares. En términos comparativos, el gasto de deuda actual (intereses y amortizaciones por 7.400 millones de dólares) supera casi dos veces el presupuesto de educación (4.970,9 millones de dólares) y el casi tres veces del presupuesto en salud (2.882,9 millones de dólares).

Así, mientras la propaganda correista en manos de jóvenes tecnócratas de la comunicación y la publicidad -aprendices andinos de Goebbels- definía económicamente al país como el jaguar latinoamericano, la sociedad ecuatoriana terminó descubriendo que Ecuador no pasaba de ser un desdentado oso perezoso que vivió de las rentas petroleras bajo una economía rentista que funcionó adecuadamente tan solo mientras duró el boom de los commodities.

De esta forma el gasto de consumo ha ido decayendo tanto en términos públicos como privados, visualizándose claramente como los servicios públicos se han ido paulatinamente deteriorando. Terminada la gran fiesta propiciada por los excedentes petroleros, nunca hubo una redistribución de la riqueza durante el período correista sino la transferencia de los excedentes del Estado para sostener políticas de subsidios e inversión pública en infraestructura -modernización del Estado capitalista-, se apagó el motor de la economía nacional. Incluso las importaciones de maquinaria se han reducido al día de hoy, reflejándose así la limitada capacidad de sostener la tan anhelada tecnificación productiva con la que todo el establishment político y empresarial sueña en el país. Consecuencia de todo ello: desaceleración económica.

De esta manera, al aumento del déficit fiscal le siguió el incremento del endeudamiento, a lo que le siguió a su vez problemas de acceso al financiamiento, lo que hizo que comenzaran a bajar la reservas internacionales del país. Con créditos internacionales chinos a tasas de interés que recuerdan a El Avaro de Molière, el gobierno de Moreno decidió entregarse, en cuerpo y alma, al FMI.

En este contexto el Ecuador de Lenín Moreno, quien hasta mayo del 2018 -fecha de nombramiento del ministro de Economía y Finanzas actual- no tuvo claro su hoja de ruta económica, decidió adecuarse a las recetas fondomonetaristas para equilibrar la economía nacional. A cambio de 4.200 millones de dólares que el FMI debe desembolsar en el transcurso de tres años y 6.000 millones de dólares más provenientes de otros organismos multilaterales, Moreno se comprometió a emprender un fuerte ajuste económico con el objetivo de lograr equilibrios de carácter fiscal y externo a corto plazo, liberalizando y flexibilizando todo lo posible la economía nacional, mientras a medio y largo plazo se profundizaría el carácter primario-exportador que ha acompañado la historia económica del Ecuador. El discurso fue el que siempre se aplica previo a este tipo de medidas: “Nos vemos obligados a pedirle al pueblo ecuatoriano un sacrificio debido a las condiciones en las que hemos recibido el país…”.

El antecedente al Paro Nacional

Con territorios claramente olvidados en la periferia del nacional debido a la carencia de recursos por parte del Estado, estalló el paro en la provincia del Carchi. Allí, en un territorio con un PIB per cápita de casi la mitad de lo que tiene Pichincha -provincia donde está instalada la capital del país-, de los 34.853 millones de dólares del Presupuesto General del Estado en el año 2018 tan solo le correspondieron 64 millones, alcanzando su índice de necesidades básicas insatisfechas al 45% de la población. Con una tasa de empleo digno de apenas el 26% frente la 37,9% promedio del país, la población del Carchi se lanzó a las calles, cortando carreteras y con sus gobiernos municipales y provincial a la cabeza de las movilizaciones junto a gremios y movimientos sociales.

Inicialmente el gobierno se negó a negociar mientras se mantuviera el paro. Tras siete días de movilizaciones continuas y con el principal acceso fronterizo con Colombia cortado por los manifestantes -cientos de camiones quedaban varados pudriéndose los alimentos perecederos que transportaban-, Lenin Moreno se vio obligado a negociar con los huelguistas aceptando una parte importante de sus reivindicaciones. Todo ello no sin antes emprender una fuerte represión por parte de las fuerzas de orden público que tuvo como respuesta popular el asalto al edificio de la Gobernación -sede del gobierno central en el territorio- en la ciudad de Tulcán, capital de la provincia.

Sería el 30 de septiembre cuando se solucionara el paro en el Carchi, apenas dos días antes de que comenzará las jornadas de lucha a nivel nacional. Su resolución fue fruto de que los dirigentes carchenses del paro detectaron las operaciones de actores externos a la provincia vinculados al correísmo que intentaban hacer con la movilización local una estrategia ajena a las demandas de los movilizados y dividiendo al movimiento.

Cabe indicar que el gobierno nacional y especialmente su frente político demostró no haber aprendido nada de los sucesos acaecidos durante la semana de cortes de carretera y conflicto constante entre la población carchense y aparatos represivos del Estado.

Es evidente que el presidente Lenín Moreno encabeza un gobierno extremadamente débil, sin base social y sin inteligencia política. El apoyo a su gestión está por debajo del 16%, gran parte de sus ministros intencionadamente apenas tienen aparición pública y quien maneja el frente político del gobierno es María Paula Romo -ministra del Interior-, quien junto a Juan Sebastián Roldán -secretario particular del presidente y portavoz oficial del Ejecutivo- provienen de una organización llamada Ruptura de los 25, la cual se autodefinió años atrás como una “organización política moderna y contemporánea” pero que en la actualidad ejerce la vieja política a través de sus jóvenes dirigentes.

Si la gestión de la crisis del Carchi fue patética por parte de los responsables gubernamentales, que decir de lo que vendría inmediatamente después…

Y llegó el Paro Nacional

Así se llegó al día 1 de octubre, momento en el que Lenín Moreno mediante cadena gubernamental televisada anunciaría lo que las organizaciones sociales definirían como un paquetazo neoliberal con base en las exigencias de ajuste presupuestario implementadas por el FMI. El mandatario anunciaría en aquel momento que mediante Decreto Presidencial 883 se eliminaría el subsidio al combustible, a la par que la reducción del 20% de la masa salarial de todos los contratos ocasionales en la función pública que se vayan renovando, la reducción del período anual de vacaciones de los empleados públicos de 30 a 15 días, así como obligación por parte de los trabajadores de las empresas públicas de aportar obligatoriamente un día de salario mensual al erario público. En paralelo, se decretaban una serie de medidas laborales que implican la flexibilización del mercado de trabajo privado, justificándolo bajo el argumente de la necesidad de implementar un modelo acorde con los nuevos tiempos.

Al día siguiente la Confederación Nacional Indígena del Ecuador (CONAIE) junto a otras organizaciones sindicales y sociales del país anunciaban la convocatoria de un gran paro nacional contra las medidas económicas del gobierno.

Entre ese mismo miércoles 2 y el domingo 6 de octubre se sucedieron múltiples asambleas populares fundamentalmente en provincias de fuerte ascendía indígena, zonas de Sierra Centro y territorio amazónico. En paralelo comenzaban los cortes de carretera y las movilizaciones en diferentes localidades. El sábado y el domingo, los cortes de carretera tenían ya paralizado todo el Ecuador. De la misma manera, en Quito, los estudiantes universitarios salían a las calles en solidaridad al llamamiento indígena reivindicando la derogación del Decreto 883 y el resto de medidas económicas anunciadas por el presidente de la República. La respuesta gubernamental fue la represión acompañada por una sorpresiva declaración del estado de excepción (limitación de los derechos de tránsito, asociación y reunión, libertad de información, inviolabilidad de domicilio y correspondencia).

Un evidentemente nervioso presidente Lenín Moreno anunciaría dicho estado de excepción en una nueva cadena gubernamental televisiva en la cual aparecería rodeado por su vicepresidente, Otto Sonnenholzner (un joven empresario sin experiencia política y llegado de las élites costeñas que fue nombrado a dedo tras la detención por vinculación en el caso Odebrecht de su primer vicepresidente -Jorge Glass- y de la destitución de la que fuera su segunda vicepresidenta -María Alejandra Vicuña- por cobro de coimas), su ministro de Defensa y los principales mandos de los diferentes cuerpos de las Fuerzas Armadas.

Para sorpresa de la sociedad ecuatoriana la emisión de dicho espacio televisivo se hacía desde Guayaquil, segunda ciudad en importancia del país. El gobierno nacional había abandonado, con nocturnidad y alevosía, la capital del país. Lo que pretendía ser un acto de fuerza con la declaración del estado de excepción se convirtió comunicacionalmente en la visualización más palpable de debilidad gubernamental.

El gobierno había abandonado el Palacio de Carondelet porque tenía miedo de que las instalaciones presidenciales fuesen tomadas por los manifestantes. Pensar en esa posibilidad, era pensar a su vez en que sus fuerzas armadas permitieran el acceso de los manifestantes, evidenciando su desconfianza respecto a que el propio ejército ecuatoriano apostase por una cambio de mando en el país dada la incapacidad gubernamental demostrada.

Esa misma noche y durante los días siguientes, Oswaldo Jarrín, actual ministro de Defensa y quien en 2012 calificara la desvinculación del Ecuador con la Escuela de las Américas de muestra del “fundamentalismo ideológico” del Gobierno de Rafael Correa, amenazó en reiteradas ocasiones a los movilizados de usar armamento letal si es que se ocupaban sobre instalaciones que el Gobierno considerase como estratégicas. Nada importó y las movilizaciones continuaron a escala nacional.

El lunes 7 de octubre comenzaron a llegar a Quito columnas de miles de manifestantes provenientes de las provincias indígenas. Las entradas a la capital estaban fuertemente resguardas por contingentes de operativos especiales de la Policía Nacional. Pese a ello y ante el número cada vez mayor de manifestantes los indígenas entraron en Quito, no sin que previamente hubiese fuertes altercados e incluso tanquetas y patrulleros quemados. Los detenidos y heridos en las reyertas comenzaban a contabilizarse por centenares.

Pese a la fuerte campaña de miedo articulada en las redes sociales por influencers de perfil conservador, entre los barrios humildes quiteños de la periferia de la ciudad hubo multitud de gestos solidarios ante la llegada de los indígenas. Los indígenas se congregaron en El Arbolito, parque céntrico de la capital ecuatoriana donde han tenido lugar históricos episodios que terminaron derrocando diversos gobiernos durante la década de inestabilidad política que precedió a la llegada de Rafael Correa al palacio presidencial de Carondelet.

Durante el martes 8 y miércoles 9 de octubre siguieron llegando numerosos grupos indígenas a la capital, mientras en el resto del territorio nacional eran tomados diversas instalaciones gubernamentales por parte de los indígenas, se mantenían los cortes de carretera e incluso se eran ocupados pozos petroleros en la zona amazónica clausurándose su bombeo. El último grupo en llegar a la capital fue en la noche del jueves, momento en el que arribaron unos mil indigenas más llegados de territorios amazónicos.

El grito era unísono en todo el país: “La movilización es indefinida hasta que el gobierno nacional derogue el Decreto 883 y el paquetazo neoliberal”. Mientras, en Quito, las movilizaciones se daban por doquier y a todas horas, intensificándose paulatinamente la represión policial sobre los manifestantes. En territorios indígenas e incluso en la capital fueron retenidos distintos destacamentos militares y efectivos de la Policía Nacional, todos fueron entregados posteriormente a las autoridades del Estado sin daños ni lesiones, mientras en paralelo las detenciones de manifestantes se elevaban por encima de mil, se socorría a más de medio millar de heridos y se contabilizaban hasta la noche del 12 de octubre cinco víctimas mortales. Algunos de los uniformados retenidos fueron obligados a cargar sobre sus hombros los féretros de los indígenas caídos durante las jornadas de movilización bajo la consigna de que “sientan sobre sus hombres el peso de nuestros muertos”.

Dos condiciones interesantes se dieron en la capital ecuatoriana: por un lado era palpable la estrategia de twitteros, generadores de opinión pública en diversos medios de comunicación y varios periodistas descalificando al movimiento indígena en las redes sociales; mientras por otro lado, en la vida real, la solidaridad con los manifestantes era más que palpable. Mientras la redes sociales no dejan de ser aún un espacio para las élites ecuatorianas dada la aun escasa democratización digital existente en el país; estudiantes universitarios de todo tipo de disciplinas, especialmente de medicina y enfermería, practicaban la asistencia médica diaria a los heridos en los recintos universitarios. En paralelo, amplios sectores de la sociedad quiteña entregaban mantas, ropa, zapatos, víveres y agua en los recintos en los que pernoctan los recién llegados a la capital. Por último, se creó un amplio despliegue de medios alternativos para dar cobertura a las movilizaciones que estaban siendo criminalizadas en los medios de comunicación tradicionales. Se vio un Quito solidario con los históricamente olvidados frente a un Quito imperante en el mundo digital que lleno de perjuicios y con una estrategia claramente diseñada pretendía criminalizar a los más pobres de la sociedad ecuatoriana. Vale decir que no funcionó la estrategia de enfrentar a blancos urbanitas con cobrizos habitantes de las zonas rurales del país, como tampoco les funcionó atemorizar a las clases acomodadas quiteñas para enfrentarles a los pobres venidos de otras tierras. De hecho, según la encuestadora CEDATOS, nada sospechosa de ser de tendencia izquierdista, el 76% de los ecuatorianos apoya la consigna indígena de derogar el Decreto 883.

Las movilizaciones fueron sorprendidas por hordas que no respondían al llamado de los movimientos sociales y que se infiltraron en las movilizaciones. Aquí se combinaron grupos delictivos que buscaban usufructuar de bienes ajenos, grupos organizados por la sensibilidad política correista y población que llegaba de barrios urbano marginales ya no solo a reclamar el fin de las medidas económicas sino la salida del gobierno. Ambos grupos coincidieron en sembrar el caos en diferentes momentos de las movilizaciones.

La CONAIE, en varias ocasiones, se desvinculó de estas acciones vandálicas, llegando incluso a conformar una guardia indígena que puso orden en las manifestaciones que se daban en la capital. La turba no perteneciente a las movilizaciones impulsadas por los movimientos sociales se vio obligada a actuar en zonas por donde no recorrían las manifestaciones, terminando por quemar la Controlaría General del Estado, lugar donde se guardan los expedientes de investigación de tramas de corrupción institucional que tuvieron lugar durante la década correista. Sospechosamente dicho atentado se dio ante la pasividad de las fuerzas de orden público.

En la tarde del 12 de octubre, “Día de la Interculturalidad y la Plurinacionalidad” en Ecuador, el Gobierno Nacional, quien en innumerables ocasiones se reiteró en afirmar que no discutiría sobre el Decreto 883, se vio obligado a acceder a analizar su contenido con los movilizados. Horas antes, el movimiento de mujeres quiteño había salido a las calles junto a las mujeres indígenas declarando a María Paula Romo, ministra del Interior y quien se auto define como feminista, responsable de la represión y traidora al movimiento de mujeres.

Bastó el anuncio de que la CONAIE estaba reuniendo a sus dirigencias para analizar la propuesta de diálogo de Lenín Moreno, exigiendo garantías mínimas (realizar la negociación en un lugar independiente bajo el auspicio de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y NNUU) y que dicho diálogo fuera público y retransmitido por los medios de comunicación, para que se incrementara aún más la algarabía en las calles de Quito. A partir de ese momento diversos grupos incontrolados, muchos de ellos posiblemente impulsados por actores ajenos a las convocatorias, sembrarían el caos en toda la ciudad.

Ante la incapacidad de gestión por parte del Ministerio del Interior, el aparato militar presionó al presidente Lenín Moreno para que se decretara el toque de queda. A partir de las 15:00 horas se prohibió el transito en las calles y los recintos en los que los indígenas se concentraron para desvincularse de la trama desestabilizadora fueron rodeados por los aparatos represivos del Estado. En las universidades los estudiantes se vieron obligados a armar cadenas humanas frente a militares y policía interponiendo sus cuerpos en defensa de los indígenas acogidos.

El movimiento indígena denunció inmediatamente la actividad de grupos correistas tras estos disturbios. Ya en la noche, CONAIE emitía un comunicado reconociendo la conmovedora e incansable voluntad del pueblo ecuatoriano de luchar contra el retorno de las políticas neoliberales al país, a la par que denunciaba la decisión del Estado por seguir asesinando indígenas y gente en las calles hasta derrotar la movilización. Pese a ello, la CONAIE se comprometió en sostener la movilización a nivel nacional, rechazando cualquier intención de desprestigiar la lucha histórica que se está llevando a cabo en estos momentos.

La noche quiteña cerró con un fuerte y confuso cacerolazo que se expandió por toda la ciudad. Unos reclamaban paz, otros la derogación de las medidas económicas implementadas por el Gobierno, pero en ambos casos la población capitalina le decía al presidente de la República que estaban haciendo sentir su voz crítica respecto a la gestión gubernamental.

En la tarde del domingo 12 de octubre se dio la mesa de diálogo entre diferentes dirigentes sociales con los pueblos y nacionalidad indígenas a la cabeza y el gobierno nacional. Bajo el título “mesas para un acuerdo de paz”, el gobierno nacional se vio obligado previamente a cumplir cada una de las exigencias indígenas: fue retransmitido en directo por diversas cadenas de televisión, se dio en un complejo hotelero a las afueras de la ciudad -lugar imparcial- y estuvo auspiciado con Naciones Unidas y la Conferencia Episcopal del Ecuador.

Tras tres horas de debate el pueblo ecuatoriano asistía a un episodio insólito. La CONAIE le decía al presidente Moreno que si quería de verdad la paz retirase el Decreto 883 o de lo contrario la movilización se mantendría en Quito y en todo país. El presidente Moreno y su gabinete de ministros terminarían aceptando. La noche de ayer en Quito y en todo el país se convirtió en una fiesta donde militares, policías y el pueblo se abrazaban en cada una de las barricadas de Quito, cortes de carreteras por todo el país e instalaciones públicas tomadas.

CONAIE desconvocaba en vivo y en directo en esa misma retransmisión el paro nacional.

Análisis final

En la agenda del movimiento indígena, los sindicatos y las organizaciones sociales que apoyan el paro no está derrocar al actual gobierno. La izquierda social e incluso la política no ganaría nada en estos momentos con la salida de Lenín Moreno del palacio presidencial.

Una convocatoria de elecciones anticipadas tan solo beneficiaría en estos momentos la llegada al poder de una derecha aun más reaccionaria o del correísmo. Desde los mundos más reivindicativos que conforman el tejido de los movimientos sociales ecuatorianos, fundamentalmente los indios y las mujeres, ambas opciones son consideradas como aun peores que el mantenimiento del gobierno actual pese a su paulatina derechización.

Por su lado, el correísmo, con una agenda política de urgencia que busca como sea desestabilizar al actual gobierno en aras a que se proceda con la convocatoria de elecciones anticipadas, demostró durante estas movilizaciones que su estrategia esta basada en una política de tierra quemada. Frente a un gobierno que al medio día de sábado 11 de octubre estaba a punto de ceder respecto al Decreto 883, objetivo fundamental de la movilización, optó por provocar la caotización de Quito en aras a sus interés político institucionales. Rompiendo, al igual que lo intentó hacer anteriormente en la provincia del Carchi, la estrategia de lucha de los impulsores del paro nacional. Rafael Correa desde el exterior del país intentó protagonizar la lucha de un movimiento al que él mismo había criminalizado y reprimido durante la década de gestión de su gobierno.

En el ámbito de la política institucional la derecha esta dividida. Una parte de ella apoyó a Lenín Moreno durante lo que lleva de mandato, mientras la otra se declara abiertamente opositora, pese a que durante esta crisis ambas se unieran contra el movimiento indígena. Para el sector empresarial Moreno no es más que una cabeza de puente, es el mandatario que debe aplicar las políticas impopulares para que no recaiga sobre su futuro recambio dicho costo político y social. Conscientes las corrientes conservadoras de que la debilidad gubernamental les permite aspirar en febrero del 2021 al poder, una vez restituida la normalidad marcarán de forma inmediata diferencias con el mandatario, entendiendo que nada de lo que se sienta cercano al actual gobierno nacional tiene la más mínima posibilidad de ganar las próximas elecciones.

De igual manera, una nueva generación de políticos ecuatorianos que pretendían ser el recambio de la actual vieja derecha nacional ha quedado quemada en la gestión de esta crisis. Personajes con notables aspiraciones políticas como María Paula Romo, Juan Sebastián Roldán o el propio Otto Sonnenholzner han demostrado falencias notables a la hora de administrar el Estado en una coyuntura como la actual, quedando con escasas posibilidades de reconfigurar su maltrecha imagen ante la sociedad ecuatoriana.

En paralelo, la actual crisis desnudó determinados problemas de carácter estructural que transversalizan desde la constitución de la República al Estado ecuatoriano: sigue vigente la vieja matriz colonial, el racismo y una indignante inequidad social basada en una marcada estructura de clases. En Ecuador el 42% de la población indígena viven en condiciones de pobreza, el 18% vive en pobreza extrema y solo el 3% de este target social tiene títulos universitarios.

Este triunfo del movimiento indígena desde el ámbito de las organizaciones sociales se contrapone a una cada más envejecida izquierda política e institucional que se muestra incapaz de generar el más mínimo elemento de atracción entre la sociedad ecuatoriana. Mientras en el movimiento indígena se ha hecho visible una nueva camada de dirigentes jóvenes con grandes dotes de organización para futuras luchas reivindicativas, la izquierda político institucional sigue aferrada a un discurso del pasado siglo y liderada por dirigentes con escasa voluntad de recambio.

El triunfo indígena liderado por sus nuevas estructuras dirigentes, sumado a interesantes cuadros entre las jóvenes militantes del movimiento de mujeres, permiten atisbar con optimismo cierto horizonte en las lucha por la emancipación de los pueblos en este pequeño país andino. En paralelo y a su derecha, que un gobierno débil y derrotado que tendrá serias dificultades para gestionar el país en lo que le queda de mandato hasta las elecciones de febrero de 2021.

¡Las montañas no son las únicas amigas de la lucha kurda!

Por:


En defensa del Kurdistán,

En defensa de la vida

A las organizaciones de México y a donde sea que llegue este mensaje

A las individualidades solidarias

¡Las montañas no son las únicas amigas de la lucha kurda!

Desde el norte de México nos sumamos a la solidaridad con el pueblo kurdo, con su lucha, que es también la nuestra: la construcción de una sociedad libre, justa y ecológica. Su libertad impulsara la nuestra al infinito. Pero en cambio, si el fascismo triunfa, su esclavitud nos envilecerá de la misma manera. Durante los últimos días el ejército turco ha comenzado la perpetración de ataques contra diversas comunidades, incluyendo a la Comuna de Rojava en el norte de Siria. El Estado turco no ha distinguido entre población civil y combatientes, tampoco ha pensado el riesgo de seguridad que representa la posible fisura respecto a los detenidos del Estado Islámico: ISIS. Grupo armado que actúa bajo el brazo protector del gobierno de los Estados Unidos y la Unión Europea.

Los ataques concentrados en el Norte de Siria, representan un ataque directo contra el reclamo histórico de las poblaciones kurdas, un reclamo por la dignidad y la defensa del territorio como un horizonte de practica libertaria. También significa atentar contra la posibilidad de construir alternativas fuera del paradigma del Estado-Nación, el capital, la ciencia positivista, el fundamentalismo religioso y las jerarquías. La revolución en el Kurdistán, no supone un enclave político aislado, es un estallido en el continuum de la historia, que reclama a la historia, las voces de las derrotas pasadas, de todas y cada una de las revoluciones aplastadas por el fascismo y los ejércitos; es un deber para lxs revolucionarixs internacionalistas, actuar en consecuencia a medida de nuestras posibilidades, para no permitir que el genocidio que pretende el Estado turco se lleve a cabo.
Un portavoz de las Fuerzas Democráticas de Siria, nos dice:

Nuestro llamado al pueblo kurdo y al público es: este es el último intento del Estado turco de llevar a cabo un genocidio contra los kurdos. Todos los kurdos deben actuar en consecuencia. Deben confiar en sí mismos. Aunque el Estado turco tiene más armas y tecnologías avanzadas, el pueblo kurdo ha demostrado una y otra vez su voluntad de libertad y no quiere perderla.

Nos oponemos a la ofensiva imperialista y colonial, a la aniquilación física y cultural, y en esa medida condenamos los bombardeos y la invasión al Kurdistán, es importante exigir el freno a los ataques y al subsidio armamentístico de Europa al régimen fascista de Erdogan. Deben hacerse públicos los intereses de París, Moscú, Berlín y Washington, -además del silencio cómplice del parlamento europeo con sede en Bruselas-, por continuar con este conflicto, que lejos de ser una guerra civil, en términos de las implicaciones de carácter geopolítico y extractivista, supone un conflicto de carácter global; que no ha sido tomado en cuenta como tal por la opinión pública internacional, en un acto que intenta aislar y vulnerar la construcción del confederalismo democrático:

Aviones de combate turcos están bombardeando las ciudades y pueblos de Serekaniye y Gire Spi. Qamishlo, Derik y muchos otros lugares a lo largo de la frontera se hallan bajo el fuego de la artillería pesada. Las fuerzas de autodefensa de la Federación Democrática del Noreste de Siria responden con contundencia a los ataques de las hordas fascistas. Cientos de miles de combatientes, y la población civil que les apoya, están preparados para luchar hasta el final. La situación no deja lugar a dudas: llamamos a la resistencia global.

La irrupción histórica de la lucha kurda, no puede ser arrastrada al derrotero de la historia mediante la aniquilación de un proyecto libertario de suma importancia para los pueblos y los barrios que resisten alrededor del mundo entero a los embates de la precarización de la existencia, que es siempre una constante: el asesinato sistemático de cualquier posibilidad de rebelión. Llamamos a la solidaridad, a establecer acciones en cada rincón del mundo, especialmente llamamos al norte de México, lugar donde conocemos bien lo que es el genocidio, para que el conflicto forme parte de las discusiones públicas.

Compañeras, se vuelve urgente la defensa de la vida y en esa medida también la defensa del reclamo histórico del pueblo kurdo, de sus luchas y de su derecho a existir. Invitamos a quien lee, a sumarse a la lista de amigxs de la lucha kurda, a participar en las movilizaciones y a provocarlas, reiteramos:

Llamamos a la solidaridad con el pueblo kurdo, con su lucha, que es también la nuestra: la construcción de una sociedad libre, justa y ecológica. Su libertad impulsara la nuestra al infinito. Pero en cambio, si el fascismo triunfa, su esclavitud nos envilecerá de la misma manera.

¡Una Rojava en cada barrio!

Comunidad antihistoria, La Paz, Baja California Sur / Monterrey, Nuevo León.

Norte de México.

10 de octubre de 2019

¡NO A LA GUERRA DE INVASIÓN DEL GOBIERNO TURCO FASCISTA DE ERDOGAN EN ROJAVA!

COMUNICADO DESDE TIERRAS MEXICANAS – 8 de octubre 2019

¡VIVA EL PUEBLO KURDO, EL CONFEDERALISMO DEMOCRÁTICO Y LA REVOLUCIÓN DE LAS MUJERES!


En el corazón del Oriente medio y de la antigua Mesopotamia, se encuentra el ancestral pueblo del Kurdistán cuyo territorio, anteriormente dominado por los dos grandes imperios otomano y persa, fue dividido nuevamente después de la primera guerra mundial y distribuido en 4 países, Turquía, Irán, Irak y Siria, asolados por las guerras y los afanes colonialistas de las grandes potencias mundiales.

Pueblo de la montaña, hijas e hijos del fuego y del sol, las mujeres y los hombres del Kurdistán, desde la fuerza de su cultura ancestral y el amor y conocimiento de su territorio, han resistido siglos de discriminación, dominación, imposición,  violencia y genocidios.

En medio de estas guerras y masacres, hoy en día, en la región del Kurdistán conocida como Rojava, en el Norte de Siria, el pueblo kurdo está logrando construir, como fruto de las resistencias y rebeldías, la mayor experiencia revolucionaria antisistémica de este siglo XXI: un sistema de vida antipatriarcal, con democracia directa asamblearia, con justicia a través de una economía basada en el cooperativismo, con una participación inigualable de las mujeres, con respeto a la naturaleza, con una convivencia armónica entre los pueblos de culturas y religiones diversas (kurdos, árabes, yazidis, armenios, caldeos, circasianos, turcomanos y de otros pueblos que conviven en la región) y con un sistema de autodefensa popular encabezado por las mujeres, experiencia que llaman “confederalismo democrático”, que nos recuerda la experiencia autonómica de nuestras hermanas y hermanos zapatistas en Chiapas.

En defensa de nuestras hermanas y hermanos del pueblo de Kurdistán, en defensa de su experiencia tan esperanzadora para todas las personas, comunidades y organizaciones de corazón libertario que soñamos en otros mundos posibles:

Denunciamos enérgicamente el reinicio de la guerra de invasión por parte del ejército de Turquía encabezado por su presidente fascista Erdogan, sobre la región de Rojava con bombardeos desde este Domingo 6 de Octubre 2019 en la noche con la finalidad de aniquilar las Unidades de Protección Popular del pueblo kurdo y su experiencia de “confederalismo democrático”, la cual reivindicamos como nuestra bandera de lucha.

Hacemos un llamado a todas las personas de buena voluntad en México, Latinoamérica y todo el mundo a gritar

¡NO A LA GUERRA DE INVASIÓN DEL GOBIERNO TURCO FASCISTA DE ERDOGAN EN ROJAVA!

¡VIVA EL PUEBLO KURDO, EL CONFEDERALISMO DEMOCRÁTICO Y LA REVOLUCIÓN DE LAS MUJERES!

Desde México, combativamente:
Firmas:
Red Nacional de Resistencia Civil:
Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo de Tehuantepec en defensa de la tierra y del territorio (APIITDTT, Oaxaca)
Comité por la Defensa de los Derechos Indígenas (CODEDI)
Consejo Autónomo Regional de la Costa de Chiapas
Coordinación de Pueblos Unidos En Defensa de la Energía Eléctrica (CPUEDEE, Edomex, Puebla)
Frente Amplio de Comunidades de Ecatepec
Frente de Consumidores (FEDECO, Chihuahua)
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos-Puebla (FPDTA-MP)
Fuerza Social Choapense A.C. Resistencia Civil Las Choapas, Agua Dulce e Ixhuatlán
Movimiento Amplio de Resistencia Civil (MARC, Chihuahua)
Movimiento Amplio de Resistencia Civil-Homero (MARC-Homero, Chihuahua)
Nueva Constituyente Ciudadana y Popular de Motozintla, Chiapas
Organizaciones Indias por los Derechos Humanos en Oaxaca (OIDHO)
Resistencia Civil de Candelaria, Campeche
Resistencia Civil Indígena y Popular del Sur de Veracruz contra las altas tarifas de luz
Unión de Comunidades Indígenas de la zona Norte del Istmo (UCIZONI, Oaxaca)
Consejo Indígena de Gobierno / Congreso Nacional Indígena (CIG/CNI)
Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos“Todos los Derechos para Todas y Todos”
(conformada por 87 organizaciones en 23 estados de la República mexicana):
Academia Hidalguense de Educación y Derechos Humanos A.C. (ACADERH) (Hidalgo); Agenda LGBT (Estado de México); Alianza Sierra Madre, A.C. (Chihuahua); Aluna Acompañamiento Psicosocial, A.C.(Ciudad de México); Asistencia Legal por los Derechos Humanos, A.C. (AsiLegal) (Ciudad de México); Asociación Jalisciense de Apoyo a los Grupos Indígenas, A.C. (AJAGI) (Guadalajara, Jal.); Asociación para la Defensa de los Derechos Ciudadanos “Miguel Hidalgo” (Jacala Hgo.); Bowerasa, A.C. “Haciendo Camino” (Chihuahua, Chih.); Casa del Migrante Saltillo (Saltillo, Coah.); Católicas por el Derecho a Decidir, A.C. (Ciudad de México); Centro de Capacitación y Defensa de los Derechos Humanos e Indígenas, Asociación Civil (CECADDHI) (Chihuahua); Centro “Fray Julián Garcés” Derechos Humanos y Desarrollo Local, A. C. (Tlaxcala, Tlax.); Centro de Apoyo al Trabajador, A.C. (CAT) (Ciudad de México); Centro de Derechos de la Mujeres de Chiapas (San Cristóbal de Las Casas, Chis.); Centro de Derechos Humanos “Don Sergio” (Jiutepec, Mor.); Centro de Derechos Humanos “Fray Bartolomé de Las Casas”, A. C. (San Cristóbal de Las Casas, Chis); Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria O.P.”, A. C. (Ciudad de México); Centro de Derechos Humanos “Fray Matías de Córdova”, A.C. (Tapachula, Chis.); Centro de Derechos Humanos “Juan Gerardi”, A. C. (Torreón, Coah.); Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro Juárez”, A. C. (Ciudad de México); Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, A. C. (Tlapa, Gro.); Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Chihuahua); Centro de Derechos Humanos de los Pueblos del Sur de Veracruz “Bety Cariño”, A.C. (Tatahuicapan de Juárez, Ver.); Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, A.C (Tonalá, Chis.); Centro de Derechos Humanos Paso del Norte (Cd. Juárez, Chih.); Centro de Derechos Humanos Toaltepeyolo (Orizaba, Veracruz); Centro de Derechos Humanos Victoria Diez, A.C. (León, Gto.); Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero (CDHZL) (Estado de México); Centro de Derechos Indígenas “Flor y Canto”, A. C. (Oaxaca, Oax.); Centro de Derechos Indígenas A. C. (Bachajón, Chis.); Centro de Investigación y Capacitación Propuesta Cívica A. C. (Propuesta Cívica) (Ciudad de México); Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo, A. C. (CEPAD) (Guadalajara, Jal.); Centro de los Derechos del Migrante (Ciudad de México); Centro de Reflexión y Acción Laboral (CEREAL-Guadalajara) (Guadalajara, Jal.); Centro Diocesano para los Derechos Humanos “Fray Juan de Larios”, A.C. (Saltillo, Coah.); Centro Juvenil Generando Dignidad (Comalcalco, Tabasco); Centro Kalli Luz Marina (Orizaba, Ver.); Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) (Ciudad de México); Centro Mujeres (La Paz, BCS.); Centro Regional de Defensa de DDHH José María Morelos y Pavón, A.C. (Chilapa, Gro.); Centro Regional de Derechos Humanos “Bartolomé Carrasco”, A.C. (BARCA) (Oaxaca, Oax.); Ciencia Social Alternativa, A.C. KOOKAY (Mérida, Yuc.); Ciudadanía Lagunera por los Derechos Humanos, A.C. (CILADHAC) (Torreón, Coah.); Colectivo contra la Tortura y la Impunidad (CCTI) (Ciudad de México); Colectivo Educación para la Paz y los Derechos Humanos, A.C. (CEPAZDH) (San Cristóbal de Las Casas, Chis.); Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste (Mexicali, Baja California); Comisión de Derechos Humanos y Laborales del Valle de Tehuacán, A.C. (Tehuacán, Pue.); Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos, A.C. (COSYDDHAC) (Chihuahua, Chih.); Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, A. C. (CIDHMOR) (Cuernavaca, Mor.); Comisión Regional de Derechos Humanos “Mahatma Gandhi”, A. C. (Tuxtepec, Oax.); Comité Cerezo (Ciudad de México); Comité Cristiano de Solidaridad Monseñor Romero (Ciudad de México); Comité de Defensa de las Libertades Indígenas (Palenque, Chis.); Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos Gobixha A.C. (CODIGODH) (Oaxaca, Oax.); Comité de Derechos Humanos “Fr. Pedro Lorenzo de la Nada”, A. C. (Ocosingo, Chis.); Comité de Derechos Humanos “Sierra Norte de Veracruz”, A. C. (Huayacocotla, Ver.); Comité de Derechos Humanos Ajusco (Ciudad de México); Comité de Derechos Humanos de Colima No Gubermantal A. C. (Colima, Col.); Comité de Derechos Humanos de Comalcalco, A. C. (CODEHUCO) (Comalcalco, Tab); Comité de Derechos Humanos de Tabasco, A. C. (CODEHUTAB) (Villahermosa, Tab); Comité de Derechos Humanos y Orientación Miguel Hidalgo, A. C. (Dolores Hidalgo, Gto.); Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos “Hasta Encontrarlos”(Ciudad de México); Comité Sergio Méndez Arceo Pro Derechos Humanos de Tulancingo, Hgo A.C. (Tulancingo, Hgo.); Consultoría Técnica Comunitaria AC (CONTEC) (Chihuahua); El Caracol, A.C (Ciudad de México); Estancia del Migrante González y Martínez, A.C. (Querétaro, Qro.); Frente Cívico Sinaloense. Secretaría de Derechos Humanos (Culiacán, Sin.); Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho (Ciudad de México); Indignación, A. C. Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (Mérida, Yuc.); Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuria, S.J. Universidad Iberoamericana- Puebla (Puebla, Pue.); Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (Ciudad de México); Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario, A. C. (IMDEC) (Guadalajara, Jal.); Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente. Programa Institucional de Derechos Humanos y Paz (Guadalajara, Jal.); Justicia, Derechos Humanos y Género, A.C. (Ciudad de México); La 72, Hogar-Refugio para Personas Migrantes (La 72) (Tenosique, Tabasco); Mujeres Indígenas por la Conservación, Investigación y Aprovechamiento de los Recursos Naturales, A. C. (CIARENA) (Oaxaca); Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia A.C. (ODI) (Ciudad de México); Promoción de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PRODESCAC) (Estado de México); Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC) (Ciudad de México); Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER) (Ciudad de México); Red Solidaria de Derechos Humanos, A.C. (Morelia, Michoacán); Respuesta Alternativa, A. C. Servicio de Derechos Humanos y Desarrollo Comunitario (San Luis Potosí); Servicio, Paz y Justicia de Tabasco, A.C. (SERPATAB) (Villahermosa, Tab.); Servicios de Inclusión Integral, A.C. (SEIINAC) (Pachuca, Hgo.); Tequio Jurídico A.C. (Oaxaca, Oax.); VIHas de Vida (Guadalajara, Jal.); Voces Mesoamericanas, Acción con Pueblos Migrantes AC (San Cristobal de las Casas, Chiapas).
Proceso de Articulación de la Sierra de Santa Marta
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra – Atenco
Frente de Pueblos Ñätho en Defensa del Bosque Sagrado del Agua Otomi-Mexica
Red nacional de acción contra el libro comercio
Seminario Permanente de Estudios Chicanos y de Fronteras
La Voladora Radio
Nodo Solidario (México)
Coordinadora Nacional de Usuarios de Energía Eléctrica y Otros Servicios
Los Zurdos, teatro
Asamblea Vecinal “Nos Queremos Vivas Neza”
Colectivo Nezahualcóyotl Combativo
Colectivo Zapatista Neza
Usuarios Neza
Colectiva Autónoma de Colaboración Social, Toluca, Edomex
Colectivo Flor de Asfalto, Toluca, Edomex
A título individual:
Rocío Servín Jiménez – Universidad de Guanajuato, Colectiva Guanajuato
Paloma Robles Muro, periodista independiente. Guadalajara, México
Rubén Martín, periodista independiente, Guadalajara, México
Raúl Torres, periodista mexicano
Al-Dabi Olvera, periodista y narrador
Yoco Reyes
Jorge Ceja Martinez
Miriam Cárdenas Torres
Analy S. Nuño

De paquetazos y resistencias: NO SON MEDIDAS, ES UN MODELO.

Por: Napoléon Saltos Galarza / Ecuador Today.

“…lo que cuenta es la diferencia del presente y lo actual. Lo nuevo, lo interesante es lo actual. Lo actual no es lo que somos, sino más bien lo que devenimos, lo que estamos deviniendo, es decir el Otro, nuestro devenir-otro. El presente, por el contrario, es lo que somos y, por ello mismo, lo que estamos ya dejando de ser.” (Deleuze 1993, 113-114)


LA METAMORFOSIS: LA SEDUCCIÓN DE LOS EMPRENDEDORES Y LA MAFIACIÓN DE LA POLÍTICA

El 1 de octubre, el Presidente Lenin Moreno anunció un paquete de medidas ante la crisis. No se trata de medidas económicas, sino de un modelo global, de una versión local del neoliberalismo; es el cumplimiento de la ruta anunciada en los compromisos del gobierno con el Fondo Monetario Internacional. 

El neoliberalismo es una maquinaria integral, organiza la visión del mundo en el capitalismo tardío. Una vez que se acepta sus premisas y su lógica, no hay posibilidad de crítica y alternativa.

Ha ido construyéndose en diversas etapas, desde su doble emergencia doctrinaria en la Escuela de Friburgo y los escritos de Friedrich Hayek, y en la Escuela de Chicago y los escritos de Milton Friedman; su primera aplicación brutal en el Chile de Pinochet, en los setenta; y su expansión planetaria, en los ochenta, con Reagan en Estados Unidos y Margaret Tatcher en Gran Bretaña. 

Ha pasado de su primera versión dura, economicista, en torno a una concepción monetarista de libre mercado y de reducción del Estado, a versiones revisadas, complementadas con aditamentos neokeynesianos y el rostro humano de la atención a los grupos vulnerables, en torno al Estado subsidiario; hasta llegar en el momento actual a su versión extrema, centrada en el capital humano del emprendimiento y en el imperio de la inteligencia artificial. El rostro del neoliberalismo ha mutado hacia una articulación de la vieja ética de la austeridad (ahorro y trabajo) y la moderna utopía del progreso, con la seducción del emprendedor, “el empresario de sí mismo” (Foucault 2007, 249-275)

Se ha producido una inversión de la visión del liberalismo clásico, del marxismo y el keynesianismo sobre el trabajo como una actividad que obtiene un salario en la relación de venta de la fuerza de trabajo al capital, a una visión del salario como un ingreso, como una renta por el rendimiento de un capital propio. “¿Cuál es el capital cuya renta es el salario? Se trata, sin duda, de un capital muy particular, (…) es “el conjunto de los factores físicos, psicológicos, que otorgan a alguien la capacidad de ganar tal o cual salario, […] es decir, una aptitud, una idoneidad” (Foucault 2007, 262), y como tal, este capital es un capital humano, indistinguible de su poseedor, sujeto viviente humano. En ese marco, el trabajador, es alguien que debe invertir en su propio capital humano, en sus idoneidades “de manera que es el propio trabajador quien aparece como si fuera una especie de empresa para sí mismo” (Foucault 2007, 264). El trabajador ahora es alguien que invierte en su capital, sus capacidades y competencias, para obtener una renta y es el único responsable de su éxito o fracaso.” (Sacchi 2016, 150)

La modificación se asienta en el disciplinamiento y control de los cuerpos. “No tenemos al Homo economicus entendido como socio del intercambio, como en el liberalismo clásico, sino a un sujeto que se comporta como máquina empresarial. El sujeto como singularidad maquínica que produce los medios para su propia satisfacción. Por eso, todas las acciones de este sujeto (en términos de asegurar su salud, su educación, su bienestar, etc.) son vistas como inversiones que buscan el aumento del propio capital humano.” (Castro-Gómez 2010, 205. Citado en Sacchi 2016)

No se trata de un cambio parcial, sino de una modificación del propio capitalismo. “Es una evolución tecnológica pero, más profundamente aún, una mutación del capitalismo” en la que “la fábrica [y los lugares de encierro] han cedido su lugar a la forma empresa” y en la que el “hombre de las disciplinas, productor discontinuo de energía”, ha cedido el lugar al “hombre del control […] más bien ondulatorio” (Deleuze 1999, 118-119. Citado en Sacchi 2016). Es decir, en el que el trabajador-máquina energética ha cedido su lugar al empresario-máquina que va a ser pensado y gobernado cada vez más como una máquina cibernética.” (Sacchi 2016, 155)

Esta modificación ontológica sustenta una modificación epistemológica y un cambio de la subjetividad. El trabajador, al no moverse ya en la contradicción capital-trabajo, sino en el proceso de la renta-ingreso del capital humano, se desarticula de la pertenencia a la “clase obrera” frente a la “clase capitalista”, y se articula a la nueva totalidad del sistema-capital, en la que ya no es el “trabajador libre” que “no tiene más que su fuerza de trabajo” y que es el “sepulturero del capitalismo”, porque “no tiene nada que perder, más que sus cadenas”; sino que se convierte en el propietario, gestor y administrador de su propio capital “humano”, de su cuerpo, de sus capacidades; el individuo responsable de su propio destino, “invictus”, apoyado en la escala de la meritocracia para el éxito personal.

Se opera una metamorfosis epistemológica, ya no es el paso al monstruoso insecto burocrático de Kafka encerrado en un cuarto-oficina-fábrica, sino la mentepsicosis a una máquina autónoma, un ciborg orgánico, articulado a la gran máquina universal: “Piezas componentes intrínsecas, ‘entradas’ y ‘salidas’, feed-back o recurrencias, que pertenecen a la máquina y ya no a la manera de producirla o de utilizarla. En la esclavitud maquínica solo hay transformaciones o intercambios de informaciones, de los que unos son mecánicos y otros humanos.” (Deleuze y Guatarri, Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia 2002, 463. Citado Sacchi 2016) Y en un grado superior, la “sujeción social”, con el cumplimiento de los roles asignados para el éxito, el autocontrol; la seducción del biopoder que “implica técnicas de gobierno que se dirigen a la dimensión molar, lingüística y social del individuo, a sus funciones, sus roles, sus representaciones, que lo constituyen como sujeto. Al producirnos como sujetos individuados, la sujeción social nos asigna una identidad, un sexo, una nacionalidad, una profesión. Compone, de esa forma, una “máquina de rostridad” que tiene al hombre, macho, blanco, rico, exitoso en el centro y luego todas sus desviaciones.” (Sacchi 2016, 158)

Estamos ante “una fábula que no es ya la del utilitarismo y el naturalismo del laissez faire, sino una que, a partir del primado de la información, supone a los comportamientos físicos, biológicos, sociales como programables, reprogramables, modulables en función de una carrera por la estabilidad en un mundo en crisis permanente. (…) Ya no se trata de la máquina que produce mercancías gastando una cantidad de energía térmica en la transformación de una materia, sino una máquina que produce flujos de renta, autogobernando su propio capital compuesto por fragmentos de memoria, de percepción, afectivos, lingüísticos, corporales, etc. que son recompuestos en la megamáquina de la servidumbre contemporánea.” (Sacchi 2016, 162-163)

Con ello, el trabajador pierde su referencia al sindicato o al partido de los trabajadores, para devenir emprendedor, funcionario y ciudadano, articulado como individuo a la nueva solución del emprendimiento. El problema se profundiza cuando el sindicato y el partido de los trabajadores sigue respondiendo con las antiguas armas de lucha ante el vetero-neoliberalismo, cuando éste ha mutado para penetrar en los cuerpos de sus propios actores. 

LA VERSIÓN LOCAL

El neoliberalismo adopta diversas formas en los diferentes países, en la construcción de una hegemonía que debe tomar en cuenta también algunas demandas de los de abajo, para obtener el consenso activo de la población.

En nuestro país, la puerta de entrada fue la crisis de la deuda en 1982, que dio paso a la firma de sucesivas Cartas de Intención de los gobiernos con el FMI. Todavía en este período la fuerza de los trabajadores detuvo las formas extremas del Consenso de Washington, sobre todo en los intentos privatizadores de las áreas estratégicas. El discurso de la defensa de la soberanía y de los derechos de los trabajadores congregó la movilización social. Se instauró una especie de neoliberalismo oligárquico, encabezado por Febres Cordero y el Partido Socialcristiano, que buscaba articular las disposiciones fondomonetaristas con los intereses de los grupos económicos locales, sobre todo los agroexportadores y la banca vinculada, y con la anuencia a algunas demandas sociales impuestas desde la lucha. 

En los 90 se produce el enfrentamiento entre la versión oligárquica del socialcristianismo y la versión globalista del neoliberalismo, encabezada por Sixto-Dahik, que busca una salida en la alianza DP-PSC, bajo la presidencia de Mahuad. El tanque de pensamiento del sistema se desplazó del FMI al Banco Mundial, que superpuso a las medidas económicas, un plan de reformas del Estado y una política social asistencialista. 

La resistencia partió de la alianza entre los pueblos indígenas, organizados en la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador), y la fuerza del sindicalismo público y los movimientos sociales urbanos, organizados en la CMS (Coordinadora de Movimientos Sociales). La resistencia al neoliberalismo articuló dos relatos: uno que venía desde los movimientos sociales urbanos, centrado en la defensa de la soberanía, de los recursos estratégicos, los derechos de los trabajadores y las libertades democráticas; y un nuevo discurso, proveniente de una visión civilizatoria alternativa de los pueblos originarios en torno al Estado plurinacional y la defensa de la vida, en armonía con la Pacha-mama. El fracaso del neoliberalismo globalista en la confluencia de la crisis bancaria y la crisis política, abrió las condiciones para el paso desde la resistencia al neoliberalismo y el derrocamiento de los gobiernos sumisos, a la exigencia “que se vayan todos” y la construcción de un imaginario constituyente.

Pero allí se producen dos modificaciones claves. El intento de un poder autónomo con la Insurrección del 21 de enero del 2000 es derrotado; lo que significa el cierre de una etapa larga de lucha popular centrada en el objetivo del poder de Estado. Se divide el movimiento social, con lo que se crea un vacío de poder abajo. Al mismo tiempo, arriba se agotan las salidas antiguas, entra en crisis el sistema de representación de los partidos y el funcionamiento de la democracia, con lo que se crea una crisis política arriba: la pugna entre globalistas y oligárquicos no puede ser resuelta desde adentro, también las Fuerzas Armadas pierden su papel dirimente. Este doble vacío permite el acceso de un gobierno bonapartista-populista-autoritario, liderado por Rafael Correa, que puede cumplir la modernización globalizadora en un período de abundancia económica, y desmontar la fuerza social organizada.

La metamorfosis ciudadana y meritocrática de los trabajadores crea las condiciones para el paso a un modelo que actúa a partir de la atomización individualista y de la competencia como norma de regulación de roles; el paso a un neoliberalismo cibernético (o cuántico, para utilizar la caricatura morenista). Este paso se operó mediante diversas estrategias de destrucción de los lazos de relación colectiva: estrategias políticas, como la división, cooptación, paralelaje y criminalización de los movimientos y organizaciones sociales; estrategias culturales, como el emprendedurismo, la blanquitud y la segregación étnica, sexual, por edad. 

La Revolución Ciudadana logró el objetivo sistémico-estratégico, la modernización para conseguir las condiciones ya no sólo el libre mercado, sino el libre capital global, con un alto costo y una herencia pesada para el país. Aunque fracasó en el intento táctico de constituir un nuevo bloque económico-político sobre la base del poder de la tecnocracia, pues el campo dominante está copado arriba, no sólo por los grupos económicos y de poder locales, sino, sobre todo por el poder de las transnacionales: la economía ecuatoriana tiene un alto nivel transnacionalización y monopolización, con un índice de Gini, en las veinte ramas principales, que se ubica en torno al 0,97; y tiene un alto nivel de vulnerabilidad a la penetración del capital especulativo e incluso criminal global. Los problemas de la corrupción son un signo de este fracaso, pues ésta se quedó a medio camino, la acumulación por desposesión, como bróker de los grandes capitales globales, sin poder pasar a la fase de legitimación y legalización, logradas por otros grupos dominantes en su respectivo tiempo.

El Ecuador se sintonizó con el paso “de un régimen en el que el trabajador era un individuo, un cuerpo que prestaba su tiempo al capital para que este pudiera extraerle todo el valor posible y una persona jurídica portadora de derechos políticos y sindicales, a uno donde ya no hay más que un mosaico infinito de fragmentos moleculares que funcionan no operando sobre una cadena de montaje, sino conectados a una megamáquina recombinante.” (Berardi 2007) El docente, el médico del sector público o del sector privado, el funcionario, el ciudadano, funciona conectado a la Matrix virtual, bajo el control de las evaluaciones, los formularios, las video-cámaras del ECU 911, las vigilancias de los organismos de “inteligencia. El paso al funcionamiento del sistema sin sujeto, de la política sin disensiones en una relación amigo-enemigo, de las relaciones personales vaciadas del eros. Un mundo de seducciones sometido al espectáculo y al consumo, el paso a la subsunción de la vida al capital.

CONTINUIDADES Y DESCONTINUIDADES

Hay un juego propagandístico que oculta este proceso, la supuesta oposición entre un neoliberalismo, entendido en su versión inicial como mercado libre y reducción del Estado, frente a variantes de keynesianismo, centrado en la intervención del Estado. De modo que Lenin Moreno sería el “traidor” a un modelo revolucionario que debe retornar. Las bases estructurales del modelo se construyeron en los diez años de mandato correista, bajo un discurso expropiado a la “izquierda”. Con ello, la transustanciación queda disuelta en la variación de formas y en el sonido (significantes) de las consignas. Tomemos un ejemplo: la demanda social del Banco del Afiliado del IESS, que implicaba el paso del poder de decisión sobre los ahorros sociales y la mejora de servicios para los afiliados, se transformó en la constitución del BIESS como banco de segundo piso, subsidiario de las operaciones privadas, mientras un alto porcentaje del ahorro de los afiliados iba a solventar los déficits fiscales. Un proceso similar se opera sobre la demanda de una Ley de Empresas Públicas. El caso emblemático es el ardid entre el Plan A y el Plan B del ITT-Yasuní, que jugó con la propaganda ecologista a nivel mundial y local, mientras el régimen continuaba con la exploración de los hidrocarburos, hasta llegar al momento del viraje público en agosto de 2013, en coherencia con el patrón extractivista de acumulación que jamás fue cuestionado.

Hay varias líneas de continuidad entre el correismo y el morenismo, sobre todo en los pilares estructurales del patrón extractivista, y en la dependencia-ligazón con los polos del capital transnacional, aunque con variaciones de orden de prelación, con el eje Este-Oeste, liderado por China-Rusia, en el período de Correa; y con el retorno de las relaciones con el Eje Norte-Sur, liderado por Estados Unidos, en el período presente. 

En las discontinuidades no sólo hay un cambio de forma, sino el desplazamiento a una variante más agresiva de neoliberalismo en el régimen actual: los compromisos explícitos con el FMI, el retorno de la subordinación militar, la reentrada de transnacionales norteamericanas, implican un viraje geoeconómico y geopolítico. 

De modo que nuestro país se encuentra atenazado entre dos proyectos fracasados: el modelo “progresista”, asentado en un Estado subsidiario, que desembocó en una crisis de iliquidez fiscal y de crecimiento de la deuda; y el plan de austeridad de inspiración fondomonetarista, que ha mostrado históricamente su ineficacia para solucionar las crisis de los países periféricos.

El Presidente Lenin Moreno anunció un paquete de medidas centradas en tres líneas: eliminación del subsidio y liberación de los precios de la gasolina extra y el diésel, de acuerdo al mercado internacional, para aliviar la iliquidez fiscal y sostener la dolarización; precarización laboral, con nuevas formas de flexibilización del contrato de trabajo, despido masivo (el gobierno reconoce que se han despedido 27 mil trabajadores en este año y anuncia el despido de 10 mil más hasta fin de año) y reducción del 20% de los ingresos de los trabajadores públicos por contrato, para mejorar la competitividad productiva e incentivar la inversión empresarial; y algunas medidas de compensación, sobre todo para sectores empresariales y comerciales. 

La clave estructural está en la contrarreforma laboral que fortalece la acumulación de capital mediante el refuerzo de la sobreexplotación de la fuerza de trabajo y de la ganancia rentista extraordinaria. No se trata de la creación de nuevas fuentes de trabajo, dentro de la lógica de un patrón productivo, sino de la segmentación de un puesto formal en dos o más puestos precarios; y de la utilización de la necesidad de formas diferenciadas de contratación colectiva en casos especiales, como la producción artesanal o el pequeño emprendimiento, o de áreas de nuevas tecnologías, para convertirlas en una ley general que favorecerá la violación del derecho a la estabilidad laboral. 

Aunque el secreto decisivo está en las medidas que no se anuncian, sino que están en ejecución políticas de facto, la privatización de empresas públicas, la invasión de tierras y territorios comunales, la escalada del endeudamiento externo. Y el problema está en las secuelas derivadas: el alza del precio de los combustibles acarrea el alza de pasajes, la subida de la inflación (el incremento puede llegar al 2% anual) y el encarecimiento de la canasta básica (el incremento puede llegar al 5%); el despido de trabajadores implica la agudización de la pobreza.  El gobierno busca la aprobación del capital internacional y de los organismos económicos multilaterales mediante la articulación funcional al nuevo patrón de la acumulación neo-imperialista por desposesión de bienes públicos, bienes comunales y bienes comunes de la naturaleza y la humanidad. 

El discurso del régimen se ha movido en torno a tres relatos convergentes: el llamado a la austeridad, al sacrificio y a la comprensión de la población, para salir de una crisis que fue heredada del anterior régimen; el fantasma de la crisis venezolana; y la “valentía” del régimen para tomar medidas de reformas estructurales necesarias.

El camino está trazado. El paquetazo actual implica el paso del gradualismo a la estrategia de shock, del discurso vacío del diálogo a la política represiva abierta. Ante la movilización social, la respuesta ha sido la declaratoria del Estado de excepción y la represión contra las organizaciones sociales. El proyecto consta en la Carta firmada con el FMI, bajo el argumento de obtener créditos de los organismos multilaterales y recuperar la confianza del capital internacional; está en las “recomendaciones” de las Comisiones evaluadoras. De modo que el discurso “ahora no se ha subido el IVA”, o el hecho de que no se afecta todavía al marco de la seguridad social, es apenas un escalón de cálculo político. El régimen ha tratado de mostrar una imagen fuerte y de encubrir las divisiones internas, pero es la confesión de su debilidad y la delegación del proyecto al funcionamiento del capital global y a la calificación del FMI.

Enfrentamos un modelo bajo tutela del capital internacional; no se trata de una lucha corta, sino de una lucha popular prolongada, que requiere nuevos imaginarios, estrategias y formas de organización. El paso inicial es reconstituir la autonomía de la movilización y de la propuesta de los movimientos sociales ante los diversos intentos de instrumentalización desde intereses extraños a la vida de la sociedad.

RESISTENCIAS Y ALINEAMIENTOS

La respuesta social ha sido el enfrentamiento a las medidas desde los intereses sectoriales, sin la posibilidad todavía de la constitución de una fuerza confluyente que enfrente al modelo en su conjunto y presente una alternativa estratégica. 

Los transportistas, bajo una conducción empresarial, se han movilizado contra el alza de combustibles, para negociar con el gobierno, el alza de pasajes y tarifas. Por ello, planteado su objetivo, suspendieron el paro del transporte. Esta decisión puede ser más bien favorable a un cauce autónomo de la movilización popular.

Los sindicatos han repetido el discurso de la defensa de las conquistas laborales y han denunciado el sometimiento al Fondo Monetario Internacional, pero no han logrado representar los intereses de los subempleados y desempleados. Los pueblos indígenas rechazan sobre todo los efectos del alza de combustibles, con referencias formales al tema laboral. Hay todavía debilidades para una conducción política autónoma e integradora.

La disputa está en la orientación hacia dónde va la protesta. El vacío trata de ser capitalizado por intereses políticos externos a la dinámica social, orientados a la próxima contienda electoral. 
De un lado, están las fuerzas que aprueban las medidas y respaldan al gobierno, especialmente el Partido CREO de Lasso, los banqueros y las cámaras empresariales, que representan el neoliberalismo globalizador. El Partido Socialcristiano tiene un juego doble, concentra su crítica al alza de combustibles, para buscar una distancia respecto al desgaste que puede afectar al régimen, mientras silencia y aprueba implícitamente las contra-reformas laborales. 

Una de las fuerzas más activas en la movilización es el correismo, que tiene una estrategia de derrocamiento del gobierno y de adelanto de las elecciones, para ganar tiempo ante el riesgo de las condenas judiciales a Correa, que le impedirían intervenir como posible candidato vicepresidencial, en la reproducción esperanzada de la estrategia del retorno kirchnerista en Argentina. El relato del traidor y del ausente buscan agigantar el fantasma del expresidente.

Las visiones dominantes tratan a la sociedad como su sierva, el instrumento para sus objetivos. En su forma extrema, el patrón financiero-rentista se articula a prácticas del capital criminal y de mafiación de la política. En medio de las protestas, sobre todo en Guayaquil, resurgieron operativos semiespontáneos de vandalismo y saqueo; el cauce lumpenesco de la presencia de la masa, una violencia desarticuladora de los vínculos sociales. Ya no se trata de la seducción del emprendedor, sino de la prepotencia del capo y sus lugartenientes; no como un hecho extraño, sino como la proyección de la presencia de una lumpenburguesía articulada a la penetración creciente de carteles del capital criminal global. La biopolítica se complementa con la thanatopolítica.

LA OTRA HISTORIA

Surgen voces autónomas, como el movimiento de mujeres que busca ligar la lucha contra las medidas neoliberales a otros temas que siguen pendientes, como la descriminalización del aborto en caso de violación (en estos días se cumple el plazo para el veto presidencial) 

El cauce del retorno a la comunidad y la defensa de la vida en armonía con la Pacha-mama pueden contribuir a una visión que vaya más allá de la respuesta coyuntural y sectorial. El regreso de los pueblos indígenas desde la movilización en territorio presenta algunos elementos de la construcción de un poder paralelo. La declaración del “Estado de excepción” en territorios indígenas es un símbolo de una soberanía diferenciada, fundamento del Estado plurinacional. Todavía hay posiciones parciales y locales, pero puede empezar a reconstruirse la autonomía de los movimientos sociales, con una propuesta propia.

Esa es la cuestión. Ante todo, al enfrentar un proyecto integral, hay que ver los diversos elementos: el paquetazo actual forma parte de una totalidad, el Plan de austeridad, que incluye las privatizaciones, el endeudamiento externo, el alineamiento con la Alianza del Pacífico, la entrega del Aeropuerto de San Cristóbal a la vigilancia norteamericana, las posteriores medidas de ajustes, empezando por alza de pasajes, elevación del IVA, afectación al IESS. Por tanto, se requiere una propuesta contrahegemónica, que puede partir del Acuerdo en torno a un patrón de acumulación productivo, la construcción del Estado plurinacional y una política soberana internacional. Y se requiere una estrategia que una el momento actual con un plan de lucha popular prolongada, un nuevo proceso de acumulación de fuerzas para cambiar la correlación actual. Puede irse creando condiciones para un estado de conciencia que exija QUE SE VAYAN TODOS. 

Las tácticas insurreccionales de movilización, que pueden llegar a una huelga y levantamiento nacionales, debieran articularse a una estrategia de poder autónomo, para no terminar siendo absorbidos por intereses extraños, de la derecha socialcristiana, o del arribismo correista, o de intereses sectoriales de los transportistas, o de los recambios de presidente. ¿Cómo asegurar una diferenciación en las luchas con los objetivos de sectores extraños, que hoy quieren nuevamente enancarse en el descontento de nuestros pueblos?

El cimiento es la acción desde la sociedad, desde los anhelos y sueños de los de abajo, desde la confianza en nuestras propias fuerzas. Nos angustiamos porque no vemos un horizonte definido, pero tenemos semillas, cimientos desde los cuales partir: la comunidad es la fuente no sólo en el campo, sino también en la ciudad, la acción desde los territorios, las experiencias de fisuras postcapitalistas y postpatriarcalistas a nivel local y mundial. Podemos juntar nuestras luchas. Es posible iniciar un proceso de reconcentración ideológica y programática en caliente, en medio de la movilización.

Tal vez vuelve a ser posible regresar al sentido original del Pachakutik, el tiempo en espiral, el caracol, la caracola, traer el pasado al presente para caminar juntos al futuro: “…lo que cuenta es la diferencia del presente y lo actual. Lo nuevo, lo interesante es lo actual. Lo actual no es lo que somos, sino más bien lo que devenimos, lo que estamos deviniendo, es decir el Otro, nuestro devenir-otro. El presente, por el contrario, es lo que somos y, por ello mismo, lo que estamos ya dejando de ser.” (Deleuze 1993, 113-114) 

Tal vez tenemos nuevamente la oportunidad de caminar en el sentido de la comunidad, y el grito del Estado plurinacional pase a ser una experiencia compartida, como lo fue en el Levantamiento del 90, desde los territorios hacia la toma de Quito; como fue, por un momento, la experiencia de los Parlamentos de los Pueblos en la insurrección del 21 de enero del 2000, la “efímera Comuna de Quito”, como dijo Alejandro Moreano. La movilización social parte nuevamente de los territorios, se levantan los Guarangas, Puruhaes, Cayambis, Panzaleos, Otavalos, Saraguros, Salasacas, Quichuas de la Sierra y la Amazonía, Shuaras, Cañaris, Caranquis, Coltas; y junto a ellos nuevos movimientos, sobre todo las organizaciones y colectivos de mujeres, los estudiantes, los restos de los sindicatos. Nuevamente se siente el poder comunitario que declara el Estado de excepción; los indios señalan la posibilidad de una salida alternativa a la crisis del capital. Tal vez sea por un momento, hasta crear las condiciones de la permanencia; un momento para que las semillas puedan empezar a crecer.

Tal vez podamos volver a escuchar la palabra de los pueblos originarios: “Estamos convencidos que a través de nuestra propuesta de vida y nuestras luchas por la autodeterminación y gobierno de nuestro territorio, nos hermanamos, compartimos y contribuimos a ser parte de todas las manifestaciones y luchas por la vida en toda la Amazonía, en todo el Ecuador, en toda Latinoamérica y en todo el planeta. Si nuestra lucha por la vida es parte de la lucha del mundo por su sobrevivencia, igualmente, la lucha del mundo nos pertenece.” (Sarayaku 2003) Y escuchamos las voces de “las mujeres que resistimos – en las calles, en nuestros territorios, desde nuestros territorios, desde nuestros espacios y comunidades – nosotras las compañeras feministas nuestroamericanas, las que ponemos el cuerpo y sostenemos la vida, “¡Nosotras seguiremos juntas hasta que la dignidad se haga costumbre!” (Mujeres 2019)

Ahora la lucha continúa, el llamado es al paro y al levantamiento general.

Referencias

Berardi, F. Generación Post-Alfa: patologías e imaginarios en el semiocapitalismo. Buenos Aires: Tinta Limón, 2007.
Castro-Gómez, S. Historia de la gubernamentalidad. Razón de Estado, liberalismo y neoliberalismo en M. Foucault. Bogotá: Siglo del Hombre, 2010.
Deleuze, Gilles. ¿Qué es la filosofía? España: Anagrama, 1993.
Deleuze, Gilles. «Posdata sobre las sociedades de control.» En El lenguaje libertario. Antología del pensamiento anarquista contemporáneo, de Ch. (compilador) Ferrer. Buenos Aires: Altamira, 1999.
Deleuze, Gilles, y Félix Guatarri. Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia . Valencia: Pre-textos, 2002.
Foucault, Michel. Nacimiento de la biopolítica. Curso en el Collége de France (1978 – 1979) . Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2007.
Mujeres. «Comunicado.» Octubre 2019.
Sacchi, Emiliano. «Neoliberalismo y servidumbre maquínica. Gubernamentalidad cibernética.» Soft Power IV, nº 2 (Julio – Diciembre 2016): 145-163.
Sarayaku. El libro de la vida de Sarayaku para defender nuestro futuro. 2003.

La rebelión de los "zánganos".

Por: Alberto Acosta y John Cajas-Guijarro / Rebelión.

Enérgicamente condenamos la infame represión que el gobierno de Lenín Moreno aplica sobre quienes manifiestan su oposición a un paquete de medidas económicas que, más allá de los detalles, sigue cargando el peso de la crisis al pueblo.

La población “de a pie” sufre un estancamiento social de años, sufre el aumento de la pobreza, sin esperanzas de un mañana mejor, sin participar democráticamente en la toma de decisiones, mirando cómo grandes grupos económicos y financieros locales y transnacionales – junto con burocracias y élites doradas – lucran de millonarios beneficios (incluso derivados del robo y la corrupción), sin que se les cobre el costo de la crisis.

A esa misma población, ahora se le pide “comprensión” mientras debe soportar más medidas económicas que asfixian sus posibilidades de vida. Como si esa población fuera la responsable y tuviera que pagar por acciones que nunca tuvo oportunidad de decidir.

Ante semejante injusticia, ante semejante indolencia de quienes manejan el poder económico y político del país, ¿qué le queda al pueblo aparte de la resistencia? Resistencia que, no olvidemos, es un derecho consagrado en la Constitución de la República, en su artículo 98.

La rebelión no significa desmanes ni crímenes, no significa violencia sin sentido. Significa levantarse contra poderes que, por años, han actuado en contra de los intereses populares. Un levantamiento que, en ninguna circunstancia, debería poner en riesgo la vida de inocentes pero que ya lo está haciendo sobre todo por la brutalidad de la represión...

Ya el correísmo intentó en su momento acallar las voces de resistencia. Dio duros golpes, pero no lo logró. Tampoco lo logrará el morenismo ni ningún otro gobierno. El pueblo ecuatoriano nuevamente se ha despertado.

Las luchas populares son múltiples. Tienen una dimensión clasista y ambiental (trabajo y Naturaleza contra capital), una dimensión étnica (como la histórica reivindicación indígena), una dimensión feminista y antipatriarcal, una dimensión opuesta a la xenofobia y al racismo... en definitiva, una lucha múltiple que busca un mañana más justo para todas y todos.

Por ello, saludamos con gran respeto y admiración y nos sumamos a todas las acciones de resistencia de los más diversos sectores, y les invitamos a actuar en un solo puño. Como diría Dolores Cacuango: 
Nosotros somos como los granos de quinua, si estamos solos el viento lleva lejos. Pero si estamos unidos en un costal, nada hace el viento. Bamboleará, pero no nos hará caer”.

Lo que sí rechazamos es que esa comunión de esfuerzos sea cooptada por el correísmo y sus residuos o por algún otro grupo oportunista. Correa y Moreno, más allá de las formalidades, son la continuidad de algo más grave: el retorno de un proyecto neoliberal que, por años, ha estado latente y ahora quiere consolidarse definitivamente en el Ecuador. El desperdicio correísta de una década es imperdonable, como lo es también las semillas que éste sembró para que ahora el morenismo acelere la marcha neoliberal y reprima al pueblo con autoritarismo y violencia estatal.

Aquel grito que otrora derrumbó a quien se hizo llamar “dictócrata” debe volver a las calles con más fuerza. Ese grito inconfundible de que... ¡se vayan todos! Todos, Correa, Moreno, Lasso, Nebot, toda la clase política, todas las élites económicas, todos quienes detentan el poder en nuestro país. Todos se han robado el futuro de la gente y lo seguirán haciendo si no hay una rebelión auténtica que, por fin, exija la real democratización de la economía, de la política y del convivir general de nuestra sociedad.

Si tildan de “zángano” al pueblo, si lo matan de hambre, si matan sus sueños y su futuro, si lo amenazan y le apuntan con armas... no se asusten que ahora ese pueblo “zángano” se rebele.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) se declara de luto.


Lenin Moreno instaura un régimen de terror.


Resistir es nuestro derecho.

Por: CONAIE Comunicación / Rebelión.


Mujeres contra el paquetazo: Denunciamos la represión.

Por: Colectivos de Mujeres / Rebelión.


Nosotras, las mujeres que resistimos -en las calles, en nuestros territorios, desde nuestros espacios y comunidades-, nosotras las compañeras feministas nuestroamericanas, las que ponemos el cuerpo, y sostenemos la vida; nos solidarizamos con los y las criminalizadxs, detenidxs, reprimidxs y perseguidxs en estas jornadas de protesta contra el paquetazo neoliberal del gobierno de Lenin Moreno. Desde el anuncio este martes, de las medidas de ajuste estructural en Ecuador, las distintas organizaciones y movimientos populares, indígenas y sociales, convocaron a un Paro indefinido en contra de la violencia económica ejercida por la alianza Gobierno/Fondo Monetario Internacional/Empresariado, que afecta fundamentalmente a los sectores populares, a lxs más empobrecidxs y a las clases medias.

Frente a las movilizaciones a nivel nacional, el gobierno de Lenin Moreno decretó el día de ayer “estado de excepción” y habilitó a Policía y Fuerzas Armadas para que asumieran el control y el orden en todo el territorio nacional, suspende el derecho a la libertad de asociación y reunión para preservar la seguridad del Estado, limita el derecho a la libertad de tránsito, y determina que se ejecuten requisiciones necesarias para mantener los servicios que garanticen orden y seguridad interna.

El saldo de este estado de excepción es hasta el medio día del 4 de octubre, es 267 detenidos/as a nivel nacional que han denunciado disparos copn perdigones, golpes, violencia con motos y trato inhumano por parte de la Policía; dos compañeros dirigentes indígenas apresados (Marlon Santi, coordinador de Pachakutik; Jairo Gualinga, dirigente de la Juventud de la CONAIE); un joven que por el impacto de la represión policial se encuentra en extrema gravedad; Luis Timpantuña, estudiante universitario que por impacto de bomba de gas lacrimógeno perdió su ojo; un joven herido en Cuenca con bomba lacrimógena en el pómulo; y varixs personas más que aún no conocemos, ya que los medios de comunicación masiva en el país están ocultando esta realidad al mundo. Tanto la Defensoría del Pueblo como la CIDH se han pronunciado denunciando el uso excesivo y desproporcionado del aparato estatal en contra de lxs manifestantes, y han exhortando al gobierno ecuatoriano a que garantice el derecho a la protesta y los derechos humanos.

Nosotras sabemos que es la política estatal la que ha vulnerado a ecuatorianos y ecuatorianas, al restringir no solo nuestro derecho legítimo a la protesta sino nuestras posibilidades de concretar vidas dignas. La firma de un acuerdo con el FMI y las políticas neoliberales que nos impone el Gobierno, constituye un duro golpe contra el pueblo ecuatoriano, y contra quienes estamos históricamente en situación de mayor desigualdad, injusticia y violencia: las mujeres, lxs jóvenes, los pueblos y nacionalidades, la clase trabajadora.

A más injusticia social y alianza del gobierno con las clases dominantes nacionales y transnacionales, mayor descontento en las calles de las organizaciones, movimientos, colectivos y sectores populares. A más política del miedo y represión, más voces exigiendo que se respeten los derechos humanos.

Ante la brutalidad de la Policía y las Fuerzas Armadas…

Responsabilizamos directamente al Presidente Lenin Moreno y a su Ministra Maria Paula Romo de la integridad física y emocional de los y las detenidas; y exigimos así mismo, su inmediata libertad.

Demandamos se garantice el derecho a la protesta de todo el pueblo ecuatoriano y se retire el Estado de Excepción en todo el territorio nacional.

Llamamos a la comunidad internacional, las organizaciones feministas, de mujeres, populares, indígenas a que se pronuncien sobre la grave situación del Ecuador y a que estén vigilantes del cumplimiento de los derechos humanos.

Nosotras seguiremos juntas, hasta que la dignidad se haga costumbre!!!

FIRMAS COLECTIVAS

ALAMES Ecuador
Movimiento de Mujeres de Sectores Populares Luna Creciente
Asociación Femenina Universitaria
Colectivo Desde El Margen
Mujeres por el Cambio
Colectivo de Mujeres Universitarias
Mujeres de Frente
Ruda Colectiva Feminista
Plataforma Nacional por los Derechos de las Mujeres
Coalición Interuniversitaria contra el Acoso Sexual
Organización Ecuatoriana de Mujeres Lesbianas – OEML
Colectivo de Geografía Crítica del Ecuador
Frente de la Mujer Trabajadora de CEOSL
Colectiva Runa Feminista
Colectivo Feminista - Ecuador
Colectivo Simpatizantes de VI Internacional - Ecuador
Colectiva Lilas en Acción
Eco-Justicia Abya Yala
Plataforma Vivas Nos Queremos
Campaña Aborto Libre Ecuador
Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador
Colectiva Escuela Viva
Juventud Revolucionaria del Ecuador
Pueblo Shuar Arutam
Mesa de Género de la Universidad de Guayaquil
Plataforma de Mujeres Caminando Hacia la Igualdad-Imbabura
Fundacion Dayuma
ALDHEA
Surkuna

FIRMAS INDIVIDUALES

Milena Almeida, 0913869889
Manuela Villafuerte Merino 1714999990
María de Lourdes Larrea
Martha Arotingo 1003176722
Gina Benavides
Lina María Polo Rojas
Natalia Sierra
Natalia Alexandra Angulo Moncayo
Karla Calapaqui
Maria Paula Granda
Cris Vega
Tania Bichara
Milena Almeida 0913869889
Manuela Villafuerte Merino 1714999990
Maria de Lourdes Larrea
Martha Arotingo 1003176722
Lina Maria Polo Rojas
Natalia Alexandra Angulo Moncayo
Annabelle Arevalo
Cristina Morales Saro
Estefanía Alejandra Espín Armas
1720092459
Ana María Morales
Cristina Vera Vega, estudiante ecuatoriana
Paulina León Crespo, CI:1707878763
Bertha Díaz Martínez. Cédula: 0922023684
Rocío Martínez. Ecuador. 0905848099 Amaranta Pico Salguero. Ecuador. 1716026305 María Auxiliadora Balladares. Ecuador. 0909835407
María Fernanda Moscoso, 1705375119
Glenda María Rosero Andrade, CI: 0915856421
Tatiana Elizabeth Ugalde Ortega. CI: 0104443155
Matilde Ampuero Ochoa, 0907730741
Verónica Burneo Salazar, 1715194592
Carlina Lucia Derks Bustamante, 1716056377
Mónica Mancero, 170895756-6
Cristina Álvarez Vivar 1713280939
Guadalupe Vernimmen Aguirre 091866292-5 Tamara Mejía. 0925754160
Bertha Martínez Peñafiel. Ecuador. 0913117156
Melissa Moreano
Geovanna Lasso
Diana Vela Almeida
Milena Paola Almeida Mariño, 0913869889
Paulina Palacios Herrera, 1706316666
Sandra Elisa Castillo Atehortúa 1751554658
Zaida Almeida Gordón 1716117435
Cristina Álvarez Vivar 1713280939
Kati Alvarez
Mariana Alvear
María José Gutiérrez Guzmán 1726227992
Flor María Toapanta Tumipamba 1720029089
Viviana Elizabeth Herrera Ayala 1720114402
Monica Alejandra Rojas Puente 1719370353
Silvana Haro Ruiz 1414127295
Marcela Arellano Villa 1709414658
Erika Ramos Rubianes 1710685270
Marcela Arellano Villa
Andrés Fernando Rodríguez Mera 1715817464

FIRMAS INTERNACIONALES

 ALAMES El Salvador
Movimiento por la Salud Salvador Allende. El Salvador.
Red Latinoamericana Feminista
Colectivo Miradas Criticas del Territorio desde el Feminismo (Uruguay, Perú, México, Brasil, España y Ecuador)
Malandra Colectiva Feminista, México
Colectiva Feministas con Voz de Maíz-México
Colectivo de Igualdad de Género (CIGO) de la Nueva Central de Trabajadores (NCT) México
Josefina Chávez, feminista mexicana
Mujeres Transformando el Mundo (Chiapas, México)
Centro de Educación Integral de Base (México)
Tania O. Valadez George- Médica y Profesora de la UNAM-México
Guadalupe Quijano García. Colectiva Voces en Aquelarre - México
Colectiva Voces en Aquelarre-Colima México
Blanca Radillo Murguía. Estudiante de la Maestría en Ciencias Matemáticas, UNAM
Wendy Araceli Hernández Martínez-Psicológa - México
Lesly Elizabeth Solís Mendoza, estudiante de posgrado UNAM-México
Heather Dashner Monk-activista feminista y traductora - México
Ana María López Rodríguez-Profesora en Universidad Chapingo- México
Coordinadora Nacional de Usuarias y Usuarios en Resistencia (CONUR) – México
Dayana Sevilla Osornio- Mexico
Alicia Mendoza Guerra, feminista, militante del Partido Revolucionario de las y los Trabajadores, PRT, México
Andrea Medina Rosas abogada feminista. México
Osmayra Solorio Loeza. México
Feminista Morelia Michoacán México
Verónica Cruz, Las Libres Guanajuato México
Las Libres Organización feminista Guanajuato México
Sara Lovera periodista México
Melisa Morán Esteban. Comisión de Trabajo Feminista Partido Revolucionario de las Trabajadores PRT. México
Mónica Jiménez Sindicato Mexicano de Electricistas (SME)
Elizabeth Montaño del SUTIEMS (Sindicato de la Unión de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior)
Ana Laura Ramírez Huitrón de la Red de Trabajadoras de la Educación. México
Norma Camacho de Asociación Sindical de Trabajadores del Instituto de Vivienda del Distrito Federal – ASTINVI. México
Investigación y Diálogo para la Autogestión Social, Asociación Civil feminista de Oaxaca, México.
Margarita Estrada Iguíniz , CIESAS-CDMX
Melania Hernández, México
Leticia Padilla Ciudad Juárez México
Mary Carmen Larralde Hurtado, Secretaría de Genero del Sindicato de la UNAM – STUNAM
Graciela Delgado de Ciudad Juárez
Carolina Robledo Silvestre , Catedrática Conacyt Ciesas Ciudad de México
Adriana Zárate Escobar, FLACSO, México
Dra. Rosalva Aída Hernández Castillo
Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, México DF
Ana Silvia Monzón, socióloga feminista
Xochitl Morales Alcantar
Sandra Iventh González, docente UNAM
María Vázquez.
Ana María Cerón Cáceres - Colombia/México
Diana Rodríguez Vértiz estudiante de posgrado, UNAM, México
Sara Lua González Forster
Libertad García Sanabria
Wendolin Arenas Morales
Gabriela Huerta Tamayo
Alicia Hopkins Moreno
Lilian Balderas García
Noelia Correa García
Coordinadora Socialista Revolucionaria (CSR-México)
Movimiento al Socialismo – MAS
Dr. Rodrigo Castillo Aguilar, México
Espacio Feminista, Brasil
Caio Leonardo Bessa Rodrigues
Presidente da Comissão de Relações Institucionais e Governamentais
Ordem dos Advogados do Brasil - Seccional do Distrito Federal
Daniella Meggiolaro Paes de Azevedo
Fabiano Silva dos Santos, advogado, doutorando em direito pela PUC-SP.
Graziano, advogado, Vice Presidente da subcomissão de Direitos Humanos da OAB/SC
Thayná Jesuina França yaredy advogada
Vice presidente da comissão de igualdade racial da ordem dos advogados do Brasil
Gisele Cittadino - coordenadora e professora do Programa de Pós-graduação em Direto da PUC-Rio.
Assino Tayná
Ana Amélia Camargos
Professora PUC/SP e vice presidente da CDH da OAB/SP
Cheron Moretti, educadora, feminista de MMM y Comuna-Psol, Brasil
Tárzia Medeiros, feminista militante de la Marcha Mundial de Mujeres, miembra del ejecutivo nacional del PSOL en Brasil
Jacqueline Parmigiani - militante feminista, Antropóloga - executiva do PSOL Paraná
Comuna - corriente interna del PSOL, sección brasileña de la IV Internacional
Rosa María Marques - economista, professora da PUC/SP e militante do PSOL
Téssie Oliveira dos Reis - militante ecofeminista - Diretório Estadual do PSOL Ceará.
Maria da Consolação Rocha - professora, presidenta do Psol Minas
Ana Carolina Andrade - militante feminista e membra do Diretório Nacional do PSOL
Vanda Souto- feminista/ cientista social/ comuna/ Executiva do Psol/ CE
Anita Prosperi Queiroz - militante feminista y ecosocialista del PSOL Brasil
Tuanne Almeida de Souza - militante feminista e do Diretório Municipal de Vila Velha - ES
Sâmia Bomfim, Diputada Nacional de Psol en São Paulo / Brasil;
Fernanda Melchionna, Diputada Nacional de Psol en Rio Grande Sul / Brasil;
Luciana Genro, Diputada distrital de Psol en Rio Grande do Sul / Brasil.
Nathalie Drumond por la Direccion Nacional de PSOL.
Mujeres del Movimiento Izquierda Socialista.
Manuela M. M. Silveira, Universidade do Estado do Rio de Janeiro
Yonofui de Argentina
Frente de Trabajadoras de la Comunicación Chaco. FTCC. Argentina
Revista Amazonas
Plurales, Argentina
GT de Clacso Economía Feminista Emancipatoria Natalia Quiroga economista feminista UNGS Karina Bidaseca (UNSAM/UBA)
Melisa Sotelo Delfina Magnoni
Lilia Parisí, Argentina
Magali del Valle Marega, Argentina
Colectiva Actoras de Cambio, Guatemala
Asociación feminista La Cuerda
Colectiva de Mujeres Feministas de Izquierda
Mujeres con Valor construyendo un futuro mejor -MUVACOFUM -
Asociación de Mujeres de Peten Ixqik
Asamblea Feminista de Guatemala
Colectiva Agroecofeminista Casa Colibri/Rochoch Tz'unün
Patricia Castillo
Mirna Ramírez
Maya Alvarado
María José Rosales Solano
Diana García
Asamblea General de Trabajadores (AGT), Venezuela
Grupo LUCHAS: Esmely Marilú Coello; Nieves Tamaroni; Vilma Vivas; Zenaida Montero: Yajaira Coello; Rosalía Zingales. De San Cristóbal, Valencia, Pto. Ordáz y Caracas
Luz Palomino de Caracas, Venezuela
Colectivo Feminista Ecorazonar, Perú
Asociación Servicios Educativos Rurales (SER) - Peru
Rosa Montalvo Reinoso - Perú
Marcela López Villa, Colombia
Sandra Rátiva, Colombia
Centro de Estudios Regionales de Tarija ( CERDET ) - Bolivia
Briseida Barrantes/ Polo Ciudadano, Panamá.
Ana Harcha Cortés, Chile.
María Luisa Garita, Costa Rica.
Carmen Delcid , Misericordia Tejedora de Sueños.
Dra. Rosa Aurora Espinosa Gómez
Alison Frye, P rofesional de Salud Pública, EEUU
Cheryl Martens, EUA.
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