Absurdo, pero pasó. Lo que muchos amigos y amigas de este blog vaticinaban, sucedió. El presidente Uribe, en su inmensa terquedad, en su inmenso afán guerrerista, en su ínfimo dolor de Patria, terminó con la mediación de Piedad Córdoba y el presidente venezolano Hugo Chávez para la búsqueda de un acuerdo humanitario.
Todos los familiares de los secuestrados y todos quienes apostamos a la salida negociada a este añejo conflicto, teníamos las esperanzas puestas en esta mediación. Se abrieron caminos, se abrieron diálogos que, muy posiblemente, arrojarían la liberación de buena parte de los secuestrados.
En una decisión mezquina, unilateral, egoísta, el presidente Uribe terminó con la mediación y volvió a los familiares al desespero y a la incertidumbre.
Es difícil que lo haga, pero debemos exigirle que reconsidere su decisión. La opinión pública, las organizaciones, los familiares de secuestrados, la comunidad internacional tiene que hacerle ver a este desalmado gobernante que cometió un grave error al terminar con los oficios de Chávez y Piedad.
Que los desalmados de las Farc entiendan, también, que ganarían terreno y credibilidad al entregar, pese al rompimiento de la mediación, las pruebas de superviviencia que habían prometido. No jueguen más con el dolor de los familiares, por favor.
Nodo-caracol-bitácora virtual de cambalache chorero y otros chunches, abajo y a la izquierda.
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22 de noviembre de 2007
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