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15 de octubre de 2019

MIRADA ANTROPOLÓGICA | La defensa de las tierras.

Por: Rodrigo Llanes Salazar / Diario de Yucatán.

Foto: Rodrigo Díaz Guzmán / La Jornada Maya.

Junto al despojo de tierras ejidales de los pueblos Yucatán ha surgido también un proceso de defensa de las tierras, el territorio y los recursos naturales de la región.

El pasado sábado 12 de octubre se celebró en la comunidad de Ixil el “Foro por la defensa, recuperación y conservación del territorio maya”. En el documento de invitación al evento se plantea que “las comunidades de la Península de Yucatán estamos siendo arrasadas por megaproyectos inmobiliarios, fotovoltaicos, eólicos, turísticos, de granjas porcícolas y de soya transgénica”.

Asimismo, en la invitación se relata que el ejido de Ixil “estuvo a punto de desaparecer como consecuencia de actos fraudulentos llevados al cabo por especuladores de tierras coludidos con funcionarios públicos, que estuvieron a punto de transformar nuestras tierras ejidales en propiedad privada para entregarlas a los megaproyectos”, particularmente para la construcción de dos parques eólicos.

Gracias al acompañamiento de la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch Xíinbal, la Red de Resistencia y Rebeldía Jo’, Yansa y la Articulación Yucatán, el ejido de Ixil logró recuperar sus tierras. Sin embargo, como reconocen ejidatarios y pobladores de Ixil, el territorio de su pueblo sigue sufriendo amenazas de despojo, particularmente el sitio conocido como “Las Trincheras”, que se ubica al norte del ejido. Legalmente reconocidas como tierras nacionales, Las Trincheras están siendo invadidas por personas externas a la comunidad.

Por estas razones, el ejido de Ixil y las organizaciones que lo acompañan han comenzado a discutir la posibilidad de cambiar su régimen legal de ejido a bienes comunales o comunidad agraria.

Como se explica en el folleto “El régimen de Bienes comunales: una herramienta para la recuperación, defensa y conservación del territorio ancestral de Ixil y otras comunidades mayas”, distribuido en el foro, los Bienes comunales “son los núcleos agrarios que conservaron sus tierras desde épocas coloniales cuyas tierras fueron restituidas, reconocidas o confirmadas por la legislación agraria”.

En teoría, los ejidos fueron creados por medio de la dotación de tierras a un grupo de campesinos por el Estado, mientras que los bienes comunales o comunidades agrarias son aquellas comunidades que lograron demostrar por medio de algún título de propiedad —como los títulos virreinales— que han poseído las tierras desde tiempo atrás, o bien, que fueron desposeídas de sus tierras y que, por tanto, éstas deben ser restituidas.

El folleto antes citado, elaborado por Sergio Oceransky, de Yansa, con aportes de la antropóloga Gabriela Torres-Mazuera y la abogada Claudia Gómez, explica que en el caso de Yucatán, las comunidades mayas no recibieron títulos colectivos de propiedad en la época de la Corona Española, por lo que, después de la Revolución Mexicana y la promulgación de la Constitución 1917, las comunidades mayas no pudieron demostrar que habían sido despojadas de sus tierras. Entonces, fueron reconocidas legalmente como ejidos (con dos excepciones, en Progreso y Ticul).

Sin embargo, como han documentado varios estudios, actualmente la figura legal del ejido es insuficiente para proteger las tierras de las comunidades indígenas. Gracias a los cambios a la Ley Agraria, muchas personas externas a los ejidos pueden ser reconocidas como ejidatarios y comprar legal o ilegalmente tierras ejidales que han sido parceladas. A diferencia de las tierras ejidales, las tierras de las comunidades agrarias no pueden ser vendidas.

La Ley Agraria dispone en su Artículo 103 que los ejidos pueden decidir adoptar el régimen de comunidad agraria.

De acuerdo con ejidatarios de Ixil y las organizaciones que los acompañan, el reconocimiento de Ixil como bienes comunales o comunidad agraria permitiría detener el despojo de sus tierras y protegerlas para las generaciones futuras, pero también demandar al gobierno la restitución del territorio donde están Las Trincheras y dar, ahora sí, certidumbre jurídica a los campesinos.

El reconocimiento como comunidad agraria “les blindaría mucho más de posibles despojos futuros”, me comenta Oceransky. Los ejidatarios de Ixil tienen “una base legal sólida para solicitar la restitución de sus tierras. La comunidad lleva años cuidando las tierras, hacen un uso de baja intensidad, sustentable, y hay una identificación con Las Trincheras”, señala.

Cuando ejidatarios de Ixil y las organizaciones comenzaron a discutir la posibilidad del cambio al régimen de bienes comunales, decidieron organizar el foro del 12 de octubre, al que invitaron a varias autoridades federales y estatales, entre ellas al titular de la Procuraduría Agraria, Luis Hernández Palacios, y al titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano del gobierno federal, Román Meyer.

Es importante destacar que algunos medios de comunicación han informado de manera errónea que el foro fue organizado por el gobierno, cuando en realidad fue convocado y organizado por el comisariado ejidal de Ixil, como consta en las cartas de invitación que el comisariado ejidal envió a las distintas autoridades federales.

De acuerdo con Oceransky, cuando los empresarios interesados en las tierras de Ixil se enteraron del foro, comenzaron a ejercer más presión sobre los ejidatarios de Ixil.

De acuerdo con dos panelistas que participaron en el foro, al evento asistieron varios ejidatarios de Chocholá, Chablekal, Tecoh, Seyé, entre otros, que recibieron 200 pesos de empresarios para que fueran a denunciar de corrupción al Procurador Agrario.

Fue un intento de boicot, me comenta Oceransky, en el que los empresarios emplearon las tácticas de manipulación de siempre, tratando a los ejidatarios como ganado. Sin embargo, me comenta, cuando los ejidatarios que recibieron pagos para reventar el evento escucharon los mensajes del foro, los recibieron con aplausos.

Lamentablemente, la mayoría de los medios de comunicación que cubrieron el evento solo informaron —con errores— sobre esta parte del evento. En la segunda parte del foro se realizaron mesas de trabajo con las autoridades federales, en las que ejidatarios pudieron exponer los problemas de despojo que han sufrido de empresarios y visitadores agrarios. De acuerdo con participantes del Foro, el evento tuvo dos logros importantes.

El primero es que en el Foro participaron representantes de más de 50 ejidos y de tres frentes organizativos en defensa de las tierras de Yucatán, Campeche y Quintana Roo. El segundo es que Luis Hernández, el Procurador Agrario, hizo tres compromisos importantes: 1) que todas las asambleas ejidales en las que se realicen cambios en el destino de tierras requerirán su visto bueno (de modo que se vigilaría que no se lleven al cabo compra-ventas ilegales de tierras); 2) que en 15 días enviaría un equipo jurídico para dar seguimiento a los conflictos por tierras ejidales en Yucatán, y 3) que las denuncias en concreto contra funcionarios de la Procuraduría Agraria se integrarán en expedientes frente al órgano interno de control.

México es parte de la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial. Las disposiciones de esta Convención son obligatorias para el Estado Mexicano.

Recientemente, el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, el órgano que se encarga de monitorear el cumplimiento de la Convención, dio a conocer sus observaciones finales sobre los informes que presentó México sobre el cumplimiento de la Convención. Entre estas observaciones se señala que “el Estado no cuenta con mecanismos adecuados para la protección, preservación, reclamación y restitución de las tierras, territorios y recursos tradicionalmente ocupados por pueblos indígenas”. Por tanto, el Comité recomienda al Estado mexicano “establecer un mecanismo adecuado y eficaz, en coordinación con las autoridades judiciales, agrarias y otras instituciones relevantes, que permita la reclamación y restitución de tierras y territorios ancestrales, asegurando que cuente con los recursos humanos, técnicos y financieros adecuados”.

El Estado mexicano tiene que cumplir con la recomendación internacional anterior. Pero la historia nos enseña que las presiones desde afuera no son suficientes si no hay presión al interior de los Estados.

Y, por lo menos en Yucatán, las comunidades y ejidos ya se están organizando para hacer efectiva la protección de sus tierras, territorios y recursos.

(Agradezco a Gabriela Torres-Mazuera, Claudia Gómez, Ivet Reyes y Sergio Oceransky sus aportaciones para este artículo).

Ixil, trinchera para la defensa, recuperación y conservación del territorio maya.

Por: Geocomunes / Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch' Xíinbal.

GeoComunes: geografía colaborativa en defensa de los bienes comunes, en el contexto del foro “Ixil, trinchera maya para la defensa, recuperación y conservación” que se realizó el pasado 12 de octubre en la comunidad de Ixil (Yucatán), compartimos los siguientes mapas y textos, fruto de un trabajo colaborativo entre la comunidad y los ejidatarios de Ixil, junto con distintas organizaciones (Red de Resistencia y Rebeldía Jo’, Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíimbal, Articulación Yucatán, Yansa y GeoComunes).
 

Esos mapas y textos tienen por objetivo evidenciar el proceso de privatización y despojo de tierras colectivas que se ha dado desde muchos años en la península para permitir el avance de un conjunto de megaproyectos (inmobiliarios, turísticos, energéticos, agoindustriales, etc.). La digna lucha de Ixil para recuperar sus tierras colectivas y visibilizar estos procesos de despojo representa una trinchera para la defensa de los bienes comunes en la península de Yucatán.



Los pasos compartidos del ejido de Ixil por la Asamblea de defensores del Territorio Maya Múuch' Xíinbal.

Por: Asamblea de Defensores del Territorio Maya, Múuch’ Xíinbal.

Asistimos a una primera reunión en el municipio de Ixil hace casi dos años por invitación de algunos ejidatarios desesperados que contaron su historia a algunas organizaciones presentes. Un personaje llamado Alejandro Escoffie Gamboa había abusado de su confianza, les prometió ayudarlos en las gestiones inherentes del ejido ante las diferentes instancias oficiales. Como abogado, según dijo, puede facilitar todos los trámites necesarios en beneficio del ejido. La única condición es que lo nombraran, en una asamblea ejidal, como el representante legal; se le otorgó finalmente un nombramiento que usó para transformar la propiedad ejidal en propiedad individual bajo muchas irregularidades y actos de corrupción que le facilitaron avanzar en su propósito.


La Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíinbal (AMX) se ha acompañado desde su origen con tres organizaciones, que son la Red de Resistencia y Rebeldía Jo’, Yansa y Articulación Yucatán, con quienes llegamos a Ixil y decidimos ofrecer a la comunidad nuestra ayuda para la recuperación de sus tierras, y ellos nos aceptaron para transitar este camino de lucha. Bajo la premisa y compromiso mutuo de “ni vendemos ni rentamos la tierra” y “si hay beneficios que sea para la comunidad”; nuestra estrategia empezó con estudiar el caso con toda la documentación existente y gestionar la recuperación del que hacía falta, denunciar la negligencia y corrupción de las autoridades, visibilizar el problema del pueblo, construir junto con ellos un plan de vida mediante una serie de talleres que les permita tener la información que necesitan, convocar a una asamblea para revertir los acuerdos anteriores que ha servido al “coyote” para despojarlos de su territorio, sensibilizarlos para la conservación, protección y trabajo de la tierra y recuperar su cultura y lengua maya que se pierde vertiginosamente.


Estas acciones tuvieron que enfrentarse en todo momento a los ataques de un puñado de ejidatarios comprometidos con el coyote Escoffie Gamboa. Las asambleas informativas que el comisario convoca son siempre atacadas por este pequeño grupo que, según se dice por la mayoría de la comunidad, reciben mucho dinero a cambio de frenar la recuperación del territorio.



La última estrategia que nos surgió para blindar mejor la tierra maya de Ixil es, de acuerdo con la ley vigente, transformar la propiedad ejidal en una propiedad comunal: esta medida les permitiría recuperar toda la tierra que históricamente como pueblo maya les corresponde. Hemos estado reflexionando en torno a esta medida para que a toda la comunidad le quede muy en claro los beneficios que esto significa y como asamblea tomen una decisión al respecto. Esta estrategia ha asustado mucho a los coyotes porque saben que si esto se concreta ya no tendrían mayor posibilidad de robar la tierra maya de Ixil. Entonces arreciaron sus ataques mediante la distribución de panfletos sin firma que distribuyen por medio de su grupo de choque que se convierten en guardias blancas.


Las gestiones que hemos llevado al cabo ante las autoridades derivó en que el encargado de la Procuraduría Agraria (PA) en Yucatán llegara a la comisaría ejidal algunas veces para explicar en persona los derechos que tiene cada ejidatario y a exhortarles a no vender la tierra y menos dejarla en manos de los especuladores.



En este contexto la comisaría ejidal de Ixil propuso convocar a todos los ejidos que padecen los mismos problemas de despojo territorial, a un foro para el doce de octubre de este año, en virtud de la fecha histórica, para discutir y acordar temas de defensa del territorio, cultura y lengua maya. Invitaron al procurador agrario para exponer su punto de vista entre los diferentes ponentes que serían ejidatarios de otras comunidades.


Como AMX y RRRJ pensamos y les manifestamos a los compañeros de la mesa directiva del ejido que esto puede mal interpretarse en muchos sentidos. Primero: que al estar un funcionario de este nivel en este foro los medios de comunicación y el mismo gobierno se apropiarían de los logros de la lucha del ejido y aparecerían como el benefactor según su propaganda política; también puede suceder que la presencia del procurador sea aprovechada por el grupo de choque de Escoffie para generar violencia. Los compañeros dijeron que están dispuestos a correr los riesgos. Nosotros como AMX tenemos el compromiso de correr sus riesgos juntos, pero dando cuenta a la sociedad de lo que está sucediendo para que esté muy claro el camino de cada quien y en qué momento se camina juntos y en qué momento se asume una encrucijada.


Creemos que el foro fue violentado primeramente por las notas de la prensa. No sabemos en qué evento estuvieron pero usaron imágenes que no corresponden al foro de Ixil; los fanáticos de Escoffié hicieron su número, es todo lo que pudieron hacer, en realidad nada. Y si lograron algo fue colocarse una soga al cuello y solo esperan que alguien les patee la silla. La comunidad de Ixil nos parece que ha ganado mucho, está mucho más fortalecido después de este foro. Fue anfitrión y creador de un espacio legítimo de demandas auténticas de muchos ejidos que pudieron usar su propia voz para manifestar con firmeza su sentida demanda de justicia. Es hoy un pueblo maya escuchado, visibilizado y ovacionado nacional e internacionalmente por defender su trinchera, su territorio, su cultura y lengua maya. Es un pueblo que está acumulando una experiencia de lucha con base en la dignidad del pueblo maya que ha defendido nuestro abuelo Cecilio Chi.

10 de octubre de 2019

Foro por la defensa, recuperación y conservación del territorio maya: Ixil, trinchera maya / Múuch' maya t'aan: Ixil, u kootil maya k'atun.


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