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14 de octubre de 2019

Denuncia La 72 nueva amenaza armada e incumplimiento de medidas cautelares.

Por: Sistema Integral de Información en Derechos Humanos.

Ciudad de México, 11 de octubre de 2019. La 72, Hogar-refugio para personas migrantes -ubicada en Tenosique, Tabasco-, denunció el hostigamiento y amenazas por parte de personas armadas el día de ayer sin que intervinieran los agentes policiales estatales encargados de su resguardo ni los municipales que se encontraban en el lugar.

Las y los defensores de los migrantes relataron que por la noche se presentaron personas armadas en vehículos preguntando por una persona que presuntamente se encontraba en el albergue; apuntaron a las personas que resguardan la entrada del lugar y amenazaron con volver. Aunque las medidas cautelares con las que cuenta el albergue obligan a que una patrulla de la policía estatal de Tabasco dé seguridad por las noches, no se encontraba, y un agente municipal que estaba no intervino mientras sucedía el incidente de seguridad.

El incidente ocurrió justo cuando el albergue se preparaba para hacer pública una denuncia de inacción de las autoridades frente al secuestro de personas migrantes. De acuerdo con lo documentado por La 72, desde mediados de julio hasta septiembre de 2019, hay un alarmante incremento en el número de secuestros y privaciones ilegales de la libertad en Tenosique y sus comunidades.

“Constatamos al menos 36 personas migrantes que sufrieron secuestro /privación ilegal de la libertad en 7 episodios diferentes. La gran mayoría de los casos sucedieron pasado el ejido Guadalupe Victoria, aproximadamente 7 kilómetros a la entrada de Tenosique. Otro de los puntos conflictivos se localiza en las vías del tren, entre la salida de Tenosique y el puente de Boca del Cerro. En cinco de los casos mencionados se han presentado las denuncias correspondientes ante la Fiscalía Especializada en Atención a Migrantes en Tenosique. En uno de los casos se acudió a la Fiscalía de Alto Impacto de Combate al Secuestro de Villahermosa, cuando una de las víctimas consiguió escapar, mientras sus compañeros seguían privados de la libertad”, abundaron.

Las y los defensores señalaron que a pesar de múltiples elementos que señalan a una misma banda de crimen organizado, que emplea armas de fuego y una gran violencia para conseguir el pago de rescate, y contando la Fiscalía con pruebas de pagos de rescate donde repetidamente aparecen los nombres de las mismas personas que retiran los envíos, no se ha hecho nada contra los criminales.

“Denunciamos la ineficacia y la negligencia de la Fiscalía General del Estado y de su Fiscalía Especializada en Atención a Migrantes de Tenosique, y la incapacidad de su Policía Ministerial para realizar investigaciones rápidas y eficaces, acorde a la gravedad de los delitos cometidos. La Lic. Sara Cabrales, titular de la Fiscalía de Migrantes, trató de clasificar una de las carpetas de investigación mencionadas antes como robo en lugar de privación ilegal de la libertad. La Fiscal y una de sus auxiliares han sido señaladas en reiteradas ocasiones por personas migrantes por solicitar cantidades económicas para iniciar o acelerar denuncias, y para entregar copias de denuncias sin ningún recibo como comprobante”, denunciaron.

11 de septiembre de 2019

‘Liberté’, demandan migrantes de África y Haití.

Texto y fotos: Ángeles Mariscal / Pie de Página.

Migrantes provenientes de África y Haití han permanecido (...) semanas afuera de la estación migratoria Siglo XXI en una protesta pacífica para exigir libre tránsito y oficios de salida para poder llegar a Estados Unidos. Han resistido cuatro intentos de desalojo por parte de autoridades mexicanas
TAPACHULA, CHIAPAS. Son más de 7 mil migrantes de África y Haití que han entrado a México, en su ruta hacia Estados Unidos, un viaje que a algunos les ha llevado más de dos meses. Al llegar a la frontera sur de este país encontraron un muro de contención compuesto por un aparato burocrático que intenta inmovilizarlos; y cuerpos de seguridad militarizada, antes impensables.  

Para el Consejo Ciudadano del Instituto Nacional de Migración (INM), centros humanitarios y comités de las Naciones Unidas, lo que enfrenta en México este grupo de migrantes es una emergencia humanitaria con componentes de violencia institucionalizada y discriminación racial.

***

Con botes, cubetas, trozos de madera y algunas piedras, los migrantes improvisaron instrumentos musicales, a los que sumaron sus propios cuerpos, elásticos, armoniosos y rítmicos, con los que realizaron danzas, a veces frenéticas, a veces melancólicas.

El escenario no era un teatro, tampoco una plaza ni un centro ceremonial. Es la Estación Migratoria Siglo XXI, ubicada en la ciudad fronteriza llamada Tapachula. El público, decenas de agentes migratorios, policías antimotines y militares que componen la Guardia Nacional.

Danzas y cánticos es su forma de protesta pacífica para exigir el libre tránsito por México. Son africanos y haitianos quienes componen este nuevo rostro de la migración que transita por México, y que encontró un país-frontera, contradictorio en su esencia y sus principios, contradictorio en sus dichos y su práctica.

“Free the migrants. We are here to transit. Not asutum in Mexico”, “Libérennos, Africa llora”, “Liberez nous l´Afrique pleure”, señalan las pancartas que colocaron en las vallas con las que autoridades intentan contenerlos. 

Jean Lamartine es uno de las 3 mil 712 personas migrantes de África que llegaron a México en el primer semestre de 2019, una tercera parte de ellos menores de edad, algunos recién nacidos. Él arribó en abril, cuando ya sus connacionales habían montado un campamento afuera de la Estación Migratoria Siglo XXI. En ese momento esperaban “entregarse” a las autoridades migratorias para iniciar procesos de solicitudes de refugio, visas humanitarias, o lo que se conoce como oficios de salida.

Pasó una semana, dos, tres y el tiempo se hizo eterno bajo un sol de casi 40 grados y trámites burocráticos imposibles al que se acumularon las solicitudes de 2 mil 413 haitianos entraron a México en el primer semestre del año. 
El lugar se fue convirtiendo en un campo de refugio al que las autoridades mexicanas salieron al paso con la promesa de atenderlos de manera más ágil, si a cambio se trasladaban a una extensión de la estación migratoria que en ese momento llamaron “albergue”.

Sin alimentos, sin agua suficiente, sin siquiera un lugar donde taparse del sol, en el mes de mayo aceptaron trasladarse al “albergue” ubicado en las galeras que componen las instalaciones de la Feria Mesoamericana. En los hechos, a cambio de un poco de alimento y una colchoneta para colocar en el piso, fueron recluidos en una especie de campo de refugiados.  

De ese lugar salían cada día de entre 10 y 20 personas para realizar los tramites “de regulación migratoria”. El tiempo de volvió nuevamente eterno, y Lamartine y más de mil migrantes africanos y haitianos tuvieron que amotinarse para lograr que les abrieran las puertas, apenas en julio pasado. 
Al salir encontraron que a los agentes migratorios y policías, se sumaron cientos de militares que les fueron cerrando el paso. Mientras algunos buscaron albergarse en cuartos de paredes corroídas, en patios de casas, o en calles públicas, otros decidieron nuevamente instalarse afuera de la Estación Migratoria.

En este lugar han permanecido desde hace dos semanas, realizando danzas y cánticos como forma de protesta pacífica.  Han enfrentado cuatro intentos de desalojo, el más violento ocurrió la mañana del martes 27 de agosto, cuando policías federales les lanzaron gases lacrimógenos, y elementos de la Guardia Nacional los sacaban de la zona cercana a la estación.

“Non violence, non violence”, han repetido en cada intento de desalojo, mientras levantan las manos. “Lárguense, lárguense a sus países” se alcanza a escuchar las voces de los uniformados. “Raciste, raciste, raciste”, responden algunas mujeres que aún con la diferencia de idiomas alcanzan a distinguir la discriminación de las palabras de quienes les impelen a dejar el lugar.

Empujones, gritos, cánticos; niños, hombres y mujeres cada vez más delgados. Las semanas ya suman meses solicitando libre tránsito, oficios de salida que les permitan llegar a la frontera con Estados Unidos.

No han obtenido una respuesta positiva porque el gobierno de Estado Unidos mantiene la exigencia al gobierno mexicano de contener a los migrantes en esta frontera sur.
Sobre esta situación se han pronunciado diversas organizaciones. El Consejo Ciudadano del mismo Instituto Nacional de Migración (INM) consideró que es una “emergencia humanitaria” la que viven migrantes de África y Haití. El organismo sostuvo que es urgente que autoridades definan mecanismos de atención humanitaria y posible regularización. Y, sobre todo, que es inaceptable el papel que los cuerpos de seguridad están teniendo en estos procesos en donde “hemos visto un uso desproporcionado de la fuerza contra personas migrantes”.

Días antes del más reciente intento de desalojo, el Comité Contra la Discriminación Racial de la ONU había solicitado retirar a la Guardia Nacional de las operaciones migratorias. Y había señalado la necesidad de que se llevaran a cabo investigaciones exhaustivas de todos los actos de discriminación cometidos, y por el uso excesivo de la fuerza cometidos contra migrantes. El Comité de la ONU recordó al gobierno mexicano que debe garantizar el respeto a los derechos de las personas migrantes, entre ellas el principio de no devolución.

Para salir al paso, la delegada en Chiapas del INM, Yadira de los Santos, salió por primera vez a hablar con los migrantes, y les dijo que iban a ser atendidos, pero en oficinas alternas, y uno por uno.
Los africanos anunciaron este jueves la creación de una asamblea de migrantes de ese continente. En una conferencia de prensa que dieron en el centro de derechos humanos Fray Matías de Córdova, explicaron que tuvieron que huir y abandonar sus países de origen como única vía posible para sobrevivir. Con ayuda de un traductor, porque la mayoría no hablan español, explicaron que son personas desplazadas forzadamente y con necesidades de protección internacional, y que desde que dejaron sus países su vida ha sido una huida permanente, en medio, dicen, de la desesperación, desesperanza, miedo, desmoralización, soledad y abandono. 

Lamartine, su esposa y cuatro hijos se han sumado cada día a las protestas. “No México, no. ¡Liberté, liberté!”, gritan en su décimo día de protesta, cuando recorren las calles de Tapachula. Al regresar al cuarto que rentan, cansados, ella saca una olla y en un resquicio de la calle, coloca unos leños para cocer un poco de arroz que les regalaron. Arroz y un poco de agua hervida es su alimento de este día.

16 de agosto de 2019

Sonata para violín en sol menor: DINERO.

“… la más bella de las artimañas del diablo es persuadirnos de que no existe!”
Charles Baudelaire en «Le joueur généreux».

I.- EL OCTAVO PASAJERO.

En ninguna parte, y en todas. Un tren adormecido se arrulla con su propio ronroneo. No viene ni va a ninguna parte. O no importa. A bordo, una población de grises, vivos de tan muertos, se adormece. En el último vagón, 7 pasajeros solitarios, miserables sus vidas y sus ropas, se aburren y desesperan en sus asientos.

Uno dice: “daría lo que fuera por cambiar mi suerte”. La frase es una especie de idioma universal y los 6 restantes asienten en silencio. El largo y maltrecho tren entra entonces en un túnel, que mata los grises y agranda las sombras. La puerta se abre e ingresa un octavo pasajero, con su vestimenta gritando “no soy de aquí”, y se sienta sin decir palabra. El túnel alarga la oscuridad.

Algo como un trueno, una rama seca quebrada sin que una tormenta la venza. Unos ojos llameantes aparecen en la oscuridad. Habla la mirada de fuego: “Creo que no necesito presentarme. Cada uno de ustedes me ha invocado con o sin palabras, y a su llamado respondo. Su alma por un deseo. Pongan el precio”.

Uno elige la salud, no enfermarse nunca. Satán responde: “concedido”, recoge el alma del saludable y la pone en su saquillo.

Otro opta por la sabiduría, conocerlo todo. El diablo musita: “concedido”, toma el alma del sabio y la coloca en su bolsa.

El tercero escoge la belleza, ser admirado. El rey del averno dice: “concedido”. Y el alma del hermoso se acomoda en la alforja.

El cuarto prefiere el Poder, mandar y ser obedecido. Lucifer suspira: “concedido”. Y el alma del jefe es una más en su chaqueta.

El quinto señala: “los placeres”, despertar la pasión con la sola voluntad. El demonio sonríe complacido: “concedido”. Y el alma de hedonista se une a las demás en el oscuro gabán.

El sexto se yergue y elige la fama, ser reconocido y aclamado por todos. Satanás no hace ningún gesto cuando declara: “concedido”. Y el alma del famoso es una más entre las otras prisioneras.

El séptimo casi canta cuando dice: “el amor”. El Maligno suelta una carcajada mientras deletrea “c-o-n-c-e-d-i-d-o”. y el alma del amante queda al fondo del saco.

El ángel caído mira impaciente al octavo pasajero que nada dice y sólo garabatea en una libreta. Luzbel endulza la voz cuando pregunta: “¿Y cuál es tu deseo? Cualquiera te será otorgado a cambio sólo de tu alma pasajera”.

El octavo pasajero se pone de pie y suelta en un murmullo: “Soy Dinero, compro las 7 almas de los infelices que en ti creyeron, y te compro a ti, para que me sirvas y obedezcas”.

Y “el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero” (Ap 12, 9), sonrió taimado y sentenció, antes de meterse él mismo en la bolsa de las almas vendidas:

“Sea pues, señor Dinero. Pero en tu esencia misma está tu perdición y tu bonanza hoy, será desgracia mañana”.

Dinero tomó la bolsa y salió él del último vagón y el tren del túnel.

Detrás de ellos la oscuridad se alargó hasta conquistar al día…

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II.- LA CRISIS Y LAS RESPONSABILIDADES.

“Cuando haya una crisis, compra barato y espera a que pase para vender caro.
Si no hay una crisis, provócala con una guerra. Para salir de la crisis, haz otra guerra. La guerra, como no dijo Clausewitz, es la autopista para entrar y salir de las crisis por otros medios –incluyendo los nucleares-.”
Don Durito de La Lacandona. Escarabajo y Doctor en Economía Selvática.

Si la mayor de las artimañas del diablo es persuadir de que no existe, uno de los cimientos del sistema capitalista es convencer de que el dinero todo lo puede. Y el dinero es el amo y señor de los gobiernos. En el dinero basan su proyecto de pasar a la historia como grandes transformadores. Pero…

Bueno, yo iba a tratar de explicarle que se viene una crisis económica mundial, pero, además de que no sé mucho de economía política, parece que la realidad lo está haciendo y lo hará con mejores argumentos y de forma más pedagógica. Aún así, hay que tomar en cuenta que falta lo que falta.

Y, también, hay que señalar que lo que viene no es su culpa de este gobierno, ni de los pasados. Lo que se conoce como gobierno mexicano, tiene como única responsabilidad, el creer y hacer creer que tienen alguna forma ya no digamos de detenerla, tampoco de paliarla.

Las “malas decisiones”, que un sector de la derecha des-ilustrada, achaca al gobierno de la 4T (la cantaleta de la cancelación del aeropuerto en Texcoco, es la constante), no tienen nada que ver con lo que se viene. La consigna subyacente de ese fragmento de la derecha realmente existente, que se siente despechado y engañado, sería: “estaríamos mejor sin López Obrador”, y suena, además de poco original, falsa.

Cualquiera que hubiera quedado (Meade, Anaya, el Bronco o Miss Xerox) se hubiera tenido que enfrentar a ese “entorno mundial adverso” (así dicen los Think Tanks del gran capital) y salir derrotado y buscando culpables. Y todos hubieran hecho y estarían haciendo lo que hace el gobierno actual: mentir y maquillar.

Claro, hablo desde y de los pueblos originarios. Aunque estoy seguro que otros sectores podrán decir si se han visto beneficiados, o no, con la política económica del supremo. Por no hablar de su política social y el renegado fracaso del combate a la delincuencia.

Es necesario entender que el desagrado que se manifiesta en ese tramo de la derecha, es ampliamente compensado por el sector restante (que es el mayoritario). Por no hablar ya del gran capital, que está más que encantado y satisfecho con las medidas que abonarán el estallido y escalada de la crisis que viene.

Imagino que esto les molestará más que si señalamos que son lo mismo, pero, el balance hasta ahora, es que hubiera dado lo mismo que quedara uno u otro u otra:

Hubieran iniciado festejándose a sí mismos; hubieran declarado solemnemente que un nuevo ciclo de esperanza, trabajo y bonanza iniciaba para el territorio que se encuentra al sur del Río Bravo y al occidente de Guatemala y Belice: hubieran repartido las mismas limosnas aunque con otro nombre; se habrían desdicho de no pocas cosas que hubieran prometido en campaña; hubieran achacado al rencor y la envidia, las críticas que se les hicieran; hubieran hecho llamados a la unidad y al patrioterismo, se hubieran postrado igual ante los designios, bravatas e insultos del capataz que, en el norte revuelto y brutal, babea; y habrían adjudicado sus errores al “entorno internacional adverso”.

Todos, como el actual supremo, basarían su plan de gobierno en el dinero. Sus discrepancias están en que el supremo piensa que con lo del ficticio “combate a la corrupción”, basta y sobra hasta para colgarse medallas de otros, otras, otroas. “Pero la 4T no roba”, alegarán. Pero aún ahí, para todos esos amantes de los matices, hay niveles, como leerá usted más adelante, en otro texto… si es que llega a publicarse.

Voy a señalar algunos hechos sobre lo que no son posibles esos “matices” que se señalan. Hechos que demandan una posición clara. No recurro a las redes y sus “fake news”, ni a las columnas pro y contra (a cual más de lamentable) en prensa; tampoco a la prensa tildada de “fifí” (tuve que eliminar como fuente al semanario Proceso al que, de un eructo del supremo, se le borró toda una historia de labor e investigación periodística difícil de igualar por otro medio). Así que me he circunscrito a las declaraciones y hechos reportados en las páginas electrónicas gubernamentales (mañaneras y templetes incluidos), y a lo reportado en la prensa “que sí apoya”.

Además, claro, de la investigación “in situ”, en el terreno en el que nos movemos: el Chiapas rural. Usted puede desconfiar, y con razón, de lo que a esa parte se refiere. Puede ser que todo no sea sino un invento para sabotear al supremo. Dude, sí. Y si quiere salir de dudas puede recurrir a dos cosas: investigar si lo que decimos es cierto o esperar a lo que va a pasar. La desventaja de la primera opción es que el periodismo que investigue la veracidad o falsedad de lo que leerá a continuación, pasará a las filas de los conservadores (aunque “matice” y no refleje la realidad brutal de lo que acá pasa). La segunda, es esperar a que el tiempo nos dé la razón o nos desmienta; pues, mire, aquí entre nosotros, nosotras, nosotroas, la verdad es que “tiempo” es una de las cosas que no tienen allá arriba. Pero, en fin, siéntase usted en la libertad de desconfiar de la realidad de acá, ¿pero desconfiar de la realidad que usted vive y padece, no le parece suicida?

Hechos:

.- El tono festivo del supremo en sus reuniones con los representantes del poder económico de México y del Mundo. Y el tono irritado e intolerante cuando recibe reclamos o demandas de la gente común, sobre todo cuando es gente del campo. Ok, matice… pero la realidad le va a contradecir a diario. En el caso de los señores del dinero, es un cortejo que raya en lo obsceno, y que no se traduce en el respaldo real que se busca con ello. En el caso de los comunes, se entiende que el supremo “no paga para que le peguen”.

.- La imposición de las filias y fobias propias de un tirano. Mire, yo lo entiendo, cada quien tiene sus querencias y sus des-querencias, ni hablar, pero nada da derecho, a nadie, de imponérselas a la demás gente. Y cuando el supremo dice que tal y cual son unos tales por cuales, pues eso sí calienta, como él suele decir, y, como lo ha demostrado el legislativo y el asesinato de Samir Flores, el deseo de agradar al supremo llega a crímenes y desfiguros. Sólo los tiranos buscan réplicas en sus gobernados, y así le va a esa nación.

.- El trato a migrantes. Mire, lo puede ver donde quiera y puede usted decirse para sí: “¡Horror!, ¿en qué país pasan esas cosas?” y pasa aquí, en este país que se llama “República Mexicana”. Y lo que sale en los medios “que sí apoyan”, no es ni una fracción de la pesadilla que se les ha impuesto a centroamericanos en la frontera sur. Sí, también a africanos, caribeños, asiáticos… y mexicanos. Dígame, ¿cómo se distingue una persona chiapaneca de una guatemalteca, hondureña o salvadoreña? ¿En que no tienen papeles? Vamos, pregunte usted en el INEGI o en el INE, cuántos mexicanos no tienen papeles en el sureste mexicano. ¿Que canten el himno nacional? Los agentes de migración no se lo saben y, al parecer, el supremo tampoco, por eso se pone de tapete del Trump. El otro que se quiere colar a la grande en 2024, el Marcelo Ebrard, dice que se está aplicando la ley, pero ninguna ley dice que “todas las personas que sean bajas de estatura, sean de tez oscura, no hablen español o lo hablen con acento, serán detenidas y demandadas de presentar documentos que acrediten su ciudadanía mexicana; las detenciones podrán ser realizadas por elementos militares, policíacos (incluidos agentes de tránsito) o de migración y no requerirán de traductor, defensoría de derechos humanos, o cualquier obstáculo que le impida al supremo cumplir con la cuota de detenciones comprometida con el amigo Donald Trump”. Ok, no le crea a la televisión mala, cheque la prensa “comprometida con la causa de la 4T”. ¿Ya? Ok, ahora trate de “matizar” esa pesadilla.

.- El modo y el tono servil y rastrero frente al gobierno norteamericano. De esto ya se hablará luego, pero, disculpe, no recuerdo a un gobierno federal que se haya portado, públicamente, tan indigno con un gobierno extranjero. ¿El supremo tiene el aval de una consulta a mano alzada en un lugar donde repartió apoyos? Bueno, si ése es su argumento para “matizar”, suerte.

.- La derrota del laicismo. Desde que el Salinas malo, Carlos Salinas de Gortari, en acuerdo con el alto clero católico, abrió las puertas para que la religión diera sus primeros pasos en asuntos de Estado, pasando por el hacerse pato de Zedillo, las genuflexiones de Vicente Fox, el mocho de Felipe Calderón y el uso mediático de Peña Nieto, la militancia religiosa del supremo actual es indefendible. Y es algo que, lo que queda de Nación, habrá de pagar muy caro… y no a los plazos cómodos de las tiendas Elektra.

.- El impulso y aceleración de los megaproyectos y la destrucción de territorios de los originarios. El argumento de que son obras ya avanzadas, no valió para Texcoco. El señalamiento y descalificación, por parte del supremo, de la oposición a la termoeléctrica en Morelos le costó la vida a nuestro compañero Samir Flores Soberanes. En términos de las páginas “rojas” o “policíacas” de la prensa eso se llama “poner a la víctima”. No importa qué digan y cómo quieran justificarse, cargarán con su muerte. Vaya pues, matice: el supremo no jaló el gatillo. Sí, Trump tampoco.

.- El aliento al individualismo y la confrontación con la comunidad. Con el argumento del “combate a la corrupción” se pretende que la entrega de apoyos (dinero, pues) a individuos es más efectiva. En primera, si es que hay corrupción en organizaciones campesinas, no gubernamentales, etc., se deben señalar quiénes, cuánto, dónde. La omisión es complicidad (si no, pregúntenle a la Robles). Si no tienen empacho en acusar desde el templete a medios y periodistas “porque mi pecho no es bodega”, entonces deben decir claramente, por ejemplo, “la dirección de la CIOAC –tienen que aclarar cuál de todas las CIOAC´s, la de asesinos o las otras-, se está transando tanto de paga. Ya, se acabó, que se queden con lo transado y borrón y cuenta nueva”; o “en la guardería tal que se ubica en tal lado, se están comiendo los cornflakes y bebiendo las Lalas que eran para los escuincles”; o “en la guardería tal reciben niños y niñas producto del pecado de la carne y la concupiscencia, y el Señor dijo que no yacerás sin firmar un pacto de no agresión y frialdad sensata (“matrimonio”, creo que le dicen)”.

Ahora que en el caso del campo, el problema no es sólo que se individualice la entrega. Ok, si los miembros del gabinete del campo, y asesores que lo acompañan, no tienen imaginación y sólo pueden optar entre la entrega a organizaciones gestoras o al individuo, se entiende, por algo están en el gobierno. Pero ¡elegir a un banco como vehículo de las bendiciones de la 4T!. Porque la “forma” que eligieron tiene como beneficiario directo al “coyote” o intermediario: Banco Azteca, del Grupo Elektra, en el caso del programa “Sembrando Vida”.

Las declaraciones del supremo son que se dan $5,000.00 (-cinco mil pesos m/n) a los campesinos que le entran a ese programa. Falso. Al campesino se le entregan máximo $4,500.00 (y en algunos casos sólo $ 4,000.00).

La razón, se dice, de que sólo se le entreguen $4,500 es que los otros $500 se van a un fondo de ahorro. El destino de ese fondo de ahorro es incierto. A los beneficiarios les dicen que son “para los viejitos”; o que son para luego comercializar la madera y las frutas. Veamos: el cedro y la caoba, tardan unos 30 años en ser “comerciables”, es decir, que vale la pena cortarlos y venderlos, pero el sexenio acaba dentro de 5 años. Si no me falla la aritmética, se necesitan 4 sexenios más para que, lo que se sembrará el año entrante (ahora están en la etapa de viveros), pueda ser comerciable. Se supone que durante los próximos 29 años, los beneficiarios recibirán cuatro mil quinientos pesos mensuales. Así que, o se asegura que el Bolsonaro-Macri-Moreno que ya acecha para relevar la administración de la tormenta, se comprometerá a mantener ese programa; o se trata de un programa transexenal que compromete el apoyo campesino a un partido político.

El asunto es que, en este movimiento de dineros, el banco retiene 500 pesos (y en algunos casos, mil pesos con el mismo argumento de que el campesino debe ahorrar) por cada “sembrador de vida”. La encargada por el supremo para eso, habla de hasta 230 mil “beneficiarios”. Eso serían 115 millones de pesos mensuales que tiene ese banco a su disposición.   Usted puede acudir a su economista de cabecera y preguntarle qué es lo que los bancos hacen con los ahorros de los cuentahabientes.

Ahora bien, en algunas sucursales de esa “desinteresada” y “filantrópica” institución que es Banco Azteca, se les dice a los campesinos que sólo les entregarán $4000, “para que aprendan a ahorrar”. Si dado fuera que todos los beneficiarios tienen el instinto de ahorrar (tan apreciado en la cultura del dinero), entonces serían 230 millones de pesos al mes, por 12 meses por 5 años a partir de octubre del presente. Pero digamos que no, y sólo son 115 millones al mes (mil 380 millones de pesos al año, 6,900 millones de pesos en lo que queda del sexenio que no es sexenio). Si al termino del sexenio y en las elecciones presidenciales y legislativas del 2024, dios no lo permita, no queda el mismo supremo o un equivalente del partido oficial, el “beneficiario” se convertirá en “perjudicado”: tendrá 2 hectáreas y media inútiles porque ya no tendrá la paga para remediar el haber perdido sus animales (se debe usar potrero), o su milpa (si se siembran los árboles en acahuales de “recambio”).

Además, el supremo (con la bendición de sus asesores “matizados”) está realizando una nueva “reforma agraria”, apalancado en la iniciada por Salinas el malo (CSG). La condición, en una comunidad ejidal, para que se otorgue el “Sembrando Lata”, es que los “derecheros” (los ejidatarios con derechos agrarios) le cedan a los “solicitantes” dos hectáreas de las que son su derecho. Esto quiere decir que la “nueva” reforma agraria 4T consiste en quitarle tierra a los que menos tienen, y “repartirla”. Por supuesto, además de que eso ha permitido una nueva forma de corrupción, se han dividido las comunidades partidistas hasta llegar a las familias, confrontando a los hijos (“solicitantes”) con los padres (“derecheros”), peleas que escalan hasta las amenazas de muerte.

En Los Altos de Chiapas, donde lo que hay son parajes y no se miden hectáreas sino “tareas”, la situación sería cómica si no fuera trágica. El campesino en esa situación, usa un mismo pedazo de tierra (“tarea”) para sembrar maíz, luego ahí el frijol, luego la verdura. Además de que casi nadie completa las 2 hectáreas, si siembran lo que la ideota del supremo pretende, su pequeño pedazo de tierra estará imposibilitado para subsistir durante 20 o 30 años. Claro, lo que importa es el dinero que mensualmente recibe ese campesino.

Hay más historias que, seguramente, usted no va a creer porque tiene mejores datos. Por ahora sólo le diré: la ecuación que señala “tanto dinero = tantas hectáreas sembradas” es una mentira. Los partidistas simulan la preparación del terreno, o “prestan” hectáreas cuando llega el delegado del supremo, o se “mochan” con el encargado: “tú pon ahí que sí estoy haciendo el vivero y que tengo las 2 hectáreas, yo te paso un tanto de los 4 mil 500”.

Y, aún así, cientos de comunidades rechazan el programa porque, dicen, textual, “no vamos a trabajar de peones del gobierno. La tierra es nuestra y no del finquero hecho gobierno”. Pero, bueno, es seguro que el supremo tiene otros datos y nosotros sólo estamos en una pequeña porción de un pequeño estado de la república, así que sigamos el dinero:

Según la página electrónica del Grupo Elektra, cada tienda cuenta con una sucursal de Banco Azteca. Es decir, el campesino va al banco a recoger su limosna que no es limosna. Ahí mismo lo atiende una persona con una playera con el logotipo del banco y del gobierno de la 4T. Como debe de ser, la persona le recomienda al campesino el ahorro y los seguros: “Uno nunca sabe lo que puede ocurrir. Por ejemplo, que le roben la motocicleta… ¡¿Cómo?! ¿No tiene motocicleta? No se preocupe, tiene usted suerte, siempre he dicho que la gente con suerte a veces no se da cuenta de lo que tiene. Mire, aquí tenemos esta poderosa máquina de 125 centímetros cúbicos, marca Italika (filial del Grupo Elektra), que usted puede llevarse ya. Sí, ahorita mismo. Y sólo por ser usted, le voy a regalar el casco. ¿Es usted soltero? ¿Sí? Se me hace raro, porque alguien tan apuesto como usted… Bueno, mire, en esta moto cabe muy bien otra persona. Ya verá usted que todas las muchachas van a querer que las lleve a pasear. Mire, es mejor comprar en paquete, ¿me entiende? Así se evita usted vueltas. Entonces, yo le recomiendo que de una vez abra su cuenta aquí en el banco, agarre el seguro que le ofrecen (es obligatorio para abrir una cuenta), compre la moto a plazos y de una vez asegurada, por si se la roban o se descompone. Así usted va a regresar a su pueblo en moto y con todo y casco”.

Todo esto es real. Un compa zapatista acompañó a su cuñado partidista y pudo constatar todo lo que refiero. Claro, los nombres se han omitido para proteger la impunidad… perdón, la presunción de inocencia del supremo gobierno. ¿Y la moto? Bueno, eso ya no sabemos, porque el compa se tuvo que regresar en transporte público, su cuñado se gastó lo que le sobraba del abono de la moto y los seguros, en latas de cerveza. No cabían los dos. O las latas de cerveza o el compa. Ganaron las latas. El compa zapatista regresó bravo: “qué soltero ni que nada, si está casado con mi hermanita y ya van para el cuarto chamaco, ah pero deje que se entere mi hermanita, ahí sí va a necesitar el seguro mi cuñado”.

Los principales accionistas del Grupo Elektra son: Hugo Salinas Price, Esther Pliego de Salinas, y Ricardo B. Salinas Pliego (los dos primeros son los padres del tercero).

El señor Hugo Salinas Pliego fue un evasor de impuestos confeso, rompehuelgas confeso y patrocinador confeso de iniciativas ultra derechistas (como el MURO, brazo paramilitar de El Yunque), según el libro de su autoría “Mis años en Elektra” (editorial Diana, 2000).

En él se puede leer: “Tristemente cuando hay mejores condiciones de vida es cuando el pueblo tiene tiempo y recursos para pensar en participar en disturbios, urdidos por vivales. Cuando las cosas se ponen muy difíciles, al pueblo le importa más conservar lo que tiene que armar borlotes.”

Este Grupo Elektra es el que ha sido elegido por el supremo para manejar las tarjetas de la “política social” del gobierno de la 4T. Para más, se puede consultar el artículo al respecto de Álvaro Delgado, aparecido en la revista Proceso, edición 2208, del 24 de febrero del 2019. ¡Ups! Había dicho que no iba a referirme a ese semanario hereje y demoniaco. Ok, pero puede hacer como yo, consiga el libro, créame que da escalofríos leerlo. O hable con Álvaro Delgado… pero cuide que el supremo no se entere.

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Se está gestando una crisis compleja. Lo que en los bunkers del gran capital se llama “una tormenta perfecta”. El navío que llamamos “planeta tierra” está prácticamente desmantelado y se mantiene a flote gracias a lo mismo que lo devasta. Este estúpido círculo mortal de destruir para reconstruir lo destruido, se esconde detrás de las evidencias falsas que se han colado en el sentido común. La creencia fundamental en el poder individual, nacida desde que la historia reescribió el andar del ser humano, ha construido el mito del individuo capaz de todo.

El “pero” que se oculta detrás del mito de la individualidad, es que exime al sistema de su responsabilidad mortal. Seres humanos, civilizaciones, idiomas, culturas, artes, ciencias perecen digeridos en el estómago de la máquina. Pero la responsabilidad sistémica se traslada al individuo. Es el individuo o individua quien es la víctima y el verdugo. La mujer asesinada es la responsable de los golpes que recibe, de la violación que sufre, de su desaparición, de su muerte. Es una criminal por haber sido víctima de un crimen, y es criminal por protestar contra ese crimen. Igual para la niñez, la ancianidad, la diferencia de género, cultura, lengua, color, raza.

Pero no nos haga caso, y mejor consulte con su economista de cabecera (si el mentado trabaja en el gobierno, asegúrele que todo será “off the record”): tal vez él le dirá que la economía política es una ciencia, responde a leyes, a causas y efectos, no depende de voluntarismos, berrinches, o chillidos desde el púlpito. La economía política no atiende a las encuestas, no mira las mañaneras. La economía política señala: si se dan tales y tales condiciones (causas), entonces se va a producir tal fenómeno (efecto). Después de que usted se aburra con números y fórmulas, pregúntele: ¿viene una crisis? Si ve que el economista saca un paraguas –aunque estén bajo techo- y se disculpa –el economista, claro- con un “no había blindados”, entonces usted tiene varias opciones: o declara solemnemente que es una fake news, que la mafia del poder, que los Illuminati, que economista conservador, etc.; o le pregunta dónde compró su paraguas y si hay de color lila (cada quien su modo); o abraza la religión más a la mano:

O le pregunta si hay solución, salida, o remedio.

El economista le responderá con un montón de fórmulas y cifras. Usted espera pacientemente a que termine y, en lugar de decirle que no entendió nada, le pide cuál es la respuesta en resumen, el economista tal vez le responda “está muy difícil, se necesitaría que… (nuevo derroche de fórmulas y cifras)”.

O tal vez simplemente le diga: “no, no en este sistema”.

(continuará… ¿eh?… ¿ya no?… pero si apenas estaba entrando en calor como quien dice… ¿de plano no?… oh, pues, bueno… entonces ya sólo unos apuntes del gato-perro y ya… sale).

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El SupGaleano colando unas frases del gato-perro.

México, agosto del 2019.

Del cuaderno de apuntes del Gato-Perro:

.- El problema con el dinero es que… se acaba.

.- Cuando lo diferente se encuentra con lo igualmente diferente pero distinto, lo diferente le abraza y festeja. Lo diferente no busca un espejo, sino algo más complejo, y más humano: respeto.

.- La naturaleza es una pared elástica que multiplica la velocidad de las piedras que le arrojamos. La muerte no regresa en la misma proporción, sino potenciada. Hay una guerra entre el sistema y la naturaleza. Esa confrontación no admite matices ni cobardías. O se está con el sistema o con la naturaleza. O con la muerte, o con la vida.

Miau-Guau.

El Gato-Perro, cambiando de táctica, pone ojos lánguidos a una luna que ni en cuenta, la muy maldita.

2 de agosto de 2018

Los africanos son europeos sólo para el fútbol.

Por: Aram Aharonian / Rebelión.

1400 muertos en seis meses por la xenofobia europea: No tienen nombre ni rostro (los medios hegemónicos los reducen a ser solo números), y para siempre quedaron sepultados en el anonimato del fondo del mar y para siempre separados de la familia.


Inglaterra, Francia y Bélgica, tres de las cuatro naciones semifinalistas del Mundial de Fútbol Rusia 2018, tienen en sus planteles jugadores de ascendencia africana. El legado del colonialismo y la inmigración como consecuencia de ello pone de relieve una historia que sigue latiendo al ritmo de la xenofobia y la discriminación.

Catorce de los 23 integrantes de la selección campeona, ¿Francia?, son de origen africano: Kanté es de Mali; Mendy, Dembelé y Sidibé de Senegal, Pogbá de Guinea, Umitití y Mbappé de Camerún, Ramis de Maruuecos, Fekir de Argelia, Kimpembé de Congo, Tolissó de Togo, y N´Zonzi, Mandanda y Matuidi de la República Democrática del Congo.

Hace 20 años, en el Mundial de Francia 1998, la selección local logró coronarse campeona al admitir que los descendientes de africanos eran también ciudadanos franceses. Desde ese momento, no es raro ver a negros, turcos y árabes en otras selecciones “europeas” como Alemania, Bélgica, Inglaterra e incluso las escandinavas.

Zinedine Zidane revolvió entonces muchos sentimientos de culpa de los franceses porque "Zizou" es hijo de una Argelia en la que el colonialismo francés perpetró demasiados horrores. Veinte años después, la selección de Francia es incluso más multicultural que en 1998. Inglaterra es otro ejemplo de multiculturalidad que beneficia a su fútbol. Diferente es la historia de Croacia: los Balcanes no son tierra de inmigración, sino más bien lo opuesto. Suiza puede dar fe de ello con varios balcánicos en su selección.

Ilógico quizá, nunca un conjunto africano pasó de cuartos de final, pero África triunfa en Rusia mediante Bélgica, Inglaterra y Francia. Hombres y mujeres que dejaron Congo, Guinea, Marruecos, Camerún, Argelia, Mali, Nigeria y Angola para instalarse en Europa, ven hoy con orgullo cómo sus hijos son héroes deportivos vistiendo las camisetas de esos países en que todos crecieron, y mayoritariamente nacieron.

Esos hijos son franceses, belgas, ingleses, daneses o suecos, pero saben bien de dónde vienen sus familias. Es el caso del belga Romelu Lukaku, cuyos padres llegaron del ex Zaire, hoy República Democrática del Congo. El de Blaise Matuidi: sus padres abandonaron Angola, devastada por una guerra civil que dejó más de medio millón de muertes. "Nunca olvidé mis raíces angoleñas. Tuve que tomar una decisión difícil al optar por Francia", dijo años atrás el mediocampista.

Y el caso de Samuel Umtiti, autor del gol que lanzó a Francia a la final, nació en Camerún pero creció en Francia. Sin duda, África aportó mucho al creciente éxito de Europa.

1.400 muertos en seis meses por la xenofobia europea.

Más de 1.400 inmigrantes, de enero hasta principios de julio 2018, perdieron la vida en las aguas del Mediterráneo. No tienen nombre ni rostro (y los medios hegemónicos los convierten en números), y para siempre quedaron sepultados en el anonimato del fondo del mar y para siempre separados de la familia.

Sus sueños se transforman en pesadillas, la esperanza en tragedia. Según el diario italiano Corriere della Sera en el primer cuatrimestre de 2018 el 9% de los migrantes-refugiados del norte de África se ahogaron en el cruce del Mediterráneo. Sería evidentemente una exageración llamarlos mártires de la migración.

En cuanto a la inmigración actual de los refugiados, el fenómeno se debe, entre otros factores, a la asimetría aguda entre los países y las regiones centrales y países periféricos. Lo cierto es que el progreso técnico y el crecimiento económico, por sí solos, no conducen al desarrollo integral ya la paz, que sólo son posibles cuando el crecimiento se acompaña de una distribución real y profunda de la renta y la riqueza.

La asimetría es aún mayor cuando comparamos las naciones del viejo continente europeo con aquellas del nuevo continente africano. Con la revolución del transporte y de las comunicaciones, cosas y personas corren y vuelan a una velocidad, una aceleración sin precedentes: asombra hoy la velocidad de desplazamiento de mercancías, dinero, tecnología, noticias, conocimiento, información, armas, drogas y violencia, a veces apenas por Internet.

Los jóvenes africanos tienen, al otro lado del desierto y del Mediterráneo, una posible salida de Eldorado. Se agregan a esto los factores que conducen al éxodo masivo de su propia tierra, incluyendo un sentido de liberación de las sociedades tradicionales de control social rígido, dice Alfredo Gonçalvez, vicario general de la Congregación de los Misioneros de San Carlos.

Sin dudas, la movilidad humana se encuentra umbilicalmente ligada a la política económica de cada país y de todo el globo. Hoy, los desplazamientos humanos masivos se convirtieron en planetarios y de ahí su relación con la geopolítica mundial, con el giro a la derecha (y ultraderecha) de varios países, los europeos (en especial Francia., Alemania, en parte el Reino Unido, Austria, Hungría, Polonia, Italia) y Estados Unidos. Incluso los países escandinavos, la República Checa, Eslovenia.
Lo más grave es que tal actitud xenófoba suele ser una caja de resonancia de las respectivas poblaciones, en las que reina el miedo, la amenaza y el rechazo al otro, al extranjero, en los que se basa el prejuicio y la discriminación, el racismo y la xenofobia.

La última cumbre de la Unión Europea (UE) formada por 18 países, se realizó el 28 y 29 de junio pasado, donde quedó patente que el tema de los migrantes representan una 'papa caliente'. Los gobernantes son presionados por buena parte de su población que no acepta la vecindad de los migrantes; y también por el Acuerdo de Berlín de 2017, con la promesa de un sistema de cuotas para cada nació.

 ¿Progresos en la cumbre? Nada cambió: cada país se presenta con una serie de condiciones que más parecen muros invisibles, y rechazan un posicionamiento taxativo y solidario, aun cuando reconocen que ningún país puede resolver por sí solos lo que ellos llaman " crisis migratoria ", pero al mismo tiempo, se aferran a las ventajas y desventajas de la política interior y exterior.

Los medios hegemónicos –que representan los poderes fácticos de cada país y de la UE– siguen hablando de inmigrantes ilegales. La prensa italiana, por ejemplo, habló del fracaso de la cumbre, otros del "caos, la indiferencia y la insensibilidad", "decadencia y la ceguera" o "matanza silenciosa" para definir el resultado de las negociaciones fallidas en Europa. Y el retorno prevalecer es el nacionalismo de otros tiempos, es una especie renovada de la ideología de la seguridad nacional notoria.

Criminalización de los migrantes.

La potitización de las migraciones representa, en general, la criminalización de los migrantes, señala el vicario brasileño Alfredo Gonçalves. Son fuertemente indeseados, rechazados. Para los gobiernos de derecha, constituyen un "problema" que exige soluciones; para ciertos medios de comunicación son una "amenaza" disfrazada; para buena parte de la población, provocan "miedo y riesgo", temen lo que califican despectivamente como "ola negra", "avalancha humana”.

Algunos analistas más serios hablan de tener en cuenta el argumento de la demografía, ya que varios países europeos están en declive de población, con un crecimiento por debajo de cero. Los migrantes, en su mayoría jóvenes, podrían llenar el vacío de una generación en cuanto a la sustitución de la mano de obra que tarde o temprano comienzan a agotarse.

Según otros, Europa está cosechando lo que sembró en los siglos pasados, en los oscuros días del colonialismo más rapaz, despojando a vastas zonas de África y Medio Oriente de todas sus riquezas, llevándose incluso a los trabajadores que fueron convertidos en esclavos y enviados a las Américas.
Lo cierto es que el discurso de la derecha xenófoba -expatriar a los indocumentados e impedir la entrada de nuevos inmigrantes (copiado casi literalmente de la política de "tolerancia cero" de Trump),- detenta gran apoyo popular. Algunos gobiernos de centroizquierda, intentaron e intentan mantener las fronteras abiertas, socorro, rescate, acogida e intento de inserción.

Hay casos extremos, como en Hungría, donde las personas, familias y entidades que se disponen a acoger y ayudar a los inmigrantes pueden ser consideradas criminales y, por lo tanto, pasibles de penalidad y prisión.

En julio, el austríaco Sebastián Kurz, dictó medidas para reforzar el control en la frontera entre Austria e Italia en Brennero. El ultraderechista italiano Matteo Salvini envió una circular a todos los alcaldes, para restringir el derecho de asilo a los inmigrantes y llevó al Tribunal Supremo a la idea europea de cerrar los puertos italianos a todos los buques internacionales.

Fronteras como las que unen y dividen Turquía y Grecia, Norte de África y el sur de Europa, México y EE.UU., Myanmar y Bangladesh, la isla de Batan (Malasia) y Singapur, Chile, Perú y Bolivia, al mismo tiempo, Venezuela, Colombia y Brasil, Paraguay, Argentina y Brasil, entre otros,- se convierten en volcanes en estado de erupción.

Las motivaciones de la migración son casi siempre las mismas: pobreza, miseria, hambre, falta de empleo y oportunidad; violencia, guerra, conflictos que pueden ser étnicos, religiosos o político-ideológicos; desastres naturales, no raramente amplificados debido a los progresivos cambios ambientales. Escapan a los jóvenes sobre todo, pero también a las mujeres y, de forma creciente, a los niños desatendidos

La población que llega a Europa viene en su inmensa mayoría de los países de África, Oriente Medio y Asia menor. "En el corredor entre Europa y África, en cambio, lo que está en juego son los países pobres, donde domina la 'limpieza' étnica, religiosa o ideológica, las luchas fratricida, la sequía y las inundaciones, sea la persecución política, la prisión o ejecución pura y simple, sea la muerte a cuentagotas ya los ojos de la propia familia, debido a las condiciones precarias en que viven.

La gran mayoría migratoria se origina en los países africanos, especialmente en la región subsahariana; Oriente Medio. Países como Siria, Afganistán, Iraq en el Oriente Medio; , Libia, Etiopía, Eritrea, Somalia, Sudán, Senegal, Burkina Faso, Chad, Malí (África) aparecen en el primer plano. Las demás naciones como la India, Sri Lanka, Filipinas, Myanmar e Indonesia (Asia) expulsan a miles de personas, algunas de las cuales también llegan a Europa.

Brasil y Argentina ¿son europeos?

También el gobierno golpista de Brasil y el neoliberal de Argentina estudian cómo impedir la entrada de los ciudadanos, a la inmigración, es decir, la forma legal y documentada, para desencadenar la carrera represiva a través de "ilegales" y sin documentos en orden. No sólo contra los tradicionales migrantes de sus países vecinos, sino también los provenientes de Haití, Centroamérica, África y Oriente Medio.

Fútbol y migración.

Un 7% de la población francesa es de origen inmigrante, proporción que en su selección se multiplica por diez. Suiza, donde uno de cada cuatro habitantes tiene procedencia extranjera, presentó en Rusia una selección con 60% de jugadores de origen inmigrante. Similar es lo de Inglaterra, con un 10%, cifra que en la selección, con importante aporte jamaiquino, crece al 50%.

Inglaterra presentó seis futbolistas de origen nigeriano en el último Mundial Sub 17, para el que paradójicamente (o quizás no tanto) Nigeria no se clasificó. Los ingleses son hoy campeones mundiales sub 17 y sub 20 y buscan el título de mayores, señala Sebastián Fest.

Y no solo África renueva y mejora el fútbol europeo. Más allá de los jamaiquinos de Inglaterra, Alemania tiene entre sus figuras a hijos de inmigrantes turcos, como Mesut Özil e Ilkay Gündogan, además de jugadores de origen africano, como Sami Khedira (su papá es tunecino) y Jérôme Boateng (de padres ghaneses). El hermano de éste, Kevin-Prince, juega para Ghana.

Albania lo hace representada por la Confederación Helvética. Edi Rama, el primer ministro albanés, abrió días atrás una cuenta bancaria para que sus conciudadanos donaran dinero que permitiera pagar las multas a Granit Xhaka y Xherdan Shaquiri por haber celebrado sus goles a Serbia haciendo el gesto del águila bicéfala, símbolo de la Gran Albania y de explosivas reverberancias geopolíticas en los Balcanes.

Suiza cuenta con futbolistas nacidos en Camerún, Costa de Marfil y Cabo Verde. Xhaka y Shaquiri nacieron en Suiza, pero siguen muy ligados a la tierra de sus padres. Incluso Taulant, hermano de Granit, juega por Albania. Y Bélgica, ejemplo clarísimo de talento de la inmigración, es una Torre de Babel: sus futbolistas hablan entre sí básicamente en inglés en los partidos, añade Fest.

Y aunque el protagonismo no sea el de sus selecciones, África aportó mucho al creciente éxito de Europa. Hay una revolución que se gesta en las periferias de las grandes ciudades europeas: tras cambiarle la cara a la sociedad europea, la inmigración está cambiándosela ahora también a su fútbol, a pesar de la xenofobia y la discriminación alentada por sus elites.

7 de julio de 2018

Family Border, by Silvano Mello.

https://www.cartoonmovement.com/cartoon/50561

2 de enero de 2018

Éxodos dantescos y guerras imperialistas: Crímenes del capitalismo.

Por: Cecilia Zamudio / Pensamiento crítico.
 
Continúa el crimen de Lesa Humanidad que el capitalismo y la UE están perpetrando contra decenas de miles de personas forzadas a migrar, generando una terrible hecatombe, ante la que no podemos quedarnos callados, y ante la que no podemos cometer la obscenidad de adoptar por ciertas las teorías falaces que buscan echarle la culpa del drama a unas supuestas “mafias”. 
 
Echarle la culpa a las supuestas “mafias de migrantes” es buscar encubrir a los verdaderos responsables. El Capitalismo es el responsable de esta tragedia: los que se lucran del sudor ajeno y del saqueo del planeta. Las transnacionales inflan sus fortunas en base a la tortura de los pueblos: viabilizan el saqueo mediante guerras imperialistas y paramilitarismo. 85 multimillonarios poseen una riqueza igual a la riqueza compartida por la mitad de la población del planeta (1); 3.570 millones de personas que sobreviven explotadas en socavones, teniendo que comer de los basurales, teniendo que vender sus órganos o su sangre, teniendo que prostituirse desde la infancia, o teniendo que empeñarse en éxodos terribles, cuya culminación no será otra que la muerte por ahogamiento o el ahogamiento en vida, teniendo que padecer explotación extrema en la Europa-Fortaleza, en caso de sobrevivir al viaje.

(Para leer el artículo completo, cliquea aquí).

13 de abril de 2017

CAFÉ ORGANIZADO CONTRA EL MURO.

Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés, jueves 13 de abril de 2017.

Buenas tardes o buenos días a los que nos escuchan en el mundo.

Lo que les voy a platicar compañeros, compañeras, hermanos y hermanas aquí presentes y los que nos ven en otro lado… Lo que yo les platico no es lo que yo creo, sino de lo que creen las compañeras y los compañeros bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Las compañeras y los compañeros que aquí están al lado nuestro hemos entendido de que somos el apoyo de las miles de compañeras bases de apoyo; somos apoyo de ellos, de los miles de compañeros bases de apoyo. Así lo hemos definido últimamente porque les pasamos lo que vemos, lo que escuchamos, lo que llegamos a saber. Y ¿qué es eso de lo que llegamos a saber o que llegamos a escuchar? Es el muro del Trump.

Cuando empezamos a escucharlo eso, cuando empezamos a saber cómo está eso, nos reunimos con las compañeras del Comité Clandestino Revolucionario Indígena y con los compañeros del Comité Clandestino Revolucionario Indígena y empezamos a platicar de lo que les pasa a los hermanos y hermanas migrantes que están en Estados Unidos.

Como siempre, las compañeras comandantas, los compañeros comandantes, somos parte de ellos. Eso es lo que dijeron. Y entonces, son iguales que nosotros, que nosotras, dicen. Pero está muy cabrón lo que les va a pasar, porque esos hermanos y hermanas migrantes no fueron porque quisieron, fueron porque entonces ya les está apretando la vida de su pueblo o en la finca de donde estaba (para ya no decir país).

Entonces, no tienen nada. Y si tenía algo, lo tuvo que vender o lo tuvo que empeñar, para tener el dinero y irse pues en Estados Unidos, porque ahí se piensa que ahí hay trabajo.

Entonces, ya que están allá y ahora los están corriendo. ¿A dónde va a ir en esa finca si ya no tiene nada? Y entonces es ahí donde dijimos pues, hablando, discutiendo, pensando, estudiando, analizando que está igualito a como era antes, hace cientos de años, como lo que les pasó a nuestros tatarabuelos. Porque las mejores tierras las tuvieron los terratenientes. Nos quitaron, nos desalojaron de ahí. Nos mandaron en los cerros. Hoy, nos están queriendo quitar otra vez el cerro. Antes no les servía, hoy, sí el cerro les sirve: hay algo ahí. Y ahora ¿a dónde nos vamos? Los que todavía estamos ahí en la tierra donde estamos viviendo. Pero ellos ya no están en su tierra. Ya los dejó, ya los vendió o los malvendió. Entonces, no tienen para dónde.

Y entonces alguien compañero Comité dice: “sí es cierto” y daba el ejemplo de la fábrica del Ford. Que el loco del Trump tiene que regresarlo a ese empresario para que esté la fábrica en Estados Unidos. Otra vez, aquí en México, los que están trabajando acá no van a tener trabajo. Allá va a ir pues la fábrica y allá va a haber trabajo. Va a haber trabajo para los de allí, pero para los migrantes no va a haber trabajo.

Entonces, ya de ahí, ¿qué vamos a hacer? fue nuestra pregunta. Y dijimos: “tenemos que apoyar”. Necesitamos decirles que entonces luchen ahí porque ya no tienen para dónde irse.

Entonces, empezamos a recordar el año 1994, 1995… que en ese tiempo decíamos que la sociedad civil que nos ayudaron, tanto de México y del mundo. Entonces empezamos a decir: creemos, creo que entonces nos toca ahora. De que hay que apoyar, así como ese pueblo solidario que nos apoyó porque vieron que estamos en lucha. Creo que también nosotros nos toca ahora de apoyar a ese pueblo que hay que decirles que luchen con resistencia y con rebeldía. Porque ya no les queda de otra.
Y entonces, empezamos a bolsear nuestras bolsas: no hay euro, no hay dólar, no hay nada. Pero entonces descubrimos pues que ahí está ahí el resultado del trabajo colectivo de pueblos, de regiones, de municipios autónomos rebeldes zapatistas y la zona, donde trabaja la Junta de Buen Gobierno.
Dijimos: sí, hay guineo (o sea, plátano), hay yuca, hay camote… pero eso se va a podrir, ¿cómo le vamos a hacer? Entonces, nace la idea, ahora sí como dice el compa: no lo traje, se me olvidó, pero aquí está el compañero doctor Raymundo. Ahí lo tiene en su mano pues. Los 3 mil y tantos de kilos de café, ya están aquí. Listo para que se prepare, para tomar.

Entonces dijimos ahí eso de que podemos apoyar ahí en eso. Y como su primer arranque de los hermanos y las hermanas allá es que se organicen para ver cómo van a vender y de ahí sacar pues el dólar, para convertir en lucha, en resistencia y rebeldía donde están pues. Y entonces dijimos: pero entonces se necesita café que más o menos esté bien. Porque nació la idea de que no pues lo vamos a juntar tan pronto. Es cosa entonces de que le platicamos a las bases de apoyo de cómo está, y por qué y para qué. Como lo pensaron en aquellos años cuando nos ayudaron cuando estábamos en la necesidad.

Pero entonces, ahí es donde empezó a salir de que “es que va a salir distinto, la molida del café, otro medio cafecito porque es bien doradito, otro va a ser muy negro porque está muy quemado…” Son distintos pues y entonces dijimos que mejor lo vemos en colectivo. Entonces regresaron los compañeros y las compañeras comandantes, comandantas. Lo explicaron en cada zona y los compañeros dijeron: ¡Sí!

Hay compañeros, compañeras en los pueblos que trabajan el café y hay otros que no. Entonces los compañeros dijeron: cada pueblo como estamos organizados en colectivo, el compañero o la compañera que vende su café en vez de que lo va a vender en otro lado, comprémoselo al compañero y que salga la paga ahí en el trabajo colectivo en el pueblo. Otros pensaron de que entonces en la región —región le decimos cuando se compone en 20, 30 o 40 pueblos, a eso le decimos región—. Los otros dijeron entonces: vamos a comprarnos nosotros nuestro café que tenemos. La paga sale en el trabajo colectivo de la región. Otros, otras zonas así lo pensaron. Otras zonas dijeron: que se encarguen los compañeros y las compañeras autoridades de los municipios autónomos rebeldes zapatistas. Que salga ahí en el trabajo colectivo y que compren el café de los compañeros y también de los hermanos y hermanas, si es que no alcanzamos, según lo que nos toca a cada quien de cada zona. Y otros dijeron: ahí está ya el trabajo colectivo de la zona, o sea, la Junta de Buen Gobierno. Pues nada más la asamblea de autoridades, mujeres y hombres, sacan el acuerdo y ya la Junta de Buen Gobierno se encarga de comprar el café de los compañeros y de las compañeras. Es así como logramos juntar en días.

Ya de ahí, entonces, como les digo pensamos de que debe salir más o menos de calidad pues el café. Entonces, colectivos de compañeros de la zona que tienen la máquina para tostar, la máquina para moler el café, ahí lo mandamos los 5 mil kilos de café que lo juntamos todavía en pergamino. Entonces, son 3,791.5 los kilos de café de lo que salió de los 5 mil kilos en pergamino. Ya molido pues.
Entonces, nosotros estábamos confiados pues de que ahora sí la máquina es la que se encarga de tostarlo y de molerlo. Entonces, ya se organizaron las zonas: cuántos trabajadores van ahí donde está la máquina. Compañeras que también que son las que saben el tipo de molido del café. Nosotros estábamos muy contentos porque ahora sí que la máquina se encarga y, en el primer día, se chingó la máquina. Y entonces, los compañeros que estaban ahí en eso decían: “alguien hizo un complot”. Dicen: “¿cómo? No, no fue un complot”. Tenemos que verlo cómo vamos a hacer esto.

Entonces, ahí estaba Sergio, un compañero insurgente. Entonces le llaman. ¿Será que nos pueden echar la mano? Para ver qué. Entonces el compañero insurgente va y lo checa. Y resulta que es un balero que se trabó. Pero no es la culpa del capitalismo pues. Así empezamos a decir: no es culpa del capitalismo. No es la mafia del poder, dijimos. Esto es el problema de nosotros por no darle mantenimiento de la máquina pues. Y luego, un compañero que estaba ahí dice: no hace falta grasa ahí hay cebo (la grasa del ganado pues). Con eso, sin sal, se usa como grasa. No se necesita comprar grasa. Lo único que faltaba pues es la limpieza pues. Darle mantenimiento pues.

Total, necesitamos así que se saliera pues el trabajo.

Empezó pues la coordinación, porque los compañeros estaban ya ahí los que se encargan de tostar; está ahí la compañera pendiente porque es por días de trabajo pues. Y estaban ahí los compañeros choferes esperando para sacar pues el producto. Están ahí los compañeros para embolsar y sellar. Pero todo estaba parado porque la máquina hizo un complot. Y entonces, empezó ahora sí la organización. Un grupo de compañeros y compañeras que ayudan de la ciudad, tuvimos que avisarles que si nos pueden conseguir el balero, para que entonces lo vaya a traer y lo acerque pues donde estamos, mientras nosotros lo mandamos al compañero a recogerla.

Entonces, el colectivismo cuando se organiza y se coordina es como si fuera la rueda pues: gira parejo. Porque entonces así lo resolvimos inmediatamente ahí eso, porque está todo parado. Lo sacó pues el balero el compañero insurgente, lo volvió a meter… y a chambear. Entonces, pues ahí lo tenemos el café ahora.

La idea de esto es de que entonces es para los compañeros, compañeras, hermanos y hermanas migrantes en Estados Unidos. Es apoyar la lucha que están haciendo. Donde les decimos: es necesario que se tienen que organizarse en donde están y de resistir y de rebelarse. ¿En qué forma? Eso es lo que tienen que pensar.

Y el apoyo que estamos dando es incondicional, como lo apoyamos así a los hermanos y hermanas maestros aquí en Chiapas. Es apoyar no para que se venga a ser base de apoyo ni porque le vamos a decir: “esto es lo que tienen que hacer”. Ellos, ellas, son los que tienen que ver. Porque entonces aprendimos de lo que nos enseñaron en el año 94 y 95. Porque lo vimos y lo descubrimos lo que es el arma de lucha que es la resistencia y la rebeldía.

Eso es lo que vemos con los compañeros y con las compañeras comandantes, comandantas. Nos damos la pregunta pues de que si no hubiéramos hecho caso a la idea de las compañeras y de los compañeros bases de apoyo en el 94, porque ellas, ellos lo dijeron de que tenemos que pelear también como bases de apoyo, pero no con las armas como las que tienen las milicianas, los milicianos, los compañeros y compañeras insurgentes, insurgentas. Sino, nosotros estamos en contra del gobierno —así lo dijeron— y por lo tanto no vamos a vendernos, no vamos a rendirnos ni nos vamos a desviar. Tenemos que rechazar esa limosna, ese sobrante, esa migaja. Entonces, como lo entendimos eso empezamos ahora sí a pensarlo cómo. Y gracias a eso, por eso estamos hablando hoy aquí, porque 23 años fue esa lucha con esa arma que se llama resistencia y rebeldía.

Entonces, la comparación que hacemos con los compañeros y compañeras comandantes, comandantas: si hubiéramos hecho 23 años balazos, bombazos, emboscadas, no habría municipios autónomos rebeldes zapatistas, no habría Juntas de Buen Gobierno, no habría educación, o sea, escuelas zapatistas, no habría clínicas ni hospitales zapatistas, ni hubieran pasado tantos encuentros que hemos hecho, porque no iba a dar tiempo. Y sabemos lo que sí va a haber: 23 años de balazos.
Pero esa arma que se descubrió eso es lo que nos ha hecho lo que somos ahora pues. Y entonces, con esa arma de lucha, resistencia y rebeldía por supuesto de que se tiene que organizarse. Entonces, eso es lo que ha hecho de que entonces han construido un pequeño mundo con un nuevo sistema de su gobierno.

Cada quien tiene que ver, pero hemos visto de que el arma de lucha con resistencia y rebeldía sí se puede. Tampoco es que estamos negando la herramienta que tenemos. Nosotros le decimos herramienta a nuestras chimbitas. Es una herramienta más para nosotros, es como tener machetes, es como tener moto sierras, es como tener hacha, es como tener otros tipos de herramientas y ahí va también pues esa chimbita —o sea, el arma pues, ¿no?— Y entonces, cuando se necesita la tienes que usarla, pero hay que saber usarla.

Porque como ya escuchamos aquí el enemigo capitalista no nos va a dejar. No nos van a permitir de que ahora sea el pueblo, mujeres y hombres, que van a tener que mandar. Jamás nos van a permitir. No lo van a negociar ni lo van a dialogar su forma de cómo explotar. No van a decir: “ah bueno, te voy a medio explotar ahora”. No va a haber eso. No va a decir: “ah, entonces renuncio de explotar”. Tampoco. No va a ver nada más que el pueblo, mujeres y hombres que tienen que organizarse.
Entonces, el trabajo colectivo se entiende muy lindo, muy bonito. Una cosa es lo que se sabe decir en la teoría, o sea, en la explicación; es otra cosa cuando vas a hacer en los hechos. Pero en la teoría nos ayuda de entenderlo su gran importancia, lo necesario y el por qué y el  para qué. Y a la hora de que estás enfrentando que no te sale tal cual que en la teoría, no te debe desanimar ahí eso, porque teóricamente sabes por qué, para qué y de qué y su gran importancia.

Y cada quien tiene que hacerlo. Ejemplo, del trabajo colectivo. Yo no sé cómo deberían hacer un trabajo colectivo los maestros y maestras. No sé cómo va a hacer un trabajo colectivo las obreras o los obreros. Cada quien en donde está la tendrán que inventarla, la tendrán que crearla, la tendrán que imaginarla y estudiarla y decidirla y ponerla en la práctica.

Pero el colectivismo sí tiene la fuerza. Y el colectivismo hemos entendido que no es… se dice trabajo colectivo lo que es meramente trabajar la tierra, sino también debe de haber colectivismo en cómo quieres una buena salud, cómo quieres una buena educación y todo lo demás de las trece demandas que las hemos planteado. ¿Cómo queremos eso? En colectivo tiene que salir cómo queremos la ley que debe de haber en donde vivimos. No de que alguien sabe hacer la ley y que ellos la cagan y el pueblo es el que la paga.

Entonces, eso es lo que decimos de que el colectivismo no se trata nada más de cómo trabajar la tierra. Gira en todo. Entonces, ese trabajo colectivo, en este caso mero en producto pues —ahí lo tenemos ahí, aquí lo tiene ya el compañero doctor Raymundo— ojalá de que salga en colectivo de cómo vamos a llevar para entregarles a los hermanos, hermanas, compañeros, compañeras migrantes allá en los Estados Unidos.

Pensamos de que entonces nosotros, nosotras, los que estamos entendiendo pues su gran importancia de lucha, que tenemos que hacerla contra el capitalismo, deberíamos de ingeniar otras cosas de cómo apoyarlos a los hermanos y las hermanas, a los compañeros y las compañeras allá en los Estados Unidos. Porque necesitan apoyo, pero ese apoyo decimos de que entonces que no sea con condición. Porque entonces, si lo condicionamos se va en otro lado. Necesitamos pues ayudarnos, para que de ahí demostremos de que no necesitamos a los otros que quieren dar apoyo, pero condicionado.

Entonces, ya está aquí ya el café. Y entonces, a ver quién va a decir así de que “me lo llevo y les entrego”. No es para que la vamos a vender, sino que queremos pasarlo en los Estados Unidos. Y de allá los hermanos, las hermanas, que se organicen para vender pues ahí. Porque es que se necesita la organización. Hoy más que nunca vemos que se necesita organizarnos contra el capitalismo. Luchar y trabajar.

Una vez de que entonces hemos caminado dentro de lo que creímos en la organización, nos vamos a dar cuenta de que tenemos que reorganizarnos nuevamente. Hasta incluso tenemos que reeducarnos, porque es lo que estamos viendo eso pues. Nos estamos reeducándonos. Estamos reorganizando lo que creíamos que ya estaba organizado.

Entonces por eso es tan importante de organizarse. Es una palabra organizarse. ¿Qué lleva? A lo mejor lleva ajo, a lo mejor lleva aceite, a lo mejor lleva los condimentos pues. Y eso es lo que tienen que ver. Ya hay eso. ¿Qué tipo de organización?, ¿de qué se trata esa organización?, ¿para qué esa organización? Eso es de cada quien, si hay eso.

Por supuesto de que no pase eso de que nos desviamos o que nos vendemos o que nos rendimos. Porque entonces eso es lo que nos pide en contra del capitalismo, eso. Porque entonces dejas de luchar. No puedes decir de que entonces ya no quieres luchar. Y no puedes decir: “Ya no quiero la miseria”. No se puede: dejas de luchar y la miseria se va a hacer peor.

Entonces, son cosas que tenemos que pensarlo pues. Y que cada quien tiene que construir lo que quiere construir. Con ésa su lucha, con ésa su organización.

Entonces, les hacemos pues entrega acá de ese café para que entonces ustedes digan quién está puesto —entendiendo eso que estamos diciendo de que es para esos hermanos y hermanas— y que se organicen para venderlo. Y que estamos pensando que vamos a tener que apoyarles más, pero sólo que tienen que estar resistiendo ahí, porque si no, no le vamos a entregar a Trump el café pues. Necesitamos ahí al pueblo migrante ahí en Estados Unidos que están organizándose para que la siguiente cosecha les entregamos café nuevamente.

Y ojalá de que entonces nos acompañen pues así de apoyar a esos hermanos y hermanas, con lo que vayan a poder. Ya lo tendrán que ver ahí eso pues ustedes.

Gracias.

8 de mayo de 2015

LOS PUENTES MENTALES Y UN DILEMA (PONENCIA PARA EL SEMINARIO “EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA”).

Por: Malú Huacuja del Toro / Zapateando.
AGRADECIMIENTO A COMPA ENCARGADA DE LA LECTURA
Estoy profundamente conmovida de que me hayan invitado a mí a participar en este seminario. No es la primera vez que compruebo que los espíritus más grandes como los de los rebeldes zapatistas resultan ser los únicos que posan su mirada sobre los seres más marginales como yo, pero siempre es una sorpresa deslumbrante observarlo. En esta ocasión se me ha invitado, incluso, a presentar una ponencia en el Seminario “El Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista”, como si tuviera yo algo que decirles a los zapatistas, cuando una de las más aleccionadoras experiencias de mi vida ha sido poder asistir a mis 51 años a la Escuela de la Libertad Zapatista, aunque fuera en línea, de larga distancia, como ahora, porque los escritores que no estamos becados por el gobierno —básicamente becados para ignorar y/o atacar a los zapatistas o a burlarse de ellos y de sus voceros— nunca vivimos en una situación financiera muy holgada, y cuando contamos con dinero adicional, nos lo gastamos de inmediato en proyectos que nos resultan vitales, como el de la Caravana 43 de Ayotzinapa en Estados Unidos o en el apoyo a los medios libres, autónomos, independientes, alternativos, chingovariados, multirraciales, megajodidos, extrasexuales o como se llamen, para que sigan haciendo volar la palabra perseguida, reprimida y calumniada como la de los zapatistas. Su labor nos parece fundamental porque en la prensa, en los medios de incomunicación y en las redes de concursos ciberespaciales de popularidad, no cesa de presentarse una imagen de los zapatistas como verdugos del gobierno y sus partidos, como si su vida en resistencia toda se hubiera organizado sólo para “hacerle el juego al PRI”, como dicen, no para construir un mundo donde quepan muchos mundos y donde los gobernantes manden obedeciendo. Grandes villanos nos dicen que son los zapatistas. Todavía recuerdo a una periodista española, Mayte Rico, que, allá en los años noventa, acusaba a los zapatistas de “usar internet”. Y publicó un libro diciendo eso. Y la gente lo compró. Tal vez ahora los acusen de “ser jaqueados en internet”, que es justamente lo que le ocurrió a la página de enlace zapatista hace poco. Como sea, larga vida a los medios alternativos o como se llamen es lo que deseamos para nuestro país.
MOVIMIENTO POR JUSTICIA EN LA MARCHA A LA ONU
Pero volviendo a mi exposición, además de reiterarles mi asombrado y enorme agradecimiento, a todos los demás, o sea, a los que no me conocen, les debo una presentación: no soy el diablo que más sabe por viejo, sino una enviada de él. Desde hace muchos años el demonio me extrajo de la urbe monstruo Tenochtitlán y me mandó a la ciudad de los rascacielos, Nueva York, que es la capital del imperio financiero, para que aprendiera a ver cómo se teje desde sus entrañas la deshumanización del individuo y cómo es realmente la vida aquí. Porque Nueva York no es solamente la ciudad de los edificios altos sino también la de los puentes. Sobre la magnificencia de la arquitectura fluvial de Nueva York se construye también la de los puentes idiomáticos. Sirven para resistir y obstaculizar el despojo a los pueblos del mundo que en esta ciudad se sella con acuerdos entre mandatarios —unos mandatarios no elegidos más que entre ellos— para invadir militarmente otros países, o para firmar pactos comerciales como el TLC —que entró en vigor precisamente el día que los zapatistas le declararon la guerra al malgobierno de México—, y ahora el TPP, que está por aprobarse en estos días.
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Los lazos idiomáticos son los que colocaron una bandera blanca sobre el puente más emblemático de Nueva York, substituyendo la de Estados Unidos, en la semana en que el gobierno de Israel inició una de sus jornadas más sangrientas de bombardeos a Gaza. Sobre ese mismo puente de Brooklyn, desde finales del año pasado, se extendió la protesta del movimiento del pueblo negro contra el racismo de la policía blanca. Y ahí mismo, en este mes de abril, se creó otro vínculo cultural y racial: la protesta negra se desplegó en solidaridad con la de Ayotzinapa. Precisamente hoy que les escribo estas líneas culmina frente al edificio de las Naciones Unidas la Caravana de los tres contingentes de padres y familiares de los normalistas masacrados y desaparecidos en Iguala, Guerrero, hace siete meses, y ahí estará el pueblo negro con nosotros…
Ayotzinapa March to the UN April 26 15
Esa caravana se trató de un esfuerzo apartidista, financiado mayoritariamente por mano de obra mexicana migrante, para hacer resonar las demandas de los familiares de las víctimas, quienes exigen la cancelación de las elecciones en Guerrero, las cuales sólo sirven para designar al nuevo criminal a cargo. Ésos son los puentes que nos corresponde construir aquí, en la mal llamada Unión Americana.
Empero, hay puentes culturales que no hemos podido levantar, que nos bombardean y nos derrumban las versiones gubernamentales de la realidad, con sus medios de incomunicación, tanto tradicionales como cibernéticos. Son los puentes que nos permitirían recordar que el Tratado de Libre Comercio —que impulsó y firmó Salinas de Gortari, contra el que se rebelaron los zapatistas—, causó un éxodo de millones de mexicanos que se vieron forzados a huir a trabajar a los Estados Unidos. Que, antes, exportábamos maíz, y que, después del TLC, lo importamos. Que México no obtiene primeros lugares más que en los reinos de la infamia: somos el principal exportador de mano de obra barata del mundo. Tengo que repetirlo, porque, al parecer, no lo estamos entendiendo bien: el principal exportador de mano de obra barata del mundo. Es algo que nunca sale en los periódicos, aunque sea noticia. Y somos el país productor de uno de los hombres más ricos del mundo, junto con algunos de los municipios más pobres del orbe, lo que nos convierte en una de las naciones más injustas y desiguales del Planeta Tierra. Somos, además, los productores de algunos de los estados más peligrosos del mundo para los periodistas, como Veracruz y Tamaulipas, y para las mujeres, como Chihuahua.
Ayotzinapa megamarcha a la ONU  al frente padres marchando 26 abril 15
Este pavoroso panorama no nos basta para crear los puentes mentales, verbales, culturales y económicos —en ese orden cronológico— que nos ayudarían a contraatacarlo. O, al menos, a entender la urgencia de intentarlo. Y, quizás, a vencerlo. Con excepción de las comunidades autónomas como las zapatistas, seguimos pensando adentro de los linderos conceptuales y sociales que nos imponen el PRI y sus partidos derivados. La maquinaria que nos gobierna está programada para convertir a sus pobladores en criminales o en profesionistas cómplices del crimen organizado. No hay trabajo en México, y el que hay, dentro de muy poco tiempo estará exclusivamente al servicio del narco. Necesitamos urgentemente actuar y pensar de una manera distinta de como ya comprobamos que no funciona.
Y necesitamos ayuda. Sin embargo, los únicos que saben tender puentes y construir rápidamente túneles rumbo a Estados Unidos son los narcos. Tenemos a, aproximadamente, veinte millones de compatriotas viviendo del otro lado del Río Bravo —y vamos a tener a muchos más ahora que se consolide el Acuerdo Transpacífico de Asociación Comercial o TPP—, y aún así seguimos creyendo que nuestro país está contenido sólo en el territorio demarcado como la República Mexicana. La caravana de delegados de Ayotzinapa lleva dos meses recorriendo Estados Unidos: dos meses… Financiada, reitero, por mano de obra mexicana migrante, por colectas que se hicieron por todo el país, y aún así pensamos que esos mexicanos “no son” de nuestro país, o que son “los que se fueron”, cuando en su mayoría no se han marchado más que físicamente…
No hemos aprendido a reconocer los verdaderos efectos del TLC: que ya no somos un país localizado en un territorio sino distribuido en dos, y que eso que es por ahora una terrible desventaja, puede constituir una fuente de recursos para una economía autosustentable, al margen de ese narcogobierno que nos convierte en uno de los países más injustos y peligrosos del mundo (al menos durante el tiempo en que logremos derrocarlo).
Ayotzinapa megamarcha a la ONU  Malú (lado izquierdo) 26 abril 15
No identificamos esa urgencia, la de derrotarlo verdaderamente —no jugando a un sistema electoral que sabemos pagado por el propio capital de magnates como Slim— porque el gobierno derriba sistemáticamente los puentes mentales que nos permitirían actuar de manera inmediata. Un ejemplo palpable es que, apenas este año, mientras las comunidades zapatistas eran asediadas y un grupo paramilitar desalojaba a los pobladores de Bachajón, las autoridades de cultura organizaron en San Cristóbal de las Casas un festival internacional de cine “de crítica social”. No miento. Y nadie reconoció la burla. El gobierno federal, a través del Imcine, en colaboración con la gubernatura de Chiapas, invitó a estrellas de la cinematografía mundial y a directores que se han caracterizado por hacer películas excelentes de crítica social; películas que marcaron el imaginario revolucionario de la juventud del 68 y de los años 70, y nadie sintió que el gobierno se estaba mofando del pueblo. Durante el festival, el gobernador de Chiapas cacheteó a su asistente, cual reyezuelo de un feudo, no de una república, y nadie pareció reconocer la imperiosa necesidad de dejar de ver las películas que nos proyecta el gobierno sobre nuestro país y nuestra vida.
Así funciona la hidra cultural del capitalismo que no sabemos destejer. Nosotros mismos dinamitamos los puentes que nos conducirían a otro lado; al litoral del mundo donde quepan muchos mundos. Nosotros mismos nos decimos que es una exageración, un despropósito, una exaltación, alarmarnos ante esos festivales que celebran —para atraer turismo— algunas de las gubernaturas más injustas y más corruptas del mundo, como el de cine en San Cristóbal de las Casas, o el de cultura en Veracruz, o el de Acapulco. Es nuestra propia mano la que le pone explosivos al razonamiento, al silogismo, que nos podría volver más lógicos y funcionales: si el gobierno quiere desalojar o exterminar a los pueblos originarios zapatistas es para obedecer a los grandes emporios turísticos y hoteleros, y terminar instalando casinos en Bachajón. Si “A” es igual a “B” y “B” es igual a “C”, entonces “A” es igual a “C”. Si el gobernador de Chiapas se comporta como un tirano todopoderoso cacheteando a su asistente y obligándolo después a decir que “así se llevan”, no es porque parezca tirano sino porque lo es, y si eso ocurre durante un festival de “cine de contenido social” —repito: “de contenido social”— organizado en su estado, la broma se cuenta sola.
Pero hay una razón por la que el gobierno no quiere que veamos la broma, que tendamos el puente mental rumbo a esa costa donde quepan muchos mundos, o que por lo menos no lo dinamitemos; que empecemos a aventurarnos afuera del esquema y que dejemos de ver la película que nos proyecta, o de votar por nuestro cine favorito pero para contemplar la misma historia dirigida por el mismo director.
Esa razón es el dilema que tenemos que descifrar.
Yo tengo una clave personal para hacerlo; cada quién encontrará la suya. Cuando la gente me dice que estoy “quemando mis naves” al pelearme con los enviados del poder; que ya nadie me va a leer ni a hacer caso, que estoy condenada a la invisibilidad, a la imbecilidad, y que soy una sectaria, etcétera, etcétera, yo me propongo lo contrario: tejer esos enlaces, preparar esos navíos hacia otros parajes ahora impensables.
Pues —pienso— debe haber una razón por la que se gasta tanto dinero en proyectarnos la misma película una y otra vez. Porque imagínense un mundo en que empezamos a extender lazos no solamente con los mexicanos en Estados Unidos, y a recibir remesas por otros conductos que no sean los servicios de transferencia de pago propiedad de Slim —como Western Union— ni los bancos… Imagínense un mundo en el que instalamos en cada localidad nuestros propios bancos a los cuales los migrantes manden dinero sin pagarle a Slim ni a Banamex ninguna comisión.
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No solamente eso, sino un mundo donde la gente de México empiece a hablar verdaderamente, atentamente, con el pueblo de Estados Unidos. No con sus gobernantes: con su gente. Con los igualmente silenciados. No con las instituciones de Estados Unidos para pedirles financiamientos, viajes y becas, ni con los empleados de éstas, sino con los ciudadanos comunes del imperio económico.
Imaginen que empezamos realmente a conversar con nuestros vecinos del norte; que les ayudamos a construir su propio puente: ése que su gobierno les destruye todos los días de sus vidas apenas intentan levantarlo, en complicidad con todas sus universidades, todas sus escuelas, todos sus medios de comunicación y todas sus iglesias. Y que, entonces, empiezan a divisar la conexión entre su voto y la miseria que existe en el resto del mundo. Imaginen que, un día, el ciudadano promedio norteamericano deje de ver en su fortuna una superioridad y un destino manifiesto respecto al resto de la humanidad. Que empiece a vislumbrar una causa y efecto entre lo que él piensa, hace o deja de hacer en su país, y la gran miseria en el Continente Africano… o Latinoamericano.
Imaginen qué harían.
Ésa es una película que no les van a proyectar en el próximo Festival Internacional de Cine de San Cristóbal de las Casas.

Malú Huacuja del Toro, Nueva York, Estados Unidos, 26 de abril de 2015, a siete meses de la masacre de Iguala, Guerrero.
Fotos: Somos los Otros NY  @losotrosny
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