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11 de septiembre de 2020

UN CHILE IGUALITARIO... LIBRE. Entrevista con Marco Sánchez Maturana, del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

a Valentina Palma, Marco Aguirre y su hija Esperanza... a Santiago Maldonado... al pueblo mapuche.

Por: Sebastián Liera.
Cabello largo y afectado por unas cuantas rastas, Marco llega puntual a nuestra cita en una de las esquinas de la plaza en el centro de Coyoacán. Nadie podría imaginar con sólo verlo, que sobre este joven de entonces apenas unos 29 años de edad pesaran cargos que de estar detenido lo tendrían toda su vida tras las rejas en el penal de alta seguridad de Santiago de Chile acusado de lesiones graves contra civiles y carabineros.
1999, el año en que me concediera esta entrevista, contaba entonces algunas historias de dignidad que corrían paralelas de la mano de los pobladores de Amador Hernández, Chiapas, resistiendo el acoso militar, y del movimiento estudiantil universitario en la máxima casa de estudios del país que, amén de sus contradicciones, resistía a la intentona de privatizar la educación superior.
Han transcurrido 21 años desde aquella charla bajo el sol de la capital mexicana; sin embargo, las palabras de Marco todavía resuenan vigentes trazando frente a la grabadorcita la claridad de su posición política. Sirva, pues, este revisitar de aquellas palabras hoy, 11 de septiembre de 2020, a 47 años del golpe militar que derrocara por la fuerza al gobierno socialista del compañero Salvador Allende y del inicio de una larga noche que no solo aplazara el sueño de un mundo nuevo y mejor para nuestrxs hermanxs chilenxs, sino para toda Latinoamérica.
Hace casi 15 años, el 10 de diciembre de 2006, publicamos aquí mismo esta entrevista; entonces, la naturaleza había tenido un curioso acuerdo con la celebración del día internacional de los derechos humanos llevándose al dictador Augusto Pinochet, orquestador del golpe militar que intentara acallar, sin conseguirlo, “el pensamiento y la acción de un estadista con visión de mundo y de futuro, de un hombre que vivió, amó y vio la vida en forma intensa y profunda y que por eso pudo dar forma a un proyecto para hacerla mejor, más digna, más justa para el ser humano, que fue el centro de su preocupación”(1): el compañero Salvador Allende.
La muerte de Pinochet nos daba alegría y tristeza al mismo tiempo. Alegría, porque al fin el cómplice de encarcelar a la dignidad y perseguir a la esperanza chilenas dejaría de contaminar con su sola presencia las grandes alamedas; pero, tristeza, más aún, vergüenza, porque la democracia (ése sistema que tanto alaban quienes llenan su boca de palabras como orden y legalidad) no fue capaz de enjuiciar y condenar al tirano. Me gustaría pensar que no sucederá igual con Echeverría, pero éste régimen no me da muchos motivos para abrigar la esperanzas de ver al genocida tras las rejas antes que muerto; muchos menos ahora que el actual residente en Palacio Nacional para rendirle homenajes (¿involuntarios?) con su modus operandi de gobernar.



Chileno de nacimiento, Marco Sánchez Maturana tenía escasos tres años cuando por Radio Magallanes Allende se despedía del pueblo que lo había llevado a la presidencia a través de las urnas en 1970: “Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor”. Ahora (1999), Marco vive en la Ciudad de México donde estudia Antropología Social en espera de que se regularice su estancia legal, ya que desde 1997, debido a una orden de detención girada en Chile y al posterior trámite de su extradición, Naciones Unidas, a través del ACNUR, le otorgó la condición de refugiado político.
Las circunstancias que me motivaron a dejar mi país son diversas —dice mientras sostiene entre las manos un libro blanco cuyo forro delata que ha sido varias veces leído y vuelto leer—. Una de estas circunstancias es que la universidad pública en Chile es una de las más caras del mundo: la carrera más barata cuesta unos 200 dólares mensuales. Por una segunda parte, la militancia que yo había tenido dentro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez me lleva a condescender en una problemática con la justicia civil y militar, y una de las alternativas que tenía era abandonar el país.
Esto se agrava una vez que aquí, a México, llega Patricio Ortiz, uno de los fugados de la cárcel de alta seguridad. Con Patricio Ortiz hay una relación muy vasta, muy amena, muy de cerca. Yo conocí a su hermano, Pedro Ortiz, asesinado en el año 92 en una fuga también. Una vez de que ocurre esto de que los cuatro compañeros fugados se encuentran acá y que son delatados por gente de la misma organización, ellos, en un acto de buena fe y más que nada de obtener un resguardo, recurren a mí como militante que, bueno, hasta ese momento estaba descolgado yo aquí, y ellos asumen una instancia de cuidado, de protección, para que los haga salir del país.
Todas estas situaciones son conocidas por el gobierno chileno así que se me acusa de ocultamiento y formación de grupos de combate y, México, la Secretaría de Gobernación a través del Instituto Nacional de Migración, llega a plantearse mi deportación porque Chile pide mi extradición. Gobernación me tiene recluido durante seis meses en la cárcel migratoria de Iztapalapa, donde la ONU, a través de ACNUR [el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados], le manifiesta al gobierno mexicano que mi vida peligra ya que pesaría sobre mí una condena de presidio perpetuo a cumplirse en la cárcel de alta seguridad de Santiago.
Marco hace una pequeña pausa como buscando las palabras. Mira el libro que trae entre las manos y del que guiado por mi propia curiosidad alcanzo a leer el título: Salvador Allende en el umbral del Siglo XXI. Voltea y me descubre mirando en la portada la fotografía de un mural donde al rostro de Allende lo limita la silueta de la geografía de Chile; alarga entonces una ligera sonrisa que yo aprovecho para preguntar acerca de la vida política de su país actualmente y si cree que la democracia ha llegado por fin a Chile o habita nada más en los discursos de la clase política.
En Chile se vive una seudo-democracia donde la mayoría de los presos son jóvenes. Hombres y mujeres que lucharon y siguen luchando, ahora desde la prisión, para reivindicar la democracia chilena golpeada en el año 73. Desde el punto de vista social se vive un fraude, conocido por lo que es la Constitución de 1980. Augusto Pinochet Ugarte y su asesor, su mentor político, Jaime Guzmán idean esta constitución para guiar al país dentro de lo que se llamaría la “doctrina de seguridad nacional”, a través del sometimiento por conducto del ejército y de los militares como gobernantes y como integrantes del área judicial.
Chile no puede tener una democracia, porque se rige por una constitución que fue hecha y aprobada a molde de lo que es el neoliberalismo chileno, de lo que es el militarismo. Esto no da paso a que una sociedad se pueda desenvolver democráticamente.
Digo esto porque, por ejemplo, uno de los artículos, el cual no me permite volver a mi tierra, el artículo 8º, que trata sobre el control de ley de armas y explosivos, y su ley reglamentaria, la Ley 17.798, la ley antiterrorista y contra grupos de combate en su modalidad de grupos subversivos con armamento de uso exclusivo del ejército, es un artículo muy fuerte dentro de la Constitución y esto tiene a gran parte de la juventud chilena en el exilio; digo gran parte porque somos varios, alrededor de cien los jóvenes que no podemos volver a nuestro territorio.
Este artículo y esta ley son legalmente aprobados en un plebiscito fraudulento que se hizo en el año 80 y son los que no permiten a la sociedad civil actuar en democracia plena, porque pasan a ser las limitantes producto de una forma agresiva aprobada de manera unánime por el régimen de Pinochet.
Esta constitución sigue vigente en Chile y es la misma que en uno de sus artículos hace a Pinochet senador vitalicio, concediéndole tener senadores designados, lo que lo convierte en senador vitalicio postmortem y, por si fuera poco, él va a ser el único senador vitalicio ya que para ello se requiere de haber gobernado más de seis años y en Chile los plazos de gobierno son de cuatro años.
No —remarca—, la transición democrática ha sido muy falsa, de una manera muy oscura, donde el factor económico ha incrementado la crisis de una forma terrible provocando más de 5 millones de pobres en donde un millón son niños y niñas; estamos hablando de que si Chile tiene alrededor de 15 millones de habitantes, un tercio de su población vive en la máxima pobreza. Una sociedad que se dice democrática no puede tener, ni debe tener, ni se le debiera permitir un tipo de aberración en su Constitución, menos ser esta la Carta Magna que rige al país.
El tráfico sobre la calle Felipe Carrillo Puerto aumenta haciendo que los claxonazos de los autos nos alcancen hasta la jardinera donde estamos sentados, llamando la atención de Marco y dándome con ello la oportunidad de hacerle una nueva pregunta acerca de la respuesta que la sociedad civil chilena o las organizaciones y partidos de izquierda tiene frente al panorama que me describe.
Una de las formas de organización que se ha mantenido fuerte en sus bases es la sociedad civil, complementada con el fenómeno de lo que es el problema étnico, el problema de los mapuches en Chile. Esta organización se ha mantenido en sus cimientos de lucha intransigente e inclaudicable de lo que es el problema étnico, provocando la confrontación entre lo que es la sociedad civil y el gobierno, reconociendo con esto el avasallamiento histórico de más de 500 años, mismo que sostienen los gobiernos neoliberales al acriminar, callar y exterminar las luchas étnicas en lo que es el genocidio que se ha dado en gran parte de América Latina.
Por su parte, la sociedad civil política ha sido muy camaleón, ha cambiado de colores muchas ocasiones. Hay una canción de Víctor Jara que dice “si usted es chicha o es limonada”, o sea, si usted es amarillo o es rojo, haciendo alusión a lo folclórico chileno; la alianza en Chile ha servido un poco para que otros países en América Latina vean en las alianzas políticas entre diferentes partidos, sean de izquierda o sean de derecha, una manera de llegar al poder sin importarles nada más, sin asumir las problemáticas de los pobres, las de la sociedad civil, la crisis económica, social y cultural.
En Chile, donde la dictadura ha sido una de las más feroces de América Latina; donde la situación se ha vuelto muy caótica porque la cultura fue avasallada, exterminada; donde tampoco se ha tratado de reinstalar esta cultura por medio del arte, la pintura, el cine, el teatro, ya que en veinte o diecisiete años no hubo nada de esto sino al contrario: represión contra todo tipo de movimiento clandestino; donde los partidos políticos entran al juego dictado por la Constitución del 80, la cual no deja el que un partido menor pueda gobernar aunque haya ganado las elecciones, por su estructura bicameral en el Poder Legislativo, los jóvenes se han vuelto escépticos y, aún así, han tenido una repercusión con respecto a lo que han sido los conflictos estudiantiles, la problemática étnica y en sí lo que es el fenómeno de ser joven y no poder divertirte en tu país, en tu territorio. Esos, creo, han sido factores muy fuertes para que la juventud chilena vaya tomando posición y no se vuelva tan escéptica con el proceso histórico y social que tiene el país...
Pero —lo interrumpo— ¿qué tanto participan las y los jóvenes y qué tanto podemos esperar que de ellas y ellos pueda surgir un nuevo movimiento que cambie al Chile heredado por Pinochet?
La juventud —explica— se compromete en la medida de su forma de vida, de su ideología, según opte por la parte social, la parte política o bien la parte militar. En Chile es muy perseguido, es uno de los castigos más severos que tiene la Constitución, el manifestarse en la forma armada. De hecho Chile es uno de los pocos países de América Latina, más bien diría el único en el mundo, donde por un mismo delito político se te juzga dos veces: te juzga la justicia civil en una instancia y después la justicia militar, por tratarse de un fenómeno del orden militar. Estas acciones armadas contraen generalmente sentencias que van de los 20 a los 35 años de prisión, así que como verás no cualquier persona lo toma a juego, sino que más bien asume jugársela en un compromiso real, histórico-social de hacer valer su instancia.
Por la parte cultural, la parte histórica. Lo que es el teatro, la gente haciendo fotografía, cine, denunciado de la manera artística y cultural lo que es la represión militar, lo que se vive cuando se tiene una cultura propia de una sociedad de la militarización, el compromiso se asume a título personal y es viable en el sentido de que cada vez más las y los jóvenes se van poco a poco inmiscuyendo dentro de sus trincheras en el desarrollo de grupos digamos marginales, grupos alternativos que han crecido mucho. Lamentablemente yo salí hace tres años de mi país y tengo un contacto leve en el sentido de que muchas cosas no se oyen, ni se pueden ver ni escuchar, por el hecho de que hay una vasta distancia; pero por lo que me he enterado de personas que han pasado por México y que han relatado lo que pasa en Chile, sí hay un movimiento social de jóvenes creciente y muy fuerte.
Viene a colación entonces la pregunta obligada: la detención de Pinochet en Londres hacia octubre de 1998.
Cuando Pinochet es apresado en Londres —me dice—, cuando se le gira la orden de aprensión, en Chile hay tal consternación que se crea tal grado de euforia por sacar esa mierda que trae la juventud chilena, ese odio, esa rebeldía intrínseca; como dijo Salvador Allende: “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”. Hay una gran euforia, repito, y la gente sale a las calles, se va al centro y jóvenes, niños y niñas, adultos, todo mundo, sale en una forma de alegría porque por fin se está haciendo justicia; por fin el mundo reconoce una de las tragedias más horribles, uno de los holocaustos más terribles que ha tenido Latinoamérica y el mundo en sí de lo que ha sido el exterminio de gente de izquierda.
Así que hay una explosión de la gente y, nuevamente el gobierno chileno, en su complicidad con Pinochet, saca a los carabineros, que es la policía armada militar chilena, a las calles, quedando un saldo de alrededor de 200 personas heridas ese día. Esto da a entender que sí hay una gran conmoción en Chile y en todas partes, que la gente sí está de acuerdo con que a Pinochet se le juzgue y sea dictada una sentencia, por lo menos que sea histórica, a nivel internacional, para que no se vuelvan a cometer estas mismas atrocidades.
En el plano de los partidos políticos y de lo que son las organizaciones políticas y el gobierno en sí, los partidos de la democracia cristiana, el partido socialista, es gente que está en el poder pero lo que a ellos les interesa es mantener su alianza. No olvidemos que la democracia cristiana fue uno de los gestores del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973; no olvidemos que la democracia cristiana fue cómplice de Pinochet guiando el derrocamiento de Allende y la intromisión militar para luego ellos retomar la democracia, lo que al final no resultó así. Por eso ahora el gobierno dice que Pinochet debe ser juzgado en Chile.
Vuelvo a recalcar: en Chile no puede haber justicia, no puede haber democracia, no puede haber una igualdad mientras exista una Constitución que protege a los asesinos con cláusulas que extienden la impunidad sobre lo que ocurrió desde 1973 hasta 1978, tiempo en el que se cometen los asesinatos más atroces y las operaciones más sanguinarias con un saldo de alrededor de 15 mil muertos, entre mujeres y hombres, militantes de izquierda. Mientras siga vigente en mi país la Constitución de 1980 no podrá haber ni habrá justicia para la gente que fue opositora al régimen militar, ni será posible el juzgamiento de Pinochet.
Pinochet de hecho viajó a Inglaterra como diplomático, como senador vitalicio en misión especial, con un pasaporte expedido por el Ministerio del Interior donde se decía que iba en misión diplomática. Él estaba en Inglaterra por una situación netamente militar haciendo un tratado, un contrato de armamento bélico entre Inglaterra y Chile.
No puedo evitar sentir cierta admiración, más bien, extrañeza ante esto que me está diciendo: ¡¿Pinochet en misión especial para la firma de un contrato militar entre Inglaterra y Chile?!. Entonces, como si mi sensación se hubiese reflejado en mi rostro, Marco retoma el asunto con algunos argumentos históricos.
No olvidemos que Pinochet fue un aliado con Inglaterra durante la Guerra de las Malvinas. Chile en ese momento era presidido por Pinochet y él prestó todos los servicios que le fueron necesarios a la ex mano dura de Inglaterra, Margaret Thatcher. Al seguir gobernando bajo la Constitución del 80 y no juzgar a la dictadura militar, Aylwin y Frei, los dos sucesores de Pinochet, han sido cómplices de los asesinatos de la gente, de militantes de izquierda, de grupos sociales, de grupos armados, después del golpe de Estado. ¡Ahora se quieren hacer responsables de juzgar a un individuo al que le permitieron ser senador vitalicio! Eso es lo que yo me pregunto y quisiera dejar como pregunta abierta a toda la gente: ¿creen que se pueda juzgar a una persona con las leyes que ha hecho él mismo?
Los ojos de Marco se fijan en los míos como esperando de mí una posible respuesta a su pregunta, yo prefiero dejársela a los chilenos que probablemente leyeran estas notas y conduzco la conversación a otro par de temas igualmente trenzados entre sí, productos de exportación chilenos a toda Latinoamérica con patrocinio estadounidense: la tristemente célebre Operación Cóndor y el neoliberalismo.
Bueno, la Operación Cóndor, que tuvo una trascendencia en Argentina, Uruguay y Paraguay, es planeada desde Chile y su gestor es Manuel Contreras, a cargo de lo que fue la DINAla Dirección Nacional de Inteligencia Chilena (sic); amparada por las Fuerzas Armadas en sus modalidades de Fuerza Aérea, Marina y Carabineros de Chile. Esta operación militar se idea, planifica y ejecuta dando exterminio a militantes de izquierda, tanto chilenos en el exilio como extranjeros, sean del MIR, del Partido Socialista, del Partido Comunista o de los aparatos militares que tenían estas respectivas organizaciones. En Argentina se hace todo lo que es la persecución de esta gente que vivía allá, que de alguna u otra forma estaba refugiada, encontrándola y asesinándola a sangre fría.
Recordemos que el gobierno de Pinochet asesinó a Carlos Prats, el último de los comandantes en jefe democráticos que tuvo el glorioso Ejército chileno; intentó matar a Eduardo Leighton en Italia; asesinó al canciller en Alemania, y también se hace cómplice de la matanza de Orlando Letelier, ex asesor de Allende, quien muere en un atentado con explosivo de un autobomba en la capital de Washington.
Probablemente no se conozca nunca la cantidad de personas que murieron en América Latina a causa de la Operación Cóndor, misma que dio cabida a que muchos gobiernos se elitizaran en la parte táctica militar, respecto a la guerra de guerrillas, la contrainsurgencia y los levantamientos armados. Gran parte de los individuos que participan en estas operaciones al interior de las Fuerzas Armadas fueron educados, sembrados, en la Escuela de las Américas, el brazo rector y militar del neoliberalismo.
Al respecto, creo que nosotros, hombres y mujeres, niños y niñas a quienes nos toca enfrentar este nuevo milenio, nos toca también enfrentar el reto del holocausto que es el neoliberalismo, este avasallamiento social, económico y político, esta degradación de lo que es el modelo capitalista que se está viendo consumado más que nada en los sectores proletarios donde hoy en día el alimento básico ni siquiera es, por ejemplo en México, de tortillas y frijol.
Creo que debemos de tomar en cuenta el ejemplo de las luchas de los sindicatos como el Mexicano de Electricistas, las luchas de los estudiantes como los de la UNAM; gente que es sociedad civil pero que pertenecen al plano de lo estatal porque se desarrollan al interior de instituciones del Estado que deberían prestar servicio a la sociedad, como corresponde a una democracia.
Creo que Chile fue el “paladín del neoliberalismo” en el sentido de que desde Chile se proyectó, a través del sometimiento, de la invasión, de la situación impuesta, de la forma obligada con fusil en mano, el que se aceptara el modelo económico neoliberal. Las Afores, graficando un poco la situación, llevan en México alrededor de cuatro veintidós años y en Chile llevan ya 25 43 años, lo que ha sido un robo hacia la sociedad trabajadora, hacia la sociedad que se esmera trabajando. Y este dinero generalmente no se queda en Chile, ni se queda en ningún país de América Latina, pues los consorcios internacionales son empresas que se llevan el dinero a invertir en otros lugares tercermundistas, por darle una clasificación concreta.
Frente a esta situación, Chile vivió un proceso de privatización en el tiempo que Pinochet es presidente interino. Se privatizan todas las empresas, lo que es agua potable, electricidad, la compañía de teléfonos; se vende el cobre como materia prima nacional y producto interno con mayor fuerza de exportación, como el petróleo para México, y se privatiza la educación con todas sus secuelas, como lo que decíamos al principio sobre los costos de las carreras en la universidad pública.
El modelo que se impone a fuerza de fusil y a costa de la sangre del pueblo chileno, se va expandiendo en América Latina y va dando resultados que a niveles macros tienen sólo buenos resultados para los consorcios internacionales que crecen y se enriquecen. Vamos pasando a sociedades con grandes estructuras de edificios, grandes centros comerciales que son las nuevas catedrales del neoliberalismo, donde la pobreza pasa a ser un submundo, una pobreza cubierta, una pobreza disfrazada.
Este modelo, en otros países también se impone, como Argentina y Uruguay, donde se introducen dictaduras militares tan fuertes y tan feroces como en Chile. En otros casos, algunos gobiernos democráticos o dizque democráticos de la parte Central y Norte de América lo fueron adoptando y ya vemos lo que pasó: las economías nacionales tienen mucho que desear y cada vez que hay cualquier problema en las bolsas éste repercute negativamente.
El sonido de un huehuetl se escucha a lo lejos como secundando lo dicho por Marco en esta plaza donde lo mismo se encuentran músicos callejeros de jazz, mimos, hiphoperos o mexikatiauis. Marco hace una breve pausa esperando la siguiente pregunta mientras a mi memoria viene aquello del artículo 33 constitucional (2) y la reciente detención de Marco Ugarte, reportero gráfico de la Afp y chileno también, en Chiapas. Lo pienso una, dos veces. Finalmente, intentando no caer en una imprudencia comienzo a articular la posible pregunta y hablo otra vez de neoliberalismo, pero también de luchas que le resisten con la esperanza y la dignidad como banderas, hasta que me animo a preguntarle, consciente del riesgo en el que lo coloco, si cree que el zapatismo pueda ser una vertiente de esperanza para América Latina o incluso internacionalmente. Marco no puede entonces evitar que a los labios le brote una ligera sonrisa y, tras mirarme por un corto momento como queriendo descubrir en mis ojos alguna intención perversa, se anima a responder.
Una pregunta bastante interesante —dice sin dejar de sonreír— y comprometedora también... Pero, valga el compromiso... Creo que la lucha zapatista está siendo viable desde el momento en que se alza como fuerza político-militar dándole un sueño a todo lo que es la lucha étnica, indígena de este país. Este sueño que representa el Ejército Zapatista para los pueblos de Chiapas en específico, viene a ser el amanecer, el sol, el reaparecer la vida y los colores después de 500 años en que se ha venido avasallando a un continente.
Creo que ha sido viable porque se ha mantenido y se ha reconocido como sociedad distinta a la mexicana a los pueblos étnicos, a las culturas, a la diversidad cultural étnico-lingüística, a través de las armas, ¿irónico, no? Pero el EZLN ha logrado imponer un reconocimiento histórico, social, no sólo a través de sus incursiones armadas, sino también a través de sus redes sociales de trabajo, de las redes sociales civiles y de organismos de derechos humanos y de las comunidades zapatistas.
El hecho de identificarse y asumir el compromiso de rebeldía, de desatar esas amarras y esa sujeción al Estado político, creo que ha hecho que el Ejército Zapatista sea fuente de inspiración de muchas guerrillas latinoamericanas, de muchos grupos armados en América Latina donde el “mandar obedeciendo” ha pasado de ser un acto de simbolismo a ser lo que realmente se puede tomar como una nueva forma de hacer política.
Claro que por otro lado está(ba) el caso de las FARC, en Colombia, donde la guerra civil está(ba) declarándose, donde países fronterizos están actuando en contra de lo que es la insurgencia, en contra del grupo armado de las FARC; donde Estados Unidos está haciendo un bloqueo y está(ba) enviando marines a detener este alzamiento armado.
Creo que un poco en América Latina se está dando lo que fue el llamado Ejército de Liberación Nacional, en el cual pensaba Bolívar y después muchas personas más como el Che, Miguel Enríquez, Lucio Cabañas, por nombrar algunos que han seguido en esta lucha inclaudicable. Uno de estos personajes dice que “en esta lucha se nos puede ir la vida, pero la continuaremos hasta la victoria”. Creo que estas palabras son muy ciertas y hay que tomarlas en cuenta.
El zapatismo ha sido y seguirá siendo un ejemplo, no nada más en América sino también en Europa. Tuve la suerte de recorrer varios países en Europa y nos encontramos con gente que se empapó de misticismo, de idiosincrasia, de energía cuando visitó zonas chiapanecas, y ha concretado redes sociales de todo el mundo en pro de una lucha tan noble, tan justa y tan obvia como es la lucha étnica.
Marco regresa la mirada al libro que trae. Pareciera que busca con una suerte de mirada de rayos x las palabras aquellas de Allende cuando pedía a los jóvenes universitarios que fueran con premura, con cariño, con ternura humana, a trabajar durante uno o dos meses a las comunidades mapuches (3). Aprovecho, pensando, como decimos por acá, que “ya encarrerado el burro” puedo preguntarle ahora al hombre de armas si cree que la lucha armada haya cumplido su función y no tenga ya razón de ser o, si por el contrario, la lucha noviolenta representa una esperanza real para terminar con la explotación del neoliberalismo que hemos identificado con la miseria mundial que vivimos.
Retomando un poco lo que es el zapatismo y uno de sus personajes ya míticos, como es el Subcomandante Marcos, bonito nombre por cierto -jejeje-, él hace mucha referencia a lo que es “mandar obedeciendo” pero también a lo que es luchar desde las trincheras donde uno está. Creo que en este sentido todos tenemos que cumplir nuestros objetivos, nuestras luchas, desde el lugar donde nos encontremos. Si en algunas partes las armas han sido viables, en otros lugares han sido decadentes. Las armas siempre están cargadas de muerte. Tal vez sea una de las formas que se ha representado como forma de lucha, pero creo en las manifestaciones pacíficas, la sociedad civil, el tomar conciencia de que tenemos que vivir en una sociedad más justa, más igualitaria, donde todos y todas quepamos, el respetar todos los mundos.
Pero lo que sí es que las distintas formas de lucha que se han dado tienen que tomar cada vez más fuerza y seguir como una manera viable de complementación, orientándose siempre en el compromiso para con la reivindicación social. Junto con esto creo que el dogmatismo no conduce a nada, que siempre tenemos que estar autocuestionándonos, tanto a nosotros mismos como a la gente con la que estamos, es una forma más coherente y más transparente de ser conscientes.
Tenemos que seguir esta lucha, ya sea desde la clandestinidad o desde el lugar donde nos encontremos, desde nuestro trabajo, desde nuestro lugar de estudios, etcétera, y asumir un compromiso histórico-político referente a lo que han sido nuestras raíces. Recordemos que un pueblo que no tiene pasado no puede proyectarse a un futuro con esperanza. El problema étnico, tanto en Chiapas como en América Latina, se ha dado muy fuerte, se ha representado de tal forma que hoy vemos a mucha sociedad civil movilizada. Ojalá fueran más y más las personas que se sumaran a esta lucha por una sociedad distinta, igualitaria. Una sociedad nueva en un mundo nuevo.
Todas las formas de lucha son válidas, lo digo porque en mi país se dio una forma de lucha democrática, se llegó al socialismo a través de las urnas. Es el único país del mundo que ha conseguido el socialismo a través de las urnas, del voto popular. Y ¿cómo terminó esto? Con el avasallamiento por medio de las armas, de los militares. Donde todo ese sueño, esa dulzura se aniquiló. No hay que subestimar al enemigo, es fuerte y sabe golpear de las formas más terribles, más trágicas, con matanzas, expulsiones, deportaciones.
Creo que tenemos que ser inteligentes y unirnos en esta lucha social, política y militar. Hay que solidarizarse con el Ejército Zapatista, con la huelga en la UNAM, con los grupos que apoyan la no-privatización de las empresas. Esa es una de las luchas y ha sido pacífica, y creo además que la sociedad civil responde a eso. Pero no olvidar. Descartar las distintas formas de lucha es negarse a sí mismo.
Claro que sería mejor una salida pacífica, pero no olvidemos las matanzas de México en el 68, el 71. Todas esas irrupciones con armas debemos tenerlas muy presentes, no olvidar. El gran remedio que tenemos para la memoria es no olvidar. No olvidar nunca y hacer conciencia crítica y constante de que todas las formas de lucha son válidas y viables, desde nuestras trincheras.
Hemos llegado al final de la entrevista. Para este momento, los ojos de Marco brillan con más fuerza que al principio de nuestra conversación. Es evidente que hablar de Chile y de la posibilidad de una América y un mundo mejores y nuevos le reanima muy especialmente. A esta altura de la charla he llegado a la conclusión de que Marco no es, como pudiéramos creer a simple vista, sólo un hombre más de los muchos que apostaron por el camino de las armas para ver libre a su país, su continente, su planeta; sino que, valga la redundancia, es un soñador. Cuando en septiembre de 1970 el pueblo chileno, su pueblo, acudió a las urnas para hacer del compañero Salvador el presidente Allende, Marco no hacía mucho que había llegado al mundo. Tres años después, los militares y carabineros de su patria pasarían a la historia como los grandes traidores de la voluntad de democracia verdadera en Chile, tendiendo el manto que significó la larga noche de la dictadura militar chilena. Bajo ese manto creció Marco. Pero ¿cómo sería de grande el sueño soñado por Chile de la mano de Allende que, todavía, a pesar de los años y de la pólvora y de la sangre, a Marco le siguen brillando los ojos? Quizás por eso mismo, le pregunté ¿cómo soñaba este planeta, cómo soñaba este continente, cómo soñaba a Chile?
Sueño —contesta tomando su libro, pero sin dejar de mirarme— un Chile en el que, como dijo Salvador Allende, podamos caminar libres por las alamedas. Donde pase el hombre libre y la mujer soberana.
Marco deja el libro entre él y yo mientras las imágenes pueblan su memoria: Me gustaría ver a mi país sin presos políticos, sin esos cinco millones de pobres, sin una miseria cultural... No más muertos, que no existan las castas militares como existen hoy.
De pronto, la voz abandona ese tono discursivo en el que más de una vez ha sonado a lo largo de la entrevista y, conforme va hablando, se va oyendo cada vez más personal, más íntima. Lo mismo sucede con su mirada, y pareciera que ya no mira hacia fuera sino que, como los topos de los que habla(ba) el Sup, hacia adentro se mira: Me sueño caminando en Chile sintiéndome libre, distinto, nuevo... En un Chile lleno de esperanza, con una juventud concreta, una juventud idónea, transparente, amplia y coherente... Sueño en un país creciendo en colores, en olores, en una diversidad social, cultural, lingüística. Veo un Chile caminando junto a los mapuches, esa raza indómita, ese pueblo que en (más de) 500 años no ha sido sometido... Veo un Chile igualitario... Veo un Chile libre...

“Cuando la tristeza nos inunda —dice Rodrigo Solís— nos gotea por los ojos. Escurre por el cauce seco de la nariz hasta la boca. Cae en cascadas por labios afilados y sin que nos demos cuenta nos tiñe de un color invisible que de algún modo brilla y atrae a los otros tristes”. Quizás eso fue lo que pasó con Marco, porque al terminar la entrevista sus ojos goteaban discretamente mientras de la librería frente a la que estábamos sentados la voz de Pablo Milanés salía flotando con aquello de “hoy pisaré las calles nuevamente...”. Luego, una mujer ahogada de borracha o de orfandad o de ambas, se acercó para hacernos plática e invitarnos unas cervezas.
Han pasado casi 20 años. Desde entonces no he vuelto a toparme con Marco, y también desde entonces aquél libro blanco con el rostro de Allende pintado en la geografía de Chile me acompaña cual si fuese una especie de biblia laica, en espera de que la profecía de Solís se vuelva realidad: “Tarde o temprano los tristes se encuentran, se toman de las manos y bailan un ritmo que al mismo tiempo es feroz, y es lento. Una danza de ahogados en el fondo del mar más muerto. Los tristes danzan tomados de las manos y a través de sus ojos trastocados la libertad lleva una máscara macabra, el amor es el abismo que se abraza a los pies del equilibrista que tropieza y la muerte es un gran alivio”.


(1) Modak, Frida. Salvador Allende en el umbral del Siglo XXI. Plaza & Janés Editores, 1998.
(2) El Artículo 33 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el único relativo al Capitulo III, De los Extranjeros, establece que “el Ejecutivo de la Unión tendrá la facultad exclusiva de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue inconveniente”; para luego determinar que “los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país”.
(3) Modak, Frida. Opus cit. p. 256.

22 de septiembre de 2019

CONVOCATORIA AL SEGUNDO ENCUENTRO INTERNACIONAL DE MUJERES QUE LUCHAN.

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

MÉXICO.

CONVOCATORIA AL
SEGUNDO ENCUENTRO INTERNACIONAL DE MUJERES QUE LUCHAN.

SEPTIEMBRE DEL 2019.

A las mujeres que luchan en todo el mundo:

Hermana, compañera, mujer que lucha:

Te saludamos como mujeres que somos, como indígenas y como zapatistas.

Tal vez te recuerdas que en el Primer Encuentro hicimos un acuerdo de que tenemos que estar vivas. Pero pues claro lo vemos que sigue la matazón y la desaparición de mujeres. De todas las edades y de todas las condiciones sociales. Nos asesinan y nos desaparecen porque somos mujeres. Y, además, todavía nos dicen que es nuestra culpa, que por qué nos vestimos como nos vestimos, que por qué andamos donde andamos, que por qué a tales horas en tales lugares. Y entonces, en los malos gobiernos no falta quien, hombre o mujer, que salga con una estupidez que nos dicen que entonces ya no debemos salir. Según ese pensamiento, entonces las mujeres deben estar siempre encerradas en sus casas, no deben salir, no deben estudiar, no deben trabajar, no deben divertirse, no deben ser libres.

Como que lo vemos claro que el sistema capitalista y patriarcal es como un juez que ha dicho que somos culpables de haber nacido mujeres y por tanto nuestro castigo por ese delito es la violencia, la muerte o la desaparición.

Cuesta mucho, hermana y compañera, ponerlo en palabras, porque es como una maldad muy grande que no se le puede poner un nombre. Y si ahora se dice “feminicidio” o como le pongan, no se ve que cambia nada. Siguen las muertas y las desapariciones.

Y luego nuestras familias, nuestras amistades, nuestras conocidas, todavía tienen que luchar porque no nos maten o desaparezcan otra vez, cuando dejan sin castigo a los culpables o dicen que tuvimos mala suerte o, peor todavía, dicen que nosotras nos lo buscamos.

Con perdón, hermana y compañera, pero eso es una estupidez muy grande. Todavía que tenemos que luchar contra la discriminación en la casa, en la calle, en la escuela, en el trabajo, en el transporte, con conocidos y con desconocidos, aparte es que dicen que buscamos morirnos. No, no morirnos, sino que nos violen, que nos asesinen, que nos descuarticen, que nos desaparezcan.

Quienes dicen así son machistas o mujeres con pensamiento de machistas.

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Entonces, compañera, hermana, como el acuerdo que tuvimos en el Primer Encuentro es estar vivas, pues como que tenemos que dar la cuenta de qué hemos hecho o qué no hemos hecho para cumplir ese acuerdo.

Por eso estamos convocando a este Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan con un solo tema: la violencia contra las mujeres.

Y ese tema en dos partes: Una de denuncia y otra de qué vamos a hacer para parar esa masacre que nos están haciendo.

Entonces pues a eso te invitamos, hermana y compañera, que nos reunamos y saquemos toda nuestra rabia y digamos claro todo lo que están haciendo en todas partes.

Porque lo que vemos es que como que pedacean nuestro dolor: una violada por un lado, una golpeada por otro, una desaparecida por allá, una asesinada más acá.

Hacen así para que pensemos que es problema de otra mujer en otra parte, que no nos va a tocar a nosotras, que no es tan grave, que los malos gobiernos lo van a resolver.

Pero lo vemos que no es así, que sí nos va a tocar a nosotras o a alguien cercana a nosotras, que sí es grave, muy grave, y que los malos gobiernos no van a hacer nada, sólo van a hacer declaraciones y a decir que van a perseguir, pero no a los asesinos, a los violadores, a los secuestradores, sino a las mujeres que con rabia rompieron vidrios o pintarrajearon una piedra.

Así está el sistema capitalista patriarcal, hermana y compañera. Así está la cosa que vale más un vidrio o una pared rayoneada, que la vida de una mujer.

Y eso no puede seguir, de veras.

Mira, te contamos que hace algunos años, antes de nuestro alzamiento y el inicio de la guerra contra el olvido, acá en las fincas valía más un pollo que la vida de una indígena. ¿No se puede creer? Pues sí, así decían los finqueros. Ahora nos están diciendo peor como mujeres que somos, porque lloriquean y se escandalizan por un vidrio y una pintada que dice la verdad.

Y la verdad no es sólo que nos están violando, asesinando y desapareciendo. Eso sí, pero también la verdad es que no nos vamos a quedar como que no pasa nada, bien portaditas y obedientes.

Tanto nos atacan que hasta ya parece que es un negocio del sistema. Si hay más mujeres asesinadas o desaparecidas o violadas o violentadas, entonces hay más ganancias. Tal vez por eso no se detiene esta guerra contra las mujeres. Porque ya no se puede creer que, cada día, son desaparecidas o asesinadas mujeres en todas partes, y el sistema sigue tranquilo, contento, sólo preocupado por la paga.

De repente puede ser que, si seguimos vivas, si no somos violentadas, entonces se arruina el negocio. Como que también habría que analizar si, al mismo tiempo que sube el número de mujeres violentadas en el mundo, suben también las ganancias de los grandes capitalistas. Tantas golpeadas, tantas desaparecidas, tantas asesinadas, igual a tantos millones de dólares o de euros o de la moneda que sea.

Porque lo sabemos bien que el sistema sólo atiende lo que le afecta la ganancia. Y lo sabemos bien también que el sistema hace ganancias de las destrucciones y las guerras. Entonces pensamos que nuestras violencias que tenemos, nuestras muertes, son pues ganancia para el capitalista. Y nuestras vidas, nuestras libertades, nuestra tranquilidad, son pérdidas de dinero para el sistema.

Entonces queremos que vengas y que digas claro tu denuncia. No para que la escuche un juez o un policía o un periodista, sino que para te escuche otra mujer, varias mujeres, muchas mujeres que luchan. Y así, compañera y hermana, tu dolor no esté solo y que se una con otros dolores. Y de tantos dolores que se unen no sale sólo un dolor muy grande, también sale una rabia que es como una semilla. Y si esa semilla se crece en organización, pues el dolor y la rabia se hacen resistencia y rebeldía, como decimos acá, y dejamos de esperar a que nos toque o no nos toque la desgracia, y nos ponemos a hacer algo, primero para detener esa violencia contra nuestra, luego para conquistar nuestra libertad como mujeres que somos.

Porque ésa es nuestra experiencia en nuestra historia como mujeres, como campesinas, como indígenas y como zapatistas.

Nadie nos va a conseguir la paz, la libertad, la justicia. Tenemos que luchar, hermana y compañera, luchar y arrebatárselas al Mandón.

Por eso la invitación al tema de Violencia contra las Mujeres no es sólo a denunciar, también a decir qué se hace o qué se hizo o qué se puede hacer para detener esos crímenes.

Lo sabemos, porque lo escuchamos y lo miramos en tus participaciones en el Primer Encuentro, que hay muchas formas o modos de la lucha como mujeres que somos. Lo sabemos que unas dicen que más mejor su forma, que la forma o el modo de otras no sirve, y muchas cosas que se dicen. Está bien si se discute aunque no se llegue a ningún acuerdo.

Pero el problema que miramos nosotras zapatistas, es que para poder discutir y pelearnos quién es más mejor feminista, pues primero tenemos que estar vivas. Y nos están matando y desapareciendo.
Entonces la invitación a este encuentro es para un solo tema: Violencia contra las mujeres. Y con dos partes: denuncia y propuestas de cómo hacer para parar esta guerra.

No es que vamos a sacar un acuerdo de todas luchar de la misma forma, porque cada quien tiene sus modos, sus geografías y sus tiempos. Pero de escucharnos las diferentes formas, pues nos va a dar ideas de cómo hacer, según vemos qué nos sirve y qué no.

El sistema quiere que sólo gritemos de dolor, de desesperación, de angustia, de impotencia.
Ahora se trata de que gritemos juntas, pero de rabia, de coraje, de indignación. Pero no cada quien por su lado, pedaceadas como nos violan y matan y desaparecen, sino que juntas, aunque cada quien en su tiempo, su lugar y su modo.

Y de repente, compañera y hermana, qué tal que aprendemos no sólo a gritar de rabia, y también hallamos el modo, el lugar y el tiempo, para gritar un mundo nuevo.

Fíjate, hermana y compañera, cómo están las cosas que para poder estar vivas, tenemos que hacer otro mundo. Hasta eso ha llegado el sistema, que sólo podemos vivir si lo matamos de una vez. No arreglarlo un poco, o ponerle buena cara, pedirle que se porte bien, que no sea tan malo, que no se pase. No. Destruirlo, matarlo, desaparecerlo, que no quede nada, ni cenizas. Así lo vemos nosotras, compañera y hermana, que es el sistema o nosotras. Así lo puso el sistema, no nosotras como mujeres que somos.

Y las fechas que te invitamos es el día 26 de diciembre del 2019 la llegada. Los días 27, 28 y 29 de diciembre de 2019, son los días de encontrarnos, hablarnos y escucharnos. El mismo 29 de diciembre del 2019 hacemos la clausura.

El lugar es en el Semillero que ahora lo vamos a llamar “Huellas del Caminar de la Comandanta Ramona”, del Caracol Torbellino de Nuestras Palabras, de la zona Tzots Choj (en la comunidad de Morelia, MAREZ 17 de Noviembre), el mismo lugar donde fue el Primer Encuentro.

La llegada es en el mero caracol, ahí se dan los gafetes y el programa, y de ahí las compañeras choferas te llevan mero al semillero donde no se permite que entren hombres, aunque sean hombres buenos o regulares o ni modos. O sea que ya ni siquiera se van a poder asomar los hombres ni ver de lejos nuestra reunión, porque el semillero está protegido por montañas.

Los hombres pueden quedar en el caracol a esperar mientras nos reunimos como mujeres que somos, pero sólo si es que vienen acompañados con una mujer que responda y se responsabilice de que no hagan una tarugada. A ese lugar le vamos a decir que es “mixto”, o sea que pueden estar hombres y mujeres que así lo digan.

Ahí en ese lugar, donde van a poder estar hombres, de repente, tal vez, una comisión de mujeres zapatistas va del lugar del encuentro y les da plática de lo que se está denunciando en el semillero. Para que lo sepan pues. Y viera que tienen un poco de vergüenza, pues van y lo cuentan a otros hombres, y les dicen lo principal, que es que no vamos a esperar que entiendan o que se porten bien y se dejen de chingaderas, sino que vamos a organizarnos para defendernos primero, y luego para cambiar todo, Todo, TODO.

Otra cosa que les decimos, compañera y hermana, es que hemos estado revisando lo que hicimos mal en el Primer Encuentro. Por eso queremos hacerlo en el mismo lugar para ver si podemos corregir nuestros errores.

Y también que miramos que en el registro y la programación del Primer Encuentro, pues se favoreció a quienes piensan igual que las personas que apoyaron en eso de registro y programación. O sea que quedaron actividades y mujeres sin participar, porque pusieron primero a quienes pensaban igual y cuando ya se quiso acomodar lo otro, pues ya no hubo tiempo o lugar para hacer.

Entonces, para que no pase eso de que se acomoda de modo que unas mujeres valen más que otras, nosotras como mujeres indígenas zapatistas vamos a hacer todo desde el principio, o sea desde el registro y el programa.

Nunca lo hemos hecho, pero tampoco nunca habíamos sido choferas y ya ven que hemos aprendido. Entonces, tal vez nos sale mal y no acomodamos bien y el programa no sale cabal, pero va a ser porque estamos aprendiendo, y no porque unas mujeres nos caen bien porque piensan como nosotras, y otras nos caen mal por lo que sea.

Entonces pues nos estamos organizando y repartiendo los trabajos para que sea totalmente organizado por nosotras. Así, cuando tú mandes tu correo (ahí te vamos a avisar luego a qué correo y cuándo empieza el registro), ya sabes que es una de nosotras, mujeres indígenas zapatistas, que lo abre tu correo y lo apunta tu nombre y tu organización, grupo o colectivo si tienes, o sólo individual; y te respondemos algo para que ya sepas que ya lo tenemos en la lista tu nombre. Y si dice tu carta que vas a hacer algo, ahí lo vamos a poner en el programa. Por eso te pedimos que cuando te registres sea con palabra de la lengua español, porque nosotras nuestra lengua es de raíz maya y algo sabemos de español, pero de otras lenguas del mundo no sabemos. Y si nos equivocamos y no lo apuntamos tu nombre, no hay problema porque cuando llegas acá te puedes registrar y te damos tu gafete del Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan.

Entonces ya lo sabes el lugar y la fecha. Así ya te puedes ir organizando para venir o mandar a alguien o encargarle a alguien que te cuente y te platique cómo estuvimos y qué dijimos. Y así, aunque estés lejos, sabrás que nuestro deber como mujeres que luchan es que no se apague la lucecita que te dimos. Porque de repente no es sólo para alumbrar, qué tal que también sirve para quemar al maldito sistema capitalista patriarcal.

Pues es todo por ahora, hermana y compañera. Ahí luego te vamos a avisar cuál es el correo y cuándo empieza el registro. Pero ya lo sabes lo más importante: es los días 26, 27, 28 y 29 de diciembre del 2019, y es en el mismo lugar donde fue el Primer Encuentro, que es desde donde te escribimos estas palabras y es desde donde te mandamos un abrazo, o sea…

Desde las montañas del sureste mexicano.

Coordinadoras de Mujeres Zapatistas para el
Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan:

Zona Selva-Fronteriza:
Marisol
Yeni
Mirella
Neri
Yojari
Arlen
Erica
Mariana
Mayder
Cleyde
Evelin
Alejandra
Nayeli

Zona Altos de Chiapas:
Yessica
Zenaida
Lucía
Teresa
Fabiola
Flor
Gabriela
Lidia
Fernanda
Carla
Ofelia

Zona Selva Tzeltal:
Dalia
Rosalinda
Marina
Carolina
Alejandra
Laura
Ana
Cecilia
Julia
Estefanía
Olga
Eloisa

Zona Tsots Choj:
Gabriela
Elizabeth I
Maydelí I
Elizabeth II
Guadalupe
Leydi
Lauriana
Aliz
Ángeles
Maydelí II
Karina
Jhanilet
Fabiola
Mariela
Daniela
Yadira
Yolanda
Marbella
Elena
Elissa

Zona Norte de Chiapas:
Diana
Ximena
Kelsy
Jessica
Ana María
Marina
Valentina
Yadira
Elizabeth

México, Septiembre del 2019.

12 de septiembre de 2019

Del cuaderno de apuntes del Gato-Perro: Rumbo al Puy Ta Cuxlejaltic, el CompArte de Danza y el Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan.

En 1993, hace 26 años, las mujeres zapatistas elaboraron la llamada “Ley Revolucionaria de Mujeres”. En uno de sus apartados, señalaban su derecho a estudiar… “y hasta de ser choferas”, según narró el finado SupMarcos en una carta pública recordando, hace 25 años, el nacimiento de esa ley y el papel que en su creación tuvieron la finada Comandanta Ramona y la Comandanta Susana. Tal vez en otra ocasión se relate el por qué de esta aspiración de las mujeres indígenas zapatistas. Ahora, en exclusiva, la Comisión Sexta del EZLN presenta a ustedes algunos avances o cortos o trailers de uno de los documentales que L@s Terci@s Compas exhibirán, en funciones Premier, en fecha indefinida. Va pues.

“…Y HASTA DE SER CHOFERAS”

Documental rodado, en todos los sentidos, completamente en las montañas del Sureste Mexicano en el año del 2019. Elaborado, dirigido y producido por mujeres zapatistas, este documental recoge algunas escenas de lo que ha sido la preparación de las compañeras choferas zapatistas. Duración indeterminada. Formato no sé. Clasificación Z (como debe de ser). No se exhibirá en Netflix, ni en Amazon Prime, ni en Tv Apple, ni en HBO, ni en Fox, ni en… ¿cuáles eran las otras?… Bueno, pues ésas. Tampoco en cines. Sólo en los Caracoles Zapatistas… ¿También en el Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan? ¿Así le pongo?… ok, ¿pero no pongo la fecha ni el lugar?… Oh, pues… Es que van a reclamar, que no la hagamos de suspenso… Siquiera den una pista… no, no de manejo, de una idea pues. ¿Diciembre?… ¿de este año?… ¿Hola?… ¿Hola?… ¿Hola?… ¿Muy deprimid@?… Se fueron, pero les diré que no se veían deprimidas… tenían algo en la mirada, una especie de reto, de desafío, de rebeldía, de zapatismo pues. Nota: Ningún varón ha sido maltratado en la producción de este documental…, bueno, sí, pero sólo se ha abollado su ego… Ah, y unos que se cayeron cuando huían de una compañera que se embraveció porque le estaban gritando cosas… No, yo no, yo miraba de lejitos, no me fuera a tocar un garrotazo… ajúa.

Sinopsis versión Apocalíptica: Un virus producido en los laboratorios de los Iluminatti es dispersado en las montañas del Sureste Mexicano. Por alguna extraña razón, sólo afecta a las transgresoras de la ley autodenominadas zapatistas. El virus les lleva a hacer cosas fuera de toda razón y lógica, se rebelan, resisten, y les da por invadir cargos y trabajos que deberían ser exclusivos de los varones. En este documental se recogen evidencias de esta indisciplina, y se ve donde a las zapatistas les da por ser libres y, bueno, no lo va usted a creer, pero hasta de ser choferas, ¿no le digo? Si ya no hay valores, oiga.

Sinopsis versión “No hay final feliz”: Un grupo de mujeres indígenas zapatistas se dicen y dicen “ya basta” y se rebelan y quieren ser libres y hasta de ser choferas. Un grupo de intrépidos y valerosos hombres partidistas deciden retarlas y las burlan y amenazan, las conminan a que vuelvan a la cocina y a hacer críos. Las transgresoras de las leyes patriarcales (y de tránsito) se enfrentan a ellos. Pierden los varones, ganan las mujeres. Sí pues, ni modos, por eso digo que no hay final feliz.

Sinopsis versión “Se siguieron” (de una entrevista inédita con un chofer maestro de choferología): Bueno, de ahí que los maestros dijeron que sólo iban a enseñar a manejar las móviles que llaman “estaquitas” porque son las que más se usan en los pueblos, pero las compañeras que no, que cómo, y dale que también la mecánica. Ni modos, pues entonces la mecánica. Hasta ahí pues normal. Pero el borlote se hizo cuando dijeron que también el Guardián y la Guardiana, que son dos camiones de 6 toneladas. “Camionzote”, le dicen las compañeras. Ahí sí, como decía el finado, pues se chingó la señora roma ésa, porque resulta que los de 6 toneladas pues no cualquiera. Que sea que hasta mismos choferes hombres le sacan a manejar más de 3 toneladas, porque no es juguete pues. Entonces pues pensamos que bueno, que basta con que aprendan a arrancar. Pero nada, qué va a ser, se siguieron y hasta le dieron mantenimiento a los camiones. No, qué va a ser que se conforman. Ahora quieren aprender a manejar camión trocero, de ésos que llevan los troncos de árboles. ¿Dónde vamos a conseguir un trocero? Ni en sueños pues. Además, ¿y si luego quieren aprender a manejar torton o tráiler? (…) Ah, sí sirve, porque hay que estar acarreando materiales para los caracoles. Dicen que ahí van a hacer el festival de cine y las compañeras van a hacer su encuentro con las otras mujeres. Y dicen que un CompArte especial de danza, que sea de bailables y esas cosas. No, yo sólo sé bailar la del moño colorado, pero eso de que brincan como venado o se cuelgan de unas como telas, pues olvídate. Y luego hasta como que te cuentan una historia, pero con pura bailadera. No, zapateado tampoco sé, sólo sé pero en el lodo, y eso cuando se poncha la llanta y ni modos, qué vas a hacer, a zapatearle. Sí, ahí andaban las Tercias, que están haciendo una película de las choferas, y de ahí que dijeron las Tercias que quieren que se hagan chistosadas, que sea que bromas, como quien dice, que si no, pues la película sale muy triste y la rebeldía pues es alegre, dicen. Entonces hay que hacer como que chocan y esas cosas. ¿Eh? Ah no, lo de la compañera que nos avienta el carro a los hombres no estaba planeado, creo que la compañera pues se pensó que mucho la burlan y dale, que nos avienta el carro. Todos corrimos, pero no por el carro, sino que lo miramos su ojo la compañera chofera, que sea que se miraba que estaba brava, pero lo raro es que se sonreía. Muy otras las compañeras.

Sinopsis versión “pinches hombres”: Ah, bueno, arresulta que en este segundo curso, las compañeras nos dijeron que, en sus pueblos, cuando practican con el carro de la comunidad, a veces los partidistas les gritan cosas y las burlan. Y entonces nos dijeron que los maestros de choferólogas vamos a hacer como los partidistas, que sea que les gritemos cosas y las burlemos. Sí, para entrenarse también de eso. O sea que estábamos como quien dice actuando, así nos explicaron la Teresa y el Cochiloco.

(Nota: el de la voz se refiere a la actriz Dolores Heredia y al actor Joaquín Cosío, por sus papeles en Capadocia y El Infierno, respectivamente. L@s zapatistas se refieren a quienes actúan en cine por alguno de sus personajes, no por sus nombres reales. En el primer festival de cine, en noviembre del 2018, la Teresa y el Cochiloco se dieron el tiempo y el modo para, por separado cada quien, platicar en privado con las insurgentas e insurgentes, mientras se atascaban de tamales de tuluc. Respondieron todo lo que les preguntaron. Lo que se hablaron con la Teresa de como mujeres que somos, sólo ellas lo saben. Por cierto, se acabaron los tamales, no me dejaron ni uno. Fin de la nota).

 Entonces nos platicaron de cómo es que se hace la actuación, que sea que nos explicaron que la actuación es que no es real pero tienes que hacer como que es de adeveras, real pues. Entonces pues así hicimos. Unos compas hasta se hacen como de bolos, que sea como borrachos, pero es por la actuadera. Ah, pero cuando se baja la compañera con el garrote, ahí sí nada de qué actuación ni qué nada, a correr, porque qué tal que la compañera se olvida que no es real y que somos compañeros y nos da, pues. Yo les dije que con un cartón o una revista así doblada, pero qué va a ser, agarraron un tubo de fierro. Y ése duele. ¿Eh? Pues yo vi que están contentas porque se dieron cuenta de que sí pueden. Ya no es de palabra, sino que en la práctica lo demostraron. Ahora el problema va a ser en sus poblados. Imagínate que llega la mercancía y el camión lo maneja una mujer, ¡de una vez! Los partidistas se van a quedar callados, y las compañeras les van a gritar “¡pinches hombres!”. ¿Eh? No, nosotros somos compañeros, los otros son los pinches hombres. No es lo mismo, pues.

Sinopsis versión “Filtración”: Oyes, no lo vayas a escribir, pero luego los compañeros maestros estábamos con pena, porque se hizo la práctica de cambiar el filtro. Y una compañera con todo y su nagua lo hizo en un ratito. Luego los maestros fuimos a cambiar el filtro de un camión que es de la Junta. Mta magre, éramos 6, media hora y no podíamos. Ya le íbamos a pedir apoyo a las compañeras. Suerte que sí pudimos, si no, pues la pena. Y peor si eso sale en la película ésa que están haciendo las Tercias.

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Algunas reseñas en la prensa experta:

Ni modos, perdimos los machitos, again. Pero volveremos, aunque cada vez seamos menos. Si ayer éramos miles, hoy somos un menguado contingente tratando de evitar lo inevitable.” El SupMarcos (desde 3 metros bajo tierra), en la sección de cultura de la revista inédita “El Pozol Agrio”.

No todo está perdido. Todavía tenemos la esperanza de que las compañeras Tercias no terminen de armar el documental a tiempo para el segundo festival Puy Ta Cuxlejaltic. ¡¿Qué dirían Pedro Infante y José Alfredo Jiménez?!, y ya no se diga el difunto SupMarcos. Qué pena y qué bochorno, haiga cosa”. El SupGaleano en la sección “¡Palomeros del Mundo, Uníos!” de la exclusiva revista, especializada en cine, “Esa película ya la vi”.

Doy fe.

El Gato-Perro al volante… ¿cuál era el freno y el acelerador?… ¡Ups!… Órales, a correr.

Tiempo después…

La insurgenta Erika: “Compañero Subcomandante Insurgente Moisés, avisan de la Junta que se chocaron el Guardián y la Guardiana, y que no se sabe quién los chocó una con el otro, que sea que la Guardiana lo chocó al Guardián y lo abolló la defensa”.

El SupMoy: “¿Dónde está el SupGaleano?”

La Erika: “Se salieron corriendo con el Gato-Perro. Yo creo que fueron ellos porque lo miré en su ojo que tienen delito”.

Y mientras tanto, en lo alto de la Ceiba…

El SupGaleano al Gato-Perro: “Te dije que primero pusieras en neutral. Ahora nomás falta que llueva y entonces sí”.

El Gato-Perro al SupGaleano: “Guau, miau, grrrr”.

Y empezó a llover, fuerte, como si las nubes le gritaran a la tierra:

¡Despierta!

Son las montañas del Sureste Mexicano, es Chiapas, es México, es Latinoamérica, es el mundo, es septiembre del 2019 y, sí, llueve.

Comunidades indígenas hacen bloque contra proyecto transístmico.

Por: Daliri Oropeza / Pie de Página.

Foto: Daliri Oropeza.

JUCHITÁN, OAXACA.- Bettina Cruz toma el micrófono. Ella alza la voz en lengua diidxazá (zapoteca) contra el Corredor interoceánico proyectado en el Istmo, uno de los megaproyectos prioritarios de este sexenio. Atrás de ella, la Calenda avanza por todo el pueblo. Ella, vestida con un huipil de bordado de flores y una nahua larga de olanes coloridos, les recuerda que hay megaproyectos que destruyen su tierra y convoca a defender la tierra. Ya es de noche.

Después de siete mesas de trabajo, las comunidades y organizaciones del campo y la ciudad acordaron un frente contra los megaproyectos impulsados por la nombrada “cuarta transformación”. Lo harán a través de una campaña que traza fechas estratégicas de protesta. Contemplan acciones directas a través del arte y la difusión masiva de información sobre el despojo para visibilizar los territorios en riesgo. A su vez, informar de boca en boca en la región sobre los riesgos de un corredor industrial interoceánico, que busca cruzar mercancías en 10 horas desde del Océano Pacífico al Atlántico.

Al final de la Calenda, delegado náhuatl de Amilcingo guió el torito. Foto: Daliri Oropeza.

La Calenda

La multitud avanza con velas y ramas de carrizo en sus manos. También con mantas que dicen “El Istmo es nuestro”. Suenan dos tambores y una flauta que animan la caminata. Retiemblan los cuetes entre las casas aún derruidas por el terremoto de 2017. Las personas salen a las puertas de sus casas a ver lo que sucede. Es la Calenda que inaugura la Asamblea Nacional del Congreso Nacional Indígena junto con las Redes y Organizaciones aliadas.

“La Calenda es para anunciar algo muy importante y convocar a que participen. Es un ritual de los pueblos en Oaxaca, así se enteran y participan en la actividad, es popular”, explica Bettina.

Mujer binizáa, reconocida por alzar la voz en contra de los proyectos eólicos en el Istmo, Bettina Cruz es del integrante del Concejo Indígena de Gobierno (CIG). Su participación en el Congreso Nacional Indígena (CNI) es muy activa y es una de las fundadoras de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo de Tehuantepec en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIITDTT). Por su actividad en defensa de la vida en el Istmo, ha sido amenazada, vigilada y hasta detenida por “atentar contra la riqueza nacional”. En esta asamblea, da la bienvenida a los más de 500 participantes que vienen de 20 estados y 17 pueblos indígenas.

Bettina, concejala del CIG-CNI modera la plenaria de la Asamblea Nacional. Foto: Daliri Oropeza.

 

Tren, gasoductos, autopistas: el transístmico


“Lo quieren lograr con un tren de alta velocidad de cuatro vías. No como el que existe ahora. (Y) la construcción de una autopista que corra paralela, un gasoducto –para un corredor industrial se requiere gas, combustible fósil y electricidad–. Por eso esta es una zona donde ya hay parques eólicos donde ya se producen 3 mil mega watts de energía por hora. Y el proyecto contempla 20 parques eólicos más. La otra parte es un corredor de ciudades donde pueda vivir la gente que trabaje ahí. Y ¿Quiénes son? La otra parte es detener a los migrantes en este muro, con trabajos pauperizados. Todo esto va a necesitar servicios, energía, agua”. Así lo denuncia Bettina. Y remarca que el Istmo no es una zona industrial sino que se dedica a la agricultura, a la pesca, a la ganadería, la orfebrería. Y enfatiza:  con la refinería o los parques eólicos, se ha incrementado la pobreza en la región.

“Esto es sólo en beneficio de las multinacionales, no es para nosotros los pueblos indígenas”. En la región del Istmo, tanto en Veracruz como en Oaxaca, habitan 13 pueblos: Zapoteco, Mixe, Náhuatl, Zoque Popoluca, Mixe Popoluca, Zoque Chimalapa, Chinanteco, Mixteco, Chontal, Ikoot, Chochoco, Tsotsil y Afrodescendiente.

 

El valor invisible de la selva


El Istmo es parte del corredor biológico mesoamericano. En esta zona se encuentran Los Chimalapas, 600 hectáreas que son un conjunto de ecosistemas único en el mundo donde se encuentra el 40% de la biodiversidad, cuenta con bosque de coníferas y encinos, bosque espinoso, mesófilo, selva baja caducifolia, selva alta perennifolia, selva mediana subcaducifolia, es donde existe la mayor concentración de orquídeas de México y también es la zona con más agua del país por la cantidad de ríos, arroyos y manantiales. De acuerdo con especialistas, este proyecto implica una depredación ecológica.

En total, el proyecto interoceánico transístmico afecta 80 municipios, 31 en Veracruz y 49 en Oaxaca.

Realizan ritual de limpieza antes de iniciar la Asamblea Nacional. Foto: Daliri Oropeza.

 

Megaproyectos que atraen crimen y violencia


La convocatoria de esta Calenda no fue para la fiesta de un santo o para un baile. Fue para llamar al diálogo sobre los megaproyectos y la situación que viven las comunidades indígenas en México, y sobre todo, dar a conocer la voz de los pueblos por donde atraviesa el corredor transístmico.

“Las empresas se han unido con los cárteles”, denuncia Bettina en la mesa que da inicio a la Asamblea Nacional. Nahuas y popolucas denuncian minería y fracking, Mixes de Matías Romero aseguran que las consultas que fingen ser asambleas se han hecho con comunidades que no son afectadas y con participantes afines al gobierno, Los zoques de chimalapas aseguran que se quieren llevar el agua para la minería y para alimentar las nuevas ciudades industriales que planean, las comunidades Ikoot de San Mateo del Mar denuncian que ya no llegan las aves por las eñolicas y que el gobierno se ha dedicado a dividir a las comunidades para que acepten. Zapotecas anuncian que no avanzará el proyecto transístmico.

Esta es la segunda asamblea nacional que convoca el CNI  en la que incluyen a personas desindigenizadas o mestizas, la mayoría de ámbitos urbanos donde se organizaron en red para la recolecta de firmas en el recorrido de María de Jesús Patricio Martínez, vocera del CIG en 2018. La primera fue en Amilcingo, Morelos, el pasado 9 de abril de 2019, y esta le da continuidad a los acuerdos de articulación.

 

4T: Diagnóstico negativo


El diagnóstico de las comunidades indígenas con este gobierno es el siguiente: hay más militarización en los pueblos, se ha incrementado la violencia y el asedio, los programas sociales están condicionados a aceptar megaproyectos.

Por ejemplo, con el programa “Sembrando vida”, acusan, se ha fortalecido el modelo de cacicazgo. El INPI se ha dedicado a folklorizar los rituales y banalizar los referentes indígenas. También, aseguran,  hay una estrategia de contrainsurgencia más marcada desde el Estado, y el enemigo es “más difuso” ahora. Por ello hicieron una propuesta de “desbastonización” de Andrés Manuel López Obrador por atentar contra los derechos de los pueblos originarios.

Para Marichuy, vocera del CIG, ahora hay un riesgo doble porque el presidente es “un doble cara”: “Arriba dice una cosa, y abajo está haciendo otra que es muy dura para los pueblos; los megaproyectos son los que están destrozando nuestros pueblos ahorita, toda la violencia se agudiza a partir de que llegó este gobierno”, asegura en entrevista.

Comunidad Ikoot de San Mateo del Mar preparó caldo de mariscos para la asamblea. Foto: Daliri Oropeza.

 

Transístmico, un viejo conocido


En el gobierno de Porfirio Díaz construyeron el tren transístmico. El proyecto lo retomó del tratado que Benito Juárez firmó con Estados Unidos (McLane-Ocampo), de acuerdo con el relato que hace Miguel Ángel García Aguirre, actual director de la organización no gubernamental Maderas del Pueblo. El proyecto fue diseñado originalmente para el comercio entre océanos pero no duró mucho tiempo. El tren sólo funcionó de 1907 a 1914 ya que en ese año se activó el canal de Panamá el cual acaparó el transporte comercial internacional a través del Istmo.

Desde 1967, Gustavo Díaz Ordaz intentó impulsar el transporte de carga entre océanos; en su sexenio construyeron la planta petroquímica Pajaritos en Coatzacoalcos.  En 1974 Luis Echeverría proyectó la aplicación del ferrocarril transístmico. Tres años después, para 1977, José López Portillo echó a andar el plan Alfa-Omega como sistema de transporte de carga transístmico que empleaba contenedores. En su sexenio inauguró la planta petroquímica Cangrejera y la Refinería de Salina Cruz. En 1985, Miguel de la Madrid puso en marcha la construcción del oleoducto Nueva Teapa Salina Cruz.

Un proyecto que tiene gran parecido con el del actual gobierno es el que Ernesto Zedillo dio a conocer en 1996. “Son muy similares”, asegura Miguel Ángel García al mostrar los mapas que ha realizado desde entonces. El expresidente dio a conocer el Programa Integral de Desarrollo Económico para el Istmo de Tehuantepec, el cual no sólo contemplaba el transporte interoceánico sino los bienes y servicios para la zona junto con desarrollo industrial.

 

Guerra y comercio


En 1997 el EZLN publicó “Siete piezas sueltas del rompecabezas mundial un comunicado donde analiza en la pieza número 7 la propuesta zedillista: “El resultado previsible de estos proyectos será, entre otros, la fragmentación de México (separando al sureste del resto del país). Además, y ya que de guerras hablamos, los proyectos tienen implicaciones contrainsurgentes”.

Vicente Fox lo impulsó desde el Plan Puebla Panamá y Felipe Calderón anunció en 2007 el Sistema Logístico del Istmo para licitar terminales de contenedores en ambos puertos y la operación de un moderno ferrocarril de carga acompañado de un corredor multimodal. Así, Enrique Peña Nieto anunció en 2013 el Plan Istmo Puerta de América y el seguimiento de este plan a través de las Zonas Económicas Exclusivas anunciadas en 2006.

En su momento, todos estos proyectos se toparon con la defensa de la vida de los 12 pueblos indígenas de la región del Istmo, tanto en la zona de Veracruz como en el estado de Oaxaca. Son los mismos pueblos que ahora se levantan contra las intenciones del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien desde 2004 publicó el libro Un proyecto alternativo de Nación, en el cual describe un programa integral para el desarrollo del Istmo.

Bettina Cruz sonríe al apartarse un poco de las mesas de trabajo para atender la entrevista,  recalca “el Istmo es nuestro, pero nuestro como decimos en diidxazá (lengua zapoteca), por un lado nuestro de la comunidad, pero también nuestro de todo el mundo”.

Mujer binnizáa vende en el mercado. Foto: Daliri Oropeza.

 

Las pretensiones de AMLO 


En el apartado III del Plan Nacional de Desarrollo llamado “Economía”, el gobierno enuncia el proyecto del Corredor Transístmico en dos capítulos. El primero es titulado “Respeto a los contratos existentes y aliento a la inversión privada”, en el que asegura que este corredor, junto con el Tren Maya y la Zona Libre de la Frontera Norte, generarán “empleos y condiciones de vida digna para atraer y anclar a quienes huyen de la pobreza”. Y advierte, literalmente, que los “proyectos regionales de desarrollo actúen como “cortinas” para captar el flujo migratorio en su tránsito hacia el norte”.

El PND dedica un apartado a describir el “Programa para el Desarrollo del Istmo de Tehuantepec”. Dice que el objetivo es impulsar el crecimiento de la economía regional con un Corredor Multimodal Interoceánico, el cual se aprovecha de “la posición del Istmo para competir en los mercados mundiales de movilización de mercancías, a través del uso combinado de diversos medios de transporte”.

Para realizar este corredor el gobierno contempla modernizar el ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, los puertos de Coatzacoalcos (Veracruz) y Salina Cruz (Oaxaca) para que puedan ofrecer servicios de carga, transporte, almacenaje, embalaje, sin especificar si se construirían más vías de ferrocarril o sin decir de qué manera se fortalecerá la infraestructura carretera o de caminos rurales, o la red aeroportuaria. Asegura que son 76 municipios oaxaqueños y veracruzanos involucrados.

Además, el PND contempla para este programa la construcción de un gasoducto para abastecer a empresas y consumidores domésticos: “A lo largo del recorrido entre ambos océanos se crearán zonas libres para atraer inversiones del sector privado, las cuales se dotarán de infraestructura y se garantizará el abasto de energía, agua, conectividad digital y otros insumos básicos para cubrir las necesidades de las empresas y de la población trabajadora”.

Con un decreto con fecha del 14 de junio del 2019, el presidente López Obrador creó un organismo público descentralizado llamado Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. Lo considera prioritario para incrementar el comercio internacional por lo que se requiere una “plataforma de logística”.

Este organismo debe “procurar, mediante inversión pública y privada, la construcción de la infraestructura física, social y productiva necesaria para fortalecer la base económica de la región del Istmo de Tehuantepec”.

Los aerogeneradores instalados en el Istmo de Tehuantepec han tenido consecuencias graves en las comunidades zapotecas. Foto: Daliri Oropeza.

 

Bajos impuestos: El anzuelo


En el PND detalla que este corredor será una zona franca, donde se disminuirán el IVA y el ISR y se ofrecerá combustible a precios reducidos. Además asegura que el 30 y 31 de marzo del 2019 el gobierno obtuvo la autorización de los pueblos de la región en una consulta realizada con asambleas regionales. De acuerdo con el titular del organismo descentralizado, Rafael Marín Mollinedo, la inversión de este sexenio para el proyecto será de 250 mil millones de pesos, aproximadamente.

De acuerdo con un documento del gobierno de Oaxaca, firmado por el secretario de Economía, Jesús Rodríguez, el proyecto de corredor contempla la creación de alianzas entre empresas del sector industrial (clúster) para los ramos logístico y modal de transporte comercial y de energía, uno agroindustrial, otro de manufactura, de construcción y vivienda, otro de acuacultura, de petróleo y energía y uno minero; además de un Metrobús interurbano (Istmobús).

Aún con esta información, no queda claro cuál sería el proyecto completo. Betina Cruz reclama ante la asamblea del CNI que como pueblos, tienen el derecho de recibir la información precisa de qué pretende el gobierno imponer en el territorio del Istmo, para así poder tomar una decisión:

“No estamos diciendo no a todo, estamos diciendo que no nos informan cómo va a cambiar nuestra vida, cómo nos va a empobrecer más el desarrollo, qué tipo de desarrollo, para quién con qué, todo eso es lo que queremos saber”, exige.

 

Batalla en lo simbólico


La Calenda encendió al final un cuete llamado torito, el cual encienden en medio del círculo hecho por quienes caminaron. El profesor Jorge, delegado de Amilcingo fue el encargado de portar el torito prendido. Al rondar, comienza a gritar “Samir Vive”. Quienes lo rodean gritan, “la lucha sigue”. Así, pidió un viva por los pueblos originarios en resistencia, por el EZLN y el CNI. Con ese ánimo comienza la asamblea, el ánimo de recordar a Samir: “a seis meses de su asesinato, sigue la impunidad, no han atraído el caso a nivel federal”, denuncia el profesor.

El EZLN nombró su nueva campaña que rompe el cerco “Samir Flores vive”. En las mesas de trabajo, las personas participantes pidieron saludar la convocatoria emanada del zapatismo de Chiapas y asistir a las convocatorias para construir los nuevos caracoles.

Acción directa en Juchitán a lo largo de la Calenda. Foto: Daliri Oropeza.

 

Sumar la urbanidad


Las personas urbanas, desindigenizadas, dialogaron por más de cuatro horas con personas indígenas del campo y la ciudad. Es la segunda asamblea que realiza el Congreso Nacional Indígena con esta mezcla. Pero hubo diferencia. En la primera la etnia mestiza acaparó la palabra. En esta ocasión pareciera que hay una mayor sinergia en el intercambio de ideas. Así, los temas violencia contra las mujeres y de incentivar la participación de todos contra el patriarcado, estuvieron más presentes que en otras asambleas.

“Sigue habiendo un poquito de discusión de quienes no se sienten del todo incluidos, pero –yo lo sentí– ya parece que agarra forma. Aún no queda claro que no podemos llenarnos de acciones que no vamos a realizar, que no perdamos la lucha principal que es lo que nos conjunta, pero va caminando como espacio de trabajo. Sentí que hay más diálogo, más escucha, más acuerdos, todos sin estar imponiendo la voz, diferenciando lo urgente de lo importante”, este es el diagnóstico de la asamblea que tiene la vocera María de Jesús Patricio Martínez, quien observa un proceso de maduración al conjugar esfuerzos más allá del CNI.

Para el delegado náhuatl de Papantla, Óscar Espino, aún hace falta escuchar, emparejar los ritmos, pero sobre todo, una comprensión de los ritmos de lucha pues “los de la ciudad van muy rápido. Nosotros —los indígenas— vamos paso a paso. Ellos van en auto y nosotros a pie”.

Para Verus, integrante de un Colectivo Cultural en Nicolas Romero, Estado de México, hace falta que las personas urbanas reconozcan la lucha de los pueblos indígenas y dejen de imponer términos de luchas políticas que no empatan con el ideal de resistencia. Para él, aún hay una incomprensión de lo que significa el CNI y hace falta un proceso de descolonización de las mentes.

Pero la asamblea fluye y a la hora de los acuerdos, hay un énfasis en remarcar y recuperar los símbolos y referentes indígenas que el gobierno “se ha apropiado” para validar sus megaproyectos. Por ello surge la propuesta de hacer la campaña nacional contra los megaproyectos, y comunicar desde lo tradicional, lo ritual, para reivindicar esos referentes. Incluso, el INPI replicó el esquema del Concejo Indígena de Gobierno, propuesto por el CNI para su funcionamiento en las comunidades con relación al instituto.

Al terminar la asamblea, la comunidad Ikoot anuncia que preparó un caldo de mariscos con pescado para todos los participantes. Es parte de lo que esta Calenda convocó. En la cocina también hay un espacio político que coloca los productos de la región en el centro para que no se pierdan. Esta comunidad ha denunciado los parques eólicos cercanos al mar han mermado la pesca y las especies del mar no son las mismas.

Ritual de limpieza con albahaca antes de la asamblea nacional. Foto: Daliri Oropeza.

 

Fechas claves de resistencia


Marina, joven binnizáa, reparte las velas antes de iniciar la Calenda. Las personas las reciben y al caminar detrás de la música van iluminando a quienes vienen atrás para caminar por las calles del centro de Juchitán. Ella asegura que la calenda en este caso es por la fiesta de la palabra y de las ideas que es la asamblea del CNI, pero sobre todo para invitar a las personas a ser conscientes de lo que pasa en Juchitán.

Los megaproyectos en el Istmo han ocasionado afectaciones claras, de acuerdo con Bettina. Como los cambios en el flujo de aguas en la laguna superior, que ha impactado en la pesca, la contaminación, así como  el control del agua para las 10 ciudades. Si de por sí aquella es escasa, llega gente de fuera y cambian las tradiciones, los salarios bajos, el incremento de la guardia nacional para dar certezas los empresarios de que se llevarán a cabo sus inversiones, eso es lo que vemos con lo que hay ahora, y sin tener información precisa de lo que viene.

Bettina asegura que desde la llegada de las empresas eólicas se incrementó la prostitución, el crimen organizado, la violencia, la contaminación de agua y tierra, las muertes, el empobrecimiento y la marginación. Pero acá estamos, no vamos a dejar que nos quiten nuestros territorio”.

Así como las velas que iluminan la Calenda, el CNI busca iluminar un poquito las mentes de quienes les escuchan. Que se percaten de la devastación que el proyecto de corredor interoceánico transístmico implica en el tejido social de las comunidades y en el territorio biodiverso.

La fecha clave es el 12 de octubre, aniversario número 23 del Congreso Nacional Indígena. Un día para hacer acciones dislocadas a nivel nacional contra los megaproyectos. En el calendario lineal, fijaron protestar el 20 de septiembre contra el cambio climático, el 26 de septiembre por los 43 normalistas de Ayotzinapa, luego del 12 de octubre, en suma el 25 de noviembre contra la violencia hacia las mujeres. Dentro de este plan de acción, atenderán las convocatorias del EZLN por acuerdo.

El CNI acaba de encender de nuevo la luz.
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