Mostrando las entradas con la etiqueta Unión de Mujeres Libres de Kurdistán (YAJK). Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Unión de Mujeres Libres de Kurdistán (YAJK). Mostrar todas las entradas

11 de octubre de 2019

TJK-E: "Tomad las calles y defended la revolución de Rojava".

Por: Redacción / ANF.

El Movimiento de Mujeres Kurdas en Europa (TJK-E) ha llamado a la resistencia contra la inminente invasión de Norte y Este de Siria por parte del estado turco.

A continuación reproducimos el comunicado:

“Desde el 2012, con el  liderazgo de las mujeres, el pueblo de Norte y Este de Siria ha estado construyendo un sistema social que permite una vida en paz, radicalmente democrática y con libertad de género para todos los grupos étnicos, religiosos y culturales de la región. Esta organización autónoma fue creada gracias a la fe en la democracia, la libertad y la solidaridad entre los pueblos. Liderando la lucha contra el ISIS,  esta autoorganización estableció un clima de seguridad y estabilidad, permitiendo a los pueblos vivir colectivamente y enfrentar el futuro con esperanza, a pesar de las políticas de guerra aplicadas por las potencias hegemónicas a nivel global y regional, que protegen el status quo,  tratando de atizar el conflicto étnico y religioso. Las alternativas democráticas, construidas a pesar de los ataques, el desplazamiento, y los embargos económicos, han hecho imposible que las fuerzas capitalistas pudieran hacer valer sus intereses en la región. Son una espina clavada para aquellos que quieren imponer el autoritarismo, la dependencia y la explotación en la región y sobre los pueblos de Oriente Medio.

La invasión del estado turco de Afrin en enero de 2018 fue un ataque contra la esperanza, la convivencia entre las comunidades en la región y la democracia, simbolizadas por el autogobierno democrático en Norte y Este de Siria. En una flagrante violación del derecho internacional, el estado turco y sus aliados mercenarios mataron a más de 1.000 personas (principalmente civiles), y destruyeron sistemáticamente aldeas y lugares históricos y de valor religioso, así como la naturaleza y los recursos económicos de la población. Más de 300.000 personas fueron desplazadas por la fuerza. Los extremistas ocuparon sus casas y desde entonces trabajan con Turquía de forma diaria para perpetrar crímenes contra la humanidad. Saquean, secuestran a miembros de familias que no pudieron escapar, violan a las mujeres, torturan a los prisioneros, incendian los bosques y roban el patrimonio cultural local. Todas las estructuras autónomas de mujeres que habían sido construidas en el curso de 6 años fueron destruidas, al tiempo que la violencia contra las mujeres se convirtió en uno de los ejes de la política de ocupación.

Esta vez, Erdogan ha estado tratando de conseguir que la comunidad internacional se muestre de acuerdo con él y permita una ocupación turca de toda la zona de Norte y Este de Siria. Sin embargo, el autogobierno democrático de Norte y Este de Siria ha podido impedir un ataque turco hasta ahora con ingentes esfuerzos diplomáticos y ha implementado todos los pasos del acuerdo con Washington y Ankara para el establecimiento de la llamada zona de seguridad en las últimas semanas. Sin embargo, los acontecimientos de los últimos días claramente muestran que Erdogan y el fascista estado turco nunca se habían apartado de los planes de invasión de Norte y Este de Siria. El presidente de EEUU, Donald Trump, a través de sus últimos comentarios, también ha mostrado que la comunidad internacional está de hecho de acuerdo con este ataque.

Tras una conversación telefónica entre Erdogan y Trump, la Casa Blanca anunció que las Fuerzas de la Coalición Internacional se retirarían de la región y que la responsabilidad de luchar contra los restos del ISIS sería transferida a Turquía. Para aquellos que han estado liderando la batalla contra el ISIS sobre el terreno, transferir la responsabilidad de luchar contra el ISIS precisamente a los que han estado apoyando al grupo terrorista en todo momento –logística e ideológicamente, con armas, reclutamientos y acuerdos de paso por frontera- es una declaración de guerra contra todos los valores de la humanidad. Un ataque como éste no solo no significa que al igual que con la ofensiva de Turquía en Afrin, miles de civiles serán asesinados y cientos de miles serán desplazados (entre ellos, las personas que ya han pasado por la misma situación). Una operación como ésta también pondrá en peligro todas las estructuras democráticas alternativas que han sido construidas en la zona para construir la libertad, paz, justicia y liberación de las mujeres de todos los pueblos de la región. Los gobiernos permanecen callados a la luz de estas amenazas concretas en una clara demostración del hecho de que consideran peligroso para el sistema patriarcal opresor permitir que la revolución de las mujeres se pueda extender.

El pueblo kurdo, bajo el liderazgo de Öcalan, tienen un legado de 40 años de organización y autodefensa. De la misma manera, las SDF han declarado lo siguiente:

‘Como Fuerzas Democráticas Sirias, estamos decididos a defender nuestra tierra, sea cual sea el coste’.

Los pueblos kurdo, sirio, turcomano, armenio, asirio y siriaco de la confederación de norte y este de Siria, habiendo podido sobrevivir al peor tipo de ataques, están por lo tanto preparados para defenderse una vez más. En particular las mujeres, hemos aprendido a defendernos: la defensa de nuestra tierra, de nuestro pueblo, la defensa de lo que somos. La heroica lucha de las Unidades de Defensa de Mujeres (YPJ) ha ejemplificado para todas las mujeres del mundo que la autodefensa es la única garantía  para una vida en libertad. Los estados permanecen en silencio, porque son conscientes del modelo alternativo que estamos construyendo en Norte y Este de Siria, un modelo alternativo al sistema capitalista patriarcal que ellos representan. Sabemos que nuestros aliados no son los gobiernos, los estados y sus ejércitos, sino todas las mujeres, que se levantan en todas partes del mundo  para derribar el patriarcado. Nuestros aliados son las fuerzas que construyen un mundo diferente día a día y trabajan para defenderlo.

Todas las luchas por la justicia y la liberación del mundo resuenan en la revolución de Norte y Este de Siria. Es a nuestros verdaderos aliados, las fuerzas de la libertad, por lo tanto a quienes hacemos un llamamiento hoy, estamos juntos en esta lucha.

¡Tomad las calles, defended la revolución de las mujeres en Norte y Este de Siria!

14 de septiembre de 2018

¿La utopía anarcofeminista alcanzada? La revolución de las mujeres kurdas y lo que debemos aprender.

Por: Pilar Villanueva / El Desconcierto.

Las mujeres kurdas, intentan destruir el menosprecio colonial de su cultura y tomar responsabilidad de sus propias vidas y decisiones. Se juntan y discuten la forma en que la dominación del sistema patriarcal mantiene su poder a través de la separación entre una mujer y otra. No solo están luchando por su liberación, sino que también por la de todas las mujeres del mundo.


Rojava es la región kurda ubicada al norte de Siria y que desde la antigüedad ha sido un lugar altamente dinámico, pues Mesopotamia es uno de los tres lugares donde se vivó la revolución del Neolítico. No resulta tan extraño que sea en esta región donde se esté desarrollando lo que puede llegar a ser una de las más importantes revoluciones de la historia. Actualmente, Rojava está dividida en tres cantones o unidades administrativas: Kobane en el centro, Jazira en el este, y Afrin en el oeste. Este último cantón fue recientemente ocupado por las fuerzas especiales de Turquía y los y las kurdas actualmente están intentando recuperarlo. Los tres cantones funcionan de manera cooperativa para hacer frente al Estado Islámico (IS). Asimismo, no toda la población de estas regiones es kurda, sino que hay kurdos/as, árabes, asirios/as, turcómanos/as, y personas de distintos grupos religiosos como musulmanes, cristianas y yazidíes.

Fue en el 2011 que el movimiento kurdo de liberación declaró su intención de construir un nuevo modelo de sociedad basado en el confederalismo democrático. Posteriormente, en el 2012 se produjeron una serie de levantamientos populares con el fin de liberar a las ciudades y los pueblos de Rojava donde habitaban mayoritariamente kurdos y kurdas, y que estaban bajo la dictadura de Ba’ath. Así, el movimiento estableció un nuevo sistema democrático y en el 2014 declararon por primera vez su autonomía democrática.

El Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) fue una las organizaciones claves que dio nacimiento y fortaleció al movimiento kurdo de liberación. El PKK fue fundado en el 1978 por revolucionarios/as kurdos/as y turcos/as, entre quienes se encontraban sus líderes Abdullah Öcalan y Sakine Cansiz, que formaron este partido como un movimiento de liberación marxista-leninista. En medio de un ajetreo político donde el régimen de Ba’ath en Siria estaba en contra del gobierno turco por la propiedad sobre el agua, el PKK inicia la guerrilla contra este Estado, que los/las estaba reprimiendo violentamente y que ocupaba el norte de Kurdistán ,en 1984. Tanto hombres como mujeres kurdas y/o simpatizantes se unieron a esta guerrilla, lo que marcó esta participación de las mujeres desde el comienzo y que luego se traduciría en la creación el ejército de mujeres llamado La Unión de Mujeres Libres de Kurdistán (YAJK). Las mujeres que entonces se unieron a la guerrilla rechazaron los tradicionales roles patriarcales y crearon un nuevo rol de luchadoras de la libertad. Así, en las montañas de Kurdistán, las mujeres crearon principios de organización autónoma entre mujeres, un liderazgo dual, y el requisito de que existiera un mínimo de 40% de participación de las mujeres en todas las áreas, aspectos que hoy se aplican a todas las regiones de Kurdistán.

Öcalan fue arrestado el 1999 por las fuerzas especiales turcas gracias a la intervención de la CIA. En un comienzo el líder del PKK fue sentenciado a muerte, pero gracias a su intervención legal a través de un acuerdo de paz, se llegó al confinamiento solitario en prisión. Fue aquí donde Öcalan comenzó a estudiar y referenciar las escrituras del teórico libertario Murray Bookchin, historiadores como Wallerstein y Foucault, además de algunos movimientos sociales como el de los zapatistas. Gracias al aprendizaje de estas experiencias y teorías, Öcalan crea el modelo del Confederalismo Democrático y la Autonomía Democrática.
El confederalismo democrático uno los principios del municipalismo libertario, la ecología social y el feminismo. Es un concepto para representar la democratización radical de la sociedad, donde el rol y participación de la mujer es de primera importancia, pues tal como dice el líder del PKK, “un movimiento no tiene oportunidad de crear una sociedad libre real y duradera a menos que la liberación de las mujeres sea una parte esencial de sus prácticas” (traducción propia de Revolution in Rojava, p. 43). Asimismo, este nuevo sistema social propone una administración política propia, donde todos los grupos de la sociedad y todas las identidades culturales puedan expresarse en las reuniones locales, convenciones o consejos. Se busca la integración de la sociedad como un todo y lo político es parte de la vida diaria. Así, esta revolución basada en el confederalismo democrático se comprende como antiestatal, pues funciona por medio de una economía comunal, es decir, cada comunidad tiene una autonomía; y anticentrista, con un trabajo desde abajo. En otras palabras, “mientras la nación democrática sería el espíritu, la autonomía democrática representaría el cuerpo”.

Lo más interesante y distinto en esta revolución, en comparación a todas las que hemos tenido en la historia, es que lo central es la liberación de la mujer. Las y los kurdos están creando una sociedad libre del Estado, y para lograrlo saben que primero deben vencer al patriarcado. Y esta idea está a la base tanto de la democrática organizada en comunas, como del confederalismo a mayor escala.

Las mujeres kurdas, en medio de una cultura y región donde al ser violadas son abandonadas por sus familias por ser una vergüenza, o son asesinadas para salvar el ‘honor’, nos han (de)mostrado que la emancipación de la mujer puede ocurrir bajo cualquier circunstancia y lugar si es que hay organización, autodefensa y camaradería. Las mujeres han enfrentado la cultura en el mundo islámico que no solo desdeña a la mujer abusada y/o violada, sino que también donde el ‘honor’ del hombre se encuentra en la habilidad de controlar a las mujeres y niñas/as.

15 años luego de que Öcalan fuera aprisionado, eran principalmente las mujeres quienes apoyaban el movimiento de liberación, pues sabían que en esta filosofía radicaba su libertad e igualdad. Las mujeres kurdas, intentan destruir el menosprecio colonial de su cultura y tomar responsabilidad de sus propias vidas y decisiones. Se juntan y discuten la forma en que la dominación del sistema patriarcal mantiene su poder a través de la separación entre una mujer y otra. Estas mujeres no solo están luchando por su liberación, sino que también por la de todas las mujeres del mundo. Su principio es crear nuevos valores que se contrapongan a la cultura materialista del patriarcado, y reconfigurar los medios de expresión propios de las mujeres, su arte y su cultura. Por tanto, si es que existe algún referente donde el feminismo, las mujeres y sus aliados/as debemos mirar, es hacia Kurdistán y su revolución. Si ellas lo están logrando en medio de una guerra, una cultura de dominación masculina y un aprisionamiento familiar, nosotras también podemos.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...