No pude dormir. La imagen del llanto de Luz Marina Reyes me obligó aplazar el cansancio y dar vueltas en mi cama permitiendo varios sollozos.La señora, madre de Juan Carlos Narváez asesinado mientras se encontraba secuestrado por las Farc, dijo que nunca esperó tener que recibir el cadáver de su hijo así, sin más, en una bolsa plástica. "Pido la justicia para la gente mala en Colombia y en el mundo entero".
Más de cinco años de secuestro, un brutal asesinato y el secuestro mismo de los cadáveres durante tres meses, soportaron los familiares de once diputados víctimas del conflicto colombiano.
El secuestro, calificado por algunas personas como cinematográfico, sucedió a plena luz del día en la Asamblea del Valle del Cauca, ubicada en el centro de Cali, al suroccidente de Colombia.
A partir de ese momento, las constantes súplicas de madres, las lágrimas de las esposas y los sueños truncados de los niños y adolescentes, no fueron suficientes para que las Farc y el Gobierno pactaran un acuerdo para lograr su liberación.
Me duele este país. Siento el dolor de los familiares como si fuera propio. Muchos muertos hemos puesto en el intento fallido de lograr una justa reconciliación.
Que empiece la investigación y que ojalá la dejen continuar con su curso normal. Pongámonos a pensar... si las Farc los hubiera asesinado a sangre fría, como insistentemente dice el Gobierno de Uribe, ¿realmente habrían entregado los cadáveres?
En ese estado de cosas, un fallido rescate y la participación de mercenarios internacionales (pagados por un político colombiano) cobra mayor validez.
Comparto con ustedes un especial multimedia que elaboramos para conmemorar los cinco años del secuestro.