Nodo-caracol-bitácora virtual de cambalache chorero y otros chunches, abajo y a la izquierda.
8 de septiembre de 2019
Dení Prieto, la Compañera María Luisa, cumple 65 años; Gener@cción Z, 13.
7 de abril de 2016
¿Dónde estás Tío? (Carta a Teodulfo Torres Soriano).
¿Dónde estás Tío?
Son ya 3 años que no te encontramos, eres un número más de las casi 30 mil personas ausentes o desaparecid@s.
Después de la desaparición forzada de los 43 alumnos de Ayotzinapa, la presión nacional e internacional ha forzado al Estado mexicano a crear leyes o estructuras jurídicas, para dar una salida política a la situación, pero en la práctica no se ha notado ninguna mejora o solución para resolver las ausencias o desapariciones.
Tu ausencia es toda una lección para tod@s nosotr@s. Nos has enseñado que cualquiera de nosotros o nosotras en este país puede ser desaparecido sin ninguna consecuencia ni responsabilidad para las autoridades.
Tus familiares y compañeros vivimos con la incertidumbre de desconocer cómo te encuentras, en donde y las condiciones en las que estás.
Algunos compañeros y compañeras reproducen involuntariamente o tendenciosamente las justificaciones del sistema; “tuvo miedo y se escondió”, “ lo compraron y por eso se fue”, “quiso salirse de todo el movimiento y por eso se escondió”, etc… haciéndote culpable de tu propia desaparición. Yo no creo nada de esto, siempre te recuerdo apoyando muchas luchas, ATENCO, la liberación de nuestros presos, tu apoyo a la APPO pero sobre todo, tu apoyo desinteresado a todas las luchas de abajo y a la izquierda.
Las y los compas que han seguido el camino legal del sistema, se han enfrentado a todas las trabas. Ineficiencia, indiferencia, vicios y corruptelas “de la impartición de justicia” en nuestro sangrante país.
Pero en este sendero que ha sido tu búsqueda hemos encontrado, muchas personas y grupos que tienen el mismo dolor, la misma incertidumbre de encontrar a su hijo o hija, padre, madre, esposo, esposa, compañero o conocido y con ell@s compartimos nuestra indignación ante el nulo o escaso interés de las autoridades en encontrarlos.
Sin embargo, a pesar de todos los obstáculos, existen personas que no claudican y seguimos exigiendo tú presentación con vida y la de tod@s las personas desaparecidas porque hasta que no aparezcas o no presenten a tod@s nuestr@s ausentes, tenemos el deber de encontrarl@s.
Te extraño Tío, extraño tu trabajo, tu compañía, tu apoyo, “el que hacías” como dicen los compañeros zapatistas, sin buscar los reflectores, el templete o el reconocimiento, en esta Sexta Valle de México donde tenemos tantos “Generales” y somos tan pocos los soldados, siempre harán falta compañeros como tú. Por eso seguimos esperando que aparezcas y poderte abrazarte y decirte
¿Pos dónde andabas tío?
Fraternalmente, compañero Eusebio García.
8 de noviembre de 2014
¿Fue el Estado?
Habiendo dicho todo lo anterior, quisiera traer por un segundo el pixan, el alma de Ignacio Ramírez “El Nigromante” y decir, no obstante, que no, no FUE el Estado: ¡ES el Estado! Ayotzinapa no pasó sólo el 26 de septiembre; Ayotzinapa es la Guardería de ABC, Atenco y el #1Dmx que terminaría costándole la vida a Juan Francisco Kuykendall y desapareciendo a Teodulfo Torres Soriano; es el feminicidio vuelto deporte nacional; es la persecución, encarcelamiento y/o asesinato de defensores de derechos humanos y ambientales; es la criminalización de la protesta y es la tibieza pusilánime que dice que no tomar partido es ser radical. ¡No fue el Estado! ¡Es el Estado reducido a guardia privada de la plaza comercial tipo mall en que el capitalismo ha convertido al planeta! Ayotzinapa no fue, Ayotzinapa es, y, si no hacemos nada, Ayotzinapa será.
30 de junio de 2014
¡¡¡EXIGIMOS LA APARICIÓN INMEDIATA DEL TÍO APPO, DESAPARECIDO POR LAS FUERZAS REPRESIVAS DEL ESTADO MEXICANO!!!
En el Encuentro con los Compas SOLIDARIOS Zapatistas, andábamos mucho con el Tío, hasta creo que en el viaje a tierras liberadas armamos un colectivo espontáneo, una unión que va por siempre. Somos medio rebeldes en la rebeldía, y estábamos en desacuerdo de que unos camiones de la Caravana de regreso a la ciudad de México se regresaran en la noche del penúltimo día del Encuentro. Se hizo debate, asamblea, etc. Afinal decidieron regresarse esa misma noche. Nosotros les decíamos que era peligroso, que lo mejor es de día. Y pasó que cuando volvían por los caminos hacia la Realidad tuvieron un accidente. Por suerte no le pasó nada a nadie.
Yo había convencido al Tío y a otro carnal de que se quedaran, y pues pasamos la noche con el fuego eterno de la rebeldía y la música que alegra los corazones.
Pasaron muchas marchas, donde nos topábamos y trabajábamos juntos en armar publicaciones, y claro, el pulque no podía faltar, al Tío le fascinaba, siempre hablaba de él.
Me enteraba siempre de donde estaba el Tío, o por la banda o porque nos hablábamos. Que Cherán, Atenco, Chiapaz, (Los Pueblos de Xochimilco, Tláhuac…) Oaxaca…(ahhh por que realmente su apodo no es el Tío, es el Tío APPO, por que había estado con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca ,defendiendo al pueblo de la represión, en las barricadas; pero como era más cortito pues le decíamos el Tío); él estaba siempre donde se necesitará.
Me apunté de voluntaria con la banda del Otro Plantón de Molino de las Flores en apoyo a los presos políticos de Atenco. Ahí pude vivir con él. Siempre se aprendía algo nuevo con él, para todo tenía respuesta, lo llegué a sentir como un jefe de una tribu ancestral, un aura y espíritu maravilloso, como Sali, como el Chaco. Para todo siempre era el voluntario. Que:” Tío, nos ayudas a ir por agua? Simoooon “; “Tío me ayudas a ir a las montañas por piedras para la construcción del horno? Ya vazzzzz” y así, para todo estaba el Tío, siempre estuvo para todos.
Un día en el plantón, un 2 de Octubre de 2009, me parece, nos organizamos la banda del plantón. Una parte se quedaba haciendo la guardia en el plantón, y la otra iba a la marcha. El Tío y otra banda fueron a la marcha, ahí fue cuando agarraron a Víctor Govea, amigo del Tío.
El Tío le entró con todo a luchar por su liberación, y al mismo tiempo luchaba por Atenco, un terreno en Xochimilco, con el plantón en contra de la construcción de la línea 12 del metro; y aparte trabajaba en la construcción, para sacar dinero para sobrevivir.
Ya que salieron los presos de Atenco, fue a San Cristóbal, donde yo vivía. Me mandó mensaje y nos quedamos de ver en la Plaza de la Resistencia. El llegaba con la Caravana de Atenco que había ido a acompañar a los pueblos del Ejido de Tila a la capital, para exigir sus derechos. Lo ví llegar con los compas de Atenco, con machete en mano, y firme hacia el cielo. Tenía un machete que le habían regalado. Se veía orgulloso, firme, como siempre. Pudimos platicar en el transcurso de la marcha hacia sus camiones. Y él Tío, no cambiaba, no se le subía el ego, siempre fue esa gran persona, ojalá lo hubieran conocido.
El 1ero de diciembre del 2012 el Tío, estaba en la manifestación en contra de la toma de posesión del asesino de peña. Cuando llegaba junto con Kuy Kendall, su maestro-aprendíz de teatro, le alcanzó un proyectil a Kuy, lanzado por la policía; y el Tio estaba a su lado. Pudo grabar el momento justo en que le impactaba en la cabeza.
Continuará…
27 de marzo de 2014
Este no es un #FelizDíadelTeatro.
21 de marzo de 2014
A un año de la desaparición de Teodulfo Torres, El Tío
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Viernes 21 de marzo // 12:00 horas: mitin político-cultural frente a la PGR, en Reforma 219, col. Cuauhtemoc.
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Del 21 al 28 de marzo: jornadas nacionales e internacionales de entrega de postales, con la fotografía y datos sobre el caso. Estas tienen la intención de agilizar la búsqueda en centros de reclusión, psiquiátricos, hospitales, albergues, y cualquier lugar que se considere. Las postales estarán a disposición de los interesados en la página para ser descargadas.
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Lunes 24 de marzo: conferencia de prensa con información del caso a un año de su desaparición.
CAMPAÑA NACIONAL E INTERNACIONAL POR EL ESCLARECIMIENTO DEL PARADERO DE TEODULFO TORRES SORIANO "EL TÍO" ¡VIVO SE LO LLEVARON, VIVO LO QUEREMOS!
18 de marzo de 2014
Un Seminario de Actu@cción
La mañana del 1 de diciembre de 2012, el #1Dmx, Juan Francisco Kuykendall, hombre de teatro y militante político adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del EZLN, fue herido con una granada de gas lacrimógeno disparada por uno de los agentes de la Policía Federal parapetados detrás de las vallas metálicas que como un acto de provocación, por órdenes de sus jefes en los gobiernos federal y de la ciudad México, montó el ex comisionado nacional de seguridad Manuel Mondragón y Kalb en las inmediaciones del Congreso de la Unión.
Director de la Agrupación Teatral Mitote, Kuykendall iba acompañado ésa mañana por uno de sus actores y amigos, el también adherente de La Sexta Teodulfo Torres Soriano, mejor conocido como "El Tío", quien al ir grabando lo que ocurría registró el momento del disparo. Teodulfo Torres Soriano se convertía así en el testigo estrella del caso de agresión en contra de su maestro y compañero, a quién el impacto del proyectil le provocó una fractura craneoencefálica con exposición de masa cerebral que lo postraría 421 días en una lucha personal y de sus familiares y amigos por su vida, hasta fallecer el 25 de enero de 2014.
El 23 de marzo de 2013, 112 días después del #1Dmx, El Tío sería desaparecido. Las circunstancias que envuelven su caso apuntan a que estamos frente a una desaparición forzada. Dicho en otras palabras, en Juan Francisco Kuykendall y Teodulfo Torres Soriano, tenemos los primeros casos de asesinato y desaparición forzada por razones políticas de la administración de Enrique Peña Nieto y quién siguió a pie juntillas sus órdenes de represión hoy renuncia a su puesto envuelto en un halo de total impunidad.
Juan Francisco Kuykendall, un actor de la escena teatral a quien la intuición y la indignación lo acercaron a la escena política y social; Teodulfo Torres Soriano, un actor de la escena social y política a quien la indignación y la intuición lo llevaron de la mano a la escena teatral. De allí que su ejemplo y su memoria acompañen nuestro modesto Seminario de Actu@cción: un espacio de encuentro de complicidades donde 11 compañías de artes escénicas compartirán sus herramientas teatrales para la actuación social y 8 organizaciones y colectivos de la sociedad civil compartirán sus herramientas sociales para la actuación teatral.
5 de febrero de 2014
Esperando a Kuy.
La madrugada del 25 de enero de 2014, el dramaturgo, actor, director y maestro de teatro y cine Juan Francisco Kuykendall Leal falleció después de 421 días de luchar por su vida. Kuy, como le decimos sus familiares, amigos y compañeros de tablas y lucha, había sido herido el 1 de diciembre de 2012 por un agente de la Policía Federal que velaba por la seguridad de quienes se imponían en el poder tras el golpe mediático de Estado consumado ese mismo día con la toma de posesión de Enrique Peña Nieto como presidente de la República.
Las imágenes de lo ocurrido ese día a Kuy corrieron como pólvora por las llamadas redes sociales gracias al trabajo gráfico de fotoperiodistas de diversos medios de comunicación; pero, sobre todo, por un video grabado por Teodulfo Torres Soriano, mejor conocido como “El Tío”, quien acompañaba a Kuy la mañana de aquél ya famoso #1Dmx en el que el director del grupo de teatro Mitote y su actor habían ido a las inmediaciones del Congreso de la Unión para atestiguar de primera mano el desarrollo de las manifestaciones en contra de quien en 2006 había ordenado la feroz represión a sus compañeras y compañeros de lucha en San Salvador Atenco.
Kuy y “El Tío”, como el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), son adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona emitida por el EZLN en junio de 2005 y, por esa vía, se articularon en la Otra Campaña desde lo que llamaron “La Otra Cultura” haciendo de dicho espacio, junto con otras y otros muchos, una de las unidades organizativas de trabajo más solidarias para con el FPDT y las y los presos políticos que para simplificar hemos llamado de Atenco, al grado que se mantuvieron hasta el final en los plantones frente a los penales donde estuvieron secuestrados nuestros compañeros y compañeras.
Así, pues, estar la mañana del 1 de diciembre de 2012 en San Lázaro era para Kuy y “El Tío” un mínimo acto de congruencia: entre quienes convocaron a esa jornada de resistencia estaban sus propios compañeros y compañeras del FPDT y un movimiento como el #YoSoy132 que se había gestado a partir de que 131 jóvenes universitarios habían decidido no olvidar la golpiza a centenares de hombres y mujeres, el asesinato de un joven y un adolescente, la tortura expresada en violación sexual de decenas de mujeres y las arbitrarias y violentas detenciones del 3 y 4 de mayo de 2006 en Atenco.
“El Tío” llegó a contar que esa mañana Kuy le iba platicando de su próximo proyecto teatral: una especie de farsa callejera cuyo personaje a denostar sería el heredero a la Silla del Águila por el grupo Atlacomulco; aún estaba por decidir si escribiría la obra desde ceros o se basaría en algún otro texto ya escrito, como hizo en los setenta cuando junto con el poeta Jaime Reyes adaptó Esperando al Zurdo de Clifford Odets para apoyar las huelgas de sindicatos mexicanos hace 40 años.
Una granada de gas lacrimógeno puso fin a la plática. Disparada de entre las vallas metálicas que fueron la punta de lanza de la represión orquestada para el #1Dmx tanto por Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto como presidentes saliente y entrante cuanto por Marcelo Ebrard y su delfín en la jefatura de gobierno del Distrito Federal: Miguel Ángel Mancera, la granada se impactó en la cabeza de Kuy provocándole una fractura craneoencefálica con exposición y pérdida de materia gris de la que ya no se recuperaría.
La prueba de que la granada fue disparada por un agente federal es el video que grabó “El Tío” mismo, quien, además, como se pudo observar en fotos que la prensa impresa y digital hizo públicas, recogió la granada que lesionó a su maestro; poco más de cien días después, 112 días para ser exactos, Teodulfo Torres Soriano, el testigo presencial estrella de la agresión que terminó quitándole la vida a Juan Francisco Kuykendall, sería desaparecido.
Existen razones suficientes para suponer que el de “El Tío” es un caso de desaparición forzada; en esto coinciden, por un lado, las y los compañeros de Teodulfo que al momento que escribo estas líneas llevan 320 días exigiendo su presentación con vida y, por otro lado, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal que por esa razón turnó el expediente a la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Sin embargo, el organismo que preside Raúl Plascencia Villanueva, que en el más infame de los tortuguismos apenas está por publicar su estudio de la represión ocurrida el #1Dmx, argumenta que si “El Tío” no se presenta como el autor del video donde se registra la agresión contra Kuy, la prueba que demostraría la comisión del delito por parte del Estado mexicano perdería su valor y sería desestimada en el juicio contra quien resulte responsable por el homicidio de Juan Francisco Kuykendall.
Kuy fue un hombre de teatro que concibió su oficio como una trinchera para dar voz a quienes en los márgenes y desde los márgenes luchan por un mundo nuevo y mejor; consecuente con su manera de pensar y sentir hizo de su actuación sobre la escena un reflejo de su actuación política y viceversa, de modo que distinguir dónde terminaba un actuar y dónde comenzaba el otro era simplemente imposible.
La ejecución extrajudicial de Kuy y la desaparición forzada de “El Tío” enmarcan, pues, un caso emblemático respecto al verdadero significado que representa el regreso del PRI a Los Pinos y su alianza con los supuestos partidos de oposición bajo el llamado “Pacto por México” donde las derechas e izquierdas de la clase política en el poder han quedado desveladas en su talante corrupto y represivo, dejando muy en claro qué entienden los poderes de jure y de facto que mal gobiernan este país cuando hablan de justicia y democracia.
Como muchas y muchos otros, yo esperaba, parafraseando a Odets, al Kuy; el esperpéntico aparato de “justicia” en México y quienes apostaron por un trato de desprecio y no de cuidados en las clínicas donde estuvo hospitalizado hasta completar la tarea que el policía federal del #1Dmx dejara inconclusa me pusieron, más bien, frente a una obra de título parecido escrita por Beckett, donde Kuy y “El Tío” hacen de Estragón y Vladimir.
Así, pues, por mí, mientras el homicidio en contra de Juan Francisco Kuykendall y la desaparición de Teodulfo Torres Soriano sigan sin castigo a sus autores intelectuales y materiales, pueden ahorrarse la basura demagógica con que nos saturan.
24 de octubre de 2013
¿Ha jugado el zapatismo algún papel en la revaloración de la cultura maya?*
En uno de sus cuentos más emblemáticos, Juan Rulfo hace decir al entrañable personaje de Macario: “estoy sentado junto a la alcantarilla aguardando a que salgan las ranas”.[1] Debo confesar (mal comienzo, diría mi abuela), que a mí me pasa más o menos igual: estoy sentado junto a ustedes aguardando a que salgan las palabras; que se acomoden unas al ladito de las otras y digan, todas juntas, un mi pensamiento sobre un tema del que muchas y muchos ya han hablado y escrito por montones.



