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24 de octubre de 2019

Análisis de Coyuntura Latinoamericana – FAU, CAB, FAR, FAS, Vía Libre.

Tomado de: Antihistoria.

América latina, tierra indómita y rebelde, heredera de siglos de luchas y resistencias, en donde la magia invade el realismo, lugar en donde estamos pasando por una situación crítica en términos ecológicos, humanitarios y sociales. Hoy asistimos a un punto de inflexión, en donde las amenazas sobre nuestros cuerpos y territorios son cada vez más concretas, es por eso que la indecisión y las medias tintas deben ser combatidas con posiciones y propuestas. Es nuestro deber histórico, como anarquistas, el generar espacios de debate y crítica, en donde prefiguremos los días de lucha que se nos avecinan. A su vez, se hace necesario plantear nuevas categorías de análisis para así apuntar de manera mucho más certera a quienes hoy nos someten.

Durante las últimas décadas, nuestros territorios han servido de espacio para las luchas geopolíticas de los imperialismos; China, Estados Unidos, Rusia, Turquía, entre otros, trazan sus intereses sobres los espacios que habitamos, debido a esto, es necesario romper con el análisis añejo en clave de guerra fría, en donde los intereses de EEUU se desplegaban sobre el continente sin ningún contrapeso. Hoy son muchos los actores en esta lucha geopolítica. No podemos caer en la miopía y dirigir todas nuestras críticas solo a EEUU, que claro está, hoy en esa lucha geopolítica trata de asegurar esta área como su «patio trasero» que siempre pretendió que fuera, pero pese a que tiene altos niveles de responsabilidad en la miseria en vastos territorios, no son los únicos que llevan adelante una política imperial.

Nos encontramos ante un fuerte avance de la derecha y extrema derecha a lo largo y ancho de América Latina. Fenómeno de escala mundial, ya que diversos partidos de estas orientaciones vienen creciendo electoralmente en Europa desde hace ya tres décadas, en países del ex bloque del Este ha renacido con inusitado vigor, y en el resto del continente diversas expresiones de este signo ganan espacio. En EEUU, Donald Trump es una muestra del mismo fenómeno, con la particularidad que tiene ello efectos en su política imperial para el área latinoamericana y el mundo.

Ya bajo el gobierno de Obama, EEUU apoyó y organizó el golpe de Estado en Honduras en 2009, iniciando este giro paulatino a un mayor control sobre lo que ellos llaman su «patio trasero». Este golpe tuvo su continuidad en el golpe en Paraguay en 2012 y el «golpe blando» en Brasil en 2016. Este ambiente facilitó el ascenso electoral en Argentina de Macri en 2015 y de Duque en Colombia en 2017. En el único país donde avanzó el «progresismo» fue en México, y ello es muy relativo.

La derecha ha organizado su «retorno» al frente de los gobiernos. En cada país han desarrollado campaña fuerte contra los «progresismos», han hecho eje en la corrupción -en la cual están metidos todos los sectores políticos como ha quedado claro en Brasil con el Lava Jato-, pero además se han organizado a nivel latinoamericano, siempre contando con el apoyo imperial.

Estos gobiernos -Macri y Bolsonaro- han sumado apoyos al Grupo de Lima, a ese conjunto de gobiernos recalcitrantes que vociferan «democracia» hacia afuera pero aplican políticas antipopulares y represivas puertas adentro. Y particularmente en el caso de Bolsonaro ya hablando directamente contra la democracia burguesa, instalando la idea de gobiernos de corte dictatorial directamente. Es este grupo de países el que ha servido de cobertura latinoamericana a los intentos golpistas de la derecha venezolana apoyada por EEUU. Manejan abiertamente la posibilidad de una invasión norteamericana sin tapujos, como en vieja época, recurriendo los mecanismos de la OEA y el TIAR.

Este giro continental a la derecha no es menor. El sistema capitalista, luego de una feroz aplicación del neoliberalismo, permitió ante embates populares ciertos «cambios», algunas mejoras, cierto «afloje» para perfeccionar la dominación y el saqueo constante a los de abajo. En el período llamado «progresista» hubo ciertas políticas sociales de contención de la pobreza, de distinto grado según cada país. Tenían como común denominador permitir cierta mejoría en la vida de los sectores más pobres de la sociedad, pero gestionando la pobreza, no se generaron políticas de trabajo real, se dejó a los pobres en el lugar del asistencialismo, o a lo sumo, de mano de obra tercerizada y precaria, donde es el propio Estado el que terceriza tareas, enriqueciendo empresas  u Ong’s y generando una clase trabajadora mucho más precaria y sin derechos, amputada en sus instituciones y procesos de lucha.

El Extractivismo, tanto de los gobiernos progresistas de diverso signo como de los liberales, como régimen y dinámica neocolonial imperante en toda América Latina, sólo ha profundizado el intercambio desigual entre territorios y la división internacional del trabajo como expresiones históricas de la lucha de clases, intensificando la explotación de grandes volúmenes de naturaleza (commodities) hacia la exportación. Los reacomodos geopolíticos, han trazado nuevas estrategias para aumentar la circulación de mercancías hacia los centros industriales, abriendo rutas en lugares nunca antes pensados, como lo es la serie de proyectos de IIRSA-COSIPLAN; nuevos diseños de tratados de libre comercio como el TPP-11 (que incluye a México, Perú y Chile como países latinoamericanos); disputando los últimos bienes naturales-comunitarios del planeta. Sus consecuencias, han traído cuestiones inherentes a esta dinámica de explotación de la naturaleza, abriendo importantes procesos de desterritorialización a través de migraciones locales y globales; la pérdida de biodiversidad; el aumento de la violencia contra los cuerpos feminizados y racializados (mujeres y otras sexualidades -no binarias y trans-), incluyendo el sicariato, y finalmente los casos de corrupción que hemos visto con el Caso Odebrecht, que involucra una red entre distintos Estados.

Cabe mencionar, que la hegemonía de los progresismos en la década de los 2000, intensificó el saqueo y expoliación de nuestros territorios, ya que sus programas «con énfasis social» se basaba en la extracción de bienes naturales y su venta hacia los países industrializados, en este sentido los gobiernos progresistas redistribuyeron migajas de una época de bonanza, de crecimiento del precio internacional de los commodities. Gestaron algunas mejoras salariales y políticas sociales, pero no se tocó lo fundamental del sistema. Estas políticas tenían como común denominador elevar las condiciones de vida de los sectores más pobres de la sociedad, que jugaba simultáneamente como elemento de contención social, a la vez que se construyeron aparatajes estatales plagados de una casta política acomodada y parasitaria, y sin cuestionar la renta de la tierra y el extractivismo como pilares económicos del mal llamado «Progreso».

Al mismo tiempo, las clases dominantes latinoamericanas multiplicaron sus ganancias y la brecha entre ricos y pobres aumentó. Pero los ricos, no querían perder el control administrativo del Estado. Es su Estado, parte de su poder de clase radica allí y se condensa en sus instituciones. No estaban dispuestos a permitir que por mucho tiempo unos «advenedizos» les quitaran el control del mismo. Unos años podían soportar, mientas arreglaban la casa luego del saqueo de los ’90. Pero ya se estaban impacientando.

¿Ello significa que los gobiernos «progresistas» son la salida necesaria y que son la antítesis de la derecha? NO. En primer lugar, además de permitir un enriquecimiento histórico de la burguesías locales y multinacional, los gobiernos progresistas redistribuyeron pocos recursos en un momento de crecimiento del precio internacional de las materias primas. Terminado ese «boom» volvieron las dificultades económicas y la crisis. Pero no utilizaron ese «período de bonanza» para invertir en generación de trabajo a nivel industrial, tampoco se desarrolló ninguna Reforma Agraria ni transformación radical de los servicios a la población, etc. Los gobiernos progresistas permitieron un desembarco de proyectos de extracción de bienes naturales en el continente a gran escala: grandes proyectos mineros, petroleros, de plantaciones de soja y forestales, hidroeléctricas… todo en beneficio del capital multinacional, especialmente chino en el último tiempo. Todo ello en el marco del Plan IIRSA, plan de saqueo diseñado desde EEUU. Las líneas generales del sistema no se modificaron, simplemente se adecuaron a la nueva etapa, que ahora contando con cierto consenso popular, era más fácil de implementar a fondo la política de saqueo.

La redistribución de la riqueza fue escueta. Pero como decíamos, no se tocó lo fundamental del sistema: la propiedad privada, ni la redistribución de la riqueza ni las relaciones de poder. Así y todo, la burguesía y los sectores más conservadores, no estaban dispuestos a tolerar más a Lula, los Kirchner o quien sea que no venga de su riñón. Un claro odio de clase recorre el continente y destila su veneno sobre los pueblos.

Pero también en este período se han producido dos procesos que tienen sus peculiaridades en este marco: el venezolano y el boliviano. En Venezuela, impulsadas en su momento por Chávez, se han desarrollado múltiples «comunas», que según dicen algunas notas de prensa, tienen hoy en día un volumen nada desdeñable de pueblo involucrado y cierto desarrollo en actividades económicas, culturales y sociales, sin vinculación alguna con el Estado. Se ha dado una ruptura allí comparando con el período anterior, donde incluso los militares, burócratas y bolirricos querían controlar este proceso y tomar a manos llenas el dinero que se había invertido en esta experiencia.

En Bolivia, un «Estado plurinacional» a medias pero donde cuenta con influencia el movimiento indígena y campesino, ese mismo que protagonizó en 2000 y 2003 las insurrecciones de la «guerra del gas» y «la guerra del agua», tirando abajo gobiernos y poniendo freno al neoliberalismo. Es esa movilización la que imprime un carácter diferente a los procesos históricos que viven los pueblos. Recordemos que en el período anterior, el continente estuvo sacudido por amplias movilizaciones populares que hicieron caer a más de un gobierno.

Merecería un especial capítulo la situación de Colombia, donde luego de firmados los «acuerdos de paz» han sido asesinados más de 570 militantes sociales. Un sector de las FARC ha vuelto a la lucha armada, lo cual demuestra que no hay garantías ni posibilidad de pacificación en el país. Los paramilitares, grupos de narcotraficantes y el Ejército continúan articulados incrementando la violencia hacia los de abajo. Colombia vive en guerra constante; sin embargo, los medios muestran a su gobierno como «democrático», siendo el país latinoamericano que más apoyo militar recibe de EEUU, y que es vital para sus intereses. Incluso en la posibilidad de una escalada o conflicto en la frontera con Venezuela.

En los últimos años el movimiento popular colombiano ha venido protagonizando importantes luchas, especialmente las organizaciones campesinas e indígenas, donde los procesos de tomas y recuperación de tierras han sido más que relevantes junto a los paros agrarios.

Hoy la derecha arremete con todo directamente contra la vida. Prueba de ello, son los incendios en la Amazonia, donde gobiernos como el de Bolsonaro dan «carta blanca» para depredar la naturaleza y promover el genocidio indígena en beneficio del gran capital agrario. Es una expresión de un proto-fascismo agresivo en grado extremo, que no repara en medios para ampliar el despliegue del sistema capitalista. Es el neoliberalismo impuesto con total agresividad y  aplicando la máxima del imperio Británico ,»cagándose en todas las consecuencias».

Un ajuste de tuercas fuerte

La burguesía latinoamericana necesita retomar el timón del gobierno en todo el continente. Lo necesita para imponer un ajuste mayor, un ajuste duro como el que ha impuesto Macri desde 2015. Pero pensemos que esa derecha ya contaba con fuertes bases de apoyo: en Perú no han perdido el gobierno en ningún momento, incluyendo todos los escándalos de corrupción posibles; en Colombia la ultra derecha controla el gobierno con Iván Duque (gobierna el uribismo) y en Chile la ya disuelta «Concertación» ha gobernado bajo la lógica pinochetista y neoliberal. Plataforma de lanzamiento nada desdeñable.

Muchos de los giros vinieron desde el propio progresismo o sus aliados. Lenin Moreno en Ecuador era el sucesor de Rafael Correa y dio un giro importante a nivel político tanto interno como en la región. Michel Temer dio un «golpe blando» parlamentario siendo el Vicepresidente del gobierno de Dilma Roussef.

En Uruguay diversos referentes del Frente Amplio se desmarcan ahora de Venezuela y califican al gobierno de ese país de «dictadura», en sintonía con el Grupo de Lima y con la OEA. Algunos de ellos como José Mujica, que hasta ayer recibía dinero a manos llenas de Venezuela, hoy se muestra como lo que es: un oportunista que cambia de posición según como venga el viento. Ahora Venezuela no envía más dinero debido al bloqueo económico y la crisis que vive el país, generada y profundizada entre otros organismos por la OEA, cuyo Secretario General Luis Almagro, fue colocado allí con gran ayuda del propio Mujica. Se puede decir que entre los «progresismos» se encuentran personajes de toda laya, dignos de una crónica de las mayores infamias de la humanidad.

En Uruguay hay elecciones en octubre-noviembre, como en Argentina. La disputa es el grado de ajuste y garrote: si el Frente Amplio logra su cuarto gobierno habrá un ajuste y giro a la derecha de menor grado que si gana la oposición, pero la discusión es el grado del ajuste. Y va a ir acompañado de represión; ello ya se está viendo en las movilizaciones contra la instalación de la tercer pastera en el país, donde la policía sale a defender los intereses del capital multinacional bajo un gobierno progresista. La derecha lisa y llanamente, viene con el libreto neoliberal duro y puro.

Las alianzas tejidas en muchos casos por dichos «partidos progresistas» son propias de una película de terror: el PT se alió hasta con la derecha más rancia y reaccionaria con tal de tener los votos en el parlamento… comprando los mismos con dinero también, como se ha demostrado en las dos tramas tanto del Mensalao como del Lava Jato.

Pero es aquí donde la derecha pone a funcionar a pleno mecanismos del sistema que en otros momentos no cobraban esta relevancia: el sistema judicial ha sido utilizado como un dispositivo de poder señalador per se de corruptos, y varios jueces son los nuevos «cruzados» por la austeridad y la justicia. Justo en estos momentos se viene demostrando que la trama de corrupción es más amplia de lo que podemos imaginar y que el juego de la derecha para quitar a cualquiera del camino no repara en los mecanismos a utilizar.

La derecha quiere el control político total. Y retomar los negociados que permite la conducción del Estado: licitaciones, coimas, compras, negocios varios, de los cuales nunca estuvo ausente, pero su voracidad no tiene límites. Hay una especie de «genética» que le indica que por más que los «gobiernos progresistas» gobiernen para ellos, protejan sus negocios y sus intereses de clase, que le contengan al pobrerío y refuercen el aparato represivo, esos «progres» no provienen de su cuna, no son burgueses de pura cepa. Para la burguesía, no son confiables en el fondo, aunque hayan hecho muy bien los deberes. Hay un instinto de clase que esta burguesía industrial- rural – financiera- comercial latinoamericana expresa allí; un claro odio de clase han lanzado en las calles con inusitada fuerza.  No quieren perder ni pizca de su poder. No están dispuestas siquiera a tolerar medidas paliativas, ya ni hablemos de reformas de cierto calado como ocurrió en décadas pasadas con los populismos o los gobiernos desarrollistas o liberal – reformistas. Son neoliberales de pura cepa; en su sangre circula el odio a los de abajo y la constante sed de convertir al mundo en un negocio.

Y para que ese negocio funcione para ellos, es necesario más y más terror de Estado. Los ataques vienen de todos lados, con reformas laborales y de pensiones, cortes de presupuestos en educación, vista gorda para quemadas, deforestación y asesinatos de indígenas y pobres. De otra parte, la izquierda electoral sigue con su discurso institucionalista y desmovilizador de las bases. En Brasil, las centrales sindicales llaman paros de un día de «huelga general» y no parecen conseguir disociarse del llamado «Lula libre». Sin embargo, nuestros esfuerzos siguen siendo fomentar la organización desde la base y apoyar luchas con acción directa, como las sentadas de indígenas en la Secretaría Especial de Salud Indígena (SESAI), contra los despidos en masa en ese órgano de salud pública y las sentadas en universidades, como el ejemplo de la Universidad Federal de la Frontera Sur (UFFS) contra la intervención federal que colocó ahí a un rector bolsonarista en vez del rector electo por la comunidad académica.

Mientras los palacios están formulando leyes y proyectos de crisis, más liberalización económica, menos derechos para la gente y más ganancias para los explotadores, la represión en las calles de las ciudades reprime a los descontentos y trata de mantener a la gente en el silencio de la bala.

En el campo y los bosques, la raíz de una América Latina que no ha disfrutado de la bonanza de la «izquierda» en el gobierno, no solo la quema y el avance ecocida de los terratenientes hacen víctimas, sino también el genocidio sistemático de los pueblos rurales y poblaciones nativas, cuyos cuerpos continúan acumulándose como resultado directo del avance de la ultraderecha en el continente.

Argentina: Cuidarles la gobernabilidad o defender nuestro salario

Los números arrojados en las últimas elecciones no evidenciaron otra cosa que lo que se viene viviendo en la calle, en los barrios, en los lugares de trabajo. Hasta en esta instancia legitimadora del sistema –como es la democracia representativa- se ha expresado la desesperación de las masas populares ante el desguace del país. Podemos comenzar argumentando que el mal cálculo –tanto de las consultoras como de la clase política- del resultado electoral, guarda relación con el poco nivel de conocimiento de éstos de lo que se vive en el abajo, del rechazo de los sectores populares a las escalofriantes políticas de hambre, desocupación y exclusión de Macri y el FMI. El panorama social, económico y político, que venimos viviendo los oprimidos, es cada vez más complejo y acuciante. En un contexto recesivo, en medio de una espiral inflacionaria y un endeudamiento sin precedentes, el peso se devaluó inmediatamente después de los comicios en un 25%. Esto se trasladó inmediatamente al precio de la canasta básica y los combustibles, en un deliberado lapso de tiempo otorgado por el Gobierno nacional, antes de lanzar 10 medidas como aliciente, en un intento de engrupir nuevamente a las clases populares. El resultado: una estrepitosa reducción salarial. Pero, no es nuestra intención extendernos demasiado en los números, para describir la proporción del daño hecho en la última jugada especulativa de los sectores financieros y el Gobierno.

Pero este período de ajuste que ya lleva casi una década, profundizado por el macrismo a niveles descomunales, sabemos va a exceder al propio “fin de ciclo” de Cambiemos. Entre los candidatos, en el fondo, se discuten modalidades de ajuste. Es por esto que es coherente el aval de Alberto Fernández a llevar el dólar a $60. Tampoco debemos desconocer que nos encontramos ya en un contexto de cruda avanzada neoliberal en toda la región, en un continente donde el imperialismo norteamericano intenta retomar el control hegemónico.

En este dramático escenario, debemos analizar que a las claras se explicitan dos salidas institucionales concretas en lo inmediato. Una es la que proponen los dirigentes del Frente de Todos, que consiste concretamente en no hacer nada, esperar sentados hasta diciembre, cuidar el caudal de votos y resguardar la gobernabilidad (así implique esto bancar las medidas antipopulares de Macri). Como venimos sosteniendo, la crisis social provocada por la avanzada neoliberal, fue directamente proporcional a la crisis de falta de participación política de la clase oprimida durante un largo período. Recordemos que venimos de décadas de restricción por arriba a la participación popular, a través de mecanismos de cooptación, clientelismo y burocratización, cuando no deslegitimación y represión de la protesta social. Este “paradigma de la No participación”, pudo evidenciarse allá a inicios de 2016, cuando en pleno conflicto por despidos en el sector público y en Cresta Roja, la cúpula kirchnerista llamaba a matear en las plazas (el “resistiendo con aguante”). En definitiva, este exacerbado llamado a “no cacerolear” –intentando incluso el freno de medidas de fuerza desde los gremios- no esconde otra cosa que el cuidado del porcentaje electoral, en detrimento de impedir mayores niveles de pobreza y desocupación para el pueblo.

La otra salida a este golpe contra el bolsillo de los de abajo, tiene que ver con lo que se propone desde los sectores combativos del movimiento obrero y las organizaciones populares, como la posibilidad de una resistencia organizada desde la calle. Apenas sucedida la devaluación, pudimos ver la respuesta de algunos de estos sectores, como fue la movilización de ATE Capital y el paro de los Metrodelegados en CABA, así como los cortes de Empleados de Comercio en Rosario. El plan de lucha extendido de los estatales en Chubut, sin dudas, es un ejemplo de resistencia organizada al guadañazo del Gobierno. Los movimientos sociales, urgidos por el hambre en los barrios, también salieron con ollas populares en todo el país, en el marco de un operativo policial de gran envergadura.

Desde el anarquismo organizado somos conscientes que no hay un clima generalizado de efervescencia popular, y mucho menos de rebeldía profunda. Hay lucha, descontento y expresiones altas de rechazo a la situación social, pero sabemos bien que estamos lejos de un “que se vayan todos”, y que los sindicatos y movimientos sociales carecemos de un programa de clase representativo. Sin embargo, se hace evidente que el humor social no tiene los mismos tiempos que el calendario electoral. Está claro que a la clase política en su conjunto, le asusta más la idea de un estallido social que la de un 10% más de pobres. Incluso, ante el inminente triunfo de Alberto Fernández, la dirigencia kirchnerista prefiere un triunfo con poco margen y descreimiento social a un desborde popular con la presión en las calles. En este punto debemos ser cautelosos. Sabiendo que hay sectores populares que han depositado esperanzas en el voto y en propuestas electorales progresistas–y que anhelan al igual que nosotros una sociedad sin explotación- es necesario interpelarlos e instar a la resistencia inmediata a través de la movilización popular. Desbordar y trascender el planteo de «solución por arriba», es una cuestión vital para devolver la confianza en la propia fuerza y organización de los/as de abajo, para que se exprese con vigor esa resistencia que da muestra de estar allí. La respuesta popular al saqueo del Gobierno y el capital financiero no puede hacerse esperar. Ante la disyuntiva de cuidarles la gobernabilidad o defender nuestro salario siempre iremos por la segunda y procurando que estén presentes los métodos que fortalecen a los de abajo.

Chile: el «modelo» neoliberal funciona… para los de arriba

En la región chilena el sistema de dominación gestionado por el bloque dominante  ha recrudecido y profundizado su política neoliberal. En estos dos años de gobierno de Piñera se ha desmantelado lo poco y nada de derechos sociales que poseía la clase dominada, y a su vez ha recrudecido su represión en contra de los sectores en lucha.

En el mundo del trabajo asalariado, los instrumentos de flexibilización laboral se han fortalecido, expresión de ello: el Estatuto Laboral Juvenil, y la Iniciativa de Ley que ha buscado aumentar la precarización del trabajo bajo el falso discurso de reducción de horas de explotación, anulando la posibilidad de negociación colectiva con la patronal y flexibilizando aún más las condiciones del trabajo. Por otro lado, la Reforma Tributaria, asegura el resguardo de las tasas de ganancias para el empresariado local y las transnacionales, en un contexto de crisis y desaceleración de la economía, perjudicando considerablemente a las clases dominadas.

En los territorios, la Ley de Integración Social ha consolidado el monopolio de acceso del suelo al mundo inmobiliario, erradicando a las comunidades de la producción y gestión de la ciudad y sus territorios, imposibilitando la concreción de proyectos autogestionados y participativos. El extractivismo y la mercantilización de la tierra y el agua, hoy tienen nuestros territorios con una grave situación ecológica, con una crisis hídrica cada día más compleja, expandiendo las zonas de sacrificio y la alteración de los ecosistemas, como lo acontecido con la contaminación del agua potable en Osorno, donde se visibiliza la mercantilización de las fuentes hídricas a través de las empresas sanitarias; la situación de Puchuncaví-Quintero que no ha sido resuelta; la muerte de la vida campesina, la flora y la fauna en las zonas devastadas por la sequía, y las falsas salidas que plantea el bloque dominante a través de la COP 25, y los tratados económicos como el TPP-11 y la APEC, que vienen a reforzar el saqueo de los cuerpos y territorios.

Actualmente asistimos a un recrudecimiento del aparato represivo y la criminalización de la protesta social. Ley aula segura, Agenda Corta Antiterrorista, Ley Migrante, son muestras claras de que el aparato estatal actualiza y profundiza su herramienta de control y disciplinamiento. Golpeando fuertemente a la clase oprimida: ambulantes, hortaliceras, migrantes, comunidades mapuche en resistencia y estudiantes secundarios. Sumado a lo anterior, el asesinato de luchadoras y luchadores sociales tales como: Macarena Valdés, Camilo Catrillanca, Alejandro Castro, y los feminicidios cada día más frecuentes en espacios públicos, la homo-lesbo-transfobia y el racismo,  nos evidencia el Estado de Excepción permanente en el que habitamos.

Se abre un nuevo período de lucha y resistencia

A los pueblos nadie les ha regalado nada. Todos los tiempos son de lucha, todos los períodos revisten sus complejidades. Ahora que la derecha y ultraderecha viene retomando el control de los gobiernos y los «progresismos» giren en esa dirección en mayor o menor grado (caso de la rearticulación peronista en Argentina o un eventual triunfo del FA con minoría parlamentaria en Uruguay, por ejemplo), se abre una nueva etapa de luchas, de Resistencias variadas y complejas. Porque todos los gobiernos vendrán por el recorte de derechos, por algún grado o plan de ajuste. Ya no hay crecimiento para repartir, solo miseria y garrote. Por lo tanto, los gobiernos y las clases dominantes graduarán los niveles de ajuste y represión: los habrá más intensos, otros más suaves, y otros descaradamente de extrema violencia de clase.  Todos estos regímenes tienen y tendrán en común la defensa del interés de las clases dominantes latinoamericanas y extranjeras.

Es por eso mismo que se intensificarán los niveles de lucha popular. El neoliberalismo trae resistencia. Lo saben, por ello apuestan con fuerza a la milicada. Pero los pueblos también saben, intuyen y anhelan una sociedad diferente. Los pueblos saben que un freno debe tener tanto despojo, que hay frenar tanta arbitrariedad. Ahí está toda una historia de luchas de nuestros pueblos indígenas, negros quilombolas, los trabajadores de la ciudad y el campo, los estudiantes, las diferentes expresiones y niveles de acción directa que se han dado en el continente. Gestas heroicas que marcan un camino; luchas actuales, recientes, que convocan a amplios sectores de pueblo, a seguir bajando a las calles, a ocupar y recuperar tierras, a defender la vida.

Estos tiempos que vienen nos exigen a los militantes anarquistas organizados políticamente intensificar el esfuerzo militante y tratar de brindar las herramientas necesarias al campo popular para resistir y avanzar en una perspectiva de largo plazo.

Un largo proceso de lucha nos convoca. Un largo camino de anhelos y esperanzas, de experiencias compartidas, de dolores pero también de victorias, de avances. El Anarquismo Especifista tiene mucho para decir y un papel que jugar en la construcción de esa sociedad diferente. En nuestras organizaciones y espacios militantes hay lugar y espacio para todos aquellos que busquen mayores niveles de militancia y compromiso, para todos aquellos que pongan lo mejor de sí al servicio de la causa de los de abajo.

Es en ese abajo que el Socialismo encontrará sus militantes y constructores. Podemos decir que la única alternativa a este mundo de barbarie es el Socialismo, y que el Socialismo será Libertario o no será!!!

POR LA CONSTRUCCIÓN DE PODER POPULAR!!!
FORTALECER LA RESISTENCIA!!
ARRIBA LOS QUE LUCHAN!!
FEDERACIÓN ANARQUISTA URUGUAYA (FAU)
COORDINACIÓN ANARQUISTA BRASILERA (CAB)
FEDERACIÓN ANARQUISTA DE ROSARIO (FAR) -ARGENTINA
FEDERACIÓN ANARQUISTA DE SANTIAGO (FAS)- CHILE
GRUPO LIBERTARIO VÍA LIBRE -COLOMBIA   
ROJA Y NEGRA ORGANIZACIÓN POLÍTICA ANARQUISTA (RYN OPA) -BUENOS AIRES, ARGENTINA

23 de octubre de 2019

Memorándum sobre la Declaración de las mujeres: Detener la guerra de ocupación de Turquía contra el norte y el este de Siria – ¡inmediatamente!

Estimadas firmantes de la declaración,

Queridas amigas y amigos en la lucha por la paz y la justicia,

Hace una semana, publicamos la Declaración de las Mujeres Detener la guerra de ocupación de Turquía contra el norte y el este de Siria – ¡inmediatamente! con las firmas de 30 organizaciones, movimientos, federaciones y alianzas de mujeres, así como de 58 individuos como escritoras, artistas, académicas, políticas, activistas y representantes de diferentes movimientos sociales de Oriente Medio, Asia, Europa, África, Norte y Sudamérica. Por la presente, queríamos unir las voces y acciones de las mujeres en todo el mundo contra la guerra e instar al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a la comunidad internacional a tomar medidas inmediatas para detener la agresión de Turquía.

Durante este tiempo, el 17 de octubre de 2019, Trump y Erdogan acordaron un llamado «alto el fuego», que fue desarrollado como un plan de ocupación de acuerdo con el proyecto de expansión y limpieza étnica de Turquía. Y en la práctica ha significado que los crímenes de guerra de Turquía no han cesado. El ejército turco y sus grupos asesinos aliados ISIS/El Nusra siguen bombardeando, asediando y saqueando ciudades y pueblos, especialmente en la zona comprendida entre Serekaniye, Til Temir y Kobane. En total murieron más de 200 civiles, cientos resultaron heridos y cientos de miles han sido desplazados. Las quemaduras y heridas de algunos de los heridos indican sin duda que el ejército turco utilizó también agentes químicos prohibidos como el fósforo blanco en sus ataques.

Pero todos estos crímenes no pudieron romper la resistencia de las mujeres y la solidaridad entre los pueblos de Rojava. Mientras que nos hemos enfrentado a la intensificación de los ataques, ataques aéreos y crueles masacres del ejército turco y sus fuerzas de poder, la solidaridad de las mujeres a través de las fronteras que dividen el Kurdistán y las acciones de las mujeres de todos los continentes para defender a Rojava han añadido fuerza a nuestra resistencia. Hasta hoy, 1.815 organizaciones de mujeres, colectivos, redes, sindicatos, políticos, cineastas, actrices, periodistas, feministas, activistas por la paz, mujeres y defensoras de los derechos humanos han firmado la declaración.

Además, mujeres de muchos países compartieron con nosotras mensajes en vídeo, declaraciones de solidaridad y acciones. Vimos las imágenes de marchas y manifestaciones de todos los continentes con la pancarta «Women Defend Rojava» y escuchamos las canciones de resistencia compuestas para las combatientes de las YPJ en el frente. Todos estos mensajes tienen un gran significado para nosotras. Nos hacen ver que estamos unidas en nuestras luchas y corazones: Mujeres de las 4 partes del Kurdistán, de Turquía, Irán e Irak se unen a la resistencia para defender Rojava. Las mujeres de Afganistán y Pakistán, que son blanco de las mismas bandas asesinas y señores de la guerra que nosotras, salieron a las calles para declarar su solidaridad con la lucha de las mujeres y el pueblo de Rojava. Mujeres de Egipto, Libia, Líbano, Palestina y Marruecos y de la región del Norte de África manifestaron su apoyo a la resistencia en Rojava. Las mujeres de muchos países latinoamericanos que luchan contra nuevas dictaduras y golpes de estado en sus países organizaron protestas contra la guerra de ocupación de Turquía. Las mujeres de países como Alemania, Reino Unido e Italia han bloqueado empresas de la industria armamentística que está armando a las fuerzas de ocupación turcas. Mujeres de países del este de Europa, como Polonia y la región de los Balcanes, que luchan contra la marginación de los derechos de la mujer, han compartido con nosotras sus saludos por la revolución de las mujeres en Rojava. Mujeres de Cataluña y del País Vasco que luchan contra la represión y por la autodeterminación han estado difundiendo el llamamiento a defender a la Rojava en manifestaciones masivas. Mujeres de EE.UU. y Australia han condenado la complicidad del gobierno de EE.UU. en la guerra de Turquía contra el norte y el este de Siria. Mujeres de Sudáfrica, Congo, Senegal, Kenia, India, Bangladés, Indonesia y Filipinas que luchan contra la violencia y la explotación sexual nos han enviado sus saludos de hermandad y solidaridad. Hay muchos más ejemplos que nos gustaría mencionar.

Hoy, los 5 días de «alto el fuego» que fueron anunciados pero que nunca fueron implementados por Trump y Erdogan han terminado. No sabemos qué esperar después. Pero por lo que podemos ver, Turquía y sus grupos aliados de ISIS se están preparando para una nueva escalada de la guerra y nuevos crímenes de guerra. Por lo tanto, también tenemos que ampliar nuestro compromiso y nuestra presión para hacer añicos estos planes de ocupación y genocidio. Debido a esta situación, pedimos a todas las personas que pongan de relieve las siguientes exigencias de nuestra declaración e instamos a todos los gobiernos, al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a todos los órganos pertinentes de la comunidad internacional a que adopten medidas eficaces e inmediatas:
  • Establecer una zona de exclusión aérea sobre el norte y el este de Siria como primer paso urgente hacia la protección de la población.
  • Detener la invasión y ocupación de Turquía en el norte y el este de Siria – ¡inmediatamente!
  • Prevenir nuevos crímenes de guerra y limpieza étnica por parte de las fuerzas del ejército turco, ISIS, El Nusra y otros grupos terroristas yihadistas!

Comité de la Campaña ‘Women Defend Rojava’
Rojava, 22 de octubre de 2019
Para firmar ve a la web womendefendrojava.net

Kurdos denuncian que fuerzas turcas utilizan armas químicas en Rojava.

Por: Leandro Albani / La Tinta.

El 17 de octubre pasado, el doctor Faris Hemo, que trabaja en el hospital público de la ciudad Haseke, en el norte de Siria, denunció que las fuerzas militares turcas que invaden el Kurdistán sirio (Rojava) utilizaron armas prohibidas contra la población civil. La denuncia del médico fue realizada nueve días después de que el presidente Recep Tayyip Erdogan –con el beneplácito de Estados Unidos y Rusia- desatara la operación “Primavera de Paz” contra el territorio gobernando por la Administración Autónoma del Norte y el Este de Siria (AANES). Miles de soldados turcos, junto a la aviación de combate y tanques de guerra –respaldados por otros tantos miles de mercenarios del Frente Al Nusra (Al Qaeda en Siria), el Ejército Libre Sirio (ELS) y los resabios del Estados Islámico (ISIS)-, cruzaron la frontera y comenzaron un matanza sistemática de civiles, incluidos niños y niñas.
En declaraciones a la agencia de noticias ANHA, Faris Hemo confirmó que, en el hospital de Haseke, trataron a decenas de civiles con “quemaduras de un tipo diferente”. “A pesar de que no podemos establecer exactamente qué arma ha causado estas quemaduras, podemos decir que el Estado turco ha utilizado armas químicas”, agregó el médico.

Luego de esta declaración, Aldar Xelil, miembro del Consejo Ejecutivo del Movimiento de la Sociedad Democrática (TEV-DEM), afirmó que, en la ciudad de Serekaniye –ahora ocupada por las fuerzas turcas y sus mercenarios aliados-, se usaron “armas prohibidas que contienen fósforo blanco y napalm”.

La propia agencia de noticias del Estado sirio, SANA, denunció que “se registraron varios casos de civiles que sufrieron quemaduras graves, que probablemente podrían ser a consecuencia de sustancias químicas en un bombardeo turco en la ciudad de Ras Ain (Serekaniye) al noroeste de la provincia de Haseke”. La agencia agregó que es posible que las heridas de los pobladores “sean resultantes de un bombardeo en el que el régimen turco empleó bombas con sustancias químicas aún no conocidas”.

Rojava bombardeos turcos la-tinta
Dos días después de las denuncias del doctor Hemo, la agencia AHNA publicó un video en el que se puede ver a varios heridos por los bombardeos turcos en Serekaniye. Las imágenes, según la agencia de noticias, muestran “a civiles con heridas aparentemente causadas por fósforo blanco, lo que demuestra el uso de armas no convencionales por parte del ejército turco”.

El domingo pasado, desde el Consejo Democrático Sirio (MSD, que integra la AANES), denunciaron públicamente que, según informes médicos a los que tuvieron acceso, varios heridos presentaron “quemaduras desconocidas”, por lo que demandaron una “investigación por parte de autoridades internacionales especializadas en armas prohibidas” por las leyes y estatutos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).


El mismo día que se conoció la denuncia del MSD, periodistas de las agencias de noticias Jin News, Mesopotamia (MA) y ANHA, que se encuentran en el terreno, alertaron sobre la utilización por parte de Turquía de armamento químico. Nazim Dastan, de MA, publicó un video donde se observa humo blanco que se eleva en el centro de la ciudad de Gire Spi y en sus alrededores. En el video, grabado el 13 de octubre al mediodía, Dastan relató: “Es la primera vez que veo una sustancia blanca y humo blanco. Después del bombardeo, me dirigí al centro de la ciudad para ver el cuerpo de un civil quemado y reducido a cenizas”.

Foza Yusif, integrante de la Junta Ejecutiva del TEV-DEM, explicó que los médicos de la zona llevarán a cabo exámenes para comprobar si los civiles fueron alcanzados por armas prohibidas. La dirigente kurda remarcó la necesidad de que expertos de Médicos Sin Fronteras (MSF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) también efectúen exámenes en los cuerpos sin vida o en personas heridas por los bombardeos de Turquía.

“La opinión pública mundial debería ver cómo el presidente turco Recep Tayyip Erdogan perpetra un genocidio”, aseveró Yusif, que agregó que la utilización de armas prohibidas intenta “romper la resistencia” de los pueblos de Rojava.

Rojava Tel Tamer Clinica heridos la-tinta
El flagelo de las armas químicas contra el pueblo kurdo no es una novedad. A principios de 2018, cuando Turquía lanzó la operación militar contra el cantón kurdo de Afrin, también en el norte de Siria, las autoridades regionales denunciaron que la aviación lanzaba bombas químicas. Desde marzo de ese año, Afrin se convirtió en una región controlada con mano de hierro por mercenarios islamistas, donde los secuestros de pobladores, el saqueo de propiedades, el asesinato de mujeres y las leyes más ortodoxas y reaccionarias imperan por las calles.

Entre 1986 y 1989, el entonces presidente de Irak, Sadam Husein, lanzó la Campaña Anfal contra los kurdos del norte del país. El 16 de marzo de 1988, las fuerzas iraquíes atacaron la ciudad de Halabja, de mayoría kurda, con gas mostaza. El saldo fue de casi cinco mil pobladores asesinados, la mayoría mujeres y niños. En la trama de este ataque mortal, estuvo implicado Alí Hasán Al Mayid, primo de Sadam Husein y conocido mundialmente como “Alí El Químico” o “El Carnicero de Kurdistán”.


Frente a las recientes denuncias del uso de armas prohibidas en el norte de Siria, el gobierno turco negó las acusaciones. El ministro turco de Defensa, Hulusi Akar, aseguró que su ejército “no tiene armas químicas en su arsenal” y, sin sonrojarse, acusó a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) de “usar armas químicas para luego acusar a Turquía”.

Ante las crecientes denuncias, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) anunció el último viernes que “estaba al tanto de la situación y está recopilando información sobre el posible uso de armas químicas”. Por su parte, la Media Luna Roja Kurda indicó en un comunicado que seis pacientes estaban hospitalizados en Haseke con quemaduras por “armas desconocidas” y trabajaban para evaluar qué tipo de armamento se había utilizado. En tanto, Amnistía Internacional denunció que existen “pruebas irrefutables de crímenes de guerra y otras violaciones cometidas por las fuerzas turcas y sus aliados” en el norte de Siria.

Rojava Media Luna Roja Kurda la-tinta
La invasión turca a Rojava ya dejó a más de 300 mil personas desplazadas, más de 200 civiles muertos y cientos de heridos, muchos de ellos con mutilaciones producidas por los bombardeos. Por si esto fuera poco, todos los días se viralizan videos en la redes sociales donde se pueden observar a los mercenarios que acompañan al ejército turco torturando o directamente masacrando pobladores, como fue el caso de la secretaria general del partido Siria Futura, Hevrin Khalaf, de 35 años, fusilada junto a su chofer cuando fueron emboscados por un grupo de yihadistas.
Aunque Estados Unidos negoció con Erdogan un alto el fuego de cinco días, las fuerzas turcas continuaron atacando las ciudades de Rojava. Ayer, el portavoz de las FDS, Redur Xelil, aseveró que el Estado turco no cumplió el alto el fuego declarado el 18 de octubre y que violó esa medida 37 veces, con 10 ataques aéreos y 27 terrestres. Todo esto, pese a que las FDS se retiraron de Serekaniye como se había acordado.

La invasión que sufren los pueblos del norte de Siria tiene a Turquía como punta de lanza. Detrás de los soldados turcos y los mercenarios islamistas, Estados Unidos y Rusia observan sin hacer demasiado y calculan el debe y el haber de congraciarse con Ankara. No les interesa que las FDS hayan derrotado a ISIS o que, a través de la AANES, se construya una sociedad multiconfesional y multiétnica, donde se respetan los derechos de las mujeres, y en un territorio que, durante mucho tiempo, fue un oasis de paz en Siria. Si la utilización de armas químicas se comprueba, el presidente turco no sólo será recordado como “El Sultán”, sino que también será llamado “Erdogan, El Químico”.

Piñera importa un cuesco: es la cuestión del poder… ¡estúpido!

Por: Luis Casado / ALAI.

La cuestión del poder es ciertamente
la cuestión más importante de toda revolución.
¿Qué clase ejerce el poder?
Ese es el fondo del problema.
--V.I. Lenin.


Protestas: admirable reacción del pueblo de Chile. Represión: infame respuesta de la clase política. Un clásico. Cuando los poderosos tienen miedo, echan mano a las armas. A los sicarios. A los pistoleros a sueldo, con y sin uniforme. Étienne de la Boétie decía, allá por el año 1547, que la soldadesca, la tropa, los esbirros que protegen a los tiranos, provienen del mismo pueblo que asesinan. Lucidez en el siglo XVI.

Un cartel orgullosamente levantado por un joven manifestante reza: “Nos quitaron todo… Hasta el miedo”. Ahí está el problema. Desde la noche de los tiempos, la tiranía prefiere ser temida a ser respetada. Perdido el miedo, el poder tambalea. ¿En qué se apoya Sebastián Piñera? Ricardo Lagos diría, tan caradura como siempre, “en las instituciones que funcionan”.

Hoy por hoy, las únicas que funcionan son las instituciones represivas. Con entusiasmo en el caso de Carabineros, renuentemente en el caso de los militares. Pero funcionan. ¿El Congreso? Una payasada. ¿Los ministros? Caricaturales. ¿El presidente de la República? Tiene miedo y no sabe lo que dice. ¿Los poderes intermedios? Nunca tuvieron ni arte ni parte en la repartija.

Piñera elogiaba “el oasis chileno”, remanso de paz en América Latina, hace solo 10 días. Los dioses ciegan a quien quieren perder. Piñera es ciego, sordo y mudo. A tal punto que, sorprendido por las masivas manifestaciones de protesta, –como un Pinochet cualquiera–, comienza por declarar “la guerra”. Alguien le sopló la reflexión de Machiavelli, “Es más seguro ser temido que ser amado”. Pero, como queda dicho, los manifestantes perdieron el miedo.

A estas alturas conviene precisar que este mequetrefe no es tema. La cuestión de fondo es el sistema, lo que dieron en llamar “el modelo”. Modelo que se declina en los ámbitos institucional, jurídico, económico, financiero, político, cultural, periodístico, educativo, sanitario, represivo y de saqueo sistemático de las riquezas de todos (previsión, cobre, litio, mar, etc.).

Si las gigantescas manifestaciones no logran abatir, definitivamente, el sistema, no habrán logrado nada. El paquete de regalos ofrecido por el gobierno –precediendo en dos meses la Navidad– es una listilla de compras para ir a la feria. Un platito de lentejas para aplacar la fiera, antes de darle de latigazos de nuevo, con bríos renovados.

El gobierno se reúne con los presidentes de partidos políticos cuyos únicos elementos comunes tienen que ver con sus deseos de salvaguardar la teta que los alimenta, y la ausencia de apoyo popular de la que padecen. Tan asustados como Piñera, pero acostumbrados a los usos del libre mercado en política, van a sugerir dos o tres analgésicos y algo de apoyo (?) a cambio de alguna ventaja.

Entretanto… ¿en qué se apoya el gobierno? Si, –y este es un gran si–, las FFAA recordaran un instante que declararle la guerra a su propio pueblo no es ni fue nunca su función… en qué se apoya Sebastián, el capitán Araya?

Piñera es tan limitado que no se da cuenta que, a partir del momento en que todo el poder reposa en las armas… no hay ninguna razón para que las armas no tomen el poder.

Lo que recuerda la reflexión de Vladimir Ilich Lenin. “La cuestión del poder es ciertamente la cuestión más importante de toda revolución. ¿Qué clase ejerce el poder? Ese es el fondo del problema.”

¿Para qué tomar el poder? Para acabar con el modelo. Para restituirle el poder al pueblo que es su única fuente legítima. Para refundar la República sobre bases realmente democráticas.

Algunas almas bienintencionadas buscan nombres para sustituir a Piñera, olvidando que el poder aun no cae en manos del pueblo que lo genera y lo legitima. El poder –o al menos sus símbolos– sigue estando secuestrado por los genitores del golpe de Estado de 1973 y por los herederos de la dictadura: la clase política parasitaria.

La cuestión del poder, de sus símbolos y de su legitimidad, es vital. Milenios antes de Machiavelli, el brahman Kautilya, en su Arthashastra (siglo IV AnE), precisaba que el orden y el progreso dependen del Danda o castigo: lo que trata del Danda es la ley de la punición o ciencia del gobierno. El castigo, o punición, es administrado por el mandamás. Por consiguiente, “quienquiera desea el progreso del mundo debe mantener en alto el símbolo del poder (udyatadanda). No puede haber mejor instrumento que ese símbolo para mantener al pueblo bajo control”.

La única forma de escapar a ese triste destino es derribar el poder ilegítimo. Se trata, desde luego, de una medida radical. Que va a las raíces. Del mismo tipo de lo que prescribe un oncólogo cuando descubre un tumor: hay que sacarlo. Ponerle parches curita, o emplastos de mostaza, no ayuda.

A mi modesto modo de ver, ese es el camino. Conozco las objeciones. Las mismas que nos tienen donde estamos desde hace 46 años.

La alternativa es aceptar las dádivas que, aconsejado por más astutos que él, Piñera ha ofrecido al tiempo que pide perdón para seguir pecando. Dos o tres aves marías, y cuatro chauchas. Cuatro chauchas que por lo demás serán financiadas y pagadas por el mismo pueblo que las recibe. Los poderosos aun no pagan impuestos, y no los pagarán.

En el siglo XVI –decididamente no hemos inventado nada– Étienne de la Boétie, un joven de apenas 17 años, ya lo tenía claro cuando escribió:

“Los tiranos eran generosos con un cuarto de trigo, con una medida de vino, con los sestercios, y era terrible escuchar luego los gritos de: “¡Viva el rey!” Esos imbéciles no se daban cuenta de que con aquella falsa generosidad no hacían más que recobrar una mínima parte de lo suyo y que el tirano no se la hubiera podido dar si antes no se la hubiese arrebatado.”

©2019 Politika | diarioelect.politika@gmail.com

16 de octubre de 2019

Cachemira: silencio ensordecedor.

Por: Arundhati Roy / Plateforme Altermondialiste.
Traducción: VientoSur.

El ministro indio de Interior ha propuesto al Parlamento la abolición del artículo 370 de la Constitución india (que establece las obligaciones legales derivadas del tratado de adhesión). Con el voto en contra de los partidos de oposición, tanto la cámara alta como la cámara baja han aprobado la nueva ley, que anula el estatuto particular, junto con la constitución y la bandera propias de Cachemira. Asimismo, divide el territorio en dos partes: Jammu y Cachemira, que será administrada directamente por el Gobierno central de Nueva Delhi (aunque manteniendo una asamblea legislativa electa, cuyos poderes han quedado notablemente mermados), y Ladaj, que también será administrado directamente por Nueva Delhi, pero no tendrá ninguna asamblea legislativa.

En la práctica, los ciudadanos indios ahora pueden comprar tierras e instalarse en Cachemira sin ninguna traba. Inversores indios, como el industrial más rico del país Mukesh Ambani, ya sueñan con poseer esta tierra rica en vastos glaciares, lagos de alta montaña y cinco grandes ríos. La disolución de la entidad jurídica del Estado comporta asimismo la abolición del artículo 35A, que otorgaba a los residentes derechos y privilegios que les permitían controlar su propio territorio. Desde hace tiempo, los cachemiríes temen esta eventualidad. Es una pesadilla recurrente en que se ven arrastrados por una avalancha de indios y convertidos en una especie de palestinos de los territorios ocupados y repoblados con colonos.

Lo más chocante en estos momentos es el silencio mortal de las calles de Cachemira patrulladas y cortadas por barricadas y de sus casi siete millones de personas encerradas, humilladas, espiadas por drones, aisladas del mundo. Esta situación es fruto de una lenta destrucción. Un momento decisivo se produjo en 1987, cuando Nueva Delhi falseó de modo flagrante el resultado de las elecciones en este Estado. En 1989, la reivindicación del derecho de autodeterminación, hasta entonces defendida de manera no violenta, se transformó en una lucha por la libertad. Cientos de miles de personas salieron a la calle para ser abatidas en una masacre tras otra.

El valle de Cachemira fue invadido rápidamente por militantes cachemiríes de ambos lados de la frontera, así como por combatientes extranjeros, entrenados, armados y adoctrinados por Pakistán. De este modo, Cachemira se metió en la tormenta: por un lado, un islam cada vez más radicalizado en Pakistán y Afganistán, completamente extraño a la cultura cachemirí, y por otro, el nacionalismo hindú fanático que se hallaba en pleno ascenso en India.

La primera víctima del levantamiento fue el vínculo secular entre los musulmanes de Cachemira y su pequeña minoría de hindús, conocida localmente con el nombre de pandits. Poco a poco surgió la violencia. Varios pandits fueron asesinados y más de 25.000 se fueron de Cachemira. Veinte años más tarde, miles de ellos malviven en campos de refugiados miserables en la ciudad de Jammu, que los gobiernos de Nueva Delhi perpetúan para mantener a esta población en el limbo y atizar su enfado y la amargura con el fin de alimentar el peligroso relato nacionalista de India con respecto a Cachemira. Hoy, Cachemira es una de las zonas más militarizadas del mundo: allí se han desplegado más de medio millón de soldados. Se calcula que a causa del conflicto han muerto 70.000 personas, entre civiles, militantes y fuerzas de seguridad. Miles de personas están desaparecidas y decenas de miles han sufrido tortura en tugurios instalados por todo el valle como pequeños Abu Ghraib.

En el transcurso de los últimos años, cientos de adolescentes se han quedado ciegos al ser atacados con escopetas de perdigones, la nueva arma de elección de las fuerzas de seguridad. La mayor parte de los militantes que operan hoy en el valle son jóvenes cachemiríes, armados y formados localmente. Actúan a sabiendas de que desde el momento en que toman un arma de fuego, su esperanza de vida se reduce a menos de seis meses. Cada vez que muere un terrorista, los cachemiríes se presentan por decenas de millares para enterrar a un joven, al que veneran como un shaheed, un mártir.

Durante el primer mandato de Narendra Modi como primer ministro de India, esta violencia se exacerbó. En febrero, después de que un kamikaze cachemirí matara a 40 miembros de las fuerzas de seguridad indias, el Gobierno indio lanzó una incursión aérea contra Pakistán, que respondió. Estos dos países son las primeras potencias nucleares del mundo que se han atacado mutuamente con aviones de guerra. Ahora, dos meses después de su reelección, Narendra Modi ha echado una cerilla encendida en un barril de pólvora.

El 15 de agosto, en su discurso del Día de la Independencia, Narendra Modi alardeó desde las murallas del Fuerte Rojo de Delhi de que su Gobierno había hecho realidad finalmente el sueño de hacer de India “una nación, una Constitución”. Pero la misma víspera, grupos rebeldes que operan en varios Estados que se hallan en condiciones precarias en el noreste de India, entre ellos algunos que gozan de un estatuto especial como el antiguo Estado de Jammu y Cachemira, anunciaron un boicot a la fiesta de la Independencia.

Es muy probable que la violencia en Cachemira se extienda a otras partes de India. La utilizarán para inflamar la hostilidad hacia los musulmanes indios, que ya están siendo demonizados, guetizados , empujados hacia lo más bajo de la escala económica y, cada vez más, simplemente linchados. El Estado también aprovechará para atacar a otras personas –militantes, abogados, artistas, estudiantes, intelectuales, periodistas– que han protestado abierta y valerosamente.

La poderosa organización de extrema derecha Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS) cuenta con más de 600.000 miembros, entre ellos Narendra Modi y varios de sus ministros. Dispone de una milicia voluntaria, inspirada en la Camisas Negras. Todos los días, la RSS refuerza su control de las instituciones del Estado indio. Se dedica a atacar a intelectuales y universitarios que, según Ram Madhav, secretario general de RSS, deben ser apartados del paisaje académico, cultural e intelectual del país. Con este propósito se ha modificado la Ley de prevención de actividades ilegales, que de por sí ya era draconiana, para incluir en la definición de terrorista a los individuos, y no únicamente a organizaciones. La modificación permite al Gobierno calificar a una persona de terrorista sin seguir el procedimiento regular y sin juicio.

Cuando el mundo observa pasivamente, la arquitectura del fascismo indio se instala a marchas forzadas.

Declaración de las mujeres: Alto a la Guerra de Ocupación de Turquía contra el Norte y Este de Siria ¡Inmediatamente!

Por: Women Defedne Rojava / Rojava Azadi.


El 9 de octubre del 2019, el estado de Turquía empezó la invasión y ocupación del territorio Norte de Siria. La Armada de Turquía ha atacado continuamente las ciudades y asentamientos más importantes a lo largo de la frontera, ya sea por ataques aéreos o bombas mortero. De acuerdo a las imágenes publicadas por la Media Luna Roja Kurda, durante los primeros cinco días de ofensiva se han reportado 46 civiles asesinados, junto a otros 139 heridos, incluidos mujeres y niños. En la actualidad el ejército turco, conjunto al llamado “Ejército Nacional Sirio”, compuesto por mercenarios de diferentes grupos terroristas, también intentan invadir por tierra. Al mismo tiempo, las células antes inactivas del Estado Islámico (IS) han dado comienzo a nuevos ataques en el norte de Siria. Las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) e Unidades Femeninas de Protección (YPJ-YPG), que liberaron al norte y este de Siria del régimen terrorista del IS, hoy por hoy dedican sus vidas a proteger a las personas de nuevas ocupaciones y masacres. Mujeres que liberaron miles de mujeres de la esclavitud del IS ahora son bombardeadas por un ejército perteneciente a la OTAN.

La vida de millones de personas de la región, ya sea de diferentes comunidades étnicas y religiosas, está bajo amenaza. Diez mil familias han sido desplazadas. Además de las aldeas pobladas principalmente por kurdos y árabes, los ataques contra barrios cristianos han sido específicamente focalizados. Es obvio que estos ataques buscan el cambio demográfico y limpieza étnica. La ocupación turca y los crímenes de guerra en Afrin a partir de enero de 2018 han sido conscientemente ignorados por la comunidad internacional hasta ahora. Por lo tanto, Turquía se esfuerza ahora por expandir su territorio e imponer su gobierno a otras regiones del Norte y Este de Siria, violando el derecho internacional y la soberanía de Siria.

Al mismo tiempo, Turquía desconoce la voluntad de los pueblos de la región que han estado viviendo pacíficamente bajo una autoadministración democrática. Los ataques de Turquía están dirigidos contra los triunfos de la revolución de las mujeres en Rojava, que han sido una fuente de inspiración para mujeres de todo el mundo. Mujeres que han sido una vanguardia en la construcción de un modelo social alternativo, democrático y ecológico; basado en la liberación de las mujeres que hoy día son blanco de grupos yihadistas. La copresidenta del Partido del Futuro de Siria, Hevrin Xelef, fue asesinada en una emboscada el 12 de octubre cuando se dirigía a visitar a personas heridas y desplazadas en la región de Til Temir. A pesar de 8 años de guerra continua en Siria, las regiones de las Comunidades Autónomas en el Norte y Este de Siria han logrado garantizar las necesidades humanas y los derechos democráticos para todas las personas de esta región. Cientos de miles de refugiados de diferentes partes de Siria encontraron asilo aquí. Sin ningún apoyo que valga mencionar de las Naciones Unidas (ONU), estos refugiados han sido bien recibidos, protegidos y apoyados por las estructuras de las Comunidades Autónomas.

Mientras el gobierno de Erdogan anuncia abiertamente esta guerra y sus planes de ocupación, la comunidad internacional, incluida la ONU y sus organismos, no toma ninguna medida para evitar que esto suceda. Además, potencias hegemónicas como Rusia y Estados Unidos apoyan y alientan la agresión de Turquía. Los genocidios del Imperio Otomano contra los armenios y sirios en 1915 y las masacres contra los kurdos en Dersim, Halebje, Nussaybin, Cizire, Afrin todavía están en nuestras mentes. Hoy, nuevamente, los crímenes contra la humanidad se han preparado y llevado a cabo abiertamente, ya que, en la balanza, el cálculo de los beneficios de la guerra pesa mucho más que las leyes internacionales, los derechos humanos y los valores.

Las mujeres en Rojava siempre han enfatizado: “Hemos defendido la revolución de las mujeres con nuestros sacrificios. Lideramos nuestra lucha en nombre de todas las mujeres del mundo”. La guerra de Turquía contra las mujeres y los pueblos del Norte y Este de Siria es una agresión contra todas nosotras. Busca destruir los logros y valores de nuestras luchas por los derechos, la libertad y la justicia de las mujeres, en todas partes del mundo. Con la campaña internacional Women Defend Rojava (Las Mujeres Defienden Rojava) nos unimos contra el fascismo, la ocupación y el patriarcado. Levantamos nuestras voces por el reconocimiento de la Región Autoadministrada y Autónoma en el Norte y Este de Siria, por la paz y la justicia en Siria.

Para prevenir nuevos genocidios y femicidios en pleno siglo 21, instamos y urgimos al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (UNSC), gobiernos y a todos los organismos de la comunidad internacional el tomar acción urgente sobre los siguientes puntos:
  • Detener la invasión y ocupación del Norte y Este de Siria inmediatamente.
     
  • Establecer una zona de exclusión aérea para la protección de la población del Norte y Este de Siria.
     
  • Prevenir futuros crímenes de guerra y limpiezas étnicas por parte de las fuerzas armadas de Turquía, ISIS, frente Al Nusra y otros grupos yihadistas.
     
  • Presentar todos los crímenes y criminales de guerra a la justicia.
     
  • Detener la compra y venta de armas con Turquía
     
  • Establecer sanciones políticas y económicas contra Turquía.
     
  • Reconocimiento de las Comunidades Autónomas del Pueblo del Norte y Este de Siria.
     
  • Tomar acciones inmediatas en pos de una solución política a la crisis siria, con la representación y participación de las mujeres y representantes del pueblo de todas las nacionalidades, culturas y religiones de Siria.

Primeras firmas:

Organizaciones:
Women‘s Council of North and East Syria; Kongra Star; Council of Women in Syria MJS, Union of Free Women East Kurdistan KJAR, Organisation of Freedom Seeking Women Kurdistan RJAK, East Kurdistan Women’s Association Ronak, Kurdish Women’s Public Relation Office REPAK, Kurdish Women’s Movement in Europe TJK-E; International Representation of Kurdish Women’s Movement IRKWM, Kurdish Women’s Peace Office CENÎ; Kurdish Women’s Student Union JXK; Young Women’s Movement Jinên Ciwan; Êzidî Women’s Freedom Movement TAJÊ; Alevit Democratic Women‘s Movement; Free Women‘s Foundation Rojava (WJAR); Initiative of Democratic Muslim Women; Jineolojî Academy; Palestine Women’s Association Lebanon; Women’s Branch of Syriac Union Party Lebanon; Social and Cultural Association NEWROZ Lebanon; Mujeres Terretorios y Resistancias (Santa Cruz / Bolivia); Southall Black Sisters (UK); Revolutionary Association of the Women of Afghanistan (RAWA); Women’s Strike Poland; Mujeres Libres (CNT / Spain); Union Syndicale Solidaires France; International Labour Network of Solidarity and Struggles; Feminist Assembly of Madrid (Spain); Feministas de Abya Yala (Uruguay); Centro de Intercambios y Servicios Cono Sur CISCSA (Argentina);

Individuos:
Mahila Kisan Adhikaar Manch (Forum for Women Farmers‘ Rights, India); Sylvia Marcos (Author, Mexico); Meredith Tax (writer & Emergency Committee for Rojava, USA); Nadje Al-Ali (academician, USA); Collette McAllister (Sinn Féin, Irland); Maria Luiza Duarte Azedo Barbosa (World Women‘s March, Brazil); Dr Radha D’Souza (University of Westminster, UK); Dr Mahvish Ahmad (University of Western Cape, South Africa), Francesca Gargallo Celentani (author and feminist, Mexico); Laura Quagliuolo (editor, Italy); Teresa Cunha (academician, Portugal); Tor Bridges (aunt of Anna Campbell, Producer, UK); Lilian Galan (MPP, Uruguay); Nancy Fraser (professor of philosophy and politics, USA); Dr Mithu Sanyal (author and broadcaster, Germany); Margaret Owen (Widows for Peace through Democracy WPD & Patron of Campaign Peace in Kurdistan, UK); Alba Sotorra Clua (filmmaker, Spain); Rahila Gupta (writer and activist, UK); Dr Mónica G Moreno Figueroa (sociologist, UK); Julie Ward (Member of European Parliament, UK); Prof Sarah Franklin (sociologist, UK); Wendy Lyon (human rights lawyer, Ireland); Dr Zahra Ali (sociologist, USA); Fatemeh Sadeghi (McGill University, Canada/Iran); Dr Sarah Glynn (academician, Scotland); Maryam Ashrafi (social documentary photographer & film-maker, Iran); Dr Hettie Malcomson (academician, UK); Debbie Boockchin (journalist & author, UK); Selay Ghaffar (Solidarity Party of Afghanistan); Dr Marina Sitrin (Binghamton University, USA); Amber Huff (researcher, UK); Christelle Terreblanche (University of Kwazulu-Natal, South Africa); Erella Shadmi (academician, Israel); Molly Crabapple (artist and author, USA); Dr. Soraya Fallah (California State University, USA); Dr. Camilla Power (Radical Anthropology Group, UK); Prof. Flavia Almeda Pita (State University of Feira de Santana Bahia & Incubadora de Economia Popular Soldidaria, Brazil); Houzan Mahmood (writer, UK); Dina al-Kassim (University of British Colombia, Canada), Vilma Rocio Almendra Quiguanas (Indigenous Nasa/Misak, Pueblos en Camino, Colombia); Helina Paul (ecologist, UK); Rane Khanna (filmmaker & lecture, UK); Mechthild Exo (researcher & activist in peace and conflict studies, Germany); Rita Lora Segato (National University of San Martin, Brazil); Prof Emeritus Ana Falu (National University of Cordoba, Argentina); Janet Sarbanes (writer and professor, USA); Charlotte Maria Saenz (academician, USA); Monika Gärtner-Engel (founding member of World Women Conference, Germany); Carla Bergman (writer & film-maker, Canada); Targol Mesbah (academician, USA); Lilián Raquel Galán Pérez (deputy of Parla Sur, Latin America); Sally Jackson (academician, USA); Verónica Mounier (academician, Mexico); …

Si quieres adherirte como colectivo o personalmente a esta declaración, entra en la web de Women Defend Rojava :
https://womendefendrojava.net/2019/10/15/womens-declaration-stop-turkeys-occupation-war-against-north-and-east-syria-immediately/

Hevrîn Xelef, una vida para la revolución de las mujeres y la libertad del pueblo sirio.

Por: Women Defend Rojava / Rojava Azadi.

Hevrîn Xelef nació en 1983 en Dêrik. Creció como hija de una familia social y política.Cuatro de sus hermanos y su hermana Zozan se unieron a la lucha de liberación y cayeron mártires en las filas del movimiento de liberación kurdo.
Su madre, Sûad, tomó parte en asambleas multitudinarias con Abdullah Öcalan. Su aprendizaje también tuvo una gran influencia en la educación y el desarrollo de la personalidad de Hevrîn. Tras terminar sus estudios de secundaria en Dêrik, Hevrîn cursó Ciencias Agrícolas en Alepo. Después, regresó a Dêrik.
Con el comienzo de la Revolución en Rojava, Hevrîn se involucró en la lucha de liberación y en el movimiento juvenil. Poco tiempo después, empezó a organizar la creación de instituciones civiles y a asumir funciones de gestión en el marco del Consejo Económico de Qamişlo. Con la proclamación de la Administración de la Autonomía Democrática, asumió sus responsabilidades como vicepresidenta de la Comisión de Energía del cantón de Cizîre. En 2015, jugó un papel importante en el desarrollo y mejora del suministro de energía y del trabajo ecológico en el cantón de Cizîre. En este desempeño, siempre puso especial atención en las necesidades económicas de las mujeres y en el desarrollo de la ecología femenina. En 2018, Hevrîn formó parte del proceso de desarrollo y fundación del “Partido del Futuro de Siria” (PYD), con el objetivo de trabajar por los intereses de todos los grupos sociales y por la renovación democrática de los sirios.
Cuando el 27 de marzo de 2018 se fundó en Raqqa el Partido del Futuro (PYD), asumió el cargo de Secretaria General desinteresadamente y con compromiso. En un discurso con motivo del 8º aniversario del levantamiento popular en Siria, reiteró su convicción de que la crisis en Siria no puede resolverse mediante la guerra. Declaró: “Han pasado ocho años. Los levantamientos populares contra la crisis y la lucha de los pueblos de Siria se han llevabo a cabo con grandes sacrificios y se han convertido en una guerra. Esta crisis permanente en Siria, que es la razón de la expulsión y el asesinato de la población, no tendrá fin sin una solución política “.
En cada discurso, Hevrîn señalaba la importancia del diálogo entre los diferentes partidos políticos y grupos sociales sirios. Insistía en que los pueblos, juntos, han de determinar su propio futuro, deben dar forma a su propia vida política y social. En su lucha política, reclamaba a todos los círculos de la sociedad civil y a los actores políticos que debían encontrar una solución democrática para Siria.
Incluso después del inicio de la guerra de ocupación turca contra los territorios de la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria, el 9 de octubre de 2019, continuó su labor de lucha resueltamente. Mientras acudía a visitar a los heridos fue ejecutada en una emboscada por miembros de una banda yihadista aliada de Turquía.
Hevrîn Xelef es una figura inolvidable de la Revolución de las Mujeres en Rojava y para la comunidad de los pueblos. Celebrar su memoria significa defender la revolución de las mujeres en el norte y este de Siria más resueltamente que nunca, y seguir encendiendo su chispa en todos los países de Oriente Medio y de todo el mundo.


15 de octubre de 2019

¡Las montañas no son las únicas amigas de la lucha kurda!

Por:


En defensa del Kurdistán,

En defensa de la vida

A las organizaciones de México y a donde sea que llegue este mensaje

A las individualidades solidarias

¡Las montañas no son las únicas amigas de la lucha kurda!

Desde el norte de México nos sumamos a la solidaridad con el pueblo kurdo, con su lucha, que es también la nuestra: la construcción de una sociedad libre, justa y ecológica. Su libertad impulsara la nuestra al infinito. Pero en cambio, si el fascismo triunfa, su esclavitud nos envilecerá de la misma manera. Durante los últimos días el ejército turco ha comenzado la perpetración de ataques contra diversas comunidades, incluyendo a la Comuna de Rojava en el norte de Siria. El Estado turco no ha distinguido entre población civil y combatientes, tampoco ha pensado el riesgo de seguridad que representa la posible fisura respecto a los detenidos del Estado Islámico: ISIS. Grupo armado que actúa bajo el brazo protector del gobierno de los Estados Unidos y la Unión Europea.

Los ataques concentrados en el Norte de Siria, representan un ataque directo contra el reclamo histórico de las poblaciones kurdas, un reclamo por la dignidad y la defensa del territorio como un horizonte de practica libertaria. También significa atentar contra la posibilidad de construir alternativas fuera del paradigma del Estado-Nación, el capital, la ciencia positivista, el fundamentalismo religioso y las jerarquías. La revolución en el Kurdistán, no supone un enclave político aislado, es un estallido en el continuum de la historia, que reclama a la historia, las voces de las derrotas pasadas, de todas y cada una de las revoluciones aplastadas por el fascismo y los ejércitos; es un deber para lxs revolucionarixs internacionalistas, actuar en consecuencia a medida de nuestras posibilidades, para no permitir que el genocidio que pretende el Estado turco se lleve a cabo.
Un portavoz de las Fuerzas Democráticas de Siria, nos dice:

Nuestro llamado al pueblo kurdo y al público es: este es el último intento del Estado turco de llevar a cabo un genocidio contra los kurdos. Todos los kurdos deben actuar en consecuencia. Deben confiar en sí mismos. Aunque el Estado turco tiene más armas y tecnologías avanzadas, el pueblo kurdo ha demostrado una y otra vez su voluntad de libertad y no quiere perderla.

Nos oponemos a la ofensiva imperialista y colonial, a la aniquilación física y cultural, y en esa medida condenamos los bombardeos y la invasión al Kurdistán, es importante exigir el freno a los ataques y al subsidio armamentístico de Europa al régimen fascista de Erdogan. Deben hacerse públicos los intereses de París, Moscú, Berlín y Washington, -además del silencio cómplice del parlamento europeo con sede en Bruselas-, por continuar con este conflicto, que lejos de ser una guerra civil, en términos de las implicaciones de carácter geopolítico y extractivista, supone un conflicto de carácter global; que no ha sido tomado en cuenta como tal por la opinión pública internacional, en un acto que intenta aislar y vulnerar la construcción del confederalismo democrático:

Aviones de combate turcos están bombardeando las ciudades y pueblos de Serekaniye y Gire Spi. Qamishlo, Derik y muchos otros lugares a lo largo de la frontera se hallan bajo el fuego de la artillería pesada. Las fuerzas de autodefensa de la Federación Democrática del Noreste de Siria responden con contundencia a los ataques de las hordas fascistas. Cientos de miles de combatientes, y la población civil que les apoya, están preparados para luchar hasta el final. La situación no deja lugar a dudas: llamamos a la resistencia global.

La irrupción histórica de la lucha kurda, no puede ser arrastrada al derrotero de la historia mediante la aniquilación de un proyecto libertario de suma importancia para los pueblos y los barrios que resisten alrededor del mundo entero a los embates de la precarización de la existencia, que es siempre una constante: el asesinato sistemático de cualquier posibilidad de rebelión. Llamamos a la solidaridad, a establecer acciones en cada rincón del mundo, especialmente llamamos al norte de México, lugar donde conocemos bien lo que es el genocidio, para que el conflicto forme parte de las discusiones públicas.

Compañeras, se vuelve urgente la defensa de la vida y en esa medida también la defensa del reclamo histórico del pueblo kurdo, de sus luchas y de su derecho a existir. Invitamos a quien lee, a sumarse a la lista de amigxs de la lucha kurda, a participar en las movilizaciones y a provocarlas, reiteramos:

Llamamos a la solidaridad con el pueblo kurdo, con su lucha, que es también la nuestra: la construcción de una sociedad libre, justa y ecológica. Su libertad impulsara la nuestra al infinito. Pero en cambio, si el fascismo triunfa, su esclavitud nos envilecerá de la misma manera.

¡Una Rojava en cada barrio!

Comunidad antihistoria, La Paz, Baja California Sur / Monterrey, Nuevo León.

Norte de México.

14 de octubre de 2019

"Esta noche juntos..." | Dramaturgismo entre Samir Flores y Ayotzinapa | Ocho.

Por: Sebastián Liera / Tlatulteketke.

Llegamos a nuestra octava entrega, la cual debimos haber publicado el pasado 12 de octubre; sin embargo, ése día nos tuvimos que organizar desde temprano para ir a la Ciudad México y marchar en el contexto de la Jornada Global de Lucha en Defensa de Nuestra y Nuestros Territorios ¡Samir Vive!, y, bueno, después seguirle la pista a la invasión fascista que la Turquía de Erdogan está llevando a cabo contra el norte de Siria para someter al movimiento de liberación kurdo y servírselo en bandeja de plata al ISIS y, un poco más cerca geográficamente, pero igual de próximo en el corazón, observar la lucha de los pueblos y nacionalidades indígenas de Ecuador que ha logrado la cancelación del decreto 833 firmado por Lenín Moreno para aplicar el Paquetazo que pretende imponer el FMI que, a decir del presidente de México, “ya cambió”... y que en Haití, donde hoy su pueblo ha salido a las calles convocado por sus artistas exigiendo la dimisión del presidente Jovenel Möise y el final de las medidas del FMI, no piensan como él (el presidente de México); veremos qué sucede, cómo dice la CONAIE: esto no termina hasta que el acuerdo se concrete a cabalidad.

Regresamos, pues, a nuestro ejercicio dramaturgista en torno de la obra Esta noche juntos, amándonos tanto, de Maruxa Vilalta, que la actriz y maestra de teatro Jessica Cortés está por estrenar en el marco de la actual edición del Festival Internacional de Teatro Universitario de la UNAM. Esta vez, por habernos retrasado dos días, la entrega será, si no doble, sí un poco más extensa que las anteriores, pues, hemos querido abordar el momento histórico que Vilalta ha querido abrazar y mostrar al público con Esta noche...: la escalada del fascismo, mismo que en la propuesta de Cortés será soslayado para ponernos la mirada ante la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y el asesinato de Samir Flores. Se trata de la génesis de ése capítulo de la historia mundial en el que Vilalta y su familia son obligados a dejar su tierra natal: Cataluña, por el ascenso de la expresión española del fascismo: el franquismo. ¿Listas, listos, listes? Aquí vamos.

Para Maider Elortegui Uriarte (Un recorrido histórico de las Escuelas Normales Rurales de México: el acto subversivo de hacer memoria desde los acontecimientos contra los estudiantes de Ayotzinapa), bajo la presidencia de Lázaro Cárdenas la escuela rural, con dinámicas improvisadas desde cada institución, comenzó a significarse por medidas unificadoras con planes, programas y métodos diseñado por autoridades de la SEP y no, como se había hecho hasta entonces, por los directores de cada plantel. Las vertientes teóricas de este período que, a pesar de las contradicciones propias de un discurso y un actuar que pudieran considerarse socialistas al interior de un sistema de partido de Estado atado a un modelo económico de explotación capitalista, ha sido por muchas y muchos historiadores como la etapa de madurez de la inconclusa, raptada e inacabada “Revolución Mexicana”, seguían influenciadas por la Escuela Racionalista, la Escuela Nueva y algunas experiencias pedagógicas que llegaban de la Unión Soviética, como la de Antón Makarenko, quien organizara la Colonia Gorki para brindar educación a niñas y niños huérfanos (muchos de ellos vagabundos y delincuentes) que, sin duda, provocó una fuerte reacción por parte de distintas fuerzas de la burguesía, la aristocracia y el clero.

En este sentido, el cooperativismo, nos dice Elortegui, fue la forma de organización para transformar estructuralmente el territorio de la mano de la reforma agraria cardenista, contra los sistemas de explotación caciquiles impulsores de miseria, ignorancia y rezagos educativos y sociales, y las y los maestros rurales jugarían un papel destacado en todo ello, haciendo de la comunidad una familia; formando comisiones de alumnos que fomentaran el ánimo y el orgullo por su identidad; realizando talleres para desarrollar cooperativas de producción agrícola y ganadera; impulsando campañas de higiene, deporte y salud; realizando eventos teatrales y musicales; promoviendo pensamientos ideológicos con conciencia de clase hacia una estrecha relación con las organizaciones campesinas (pronto corporatizadas en el partido de Estado), y erradicando el analfabetismo como punto de partida para la concientización del pueblo.

Con todo, y a pesar del aumento del gasto público destinado a la educación durante la administración cardenista, la escasez de recursos continuaba siendo un problema y fue uno de los detonantes, apunta Elortegui, para que surgieran rupturas políticas y organizativas, magisteriales y estudiantiles, dentro del normalismo rural, y no solo; aunque la mayoría, enfatiza, sostuviera la postura del cardenismo. De ésa radicalización surgieron el Sindicato Único de Trabajadores de la Enseñanza Superior Campesina (SUTESC) y la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), “con una fuerte influencia –cita Elortegui a Civera– de los misioneros culturales y del Partido Comunista.” Fundada el 18 de marzo de 1935 en la Normal Rural de Roque, Guanajuato, la FECSM representaba, en tanto organización nacional, a todas las normales regionales del país; a saber (gracias a la relación que hace José Socorro Martínez Aguilar en su reseña histórica La FECSM y las escuelas normales rurales):

ESCUELAS NORMALES RURALES PARA MUJERES:
  • "Carmen Serdán", de Teteles, Puebla; que antes había funcionado en Hueyapan.
  • "Gral. Lázaro Cárdenas del Río", de Palmira, Morelos; que antes funcionaba en Oaxtepec.
  • "Gral. Mariano Escobedo", de Galena, Nuevo León.
  • "Hipólito Reyes M.", de Panotla, Tlaxcala; que había funcionado en Huamantla.
  • "Justo Sierra Méndez", de Cañada Honda, Aguascalientes.
  • "Miguel Hidalgo", de Atequiza, Jalisco; que antes estaba en Tuxcueca.
  • "Ricardo Flores Magón", de Saucillo, Chihuahua; antes, en Flores Magón.
  • "Vanguardia", de Tamazulapan, Oaxaca; antes, en San Antonio de la Cal, primero, y en Cuilapan, después.
  • "Vasco de Quiroga", de Tiripetío, Michoacán; antes, en Tacámbaro.

ESCUELAS NORMALES RURALES PARA HOMBRES:
  • "Abraham González", de Salaices, Chihuahua.
  • "Basilio Badillo", de Zagaroza, Puebla; antes ubicada en Xochiapulco.
  • "Enrique Rodríguez Cano", de Perote, Veracruz; antes en Mizantla.
  • "Felipe Carrillo Puerto", de San Diego Tekax, Yucatán.
  • "Gral. Emiliano Zapata", de Champusco, Puebla.
  • "Gral. Emiliano Zapata", de Jalisco, Nayarit.
  • "Gral. Lázaro Cárdenas", de Tenería, Esatdo de México.
  • "Gral. Lázaro Cárdenas", de Xocoyucan, Tlaxcala.
  • "Gral. Matías Ramos Santos", de San Marcos, Zacatecas.
  • "Gral. Plutarco Elías Calles", de El Quinto, Sonora.
  • "Gral. Guadalupe Aguilera", de Santa Lucía, Durango.
  • "Justo Sierra Méndez", de Hecelchakán, Campeche.
  • "Lauro Aguirre", de Tamatán, Tamaulipas.
  • "Lic. Gabriel Ramos Millán", de Roque, Guanajuato; donde se fundó la FECSM.
  • "Luis Villarreal", de El Mexe, Hidalgo.
  • "Miguel Ángel de Quevedo", de La Huerta, Michoacán.
  • "Moisés Sáenz", de Reyes Mantecón, Oaxaca; antes en Comitancillo.
  • "Pantaleón Domínguez", de Mactumatzá, Chiapas.
  • "Profr. Rafael Ramírez", de Sta. Teresa, Coahuila.

En Europa, mientras tanto, Hitler, quien desde 1933 ocupaba la cancillería del gobierno alemán, afianzaba el poderío del Tercer Reich tras el incendio del Parlamento; la represión a los sindicatos obreros de izquierda; la cancelación de las libertades de opinión, de asociación y de prensa, entre otras; la persecución a comunistas, anarquistas y socialdemócratas; el boicot a comercios, fábricas, bancos y editoriales judías, junto con la posterior prohibición de que judíos ejercieran como funcionarios, abogados, notarios, periodistas y médicos, o la quema frente a todas las universidades alemanas de aquellos libros considerados revolucionarios u opositores al régimen nazi. Y, nuestra autora (con escasos tres años de vida) y su familia regresaban a Barcelona de su autoexilio en París; al año siguiente: 1936, Antoni Vilalta, padre de Maruxa, se reintegraría nuevamente a Izquierda Republicana de Cataluña (ERC, por su siglas en catalán). Durante los primeros meses de 1936, la polarización entre la izquierda revolucionaria y la derecha fascista españolas, pasando por una izquierda moderada, una derecha republicana con un centro anticlerical y una derecha de fuerte componente católico y pro monárquico, fue in crescendo. Tan solo entre febrero y julio, antes de iniciarse el relativamente fallido golpe de Estado, entre el 17 y el 20 de julio, se llegaron a contabilizar un total de 189 incidentes, con un coste de 262 muertos; de las 262 víctimas, 148 eran militantes de la izquierda, 50 de la derecha, 19 de las fuerzas del orden público y una suma de 45 personas sin identificar, en un patrón de muertes que, a diferencia de lo que esgrimió el bando que protagonizaría el golpe, iba en descenso. No obstante, dicha violencia fue utilizada por el fascismo español como justificación para sublevarse a la República y al gobierno del Frente Popular, recién vencedor en las urnas.

Julio Aróstegui, en su libro La Guerra Civil. La ruptura democrática, narra que una vez sofocada la rebelión del bando sublevado en Barcelona, en virtud de la práctica desaparición de cualquier sector del ejército que fuera fiel al gobierno de la República, salieron varias columnas formadas rápidamente por las organizaciones obreras y los partidos de izquierda, para dirigirse a Aragón. Junto con las columnas del recién fundado Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), de tendencia comunista contraria al estalinismo y en ruptura con el trostkismo, y el aún más reciente Partido Socialista Unificado de Cataluña, de inclinación marxista-leninista (y una columna de ERC, el partido de Vilalta, que salió de Tarragona); junto a estas columnas, decíamos, los contingentes más importantes los aportaron las milicias populares llamadas confederales de las organizaciones anarquistas: la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), la Federación Anarquista Ibérica (FAI) y la Federación Ibérica de Juventudes Revolucionarias (FIJL). La más numerosa sería la Columna Durruti, encabezada por el líder de la FAI Buenaventura Durruti, que salió de Cataluña el 24 de julio en dirección a Zaragoza. Sin embargo, ninguna consiguió su objetivo de liberar del todo las capitales aragonesas de Zaragoza, Huesca y Teruel, en manos del bando sublevado. Ése es el contexto en el que la familia Vilalta Soteras saldrá al exilio con rumbo a Bruselas, Bélica, donde vivirán aproximadamente tres años: hasta 1939.

De vuelta en México, la naciente FECSM se había creado en el contexto del plan sexenal cardenista que, en materia de educación, promovió la combinación de las misiones culturales vasconcelistas, las normales rurales herederas de éstas y las escuelas centrales agrícolas callistas en escuelas regionales campesinas; lo que exigió de los maestros, a decir de Luz Elena Galván Lafarga, no ya el rol misionero con que soñó Vasconcelos o el papel revolucionario que supuestamente empujó Calles; sino el lugar del articulador de procesos organizativos cooperativistas que además de comprometerse con sus respectivas comunidades lo hiciera con la reforma agraria cardenista: el agitador político. Espejo de ello, la FECSM tendió hacia la organización de campesinos, obreros y estudiantes. Los estudiantes, nos dice de nuevo Elortegui, se proponían participar en la defensa de la educación pública y promover el derecho a que las hijas y los hijos de los más pobres tuvieran acceso a una educación que dignificara y transformara su realidad social. Según documentos internos de la FESCM consultados por Elortegui, el resto de organizaciones estudiantiles de corte citadino los excluían por ser “hijos de campesinos que no tienen derecho a exigir nada, puesto que en sus casas no duermen en cama y algunos no comen ni siquiera tres veces al día”:
La Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (F.E.C.S.M.) nació bajo el calor de la lucha, como organización revolucionaria en defensa de los intereses comunes de la juventud campesina (…) Donde nace y se cultiva la auténtica aspiración de los campesinos. De ahí nació el grito de alerta para defender la educación popular, de ahí nace una organización estudiantil, cuya esencia de educar al pueblo y liberarlo de los opresores, se vuelve la tarea fundamental de los maestros rurales.

No obstante, nos dice Alicia Civera, sabemos que las escuelas regionales campesinas no obtuvieron un respaldo homogéneo y constante por parte de la SEP, y ello se agudizaría ante la heroica hazaña de privatizar la industria petrolera, que significó casi toda la atención del gobierno. Así, las dinámicas internas del normalismo rural y sus vínculos con las comunidades dependieron en buena medida de las relaciones del gobierno federal con las autoridades estatales y locales, y, sobre todo, de las diferencias internas entre las instancias federales (fundamentalmente: SEP, Secretaría de Agricultura y Banco de Crédito Ejidal) y al interior de la misma Secretaría de Educación; tanto en relación con los espacios de atención de cada dependencia, como en torno al proceso de organización gremial de un magisterio que debido a una situación económica cada vez más crítica, recurrió, como apunta Galván Lafarga, a huelgas para lograr aumentos de salarios y a la federalización de la educación que pusiera fin a los pagos irregulares. De esta suerte, el descontento hizo crisis en 1937 y estallaron huelgas de maestros en Querétaro, Coahuila, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Tamaulipas, como apunta David Raby en Educación y revolución social en México. Y, por si fuera poco, ése mismo año el gobierno cardenista desapareció las Misiones Culturales.

Por otra parte, el sexenio de Cárdenas, siendo uno de los períodos más luminosos del normalismo rural, también fue uno de los más críticos en cuanto a los ataques de distintas fuerzas de la burguesía que buscaron a toda costa dinamitar el proyecto cardenista. Tatiana Coll en su ensayo Las Normales Rurales: noventa años de lucha y resistencia, cuando habla de Ayotzinapa confirma que al ser una de las primeras normales rurales del país (recordemos que se fundó en 1926), su historia corre paralela a la narrativa que hemos trazado líneas arriba; pero, como elemento característico, la distingue su constante resistencia a un sistema económico y unos sus sectores más conservadores, que siempre han visto en la existencia de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” una piedra en el zapato de sus intereses. Desde los grupos cristeros, que constantemente la amenazaban en su génesis, hasta la presencia de caciques y terratenientes locales que han ejercido impunemente una violencia cotidiana aún en nuestros días, pasando por el llamado del clero a desorejar y colgar a los “maestros comunistas”, las fuerzas reaccionarias gobernantes, terratenientes y los fanáticos religiosos, se lanzaron decididamente a acabar con las que consideraron “escuelas del diablo”, y maestros y maestras, mártires de la misión, fueron perseguidos, hostigados y torturados por las llamadas “guardias blancas” de los finqueros.

Aunado a lo anterior, las fuerzas más reaccionarias y derechistas del país rebasaron a la burguesía y se aliaron con grupos filofascistas en sus esfuerzos por acabar con el cardenismo; mientras el sabotaje internacional que promovieron los gobiernos imperialistas de Holanda, Gran Bretaña y Estados Unidos que vieron minadas sus ganancias tras la expropiación petrolera (sabotaje que, por cierto, no secundaron ni la Alemania de Hitler, ni la Italia de Mussolini), ocasionaba la caída de las exportaciones (a pesar de que la Alemania nazi compraba el 70% de las exportaciones de un crudo mexicano que más tarde le permitiría volar y bombardear Europa; como pasaría con Guernica, destruida en apoyo a Franco) y propiciaba la devaluación de la moneda. La alianza de las fuerzas fascistas en México auspició la organización de grupos de choque, como la Unión Nacionalista Mexicana, el Partido Nacionalista de México, la Vanguardia Nacionalista Mexicana, la Juventud Nacionalista de México, la Confederación de la Clase Media o la Unión Nacional Sinarquista, fundada por Hellmuth Oskar Schreiter, miembro del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (el Partido Nazi), que llegó a agrupar a más de medio millón de hombres y mujeres provenientes de las capas rurales más abandonadas del país. Y, en el campo de la propaganda, por ejemplo, el gobierno cardenista tuvo que contrarrestar publicaciones derechistas como la revista Timón, dirigida por Vasconcelos, “El Apóstol de la Educación”, con financiamiento de la embajada alemana en México.

Cárdenas vio necesario, entonces, fortalecerse atrayendo para sí a las fuerzas de la clase trabajadora sin que ello significara dejar de negociar con las fuerzas de la burguesía que, a pesar de la nacionalización de los trenes, el reparto agrario de 18 millones de hectáreas a la clase campesina (que, por razones productivas, reconstituyó al ejido), la misma expropiación petrolera y la llamada educación socialista, estuvieran dispuestas a caminar junto a su gobierno. Eso lo llevó a desbaratar la estructura callista del PNR, afianzada en partidos locales que daban fuerza a cacicazgos políticos en distintas regiones del país, y lo sectorizó corporativizando (valga la expresión) a las fuerzas organizadas obreras, campesinas, populares (incluyendo a las mujeres) y militares. La sectorización cardenistas del rebautizado Partido de la Revolución Mexicana (PRM), si bien parecía arrinconar a la “burguesía revolucionaria” al interior del partido de Estado, la potenció, justamente, en los cacicazgos regionales que esperarían a que la historia nacional le diera vuelta a la página del cardenismo. Entre tanto, Cárdenas se dio a la tarea de integrar a su administración a las fuerzas de la burguesía menos reaccionaras (o que se guardaron de mostrarse como tales) reestructurando, para decirlo con Doralicia Carmona Dávila, los intereses del sector privado mediante su agrupación en cámaras de comercio e industria: la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio (Concanaco) y la Confederación Nacional de Cámaras de Industria (Concamin), con afiliación obligatoria. Así demostraba que no era su enemigo, amén de que no se negaran a participar en la construcción del México moderno. De esta suerte, empresarios no nada más nacionales, sino también extranjeros, como el empresario azucarero y todopoderoso de la industria cinematográfica en México, William O. Jenkins; el empresario de la industria manufacturera, fundador de la México Golf Association (hoy, Federación Mexicana de Golf) y dueño del exclusivo Country Club, Harry Wright, y el banquero Carlos Trouyet, principal promotor de la mexicanización de Teléfonos de México (no por nada lo llaman el Slim de los 60); siempre pudieron disfrutar de la buena disposición del gobierno cardenista.

Paralelamente, vendrían las creaciones de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), que aglutinó múltiples sindicatos nacionales de industria y gremiales, así como federaciones municipales de trabajadores; de la Confederación Nacional Campesina (CNC), que integró ejidatarios, comuneros, solicitantes de tierra, asalariados y productores agrícolas; de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), que junto con el Frente Único Pro Derechos de la Mujer, que reunía a 800 organizaciones de mujeres de todo el país con cerca de 50 mil integrantes de diversas posturas ideológicas con un objetivo común: conquistar el derecho a votar y ser votadas, dio paso al sector popular, y la mejora en la paga, las condiciones de trabajo y el armamento del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina, y, a todas las integró al PRM. Fue así como, siguiendo a Carmona Dávila, el cardenismo vinculó a las masas de trabajadores del campo y la ciudad con el gobierno para que le sirvieran de respaldo y contrapeso frente a las fuerzas de la burguesía nacionales y extranjeras contrarias a su proyecto de nación: en un país casi analfabeto y sujeto fuertemente a la influencia de poderes fácticos conservadores intocados por la “Revolución”, para el cardenismo fue inconcebible abrir los cauces de la democracia electoral, pues, desde su interpretación eso hubiera significado (como ocurrió en la España del 33, donde el voto femenino se inclinó por la derecha) el derrocamiento por la vía del voto libre de las fuerzas de la burguesía que, como Cárdenas mismo, habían ganado la “Revolución Mexicana” y detentaban el poder.

Para 1939, sofocada la rebelión de Saturnino Cedillo apoyada por Hellmuth Schreiter, Heinrich Northe (primer secretario de la delegación alemana en México) y el espía alemán Ernst von Merck, la actividad de las escuelas regionales campesinas parecía, para decirlo con Susana Quintanilla, minúscula al haberse convertido en centros de acopio para pagar la deuda externa por la expropiación de la industria petrolera y, a esas alturas del período cardenista, más de 200 maestras y maestros rurales ya habían sido asesinadas y asesinados por gavillas armadas, poblaciones enardecidas, “guardias blancas” solapadas por caciques y hacendados o autoridades de gobiernos locales opuestas a los dictados de la federación. La mutilación de los cuerpos, reafirma Quintanilla, en particular el corte de orejas, y la saña con la que se actuó sobre las mujeres, dan cuenta del horror vivido en Guanajuato, Puebla, Jalisco, Colima o Veracruz, y de los altos costos en términos humanos que representó la cruzada de la educación socialista en el campo mexicano.
La ejecución de maestros fue la más repulsiva de las muchas expresiones de rechazo e inconformidad hacia la reforma de 1934. La quema de aulas, la inasistencia a clases, el hostigamiento cotidiano a los maestros, la indiferencia o el abandono fueron prácticas comunes en algunas zonas como la de Los Altos de Jalisco, el sur del Estado de México y el de Sinaloa, las regiones serranas de Puebla y algunos municipios de Aguascalientes, Querétaro y Durango. Redes civiles y paramilitares, algunas de ellas fuera del control de los poderes institucionalizados, se enfrentaron al proyecto educativo y agrario del gobierno. Durante los albores del cardenismo la lucha cobró cauces violentos y llegó a paralizar casi por completo la actividad escolar. El Estado respondió a los ataques mediante el cierre de escuelas y de iglesias, la “purga” de maestros considerados “reaccionarios”, la expulsión de sacerdotes y de monjas, las campañas militares y la entrega de armas a los campesinos leales al gobierno.

Sería deshonesto, acepta Quintanilla, mostrar solo la faz violenta, y por tanto de mayor dramatismo, de lo acontecido en aquella época. Habitantes de no pocas poblaciones del país compartieron los principios de la educación socialista y actuaron como sus defensores más acérrimos. Ejemplos como el norte de Sinaloa, algunas localidades de Sonora, el corredor industrial de Tlaxcala y la Comarca Lagunera, son indicativos de la existencia de consensos activos hacia el proyecto educativo cardenista. Por otra parte, desde 1937 Cárdenas había dado instrucciones a su secretario de Educación Pública, Gonzalo Vázquez Vela, de impulsar un programa educativo acorde a los pueblos originarios que puso en marcha las llamadas Escuelas de Trabajo y el fomento y modificación de los Internados Indígenas. Muchas de estas escuelas se toparon con la renuencia no solo de hacendados y curas, sino también de los caciques indígenas cuyas comunidades practicaban economías de subsistencia y habían estado al margen de la “Revolución”. Su rechazo, apunta Quintanilla, no puede atribuirse nada más a la defensa de sus formas de vida frente a las amenazas del exterior; la oposición más radical provino de los grandes terratenientes “ladinos”, que no veían con buenos ojos tener que sostener los costos de escuelas en las que se les enseñara a “sus” peones la importancia de «acabar con la tiranía de los patrones», y de los caciques indígenas que no estaban dispuestos a compartir con el gobierno cuotas de poder y espacios de control.

Del otro lado del charco, particularmente en España, tras la caída de Cataluña en manos del bando sublevado y gracias a la complicidad de Gran Bretaña y Francia para con el franquismo y al apoyo de Alemania e Italia a “los nacionales”, la República Española llegó a su fin y el ascenso de Francisco Franco como “Generalísimo” y “Jefe del Estado Español”, títulos en los que se había autoproclamado desde 1936, se consolidó. Como respuesta, el gobierno de Cárdenas abrió sus puertas para recibir a miles de refugiados republicanos españoles. Fue así como Antoni Vilalta y Maria Soteras, a quien el franquista Tribunal de Responsabilidades Políticas inició el juicio en su contra acusándola de «conducta detestable respecto al GMN (Glorioso Movimiento Nacional) siendo de ideas izquierdistas y militando en el partido Esquerra Catalana»; de, en lugar de ejercer su profesión, dedicarse «exclusivamente y con gran anhelo a la propaganda rojo-marxista», y, junto con su marido, de haber regalado una casa y 173 mil pesetas a «los rojos de Cataluña»; fue así, decíamos como Antoni y Maria, con la pequeña Maruxa de siete años, se trasladaron al puerto de Amberes, Bélgica, para partir a Nueva York, Estados Unidos, y de allí viajar a México: el 21 de noviembre de 1939 lograron atravesar la frontera por Nuevo Laredo; un año más tarde, los tres obtendrían la nacionalidad mexicana. Treinta años después, Maruxa escribirá una obra de teatro para hablar de dos personajes que pasan una “agradable velada” destruyéndose, y viven lapidados en un mundo de pesadilla, protegidos de todo contacto con la gente por una “ventana aislante” y una “puerta aislante”; mientras se dedican a leer periódicos, tanto actuales como de la Guerra Civil Española y de la Segunda Guerra Mundial. Una proyección de fotografías de hechos históricos hace desfilar ante sus ojos escenas de crímenes cometidos por dictadores como Hitler, Mussolini, Franco y otros fascistas “salvadores de la patria”, desde aquellas épocas hasta los años en que la obra se represente, y aplauden el horror: es quizás en lo único que están de acuerdo, en celebrar ese horror, y en atormentarse, en herirse mutuamente e impedir cada uno que el otro escape de sí mismo.
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