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25 de mayo de 2020

Cartas de los presos en huelga de hambre en Chiapas en el Cereso No. 5 ante brote de Covid-19.

 
Con la exigencia de pruebas de Covid 19 y atención médica, ocho internos en el Cereso No. 5 de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, iniciaron una huelga de hambre el 21 de mayo. En respuesta a su acción y a la carta que publicaron anunciando su ayuno, los ha amenazado con encerrarlos en cuarentena junto con los presos que mantienen aislados en la enfermería porque dieron positivo a Covid19.
 
Son Adrián Gómez Jiménez, integrante de La Voz de Indígenas en Resistencia; Abraham López Montejo y Germán López Montejo de La Voz verdadera del Amate y, de la organización Presos por las Injusticias de la Fiscalía, Osman Alberto Espinales Rodríguez, Pedro Trinidad Cano Sánchez, Cristóbal Roblero Roblero y Alexander Hernández Zalazar. Además apoyan sus acciones desde el Cereso No. 10 en Comitán. En su carta firma también Bacner Maldonado García.
 
Ya hay un custodio que murió de Covid y ocho presos Solidarios de la Voz del Amate que dieron positivo.

A la opinión pública.
A las Redes de Resistencia y Rebeldía
Al Congreso Nacional Indígena.
A la Sexta Nacional e Internacional.
Al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.
A la Red Contra la Represión y por la Solidaridad.
A l@s Defensor@es de los Derechos Humanos y las ONG’s
A las Organizaciones Independientes.
A los medios de comunicación masivos y alternativos.
A los pueblos indígenas de México y del mundo.
A la Sociedad Civil de México y del mundo.

Comunicado de la Organización La Voz de Indígenas en Resistencia y la organización La Voz Verdadera del Amate, dichas organizaciones pertenecientes a la Adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. Actualmente recluidos en el Cereso número: 5, San Cristóbal de las Casas. Chiapas, México.

Desde este Cereso número:5 enviamos saludos combativos a l@s compañer@s que están luchando abajo y a la izquierda.

Y a los familiars de presxs políticxs, presxs de conciencia y presxs en lucha.

Después de este breve saludo pasamos a dar nuestras palabras desde nuestro espacio de lucha, hoy en día nos encontramos en plantón indefinido, desde nuestro campamento sacamos a la luz pública las injusticias que se viven y vivimos l@s presos por parte del Estado y sus autoridades que les competen nuestras libertades.

Hoy con fecha 21 de mayo del año en curso nos declaramos nuevamente en huelga de hambre para exigir nuestras libertades debido a esta contingencia que se vive y en este centro de reinserción social no es la excepción. Las autoridades de este centro han negado el contagio de un oficial de rango Comandante y de nombre: Alejandro y la supuesta muerte de un oficial de nombre: Artemio.

También enfatizamos que la población interna están sufriendo de calenturas, dolores musculares, diarrea , lo que no sabemos si es el Virus de Covid 19 o calenturas normales. Los internos se nos vulnera nuestros derechos a la salud. No hay como sacar la prueba de Covid 19 y tampoco hay medicamentos para l@s internos e internas. Supuestamente hay una fuerte cantidad de síntomas de calentura de los internos. Por eso las y los presxs corremos en peligro nuestra integridad de salud y nuestra vida.

Por eso con fecha 21 de mayo nos declaramos en huelga de hambre para exigir nuestras libertades porque el estado solo ha jugado con nosotros, tanto sus funcionarios públicos nos han violado nuestros derechos, como seres humanos ya deberíamos de estar afuera. Las puras injusticias del Estado, por eso nos tiramos en huelga de hambre y culminaremos el día 5 de Junio.

Como primera etapa de nuestras acciones por el mismo motivo del Covid 19. Si no hay solución de parte de las autoridades iniciaremos una segunda acción porque tenemos razones sólidas para exigir nuestras libertades.

A continuación mencionaremos nuestros casos:

Por mencionar el primer caso mi nombre Adrián Gómez Jiménez integrante de la organización La Voz de Indígenas en Resistencia, he estado privado de mi libertad injustamente durante un periodo de 16 años con 3 meses y 18 días, estoy sentenciado a 20 años de prisión y no hubo ningún señalamiento en contra mía. También me dieron un periodo de proceso legal de 15 años, cosa que en ninguna ley da margen a ese periodo. Le he mencionado al Gobierno del Estado sobre las injusticias que he vivido, pero este Gobierno, de nombre Rutilio Escandón Cadenas ha hecho caso omiso a mi petición, no le importó mi caso. He visto que no hay justicia de parte de este Gobierno a pesar de las anomalías de mi expediente y las fallas al debido proceso.

Hoy en día alcanzo mi libertad por beneficio, pero este estado, junto con sus funcionarios públicos, me han negado mi libertad. En especial que le compete dar mi libertad. El Gobierno y la Jueza de nombre: M. Guadalupe Flores Rocha, Jueza de Juzgado de Ejecución de Sentenciados. Por medio de esta huelga exijo mi libertad por beneficio porque mi integridad y mi vida está en peligro inminente sobre este Covid 19, ya he pagado la supuesta condena, pues llevo 16 años con 3 meses y 18 días. Me falta 3 años y 9 meses por compurgar. El Estado me ha estado secuestrando porque ya alcanzo mi libertad por beneficio. ¡¡ Ya basta de tantas injusticias del Estado y junto con sus Funcionarios Públicos.!!

Segundo caso, la organización La Voz Verdadera del Amate integrantes Germán López Montejo y Abraham López Montejo. Nosotros llevamos 9 años con 4 meses de estar privados de nuestra libertad injustamente, y no hay señalamiento en contra de nosotros. Nunca se han presentado los presuntos ofendidos, el M.P. solo se dedican a prefabricar los delitos para exhibirse que están dando con los delincuentes solo se dedican a torturar, utilizan este método, para el que está detenido acepte los delitos, eso fue lo que pasó con nosotros y somos victimas de tortura.

Hoy día seguimos presos injustamente de un delito que jamás hemos cometido. Por eso es que nos tiramos en huelga de hambre, lo único que queremos es nuestra libertad, por el mismo motivo que no hay señalamiento en contra nuestra, y más aún por esta pandemoa que está azotando toda la clase social. ¡¡No más injusticias por parte del M.P. y del Estado.!!

Tercer caso, presos por las injusticias de la Fiscalía del Estado.

Por medio de este comunicado nos dirigimos a ustedes las autoridades más competentes con otros presos que más tarde darán su palabra. Mi nombre es Cristóbal Roblero Roblero, debido a esta contingencia a parado nuestros casos, hago hincapié que revisen mi expediente y se me de mi libertad inmediata ya que yo me encuentro recluido en este centro penitenciario número:5. Estoy injustamente privado de mi libertad , ya que yo fui detenido en la ciudad de Bahía de Huatulco a raíz de un accidente automovilístico que tuve en el cual salí con fracturas múltiples en la pierna derecha y rodilla, y ya en tanto en el hospital me notifican que supuestamente yo tenía una orden de aprehensión de hace 10 años y por un supuesto robo que yo no cometí, y por el cual se me violentaron mis derechos como ser humano. Por eso exijo se revise mi expediente y se me otorgue mi libertad inmediata. Por eso he decidido ponerme en huelga de hambre hasta que se resuelva mi situación jurídica.

Cuarto caso. Presos por las injusticias de la Fiscalía de la Zona Altos, nos dirigimos de manera respetuosa a las autoridades competentes a que se revisen nuestros expedientes y se nos devuelvan nuestras libertades que se nos fue arrebatada arbitrariamente con mentiras y torturas y a su vez con abuso de autoridad y violentado nuestros derechos por el Comandante Hermenegildo Santos y Victorio Garcés Melo de la Fiscalía de la Zona Altos y junto con la Policía Estatal ya que fuimos privados de nuestra libertad desde los días 25 y 26 de diciembre vinculados a un delito de drogas y torturados por 48 horas.

El día 27 la Comisión Estatal de los Derechos Humanos nos visitó en las instalaciones de la Fiscalía al cumplir las 48 horas nos dieron la libertad por ese delito en la carpeta de investigación número 4.

Después se nos vinculó otro delito por el cual me encuentro y nos encontramos recluido en este Centro Penitenciario número: 5, siendo inocente. Por eso hoy vamos a orillarnos a la huelga de hambre junto con las organizaciones que están a un costado del área de enfermería.

Nuestros nombres son Osman Alberto Espinales Rodríguez, Pedro Trinidad Cano Sánchez. Debido a esta contingencia, también nos quedaremos en plantón indefinido hasta obtener nuestras libertades.
Las Organizaciones La Voz de Indígenas en Resistencia y la Voz Verdadera del Amate seguimos nuestra lucha y tratamos de concientizar más internos debido a esta pandemia, pues nos estamos enfrentando a un virus que somete aplacablemente y ataca con nuestra vida.

Por lo tanto hemos dejado la pasividad y pasar a la acción, es un paso para exigir nuestras libertades, en estos tiempos existe una necesidad para estar con nuestras familias, estamos en tiempo de plantón indefinido, en tiempos de lucha y resistencia.

Las autoridades solo nos han mentido y nos quieren embaucar, por ejemplo el día 27 de febrero el Subsecretario de nombre: José Miguel Alarcón García nos ofreció una celda, lugar de espacio de lucha y abandonar nuestra trinchera de lucha que estamos a un lado del área de enfermería. Le aceptamos pero bajo condiciones y firmas por la Comisión Nacional o Estatal de los Derechos Humano, con la Fiscalía, la Jueza M. Guadalupe y loxs defensorxs de Fray Bartolomé de las Casas , pero hasta hoy no hubo acuerdos, ni firmas.

Se giró un oficio, pero hasta la presente fecha no han contestado.

Por eso dejamos la pasividad y sumamos a esta acción.

Por último invitamos a las organizaciones independientes tanto estatal e internacional, a lxs defensorxs de los derechos humanos a seguir exigiendo las verdaderas justicias y libertad a l@s presxs políticxs, presxs de conciencia y presxs en lucha.

Uniendo nuestras voces y fuerza de l@s pueblos mexican@s triunfarán las verdaderas justicias.

La huelga la iniciaremos a las 9:00 am y culminaremos el día viernes 5 de junio 2020.

Respetuosamente,

Adrián Gómez Jiménez, integrante de la organización La Voz de Indígenas en Resistencia.

Germán López Montejo, Abraham López Montejo integrantes de la organización La Voz Verdadera del Amate.

Presos por la injusticia de la Fiscalía

Osman Alberto Espinales Rodríguez

Pedro Trinidad Cano Sánchez

Cristóbal Roblero Roblero

Alexander Hernández Zalazar

Bacner Maldonado García

Se integra para que se le de su libertad o cambio medidas cautelares más cerca de su familia

A 21 de Mayo 2020

SEGUNDA CARTA

A la opinión pública.
A las Redes de Resistencia y Rebeldía.
Al Congreso Nacional Indígena.
Al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.
A l Red Contra la Represión y por la Solidaridad.
A la Sexta Nacional e Internacional.
A l@s Defensor@s de los Derechos Humanos y a las ONG’s.
A las organizaciones independientes.
A los medios de comunicación masivos y alternativos.
Al pueblo de México y del mundo.


Presos indígenas de las organizaciones La Voz de Indígenas en Resistencia y La Voz Verdadera del Amate ambas organizaciones adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. Junto con otros presos por las injusticias de la Fiscalía recluidos en el Cereso número 5 San Cristóbal de las Casas, Chiapas. México.

Compañer@s, herman@s, a los medios de comunicación y a los periodistas, y a l@s defensor@s de los derechos humanos enviamos nuestros saludos.

Hoy 22 de mayo 2020 sacamos una denuncia pública en contra de los custodios, y en especial el Inspector Fredy Martínez Díaz que desempeña como Alcaide.

Hoy siendo a las 14:40 minutos vinieron a intimidarnos psicológicamente y a acosarnos, esto es una tortura psicológica para nosotros. Diciéndonos que nos van a poner en cuarentena y que esa orden viene de los superiores, pues este Gobierno del Estado junto con su Subsecretaria de Ejecución Sanciones Penales y Medidas de nombre: José Miguel Alarcón García. Solo nos andan intimidando “le dijimos que de aquí no nos vamos a mover y que vamos a permanecer en plantón y a estar en este lugar pase lo que pase”. Lo que quieren es levantarnos el plantón y la huelga de hambre. ¿cómo es posible que ya nos dieran las pruebas de Covid si solo apenas dos horas nos tomaron la muestra ?
Esto son solo abusos de autoridad de este centro como el dijo Fredy Martínez que es por orden de su superior. Pues le pedimos al Gobierno que nos de nuestras libertades no más encierro que nos quieren matar de tristeza y ponernos bajo candado. ¡¡No más amenazas, no más torturas psicológicas de las que ya tenemos el Covid 19, cualquier infarto o derrame cerebral le responsabilizamos al Gobierno del Estado lo que vaya a pasar con nuestras vidas!!

Lo que quereos es que se nos den nuestras libertades pues ya llevamos varios años privados de nuestras libertades.

Por último invitamos urgentemente la intervención de l@s Defensor@s de los Derechos Humanos a frenar esta intimidación de parte del Gobierno, tanta estatal, Nacional e Internacional.

Y a las organizaciones independientes, tanto estatal, nacional e internacional a seguir exigiendo las verdaderas justicias.

Uniendo nuestras voces y fuerzas de l@s pueblos Mexican@s triunfarán las verdaderas justicias.

Respetuosamente,

Adrián Gómez Jímenez, integrante de la Organización La Voz de Indígenas en Resistencia.

Germán López Montejo y Abraham López Montejo , integrantes de la Organización La Voz Verdadera del Amate.

Presos por las injusticias de la Fiscalía

Osmar Alberto Espinales Rodríguez
 

Pedro Trinidad Cano Sánchez
 

Cristóbal Robles Robles
 

Alexander Hernández Zalasa

A 22 de mayo de 2020.

10 de septiembre de 2013

Semana decisiva para la libertad de Patishtán.

Por: Javier Bautista / Desinformémonos.

“Ánimo y gracias por creer en mi inocencia y luchar por mi libertad”, expresa el preso político Alberto Patishtán, ante la cuenta regresiva para conocer la última decisión del poder judicial sobre su inocencia. Desde la designación del magistrado responsable, el 2 de septiembre, no deben pasar más de diez días para saber si terminará la larga cadena de irregularidades que mantiene en prisión a este defensor de los derechos humanos.

El pasado 2 de septiembre, el Primer Tribunal Colegiado de Circuito con residencia en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, designó a su presidente -Freddy Gabriel Celis Fuentes- como responsable de elaborar el proyecto que resolverá la inocencia o culpabilidad de Alberto Patishtán, por lo que el proceso judicial de este profesor tzotzil entró en una etapa decisiva. A partir de esta designación, se fijó un plazo de 10 días hábiles para que Celis Fuentes y los otros dos magistrados que integran el Tribunal, Manuel de Jesús Rosales Suárez y Arturo Eduardo Zenteno Garduño, sesionen para analizarlo y votarlo por mayoría o aprobarlo por unanimidad. El abogado del caso, Leonel Rivero, Anunció que el caso está enlistado para resolverse el día 12.

Los magistrados tienen la oportunidad histórica de hacer justicia devolviendo la libertad a un hombre inocente, y de regresar un poco de la legitimidad que ha perdido el sistema judicial al cometer y solapar todas las arbitrariedades que se han presentado a lo largo de estos 13 años, en los que Alberto Patishtán ha estado injustamente preso.

La sociedad civil demuestra que la organización para luchar contra la injusticia es posible, y que sólo basta con creer en la inocencia de un hombre para hacer todo lo necesario hasta arrancarlo de las entrañas de la cárcel. Además, se sienta un precedente en la lucha por la libertad de los presos políticos en México, al ser Patishtán un preso de conciencia que despertó la solidaridad en todos los sectores de la sociedad, y al ser un referente para la lucha por la libertad de otras personas que, por motivos políticos, han sido injustamente encarceladas.

10 días para conocer la injusticia

El profesor Alberto Patishtán Gómez es originario de la comunidad de El Bosque, Chiapas. Hasta el momento de su detención, trabajaba para la Secretaría de Servicios Educativos del estado; primero, como director del albergue escolar “Nicolás Bravo” en la comunidad El Azufre, municipio de Huitupán, puesto que desempeñó por dos años. Posteriormente tomó posesión como director de otro albergue, esta vez en la cabecera municipal. A partir de ahí trabajó como educador durante cinco años, tiempo en el que militó en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Por su compromiso político y activa participación, fue integrante del Consejo Central de Lucha en la región norte de Chiapas.

De manera paralela, Alberto era presidente de una organización conocida como Sociedad de Solidaridad Social en El Bosque, cuyo principal objetivo era la construcción de alternativas de economía solidaria a través de proyectos productivos, procesos organizativos y el impulso al trabajo comunitario y la defensa de los derechos humanos. Al mismo tiempo, mantenía una fuerte presencia con sus posiciones críticas en la organización ejidal. Desde ahí cuestionó al gobierno del presidente municipal, Manuel Gómez Ruiz, y la gestión de Ramiro Miceli Maza, diputado local priista. También denunció los malos manejos de los recursos del ayuntamiento, el enriquecimiento ilícito y los abusos de poder de los que eran objeto los habitantes de la región.

Sus denuncias y el reconocimiento de la comunidad a Alberto Patishtán como un líder, hicieron del profesor blanco de diferentes ataques que culminaron con su detención arbitraria, acusado de participar en una emboscada a una camioneta propiedad del ayuntamiento de El Bosque -el 12 de junio del 2000- a la altura de la comunidad Las Limas, en la que resultaron ocho agentes de Seguridad Pública del estado muertos y dos heridos, entre ellos el hijo del presidente municipal.

Según la Procuraduría General de la República, la emboscada fue planeada y en ella participaron, al menos, 10 personas, una de ellas Alberto Patishtán. Esta emboscada formó parte de diversos incidentes de violencia que desde el 2000 tuvieron lugar en El Bosque, a los que los habitantes consideraban como actos represivos en represalia por mostrar abierta simpatía con las demandas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Después de la masacre, el ejército mexicano instaló un campamento con 900 elementos en Simojovel, argumentando que la zona era insegura y que sus labores estaban enfocadas a la protección de la población. Pero la realidad mostró otra cosa, pues en el periodo que el ejercitó estuvo en esta comunidad las denuncias de acoso fueron cotidianas: primero Lázaro Cárdenas, luego Luis Espinoza, Mercedes Isidoro, Yuquín, Berlín y Las Limas. En esta última, el acoso militar provocó el desplazamiento de familias, que ante los abusos de los militares optaron por huir a la montaña.

10 días para entender la estrategia del gobierno

La detención de Patishtán obedeció a una venganza política, aseguran quienes han seguido el caso desde el inicio. A raíz de su participación política, el profesor tzotzil se convirtió en un peligro para las autoridades, que pacientemente esperaron el momento oportuno para acallar su voz. Esta oportunidad tuvo lugar el 19 de junio del año 2000, cuando cuatro hombres vestidos de civil, sin orden de aprehensión, detuvieron al profesor Patishtán cuando se dirigía a su trabajo. Con un día de diferencia, también fue detenido el militante zapatista Salvador López González, quien también fue acusado de participar en la emboscada.

Como es de esperarse (porque aunque uno crea lo contrario, la realidad se empeña en reiterarlo), la detención de Alberto Patishtán se dio de manera violenta. Fue golpeado, humillado, torturado, conducido a un arraigo domiciliario -en el que estuvo cautivo por 30 días- mientras la procuraduría terminaba de confeccionar las pruebas suficientes para inculparlo.

Parte de las vejaciones padecidas consistieron en mantenerlo incomunicado y engañar al pueblo de El Bosque ocultando su paradero. Además, durante su detención y las primeras etapas del proceso jurídico no se consideró su condición de indígena y en sus declaraciones no participó ningún traductor. Por si esto fuera poco, a siete días de la emboscada se le tomó una prueba de rodizonato de sodio, que supuestamente resultó positiva. Se suma la declaración de un testigo que menciona haber visto al profesor poco antes de quedar inconsciente en medio de la emboscada, declaración que fue elaborada después de que el mismo testigo afirmó, en su primera declaración, “no haber reconocido a ningún participante de la emboscada”.

Patishtán ofreció diversas pruebas que daban cuenta no sólo de que no participó en la emboscada, sino de que en los momentos en que ésta ocurrió, él se encontraba en una reunión en el municipio de Huitiupan. Todas estas pruebas fueron rechazadas. La misma suerte corrieron los hermanos Salvador y Manuel López González, quienes abiertamente son simpatizantes zapatistas -originarios de la comunidad Unión Progreso, también del municipio de El Bosque-, y fueron acusados de los mismos delitos. Sin embargo, al no encontrárseles pruebas suficientes ambos fueron liberados.

10 días para mostrar la cadena de agravios

En México la justicia se aplica a discrecionalidad, los procesos penales, dado lo inaudito de su naturaleza, carecen de legitimidad, y la deshonestidad del poder judicial queda de manifiesto cuando salen a la luz las irregularidades en los casos. Desgraciadamente la justicia mexicana no está acostumbrada a recular y mucho menos a reparar los daños causados a los inocentes que encarcela, al contrario, cuando se sabe descubierta y se siente acorralada se da a la tarea de entorpecer los procesos convirtiéndolos en largas cadenas de agravios. Esta cadena de desigualdades, en caso del profesor Alberto Patishtán, comenzó con su detención. Trece años después, aún no encuentra su final.

Pasados los 30 días de su arraigo, Alberto fue trasladado al Centro de Readaptación Social (Cereso) número 1, “Cerro Hueco”, en Tuxtla Gutiérrez. Ahí, a pesar de las irregularidades en su caso, se le dictó auto de formal prisión por los delitos de violación a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, lesiones y homicidio calificado, robo, daños y portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea. Las principales pruebas giraron en torno al hijo del presidente municipal, quien cambió su declaración, pareciera, para inculpar al profesor. También tomaron como prueba la libreta de apuntes de Patishtán, en la que las anotaciones para los juegos de basquetbol fueron interpretados como la planeación de la emboscada. Se sumó la prueba de rodizonato de sodio, tomada siete días después de los hechos.

El 18 de marzo del 2002, en el expediente penal número 126/2000, el Juez Primero de Distrito del Vigésimo Circuito dictó sentencia condenatoria contra el profesor Alberto Patishtán, considerándolo penalmente responsable de los delitos de Lesiones y Homicidio calificado, Robo Calificado y Daños, y Portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada o Fuerza Aérea. Se le impuso una pena de 60 años de prisión y multa de mil 745 días de salario mínimo, por un monto total de 57 mil 61 pesos. Amparado en el derecho y argumentado que las pruebas presentadas fueron producto de un montaje, Alberto Patishtán interpuso el recurso de apelación contra la sentencia, pero la respuesta fue la confirmación de la sentencia condenatoria. A partir de ahí, diversos procedimientos -como la solicitud de amparos y presentación de inconformidades- han sido la constante, y la constante de la justicia mexicana ha sido la negación de estos recursos.

El 1 julio de 2004, el preso político fue trasladado del Cereso número 1 al Cereso número14, “El Amate”, recién construido. En este lugar, junto con otros presos políticos, Patishtán creó el grupo conocido como “La Voz del Amate”. Esta organización se dedicó a la defensa de los derechos humanos de los presos y a denunciar las arbitrariedades sufridas por los indígenas en diferentes procesos penales. Esta lucha incansable alcanzó su primera victoria en 2008, con la liberación de la mayoría de sus integrantes.

La lucha por los derechos humanos le ha costado a Patishtán diversos castigos. Por ejemplo, en 2008 fue trasladado por un día al penal de Copaimalá -considerado como un penal de castigo. Después de una huelga de hambre de 21 días, el profesor fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 8 Norponiente, ubicado Guasave, Sinaloa.

Diversas organizaciones de derechos humanos han exigido al gobierno que garantice atención médica para el profesor, que sufre de glaucoma, enfermedad que le ha avanzado por la escasa atención recibid en los diversos penales en los que ha estado. A la fecha, Alberto Patishtán se encuentra en el Cereso número 5, en San Cristóbal de las Casas, en espera de que la justicia mexicana reconozca que su caso es una larga cadena de agravios y empiece a reparar uno a uno los daños, empezando por otorgarle su libertad.

10 días para la solidaridad

Desde la detención de Patishtán, diversas organizaciones se han solidarizado para elevar la exigencia de libertad del profesor. Los primeros en levantar la voz fueron los compañeros de la comunidad de El Bosque, quienes de manera incansable han luchado por la libertad de su profesor. También se suman los Solidarios de la Voz del Amate, organización que defiende los derechos humanos de los presos, además de organizaciones zapatistas, colectivos estudiantiles, secciones de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) y diversos intelectuales y artistas.

En meses pasados, se sumaron más organizaciones a la exigencia de libertad para el preso tzotzil, de tal suerte que en el mes de junio se conformó el Comité por la Libertad de Alberto Patishtán, cuya primera acción consistió en la construcción de una red amplia de organizaciones y activistas que participan en las diferentes acciones por la libertad del profesor, como el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Más de 131, Integrantes de #YoSoy132, #YoSoy132 Académicos, Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior, Jóvenes en Resistencia Alternativa, Comité Estudiantil Metropolitano, Red de Apoyo a la Salud en Acteal, Servicios y Asesoría para la Paz, Ce-Ácatl y Tejiendo Resistencias.

A lo largo de varios meses, el comité, junto con los habitantes de la comunidad de El Bosque, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas y los Solidarios de la Voz del Amate, dieron cuenta de las irregularidades en el proceso penal e impulsaron diferentes iniciativas para dar a conocer el caso y para que la sociedad civil reconozca en el profesor Patishtán a un hombre inocente, comprometido con su comunidad y con la educación, defensor de los derechos humanos, y padre que ha sufrido 13 años lejos de sus hijos. En suma, que lo reconozcan como suyo. Al trabajo del comité se sumaron otras voces, como intelectuales, académicos y artistas con distintas iniciativas. Algunos hacen videos, escriben desplegados o acuden hasta el penal en el que se encuentra el profesor, todos con la consigna de que Alberto Patishtán es inocente.

10 días que llegaron en una caravana

Una de las principales acciones impulsadas por el comité fue la caravana por la libertad de Alberto Patishtán. Setenta personas de diferentes organizaciones arribaron a Chiapas el 30 de octubre y regresaron a la ciudad de México el 1 de septiembre. Su tarea principal fue reunirse con el magistrado Freddy Gabriel Celis Fuentes. La caravana visitó al profesor en el Cereso.

En la reunión con el magistrado presidente, las organizaciones sociales expresaron sus inquietudes, en particular sobre la fecha en que sería nombrado el tercer magistrado, responsable de elaborar una propuesta de dictamen. Manifestaron  su preocupación por las irregularidades en todo el proceso, pero expresaron su confianza en que la resolución devolverá la libertad a Patishtán. De no ser así, advirtieron, acudirán a instancias internacionales. La respuesta del magistrado presidente fue que él mismo conoce las irregularidades, e instó a las organizaciones a confiar en que los magistrados harán su labor y actuarán conforme a derecho.

Ya en el Cereso, debajo de una lona y en medio de la lluvia, Alberto Patishtán recibió a 40 integrantes de la caravana. Es difícil expresar toda la emoción del momento. Entre lágrimas y sonrisas, la caravana pasó cuatro horas cerca del profesor. Al término de la visita, quedó claro que aquella consigna de entrar a darle ánimos al profesor no se cumplió; el profesor terminó por dar ánimos, con palabras de aliento sobre la lucha y con expresiones cariñosas: “ánimo compas, que acá yo estoy tranquilo, ánimo y gracias por creer en mi inocencia y luchar por mi libertad”. Un día después del arribo de la caravana al Distrito Federal, llegó la noticia sobre la designación de Celis como tercer magistrado.

10 días para tener al profesor libre

Quienes decidimos luchar por la libertad de Alberto Patishtán estamos seguros que vamos a conseguirlo, y que Alberto estará pronto entre nosotros. Quienes hemos decidido trabajar hasta arrancarlo de la cárcel lo hacemos con la plena convicción de su inocencia. Creemos que no es justo que un hombre íntegro como él purgue una condena de 60 años por un delito que no cometió.

Nosotros nos dirigimos a Alberto con la familiaridad de quienes no se conocen, pero se saben compañeros por haber andado juntos el mismo camino. Le dijimos que, al igual que él, estamos comprometidos con la justicia y la transformación de este país. Le dijimos que nos hace falta, que lo necesitamos en la calle marchando, en los foros discutiendo, en las aulas enseñando, en su comunidad participando. Lo necesitamos libre.

21 de agosto de 2013

Septiembre, clave en el caso del profesor Alberto Patishtán.

Por: Adolfo Gilly y Raquel Gutiérrez Aguilar / La Jornada.
Foto: Moysés Zúñiga Santiago.
San Cristóbal de las Casas, Chis. Alberto Patishtán Gómez, profesor tzotzil bilingüe, está preso desde hace 13 años por un delito que no cometió. Dentro de poco, tal vez a inicios de septiembre, se sabrá si la justicia federal es capaz de enmendar esta prolongada injusticia mantenida por tribunales, ministerios públicos, policías y gobiernos varios.
El día de los hechos incriminados, 12 de junio de 2000, el profesor Patishtán se encontraba en el municipio de Huitiupan, en una reunión con padres de familia, pues allá dirigía un albergue. Ese día tuvo lugar, a mediodía, una emboscada en el paraje Las Limas, municipio de El Bosque, donde murieron siete policías. Patishtán estaba en otro lado. Las evidencias obran en su expediente.
No importa: ha permanecido encarcelado desde el 19 de junio de 2000, acusado de participar en esa acción.
Por aquel entonces Roberto Albores Guillén era gobernador sustituto de Chiapas. Bajo su gestión se agravaron la represión y la acción de los paramilitares. Albores tomó posesión en el año 2000, después de la matanza de Acteal, en diciembre de 1997. En medio de esta violencia creciente –Chavajeval, Unión Progreso, El Bosque– suceden los hechos de Las Limas, cuya autoría material ha sido cargada íntegra sobre la espalda de Alberto Patishtán, quien según múltiples constancias no estaba allí.
Con este hombre que lleva ya tantos años de injusto encierro fuimos a conversar el domingo 11 de agosto en San Cristóbal de Las Casas, un día antes de que, en el Cideci-Unitierra, asistiéramos a la inauguración de la Escuelita “La Libertad según l@s zapatistas”.
* * *
Llegamos al Cereso –Centro de Rehabilitación Social Nº 5, Los Llanos– a las 11 de la mañana. Es un edificio blanco y extendido de un solo piso, una cárcel en las afueras de San Cristóbal. Atrás, la montaña verde; arriba, el cielo más que azul. Vamos a conversar con Patishtán, quien en sus 13 años de prisión ha recorrido varias cárceles y ha recalado (por ahora) en este Cereso, irónico vocablo que ha venido a designar a las prisiones mexicanas. Nos acompañan Víctor Hugo López y Pedro Faro, del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, defensores jurídicos del caso Patishtán.
Cuando nos llega el turno la puerta de ingreso se abre y, aunque esta primera puerta está al aire libre, ambos escuchamos el inolvidable ruido de los cerrojos y los candados que se cierran una vez que uno está adentro. Después, la identificación, el registro personal y tres sellos en el antebrazo. Uno en cada puerta sucesiva. Todo nos resulta familiar. Raquel estuvo presa cinco años (1992 -1997) en la Cárcel de Mujeres de La Paz, Bolivia, y Adolfo seis años (1966-1972) en la antigua Cárcel de Lecumberri, en México.
Como en toda tierra de raíz indígena –México, Bolivia…–, el universo carcelario, que siempre divide al mundo en dos clases de seres humanos: los de adentro y los de afuera, termina por tener en sus modos y costumbres sorprendentes parecidos y familiaridades. Así, nuestra conversación también resulta fácil y fluida.
* * *
Alberto Patishtán tiene visitas: están con él su hija, atenta, con la nietecita, dormida. Es hombre fuerte, mira de frente y habla pausado. Nos relata sus peripecias carcelarias.
Cuando fue detenido lo remitieron al penal de Cerro Hueco, en Tuxtla Gutiérrez. Allí vivían más de mil presos, divididos en módulos, cuando estaba previsto para un máximo de 300, y llegó a albergar hasta 2 mil 500. (El establecimiento, célebre durante 30 años por sus presos indígenas, según registró entonces La Jornada, fue cerrado en octubre de 2006). Allí estuvo Patishtán entre 2000 y 2003.
Entre las vejaciones a los presos están los sorpresivos traslados de penal, como castigo para romper su cotidianeidad solidaria con otros presos. En 2003 Patishtán fue trasladado a El Amate, reclusorio de máxima seguridad ubicado en Cintalapa, Chiapas, con más de 5 mil reos. Allí vivían cuatro o más en una celda para dos, la comida era mala y restringida y casi no permitían el tradicional recurso de los presos: los alimentos que llevan los familiares en los días de visita, tema duradero de disputa y negociación con los custodios de la entrada.
Mala atención médica y escasez de medicinas eran también norma en El Amate. Entre los absurdos de todo universo carcelario, allí no dejaban pasar a las mujeres que vinieran con falda negra, es decir, a las mujeres indígenas, esposas o familiares, que visten tradicionalmente con falda negra de lana y huipil bordado. Desquiciar la vida hasta en la ropa, no seguridad alguna, es el objeto de tanto reglamento sin sentido aparente.
A los presos un día les impusieron el uso de uniforme color naranja, según las voces, por ocurrencia del gobernador Pablo Salazar en homenaje a Los Jaguares, el equipo chiapaneco de futbol. “Nos daban una sola muda –recuerda Patishtán. Andábamos muy sucios y para poder lavar el uniforme teníamos que quedarnos desnudos o ‘entrusados’, en calzones. Un día decidimos quemar esos uniformes. Nos devolvieron entonces ropa de civil.” Alberto Patishtán trae muchos recuerdos de sus seis años en El Amate, entre 2003 y 2009. “Había amotinamientos repetidos –dice– por la comida, por las visitas, por el mal trato. En las cárceles somos también seres humanos.”
Allí se fueron conociendo presos políticos diversos: maestros de la CNTE, bases de apoyo zapatistas, militantes de La Otra Campaña, otros de la OCEZ-Venustiano Carranza, y fueron trabando relación con los presos comunes y sus múltiples problemas: “Yo diría –estima Patishtán– que hasta 50 por ciento de esos presos que he conocido están de balde, sólo por ser indígenas y pobres. Para ellos la defensa es muy difícil: los defensores públicos tienen hasta 40 casos cada uno a su cargo. Sus defensas son muy débiles”.
* * *
En 2005 los presos organizados comenzaron a publicar un periódico: La Voz del AmateHablábamos de los problemas de los presos, teníamos mucho tiempo para platicar y conocer, y así con todos esos problemas se fue haciendo una voz. Eso recoge el periódico, verdadera y duradera hazaña en ese universo. Alberto Patishtán ahí donde va, organiza. No es el único, pero él así es.
En 2005 los presos políticos armaron un plantón de protesta en un espacio libre, lejos del área central del penal. No entraban a sus celdas y se cubrían de la intemperie con unos toldos hechos con bolsas de plástico cosidas y unas mantas con sus demandas. Los guardias desmantelaban el toldo y las mantas y al otro día los presos ponían otros. Cuando les decían que lo quitaran, los presos respondían: Quítenlo ustedes. Esto, vez tras vez, era una forma de resistencia que sin violencia explícita dislocaba los términos del mando carcelario. Vinieron, después, varias mejoras en el trato carcelario. Patishtán enfatizó que los presos comunes les dijeron que la próxima vez ubicaran su plantón en el mero centro del penal, para que ellos pudieran ayudarlos.
En 2008, 14 presos –entre ellos Patishtán– hicieron una huelga de hambre por la libertad. Duró 41 días. Trece de ellos, escalonadamente y dispersos, salieron libres. Quedó Patishtán, con el argumento de que es un preso federal. La memoria quedó. En 2009 hubo huelgas de hambre de presos comunes pidiendo la revisión de sus expedientes. En 2011 una nueva huelga, pero ya no exigieron la revisión, sino la libertad lisa y llana reclamada como derecho.
* * *
Preso trashumante entre cárceles, en 2009 Patishtán pide su traslado al Cereso Nº 5 de Los Llanos y allí lo conducen en abril. Sin embargo, no lo dejaron quieto. En octubre de 2011 lo llevaron al Cefereso de Guasave, Sinaloa, en un gran traslado de reos organizado por Genaro García Luna, el hoy prófugo por sí mismoFue el primer viaje en avión de mi vida, nos dice. A otros los trasladaron a las Islas Marías.
La vida en el penal de Guasave es terrible, recuerda Patishtán. Nomás de llegar a todos los recién ingresados los acalambran a punta de ofensas y de gritos. Allí estuvo nueve meses, a dos presos por celda, y sólo tenían derecho a patio una hora a la semana. Sí, una hora a la semana, y entretanto encerrados de a dos o en solitario. Cuenta Patishtán: “En la celda sólo había una ventanita en lo alto. Había que subirse uno por vez, para mirar el campo que de allí se divisaba. La llamábamos ‘la televisión’. Allí, para ocupar el tiempo, aprendí a escribir con la mano izquierda y, como podía, me escribía cartas a mi mismo. Cuando estuvimos con otro preso descubrí que en la celda también habitaba un grillito: ¡ya éramos tres! También cantábamos las Alabanzas del Señor con otros presos del mismo pasillo, cada quien desde su celda. En fin, luchábamos como podíamos”.
* * *
En julio de 2012, mediante un amparo, Patishtán fue regresado al Cereso Nº 5 de Los Llanos. Pero entre tanto se le presentaron graves problemas de la vista. Los médicos del penal le diagnosticaron glaucoma y el respectivo tratamiento. El diagnóstico era erróneo y la vista empeoraba, a riesgo de quedarse ciego. El 4 de noviembre de 2012, también por gestión del Frayba, nueva revisión y diagnóstico: un tumor en la base del cerebro. Operación riesgosa pero posible. Otra lucha con funcionarios y médicos para lograrla: Sabía que la jugada era de águila o sol: o me extirpaban con éxito el tumor o ahí nomás quedaba. Intervino la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para el traslado al Hospital de Neurología en el Distrito Federal. Finalmente, lo operaron con éxito. Y aquí está, conversando con nosotros y mirándonos con ojos de inteligencia y algo de risa.
Nos vamos. Pasaron ya varias horas. Llega la hora triste del domingo en las cárceles, cuando los de afuera se van y los de adentro se quedan con sus respectivas soledades. Alberto Patishtán se despide y la sonrisa no se le quita. Tres frases nos dice:
Lo que más indigna en la cárcel es el desprecio con que nos tratan.
Las acusaciones sin pruebas son lo más tremendo, porque no puedes hacer nada.
Hay que luchar siempre, porque motivos nunca faltan.
Terco y tenaz, este Patishtán. Tal vez por eso no lo quieren dejar salir. Queda aún un frágil recurso para que este hombre recupere la libertad que se le debe desde hace tantos años. En septiembre próximo lo sabremos.

18 de julio de 2013

Alberto Patishtan: resistir desde la cárcel.

Por: Raúl Romero/Rebelión.

El 12 de junio del 2000, el profesor tzotzil Alberto Patishtan se encontraba en una reunión de trabajo. Así lo constatan la lista de asistencia a la reunión y los testimonios de sus compañeros. Al terminar la junta, Patishtan se dirigió al municipio de Simojovel, Chiapas, donde amigos y conocidos le informaron que horas antes había ocurrido un enfrentamiento en la zona.

Efectivamente, unas horas antes, cuando el profesor Patishtan se encontraba en la reunión, fue emboscada una patrulla en la carretera Las Limas. El saldo: siete personas asesinadas y dos lesionadas; entre estas últimas, el hijo del presidente municipal de El Bosque.

Patishtan se enteró por un conocido, que en aquel entonces era regidor del municipio, que buscaban culparle a él de la emboscada. Los rumores sobre la posible acusación fueron creciendo; pero Patishtan, consciente de su inocencia, decidió seguir con su vida de forma normal.

Siete días después de los sucesos, el 19 de junio del 2000, cuatro hombres vestidos de civil abordaron a Alberto Patishtan. Sin mostrarle orden de aprehensión ni decirle nada, lo subieron a una camioneta y lo trasladaron a las oficinas de la procuraduría del estado en Tuxtla Gutiérrez, Chis. Ahí comenzó el largo martirio.

Patishtan fue obligado a declarar sin la presencia de un abogado, fue arraigado por 30 días en un hotel y luego fue trasladado al Centro de Readaptación Social (CERESO) No. 1 en Cerro Hueco, Tuxtla Gutiérrez.

Aunque la imputación del delito a Patishtan es completamente falsa, el profesor supuso que todo se trataba de una venganza política por las críticas que había hecho al presidente municipal. Entendió entonces que la verdadera causa de su encarcelamiento era no haber guardo silencio ante la injusticia.

Al llegar a la cárcel de Cerro Hueco, Patishtan conoció a otros presos políticos, entre ellos muchos zapatistas, que se habían organizado para denunciar las pésimas condiciones carcelarias y también para evidenciar su injusta reclusión. Conoció así el colectivo La Voz de Cerro Hueco, conformado en la segunda mitad de la década de los 90’s y el cual agrupaba principalmente a indígenas Bases de Apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

En el año 2000 se conformó otro colectivo de presos en la misma prisión: La Voz de la Dignidad Rebelde, los cuales realizaron una huelga de hambre y cocieron sus labios. Para ese entonces, Patishtan –quien apenas llevaba unos meses preso- ya era parte activa del colectivo.

Casi dos años después de su detención, el 18 de marzo de 2002, Patishtan fue sentenciado a 60 años de prisión. Pero con la fortaleza moral y espiritual que lo caracterizan, el profesor tzotzil continuó con su lucha.

En julio de 2004 los presos de Cerro Hueco fueron trasladados a una nueva prisión: el CERESO no. 14, conocido como El Amate –por el tipo de árbol que crece en la región-. Los presos fueron trasladados en condiciones inhumanas: atados y amontonados en tráileres para ganado. Las condiciones de vida en El Amate fueron aún peores: la prisión ni siquiera estaba terminada, los alimentos básicos no les eran garantizados a los presos y en más de una ocasión se les negó el derecho a ser visitados. Estos hechos desembocaron en protestas por parte de los reclusos, los cuales terminaron por amotinarse unas semanas después.

Un año más tarde, en junio de 2005, el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN dio a conocer la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, documento con el que iniciaron un nuevo proceso organizativo y de articulación a nivel nacional. Los antiguos integrantes de La Voz de la Dignidad Rebelde –entre ellos Alberto Patishtan- conocieron el documento y dado que se encontraban en una nueva cárcel y había nuevos integrantes, decidieron formar un nuevo colectivo. El 5 de enero del 2006 nació La Voz del Amate, colectivo que inmediatamente se declaró Adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Ese mismo día, el Subcomandante Insurgente Marcos, quien viajaba rumbo a Tuxtla como parte de las actividades de la Otra Campaña, decidió parar el convoy en el que viajaba y hacer un breve mitin a las afueras del penal. En el acto, Marcos hizo saber a los guardias de la entrada y a quienes lo acompañaban que dentro de esa prisión estaban compañeros suyos y que estarían al pendiente de los procesos. Desde entonces, La Voz del Amate ha mantenido una relación cercana con el zapatismo, la cual se ha reforzado con la inclusión de personas Bases de Apoyo Zapatistas al colectivo.

Pronto comenzó a ubicarse al profesor Patishtan como una figura clave en La Voz del Amate: su experiencia, sus conocimientos y su carisma lo hacían destacar entre el resto de sus compañeros.

En 2008, Zacario Hernández Hernández, indígena tzotzil también apresado injustamente, inicio una huelga de hambre exigiendo su libertad. Zacario señaló en aquel entonces que prefería morirse a pagar una condena por un delito que no cometió. Unos días después de la huelga iniciada por Zacario, los integrantes de La Voz del Amate decidieron sumarse a la exigencia de su compañero de prisión. Hicieron lo mismo otros reos de las cárceles de San Cristóbal de las Casas y Playas de Catazajá también en Chiapas y de Tacotalpa en Tabasco.

Luego de 36 días en huelga de hambre, Zacario obtuvo su boleta de libertad. Animados por este triunfo, otros presos en El Amate decidieron continuar con la huelga para exigir que se revisaran sus casos. Duraron 41 días sin comer y sólo levantaron su protesta cuando el gobierno del estado instaló una mesa de revisión de expedientes. Dicho proceso desemboco en la liberación de casi 50 personas presas injustamente. Sin embargo, a pesar de que en las mesas se detectaron violaciones al proceso penal de Alberto Patishtan, las instancias correspondientes decidieron mantenerlo preso.

Patishtan no se rindió y su lucha pronto encontró eco en distintos rincones del mundo. En 2010 fue reconocido con el premio “Jcanan lum jtatik Samuel Ruíz” por “su servicio, cuidado y amor a su pueblo”. En el mismo año el caso fue presentado ante Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Personalidades, artistas e intelectuales como Pablo González Casanova, Manu Chao, Julieta Egurrola, Raúl Vera y Miguel Concha se han sumado a la exigencia de libertad.

En trece años preso injustamente, Patishtan no ha cesado de exigir su libertad, de denunciar las condiciones carcelarias, de animar a otros presos a organizarse e inclusive, de alentarlos a estudiar. Por estos motivos, los diferentes niveles de gobierno han trasladado constantemente al profesor a otras prisiones en un intento por aislarlo y desmoralizarlo. Sin embargo, en cada cárcel a la que lo trasladan, Patishtan vuelve a organizarse y reinicia la resistencia.

Hoy Patishtan se encuentra recluido en el CERESO no. 5 en San Cristóbal de las Casas. En próximos días el Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Circuito, con sede en Tuxtla Gutiérrez, emitirá el fallo final sobre su caso. No hay motivo jurídico para que Patishtan siga preso. No sólo se ha demostrado su inocencia, además se han evidenciado irregularidades en el proceso.

El caso de Patishtan es uno más de los miles que hay en el país. Pero Patishtan es uno entre miles: su solidaridad y compromiso con los pobres de la tierra no encuentran límites. Quizá por eso lo mantengan en la cárcel. Y también por eso debemos seguir luchando para tenerlo en libertad construyendo un mundo mejor1.

Nota:
1  Para más información consúltese el blog de Alberto Patishtan y la página del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas.

20 de junio de 2013

#TodosxPatishtan: Carta al profe Alberto Patishtan Gómez.

Profe Alberto Patishtan:

ElCineClub en Mérida/Foto: Víctor Morillas.
Anoche, como a eso de las 10:30, Alejo, uno de los tres socios de Tapanco, me escribió diciéndome que Gaby le había hablado preguntándole si haríamos hoy algo para sumarnos a su convocatoria de usted con motivo de los 13 años que lleva injustamente preso: #TodosxPatishtan. La pregunta resonó en mi cabeza sin que supiera, debo confesarlo (o, quizás, no; pero, igual, ya lo hice), cómo responder. Balbuceé un par de respuestas, par y medio, y sólo atiné a escribir que algo prepararía.

No pude evitar pensar que en vísperas del pasado 19 de abril, el mero día de su cumpleaños, escribí por ahí sobre lo curioso que me parecía el hecho de que un público esencialmente priísta aplaudiera que Jesusa Rodríguez, en la clausura del Segundo Encuentro Inter-escénico El Sótano, les dijera sin ningún pudor que su partido y lo que representa eran la causa principal de la pesadilla que vivimos. Esa tarde, profe, la de la clausura, Liliana Felipe, que además de ser pareja de vida de Jesusa lo es también de lucha arriba y abajo de los escenarios, se puso de pie mero al frente del proscenio (la orillita esa que tienen algunos escenarios, pues) y mostró una su camiseta con su rostro (el de usted, no el de ella) serigrafiado, demandando su libertad: no quería, y nosotras y nosotros tampoco, que usted cumpliera sus 42 años de vida injustamente preso, como de por sí lo está en el Centro Estatal de Reinserción Social de Sentenciados No. 5, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

La mención de que aquél era un público en su mayoría priísta no era gratuita, profe; muchas y muchos sabemos que usted ahora es integrante de La Voz del Amate, colectivo de presas y presos adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del EZLN; pero, pocas y pocos saben que en aquél ya lejano año 2000 en que fue apresado, juzgado y sentenciado, siempre injustamente, usted también era priísta. Mencionarlo no tiene, en absoluto, la intensión de desacreditar su lucha por la verdad y la justicia (aunque, bueno, ¿pa’ qué se anda juntando con ésa gente, profe?; ¿a quién se le ocurre?); sino todo lo contrario: señalar que militando usted en el partido que militaba no se echó pa’trás cuando tuvo que marchar a la capital del estado y mostrar los documentos que comprobaban la corrupción reinante en la administración municipal de su correligionario Manuel Gómez Ruiz. Es decir, pues, que usted había sido y es, profe, una persona decente; la provocación era pa’ ver si quienes le aplaudieron a Jesusa y Liliana también, aunque fuera un poquito, lo eran.

Hoy, profe, estamos en otro lugar. Eso, unas veces dice mucho y otras no tanto; esta vez, sí dice algo. Tanto, que me atrevería a decir que quienes estamos aquí sentados no somos, salvo una que otra decente excepción como usted, priístas. Estamos en Tapanco, profe, un centro cultural que después de un año con montón de cosas en contra, sigue en pie y caminando (bueno, con decirle que hasta nuestra primera cuenta en Tuiter nos la jaquearon; ora, la buena, se llama: @TapancoCultural). Y, por estar aquí, es que la noche de hoy, la misma en que usted cumple 13 años exactos de injusta reclusión secuestrado por un estado de derecho que lo que demuestra es que no estamos sino en un estado de derecha (de excepción, como dicen los que saben), quienes me escuchan sentadas y sentados en esas butacas que tengo enfrente lo hacen tocadas y tocados por el testimonio íntimo y rebelde, que muchas veces son la misma cosa, de quienes conocieron a Dení Prieto Stock y nos lo cuentan en este documental que se llama, como ella, Flor en otomí.

No crea que proyectar la película de Luisa Riley el mismo día de su vergonzante cumpleaños tras las rejas, profe, es algo que hiciéramos adrede; en ese caso, hubiéramos puesto a negociar (¿está bien aplicado?) su documental que realizaron las y los compas de Koman Ilel. Es, como quien dice, una casualidad: nuestros amigos de Mantra Design y ElCineClub Itinerante se habían puesto de acuerdo con los compas de Contra el Silencio Todas las Voces y nos trajeron el entrañable trabajo de Riley nomás porque sí, porque está bien hecho, porque demuestra que decir este tipo de cosas que aquí se dicen no tienen por qué decirse mal hechas o chambonas. O, quizás, porque el cosmos, o vaya usted a saber qué o quién (usted dirá que Dios), sacó acuerdo consigo mismo, o consigo misma, según sea el caso o cosa, como dijera el Tío (el que trae pasamontañas; del otro Tío, Teodulfo Torres Soriano, que acompañaba a Kuy el #1Dmx, aún no sabemos nada) de hacer que la indignación y la memoria se tomaran esta noche de la mano para celebrar que, a pesar de los gobiernos asesinos y represores y del sistema-mundo al que los lacayos que los encabezan responden, las flores y los profes, ora en hñähñu, ora en tzotzil, se siguen naciendo, reproduciendo y echando a andar por la libertad, la democracia y la justicia verdaderas y con dignidad.

Aquí le paro, profe. No sólo porque de seguro la Gaby ya le está mirando feo al Alejo como diciéndole: “qué pedo con este güey que se cree más rockstar que el Sup y hasta le fusila el estilacho literario nomás por no dejar”, sino porque esta carta que le escribo quiere no sólo tener mi palabra torpemente urdida con los pedacitos de palabras que son de todas y todos; algo así como una simple, aunque no por ello menos enredada, barroca o rizomática, provocación-invitación-convocatoria-pretexto, pues, para que quienes aún no han salido huyendo de esta sala (lo que demuestra, o su aguante a prueba de todo, o su complicidad sin cortapisas) tomen estas hojas de papel, se compartan los bolígrafos que les estamos dando y le escriban de su puño y letra, igual que como nos escribe usted, saludos, abrazos, bendiciones y propuestas indecorosas a darse y hacerse ora que salga.

Porque, eso sí, que no le quede ni la menor duda, profe: de que va a salir, va a salir.

A 19 de junio del año 13 de la ignomina que lo tiene lejos (aunque no por mucho más tiempo) de nosotras y nosotros, las nosotras y los nosotros abajofirmantes que aquí, en Tapanco Centro Cultural, nos hemos reunido para ver, pensar y sentir a Dení y, aprovechando, le sentimos, le pensamos y le escribimos a usted.

24 de octubre de 2012

Carta pública exigiendo la liberación de Rosario Diaz preso de la Voz del Amate.


El dia de hoy (23 de octubre de 2012) se vence el plazo legal de 15 dias para que el Juzgado Mixto de Primera Instancia de Simojovel dicte sentencia al compañero y miembro de La Voz del Amate, Rosario Diaz Mendez.
Enviamos la siguiente carta publica exigiendo sentencia absolutoria y su libertad, dicha carta viene firmada por 36 colectivos y organizaciones de México y otros paises y por personas a titulo personal.
Red vs Represión Chiapas
Expediente Penal 47/2005
Al Juzgado Mixto de 1ra Instancia De Simojovel de Allende, Chiapas
Al Gobierno del Estado de Chiapas
A la Opinión Publica
Por este medio, los abajo firmantes, nos manifestamos para que le sea dictado sentencia absolutoria al señor Rosario Díaz Méndez, en lo que corresponde al delito de homicidio que se le imputa.
A partir del día 2 de octubre, fecha en la que se celebró la audiencia de derecho en el juzgado mixto de primera instancia de Simojovel, corre un plazo de 15 días hábiles para que se le dicte sentencia al señor Rosario Díaz Méndez (en adelante Rosario).
Rosario esta acusado de un delito de homicidio que nunca cometió, unos hechos que ocurrieron el 4 de abril de 2005 en los que 5 personas iban en un carro en el municipio de Huitiupan y fueron asaltadas por 4 personas que vestían de negro y usaron armas de fuego. El conductor falleció en el evento y el 23 de agosto del 2005 detuvieron a don Rosario acusándolo de haber participado en el homicidio. Rosario esta privado de su libertad desde hace más de 7 años por un delito que no cometió y encarcelado con una acusación basada en pruebas insuficientes o pre-fabricadas por el Ministerio Público. De acuerdo con los testimonios recabados por las autoridades de administración e impartición de justicia, no existe ninguna prueba que acredite la culpabilidad de Rosario.
A continuación mencionamos las pruebas a cargo y descargo que obran en el expediente:
Rosario siempre se ha declarado inocente, pues en el momento del delito él se encontraba en Playa del Carmen, Quintana Roo, trabajando de albañil junto con sus dos hijos para poder mantener a su familia.
Los 2 hijos de Rosario sustentan esta versión en sus declaraciones puesto que se encontraban en Playa del Carmen con él.
Los 4 testigos que presenciaron los hechos declararon haber visto aquel 4 de abril de 2005 a 4 hombres armados quienes los asaltaron, describiendo con detalle el evento. Dichos testigos en ningún momento mencionan quienes eran esos 4 hombres asaltantes, ninguno de ellos dijo haber visto a Rosario participar en el delito aquel día. Así, cuando en el 2008 tuvo lugar un careo entre Rosario y dichos testigos, no reconocieron a Rosario como uno de los agresores. Por lo tanto sus testimonios no son suficientes para acreditar la responsabilidad penal de Rosario.
El Ministerio Público se basó también en el testimonio de un supuesto testigo quien declaró en el 2005 haber visto los hechos y haber reconocido a los agresores entre los cuales a Rosario. Sin embargo, el careo llevado a cabo el 19 de enero del 2011 entre este testigo de cargo y Rosario refleja que dicho testimonio fue prefabricado por las autoridades. Pues el testigo no ratificó su declaración ministerial en la que supuestamente acusaba a Rosario puesto que desconoce haber realizado tal declaración, él menciona que nunca hizo ninguna declaración en el Ministerio Público, no reconoce ni su firma ni sus huellas en el documento. Eso deja de ser entonces una prueba contundente en contra de Rosario sino que demuestra una manipulación grave de parte de Ministerio Público y ya no tiene validez jurídica.
Cabe mencionar aquí que, en el momento de su detención, Rosario sufrió tortura física y psicológica, recibiendo varios golpes en los oídos, sufriendo asfixia por la imposición de una bolsa de plástico en la cabeza y tehuacanazos. Rosario sufrió entonces múltiples violaciones a sus derechos humanos como son el derecho a la integridad personal, el derecho a las garantías judiciales, el derecho al debido proceso y el derecho a la libertad, todos aquellos mencionados en convenios y tratados internacionales ratificados por el Estado Mexicano y que tienen carácter de ley suprema en este país, de acuerdo al articulo 133 de la Constitución mexicana.
Por todo lo anterior, es evidente que no hay ningún motivo para declarar culpable a Rosario puesto que no existen pruebas suficientes para acreditar que haya cometido el delito que se le imputa. En ese momento el juzgado mixto de 1ra instancia de Simojovel tiene entre sus manos la posibilidad de poner fin a una injusticia que esta sufriendo tanto Rosario como su familia desde hace ya más de 7 años.
¡Libertad Rosario Díaz Méndez!
Colectivos y Organizaciones:
Grupo de Trabajo No Estamos Todxs (RvsR-Chiapas)
Espacio de Lucha Contra el Olvido y la Represión (RvsR-Chiapas)
Colectivo Ik’
Brigada Feminista por la Autonomía
Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, A.C.
Grupo les Trois Passants, Paris, Francia
C.G.T , Estado Español
Nodo Solidale, Italia y México
Nomads, Italia
Collettivo Zapatista di Lugano, Suiza
Colectivo Sobre Ruedas, Oaxaca
Circulo “Veredas Autónomas”, Oaxaca
Alternativa Cívica Revolucionaria, Oaxaca
Colectivo Silosive, Oaxaca
Colectivo Normalista del Estado de Oaxaca
Universidad de la Tierra, Oaxaca
Colectivo Justicia, Dignidad y Libertad, Oaxaca
Colectivo 20 de Junio, Oaxaca
Unión Obrera y Socialista (UNIOS)
Unión de Vecinos y Damnificados (UVYD)
Colectivo La Flor de la Palabra, Morelos
La Otra Campaña Tijuana
Centro de Información para Trabajadoras y trabajadores AC (CITTAC)
Colectivo Feminista Binacional (CFB)
Casa de Cultura Obrera (C C O)
Red de Trabajadoras y Trabajadores de la Maquila de Tijuana
Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez” AC
Red Mexicana de Trabajo Sexual
Agencia de Noticias Independiente Noticalle
Comitato MadrixRoma citta perta Roma, Italia
La Otra Chihuahua
Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad, AC
Comitato Chiapas “Maribel”, Italia
Rebelde FC, Italia
Plataforma Vasca de Solidaridad con Chiapas, Pais Vasco
Gruppe B.A.S.T.A, Alemania
Individuales:
Luis Antonio Lopez
Jêrome Baschet
Rocio Martinez
Dra. Sylvia Marcos
Jean Robert, Catédratico de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos
Guillermo Villaseñor
Eric Bazan Acevedo
Martha Patricia Mora
Nashielly Sebastian Luis
Martin Gerardy
Eduardo Morales Calvo
Mariana Gonzalez Alvarado
Bruno Renero Hannan
Luis Rodolfo Santos Hernandez
Jaime Aguilar Marroquin
Eleuterio Diaz
Julian Cruz
Marco Aranda Andrade
Ana Paola Torres
Erika Sebastian Luis
Ruben Gonzalez
Abel Matias Ramirez
Primitivo Ambrosio Ambrosio
Silvestre José Matias
Faustino Matias Martinez
Teodoro Antonio Ambrosio
Isabel Almaraz Juarez
Filemon Ramirez
Ulises Pérez Zarate
Gerardo Bazan
Alessandro Felicioni
Susana Montes
Alfonso Leija Salas Iglesia Católica Antigua del rió de la plata
Silvia Resendiz Flores, Mexicali
Patricia Vega
Nicte-Ha Dzib, Niñas y niños en La Otra Campaña, DF
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