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14 de agosto de 2019

Adagio-Allegro Molto en mi menor: Una realidad posible. (tomado del Cuaderno de Apuntes del Gato-Perro).

Adagio-Allegro Molto en mi menor: Una realidad posible.
(tomado del Cuaderno de Apuntes del Gato-Perro)

La locura es como la gravedad, ¿sabes?, basta con un pequeño empujón
El Guasón en el papel de Heath Ledger (¿o era el revés?).
  
  Nadie sabe a ciencia cierta cómo empezó todo. Incluso los Tercios Compas, que se dieron a la tarea de reconstruir los hechos, no pueden determinar el momento y el hecho exactos en que se inició lo que ahora les relataré.

  Según una versión, el SupGaleano provocó todo. Según otras, el SupGaleano sólo lo inició, y fue el Subcomandante Insurgente Moisés el que siguió y completó.

  El asunto es que el SupGaleano, en uno de sus textos, hizo referencia al hecho de que, en febrero de 2011, la periodista Carmen Aristegui preguntó, en una de las emisiones de su programa, si el entonces titular del ejecutivo, Felipe Calderón Hinojosa, padecía de la enfermedad del alcoholismo, y agregó que se debería informar a la Nación sobre el estado de salud del ejecutivo federal. Como represalia, la periodista fue despedida. Hasta ahí no había problema. Así fue y se puede consultar en la prensa ese hecho.

  La bronca fue que, el SupGaleano agregó algo como: “La locura, como señaló un incomprendido conocedor del alma humana, es como la gravedad: sólo necesitas un empujón. Detentar el Poder es ese irresistible empujón que allá arriba todos anhelan y empieza con 3 simples palabras “aquí mando yo”. Si espera usted que alguien de los medios de comunicación cuestione si el actual ejecutivo federal padece de sus facultades mentales (lo que sea de cada quien, no dijo “está loco”), espere sentado; porque nadie se va a atrever a hacerlo”.

  Al día siguiente, en ese faro de luz cuasi divina que son las conferencias matutinas del probable demente, una persona de la prensa se atrevió a preguntarle qué pensaba de eso. El interpelado guardó silencio, hizo gestos faciales que mostraban su enojo, y dio por terminada la rueda de prensa sin haber acabado de explicar el por qué obedecer los mandatos de Donald Trump le había traído grandes beneficios al país. Nunca aclaró a qué país se refería.

  Según el encargado de Comunicación Social de la Presidencia, el jefe (así dijo) se había sentido indispuesto debido a una probable congestión estomacal, producto de algún alimento en mal estado.

  A la mañana siguiente, ya repuesto, el máximo jefe (así lo presentó el encargado de Comunicación Social), dijo que, para él, quienes se presentan como de izquierda radical no eran sino unos radicales de derecha que se escondían tras un pasamontañas y sólo mantenían su movimiento en 4 municipios del suroriental estado mexicano de Chiapas, y eso gracias al apoyo económico que recibían de los Illuminati; y que “el Marcos” (así dijo) en realidad estaba en Francia. En Paris, para ser más precisos, según los datos que él tenía.

  El SupGaleano respondió con un escrito donde describía la Plaza Pigalle con una minuciosidad que ni la guía Michelin, señalaba la paradoja de que el pecado carnal estuviera tan cerca de la Sacré-Coeur que corona Montmartre, y se disculpaba por no dar más datos, debido a que se dedicaba al “oficio más antiguo del mundo” (así dijo) y tenía que atender a la clientela. Algunos dicen que el Sup anexaba una foto donde lucía sus hermosas y bien torneadas piernas. En las redes sociales de la 4T alegaron que estaban photoshopeadas y que ni que estuviera tan bueno “el cara de calcetín” (así dijeron) –aunque más de una, unoa, guardó la imagen en la carpeta que advertía “No abrir en caso de mi muerte”-.

  En la mañanera siguiente, el máximo líder tuvo un leve toque de autocrítica. Aclaró que no estaba en París (el Sup se entiende), sino en Grecia, según sus datos. En la Isla de Lesbos para ser más precisos. El SupGaleano respondió con otro texto describiendo las condiciones en que los migrantes ilegales se trasladaban a Europa… huyendo de las guerras alentadas por los gobiernos europeos.

  Un día y una corrección más en la conferencia de prensa matutina: “el subcomediante” (así dijo el líder) en realidad estaba, según sus datos, en Australia. En Sidney, en la playa Lady Bay Beach, para ser más precisos.

  El Sup contestó con un poema cursi, supuestamente de su autoría, que en una parte decía: la sombra que en el mar se diluye/ como si en luz muriera/lejanos y húmedos los desvelos/presente la esperanza seca… y con una foto que la decencia y las buenas costumbres me impiden describir. Sólo puedo decir que el Sup tenía puesto el pasamontañas, su gorra y su pipa y ya (¿si me entienden? Oh pues).

  El supremo, esa misma tarde, estalló y tuiteó que le estaban colmando la paciencia (al Supremo, se entiende), y que tenía lo necesario para poner orden en “Chapas” (así escribió) y acabar de una vez con “las fantochadas del cara de estambre” (así dijo). En NOTIMEX corrigieron “en Chiapas”, y en las redes sociales, alguien tuiteó con timidez: “¿Pues no que estaba en Francia-Grecia-Australia?”

  En la mañanera, el iluminado se fue con todo: dijo que él, el verdadero, tenía la sagrada misión de preservar el paso incontenible de la 4T y que “todas las opciones para lograrlo las tengo en mi mesa de tocador”. En NOTIMEX corrigieron y en la transcripción pusieron “en mi escritorio de trabajo”.

  Ahí es donde dicen que intervino el Subcomandante Insurgente Moisés, quien escribió un breve comunicado que sólo decía: “Ustedes sólo son un ladrillo más en el muro. Nosotros uno de muchos mazos”.

  El supremo jefe, máximo líder, el esperado al fin en nosotros (así dijo el presentador de la rueda de prensa, aunque en NOTIMEX agregaron “y nosotras”), declaró que a él no le temblaba el pulso para poner orden en su república (NOTIMEX corrigió “en nuestra república”).

  El Subcomandante Insurgente Moisés respondió con “Ustedes son sólo un escupitajo en el mar de la historia. Nosotros somos el mar de nuestros sueños. Ustedes son sólo polvo en el viento. Ik O´tik (nosotros somos viento)”.

  Todos coinciden en que eso fue lo que detonó todo. El supremo podía ser más o menos tolerante, pero que se cuestionara su papel en la Historia (con mayúsculas) del mundo mundial, era ir demasiado lejos…

La Ley LEI.

  El Congreso, con mayoría abrumadora de la 4T –a la que se habían sumado, con fervor patriótico, el PVEM, el PAN, el PRI y otros minipartidos-, aprobó entonces, vía fast track, la Ley de Existencia Indeseada (“LEI” por sus siglas). Aunque apenas unos minutos antes el ejecutivo federal había enviado el proyecto, los legisladores entendieron inmediatamente que la ley LEI era un portento jurídico, una luz en medio de la oscuridad, una guía que llevaría al país (nunca aclararon a cuál país se referían) a un futuro luminoso. Ergo, la aprobaron por aclamación.

  En uno de sus apartados, y como consecuencia lógica de la ley que prohibía que alguien ganara más que el ejecutivo federal, se vedaba expresamente ser más inteligente que el supremo. Todo aquel que tuviera un coeficiente intelectual superior al del amado líder, sería confinado en una cárcel o desterrado del país (nunca se aclaró a qué país se refería la ley LEI). Se declaró entonces la obligatoriedad para que toda la población presentara un examen de inteligencia para así detectar a los transgresores. El “coeficiente intelectual” no debía superar el del amado, admirado y nunca bien ponderado líder, por lo que el 99.999% de la población hubiera quedado en el nivel de “existencia indeseada” a no ser porque…

  La banda es banda y el barrio es barrio. Así que, por internet y en puestos de comercio ambulante, se podía comprar una píldora que inhibía los procesos cognitivos. “No se arriesgue, vaya a lo seguro. Bara, bara, todo legal mi buen”, se leía o escuchaba en la publicidad. No faltó quién consiguiera copias del examen y las vendiera, aunque con un cargo adicional si se incluían cuáles eran las respuestas incorrectas que aseguraran su patrimonio. Se ofrecieron, además, cursos propedéuticos para presentar el examen, ahí se instruía cómo obtener una calificación baja.

  Salvo una niña de 6 años, que vomitó la pastilla, todos demostraron que no eran más inteligentes que el supremo. La niña fue desterrada con todo y su familia, para que no se dijera que el supremo separaba a los padres de los hijos. NOTIMEX añadió “y de las hijas”.

  En otro apartado, se prohibía el ateísmo, y el agnosticismo se toleraba sólo si no se manifestaba “de pensamiento, palabra y obra”. La población atea tuvo que pasar a la clandestinidad, pero no por mucho tiempo: alguien alegó que el ateísmo puede ser tan fanático como cualquier religión. Así que el Instituto de Religiones Permisibles (PRI por sus siglas en inglés), incorporó al ateísmo como una religión más. Aunque muy por debajo de otras religiones (como la Luz del Mundo, etc.), y por supuesto lejana del Amloísmo, ese venturoso sincretismo entre varias religiones y Alfonso Reyes, que no era declarada “religión oficial” sólo por santo pudor y virginal recato.

  Lo que desencadenó todo, según algunos, fue el apartado de la ley LEI que se refería específicamente a la población que pertenecía a los autodenominados pueblos originarios, pero que eran conocidos comúnmente como “indígenas”, “indios”, “la indiada”, etc.

  La ley obligaba a los hablantes de lenguas extrañas (así decía) a registrarse y dirigirse a un campo de concentración, de modo que no ofendieran con su vista al resto de la sociedad, y facilitar así la entrega de las limosnas oficiales. En el campo de concentración, con una previsión loable, se habían colocado sucursales de la tienda Elektra, que incluían cajas de Banco Azteca, de modo que el “cliente” recibía la “ayuda” y ahí mismo la gastaba. El supremo cumpliría así una de sus promesas fundacionales: producir consumidores de los artículos que, generoso, ofertaba Salinas Pliego a los pobres. Las malas lenguas decían que esos establecimientos no eran sino la versión 4T de las tiendas de raya.

  Como era de esperar, los pueblos zapatistas se negaron y se empecinaron en ofender al respetable. Según unas versiones, aquí fue donde el Subcomandante Insurgente Moisés contestó con una cita del Jacinto Canek, de Ermilo Abreu Gómez:

“Ya se cumplen las profecías de Nahua Pech, uno de los cinco profetas del tiempo viejo. No se contentarán los blancos con lo suyo, ni con lo que ganaron en la guerra.
Querrán también la miseria de nuestra comida y la miseria de nuestra casa.
Levantarán su odio contra nosotros
y nos obligarán a refugiarnos en los montes y en los lugares apartados.
Entonces iremos, como las hormigas, detrás de las alimañas y comeremos cosas malas: raíces, grajos, cuervos, ratas y langostas del viento.
Y la podredumbre de esta comida llenará de rencor nuestros corazones
y vendrá la guerra.”.

   Un intelectual orgánico de la 4T escribió un largo ensayo en el suplemento que dirige, para denunciar que la oposición zapatista a los designios divinos era otro de los cálculos estratégicos del “SupMarcos” (así puso), quien pensó que su timing iba a afectar siquiera la marcha inexorable, triunfante y avasalladora de la 4T; y que el ezetaelene perdía una gran oportunidad porque, por primera vez, se iban a reunir en un solo lugar todas “las etnias y sus dialectos” (así escribió). Laura Bozzo escribió en su columna que la respuesta del Subcomandante Insurgente Moisés era una muestra más del sectarismo del EZLN, que mal hacía el zapatismo en aislarse de “los pobres de la tierra” (así dijo), y que el CNI y el CIG debían, como un movimiento táctico, aceptar el generoso ofrecimiento gubernamental y aprovechar para ahí estudiar sus artículos… y obedecer lo que en ellos se ordenaba.

  En las redes sociales pro 4T crearon el hashtag #pinchesindioshijosdesalinas, aunque nunca quedó claro si se referían al Salinas malo (Salinas de Gortari, quien ya no se escondía detrás de las faldas Chanel de Rosario Robles y estaba en franca huida) o al Salinas bueno (Salinas Pliego, quien se forraba de billetes con las tarjetas de “Sembrando Vida”).

  El caso, o cosa, según, es que entró la Guardia Nacional “a implantar el orden y el progreso que habían sido desafiados por los transgresores de la ley”. NOTIMEX añadió “y por las transgresoras de la ley”.

  En las redes sociales, los usuarios afines a la 4T se convocaron entre sí para sumarse a la patriótica campaña. Con el ingenioso hashtag #fuerazapatistademivista (supuestamente ideado por un influencer que produce telenovelas) llamaban a abordar toda clase de vehículos para dirigirse a Chiapas y enrolarse temporalmente en la siempre gloriosa, heroica y poderosa Guardia Nacional. Nadie llegó, porque según se leyó en otro influencer: “una cosa es tener que salir a la calle para ponerle saldo al celular, y otra muy diferente viajar tan lejos. ALV”. El mensaje tuvo 3 millones de likes.

  Luciendo las armas donadas por el ejército norteamericano (el mando del Comando Central del Operativo se quejó en la embajada porque eran obsoletas. El embajador le respondió: “Pero si van a pelear contra unos fuckin indios”), la flamante Guardia Nacional -que hasta entonces sólo se había dedicado a extorsionar migrantes y escoltar los camiones de Sabritas, Bimbo y leche LALA-, hizo su entrada triunfal en los “bastiones zapatistas”. NOTIMEX corrigió: “en las madrigueras de los pecadores”; y corrigió de nuevo: “y de las pecadoras”.

  En su avance, la Guardia Nacional sólo encontraba humo. Los pueblos zapatistas se replegaban a las montañas después de prenderle fuego a sus champas y a sus cosechas.

  El también conocido como “el Nino Canún de los ecologistas”, famoso por su artículo “El Ocaso de la decencia académica y el esplendor de la lambisconería” –mismo que le valió su entrada al gabinete-, escribió un artículo denunciando el atentado contra el medio ambiente que la necedad zapatista provocaba. “Es intolerable”, escribió, “que nuestros gallardos guardias tengan que respirar ese humo que, además, mancha de hollín sus flamantes armas y uniformes”.

  El Supremo mandó congelar todas las cuentas bancarias de las ONG´s defensoras de los derechos humanos y promotoras de proyectos porque, dijo, “en realidad son cabezas de playa de los Illuminati”.

  El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas no cerró sus puertas. De las comunidades aledañas bajaron hombres, mujeres y niños, incluso de organizaciones y poblados rivales entre sí, llevando gallinas, tortillas, maíz, frijol, verduras, frutas, y hasta algo de posh escondido entre el pelambre de un borrego, además de cobijas, blusas, naguas y pantalones con tantos colores que emborrachaban la vista. “Los fraybas”, como les dicen en las comunidades de Chiapas, no pasaron hambre ni frío y hasta compartieron con otras ONG´s. Eso sí, tod@s subieron de peso.

  La Sexta y las Redes no se quedaron sin hacer nada. Se formaron brigadas, comandos y batallones para ir a pelear junto a los zapatistas. Pero, conforme iban descendiendo de sus vehículos destartalados, iban siendo detenidos y llevados a un campo de concentración que se tuvo que acondicionar apresuradamente en el estadio de fútbol “Víctor Manuel Reyna”, en la capital chiapaneca.

  Como en los viejos tiempos, se encontraron ahí, juntos, comunistas y anarquistas y quienes no son ni lo uno ni lo otro. Hubo roces e intercambio de insultos, y el asunto hubiera pasado a mayores si no hubiera sido por loas otroas, que calmaron los ánimos. Como acto de rebeldía, se organizó un campeonato de fútbol (a pesar de que ese juego del demonio había sido proscrito y sólo se permitía el beisbol). La copa (que en realidad era un vaso de unicel con restos de café y adornado con colores en todos los idiomas) fue conquistada por el equipo de loas otroas (lo que hubiera alegrado mucho al finado y al difunto en proceso de serlo). Los Guardias Nacionales que vigilaban a los marginales se burlaron: “Uh, ganaron los putitos y las machorras”. Loas susodichoas retaron entonces a los Guardias a un partido. Los Guardias aceptaron de inmediato. Nadie sabe cómo, pero, al iniciar el encuentro, las porterías no estaban, habían sido desmanteladas (suponemos que por los otros presos) y “los putitos y las machorras” se alinearon, llevando en las manos un pedazo de tubo cada unoa. El árbitro huyó, seguido de los guardias, y olvidaron cerrar el portón. Todos, todas y todoas se salieron. Todavía les buscan.

  Debido a la globalización, el asunto escaló a otras partes del planeta. Empezaron a aparecer zapatistas de todos los colores, de todos los géneros y hablando idiomas disímbolos. Las honorables embajadas de la 4T en varias partes del mundo fueron sitiadas y tuvieron que intervenir las fuerzas policiales de los distintos países en el operativo internacional llamado “Fuck the zapatistas now”…

-*-

69 veces 3 y 69 veces 6.

  Al día siguiente de la épica entrada de la Guardia Nacional, apareció la noticia: “El Subcomandante Moisés y el SupGaleano han sido abatidos” (NOTIMEX corrigió “y el SupMarcos-Galeano”) y se mostraba la foto del sombrero del Moisés y la gorra y la pipa del susodicho Marcos-Galeano en un charco de lo que se suponía era sangre.

  El sistema es el sistema, así que pronto aparecieron ofertas en las que se podía adquirir el sombrero, la gorra y la pipa, y tomarse una selfie con ellos en el suelo de su jardín o del parque más cercano, aunque algunas macetas bien podrían cumplir el objetivo. El kit Premium incluía una botella de un líquido espeso color rojo. “¡Parece sangre auténtica!” se promocionaba.

  El asunto es que todos reclamaban haber “cobrado esas piezas” (así dijeron) y en los lugares más disímiles. Lo mismo se decía que en La Realidad zapatista, que en La Garrucha, que en Oventik, que en Roberto Barrios, que en Morelia. Pero eso sólo al principio. Pronto aparecieron quienes reclamaban haber abatido a los dos zapatistas en otras ciudades. Unas horas después, en otras partes del mundo. Hasta Donald Trump tuiteó que personalmente los había eliminado cuando trataban de cruzar la frontera por El Paso, Texas. Putin no se quedó atrás y reclamaba lo mismo pero en Chechenia. Daniel Ortega declaró que había sido en el barrio de Monimbó y que “Chayito” (así dijo) les había dado el tiro de gracia.

  Un periodista de la prensa fufa (un término ideado por la ingeniosidad del supremo, que se refería así a la prensa que no le era del todo incondicional, o sea que ni fú ni fa, –los periodistas de la prensa fifí o estaban en el exilio, o en la cárcel o en el cementerio-), le comentó a otro: “He contado las muertes “comprobadas” de Marcos y Moisés, y, además de que los lugares distan kilómetros uno de otro y que fueron simultáneas, hay algo extraño”. “¿Ý qué es?”, le cuestionó el otro. “Pues que son 69”, respondió el uno. “¿Y?”, insistió el otro. Y el uno: “Pues que ese número lo usaba el marquitos para alburear en sus comunicados. Se me hace que esos dos deben estar muertos, pero de risa”. “Cállate”, le demandó el otro, “no digas nada porque puedes perder algo más que el empleo”.

  En la ciudad de México, capital de la 4T, un historiador terminaba su último libro con estas palabras: “La prueba de que la Cuarta Transformación va, es que, al igual que sus 3 anteriores, se construye sobre la derrota de los indígenas”. Y en un arranque de espontáneo ingenio agregó: “me canso ganso”. Loco de contento, corrió a ver a su cuate, un burócrata progresista que despachaba en la editorial oficial y oficialista, para ver si le publicaba su libro. El funcionario le dijo que claro, que ni siquiera tenía que pasar a revisión, que directo a imprenta, que si no para qué son los cuates, Y agregó “Oye, tú que le haces a esas cosas, ¿no podías recomendarme algún psiquiatra? Es que recibo llamadas de un tal Elías Contreras, habla en un lenguaje extraño y sólo entiendo una palabra que se repite una y otra vez: culero”. El insigne historiador oficial de la 4T le dijo que no se preocupara, que de seguro era un bot, que ya en Gobernación habían detectado que los conservadores tenían “call centers” clandestinos, que operaban desde satélites de los Illuminati, y que así trataban de entorpecer el funcionamiento impecable de la impecable máquina de la impecable 4T.

  Mientras tanto, en una zona residencial de la ciudad de Palenque, Chiapas, el Gran Líder y Máximo Dirigente de la Nación, Visionario Conductor del Vehículo de la Historia, Amado Camarada, Preclaro Guía, Paladín Vencedor de los Caballeros del Zodiaco, Padre de Rhaegal, Protagonista de las Siete Historias, Quebrantador de Cadenas, Rey de los Primeros Hombres, Señor de los 7 Reinos y Protector de la Nación (nadie se atrevía ya a llamarlo por su nombre), mientras se recargaba de energía cósmica, recibió la noticia de boca del encargado de comunicación social de la presidencia: “ya mataron a los dos, el territorio que estaba en manos de los transgresores de la ley LEI, ha sido conquistado”. El supremo líder y gigante histórico, tomó apresurado su celular modelo dullphone (un ingenio tecnológico fabricado especialmente para no ofender el nivel intelectual del poseedor) y, después de una mirada luminosa al cielo, tuiteó: “las armas gloriosas se han cubierto de Nación”.

  En redes sociales hubo un momento de desconcierto. En la agencia de noticias gubernamental, NOTIMEX, el tuit original había sido “mejorado” y se retuiteaba “las armas nacionales se han cubierto de gloria”; pero las capturas de pantalla son una creación de los enemigos del cambio verdadero, así que alguna de esas mentes privilegiadas y venturosas que abrevan en las virtudes del supremo, elaboró lo lógico en estos casos: el maravilloso e insuperable ingenio del portentoso dirigente había logrado transformar también la historia y re significado el lenguaje. El tuit original del gran pastor no era un error, sino una iluminación que dotaba a la semántica tradicional de algo fuera de lo común y la revolucionaba. Las redes sociales estallaron al unísono en trinos y salmos.

  Aunque tampoco duró mucho: el hashtag #másvalepájaroenmanoquesientobonito desplazó el patriótico #selasmetimosdobladapincheszapatistas como trending topic nacional, y la vida siguió, aunque no tan rápido como la destrucción y la muerte.

  El Supremo solía pasar temporadas en su finca en Palenque. Ahí, él y su familia usaban el tren que se mandó construir y le permitía ir a su tierra natal o a la playa, mientras desde la ventana repartía bendiciones y tarjetas de Banco Azteca. En las redes, los influencers de la 4T aclararon a su tiempo que eso no estaba mal, que, por ejemplo, también Homero Adams y Sheldon Cooper gustaban de jugar con trenes.

  Nadie más usaba ese tren. Los cercanos al círculo cercano (absténganse del eco), decían que era por seguridad del gran dirigente. Las malas lenguas decían, en cambio, que ese tren era un fracaso desde su sola enunciación.

  Todavía fresca la noticia, que se difundió en cadena nacional, de la derrota zapatista, Alfonso Romo pidió hablar con el Supremo. Le expuso un grave problema: EL PARTIDO (así, con mayúsculas) corría el riesgo de fracturarse en vistas de la venidera elección presidencial. Se encontraba dividido porque Claudia y Ricardo querían ser los elegidos, además de que otros amenazaban con colarse. La situación era tan grave que requería de un movimiento audaz. El supremo esperó con impaciencia lo que seguía. Alfonso Romo, cegado por la luz que emanaba del Supremo, entrecerró los ojos y se atrevió: “la reelección”. “Ni pensarlo”, respondió rápidamente el supremo, “eso sería violar la constitución”. Romo se postró y se disculpó: “fue sólo una idea”. El supremo quedó meditando y dijo: “aunque si se reforma la constitución, mi obligación es cumplir la ley”. Una sonrisa iluminó el rostro de Romo y dijo: “Claro, jefe, yo me encargo de eso”. “Pero con cuidado”, le interrumpió el supremo, “prueba primero con un interinato o un periodo intermedio. Algo como “sufragio efectivo, no reelección inmediata”. Si ves que eso pasa sin problemas, entonces prueba con algo como “sufragio efectivo, no reelección por más de 7 períodos consecutivos”.

  La realidad, que no había estudiado la Cartilla Moral de Alfonso Reyes ni atendía las conferencias matutinas, siguió pasando la factura a propios y extraños. La tormenta arreció.

  En el otrora “territorio zapatista”, las cosas no fueron bien para las fuerzas de ocupación. Sólo unos días y empezaron entonces los rumores, las leyendas macabras. Se decía que en las noches aparecía Xpakinté, una mujer de largo y transparente vestido blanco, de piel y ojos claros, que embaucaba a los guardias y les hacía asesinarse entre ellos (el último se daba un tiro en el pecho). Seres indefinidos, vestidos sólo de un gran sombrero, hacían reventar las máquinas y las volvían inservibles. En las madrugadas un rumor lejano pero inteligible repetía “ahí viene, ahí viene, ¿quién viene?, ahí viene” con un ritmo que se parecía demasiado a la rola “La Carencia” de los panteones musiqueros, lo que enloquecía a las postas de la Guardia Nacional, y a los ingenieros encargados de diseñar la reconstrucción de lo que habían destruido.

  Los cuarteles y campamentos de la Guardia Nacional, así como las oficinas de los grandes consorcios constructores, se fueron vaciando sin que nadie llevara la cuenta. Nunca se supo cuántas fueron las deserciones, un nuevo escándalo sacudió la realidad de redes sociales y conferencias matutinas y todos, en el mundo de fuera, se fueron olvidando de las míticas montañas del sureste mexicano.

  Lo que siguió fue documentado por los medios libres, alternativos, autónomos o como se llamen: Primero aislados, luego ya llenando los muros y paredes de los barrios marginales en las ciudades, y en los edificios de madera de las comunidades rurales, aparecieron, con letras multicolores, grafitis anónimos que rezaban: “¿Por qué tan serios?”.

  Así fue la tercera muerte del Subcomandante Insurgente Moisés, y la sexta de quien fue el SupMarcos o SupGaleano o como se vaya a llamar. 69 veces fueron muertos esa vez.

  Los pueblos zapatistas bajaron de las montañas. Nadie entendió cómo fue que sobrevivieron en esas condiciones, aunque se rumora que recibieron alimentos y ropas de las comunidades del CNI. Y, claro, instrumento musicales. Al llegar de nuevo a sus tierras, los zapatistas hicieron lo que se hace siempre en estos casos: organizaron un baile y, con las notas de marimbas, teclados, baterías, guitarrones y violines, las Xpakinté y los Sombrerones bailaron “la del moño colorado”, pero con una tonelada nueva, como si fuera un mensaje desde un nuevo mundo al otro que, lentamente y sin hacer casi ruido, allá arriba moría.

  Y fue así que los muertos de siempre volvieron a morir, pero ahora para vivir.

-*-

  Todo esto es un mero ejercicio de ficción. No va a ocurrir… ¿o sí?
(Continuará…)

Desde un rincón de las montañas del Sureste Mexicano.

Guau-miau
 
El Gato-Perro tirando zarpazos a la luna (alguien debería decirle que así no la va a convencer… ¿o sí?).
 
México, Agosto del 2019.

2 de enero de 2019

PALABRAS DEL CCRI-CG DEL EZLN A LOS PUEBLOS ZAPATISTAS EN EL 25 ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA GUERRA CONTRA EL OLVIDO.

PALABRAS DEL CCRI-CG DEL EZLN A LOS PUEBLOS ZAPATISTAS EN EL 25 ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA GUERRA CONTRA EL OLVIDO.

Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés:

31 de enero de 2018.

Compañeros, compañeras Bases de Apoyo Zapatistas:

Compañeras y compañeros Autoridades Autónomas Zapatistas:

Compañeras y compañeros Comités y Responsables regionales y locales:

Compañeras y compañeros milicianas y milicianos:

Compañeras y compañeros insurgentas e insurgentes:

  Por mi voz habla la voz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

  Les hablo como vocero de todos ustedes, es mi trabajo ser su voz y ser su mirada.

  Llegó la hora para nosotros los pueblos zapatistas y lo miramos que estamos solos.

  Se los digo claro compañeras y compañeros bases de apoyo, compañeros y compañeras milicianos y milicianas, así lo vemos, estamos solos como hace veinticinco años.

  Salimos a despertar al pueblo de México y al mundo, solos, y hoy veinticinco años después vemos que estamos solos, pero sí fuimos a decirles, muchos encuentros lo hicimos, ustedes lo saben, compañeras, compañeros, ustedes fueron testigos, fuimos a despertar, fuimos a decirles a los pobres de México, del campo y la ciudad.

  Muchos no nos hicieron caso, algunos sí están organizándose, esperemos que sigan organizándose, la mayoría no nos hicieron caso.

  Pero hicimos el trabajo y nos falta, y por eso les estamos diciéndoles claro, compañeros y compañeras.

  Pero no sólo esos veinticinco años de lo que sabemos, hace más de quinientos años, por eso nosotros aquí estamos informándoles, diciéndoles lo que vimos hace veinticinco años, como que no nos miran, como que no nos escuchan lo que estamos diciendo a los pobres de México.

  Hace veinticinco años de nuestro alzamiento hemos mirado esto que les estamos diciendo.

  Se los repetimos, compañeros, compañeras, vemos que estamos solos.

  Lo que hemos logrado, fue logrado con nuestro trabajo, con nuestro esfuerzo.

  Si hemos logrado algo, es por nuestro trabajo, y si tenemos error, también es nuestra falla. Pero es nuestro trabajo,  nadie nos lo dijo,  nadie nos lo enseñó, es nuestro trabajo.  Algunos y algunas nos querían enseñar, nos querían decir qué es lo que tenemos que hacer y qué cosas no tenemos que hacer, cuándo hablar, cuándo no hablar. No les vamos a hacer caso. Solamente el que se organiza sabe, lo ve, lo entiende.  En discursos sólo se dice; se tiene que hacer lo que se dice, se tiene que hacer lo que se piensa, manuales no tenemos, libros no tenemos.  Lo que nosotros queremos construir nadie nos va a enseñar, tiene que ser con nuestro sacrificio, tiene que ser con nuestro esfuerzo, compañeros y compañeras.

  Y estamos demostrando una vez más y lo vamos a tener que cumplir, estamos demostrando que sí es posible lo que se ve y lo que se siente que es imposible.  En el discurso se dice muy fácil, hay que hacer posible lo que es imposible, así se dice. En la práctica se tiene que hacer y lo estamos demostrando. Cuál es eso que decimos que estamos demostrando, ahí está, lo tenemos a nuestro frente; el pueblo aquí es el que manda, tiene su propia política, tiene su propia ideología, tiene su propia cultura, va creando, va mejorando, va corrigiendo, va imaginando y se va a ir practicando.

  Eso es lo que somos, eso. Aquí el mal gobierno no manda, manda las mujeres y los hombres, las que están organizadas y los que están organizados. Los que no están organizados, siguen creyendo a esa desesperanza que se dice, no es esperanza.

  Nos quieren mentir, nos quieren engañar, empezando por que hay pueblo que cree eso que se dice la virgen morena.  Es un loco el que dice eso, no sabe pensar, no piensa por el pueblo. Nosotros, compañeros, estamos trabajando con nuestra experiencia, con nuestro trabajo, y con nuestro esfuerzo y lo vamos a seguir haciendo. Y lo vamos a seguir construyendo y lo vamos a ganar. Todo lo que hemos construido lo tenemos cargado nosotros, hay algunos hermanos, hermanas solidarias, algunos y algunas que nos han ayudado, pero todo el peso lo hemos cargado, nosotras, nosotros, porque no es fácil enfrentar a esos partidos políticos, a esos malos gobiernos y hoy al que está actual tramposo, mañoso.

  No es fácil enfrentar los veinticinco años aquí a miles de soldados protectores del capitalismo, y aquí están, aquí donde estamos, pasamos en sus narices estos días. No es fácil enfrentar a los paramilitares, no es fácil enfrentar a los chiquitos líderes que los tienen comprado todos los partidos políticos hoy, especialmente el que está en el poder y el partido que está en el poder. Pero no le tenemos miedo. ¿O sí le tenemos miedo, compañeras y compañeros?

 [se oye al unísono “No”] No les escuché [se escucha más fuerte “No”]

  La gente de afuera va y viene, nosotros aquí estamos, aquí seguimos. Cada vez que vienen, vienen como a turistear, pero la miseria, la desigualdad, la injusticia no se trata de turistearlo, el pueblo pobre de México está muriendo y va a seguir muriendo.  Lástima que le hacen caso a aquel que está ahí engañando al pueblo de México.

 Y no lo mentimos compañeras y compañeros, hace cinco años les estuvimos diciéndole al pueblo de México y al mundo, que va a venir una cosa peor. En sus lenguas de como hablan ellos y ellas, los de afuera, le dicen colapso, hidra, monstruo, muro, se los dijimos intentando de usar sus palabras como hablan, aun así no nos hicieron caso. Creen entonces que les estamos mintiendo porque le están haciendo caso a aquel que ni su nombre no lo quiero decir, mejor le digo tramposo, mañoso, aquel que está en el poder.

  Compañeros, compañeras, ése que está en el poder lo va a destruir al pueblo de México pero principalmente a los pueblos originarios, viene por nosotros, y especialmente a nosotros al Ejército Zapatista de Liberación Nacional. ¿Por qué? Porque aquí estamos diciéndole claro no le tenemos miedo ¿o sí, compañeros y compañeras?

[suena fuerte “No”]

Vamos a enfrentar, no vamos a permitir que pase aquí ése su proyecto de destrucción, no le tenemos miedo a su guardia nacional que lo cambió de nombre para no decir ejército, que son los mismos, lo sabemos.

  Vamos a defender lo que hemos construido y que lo estamos demostrándole al pueblo de México y del mundo que somos nosotros los que estamos construyendo, mujeres y hombres, no vamos a permitir a que vengan a destruirnos ¿O sí?

 [suena fuerte “No”]

  Aquel que está en el poder, es mañoso, ¿y cuál es la maña que hace? Que hace de que está con el pueblo de México y engañando a los pueblos originarios y demostrando que se hinca en la tierra pidiéndole permiso como creyendo de que todos los pueblos originarios lo creen y aquí nosotros le decimos, no lo creemos eso, al contrario.

  ¿Cómo es eso que al contrario? Eso de que disimula que agarra nuestros modos, nuestras costumbres, que pide permiso a nuestra madre tierra; nos está diciendo, dame permiso madre tierra para destruir a los pueblos originarios, eso es lo que dice eso, le hace falta entender a esos otros hermanos pueblos originarios. Eso es lo que está haciendo ese señor,  nosotros no lo creemos. Sólo porque la madre tierra no habla, si no se lo dijera ¡Chinga tu madre! Porque la tierra no habla, si fuera, ¡No, vete a la chingada!

  Nosotros sabemos lo que es la madre tierra, tenemos quinientos veintitantos años de estar conviviendo con ella, sabemos nosotros, no aquellos que no saben ni han sentido cómo es el sudor, que se creen que lo saben, como esos babosos, babosas de los diputados y senadores, no saben ni lo que es pobreza, no saben lo que es sudor, nosotros sí. Por lo tanto no saben hacer ley para el pueblo de los pueblos originarios, nosotros sí, porque sabemos cómo es el sufrimiento y sabemos cómo queremos la ley que queremos, no a ellos y a ellas.

  Para que veas compañeros y compañeras, esos mañosos que están ahí, los tres poderes que hay aquí en México, el poder judicial, el poder ejecutivo, el poder legislativo. Fíjense qué es lo que nos hacen, sobre todo aquel, aquellos, el partido aquel que es mayoritario en el congreso de la unión que nos lleva ahí a ser diputadas, diputados, como indígenas y luego nos vamos a sentar a su lado de Ricardo Monreal, por ejemplo, como aquellos tiempos antes que han pasado, se sentó un tojolabalero ahí, a un lado de Diego Fernández de Ceballos que es un finquero de muchas fincas y ahí estaba sentado a su lado, ahí, un indígena tojolabalero y si ese indígena tojolabalero dice ahí, participa ahí en el congreso de la unión y dice queremos que se repartan las tierras que tienen ocupadas los finqueros y está a un lado ahí Diego Fernández de Ceballos, eso es lo que nos quieren enseñar ahí eso, y con esa paga que se gana y que están sentados en los pies de un restaurante, en un motel, que va ganando, y que va a seguir dejando a su pueblo, así están todos los diputados, senadores, ministros, regidores y otros. Eso es lo que quieren, eso, para que nosotros mismo, tzeltales, tzotziles, choles, tojolabales y todas las lenguas que se hablan aquí en México, nosotros mismos vayamos a mentir y engañar a nuestros pueblos, ése es lo que nos están enseñando, esos, ése es su trabajo, eso, porque así le han dicho a su patrón, porque ellos no son gobierno para nosotros, es capataz.

  Ahora estamos viendo que viene por nosotros, los pueblos originarios. Esa consulta que hacen, tenemos que decirlo claro, cómo manipulan al pueblo, esa consulta le está pidiéndole permiso, a través de voto, para que nos vengan a atacar a nosotros los pueblos originarios. Ésa es la consulta eso, pero al pueblo le hace falta que se despierte y hoy no vamos a poder más atender los veinticinco años, ya nos cansamos.  Están dice y dice, como decimos aquí, entra en su lado derecho en su oído y le sale por su izquierda, o sea, no queda en su pensamiento.

  Eso es lo que hace el nuevo gobierno que está ahora, está consultando a que nos vengan a enfrentarnos, nosotros los pueblos originarios y en especial a nosotros, al Ejército Zapatista de Liberación Nacional con ese su porquería Tren Maya y todavía ponen su nombre de nuestros anteriores.  No lo aceptamos. Que le ponga su nombre, no tiene nada que ver, si quiere así como no nos preguntó, que le ponga su nombre de su mamá.

  A lo largo de estos veinticinco años, compañeros, compañeras, bases de apoyo, mujeres y hombres, milicianas y milicianos, hemos visto y en el mundo también los que dicen que luchan, que hay unos que dicen que son progresistas, hay otros que se dicen que son de izquierda, hay otros que dicen que son revolucionarios, y no tienen la mínima idea la palabra que es revolucionario, porque es que revoluciona, da vuelta. Como decimos acá, tenemos que preparar a nuestros jóvenes, a nuestras jóvenas, porque ya nos está dando la vuelta nosotros, un día nos vamos a regresar y por eso tenemos que dejar preparados a los jóvenes y a las jóvenas. No tienen la idea lo que dicen, no saben, y la lástima dicen que tienen estudio, que tienen sus carreras y que tienen sus diplomas, pero no saben lo que significa la palabra revolución. Ah pero, bien que saben, hay algunos y algunas, nos dicen que nosotros somos electoristas.

 No tienen la mínima idea de cómo hacer revolución en la idea, en el pensamiento. Piensan que nosotros estamos mintiendo, como ellos y ellas mienten. Lo que nosotros decimos, como dijimos pues al pueblo de México, vamos a dialogar pero con ustedes, y hemos cumplido, y si un día vamos a decir que vamos a defendernos por muy mínimo que sea que nos vengan a provocar, vamos a defendernos. No vamos a permitir que alguien venga a cobijarse aquí en este territorio en rebeldía y en resistencia y que quieren aprovechar para venir a ocultarse ahí, a venir a hacer sus pendejadas. No lo vamos a permitir.

  A nosotros, compañeros, compañeras, no lo hemos engañado al pueblo de México, pero también tenemos que decirles que al pueblo todavía se dejan, no sabemos por qué, nosotros nos causa tristeza, y nos causa rabia. Para qué sirve entonces estudiar, saber historias si es que no vamos a ver nuestra realidad de cómo estamos viviendo, para qué sirve el estudio.

  Nosotros lo construimos sin estudio, pero aquí lo tenemos en los hechos, lo estamos demostrando, se lo demostramos y lo vamos a seguir demostrando, no sabemos allá ellos, ellas.

  La cosa que le estamos diciendo ése, el que está en el poder, fíjese cómo está de loco, dice, yo voy a gobernar para pobres y para ricos, solamente a un loco al que está mal en su cabeza eso lo puede decir, porque entonces no trabaja su mente, es descerebrado, solamente aquel lo dice eso porque nosotros sencillamente, un terrateniente, el porquería de Absalón Castellanos Domínguez, que por fin ya está en el infierno ahorita, no vamos a convencer que nos dejen de explotar, porque ese loco dice que gobierna para rico y para pobre, no sabe lo que dice, ni lo entiende lo que dice. Y estamos seguros que no lo entiende porque es dictado por su patrón, así lo tienes que decirlo a huevos, está obedeciendo, se lo estamos diciendo, para que lo sigan creyendo los ciudadanos y a las ciudadanas.
Simplemente es muy sencillo, no se puede apoyar al que está explotado y al que es explotador, se tiene que escoger una de dos, estás con el explotador o estás con el explotado, pero de dos no se puede. Así lo vemos nosotros, y así lo entendemos nosotros y así lo estamos haciendo nosotros.

  Todo eso lo que está haciendo, que lástima de que entonces dice de que es la cuarta, no tiene nada de cuarta, porque aquellos de esa cuarta de donde viene en la tercera sí lo hicieron en los hechos, lo enfrentaron, no como él, que dice que lo va a perdonar por ejemplo a todos los criminales, perdón, dice. Como quien dice pues así también aquí en lo más chiquitito, aquí en donde estamos, quiere decir que no va a hacerle nada a ese mal gobierno al que está ahorita, a los asesinos del compañero Galeano. Ese es lo que nos está diciendo también eso. Quiere decir que así también a los demás asesinados, entonces es en vano el que está ahí en el poder.

Muchas cosas, si vamos a ir diciendo lo que dice, no es nada verdad. ¿Y así que entonces le tenemos miedo a ese mal gobierno, compañeros, compañeras?

 [Suena un “No” fuerte]

 Claro que no, porque nos da coraje de todas esas mentiras de lo que le está diciendo al pueblo de México y lástima a los que saben hablar bien la castilla que no le entienden lo que les está diciendo. A nosotros nos cuesta pero no es de castilla, se tiene que ver cómo está la miseria, la desigualdad, la justicia, y de todo, no se necesita aprender castilla para eso, se ve y se siente.

Todo es una burla lo que nos está haciendo, especialmente a los pueblos originarios, es una humillación lo que nos está haciendo, pero también para aquellos y aquellas que hablan bien el español y que no le estudien ese apestoso político que hace ese mal gobierno.

Compañeros y compañeras, no nos vamos a dejar ¿O sí?

[Se escucha un fuerte “No”]

Será porque entonces estoy hablando fuerte para que se escuche allá atrás.  Compañeros, compañeras no nos vamos a dejar ¿o sí?

 [se escucha al unísono NO]

  No hay nadie que va a luchar por nosotros a los pueblos explotados del campo y la ciudad, nadie. Nadie va a venir, ni un hombre, ni una mujer; ni un grupo, sino que se necesita que haya mujeres y hombres que van organizándose y organizándose y organizándose, el pueblo es la que se tiene que organizarse para liberarse ¿o creen que va a venir el Papa?

 [se escucha al unísono NO]

 ¿O que va a venir Trump?

 [se escucha al unísono NO]

 Mucho menos vamos a creer a ése que dice que es la cuarta, ¿o sí lo creemos?

 [se escucha al unísono NO].

 Es lo mismo compañeros, compañeras, y no les estoy mintiendo, cuando todavía estaba haciendo su campaña dijo una palabra: en el partido en donde estoy -el que está en el poder ahorita-, no voy a permitir que entre palero, palera. Así lo dijo; es decir, que no va a meter a todos los que los metió ahorita, son los mismos. Son panistas, son priístas, son verde, son PT. Ahí está la gran mentira pero hay muchos, hay treinta millones que no entienden la castilla, por eso creen lo que está diciendo todas esas mentiras. Y luego dice que entonces va a combatir la corrupción, dice, ¡Así lo dice! y su secretaria de gobernación, ése es el primer lugar. Porque trabajaba… sabe de dónde vino, no es necesario que se le digo para que lo sepa. Sabemos de dónde vino su secretaria de gobernación y ella misma dice: “ahí en eso no me meto a pelear” y el que dice que va a combatir la corrupción, no dice nada.

  Es pura mentira, no va a hacer nada para el pueblo.  Piensan de que entonces que nos van a chingar con ese su proyecto de PROÁRBOL, porque es lo mismo, es el nombre que le queda, es lo mismo que lo está copiando lo que hizo los otros que pasaron, que nosotros los tumbamos con nuestra resistencia y rebeldía.

  Tumbamos primero a aquel que se decía el hombre poderoso, hace veinticinco años, que se llama Carlos Salinas de Gortari, que se decía que es el hombre más poderoso y no le tuvimos miedo. Y no nos había conocido al pueblo de México, hoy nos han conocido a lo largo de veinticinco años. Diciéndoles y diciéndoles y diciéndoles.  Hoy ya estamos cansados, hemos gastado mucho por querer que lo entiendan. Algunos, algunas solo lo ha entendido, la mayoría no.

Pero es lo que hemos hecho compañeros y compañeras, no les estamos pidiendo a los hermanos, a las hermanas de allá afuera a que agarren un arma. A lo largo de veinticinco años no lo hemos ganado con balazos, con bombazos, es con resistencia y rebeldía. Con eso lo hemos ganado, por eso han podido venir a ver, pero sólo venir a ver; no a llevar para otros hermanos y hermanas que no ha podido venir porque no tienen la paga igual que nosotros.

 No le tenemos miedo al capitalismo, al finquero, al nuevo finquero ¿O sí le tenemos miedo?

 [Se escucha al unísono NO].

 Así que, digan lo que digan, así que piensan lo que piensan, nosotros nos vamos a defender. Pase lo que pase, cueste lo que cueste y venga lo que venga. Vamos a defendernos, vamos a pelear si es necesario. ¿O no compañeros y compañeras?

 [se escucha al unísono SÍ].

Así que ténganlo claro compañeros y compañeras; aquí no hay salvador, ni hay salvadora. Los únicos que son salvadores y salvadoras son los hombres y las mujeres que luchan y se organizan, pero frente a su pueblo.

El cambio que queremos es de que entonces, un día, el pueblo, el mundo, mujeres y hombres deciden cómo quieren vivir su vida, no que hay un grupo que decide la vida de millones de seres humanos, NO.

  Decimos nada más en dos palabras: el pueblo manda, el gobierno obedece. Ésa es la que tenemos que luchar para eso.

  Creen que seguimos ignorantes, compañeros y compañeras. Aquí estamos dispuestos a defendernos.

  Por todo eso y esto que ya les dije, estamos dispuestos a lo que sea, estamos dispuestos a lo que venga.

 Por eso decimos:

¡Aquí estamos!

¡Somos el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y aquí seguiremos!

¡VIVA LA AUTONOMÍA ZAPATISTA!

¡VIVAN LOS PUEBLOS ORIGINARIOS!

¡MUERA EL MAL GOBIERNO!

¡MUERAN LOS CAPITALISMOS!

¡VIVA EL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL!


Palabras del Comité Clandestino Revolucionario Indígena.

1° de enero de 2019

Compañeros y compañeras bases de apoyo, compañeros milicianos y milicianas, compañeros insurgentes y compañeras insurgentas, compañeros mandos oficiales del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Hermanos y hermanas, compañeros y compañeras.

Hoy 1 de enero del 2019, queremos dirigir nuestra palabra por nuestro 25 aniversario de nuestro levantamiento armado del 1 de enero de 1994.

A pesar de todos los ataques ideológicos, políticos, económicos y amenazas militares y paramilitares, queremos decirles de nuevo que aquí estamos desarrollando la autonomía por la vida de nuestros pueblos.

Aquí en los pueblos zapatistas, gobernados por las juntas de buen gobierno y los municipios autónomos rebeldes zapatistas, donde no caben las humillaciones, manipulaciones, engaños, ni mentiras, ni consultas disfrazadas.

Por eso no permitiremos ningún proyecto que destruya la vida de la humanidad y la muerte de nuestra madre tierra, porque detrás de todo esto están los intereses de los grandes capitalistas nacionales y trasnacionales.

Por más que intenten humillarnos con todas las fuerzas represivas, como es la guardia nacional, no descansaremos en defender nuestra madre tierra, porque en ella nacimos, porque en ella vivimos y en ella moriremos.

En estas tierras de hombres y mujeres rebeldes, deben saber que no nos rendimos, no nos vendemos y no claudicamos, ni mucho menos traicionaremos  la sangre, la vida y la muerte de nuestros compañeros caídos en nuestra lucha.

Aunque consulten a mil millones, no nos vamos a rendir. O aunque le pidan permiso a su chingada madre, no nos van a doblegar.

Desde 1492 a este 2018, han pasado 525 años de resistencia y rebeldía contra las grandes humillaciones extranjeras y mexicanas; nunca nos pudieron exterminar. Nosotros, los de la sangre morena, color de la madre tierra, reiteramos que aquí estamos y aquí seguiremos.

Podrán pasar mil millones de años, las zapatistas y los zapatistas aquí estaremos.

Comité Clandestino Revolucionario Indígena, Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, EZLN.

Desde el Caracol de La Realidad, Madre de los Caracoles Mar de Nuestros Sueños.

México, enero del 2019.


Palabras de la Junta de Buen Gobierno Hacia La Esperanza.

1º de enero de 2019.

Buenos días compañeras y compañeros todas y todos.

A nombre de mis compañeras y compañeros de la Junta de Buen Gobierno de esta zona selva fronteriza, centro de nuestro caracol, Madre de los caracoles mar de nuestros sueños, sede de la Junta de Buen Gobierno.

A todas y todos compañeras y compañeros

Bases de apoyo del ejército zapatista de liberación nacional, a los responsables locales, a los consejos municipales.

Sean todos bienvenidos a celebrar con nosotros el 25 aniversario de nuestro levantamiento armado, del 1º de enero de 1994, que nos declaramos como Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Hoy cumple ya 25 años que estamos en pie de lucha, somos los más olvidados, marginados, explotados por el sistema capitalista neoliberal.

En esos años atrás, no nos veían si existimos los pueblos indígenas, pero en 1994, dijimos ¡Ya Basta! declarándonos en guerra contra el mal gobierno. Tomando cinco cabeceras municipales. Las margaritas, San Cristóbal de las Casas, Ocosingo, Altamirano y Oxchuc.

Porque hace más de 500 años nuestros abuelos y abuelas no eran tomados en cuenta por el sistema capitalista, porque para ellos no valemos. Solo eran esclavos de los patrones, trabajaban mucho y no les pagaban y les maltrataban como animales, sin importar la vida de la humanidad, todos esos maltratos nuestros abuelos lo sufrieron.

Ya estaban cansados, de tantos maltratos e injusticia y por eso decidieron organizarse, para luchar contra la explotación.

Por eso nuestras compañeras y compañeros hace 25 años se enfrentaron con el ejército mexicano, fueron compañeras y compañeros valientes que ofrendaron sus vidas sin esperar nada a cambio.

Ellos y ellas ofrendaron su vida para que en el futuro las nuevas generaciones puedan vivir mejor. Ellos fueron los hombres y mujeres valientes, siempre les recordaremos porque ellos fueron nuestros maestros.

Hoy como Junta de Buen Gobierno decimos que hemos conquistado nuestra libertad, la libertad de gobernar con nuestros pueblos sin pedir permiso a nadie hemos decido formar nuestros gobiernos y nuestros propios reglamentos como pueblos.

Formando los promotores de salud, promotores de educación, trabajos colectivos, los municipios autónomos y la Junta de Buen Gobierno. Aunque no ha sido fácil para nosotros porque no tenemos libros ni manuales para dirigirnos, nos estamos gobernando nosotros mismos.

Enfrentando los diferentes ataques del mal gobierno, porque nos quiere acabar y ha creado diferentes proyectos y programas para que nos confundan y no nos demos cuenta, y así acabar a nuestra organización, pero nosotros estamos organizados, no nos podrán acabar.

Porque cada vez más estamos trabajando con nuestra autonomía para enfrentar al sistema capitalista neoliberal.

Pero como pueblos en resistencia y en rebeldía hemos entendido que no queda otro camino: el organizarnos, desde cualquier rincón del mundo, cada organización tenemos nuestros diferentes modos y costumbres, de organizarnos, pero sí, todas y todos en contra de un mismo enemigo que es el sistema capitalista neoliberal.

Con este sistema, cada vez más la crisis mundial es más difícil, ellos lo crearon para destruir a la humanidad no les importa que acaben con el universo, porque para ellos todo es mercancía, sólo les interesa la ganancia. Para hacerse cada vez más ricos.

Este sistema a los países los quiere convertir en fincas y los gobiernos serán los capataces, y para nosotros los malos gobiernos ya no son gobiernos del pueblo, porque están al servicio de su patrón.

Por eso nosotros como EZLN ya no les creemos porque son los mismos rateros y asesinos vendepatria, les decimos que aquí estaremos con nuestra autonomía, resistencia y rebeldía en nuestro territorio zapatista.

Desde la Realidad, Chiapas.

Junta de Buen Gobierno Hacia la Esperanza.

23 de agosto de 2018

300. Tercera y última parte: UN DESAFÍO, UNA AUTONOMÍA REAL, UNA RESPUESTA, VARIAS PROPUESTAS, Y ALGUNAS ANÉCDOTAS SOBRE EL NÚMERO “300”. | Subcomandante Insurgente Moisés, SupGaleano.

300.

Tercera y última parte:
UN DESAFÍO, UNA AUTONOMÍA REAL, UNA RESPUESTA, VARIAS PROPUESTAS, Y ALGUNAS ANÉCDOTAS SOBRE EL NÚMERO “300”.

  ¿Qué sigue?

  Remar contra corriente.  Nada nuevo para nosotras, nosotros, nosotroas, zapatistas.

  Nosotros queremos refrendar -lo consultamos con nuestros pueblos-: cualquier capataz va a ser enfrentado, cualquiera; y no sólo quien propone una buena administración y una correcta represión -o sea, este combate a la corrupción y el plan de seguridad basado en la impunidad-; también quienes detrás de sueños vanguardistas pretendan imponer su hegemonía y homogeneizarnos.

  No cambiaremos nuestra historia, nuestro dolor, nuestra rabia, nuestra lucha, por el conformismo progre y su caminar detrás del líder.

  Tal vez el resto lo olvide, pero nosotros no olvidamos que somos zapatistas.

  Y en y sobre nuestra autonomía -con esto que se está manejando de que sí se va a reconocer, o no se va a reconocer-, nosotros hicimos este razonamiento: la autonomía oficial y la autonomía real.  La oficial es la que reconozcan las leyes.  La lógica sería ésta: tienes una autonomía, ahora la reconozco en una ley y entonces tu autonomía empieza a depender de esa ley y ya no sigue sosteniendo sus formas, y luego, cuando va a haber un cambio de gobierno, entonces tienes que apoyar al gobierno “bueno”, y votar por él, promover el voto por él, porque si entra otro gobierno van a quitar la ley que te protege.  Entonces nos convertimos en los peones de los partidos políticos, como ha pasado con movimientos sociales en todo el mundo.  Ya no importa lo que se esté operando en la realidad, lo que se esté defendiendo, sino lo que la ley reconozca.  La lucha por la libertad se transforma así en la lucha por el reconocimiento legal de la lucha misma.

-*-

  Hablamos con nuestras jefas y jefes.  O más bien hablamos con los pueblos que nos dan el paso, el rumbo y el destino.  Con su mirada miramos lo que viene.

  Consultamos, y dijimos: bueno, si nosotros decimos esto ¿qué va a pasar?

  Nos vamos a quedar solos, nos van a decir que somos marginales, que estamos quedándonos fuera de la gran revolución… de la cuarta transformación o de la nueva religión (o como quieran llamarla), y vamos a tener que remar contra corriente otra vez.

  Pero no es nada nuevo, para nosotros y nosotras, eso de quedarnos solos.

  Y entonces nos preguntábamos, bueno, ¿tenemos miedo de esto de quedarnos solos?; ¿tenemos miedo de mantenernos en nuestras convicciones, de seguir luchando por ellas?; ¿tenemos miedo de que, quien estaba a favor, se ponga en contra?; ¿tenemos miedo de no rendirnos, de no vendernos, de no claudicar?; y finalmente concluimos: bueno pues nos estamos preguntando si es que tenemos miedo de ser zapatistas.

  No tenemos miedo de ser zapatistas y lo vamos a seguir siendo.

  Así fue que nos preguntamos y nos respondimos.

  Nosotros pensamos que junto con ustedes (las redes), con todo en contra, porque no tenían los medios, ni el consenso, ni la moda, ni la paga –ustedes tuvieron incluso que poner paga de su bolsillo-, que con todo eso, alrededor de un colectivo de originarios y de una mujer pequeña, chaparrita, ésa sí morena, del color de la tierra, denunciamos un sistema depredador y defendimos la convicción de una lucha.

  Y entonces estamos buscando a otras personas que no tengan miedo.  Así que les preguntamos a ustedes (las redes): ¿tienen miedo?

  Ahí lo vean pues, si sí tienen miedo, pues vamos a buscar en otro lado.

-*-

  Nosotros pensamos que debemos seguir del lado de los pueblos originarios.

  Tal vez algunas de las redes todavía piensan que estamos apoyando a los pueblos originarios.  Van a ver, conforme avance el tiempo, que va a ser al revés: nos van a apoyar con su experiencia y sus formas organizativas, o sea, vamos a aprender.  Porque si alguien hay experto en tormentas son los pueblos originarios, ya les han tirado de todo y ahí están, o aquí estamos, pues.

  Pero pensamos también -y les decimos claro, compañer@s- que no basta, que tenemos que incorporar a nuestro horizonte nuestras realidades con sus dolores y sus rabias, o sea, que tenemos que ir caminando hacia la siguiente etapa: la construcción de un Concejo que incorpore las luchas de todos los oprimidos, de los desechables, de las desaparecidas y asesinadas, de los presos políticos, de las mujeres agredidas, de la niñez prostituida, de los calendarios y geografías que trazan el mapa imposible para las leyes de probabilidad, las encuestas y las votaciones: el mapa contemporáneo de las rebeldías y las resistencias en todo el planeta.

  Si ustedes, junto con nosotros, vamos a desafiar la ley de probabilidad que dice que no hay ninguna chance, o muy pequeña, de que lo logremos, si vamos a desafiar las encuestas, los millones en las votaciones, y la numeralia que el Poder ofrezca para rendirnos o para desmayarnos, tenemos que hacer más grande el Concejo.

  Hasta ahora es sólo un pensamiento que expresamos aquí, pero queremos construir un Concejo que no absorba ni anule todas las diferencias, sino que las potencie en el andar con otroas, otros y otras que tengamos el mismo empeño.

  Con el mismo razonamiento, estos parámetros no debieran tener como límite la geografía impuesta por fronteras y banderas: debiera apuntar a hacerse internacional.

  Lo que estamos proponiendo es no sólo que el Concejo Indígena de Gobierno deje de ser sólo indígena, sino que también deje de ser nacional.

  Por lo tanto, nosotras, nosotros, nosotroas, como zapatistas que somos, proponemos que se lleve a consulta, además de todas las propuestas que se han vertido en este encuentro, lo siguiente:

1º.- Refrendar nuestro apoyo al Congreso Nacional Indígena y al Concejo Indígena de Gobierno.

2º.- Crear y mantener canales de comunicación abiertos y transparentes entre quienes nos conocimos en el andar del Concejo Indígena de Gobierno y su vocera.

3º.- Iniciar o continuar el análisis-valoración de la realidad en que nos movemos, haciendo y compartiendo dichos análisis y valoraciones, así como las propuestas de acción coordinadas que se deriven.

4º.- Proponemos el desdoblamiento de las Redes de Apoyo al CIG para, sin dejar el apoyo a los originarios, abrir ya el corazón a las rebeldías y resistencias que emergen y perseveran en donde cada quien se mueve, en el campo y la ciudad, sin importar las fronteras.

5º.- Iniciar o continuar la lucha que apunte a engrandecer las demandas y el carácter del Concejo Indígena de Gobierno, de modo que vaya más allá de los pueblos originarios e incorpore a trabajadores del campo y de la ciudad, y a l@s desechables que tienen historia y lucha propias, es decir, identidad.

6º.- Iniciar o continuar el análisis y discusión que apunte al nacimiento de una Coordinación o Federación de Redes, que evite el mando centralizado y vertical, y que no escatime el apoyo solidario y la hermandad entre quienes la forman.

7º y último.- Celebrar una reunión internacional de redes, como quiera que se llamen -nosotros proponemos que ahora nos llamemos Red de Resistencia y Rebeldía… y cada quien su nombre- en diciembre de este año, después de conocer y analizar y evaluar lo que decidan y propongan el Congreso Nacional Indígena y su Concejo Indígena de Gobierno (en su reunión de Octubre de este año), y también para conocer los resultados de la consulta a la que se llama en esta reunión -en la que estamos ahorita-.  Para esto ofrecemos, si les parece, espacio en alguno de los Caracoles Zapatistas.

  Nuestro llamado pues, no es sólo a los originarios, es a todoas, a todas y a todos quienes se rebelan y resisten en todos los rincones del mundo.  A quienes desafían los esquemas, las reglas, las leyes, los preceptos, los números y los porcentajes.

-*-

Anécdota uno.- En los primeros días de enero de 1994, la inteligencia del Ejército Federal estimaba la fuerza del autodenominado ezetaelene en “sólo” 300 transgresores de la ley.

Anécdota dos.- En el mismo año, y mientras Ernesto Zedillo Ponce de León y Esteban Moctezuma Barragán cocinaban la traición de febrero de 1995, el grupo Nexos (dedicado antes a cantar loas a Salinas de Gortari y después a Zedillo) se desesperaba y, en voz de Héctor Aguilar Camín, expresaba, palabras más, palabras menos: “¿Por qué no los aniquilan?  Sólo son 300”.

Anécdota tres.- Del informe de la mesa de registro en el Encuentro de Redes de Apoyo al CIG y su vocera, realizado en el caracol zapatista “Torbellino de Nuestras Palabras”, del 3 al 5 de agosto del 2018: “asistentes: 300”.

Anécdota cuatro: Ingresos de las 300 empresas más poderosas del planeta: ni idea, pero puede ser un 300, o cualquier número, seguido de un chingo de ceros, y luego “millones de dólares”.

Anécdota cinco.- Cantidades y porcentajes “alentadores”:
.- la diferencia cuantitativa entre 300 y 30, 113,483 (que son los votos que, según el INE, obtuvo el candidato AMLO) es: treinta millones, ciento trece mil, ciento ochenta y tres;
.- 300 es el 0.00099623 % de esos más de 30 millones;
.- 300 es el 0.00052993 % de los votos emitidos (56, 611,027);
.- 300 es el 0.00033583 % del padrón electoral (89, 332,032);
.- 300 es el 0.00022626 % del total de la población mexicana (132, 593,000, menos las 7 mujeres que, en promedio, son ultimadas diariamente –en la última década, en México y en promedio, una niña, jóvena, adulta o mujer de la tercera edad, fue asesinada cada 4 horas-);
.- 300 es el 0.00003012 % de la población del Continente Americano (996, 000,000 en 2017);
.- la probabilidad porcentual de destruir el sistema capitalista, es del 0.000003929141 %, que es el tanto por ciento de la población mundial (7, 635, 255,247 a las 19:54 hora nacional del 20 de agosto del 2018), que representan 300 (claro, si es que las supuestas 300 personas no se venden, no se rinden y no claudican).

  Oh, lo sé, ni la tortuga derrotando a Aquiles serviría de consuelo.

  ¿Y un caracol?…

  ¿La Bruja Escarlata?…

  ¿El gato-perro?…

  Deje usted eso, a nosotras, nosotros, zapatistas, lo que nos desvela no es el desafío que plantea esa ínfima probabilidad, sino cómo va a ser el mundo que siga; el que, sobre las cenizas aún humeantes del sistema, empiece a emerger.

  ¿Cuáles van a ser sus formas?

  ¿Se hablarán colores?

  ¿Cuál será su tema musical? (¿eh? ¿“la del moño colorado”?  Ni pensarlo).

  ¿Cuál será la formación del equipo, completado al fin, de Defensa Zapatista?  ¿Podrá alinear el osito de peluche de Esperanza Zapatista, haciendo mancuerna con el Pedrito?  ¿Le permitirán al Pablito portar su sombrero vaquero y al Amado Zapatista su casco de estambre?  ¿Por qué ese maldito árbitro no marca el claro fuera de lugar del Gato-perro?

  Y, sobre todo, y eso es fundamental, ¿cómo se va a bailar ese mundo?

  Por eso, cuando a nosotras, nosotros, zapatistas, nos preguntan “¿qué sigue?”… pues, ¿cómo le diré?… no respondemos luego, sino que tardamos en responder.

  Porque, viera usted, bailar un mundo da menos problemas que imaginárselo.

Anécdota seis.- Ah, ¿usted pensó que lo de “300” era por el filme del mismo nombre y por la batalla de las Termópilas, y ya se preparaba, vestid@ como Leónidas o como Gorgo (cada quien su modo), para gritar “¡Esto es Esparta!” mientras diezma las tropas de los “Inmortales” del rey persa Jerjes?  ¿No le digo?  Est@s zapatistas, como de costumbre, viendo otra película.  O peor aún, mirando y analizando la realidad.  Ni modos.

-*-

  Es todo…por ahora.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.                     Subcomandante Insurgente Galeano.

México, agosto del 2018.

22 de agosto de 2018

300. Segunda parte: UN CONTINENTE COMO PATIO TRASERO, UN PAÍS COMO CEMENTERIO, UN PENSAMIENTO ÚNICO COMO PROGRAMA DE GOBIERNO, Y UNA PEQUEÑA, MUY PEQUEÑA, PEQUEÑÍSIMA REBELDÍA. | Subcomandante Insurgente Moisés, SupGaleano.

300.

Segunda parte:
UN CONTINENTE COMO PATIO TRASERO, UN PAÍS COMO CEMENTERIO, UN PENSAMIENTO ÚNICO COMO PROGRAMA DE GOBIERNO, Y UNA PEQUEÑA, MUY PEQUEÑA, PEQUEÑÍSIMA REBELDÍA.
 
Del mundo bajamos al continente.

  Si miramos hacia arriba…

  Vemos los ejemplos de Ecuador, Brasil y Argentina, donde no sólo desplazan a los gobiernos supuestamente progresistas, sino que también los persiguen jurídicamente y, en su lugar, ascienden gobiernos entrenados como buenos capataces, o capataces obedientes al capital (aunque, seamos justos, son bastante torpes aún en su cinismo) para el nuevo reacomodo de la finca mundial, que son como Temer en Brasil, Macri en Argentina y en Ecuador, el que era bueno porque lo puso el ahora perseguido Correa (el de la “revolución ciudadana” –“de izquierda”, así lo vendió la intelectualidad progresista-) y ahora resulta que es de derecha, que es Lenin Moreno -paradójicamente se llama Lenin-.

  Bajo la vigilancia del Estado que se ha convertido en el policía de la región -Colombia-, y desde el cual se amenaza, se desestabiliza y se planean provocaciones que justifiquen invasiones de “fuerzas de paz”, en toda Sudamérica se vuelve a los brutales tiempos de la Colonia, ahora con el “nuevo” extractivismo, que no es sino el ancestral saqueo de recursos naturales, tipificados como “materias primas”, y que, en los gobiernos progresistas de la región, se avala y promueve como un “extractivismo de izquierda” -que viene siendo algo así como un capitalismo de izquierda o una izquierda capitalista o a saber qué quiere decir eso-, pero igual destruyen y despojan, sólo que es por una “buena causa” (¿?).  Cualquier crítica o movimiento opositor a la destrucción de los territorios de los originarios es catalogada como “promovida por el Imperio”, “de aliento derechista”, y demás equivalentes a “es un complot de la mafia del Poder”.

  En suma, en el continente, el “patio trasero” del Capital se extiende hasta el Cabo de Hornos.

  Pero si miramos hacia abajo…

  Vemos rebeldías y resistencias, en primer término, de los pueblos originarios.  Sería injusto nombrarlos a todos, pues siempre se correría el riesgo de omitir algunos.  Pero su identidad resalta en su lucha.  Ahí donde la máquina encuentra resistencia a su avance depredador, la rebeldía se viste de colores nuevos de tan antiguos y habla lenguas “extrañas”.  El despojo, también disfrazado de renta de la tierra, trata de imponer su lógica mercantil a quienes se refieren a la tierra como la madre.

  Estas resistencias son acompañadas por grupos, colectivos y organizaciones que, sin ser propiamente de los originarios, comparten con ellos empeño y destino, es decir, corazón.  Por ello sufren calumnias, persecuciones, encarcelamientos y, no pocas veces, la muerte.

  Para la máquina, los originarios son cosas, incapaces de pensar, sentir y decidir; así que no es ajena a su lógica automatizada el pensar que estos grupos en realidad “dirigen”, “usan” y “mal orientan” a esas “cosas” (los originarios) que se niegan a abrazar la idea de que todo es una mercancía.  Todo, incluyendo su historia, lengua, cultura.

  Para el sistema, el destino de los originarios está en los museos, las especialidades de antropología, los mercados de artesanías, y la imagen de la mano tendida esperando limosna.  Debe ser desesperante, para los teóricos y abogados de la máquina, ese analfabetismo que no entiende las palabras: “consumo”, “ganancia”, “progreso”, “orden”, “modernidad”, “conformismo”, “compra-venta”, “rendición”, “claudicación”.  Para alfabetizar a esos remisos de la civilización, son buenos los programas asistenciales que dividen y confrontan, los barrotes de la cárcel, el plomo y la desaparición.  Y sí, hay quien se vende y entrega a los suyos al verdugo, pero hay comunidades que se mantienen rebeldes porque saben que nacieron para la vida, y que las promesas de “progreso” esconden la muerte peor: la del olvido.

  Seguimos a Centroamérica (donde en Nicaragua se reedita Shakespeare, y la pareja Macbeth, Daniel y Rosario, se preguntan “¿Quién se iba a imaginar que el viejo (Sandino) tuviera tanta sangre en el cuerpo?” mientras intentan, en vano, limpiarse las manos en una bandera rojinegra), que se empieza a transformar, de un territorio olvidado (después de un saqueo despiadado), en un problema para el gran capital porque es un gran proveedor, y trampolín, de migrantes; y eso le va a asignar a México, y en concreto al sureste mexicano, el papel de muro.

  Y decidimos incluir a México en Centroamérica porque su historia lo llama a la América Latina y, aún en los mapamundis, Centroamérica es el brazo que se extienden quienes son hermanados por el dolor y la rabia.

  Pero a los gobiernos distintos que ha padecido y padecerá este país, y a su clase política, la vocación extranjera les lleva a admirar, imitar, servir y procurar “la anexión de los pueblos de nuestra América al Norte revuelto y brutal que los desprecia” (José Martí, “Carta a Manuel Mercado”, 18 de mayo de 1895).

  Cuando Donald Trump dice que quiere construir el muro, todos están pensando en el Río Bravo, pero el capital está pensando en el Suchiate, el Usumancita y el Hondo.  En realidad el muro estará en México para detener a los que vienen de Centroamérica y esto tal vez pueda ayudar a entender por qué Donald Trump, el 1 de julio, saludó al Juanito Trump, que había ganado las elecciones en México.

  El sentido de un muro lo da su contraposición a “algo”.  Todos los muros se erigen contra ese “algo”; llámense zombis, extraterrestres, delincuentes, indocumentados, migrantes, “sans papiers”, ilegales, clandestinos, ajenos.  Los muros no son sino el símil de la puerta y las ventanas cerradas de una casa, que así se protege del extranjero, del extraño, del Alien que, en su diferencia lleva la promesa del apocalipsis final.  Una de las raíces de la palabra “etnia” la remite a “la gente extranjera”.

  En los planes del capital, el muro contra América Latina tendrá la forma del imposible cuerno de la abundancia y se llamará “México”.

  En la región sureste, como ya dijimos, se construye la primera etapa del muro de Trump.  La oficina “nacional” de Migración se seguirá comportando como subordinada de la Border Patrol; y Guatemala y Belice son la última estación antes de ingresar a la aduana de Norteamérica.  Esto convierte al sureste mexicano en una de las prioridades de conquista y administración.

  Por eso, en los nuevos planes “geopolíticos”, se ofrece crear un “colchón”, un “amortiguador”, un filtro que reduzca drásticamente la migración.  Se ofrece, así, un placebo para aliviar la pesadilla del capital: una horda de zombis (es decir, de migrantes) al pie de sus muros, amenazando sus formas de vida y “rayando”, en la indiferente superficie de hierro y concreto, el grafiti que señala:

“Tu bienestar está construido sobre mi desgracia”.

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  En este país, llamado también “República Mexicana”, las pasadas elecciones federales consiguieron ocultar la realidad… por un instante: la crisis económica, la descomposición social (con su larga cauda de feminicidios), y la consolidación (a pesar de los supuestos “golpes mortales” al narco) de los Estados paralelos (o imbricados con el Nacional) del llamado “crimen organizado”.  Aunque por poco tiempo, los asesinatos, secuestros y desapariciones de mujeres de todas las edades, pasaron a segundo plano.  Lo mismo con la carestía y el desempleo.  Pero, apagándose ya el entusiasmo por el resultado electoral, la realidad vuelve a decir “aquí estoy, falta mi voto… y mi guadaña”.

  Sobre el horror que ha convertido a México en un cementerio y en el limbo, el no-lugar, de las desapariciones, no diremos mucho.  Bastaría atender a los medios para darse una vaga idea.  Pero una descripción, análisis y valoración más profunda, se puede encontrar en las participaciones de Jacobo Dayán, Mónica Meltis, Irene Tello Arista, Daniela Rea, Marcela Turati, Ximena Antillón, Mariana Mora, Edith Escareño, Mauricio González González y John Gibler, en el semillero de abril de este año, “Miradas, Escuchas, Palabras; ¿Prohibido Pensar?”, en el CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas; y en sus escritos, crónicas, reportajes y columnas.  Y aun así, leer o escuchar sobre el horror cotidiano, es muy lejano a vivirlo como cotidianeidad.

  Al gran capital no le importan las desapariciones, los secuestros y los feminicidios.  Lo que le preocupa es SU seguridad y la de SUS programas.  La corrupción que le incomoda es la que recorta su ganancia.  Por esto es que se le propone “Yo voy a hacer un buen capataz, voy a tener a la peonada tranquila y contenta, vas a volver a tener la seguridad que los gobiernos pasados te escatimaron, vas a poder sacar lo que quieres sacar, y no te voy a robar nada”.

  Al sistema le sigue estorbando una cosa que es el Estado Nacional y le va a asignar cada vez más la única función para la que nace cualquier Estado, es decir, asegurar por medio de la fuerza, la relación entre dominadores y dominados.

  Los planes de desarrollo de los nuevos gobiernos en cualquier parte del mundo no son sino declaraciones de guerra particulares en los territorios donde esos planes de desarrollo se van a operar.

  Si se hablara sin palabrería hueca, se diría que se propone construir páramos y desiertos, y, al mismo tiempo, se construye ya la coartada para eludir la responsabilidad de esa destrucción: “te aniquilamos, pero fue por el bien de todos”.

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  Me equivoqué.  Nosotros habíamos previsto que iba a haber un fraude electoral (y lo hubo, pero en otro sentido).  Habíamos previsto que López Obrador iba a ganar, pero que el sistema le iba a escatimar el triunfo con trampas.  Y estábamos pensando en cuáles eran las opciones del sistema después de ese fraude.  Según nuestro análisis, no les preocupaba un escándalo porque ya habían soportado el de la Casa Blanca, Ayotzinapa, la Estafa Maestra, las corrupciones en los gobiernos de los estados, y entonces en caso de que se hiciera un escándalo por un fraude, a Peña Nieto ni le iba ni le venía.  Pensamos que el dilema del sistema era elegir entre Meade y Anaya, elegir cuál era más de derecha, más eficaz para sus planes, quién de ellos sería un mejor capataz.

  Las posibilidades de una resistencia sostenida y radical del entonces candidato que iba a ser defraudado eran mínimas, entonces no iba a pasar nada de peligro para el sistema, pero sí iba a haber protestas.  Es la disculpa que les presento, porque pensando en eso es que retrasamos la convocatoria a las redes, porque creímos que iba a haber protestas, bloqueos y todo eso, y si los invitábamos a lo mejor se quedaban atorados en cualquier parte; por eso les llegó tarde la convocatoria, disculpen.

  Nosotras, nosotros, nosotroas, zapatistas, siempre nos preparamos para lo peor.  Si ocurre, estábamos preparados.  Si no ocurre, pues igual estábamos preparados.

  Entonces nosotros pensamos ahora, por lo que estamos viendo, que no nos equivocamos, que en efecto el sistema escogió, de entre los cuatro candidatos al que se propone como más eficiente, el señor López Obrador.   Y las pruebas de amor que dio el señor López Obrador, o que está dando este señor, para el gran capital, o sea para el finquero, son, entre otros, la entrega de los territorios de los pueblos originarios.  Sus proyectos para el sureste, por mencionar algunos, para el Istmo, para Chiapas, Tabasco, Yucatán y Campeche, son, en realidad, proyectos de despojo.

  Y lo principal que le preocupa a un gobierno que sale es la impunidad, no sus índices de popularidad.  Entonces el “voto” gubernamental debía orientarse a quien le garantizara el no ser perseguido.  Que el exilio o la cárcel no fueran el siempre necesario recurso de la legitimidad para el nuevo.  El nuevo capataz debía prometer (y probar) que no criminalizaría al capataz pasado.

  Pero no crean que el nuevo gobierno va a ser como cualquier otro capataz, con él viene el “nuevo” pensamiento único.

  Hay una especie de nueva religión que se está gestando.  Como que ya no basta la religión del mercado, que aparece en todos los lugares donde los gobiernos de derecha empiezan a hacerse del poder, sino que es como una especie de nueva moral que se impone con el argumento cuantitativo y que ataca el quehacer científico, el arte y la lucha social.

  Ya las luchas no son por una demanda, sino que hay luchas buenas y hay luchas malas.  Para ponerlo en un lenguaje que entiendan: están las luchas buenas y están las luchas que sirven a la mafia del poder, el arte “bueno” y el que sirva a la mafia del poder, el quehacer científico “correcto” y el que sirva a la mafia del poder.  Todo lo que no se guíe por el nuevo pensamiento único que se está normando, es parte del enemigo.  Y la fe, o la nueva fe que se está gestando ahora, necesitan de un individuo excepcional, por un lado, y una masa que lo siga.

  Esto ha pasado en otras partes de la historia mundial, y ahora va a empezar a pasar acá.  Por eso, a las críticas y señalamientos que hagan ustedes, o que hagamos nosotros, no se responde con argumentos sino se dice, por ejemplo, que somos groseros o que es que tenemos envidia.

  No dudamos de que haya gente que, honestamente, haya pensado que el cambio prometido, además de barato (sólo había que cruzar una boleta), apuntaría a un cambio real o “verdadero”.  Debe dar bronca que, en el panorama de allá arriba, se repitan los nombres de los criminales de antes, aunque hayan cambiado a guinda su color.

  Pero la vocación de derechas del nuevo equipo de gobierno es innegable.  Y su entorno “intelectual” y social reivindica sin rubor su tendencia autoritaria.  El guión que señalamos hace 13 años, en 2005, se está siguiendo al pie de la letra.  Quien fue ruin en la derrota, es ruin en la victoria.  Decir que el próximo gobierno es de izquierda o progresista, no es sino una calumnia.  Usamos entonces el símil del huevo de la serpiente.  Hay una película que se llama así, de Ingmar Bergman, y hay una parte donde un doctor (que, por cierto, lo interpretaba el actor de Kung Fu, David Carradine) explica que lo que está pasando en Alemania en ese entonces -que luego va a hacerse fascista- se puede ver como el huevo de una serpiente, que si lo ves a contraluz, se ve adentro lo que trae, y en ese entonces se estaba viendo adentro lo que ahora está pasando.

  Ustedes saben que todo el esfuerzo del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, y de López Obrador y su equipo, desde el 1º de julio, es por congraciarse con la clase dominante y con el gran capital.   No hay ningún indicio (nadie se puede llamar a engaño), ningún indicio que diga que es un gobierno progresista, ninguno.  Sus principales proyectos van a destruir los territorios de los pueblos originarios: el millón de hectáreas en la Lacandona, el Tren Maya, o el corredor del Istmo que quieren hacer, entre otros.  Su franca empatía con el gobierno de Donald Trump es ya una confesión pública.  Su “luna de miel” con los empresarios y los grandes capitales está representada en los principales puestos de su gabinete y en sus planes para la “IV transformación”.

  Creemos que es claro que el beneplácito del Poder, del Dinero al “triunfo” de López Obrador, fue más allá del reconocimiento.  En el gran capital hay un verdadero entusiasmo por las oportunidades de conquista que se presentan con el programa de gobierno lopezobradorista.

  Tenemos algunos datos duros y muchos chismes (no se pueden comprobar) sobre lo sucedido en el pasado proceso electoral.  No los damos a conocer porque de ellos se podría deducir que hubo un fraude, y nada más alejado de nuestras intenciones que el intentar agriar la euforia que invade a los “30 millones”.

  Pero lo que nadie quiere señalar es que hubo una especie de “madruguete mediático”, tal y como sucedió en las anteriores elecciones: la de Calderón y la de Peña Nieto.  Es decir, no fueron “las instituciones” quienes dijeron quién ganó, sino los medios.  Cuando el Programa de Resultados Preliminares Electorales (PREP) apenas iniciaba, Televisa y TvAzteca ya decían quién era el ganador; unos minutos después, con menos del 1% de los votos contabilizados, el aval de Meade, de Anaya y de la Calderona.  Pasadas unas horas, el “camarada” Trump se congratula, y en la madrugada del día 2, el ya nombrable, Carlos Salinas de Gortari, se suma a las felicitaciones.  Sin conocerse los resultados oficiales, inicia el besamanos que el PRI convirtió en patrimonio nacional.  ¿Y el INE?  Pues cumpliendo la función para la que fue creado: ser el Patiño de la “democracia electoral”.  Las “instituciones” responsables del proceso se limitaron a seguir el alud mediático.

  La intelectualidad progresista que, en caso de que no fuera su líder, hubiera denunciado lo ocurrido como un “golpe de Estado mediático”, ahora suscribe, sin rubor alguno, el “haiga sido como haiga sido”: “ganamos, ya no importa cómo”.  El asunto es que todo parece indicar que el resultado fue negociado y acordado fuera de las urnas y del calendario electoral.  Pero ya nada de eso importa, el gran elector decretó: “Habemus Capataz, a seguir con los negocios”.

  Este nuevo pensamiento único va a suplir el argumento de la razón, por el argumento cuantitativo: “30 millones no pueden equivocarse”, que fue el que usó el padre no me acuerdo cómo se llama, ¿Solalinde?, ése (perdón, es que nunca lo pronuncio bien y el SubMoy siempre me está corrigiendo), y que se está usando a cada rato: “¿por qué se oponen a 30 millones?  Ustedes son apenas 300 personas y además son sucias, feas, malas y groseras”.  Bueno, hablan de ustedes (las redes), yo sólo soy grosero.

 Con esta nueva forma de fe (frente a ella, nosotros estamos insistiendo que falta el voto que vale, que es el voto de la realidad), es como se empieza a imponer en el imaginario colectivo la razón de la cantidad sobre el análisis y la razón argumentada.

  Y la historia se empieza a reescribir para convertirse en la nueva Historia oficial.  En ella, todos los movimientos sociales y políticos del pasado en realidad apuntaban a llevar a la presidencia a López Obrador.  Ya leímos que el movimiento del 68 no fue sino el antecedente del “fin de los tiempos”, 50 años después.  Ya leímos que se purifica a Manuel Bartlett y a criminales semejantes porque están del lado del ganador.  Ya leímos que Alfonso Romo es un empresario “honesto” que sólo tiene interés en mejorar a su prójimo.

  Ya leímos que, quienes ayer eran del PRI, del PAN, del PRD, del Verde Ecologista, o que se foguearon como militantes en la farándula, ahora son preclaros líderes de la IV transformación.  Y ya leímos también que ¡el alzamiento zapatista de 1994 fue el preludio del alzamiento “ciudadano” de 2018!  Y el líder ya indicó que se hagan elaboraciones teóricas sobre su ascenso al Poder.  No falta mucho para que los historiadores afines, modifiquen los libros de texto de historia.

 Advertimos que viene un alud, un tsunami, de análisis frívolos y chabacanos, de nuevas religiones laicas, de profetas menores -muy menores-, porque tienen la plataforma para hacer eso.  Habrá muchos sapos para quien quiera tragarlos.  Y. puesto que hablamos de neo religión, las ruedas de molino se democratizarán para que todos puedan comulgar.

  Aparecerán los nuevos “boy scouts”, los niños exploradores dispuestos a hacer el bien, aunque mirando bien a quién.

  Los “representantes de los ciudadanos” promoviendo la ciudadanización: lo que quieren los “autóctonos” (me cae que así nos dicen) es ser como quien los despoja.  Ser “iguales”, así sea en la fugaz temporalidad de la urna, y “libres” a la hora de firmar la concesión para la mina-hotel-vía férrea, el contrato de “empleo”, los pagos a plazos, el “apoyo firme a nuestro presidente”, la solicitud de “apoyo gubernamental”.

  Habrá un auge previsible de la gestoría pero, en lugar de recursos, tendrán interlocución.  Y eso vale, aunque no haya paga.  Porque el modelo de “ventanillas” se descentralizará.  Ya no se tendrá que ir a un edificio, formarse y darse cuenta, después de una larga fila, de que faltó la copia rosa.  Ahora la ventanilla irá a su lugar: “pida, nosotros vamos; como comprobante recibirá usted una promesa”.

  Si hay quien nada tiene, es probable que tenga la esperanza.  Los nuevos timadores se encargarán de administrar esa esperanza, de dosificar su aliento y de convertirla en la quimera que consuela pero no resuelve.

  Se reciclará el argumento que se usa en cierto sector de la lucha social, que dice que no es posible cambiar el sistema, que lo que hay que hacer es administrar o limar sus filos para que no lastimen mucho, o sea, que podemos convertirlos en buenos capataces, incluso llegar a crear un buen capitalismo, y que es posible cambiar al sistema desde dentro.

  Ya se adivina la figura a través del cascarón: se demanda la claudicación de la razón y el pensamiento crítico; el enaltecimiento del nacionalismo con base al autoritarismo “bueno”; la persecución de lo diferente; la legitimidad ganada por griterío; la neo religión laica; la unanimidad impuesta; la claudicación de la crítica; y el nuevo lema nacional: “Prohibido Pensar”.  En suma: la hegemonía y la homogeneidad que sustentan los fascismos que se niegan a reconocerse como tales.

-*-

  ¿Son conceptos que permiten entender (y actuar) los que se presentan a la mano?  ¿Términos como “ciudadanía”, “juventud”, “mujeres”, “progreso”, “desarrollo”, “modernidad”, “democracia electoral” como sinónimo de democracia?

  El término “ciudadano” no sirve como concepto para entender lo que sucede: “Ciudadano” es Carlos Slim, como lo es el campesino despojado por el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.  Lo es Ricardo Salinas Pliego, y quien vive en la calle después del terremoto de septiembre del 2017.  Lo es Alfonso Romo, y los miembros de la comunidad tzeltal que serán despojados de sus tierras para que pase un tren en el que los turistas se tomen “selfies”.

  Otro: “juventud”.  “Jóvenes” son las hijas de Peña Nieto, y las trabajadoras y estudiantes asesinadas.

  Otro: “mujeres”.  “Mujeres” son la Aramburuzavala, la Gonda, la Sánchez Cordero, la González Blanco Ortiz Mena, la Merkel y la May, y lo son las asesinadas de Ciudad Juárez, las violadas en cualquier rincón del mundo, las golpeadas, las explotadas, las perseguidas, las encarceladas, las desaparecidas.

  Todos los conceptos que eliminen la división o que no ayuden a entender una división de clase entre dominadores y dominados, son un engaño y permiten que convivan, en uno, unos y otros.  Esta transversalidad -que le dicen- entre el capital y el trabajo, no sirve para nada, no explica nada y lleva a una convivencia perversa entre explotador y explotado y, por un momento, parece que son lo mismo aunque no sea así.

  Viene también ese intento de volver al sistema de antes, ese salto imposible hacia atrás al “Estado de Bienestar”, al “Estado Benefactor” de Keynes, al viejo PRI (por eso alguien bromeaba que la primera transformación fue PNR; luego la segunda fue PRM; la tercera fue PRI, y ahora la cuarta transformación es PRIMOR).

  Y con eso viene la añeja discusión entre reforma y revolución.  Los “debates” entre los “radicales” que pugnaban por la revolución, y los “fresas” que estaban por un cambio gradual, por las reformas paulatinas hasta llegar al reino de la felicidad.  Esas discusiones se daban antes en los cafés.  Las ágoras de ahora son las redes sociales y se puede seguir ese ejercicio de autoerotismo en los “influencers” (o como se diga).

  Nosotros pensamos que ni siquiera es necesario discutir eso, porque la reforma no es posible ya; lo que destruyó el capitalismo ya no es salvable, ya no puede haber un capitalismo bueno (pensamos que nunca ha existido esa posibilidad), tenemos que destruirlo totalmente.

  Y parafraseando lo dicho por las zapatistas en el Encuentro de Mujeres que Luchan: no basta con prenderle fuego al sistema: hay que estar pendientes de que se consuma totalmente y sólo queden cenizas.

  De esto ya hablaremos en otra ocasión.  Por ahora sólo queremos señalar que la contrarrevolución social sí es posible  No sólo es posible, sino que va a acechar continuamente, porque van a tratar de aniquilar toda lucha externa a este proceso de domesticación que va a seguir  Va a tratar de ser arrasada, sobre todo con violencia.

  No sólo en marginación, no sólo en calumnias, sino que va a incluir los ataques paramilitares, militares, policiacos.

  Para todo aquel que desafíe estas reglas nuevas -que en realidad son las viejas- no va a haber amnistía, ni perdón, ni absolución, ni abrazos, ni fotos; va a haber la muerte y la destrucción.

  La lucha contra la corrupción (que no es otra cosa que la lucha por una buena administración del dominio) no sólo no incluye la lucha por la libertad y la justicia, sino que se le contrapone, porque con la coartada de la lucha contra la corrupción se pugna por un aparato de Estado más eficiente en la casi única función que detenta el Estado Nacional: la represión.  Pronto, ni ésa.

  El gobierno dejará de ser el capataz ladrón que se queda con varias vaquillas y toretes que no reporta al finquero.  El nuevo capataz no robará, le entregará al patrón la ganancia íntegra.

  Quieren devolverle al Estado Nacional, en este caso México, sus funciones reales.  Es decir, cuando se habla de que se necesita la seguridad, es la seguridad del capital; es la implantación y el perfeccionamiento de un nuevo estado policial: “voy a hacer bien las cosas porque voy a vigilar todo”.  La seguridad reclamada por la “ciudadanización” es, en los hechos, la reimplantación de un sistema policíaco, un muro modernizado y profesionalizado que sepa distinguir entre “los buenos” y “los malos”.

   Se profesionalizará la policía de la ciudad del Capital.  Ahí se reducirá el índice criminal y habrá policías “bell@s” que ayudarán a l@s ancian@s a cruzar la calle, buscarán a las mascotas extraviadas y verán que el tráfico sea amable para quien importa: los automóviles.

  Afuera, en la periferia, seguirá adelante el contubernio entre quien debe prevenir y perseguir el delito, y quien lo comete.  Pero, en compensación, se fomentará el turismo extremo: en la ciudad del Capital se organizarán “tours” y “safaris” para conocer esas raras creaturas que habitan las sombras; los turistas podrán tomarse una “selfie” con el joven detenido-golpeado-asesinado, con su sangre confundiendo los colores de los tatuajes, matando el brillo de los piercings y estoperoles, manchando el verde-morado-azul-rojo-naranja del cabello.  ¿Quién era?  ¿A quién le importa?  En una “selfie” todo lo que no sea el “yo” es pura escenografía, una anécdota, una emoción “fuerte” para lucir en el feis, en instagram, los chats, las autobiografías.  Y, en el altavoz del vehículo blindado, la guía de turistas, amable, advierte: “les recordamos que el consumo de tacos, tortas y demás garnachas son por su cuenta y riesgo; la empresa no se hace responsable de indigestiones, gastritis e infecciones estomacales.  Para quienes bajaron, aquí tenemos gel antibacterial”.

  El nuevo gobierno promete recuperar el monopolio del uso de la fuerza (que le fue arrebatada por el llamado “crimen organizado”).  Pero ya no sólo con las policías y ejércitos tradicionales.  También con los “nuevos” vigilantes: las nuevas camisas “pardas” o guindas, en las que se van a convertir los feligreses de la nueva religión laica; la masa que va a estar atacando a los movimientos sociales que no se domestiquen.  Los reciclados “batallones rojos” (ahora “guindas”, por la IV transformación) que habrán de completar la “limpieza” de suci@s, fe@s, mal@s y groser@s, y todo aquel que se resista al orden, el progreso y el desarrollo.

-*-

  Entonces seguimos bajando, pues, a ver cómo están resistiendo (junto a otras organizaciones, grupos y colectivos), nuestras comunidades, -ahorita aquí con nosotros está parte de la dirección colectiva del EZLN, 90 comandantas y comandantes, son más pero son los que nos están acompañando esta vez para honrar la visita de ustedes (las redes)-.

  Nosotros seguimos caminando con dos pies: la rebeldía y la resistencia, el no y el sí; el no al sistema y el sí a nuestra autonomía, que quiere decir que tenemos que construir nuestro propio camino hacia la vida.  El nuestro está basado en algunas de las raíces de las comunidades originarias (o indígenas): el colectivo, el apoyo mutuo y solidario, el apego a la tierra, el cultivo de las artes y las ciencias, y la vigilancia constante contra la acumulación de riqueza.  Eso, y las ciencias y las artes, son nuestra guía.  Es nuestro “modo”, pero pensamos que en otras historias e identidades, es diferente.  Por eso nosotros decimos el zapatismo no se puede exportar, ni siquiera en el territorio de Chiapas, sino que cada calendario y geografía tiene que seguir con su propia lógica.

  Los resultados de nuestro caminar están a la vista de quien quiera mirar, analizar y criticar.  Aunque, claro, nuestra rebeldía es tan, pero tan pequeña, que se necesitaría un microscopio o, mejor aún, un periscopio invertido para detectarla.

  Y tampoco es un ejercicio muy alentador: nuestras posibilidades son mínimas.

  No llegamos, ni de lejos, a los 30 millones.

  Tal vez sólo seamos 300.

-*-

(Continuará…)
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