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25 de mayo de 2020

Cartas de los presos en huelga de hambre en Chiapas en el Cereso No. 5 ante brote de Covid-19.

 
Con la exigencia de pruebas de Covid 19 y atención médica, ocho internos en el Cereso No. 5 de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, iniciaron una huelga de hambre el 21 de mayo. En respuesta a su acción y a la carta que publicaron anunciando su ayuno, los ha amenazado con encerrarlos en cuarentena junto con los presos que mantienen aislados en la enfermería porque dieron positivo a Covid19.
 
Son Adrián Gómez Jiménez, integrante de La Voz de Indígenas en Resistencia; Abraham López Montejo y Germán López Montejo de La Voz verdadera del Amate y, de la organización Presos por las Injusticias de la Fiscalía, Osman Alberto Espinales Rodríguez, Pedro Trinidad Cano Sánchez, Cristóbal Roblero Roblero y Alexander Hernández Zalazar. Además apoyan sus acciones desde el Cereso No. 10 en Comitán. En su carta firma también Bacner Maldonado García.
 
Ya hay un custodio que murió de Covid y ocho presos Solidarios de la Voz del Amate que dieron positivo.

A la opinión pública.
A las Redes de Resistencia y Rebeldía
Al Congreso Nacional Indígena.
A la Sexta Nacional e Internacional.
Al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.
A la Red Contra la Represión y por la Solidaridad.
A l@s Defensor@es de los Derechos Humanos y las ONG’s
A las Organizaciones Independientes.
A los medios de comunicación masivos y alternativos.
A los pueblos indígenas de México y del mundo.
A la Sociedad Civil de México y del mundo.

Comunicado de la Organización La Voz de Indígenas en Resistencia y la organización La Voz Verdadera del Amate, dichas organizaciones pertenecientes a la Adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. Actualmente recluidos en el Cereso número: 5, San Cristóbal de las Casas. Chiapas, México.

Desde este Cereso número:5 enviamos saludos combativos a l@s compañer@s que están luchando abajo y a la izquierda.

Y a los familiars de presxs políticxs, presxs de conciencia y presxs en lucha.

Después de este breve saludo pasamos a dar nuestras palabras desde nuestro espacio de lucha, hoy en día nos encontramos en plantón indefinido, desde nuestro campamento sacamos a la luz pública las injusticias que se viven y vivimos l@s presos por parte del Estado y sus autoridades que les competen nuestras libertades.

Hoy con fecha 21 de mayo del año en curso nos declaramos nuevamente en huelga de hambre para exigir nuestras libertades debido a esta contingencia que se vive y en este centro de reinserción social no es la excepción. Las autoridades de este centro han negado el contagio de un oficial de rango Comandante y de nombre: Alejandro y la supuesta muerte de un oficial de nombre: Artemio.

También enfatizamos que la población interna están sufriendo de calenturas, dolores musculares, diarrea , lo que no sabemos si es el Virus de Covid 19 o calenturas normales. Los internos se nos vulnera nuestros derechos a la salud. No hay como sacar la prueba de Covid 19 y tampoco hay medicamentos para l@s internos e internas. Supuestamente hay una fuerte cantidad de síntomas de calentura de los internos. Por eso las y los presxs corremos en peligro nuestra integridad de salud y nuestra vida.

Por eso con fecha 21 de mayo nos declaramos en huelga de hambre para exigir nuestras libertades porque el estado solo ha jugado con nosotros, tanto sus funcionarios públicos nos han violado nuestros derechos, como seres humanos ya deberíamos de estar afuera. Las puras injusticias del Estado, por eso nos tiramos en huelga de hambre y culminaremos el día 5 de Junio.

Como primera etapa de nuestras acciones por el mismo motivo del Covid 19. Si no hay solución de parte de las autoridades iniciaremos una segunda acción porque tenemos razones sólidas para exigir nuestras libertades.

A continuación mencionaremos nuestros casos:

Por mencionar el primer caso mi nombre Adrián Gómez Jiménez integrante de la organización La Voz de Indígenas en Resistencia, he estado privado de mi libertad injustamente durante un periodo de 16 años con 3 meses y 18 días, estoy sentenciado a 20 años de prisión y no hubo ningún señalamiento en contra mía. También me dieron un periodo de proceso legal de 15 años, cosa que en ninguna ley da margen a ese periodo. Le he mencionado al Gobierno del Estado sobre las injusticias que he vivido, pero este Gobierno, de nombre Rutilio Escandón Cadenas ha hecho caso omiso a mi petición, no le importó mi caso. He visto que no hay justicia de parte de este Gobierno a pesar de las anomalías de mi expediente y las fallas al debido proceso.

Hoy en día alcanzo mi libertad por beneficio, pero este estado, junto con sus funcionarios públicos, me han negado mi libertad. En especial que le compete dar mi libertad. El Gobierno y la Jueza de nombre: M. Guadalupe Flores Rocha, Jueza de Juzgado de Ejecución de Sentenciados. Por medio de esta huelga exijo mi libertad por beneficio porque mi integridad y mi vida está en peligro inminente sobre este Covid 19, ya he pagado la supuesta condena, pues llevo 16 años con 3 meses y 18 días. Me falta 3 años y 9 meses por compurgar. El Estado me ha estado secuestrando porque ya alcanzo mi libertad por beneficio. ¡¡ Ya basta de tantas injusticias del Estado y junto con sus Funcionarios Públicos.!!

Segundo caso, la organización La Voz Verdadera del Amate integrantes Germán López Montejo y Abraham López Montejo. Nosotros llevamos 9 años con 4 meses de estar privados de nuestra libertad injustamente, y no hay señalamiento en contra de nosotros. Nunca se han presentado los presuntos ofendidos, el M.P. solo se dedican a prefabricar los delitos para exhibirse que están dando con los delincuentes solo se dedican a torturar, utilizan este método, para el que está detenido acepte los delitos, eso fue lo que pasó con nosotros y somos victimas de tortura.

Hoy día seguimos presos injustamente de un delito que jamás hemos cometido. Por eso es que nos tiramos en huelga de hambre, lo único que queremos es nuestra libertad, por el mismo motivo que no hay señalamiento en contra nuestra, y más aún por esta pandemoa que está azotando toda la clase social. ¡¡No más injusticias por parte del M.P. y del Estado.!!

Tercer caso, presos por las injusticias de la Fiscalía del Estado.

Por medio de este comunicado nos dirigimos a ustedes las autoridades más competentes con otros presos que más tarde darán su palabra. Mi nombre es Cristóbal Roblero Roblero, debido a esta contingencia a parado nuestros casos, hago hincapié que revisen mi expediente y se me de mi libertad inmediata ya que yo me encuentro recluido en este centro penitenciario número:5. Estoy injustamente privado de mi libertad , ya que yo fui detenido en la ciudad de Bahía de Huatulco a raíz de un accidente automovilístico que tuve en el cual salí con fracturas múltiples en la pierna derecha y rodilla, y ya en tanto en el hospital me notifican que supuestamente yo tenía una orden de aprehensión de hace 10 años y por un supuesto robo que yo no cometí, y por el cual se me violentaron mis derechos como ser humano. Por eso exijo se revise mi expediente y se me otorgue mi libertad inmediata. Por eso he decidido ponerme en huelga de hambre hasta que se resuelva mi situación jurídica.

Cuarto caso. Presos por las injusticias de la Fiscalía de la Zona Altos, nos dirigimos de manera respetuosa a las autoridades competentes a que se revisen nuestros expedientes y se nos devuelvan nuestras libertades que se nos fue arrebatada arbitrariamente con mentiras y torturas y a su vez con abuso de autoridad y violentado nuestros derechos por el Comandante Hermenegildo Santos y Victorio Garcés Melo de la Fiscalía de la Zona Altos y junto con la Policía Estatal ya que fuimos privados de nuestra libertad desde los días 25 y 26 de diciembre vinculados a un delito de drogas y torturados por 48 horas.

El día 27 la Comisión Estatal de los Derechos Humanos nos visitó en las instalaciones de la Fiscalía al cumplir las 48 horas nos dieron la libertad por ese delito en la carpeta de investigación número 4.

Después se nos vinculó otro delito por el cual me encuentro y nos encontramos recluido en este Centro Penitenciario número: 5, siendo inocente. Por eso hoy vamos a orillarnos a la huelga de hambre junto con las organizaciones que están a un costado del área de enfermería.

Nuestros nombres son Osman Alberto Espinales Rodríguez, Pedro Trinidad Cano Sánchez. Debido a esta contingencia, también nos quedaremos en plantón indefinido hasta obtener nuestras libertades.
Las Organizaciones La Voz de Indígenas en Resistencia y la Voz Verdadera del Amate seguimos nuestra lucha y tratamos de concientizar más internos debido a esta pandemia, pues nos estamos enfrentando a un virus que somete aplacablemente y ataca con nuestra vida.

Por lo tanto hemos dejado la pasividad y pasar a la acción, es un paso para exigir nuestras libertades, en estos tiempos existe una necesidad para estar con nuestras familias, estamos en tiempo de plantón indefinido, en tiempos de lucha y resistencia.

Las autoridades solo nos han mentido y nos quieren embaucar, por ejemplo el día 27 de febrero el Subsecretario de nombre: José Miguel Alarcón García nos ofreció una celda, lugar de espacio de lucha y abandonar nuestra trinchera de lucha que estamos a un lado del área de enfermería. Le aceptamos pero bajo condiciones y firmas por la Comisión Nacional o Estatal de los Derechos Humano, con la Fiscalía, la Jueza M. Guadalupe y loxs defensorxs de Fray Bartolomé de las Casas , pero hasta hoy no hubo acuerdos, ni firmas.

Se giró un oficio, pero hasta la presente fecha no han contestado.

Por eso dejamos la pasividad y sumamos a esta acción.

Por último invitamos a las organizaciones independientes tanto estatal e internacional, a lxs defensorxs de los derechos humanos a seguir exigiendo las verdaderas justicias y libertad a l@s presxs políticxs, presxs de conciencia y presxs en lucha.

Uniendo nuestras voces y fuerza de l@s pueblos mexican@s triunfarán las verdaderas justicias.

La huelga la iniciaremos a las 9:00 am y culminaremos el día viernes 5 de junio 2020.

Respetuosamente,

Adrián Gómez Jiménez, integrante de la organización La Voz de Indígenas en Resistencia.

Germán López Montejo, Abraham López Montejo integrantes de la organización La Voz Verdadera del Amate.

Presos por la injusticia de la Fiscalía

Osman Alberto Espinales Rodríguez

Pedro Trinidad Cano Sánchez

Cristóbal Roblero Roblero

Alexander Hernández Zalazar

Bacner Maldonado García

Se integra para que se le de su libertad o cambio medidas cautelares más cerca de su familia

A 21 de Mayo 2020

SEGUNDA CARTA

A la opinión pública.
A las Redes de Resistencia y Rebeldía.
Al Congreso Nacional Indígena.
Al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.
A l Red Contra la Represión y por la Solidaridad.
A la Sexta Nacional e Internacional.
A l@s Defensor@s de los Derechos Humanos y a las ONG’s.
A las organizaciones independientes.
A los medios de comunicación masivos y alternativos.
Al pueblo de México y del mundo.


Presos indígenas de las organizaciones La Voz de Indígenas en Resistencia y La Voz Verdadera del Amate ambas organizaciones adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. Junto con otros presos por las injusticias de la Fiscalía recluidos en el Cereso número 5 San Cristóbal de las Casas, Chiapas. México.

Compañer@s, herman@s, a los medios de comunicación y a los periodistas, y a l@s defensor@s de los derechos humanos enviamos nuestros saludos.

Hoy 22 de mayo 2020 sacamos una denuncia pública en contra de los custodios, y en especial el Inspector Fredy Martínez Díaz que desempeña como Alcaide.

Hoy siendo a las 14:40 minutos vinieron a intimidarnos psicológicamente y a acosarnos, esto es una tortura psicológica para nosotros. Diciéndonos que nos van a poner en cuarentena y que esa orden viene de los superiores, pues este Gobierno del Estado junto con su Subsecretaria de Ejecución Sanciones Penales y Medidas de nombre: José Miguel Alarcón García. Solo nos andan intimidando “le dijimos que de aquí no nos vamos a mover y que vamos a permanecer en plantón y a estar en este lugar pase lo que pase”. Lo que quieren es levantarnos el plantón y la huelga de hambre. ¿cómo es posible que ya nos dieran las pruebas de Covid si solo apenas dos horas nos tomaron la muestra ?
Esto son solo abusos de autoridad de este centro como el dijo Fredy Martínez que es por orden de su superior. Pues le pedimos al Gobierno que nos de nuestras libertades no más encierro que nos quieren matar de tristeza y ponernos bajo candado. ¡¡No más amenazas, no más torturas psicológicas de las que ya tenemos el Covid 19, cualquier infarto o derrame cerebral le responsabilizamos al Gobierno del Estado lo que vaya a pasar con nuestras vidas!!

Lo que quereos es que se nos den nuestras libertades pues ya llevamos varios años privados de nuestras libertades.

Por último invitamos urgentemente la intervención de l@s Defensor@s de los Derechos Humanos a frenar esta intimidación de parte del Gobierno, tanta estatal, Nacional e Internacional.

Y a las organizaciones independientes, tanto estatal, nacional e internacional a seguir exigiendo las verdaderas justicias.

Uniendo nuestras voces y fuerzas de l@s pueblos Mexican@s triunfarán las verdaderas justicias.

Respetuosamente,

Adrián Gómez Jímenez, integrante de la Organización La Voz de Indígenas en Resistencia.

Germán López Montejo y Abraham López Montejo , integrantes de la Organización La Voz Verdadera del Amate.

Presos por las injusticias de la Fiscalía

Osmar Alberto Espinales Rodríguez
 

Pedro Trinidad Cano Sánchez
 

Cristóbal Robles Robles
 

Alexander Hernández Zalasa

A 22 de mayo de 2020.

28 de septiembre de 2019

CONVOCATORIA A LA JORNADA GLOBAL DE LUCHA EN DEFENSA DE LA VIDA Y DE NUESTROS TERRITORIOS “SAMIR FLORES VIVE”.

CONVOCATORIA A LA JORNADA GLOBAL DE LUCHA EN DEFENSA DE LA VIDA Y DE NUESTROS TERRITORIOS “SAMIR FLORES VIVE”

A 527 años del inicio de la resistencia y rebeldía de los pueblos originarios contra la invasión colonial, la guerra del sistema capitalista patriarcal y sus megaproyectos siguen trayendo muerte y destrucción en todo el mundo y ponen en riesgo a todas las formas de vida en el planeta tierra.

Particularmente en México, con la mentira de querer erradicar la pobreza del sur del país, el gobierno de López Obrador en pleno contubernio con las mafias empresariales, la delincuencia organizada y los partidos políticos de todos los colores, retoma el viejo sueño de Porfirio Díaz y los planes de todos los gobiernos neoliberales desde Salinas de Gortari, ofreciendo el territorio nacional al capital global.

Frente al desastre nacional y mundial, La Asamblea Nacional e Internacional del Congreso Nacional Indígena / Concejo Indígena de Gobierno y adherentes a la Sexta, Redes de Resistencia y Rebeldía, organizaciones y colectiv@s “El Istmo es Nuestro”, reunida en Juchitán, Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, los días 6, 7 y 8 de septiembre del 2019

CONVOCAMOS a los pueblos, organizaciones y personas de México y del Mundo a que, de acuerdo con los modos y tiempos de cada organización, A REALIZAR ACCIONES COORDINADAS en el marco de la

Jornada global de lucha
En defensa de la Vida y de Nuestros Territorios
“SAMIR FLORES VIVE”
el 12 de octubre de 2019.

Les invitamos a que sea una movilización dislocada y contundente, en todo el país, contra los megaproyectos de muerte, de carácter anticapitalista y antipatriarcal, buscando que todos los sectores participen, haciendo del paliacate un símbolo común y que en todos los espacios mostremos el arte, la música, la creatividad de abajo.

Denunciemos que con la implementación de los megaproyectos como el mal llamado Tren Maya, la Refinería Dos Bocas, el Corredor Inter-Oceánico del Istmo, el proyecto Integral Morelos, el Nuevo Aeropuerto y sus obras asociadas como la Autopista México-Tuxpan, así como un monstruoso conjunto de proyectos de depredación ambiental, territorial y social con minería, hidroeléctricas, agroindustriales, corredores industriales, gasoductos, oleoductos, fracking, parques eólicos, paneles solares empresariales a gran escala, etc. que forman parte de la infraestructura que se pretende imponer para el saqueo de los bienes naturales (petróleo, minerales, bosques, selvas, viento, ríos, lagos y mares) y la sobreexplotación de mano de obra de nuestros pueblos de México y Latinoamérica para entregar nuestros territorios al gran capital transnacional, destruyendo la biodiversidad y agudizando la catástrofe del calentamiento global”, quedando claro que esta propuesta del estado de carácter desarrollista neoliberal no abonará de ninguna manera a la solución de los problemas de las mexicanas y los mexicanos que son el desempleo, la pobreza y la violencia, entre otros.

Las actividades que cada organización defina deberán registrarse a más tardar el 1 de octubre en el correo samirflores.vive@gmail.com.

Todas las acciones que se registren serán difundidas en las distintas redes sociales y pagina web del Congreso Nacional Indígena/ Concejo Indígena de Gobierno.

A T E N T A M E N T E

Asamblea Nacional e Internacional del Congreso Nacional Indígena / Concejo Indígena de Gobierno y adherentes a la Sexta, Redes de Resistencia y Rebeldía, organizaciones y colectiv@s “El Istmo es Nuestro”

1 de enero de 2017

Palabras del EZLN el 1 de enero de 2017 en la clausura de la Segunda Etapa del Quinto Congreso del CNI.

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.

PRIMERO DE ENERO DEL 2017.

Hermanas y hermanos del Congreso Nacional Indígena:

Compañeras, compañeros y compañeroas de la SEXTA nacional e internacional:

Pueblos de México y el mundo:

  Hace 23 años nos alzamos en armas contra el olvido.

  La indignación y la desesperación nos obligaron a disponernos a morir para vivir,

  Para vivir de la única forma que vale la pena vivir, con libertad, con justicia, con democracia.

  El pueblo de México nos miró y nos habló, nos dijo que nuestra lucha y nuestras demandas son justas, pero que no está de acuerdo con la violencia.

  Conforme se fueron conociendo las condiciones inhumanas de nuestra vida y nuestra muerte, en todas partes se estuvo de acuerdo en que las causas de nuestro alzamiento no se podían cuestionar, aunque sí la forma en que se manifestó nuestra inconformidad.

  Ahora las condiciones del pueblo de México en el campo y la ciudad están peor que hace 23 años.

  La pobreza, la desesperación, la muerte, al destrucción, no son sólo para quienes poblaron originalmente estas tierras.

  Ahora la desgracia alcanza a todas y a todos.

  La crisis afecta también a quienes se creían a salvo y pensaban que la pesadilla era sólo para quienes viven y mueren abajo.

  Gobiernos vienen y van, de diferentes color y banderas, y lo único que hacen es empeorar la cosas.

  Con sus políticas, los único que hacen es que la miseria, la destrucción y la muerte lleguen a más y más gente.

  Ahora nuestras hermanas y hermanos de las organizaciones, barrios, naciones, tribus, y pueblos originarios, organizados en el Congreso Nacional Indígena, han decidido gritar su YA BASTA.

  Han decidido que no van a permitir que se siga destruyendo nuestro país.

  Han decidido no dejar que el pueblo y su historia mueran por la enfermedad que es el sistema capitalista.

  Un sistema que, en todo el mundo, explota, despoja, reprime y desprecia a los seres humanos y a la naturaleza.

  El Congreso Nacional Indígena ha decidido luchar para sanar nuestros suelos y nuestros cielos.

  Y lo han decidido hacer por los caminos civiles y pacíficos.

  Sus causas son justas, innegables.

  ¿Quién les cuestionará ahora el camino que han elegido y al que nos están llamando a todas, a todos, a todoas?

  Si no se respeta, si no se saluda, si no se apoya su lucha y el camino que siguen, entonces ¿qué mensaje dan como sociedad?, ¿qué caminos le dejan a la indignación?

  Hace 23 años iniciamos nuestro alzamiento, pero nuestro camino era excluyente, no podían participar todas, todos.

  Ahora, el Congreso Nacional Indígena nos llama a una lucha en que podemos participar todos, todas; sin importar la edad, el color, el tamaño, la raza, la religión, la lengua, la paga, el conocimiento, la fuerza física, la cultura, la preferencia sexual.

  Quienes viven, lucha y mueren en el campo y en ciudad tienen ahora un camino de lucha donde se unen con otras y otros.

  La lucha a la que nos llama y nos invita el Congreso Nacional Indígena es una lucha por la vida con libertad, con justicia, con democracia, con dignidad.

  ¿Quién se atreve a decir que es una lucha mala?

  Es la hora de que todo el pueblo trabajador, junto con los pueblos originarios, cobijados por la bandera del Congreso Nacional Indígena, que es la bandera de los originarios, se unan en esta lucha que es para quienes no tienen nada, más que dolor, rabia y desesperación.

  Es la hora de los pueblos, de todos, del campo y de la ciudad.

  Eso es lo que nos está diciendo el Congreso Nacional Indígena.

  Nos está diciendo de que ya basta de esperar que otros u otras quieran decirnos qué hacer y cómo, que nos quieran mandar, que nos quieran dirigir, que nos quieran engañar con promesas y mentiras descaradas.

  Nos está diciendo que cada quien en su lugar, con su modo, con sus tiempos, se mande a sí mismo, misma; que los mismos pueblos se dirijan a sí mismos, que no más mentiras, que no más engaños, que no más políticos que sólo ven su trabajo de gobierno como una riqueza de robar, de traicionar, de venderse.

  Nos está diciendo que hay que luchar por la verdad y la justicia.

  Nos está diciendo que hay que luchar por la democracia, que quiere decir que mismo pueblo manda.

  Nos está diciendo que hay que luchar por la libertad.

  Son sabedoras y sabedores quienes están en el Congreso Nacional Indígena.

  Llevan siglos resistiendo y luchando por la vida,

  Saben de resistencia, saben de rebeldía, saben de lucha, saben de vida.

  Saben quién es el responsable de los dolores que azotan a todas y a todos, en todas partes, todo el tiempo.

  Al Congreso Nacional Indígena, por esta lucha que hoy emprende, lo van a atacar, lo van a calumniar, lo van a querer dividir, lo van a querer comprar.

  Van a buscar por todos los medios que se rindan, que se vendan, que claudiquen.

  Pero no van a poder.

  Llevamos más de 20 años de conocernos personalmente, y más de 500 años de conocernos en destrucción, en muerte, en desprecio, en robo, en explotación, en historia.

  Su fortaleza, su decisión, su compromiso, no viene de sí mismos, de sí mismas.

  Viene de las organizaciones, barrios, naciones, tribus y pueblos originarios en los que nacieron y se formaron.

  Nosotras, nosotros, zapatistas, nos preparamos 10 años para iniciar nuestra lucha un primero de enero hace 23 años.

  El Congreso Nacional Indígena se preparó 20 años para llegar a este día y mostrarnos un buen camino.

  Si lo seguimos o no, ya será decisión de cada quien.

  El Congreso Nacional Indígena va a hablar con verdad, va a escuchar con atención.

  No es juego su lucha del Congreso Nacional Indígena.


  Ellas y ellos nos han dicho que van por todo, para todas y para todos.

  Y eso quiere decir que:

  Van por el respeto de los derechos humanos.
  Van por la liberación de todas y todos los presos políticos.
  Van por la presentación con vida de las desaparecidas y desaparecidos.
  Van por la justicia para quienes han sido asesinados,
  Van por verdad y justicia para los 46 ausentes de Ayotzinapa.
  Van por apoyo a los campesinos y respeto a la madre tierra.
  Van por una vivienda digna para todos los de abajo.
  Van por alimentación suficiente para todos los desamparados.
  Van por trabajo digno y salario justo para los trabajadores del campo y de la ciudad.
  Van por salud completa y gratuita para todos los trabajadores.
  Van por educación libre, gratuita, laica y científica.
  Van por la tierra para quien la trabaja.
  Van por las fábricas para los obreros y obreras.
  Van por las tiendas y bancos para los empleados y empleadas.
  Van por el respeto al comercio ambulante, y al pequeño y mediano comercio.
  Van por el transporte público y comercial para quienes conducen los vehículos.
  Van por el campo para los campesinos.
  Van por la ciudad para los ciudadanos.
  Van por el territorio para los pueblos originarios.
  Van por la autonomía.
  Van por la autogestión.
  Van por el respeto a toda forma de vida.
  Van por las artes y las ciencias.
  Van por la libertad de pensamiento, de palabra, de creación.
  Van por la libertad, la justicia y la democracia para el México de abajo.

  A eso nos están llamando.

  Cada quien podrá decidir si esa lucha es buena, si es buena esa idea, si responde o no al llamado que hacen.

  Nosotras, nosotros como zapatistas que somos, respondemos: sí vamos con ustedes, sí vamos con el Congreso Nacional Indígena.

  Veremos las formas de apoyarlos con toda nuestra fuerza.

  Los apoyaremos porque la lucha que ustedes proponen, hermanas y hermanos del Congreso Nacional Indígena, es tal vez la última oportunidad de que estos suelos y estos cielos no desaparezcan en medio de la destrucción y la muerte.

  Así que sólo tenemos que decirles:

  Escuchen el corazón, el dolor y la rabia que hay en todos los rincones de este país.

  Caminen y que retiemble en sus centros la tierra con sus pasos.

  Que se asombren estos suelos mexicanos.

  Que los cielos los miren con sorpresa y admiración.

  Que los pueblos del mundo, en la decisión y firmeza de ustedes, aprendan y se animen.

  Y sobre todo, no importa qué pase ni todo lo que tienen en contra, no importa que los ataquen de todas las formas, como quiera no se rindan, no se vendan, no claudiquen.

¡LIBERTAD!
¡JUSTICIA!
¡DEMOCRACIA!

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

A nombre de las mujeres, hombres, niños y ancianos del EZLN.

Subcomandante Insurgente Moisés.
México, enero del 2017.

17 de noviembre de 2016

UNA HISTORIA PARA TRATAR DE ENTENDER.

17 de noviembre del 2016.

A la Sexta nacional e internacional:

A quienes simpatizan y apoyan la lucha de los pueblos originarios:

A quienes son anticapitalistas:

Compañeras, compañeros, compañeroas:

Hermanas y hermanos:

  Este extenso texto lo hicimos conjuntamente con el Subcomandante Insurgente Moisés, vocero y actual jefe del EZLN, y consultando unos detalles con algunas de las Comandantas y Comandantes de la delegación zapatista que asistió a la primera etapa del V congreso del Congreso Nacional Indígena.

  Aunque en ésta, como en otras ocasiones, me toca a mí la redacción, es el Subcomandante Insurgente Moisés quien lee, agrega o quita, aprueba o rechaza no sólo este texto, sino todos los que aparecen a la luz pública como auténticos del EZLN.  No pocas veces, a lo largo de estos escritos, usaré el primer pronombre del singular.  La razón de esto se entenderá más adelante.  Aunque la destinataria principal de estas líneas es la Sexta, hemos decidido ampliar su destino a quienes, sin ser ni estar con nosotras, nosotros, tienen idénticas inquietudes y parecido empeño.  Va pues:

-*-

TAMPOCO NUESTRAS PESADILLAS.

  Hace algunos años, la creatividad y el ingenio de algún colectivo de la Sexta produjo una frase que, al paso del tiempo, fue adjudicada al zapatismo.  Bien saben que estamos en contra del copyright, pero no solemos adjudicarnos ni palabras ni acciones que no son nuestras.  Sin embargo, aunque no de nuestra autoría, la sentencia sí refleja en parte nuestro sentir como zapatistas que somos.

  Enarbolada por la Sexta contra quienes, con chantajes burdos y amenazas, atacaban (como ahora) al escepticismo frente al “poder” de las urnas electorales institucionales, la frase va más allá y define los límites y carencias de una forma de lucha, la electoral:

  “Nuestros sueños no caben en sus urnas”, se decía y se dice.

  Nosotros, nosotras, como zapatistas que somos la suscribimos entonces… y ahora.  Tiene la virtud de decir mucho con pocas palabras (un arte ahora olvidado).  Pero, desde este lado del pasamontaña, desde nuestro ser lo que somos, agregamos: “tampoco nuestras pesadillas”.

  Cierto, pudimos haber puesto “y tampoco nuestr@s muert@s”, pero resulta que, en estos tiempos aciagos, el dolor se ha extendido aún más allá.  Ya no sólo es la muerte natural la responsable de alejarnos de quienes nos hacen falta hoy; como, en nuestro caso, del subteniente insurgente de infantería Hernán-Omar (parte nuestra desde antes del alzamiento, y arrebatado por el cáncer de nuestro lado y del de su compañera e hijo -a quienes abrazamos especialmente en este primer cumpleaños sin él-).

  Ahora son, y en forma creciente, los asesinatos, las desapariciones, las cárceles, los secuestros.

  Si usted es pobre es vulnerable, si usted es mujer es todavía más vulnerable.  Como si el sistema no se conformara con agredirla por lo que es, y se diera a la macabra tarea de eliminarla.  Es decir, ya no sólo es objeto de acoso y violencia sexual.  ¿Qué ha pasado en este sistema que vuelve “natural” y hasta “lógico” (“sí, ellas se lo buscaron”, dice la sociedad entera) ya no sólo la violación, también el secuestro, la desaparición y el asesinato de mujeres?  Sí, mujeres.  La democratización del odio de género iguala edades, razas, colores, estaturas, pesos, credos, ideologías, militancias o no; todas las diferencias, menos las de clase, diluidas en una falta mayor: ser mujer.

  Y vaya usted agregando potencias según su diferencia: color, estatura, peso, indígena, afrodescendiente, niña, niño, ancian@, joven, gay, lesbiana, transgénero, su modo suyo de usted, cualquiera que sea.  Sí, un sistema empeñado ya no sólo en segregar y despreciar las diferencias, ahora decidido a eliminarlas por completo.  Y no sólo exterminarlas, ahora haciéndolo con toda la crueldad de que es capaz una modernidad.  Sigue la muerte matando, pero ahora con mayor sadismo.

  Entonces, lo que queremos decir es que no sólo nos faltan las muertas y los muertos, también l@s desaparecid@s (y con la arroba incluimos no sólo al masculino y al femenino, también a todo lo que rebasa la falsa dicotomía de género), l@s secuestr@das, l@s encarcelad@s.

  ¿Cuántos de los ausentes de Ayotzinapa caben en cuántas urnas?  ¿En qué proyecto partidario se encuentran?

  ¿Cuál logotipo institucional es el que se cruza pensando en quienes nos faltan?

  ¿Y si ni siquiera hay la certeza de que murieron?  ¿Y si no sólo es la ausencia la que duele, sino que también se agregan la incertidumbre y la angustia (¿comió?, ¿tiene frío?, ¿se enfermó?, ¿ha dormido lo suficiente?, ¿alguien lo consuela?, ¿sabe que aún le busco, que siempre le buscaré?)?

  ¿En qué aspiración a un cargo, un puesto, un gobierno, caben las mujeres agredidas, desaparecidas, asesinadas por todo el espectro ideológico?

  ¿A cuántas boletas electorales equivalen los infantes asesinados, por el Partido Acción Nacional, en la guardería ABC?

  ¿Por quién votan los exterminados, por el Partido Revolucionario Institucional y sus réplicas mal disimuladas, en toda la extensión de las geografías y calendarios del México de abajo?

  ¿En cuál conteo de votos aparecen los perseguidos, por el Partido de la Revolución Democrática, acusados del delito de ser jóvenes?

  ¿En cuál partido político se representan las diferencias sexuales perseguidas en público y en privado, para las que hay como condena el infierno en vida y en muerte?

  ¿Cuáles son los partidos políticos institucionales cuyos logos y consignas manchan los muros que deben saltar miles de migrantes, hombres, mujeres y niños para caer en manos de gobernantes-criminales-empresarios de la trata de personas?

  Y se podrán encontrar ejemplos en crónicas, blogs, reportajes, notas periodísticas, artículos de opinión, hashtags, etc., pero siempre quedará la certeza de que son más los hechos criminales que no alcanzan siquiera una mención pública.

  ¿Dónde está la casilla electoral para que ahí se exprese la explotación, la represión, el despojo y el desprecio a los pueblos originarios?

  ¿En cuál urna se depositan los dolores y las rabias de …
 

 el Yaqui,  el Kumiai,
 el Mayo,
 el Cucapá,
 el Tohono O´odham,
 el Raramuri,
 el Kikapú,
 el Pame,
 el Totonaca,
 el Popoluca,
 el Nahua,
 el Maya Peninsular,
 el Binizáa,
 el Mixteco,
 el Hñähñü,
 el Totonaca,
 el Mazateco,
 el Purépecha,
 el Mixe,
 el Chinanteco,
 el Mazahua,
 el Me´phaa,
 el Téenek,
 el Rarámuri,
 el Chontal,
 el Amuzgo,
 el Ópata,
 el Solteco,
 el Chatino,
 el Papabuco,
 el Triqui,
 el Cora,
 el Cuicateco,
 el Mame,  el Huave,
 el Tepehuano,
 el Matlatzinca,
 el Chichimeca,
 el Guarijío,
 el Chuj,
 el Jacalteco,
 el Lacandón,
 el Comca´ac,
 el Wixárika,
 el Kanjobal,
 el Chontal,
 el Chocho,
 el Tacuate,
 el Ocuilteco,
 el Kekchí,
 el Ixcateco,
 el Motocintleco,
 el Quiché,
 el Kakchiquel,
 el Paipai,
 el Pápago,
 el Cochimí,
 el Ixil,
 el Kiliwa,
 el Aguacateco,
 el Mame,
 el Chol,
 el Tzotzil,
 el Zoque,
 el Tojolabal,
 el Tzeltal?

  ¿Dónde cabe todo eso?

  ¿Y cuándo obtuvieron su registro legal la dictadura del terror y su lógica perversa invadiendo todo y reajustando los criterios?

Tuve suerte, dice cualquier mujer u hombre asaltado en la calle, en su casa, en el trabajo, en el transporte, no me dispararon-acuchillaron.
Tuve suerte, dice la mujer golpeada y violada, no me secuestraron.
Tuve suerte, dice el infante sometido a la prostitución, no me quemaron vivo.
Tuve suerte, dice el gay, la lesbiana, el transexual, loa otroa con los huesos rotos y la piel lacerada, no me asesinaron.
Tuve suerte, dice el obrero, la empleada, el trabajador sometido a más horas de trabajo y menor salario, no me despidieron.
Tuve suerte, dice el líder social torturado, no me desaparecieron.
Tuve suerte, dice el joven estudiante asesinado y tirado en una calle, mi familia ya no tendrá que buscarme.
Tuve suerte, dice el pueblo originario despojado, no me exterminaron.

  Y más:

  ¿Qué encuesta toma nota de la destrucción de la Tierra?  ¿Por quién votan las aguas contaminadas, las especies animales acorraladas hasta la extinción, la tierra estéril, el aire sucio?  ¿Dónde se deposita la boleta de un mundo agonizante?

  Entonces tienen razón: “nuestros sueños no caben en sus urnas”.

  Pero tampoco nuestras pesadillas.

  Cada quien puede ser responsable de sus sueños.  Falta pedirle cuentas a quien es el responsable de nuestras pesadillas.  Falta lo que falta…

UN “SÍ”, VARIOS “NO”.

  Sí, la propuesta inicial y original es nuestra, del ezetaelene.  Nosotras, nosotros, se la hicimos saber a las delegadas y delegados al Quinto Congreso del Congreso Nacional Indígena.  Esto sucedió los días 9, 10, 11 y 13 de octubre del año 2016, en la sede del CIDECI-Unitierra, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.  En esas fechas hubo delegadas y delegados de colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos originarios de las lenguas amuzgo, binni-zaá, chinanteco, chol, coca, náyeri, cuicateco, kumiai, lacandón, matlazinca, maya, mayo, mazahua, mazateco, mixe, mixteco, nahua, ñahñu, ñathô, popoluca, purépecha, rarámuri, tlapaneco, tojolabal, totonaco, triqui, tzeltal, tzotzil, wixárika, yaqui, zoque, y chontal.  El día 13 de octubre del 2016, la plenaria de ese Quinto congreso del CNI decidió hacer suya la propuesta y someterla a una consulta entre quienes lo integran.  El día 14 de octubre del 2016, en horas de la mañana, el CNI y el EZLN hicieron pública esa decisión en el documento llamado “Que retiemble en sus centros la tierra”.

-*-

   No, ni el EZLN como organización, ni ninguna, ninguno de sus integrantes, va a participar por un “cargo de elección popular” en el proceso electoral del 2018.

  No, el EZLN no se va a convertir en un partido político.

  No, el EZLN no va a presentar a una mujer indígena zapatista como candidata a la presidencia de la República en el año del 2018.

  No, el EZLN no “ha dado un giro” de los grados que sean, ni seguirá su lucha por la vía electoral institucional.

  Entonces ¿el EZLN no va a postular a una indígena zapatista para presidenta de la República?  ¿No van a participar directamente en las elecciones de 2018?

  No.

  ¿Por qué no?  ¿Por las armas?

 No.  Se equivocan rotundamente quienes piensen que es por eso: las zapatistas, los zapatistas tomamos las armas para servirnos de ellas, no para ser esclavizados por ellas.

 Entonces, ¿porque el sistema político electoral institucional es corrupto, inequitativo, fraudulento e ilegítimo?

  No.  Aunque fuera diáfano, equitativo, justo y legítimo, las zapatistas, los zapatistas no participaríamos para alcanzar y ejercer el Poder desde un puesto, un cargo o un nombramiento institucional.

  Pero, en determinadas circunstancias, por cuestiones estratégicas y/o tácticas, ¿no participarían directamente para ejercer un cargo?

  No.  Aunque “las masas” nos lo demanden; aunque la “coyuntura histórica” necesite de nuestra “participación”; aunque lo exijan “la Patria”, “la Nación”, “el Pueblo”, “el Proletariado” (ok, eso ya está muy demodé), o cualquiera que sea el concepto concreto o abstracto (tras el cual se esconde, o no, la ambición personal, familiar, de grupo o de clase) que se enarbole como pretexto; aunque la coyuntura, la confluencia de los astros, las profecías, el índice bursátil, el manual de materialismo histórico, el Popol Vuh, las encuestas, el esoterismo, “el análisis concreto de la realidad concreta”, el etcétera conveniente.

  ¿Por qué?

  Porque el EZLN no lucha para tomar el Poder.

-*-

  ¿Ustedes creen que antes no nos han ofrecido eso y más?  ¿Que no nos han ofrecido cargos, prebendas, puestos, embajadas, consulados, viajes al extranjero con “todo incluido”, además de los presupuestos que vienen adjuntos?  ¿Creen que no nos han ofrecido convertirnos en un partido político institucional, o ingresar a alguno de los ya existentes, o a los que se formarán, y “gozar de las prerrogativas de ley” (así dicen)?

  ¿Aceptamos?  No.

  Y no nos ofendemos, entendemos que la ambición, o la falta de imaginación, o la cortedad de miras, o la ausencia de conocimientos (y, claro, el no saber leer), lleven a más de uno a urgirse a sí mismo el entrar a un partido político institucional, luego salirse y pasar a otro, luego salirse y formar otro, luego lo que siga.  Entendemos que, a más de uno, una, todavía le funcione la coartada de “cambiar el sistema desde adentro”.  A nosotras, nosotros, no.

  Pero, en el caso de la dirección y tropa zapatista, no sólo es frente al Poder institucional nuestra negativa, también frente a las formas y procesos autonómicos que las comunidades crean y profundizan día con día.

  Por ejemplo: ningún insurgente o insurgenta, sea de la comandancia o sea de tropa; ni ninguna comandanta o comandante del CCRI pueden siquiera ser autoridades en comunidad, ni en municipio autónomo, ni en las diferentes instancias organizativas autónomas.  No pueden ser consejas ni consejos autónomos, ni juntas de buen gobierno, ni comisiones, ni ninguna de las responsabilidades que se designan por asamblea, creadas o por crear en la construcción de nuestra autonomía, es decir, de nuestra libertad.

  Nuestro trabajo, nuestra tarea como ezetaelene es servir a nuestras comunidades, acompañarlas, apoyarlas, no mandarlas.  Apoyarlas, sí.  A veces lo logramos.  Y sí, cierto, a veces estorbamos, pero entonces son los pueblos zapatistas quienes nos dan un zape (o varios, según) para que corrijamos.

-*-

  Todo esto no necesitaría ser aclarado y reafirmado si se hubiera hecho una lectura atenta del texto titulado “Que retiemble en sus centros la tierra”, hecho público la mañana del 14 de octubre del 2016.

  No, no participamos en la redacción del pronunciamiento.  El texto lo hizo la comisión provisional nombrada por la asamblea del CNI y nos lo dieron a conocer.  No le pusimos ni le quitamos ni una coma, ni un punto.  Tal y como lo escribieron las delegadas y delegados del CNI, así lo hicimos nuestro.

  Pero, como está visto, el analfabetismo funcional no reconoce fronteras ideológicas ni signos partidarios, pues de todo el espectro político han surgido algunas expresiones, valoraciones y opiniones que se debaten entre el racismo y la estupidez.  Sí, hemos visto a parte de la intelectualidad de la izquierda institucional, y alguna marginal, coincidir con el paladín panista “del feminismo”, “la honradez”, “la honestidad”, “la inclusión” y “la tolerancia”: Diego Fernández de Cevallos, quien ahora se dedica, junto a la versión esotérica de “La Ley y el Orden”, Antonio Lozano Gracia, a esconder a ¿ex? gobernadores en fuga.  ¿Alguien olvida a La Calderona aplaudiendo a rabiar cuando el referido Fernández de Cevallos, siendo candidato presidencial en 1994, llamaba a las mujeres con el “cariñoso” nombre de “el viejerío”, y a los campesinos les decía “los calzonudos”?  ¿Es La Calderona el símbolo del empoderamiento de las mujeres de arriba o una simple prestanombres de un psicópata insatisfecho?  ¿Todavía engaña a alguien el que se presente con su nombre de “soltera”?

  Como les contaremos más adelante, las delegadas y delegados del CNI al V congreso, advertían que el profundo racismo que hay en la sociedad mexicana era un obstáculo para llevar adelante la iniciativa.

  Nosotros les dijimos que no era sólo racismo.  Hay también, en la clase política mexicana, un profundo desprecio.  Para ella, los pueblos originarios ni siquiera son ya un estorbo, un mueble viejo que hay que arrojar al pasado adornándolo con citas del Popol Vuh, bordados multicolores y muñequitos de ocasión.  La política de arriba ve a través de los indígenas, como si fueran las cuentas de vidrio olvidadas por algún conquistador, o los restos anacrónicos de un pasado atrapado en códices, libros y conferencias “magistrales”.  Para la política institucional los pueblos originarios no existen, y cuando “reaparecen” (así dicen), entonces es una sucia maniobra de una mente perversa y todo poderosa.  Después de 524 años sólo conciben al indígena como incapaz, tonto, ignorante.  Si los originarios hacen algo, es porque alguien los manipula; si piensan lo que sea, es porque alguien los mal orienta.  Para los políticos de arriba de todo el espectro ideológico, siempre habrá “un extraño enemigo” detrás de los pueblos indígenas.

  El mundo de la política institucional no es sólo increíblemente cerrado y compacto, no.  También es donde reina la “popularidad” sobre la racionalidad, la bestialidad sobre la inteligencia, y la desvergüenza sobre un mínimo de decencia.

  De que los medios de paga trampeen la información para convertirla en mercancía, vaya y pase.  De todas formas, de algo tienen que comer los reporteros y es comprensible que, para ellos, venda más la “nota periodística” de que el EZLN va a participar en las elecciones con una mujer zapatista; en lugar de decir la verdad, a saber, que el CNI es quien va a decidir si participa o no con una delegada propia, y, dado el caso, contará con el apoyo del zapatismo.

  Eso se entiende, la falta de información es también una mercancía.  Los reporteros y redactores se ganaron el pan de cada día, ok (sí, de nada colegas, no, no hay por qué darlas, no, en serio, paso).

  Pero que personas que se dicen cultas y pensantes, que se supone que saben leer y escribir, y tienen un mínimo de información, dan clases en centros de estudios superiores, son eméritos, cobran sin falta sus becas y sueldos, y viajan vendiendo “conocimiento”, no lean lo que el documento “Que retiemble en sus centros la tierra” dice claramente, y digan y escriban toda clase de boberías pues es, ¿cómo decirlo suavemente?… bueno, es de sinvergüenzas y charlatanes.

  Como que los 140 caracteres y la casa de cristal plomado de los medios de comunicación, se convirtieron ya en un muro que niega la realidad, la expulsa y la declara ilegal.  Todo lo que no quepa en un tuit no existe, se dicen y conforman.  Y los medios de paga lo saben: “nadie va a leer con atención un documento de 6 cuartillas, así que hacemos un resumen de lo que sea y los “líderes de opinión” en las redes sociales lo darán por cierto”.  Se presentan así una serie de barbaridades que, ya, precipitan una histeria de borrado que tal vez provocará que se colapse el inmenso reino del pájaro azul.

  Cuánto será el desprecio que le merecen los pueblos originarios a estas personas, que ni siquiera les conceden existencia.  Aunque el texto dice claramente “una mujer indígena delegada del CNI”, la magia de la estupidez borra “del CNI” y lo suplanta por “del EZLN”.

  ¿Después?  Bueno, pues una cascada de posicionamientos, comentarios, opiniones, críticas, descalificaciones, likes y dislikes, pulgares arriba y abajo, y no pocos dedos medios levantados.

  Cuando alguien, que sí se tomó la molestia de leer el texto original, tímidamente señala que la posible candidata sería del CNI y no del EZLN y que, ergo, el EZLN no es quien participa en las elecciones, le cae el mundo encima: “nah, todo es una burda manipulación del cara de trapo”.

  Luego los que reclamaron, casi inmediatamente, que por qué no se “liberaba” (sí, así escribieron) primero Chiapas.  Claro, como en Chiapas están los territorios de Yaquis, Kumiai, Rarámuris, Nahuas, Zapotecos, Mixtecos, Chinantecos, Totonacos, Popolucas, Mayas Peninsulares, Wixaritaris, por mencionar a algunos.  A las primeras burlas, trataron de corregir y al menos, se pusieron a consultar en google quiénes rayos eran esos otros indígenas “manipulados por el cara de calcetín”, y se dieron cuenta de que no sobreviven en Chiapas (lo que, dicho sea de paso, implicaría que las habilidades manipuladoras del finado rebasan ya las fronteras de “las montañas del sureste mexicano”).

  Después de consultar a compas abogados, le pregunté al Subcomandante Insurgente Moisés y no.  No habrá demandas ante la CONAPRED (Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación) por violar el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, ni ante los tribunales por divulgar información “inexacta o falsa” que causa “un agravio, ya sea político, económico, en el honor, vida privada y/o imagen”.

  No, no sabemos si el Congreso Nacional Indígena (quien tiene en sus filas a no poc@s especialistas en jurisprudencia) procederá a las demandas respectivas.

  Tampoco sabemos si l@s alumn@s, lector@s, seguidor@s y quienes les pagan sueldos y becas procederán judicialmente en su contra por fraude (fraude: engaño, dar apariencia de verdad a lo que es mentira), según el artículo 386 del Código Penal Federal: “Comete el delito de fraude el que engañando a uno o aprovechándose del error en que éste se halla se hace ilícitamente de alguna cosa o alcanza un lucro indebido”.

-*-

  Sin embargo, ha habido, hay, y habrá dudas y cuestionamientos legítimos y racionales (la inmensa mayoría provenientes de compas de la Sexta, pero no sólo).  A esas dudas y cuestionamientos es que, en lo posible, trataremos de dar respuesta en este texto.  Es seguro que nuestras palabras no serán suficientes.  Todas las críticas, desde todo el espectro político e ideológico, hechas con un mínimo de racionalidad, respeto y con información verídica, las tomaremos en cuenta hasta donde nos toca.

  Y aquí es necesario dejarles claro algo a tod@s: la propuesta ya no está en manos del zapatismo.  Desde el 13 de octubre del 2016, la propuesta dejó de ser sólo nuestra y se convirtió en conjunta en el Quinto Congreso del CNI.

  Y más: desde el día en que inició la consulta del CNI, la aceptación, el rechazo y/o la modificación de la propuesta, corresponde única y exclusivamente a los colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos originarios organizados en el Congreso Nacional Indígena.  Ya no al EZLN.  El resultado de esa consulta y las decisiones conducentes, si las hubiere, se conocerán en la segunda etapa del Quinto Congreso, los días 29, 30 y 31 de diciembre del 2016 y el primero de enero del 2017, en Chiapas, México.  O antes, si así lo decide el CNI.

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  Claro, usted se está preguntando por qué hicimos esa propuesta, si seguimos pensando como hemos dicho desde el inicio de nuestra lucha y ahora lo ratificamos.  Bueno, ahora les platicamos.

  Cuando el Subcomandante Insurgente Moisés me dijo que me tocaba explicarle a la Sexta, le pregunté cómo debía hacerlo.  “Muy sencillo”, me respondió, “cuéntales lo que pasó”.  Así que eso haré…

UNA PEQUEÑA Y CORTA GENEALOGÍA.

  No hemos podido precisar la fecha.  Ambos coincidimos en que es entre los años 2013-2014.  Aunque el finado Supmarcos no estaba difunto todavía, su muerte ya había sido decidida, el Subcomandante Insurgente Moisés ya tenía la jefatura del EZLN y los primeros avistamientos de la Hidra empezaban a hacerse más claros.

  No sé allá, pero acá las ideas no surgen en un momento particular, ni tienen un autor o autora precisa.  Nacen y luego se van moldeando, a veces alcanzan a convertirse en una propuesta, luego en una iniciativa.  Otras, las más, se quedan en ideas solamente.  Para pasar el límite entre idea y propuesta se necesitan meses, años, a veces décadas.  Y, si eso ocurre, basta que la idea se concrete en la palabra de alguien para que empiece su accidentado caminar.

  Tampoco surgió de una reunión exprofeso.  Si me apuran, diré que comenzó una madrugada de café y tabaco.  Analizábamos lo que los distintos puestos de vigía detectaban, y los cambios profundos que, aunque iniciados tiempo antes, ya se manifestaban en los pueblos y parajes zapatistas.

  Yo digo que la idea empieza a andar por el Subcomandante Insurgente Moisés.  Estoy casi seguro de que a mí no se me hubiera ocurrido algo tan descabellado y absurdo.

  Como quiera que haya sido, fue hasta que el SubMoy la habló que nos pusimos a pensarla en serio, con el famoso método zapatista de ir vuelteando y vueltando, hasta llegar a donde queremos, es decir, hasta “el día después”.

  Empezamos por el principio, es decir, por las dificultades y los obstáculos.  Si unas y otros son suficientemente grandes como para que sean dignas de un desafío, entonces se pasa a la siguiente fase: lo que tiene en contra.  Después, y sólo después, se analizan los pros, lo que tiene de bueno.  Es decir, no se decide hasta no saber si vale la pena.  O sea que primero va el qué, luego todo lo que va en contra y a favor del cómo, luego dónde y cuándo (el calendario y la geografía), y, ya al final del principio, quién.

  Todo esto no es de una persona, sino que se va abriendo a colectivos cada vez mayores.  Ahí se va “completando” a partir de las preguntas, primero de los comités “más viejos” (nos referimos a quienes tienen más antigüedad y conocen de primera mano nuestra historia), luego con los que se han ido incorporando al trabajo de dirección organizativa, luego quienes están ya como “suplentes” (es decir, los que van relevando a las jefas y jefes), por último, a quienes están en formación, l@s “candidat@s” (o sea los que se están preparando para hacer el trabajo).  Aquí ya estoy hablando de cientos de cabezas, de pensamientos, del ir y venir de la palabra, del oído; hablo ya de un corazón colectivo que se va ensanchando, haciéndose más y más grande.

  El siguiente paso tiene que ver con la respuesta a la pregunta “¿Quién lo va a hacer?”.  Si corresponde a las autoridades autónomas, entonces la consulta pasa a ellas; si a las comunidades, entonces se hace una consulta general: a todas y todos.  Si no le toca a ninguna de esas instancias, entonces se tiene que preguntar a quien lo va a hacer, a veces en forma indirecta, a veces directamente.  Si ese “quién” responde afirmativamente, entonces se consulta con tod@s para definir si sí se apoya y cómo.

  En eso anduvimos 2 o 3 años al menos.  Es decir, la idea iba y venía, pero sin pasar más allá.  Después, me dijeron que hiciera un sondeo con gente cercana.  Lo hice.

  Tiempo después, amaneciendo este año del 2016, el subcomandante insurgente Moisés me llamó y me dijo: “Hay un trabajo, hay que hablarlo”.

  El tono me provocó inquietud: la última vez que lo escuché, terminé muerto y renacido en una sola jornada, hará ya poco más de dos años.  No obstante, acudí a la reunión.

  Debió ser el primero de enero de este año del 2016, en el 22 aniversario del alzamiento.  No había nadie más en la champa de la Comandancia General del EZLN que, desde hace ya más de 3 años, ocupa el SubMoy.  El café estaba frío, pero había tabaco suficiente.  Él me explicó a grandes rasgos, como suele hacer: como si estuviera pensando en voz alta.  Expuso los contras, los pros, y esperó.  Entendí que era mi turno.  La idea, como ya expliqué, tenía tiempo madurándose, así que me limité a acotar los contras y añadir interrogantes a los pros.  El “quién” nos rebasaba, y todo lo que no tiene que ver directamente con nosotros, nosotras, es un enigma.  Cuando el SubMoy respondió a mi pregunta de “¿quién?”, con un lacónico “el cumpleañero” (es decir, el CNI, que cumpliría 20 años), lo inseguro se redujo: llevábamos 2 décadas de conocernos y el Congreso Nacional Indígena era la iniciativa más sólida desde que salimos a la luz pública: el CNI se había mantenido, con sus altibajos, leal a su esencia, y, aunque lejano su dolor de los medios de comunicación, representaba al sector más golpeado por la Hidra.  Sin embargo, todo eso no hacía sino acrecentar las dudas.

  “En realidad”, le dije, “no es posible saber qué va a pasar.  Eso va a desatar varios nudos y, cierto, lo que de ahí resulte es, en el mejor de los casos, una incógnita.  No sabemos si va a aceptar el Congreso Nacional Indígena, ni mucho menos si la Sexta va a entender.  Y, bueno, los otros de allá arriba no piensan, reaccionan con el hígado, y van a romper cosas que tal vez sea imposible rearmar.  Es muy arriesgado.  Ahora mismo, mirando y analizando lo que hay afuera, te digo que es más probable que salga mal a que salga bien”.

  El SubMoy dejó de lado la taza de café y encendió un cigarrillo.  “Por eso, ahí es donde entras tú.  Sabes bien que nuestro modo es prepararnos primero para que salga mal, recuerda cómo fue el alzamiento y todo lo que le ha seguido.  Entonces si sale mal, necesitamos…

  Me precipité y lo interrumpí: “¿un plan alterno?”.

  Se rió de buena gana y dijo: “No, necesitamos a quién echarle la culpa de que salió mal”.

  A grandes rasgos, el Subcomandante Insurgente Moisés fue recordando pedazos de la película “La Ley de Herodes” y, cuando pensaba yo que se detendría en el discurso final del diputado Vargas (la historia de un mediocre que se hace criminal y luego gobernante, ¿les suena?), se refirió a la parte de “Hay una noticia buena y una mala”.

  (Nota ociosa: “La Ley de Herodes” es un filme de Luis Estrada, con Martín Torres como ayudante de dirección, historia y guion de Jaime Sampietro, Fernando León, Vicente Leñero y el mismo Luis Estrada, fotografía de Norman Christianson, música de Santiago Ojeda, maquillaje de Alfredo Mora y Felipe Salazar.  Junto con “El Infierno” -también de Luis Estrada, con el gran Joaquín Cosío en el reparto, con el papel del “Cochiloco”-, son las únicas películas que han logrado desplazar a las de Jean Claude Van Damme del “top” cinéfilo en las comunidades y los campamentos zapatistas).

  Luego añadió: “necesitamos planear primero qué vamos a hacer con la noticia mala”.

  No se necesitaba mucho para adivinar que la noticia mala era el fracaso de la iniciativa.  Y no me refiero a que no tuviera éxito en sí, sino a que fuera rechazada por el CNI, quien, de aceptarla, se convertiría en el protagonista indiscutible de algo que habría de asombrar a México y al mundo.

  El Subcomandante Insurgente Moisés fue avanzando en los detalles.

  “Mira, lo primero que le va a preocupar al CNI es que los acusen de que traicionan su palabra, de que se van a meter a la mierda, que se van a desviar del camino, que están claudicando.  O sea que ya se dejaron convencer por el sistema y que quieren la paga, o sea el Poder, mandar, ser como los otros.  Que se rindieron, que se vendieron.  Esas críticas, pues de por sí las van a tener, pero estoy seguro de que tienen la cabeza y el pensamiento para responder cabal.  Pero el problema es que quién los va a escuchar.  Los van a atacar muy fuerte y no les darán la oportunidad siquiera de defenderse.

  Pero ahí les podemos echar la mano.  Si nosotros, o sea tú, se pone para recibir las críticas y los ataques, entonces el CNI podrá ver no sólo quiénes saltan, también podrá ver puntos a favor y en contra que no se podrían ver hasta que se hace público.  Todo eso les va a ayudar a decidir si sí o si no”.

  Siguió hablando.  Casi que hizo un retrato hablado de lo que ha pasado en las 4 últimas semanas.  Dijo quién iba a decir qué, quién se iba a poner en contra y por qué, cuál iba a ser el pensamiento del Mandón, quiénes se iban a confundir, quiénes se iban a esperanzar, quiénes iban a extender sus alas de buitres, y quiénes iban a apoyar con todo porque iban a entender cabal lo que se ponía en juego.

  Después de unas horas de preguntas y respuestas, le dije: “Pero para eso no es necesario que esté presente.  Bastarán algunos comunicados, tal vez alguna entrevista.  Los medios son así, pensarán que nada ha cambiado, que se puede hacer lo mismo.  Los de arriba, bueno, son tan predecibles que hasta dan flojera.  Saldrán con lo del protagonismo, la manipulación, el divisionismo.  Eso sí, se concentrarán en una persona, en eso tienes razón.  Pero, te repito, para eso no es necesario que asista.  Es más, son tan cuadrados que sin siquiera decir nada, irán en contra de mí”.

  “No”, dijo el SubMoy, “tienes que presentar la propuesta tú.  No sólo porque si te ven ahí pensarán que es tu maña y la contra va a caer redondita, también y sobre todo porque los compas del CNI tienen que entender que no es algo que sólo tenga que ver con los pueblos indígenas.  Es más grande, muy grande”.

  Entonces, después de encender otro cigarrillo, agregó:

  “Tan grande, o más, que el primero de enero de 1994”.

  No era nada despreciable la aseveración, sobre todo viniendo de quien venía.  El Subcomandante Insurgente Moisés no sólo es veterano de guerra, llegó al EZLN desde mucho antes del inicio de la guerra.  El primero de enero de 1994 le tocó asumir el mando de un regimiento y tomar la plaza de la cabecera municipal de Las Margaritas, al mismo tiempo que cargaba el cuerpo ya sin vida del Subcomandante Insurgente Pedro.  Años después, se encargó de las comunidades zapatistas.  El 26 de octubre del 2010 fue ascendido al grado de Subcomandante Insurgente, el más alto en la jerarquía militar del EZLN.  En el año de 2012, “el día del fin del mundo”, fue él quien organizó y coordinó la movilización silenciosa de más de 40 mil hombres, mujeres, niños y ancianos zapatistas que, en esa fecha, sorprendieron al mundo.  El 14 de febrero del 2013, asumió la vocería y jefatura del zapatismo.  Desde entonces, toda nuestra palabra pública, y cualquier iniciativa nacional o internacional, debe pasar por su aprobación.

  Y tuvo y tiene razón: el empeño es tan, pero tan terrible y maravilloso, que podría ser más grande que aquel primero de enero del año 1994 que nos marcó indeleblemente.

  “Aunque el CNI rechace la propuesta, con sólo ponerse a pensar, a discutir, a dialogar, ya no será igual, porque se pasará del “esto nos hacen” a “vamos a hacer algo”, y eso ya lleva a otro pensamiento”, siguió diciendo el Subcomandante Insurgente Moisés.

  “Y no estarán solos ni solas”, dijo casi al final, “además de nosotras y nosotros, tendrán de su lado las artes y las ciencias”.

  Antes de retirarme, le pregunté por qué el Congreso Nacional Indígena.  El Subcomandante Insurgente Moisés se levantó para acompañarme a la salida y me respondió:

  “Porque son los únicos que pueden hacer lo que nosotros no podemos”.

  Luego pasó lo que pasó.  El magisterio democrático refrendó su rebeldía, los pueblos originarios siguieron padeciendo golpes, despojos y desprecios, la Hidra siguió devorando mundos, y el CompArte estalló en colores, sonidos, formas y movimientos que no fueron sino el preludio de lo que vendría después: un temblor terrible y maravilloso.

  Todavía la víspera le pregunté al Subcomandante Insurgente Moisés si había algún cambio.  “De por sí como dijimos, prepárate para salir”, me respondió sin añadir más.

  Llegamos el día 9 de octubre al CIDECI, cuando la tarde ya colgaba sus ropas manchadas en árboles y casas.  Más tarde, cuando la noche ya era ama y señora del calendario y de la geografía, las delegaciones del CNI llegaron espaciadas.  No era corto el camino que debían recorrer para llegar.

  Habíamos seguido con atención todos y cada uno de los procesos en el seno del CNI, su palabra pública y privada.  El CNI es el único espacio donde los originarios pueden hacerse escuchar.  Sabíamos ya que, a la cuenta de asesinados, desaparecidos, encarcelados, golpeados, se sumarían ahora los cadáveres de territorios enteros.

  “Cuando un territorio de un pueblo, nación, tribu o barrio originario es despojado o destruido”, decía el Tata Grande, Juan Chávez Alonso, un indígena purépecha que fue maestro y guía del CNI y del EZLN, “entonces mueren con él los originarios que tiene en él raíz y casa.  Y cuando muere un pueblo originario, un mundo se apaga”.

  Sabíamos ya entonces que en las mesas de trabajo y las relatorías de ese congreso habría menos mundos.  No eran pocos los que llegarían a despedirse, aunque no lo supieran todavía.

  “Hay que empezar ya”, me dijo el Subcomandante Insurgente Moisés, “hay que compartir la carga”…

NACE UNA PROPUESTA

  El día 9 de octubre del 2016, ya noche, pedimos unas primeras reuniones con quienes iban llegando.  Nos reunimos en un apartado de las instalaciones del CIDECI-Unitierra.  La delegación zapatista se sentó frente a las delegadas y delegados del CNI que estaban llegando.   Permitan que les hable un poco de la delegación zapatista: eran 34, 17 mujeres y 17 varones; de ell@s, sólo 7 eran de “l@s viej@s”; el resto, 27, eran comandantas y comandantes que eran niñas y jóvenes cuando nos alzamos el primero de enero de 1994.

  Saludamos con un apretón de manos.  Tod@s se sentaron, menos el Subcomandante Insurgente Moisés y yo.  Él me hizo una señal.

  Empecé a hablar, tratando de recordar todo lo que habíamos hablado antes, explicando lo que, palabras más, palabras menos, habría de repetir al día siguiente, 10 de octubre, en la plenaria cerrada, y luego en la plenaria abierta del 13 de octubre:

  “Pensamos que tenemos que tomar una decisión como CNI y EZLN.  Tenemos que decidir si este Quinto Congreso es como otras reuniones, donde decimos nuestros dolores, platicamos de nuestras resistencias, nos quejamos, maldecimos al sistema, declaramos que no nos vamos a rendir, y nos vamos cada quien a su tierra a seguir llevando la cuenta de agresiones, despojos, injusticias, muertes.

  Nuestro dolor cada vez llega a menos personas.  Nuestras muertes no encuentran eco como antes.  Y no es que la gente de afuera se haya hecho cínica o apática.  Es que la guerra que padecemos desde hace tiempo como pueblos originarios, ya les llegó, ya está en sus calles, en sus casas, en sus escuelas, en sus lugares de trabajo.  Nuestros dolores son ya uno más entre muchos otros.  Y, aunque el dolor se extiende y se hace más hondo, estamos más solos que nunca antes.  Cada vez vamos a ser menos.

  Pronto el CNI no podrá reunirse porque no se pueda salir de sus territorios, sea por la paga, sea por el mal gobierno, sea por las empresas, sea por la delincuencia, sea porque la muerte natural o la muerte mala lo impidan.  En un tiempo más estaremos hablando sólo entre nosotros mismos, sabiendo ya lo que vamos a decir.

  Ustedes, delegadas y delegados al CNI, están aquí porque los mandataron, porque sus pueblos, naciones, tribus y barrios buscan apoyo, palabra y oído que les alivie y conforte.  Vienen a hablar y a escuchar.  Ustedes se deben a sus pueblos, a nadie más.  Todo está muy mal y, ustedes y nosotros los sabemos, se va a poner peor.  Tienen que hacer algo.

  Les conté entonces una anécdota sucedida al finado Supmarcos cuando la otra campaña, hace 10 años.

  Contó él que, en una nación originaria en el noroeste de México, se reunió con un jefe indígena.  Como en otras veces, el finado fue criticado porque el dicho jefe había recibido antes a gobiernos institucionales.  El finado dijo que a él no lo habían mandado a juzgar y a condenar o absolver, sino que debía escuchar porque un día se iba a necesitar.  El jefe indígena lo recibió por aparte y en privado.

  Le dijo el jefe al finado: “Sé bien que no querían que te reunieras conmigo, que te presionaron para que no estuvieras aquí.  A mí también me presionaron para que no te recibiera.  No sé por qué estás aquí.  Me imagino que quienes te mandaron así te dijeron, que nos vieras y escucharas.  No lo sé.  Pero te voy a decir por qué te recibí.  Yo he recibido a los gobiernos.  Han venido de todos los colores y de todos los tamaños.  Llegan, se toman su foto, dicen unas palabras, se van, no vuelven.  Yo los he recibido porque mis anteriores me dijeron que mi deber era ver que mi gente, mi pueblo, no muriera, que sobreviviera.  Por eso los recibí a ésos, por eso te recibo a ti.  No creo que me traigas ni consejos ni enseñanzas, aunque es bueno que no busques foto y escuches en lugar de hablar.  A ésos los recibí porque pienso que así mi pueblo sobrevive un tiempo más y no muere.  Por eso te recibo a ti, porque creo que algo se verá de lo que somos y esa mirada, aunque sólo por poco tiempo, ayudará a mi pueblo a sobrevivir.”  El finado anotó todo en su cuaderno, por eso tenía cabal las palabras del jefe indígena.

  Después de esas palabras, el jefe quedó callado.  El finado pidió entonces permiso para hablarle.  El jefe le concedió la palabra.  El finado dijo, palabras más, palabras menos (no las anotó en el cuaderno porque no podía hablar y apuntar al mismo tiempo): “Gracias por recibirme.  Sólo tengo una pregunta: ¿no le preocupa haberse equivocado, es decir, que el recibir a los gobiernos o a mí, no le haya ayudado a su pueblo a no morir y sea juzgado como un mal jefe?

  El jefe indígena esperó a ver si era toda la pregunta, luego respondió: “A mí sólo me puede juzgar mi propio pueblo.  Si mi pueblo me condena por eso que hice y hago, quiere decir que no me equivoqué.  Porque para que me juzgue y condene, mi pueblo tiene que haber sobrevivido.  Así que habré cumplido mi deber y daré buenas cuentas a los muertos, aunque los vivos me condenen”.

  Aquí termina la anécdota del difunto.  Seguí hablando:

  “Por eso ustedes tienen que tener claro a quién le deben.  Al EZLN no le deben nada.  Tampoco a la Sexta.  A nadie que no sean sus propios pueblos, a quienes representan, le deben nada.  Tienen que hacer algo, porque pronto para muchos no habrá nada y será demasiado tarde.

  Les dijimos que tenían que hacer algo, que su deber era para con sus barrios, tribus, naciones y pueblos originarios, para con sus colectivos y organizaciones.

  Les dijimos que hicieran algo, lo que fuera; que, si lo veían necesario, se entraran en Morena (está en las grabaciones y lo pueden certificar las delegadas y delegados asistentes; fue la única vez que, por nuestra parte, se mencionó a quienes después, y antes que nadie, deslegitimaron y condenaron la propuesta, haciendo gala de estupidez, racismo, intolerancia, desprecio y franca esquizofrenia.  Sí, la primera opción que el zapatismo le presentó al CNI fue apoyar al Partido Movimiento de Regeneración Nacional).  O que entraran a cualquier otro partido político.  O que hicieran su propio partido político.

  Que en todo eso no los íbamos a seguir, pero íbamos a comprender por qué lo hacían y no tendrían, de parte nuestra, ni juicios ni condenas.

  Les dijimos que si les estorbaba la Sexta, que la dejaran.

  Que si les estorbaba el EZLN que cortaran la relación con nosotros.

  No necesito decirles que, a cada una de esas opciones, las delegadas y delegados hacían gestos como de estarse espantando moscas impertinentes.  Todas y todos se mantenían callados.  Seguí:

  “Hagan algo, eso u otra cosa.

  Aquí voltee a ver al Subcomandante Insurgente Moisés.  Él hizo un gesto de que continuara:

  “Nosotros les venimos a proponer otra cosa: estamos golpeados, con muertes, desapariciones, secuestros, encarcelamientos, despojos, injusticias, territorios enteros destruidos y otros en vías de extinción.  Estamos acorralados, sin esperanzas, sin fuerzas, sin apoyos, débiles, agonizantes.  Para los políticos y los medios, aunque sean de izquierda o progresistas, no existimos.

  Así que nosotros, nosotras, zapatistas, pensamos que es el momento de pasar a la ofensiva.  Llegó la hora del contra ataque.  Y hay que empezar golpeando uno de los corazones del sistema: la política de arriba.

  Por eso les proponemos que el CNI forme una Junta de Gobierno Indígena (así se llamaba en nuestra propuesta original; ya en asamblea, y a propuesta de una delegación indígena magonista de Oaxaca, pasó a llamarse “Concejo Indígena de Gobierno”), un colectivo, formado por delegados del CNI, que aspire a gobernar el país.  Y que se presente a las elecciones presidenciales del 2018 con una mujer indígena del CNI como candidata independiente.

  No, ante esa propuesta las delegadas y delegados no hicieron como si se espantaran un insecto molesto, sino que francamente se enojaron.  A algunos les molestó mucho (bueno, más bien se encabronaron).  Otros más dijeron que como chiste era muy malo, que no les daba risa sino dolor de estómago.  Pero la mayoría guardó silencio.

  Debo decirles que, en el modo de los originarios, el silencio no significa acuerdo, convencimiento o falta de argumentos.  Significa que escuchan y, ojo, piensan y analizan antes de hablar (sí, a más de un@ le haría mucho bien seguir ese método).

  ¿Por qué nos escucharon?  Porque nos consideramos hermanos y hermanas.  El respeto que nos tenemos mutuamente hizo que nos escucharan hasta el final.

  Y entendieron que no era una ocurrencia, sino una idea que podría llegar a ser una propuesta.  Y como tal empezaron a pensarla.

  Después de un alargado silencio, alguien inició diciendo algo como: “estoy pensando que así podríamos reconstruir el CNI, que la iniciativa le daría otra vez visibilidad a los indígenas.  Porque, hay que decirlo claro compas, no existimos para la clase política.  Ya ni como objeto de limosna nos mencionan.  Y creo que con esta propuesta no sólo podríamos encontrarnos con otros indígenas, también nos encontraríamos con mucha gente de abajo que está jodida.  Hay mucho descontento en todo el país, y no hay alternativa para los indígenas, y tampoco para los que no son indígenas.  Claro, la propuesta tiene varias cosas en contra que tenemos que analizar con seriedad”.

  Alguien más tomó la palabra y mencionó dos contras: el racismo que hay en la sociedad mexicana; y que los iban a criticar y atacar por buscar el Poder.  Ambos puntos en contra se repitieron en las valoraciones posteriores.  No, ni en esa reunión, ni en las subsiguientes, nadie mencionó como punto en contra que se acusara de querer “dividir a la izquierda”.

  Así fue como la idea empezó a dejar de ser sólo nuestra.  Así es como el CNI empezó a pensarla y a hacerla suya.  La palabra fue ensanchándose a más y más.  Pronto, todas las delegaciones estaban pensando, opinando, valorando.  La absurda idea empezaba a convertirse en una propuesta colectiva.

  En la asamblea plenaria cerrada del día 10 de octubre y en las mesas de trabajo del día 11, la palabra iba y venía.  Sin dejar de cumplir con el mandato que llevaban las delegaciones, el tema central dejó de ser la denuncia.  La posibilidad de pasar a la ofensiva se convirtió en lo más importante.  En las mesas de trabajo (fueron 4), a las que podían asistir como observadores, algun@s compas de la Sexta, cuando se tocaba el tema, se movían nerviosos en sus asientos, se miraban un@s a otr@s (no podían hablar, sólo escuchar), volteaban a ver a la delegación zapatista (nos habíamos repartido para cubrir las 4 mesas y tener así cabal el apunte de todas las denuncias y experiencias de las delegaciones del CNI).  Más de un@ se salió con molestia manifiesta.

  Un movimiento febril recorría reuniones grandes y pequeñas.  Quienes podían, llamaron por teléfono a sus pueblos contándoles lo que se discutía, pidiendo opiniones, pareceres.  Los pros y los contras eran analizados y discutidos.  Se hacían listas de unos y otros.  Se pesaban.  Se buscaba la respuesta a una pregunta: “¿Valdría la pena?”.

  La idea había ya dejado de ser del EZLN.  Era ya del Congreso Nacional Indígena.  En el corazón colectivo de los pueblos originarios crecía el eco de las palabras iniciales del Subcomandante Insurgente Moisés, a nombre de todas y todos los zapatistas:

 “Ahora es la hora del Congreso Nacional Indígena.  Que a su paso retiemble en su centro la tierra.  Que en su sueño se derroten el cinismo y la apatía.  Que en su palabra se levante la de quien no tiene voz.  Que en su mirada se ilumine la oscuridad.  Que en su oído encuentre casa el dolor de quien se piensa solo.  Que en su corazón encuentre consuelo y esperanza la desesperación.  Que con su desafío se asombre de nuevo el mundo

-*-

  Pero faltaba lo que faltaba.

  Además de valorar los pros y los contras, para el CNI tenía que quedar claro cuál era el papel del zapatismo en esa iniciativa.

  Con la antelación debida, el Subcomandante Insurgente Moisés y el Comité Clandestino Revolucionario Indígena, habían organizado una pequeña fiesta para homenajear al cumpleañero, el Congreso Nacional Indígena, que ese día 12 de octubre del 2016 llegaba a los 20 años de ser casa, oído, palabra y eco de los pueblos originarios de México.

  ¿El lugar?  El caracol de Oventik, en las montañas del sureste mexicano.

  Se recibió a las delegaciones del CNI conforme a los protocolos zapatistas para invitados especiales.  Claro, hubo un esfuerzo extra por honrar a esas visitas.  No todos los días se podía recibir a nuestros familiares más cercanos, a quienes tienen en común con los pueblos zapatistas la sangre, el dolor, la rabia, la resistencia y la rebeldía.  Es decir, la historia.

  Al principio no entendí por qué el Subcomandante Insurgente Moisés había dispuesto el acomodo de las delegaciones de esa forma: en el templete principal acomodó a las delegaciones del CNI, y enfrente puso una pequeña tarima donde se colocó la dirección zapatista, encabezada por él mismo.

  Yo pude ver todo porque me movía de un lado a otro, tratando de convencer a las compañeras y compañeros del CNI que podían subirse a las bancas para ver mejor.  “Es que traigo lodo en los zapatos y voy a manchar la banca”, argumentó una delegada.  “Compañera”, le dije, “aquí lo que sobra es lodo, así que no tengas pena”.

  El CNI nombró a una mujer indígena delegada para tomar la palabra en la ceremonia.  Habló el Comandante David para dar la bienvenida.  Luego habló la compañera del Congreso Nacional Indígena.  Ella habló como se habla entre familiares: con el corazón en la mano.  No voy a repetir sus palabras, ni las que luego el Subcomandante Insurgente Moisés dijo a nombre de todas y todos nosotras.  Ya se iba a retirar la compañera del CNI cuando el Subcomandante Insurgente Moisés le pidió que se quedara.

  Ahí quedó la compañera durante todo el acto, rodeada de la jefatura indígena zapatista, de frente a las delegaciones del Congreso Nacional Indígena.

  Entonces entendí.

  Yo miraba desde un costado, pero con la perspectiva visual de las delegaciones del CNI, quienes pudieron ver cómo una mujer, indígena como ellas y ellos, del Congreso Nacional Indígena como ellos y ellas, era acompañada por la máxima autoridad del EZLN, cubriéndola, protegiéndola, acompañándola, apoyándola, marcando lo que nos hacía diferentes, pero compañeras y compañeros.

  Fue así como, con ese símbolo, el Subcomandante Insurgente Moisés respondió a la pregunta que rondaba a las delegaciones del CNI desde el primer día: “¿Qué lugar iba a tener el EZLN en la iniciativa si se aprobaba?

  Hubo después bailables, obras de teatro, canciones y poesías.

  Al final del acto, una compañía miliciana zapatista presentó un comunicado completo sin decir una palabra.

  ¿Después?  La comida: res y guajolote, a elegir, café y pozol.  Luego se retiraron.

  Al otro día, el 13 de octubre, fue la asamblea general resolutiva…

¿POR QUÉ?

  El 13 de octubre inició con buenos augurios: una de las mesas de trabajo no había terminado y la apertura de la asamblea plenaria se fue retrasando.  Después se inició con la presentación de las relatorías.  Sí, una de las mesas no había terminado de transcribir.  Siguió el retraso, como debe ser en cualquier decisión importante.  Oh, lo sé.  De balde lo decimos, si nosotros somos la actualización constante del software “la rebelión de los colgados”.

  Por indicaciones del Subcomandante Insurgente Moisés, en las tres asambleas plenarias (la cerrada, la de inauguración y la de cierre) la delegación zapatista se sentó hasta atrás, al fondo del auditorio del CIDECI-Unitierra.  Así quedaba claro de qué iba el asunto: era la hora del Congreso Nacional Indígena.

  Cuando al fin se llegó al tema de “Propuestas para el fortalecimiento del CNI”, el Subcomandante Insurgente Moisés pidió la palabra para la delegación zapatista.  Le fue concedida y el SubMoy pasó al frente.  Inició sus palabras más o menos así:

  “Me contaron una película, creo que se llama “La Ley de Herodes” (risas generales, menos mi mueca particular porque ya sabía lo que seguía).  Entonces en esa película que me contaron hay una parte donde el Vargas dice: traigo una noticia buena y una mala (más risas generales, más muecas particulares).  Entonces tenemos que ver cómo vamos a hacer con la noticia mala.  O sea, a quién le vamos a echar la culpa de que salió mal.  Entonces le voy a pedir al SupGaleano que pase a explicar la propuesta” (más risas generales, ya ninguna mueca particular).

  Pasé al frente.  Después de aclarar de que hacía con mucho gusto mi trabajo de “punching bag”, o de “plan alternativo”, y que para mí era un poderoso afrodisíaco el recibir críticas e insultos (bueno, lo dije en forma más prosaica, pero ése era el tenor), dije lo que tenía encomendado decir.  Lo haré de forma sintética, puesto que ya son varias cuartillas y, si usted ya ha llegado hasta ésta, merece un poco de consideración.  Además, ahora sabrá usted el por qué el ezetaelene hizo esa propuesta y por qué al CNI.

  Primero insistimos en que nuestra propuesta original era la de una mujer indígena, delegada del CNI, de sangre indígena, que hablara su lengua y conociera su cultura.  Y abrimos con esto porque lo referente a “una mujer” se había ido diluyendo en los conversatorios y mesas de trabajo.  Primero pasaron a decir “la candidata o candidato”, luego “el candidato o candidata”, luego sólo “el candidato”.

  Luego les recordamos que no se podía tomar una decisión ahí, en ese Quinto Congreso, porque era un compromiso desde su nacimiento, que el Congreso Nacional Indígena consultaba con quienes lo forman las propuestas que se presentaban en las reuniones.  Los siete principios obligaban al CNI a consultarse a sí mismo, según el modo de cada quien.

  Después les dijimos lo que creemos respecto a la iniciativa:

  Que el Concejo Indígena de Gobierno debería estar formado por delegados y delegadas de todos los colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos originarios organizados en el Congreso Nacional Indígena.

  Que no van a ganar porque el sistema electoral en México está hecho para beneficiar a los partidos políticos, no para la ciudadanía.

  Que, si ganan, no se los van a reconocer, porque el fraude no es una anomalía del sistema electoral mexicano, es su columna vertebral, su esencia.

  Que, si ganan y se los reconocen, no van a poder hacer nada trascendental, porque allá arriba no hay nada que hacer.  Las cuestiones fundamentales de la maltrecha nación mexicana no se deciden ni en el poder ejecutivo, ni en las cámaras legislativas, ni en el poder judicial.  El Mandón no tiene cargo visible y despacha en las catacumbas del Poder financiero internacional.

  Y que, no a pesar de todo lo anterior, sino precisamente por todo lo anterior, podían y debían hacerlo.

  Porque su acción iba a significar no sólo un testimonio de inconformidad, sino un desafío que seguramente encontraría eco en los muchos abajos que hay en México y en el mundo; que podría generarse un proceso de reorganización combativa no sólo de los pueblos originarios, también de obreros, campesinos, empleados, colonos, maestros, estudiantes, en fin, de toda esa gente cuyo silencio e inmovilidad no es sinónimo de apatía, sino de ausencia de convocatoria.

  En respuesta a lo que se había dicho de que era imposible, que había mucho en contra, que no se iba a ganar, les respondimos que, si nos hubiéramos encontrado el 31 de diciembre del 1993 y les hubiéramos dicho que, en unas horas, nos íbamos a alzar en armas, declarar la guerra al mal gobierno y atacar los cuarteles de la policía y el ejército, también nos hubieran dicho que era imposible, que había mucho en contra, que no se iba a ganar.

  Les dijimos que no importaba si ganaban o no la presidencia de la República, que lo que iba a importar era el desafío, la irreverencia, la insumisión, el quiebre total de la imagen del indígena objeto de la limosna y la lástima (imagen tan arraigada en la derecha y, quién lo dijera, también en la izquierda institucional del “cambio verdadero” y sus intelectuales orgánicos adictos al opio de las redes sociales), que su atrevimiento cimbraría al sistema político entero y que tendría ecos de esperanza no en uno, sino en muchos de los Méxicos de abajo… y del mundo.

  Les dijimos que la iniciativa estaba a tiempo para que, con toda libertad y responsabilidad, decidieran hasta dónde la llevaban, qué tan lejos llegaban.

  Les dijimos que podrían decidir en todo momento qué, porque era su paso, y que el destino que se marcaban rompería todos los esquemas, sobre todo los de quienes se creen y piensan vanguardia del cambio y la revolución.

  Les dijimos que, si estaban dispuestos a desafiar a una sociedad racista, deberían ir más allá y desafiar también a un sistema patriarcal y machista (no es lo mismo, se lo pueden aclarar quienes militan en la lucha feminista).

  Les dijimos que las comandantas zapatistas decían que ellas podían ver de apoyar a las compañeras que quedaran en el Concejo Indígena de Gobierno, y a la compañera que quedara como vocera y candidata, cuidando a sus hijos en comunidad.  Que los cuidaríamos bien, como si fueran propios.  Irían a la escuela autónoma para que no se retrasen en sus estudios, veríamos de que doctoras y doctores solidarios estuvieran pendientes de su salud.  Y que, si tenían animalitos, pues también los íbamos a cuidar.  Que las compañeras del CNI fueran sin pena a ese trabajo si así lo mandaba el acuerdo del CNI.

  Les dijimos que no se preocuparan si no saben hablar bien español.  Que el Peña Nieto tampoco sabe y ahí está.

  Les dijimos que podíamos reorientar nuestra economía de resistencia y hacer un llamado a personas, colectivos y organizaciones de México y el mundo, para conseguir la paga para moverse a donde fuera necesario.  Así podrían tener la libertad de renunciar a la paga económica institucional que el sistema da a las candidaturas independientes.

  Les dijimos que no sólo pensábamos que podían gobernar nuestro país que se llama México, también podían gobernar el mundo entero.

  Les dijimos que aprovecharan para hablar y escuchar a otros pueblos originarios, y a otros y otras que no son indígenas, pero que igual están sufriendo sin esperanza ni alternativa.

  Les dijimos que había cosas que nosotras, nosotros como zapatistas podíamos hacer y el CNI no.  Y que el CNI podía hacer cosas que nosotros, nosotras como zapatistas no podíamos hacer.

  Les dijimos que ellas, ellos, el colectivo que se nombra Congreso Nacional Indígena, podía hacer lo que nadie más (incluyendo al zapatismo) podía hacer: unir.  Porque un movimiento legítimo, como el de los pueblos originarios, puede y debe ser un punto de unión entre los diferentes pero iguales en empeño.

  Pero no “unir” bajo una sigla, una jerarquía, una lista de siglas reales o suplantadas.  No.  Unir como punto de confluencia, ser el asidero donde las diferencias y rivalidades encuentran punto común, donde coinciden.  La tierra, pues.  Y para ello quién mejor que quienes son el color que son de la tierra.

  Les dijimos que, en torno a ese Concejo y a esa mujer indígena, podía generarse un gran movimiento que cimbrara el sistema político entero.

  Un movimiento donde confluyeran todos los abajos.

  Un movimiento que haría retemblar en sus centros la tierra.

  Sí, ya en plural, porque son muchos los mundos que en la tierra yacen y aguardan una buena sacudida para nacerse.

  Les dijimos que tal vez, entonces, no importará si se juntan o no las firmas, si sale o no la paga para moverse, si se obtiene o no el registro de la candidata, si se presentan o no las otras candidaturas a debatir, si se participa o no en las elecciones, si se gana o no, si se reconoce o no el triunfo, si se puede o no algo hacer allá arriba.

  Y no iba a importar porque serían otros los problemas, otras las preguntas, otras las respuestas.

  Les dijimos que no les íbamos a heredar nuestras fobias y filias, que respetaríamos sus decisiones, sus pasos, sus caminos.

  Les dijimos que, como zapatistas, seríamos una fuerza más entre las que seguramente habrían de sentirse convocadas por su desafío.

  Y les dijimos lo más importante que habíamos ido a decirles: que estábamos dispuestos a apoyar con toda nuestra fuerza.

  Que íbamos a apoyar con todo lo que tenemos, que, aunque poco, es lo que somos.

-*-

  Siguieron las participaciones, todas ya en el sentido de hacer propia del CNI la propuesta.  Alguno que otro pidiendo que ya se decidiera ahí mismo.  La inmensa mayoría señalando que había que consultar.

  La comisión relatora nos pasó una copia del proyecto de resolutivo.

  Instintivamente tomé un lapicero para agregar comas, y puntos.

  El Subcomandante Insurgente Moisés me detuvo y murmuró:

  “No, ya esa palabra es de ellas y ellos.  Es grande esa palabra, más grande que nosotros, nosotras, zapatistas.  Como decía el finado: somos los más pequeños, nos toca hacernos a un lado y esperar…”

LA CONSULTA INTERNA ZAPATISTA.

  Podríamos darles los resultados y ya.  Pero creemos que tal vez les ayude a entender, y entendernos, si les platicamos cómo fue el proceso.

  Desde el día 15 de octubre del 2016, la delegación zapatista al Quinto Congreso del Congreso Nacional Indígena, junto con la CG-CCRI del EZLN, se dieron a la tarea de organizar la consulta interna para conocer la opinión y decisión de las bases de apoyo zapatistas sobre la propuesta central.

  La consulta interna la hicimos en todas y cada una de las comunidades, colectivos, regiones y zonas zapatistas.  También incluimos en la consulta a las compañeras, compañeros, hermanos y hermanas de la ciudad, que participan en diversos equipos de apoyo de la Comisión Sexta del EZLN.  No se incluyó en la consulta a las tropas insurgentes zapatistas porque no es nuestro trabajo tomar ese tipo de decisiones.

  La consulta la hicimos según nuestro modo, siguiendo una guía que realizó el Subcomandante Insurgente Moisés, la mañana del día 14 de octubre del 2016, antes de que se hiciera público el texto “Que retiemble en sus centros la tierra”:

1.- Información. –  O sea que, en cada comunidad, colectivo, región y zona, primero se informó lo que se dijo en esos días del mes de octubre del 2016.  Se informó de los dolores de nuestros hermanos pueblos del Congreso Nacional Indígena, de todas las maldades que les hacen por los capitalistas, que explotan, reprimen, desprecian y roban a los pueblos originarios, de cómo están matando pueblos enteros.  Pero no sólo, también informamos de cómo se organizan y resisten contra esa política de muerte y destrucción.  Para este informe usamos la relatoría que hizo la comisión provisional del CNI, el documento que se hizo que se llama “Que retiemble en sus centros la tierra”, y el resumen y los apuntes que tomó la delegación zapatista a esa primera etapa del Quinto Congreso del CNI.

  Este punto es muy importante, porque es aquí donde convertimos a nuestras hermanas y hermanos, compañeros y compañeras, en oído y corazón para los dolores y resistencia de otros que son como nosotros en otras partes.  Es muy importante y urgente este punto porque si no nos escuchamos entre nosotros, pues menos nos van a escuchar otras personas.

2.- La propuesta. – Se dijo y se explicó cuál es la propuesta: que el Congreso Nacional Indígena nombre un Concejo Indígena de Gobierno (que es como una Junta de Buen Gobierno, pero nacional o sea en todo México), formado por representantes mujeres y hombres de cada uno de los colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos que están organizados en el Congreso Nacional Indígena.  O sea que este Concejo está formado por indígenas, y ellas y ellos son los que van a gobernar el país.

  Ese Concejo Indígena de Gobierno es colectivo, o sea que no una persona manda, sino que entre todas y todos hacen sus acuerdos para gobernar.  Ese Concejo Indígena de Gobierno no hace lo que se le ocurre, sino que toma en cuenta lo que dicen los pueblos de todo México, indígenas y no indígenas.

  O sea que ese Concejo tiene los 7 principios del Mandar Obedeciendo: servir y no servirse; representar y no suplantar; construir y no destruir; obedecer y no mandar; proponer y no imponer; convencer y no vencer; bajar y no subir.

  Ese Concejo Indígena de Gobierno tiene como voz a una mujer indígena del CNI (no del EZLN), o sea que tiene sangre indígena, que habla su lengua originaria y conoce su cultura.  O sea que tiene como vocera a una mujer indígena del CNI.

  Esa mujer indígena del CNI es la que se presenta como candidata a la presidencia de México en 2018.  Como no se puede que se ponen todos los nombres de quienes son del Concejo Indígena de Gobierno, porque puede haber confusión, entonces el nombre que se pone es el de la vocera del Concejo.  No es que esa mujer indígena está en un partido político, sino que es candidata independiente.  Así se dice cuando alguien está en una elección, pero no pertenece a un partido político.

  Entonces, ese Concejo Indígena de Gobierno, junto con la mujer indígena del CNI, se ponen a recorrer todo lo que se pueda de México y el mundo para explicar cómo está la situación en que estamos por culpa del sistema capitalista, que explota, reprime, roba y desprecia a la gente de abajo, a los pobres del campo y de la ciudad, y que además ya está destruyendo la naturaleza o sea que está matando al mundo en que vivimos.

  Ese Concejo Indígena de Gobierno va a tratar de hablar y escuchar a todos los indígenas de México mero en sus pueblos, regiones, zonas, estados, para convencerlos de que se organicen, de que no se dejen, de que resistan y de que se gobiernen ellos mismos, así como de por sí hacemos como zapatistas que somos, que nadie nos dice cómo o qué tenemos que hacer, sino que mismos pueblos deciden y mandan.

  Ese Concejo Indígena de Gobierno también va a tratar de hablar y escuchar a quienes no son indígenas, pero que también son explotados, reprimidos, robados y despreciados en México y el mundo.  Igual les va a llevar un mensaje de organización y lucha, de resistencia y rebeldía, según su modo de cada quien, según su calendario y su geografía.

  Para que esa mujer indígena, delegada del CNI, sea reconocida como candidata por las leyes mexicanas tiene que juntar casi un millón de firmas de personas con credencial de elector.  Si las junta y están cabal las firmas, entonces sí la reconocen como que es candidata independiente para presidenta de México, y se pone su nombre para que, en el año 2018, la gente vota o no, según su pensamiento de cada quien.  Entonces se trata de que el Concejo Indígena de Gobierno y la vocera indígena, recorren México y donde haya personas mexicanas para conseguir las firmas para registrar.  Luego otra vuelta de recorrido para que la apoyen y votan por la indígena del CNI.

  Como zapatistas pensamos que, cuando hacen ese recorrido el Concejo Indígena de Gobierno y su vocera, van a conocer muchos dolores y rabias que hay en México y el mundo.  Dolores y rabias de personas indígenas, pero también de personas que no son indígenas, pero que también sufren, pero resisten.

  Entonces eso es lo que se quiere.  No se busca que una mujer indígena del CNI sea presidenta, sino que lo que se quiere es llevar un mensaje de lucha y organización a los pobres del campo y de la ciudad de México y del mundo.  No es que tomamos en cuenta de que, si se juntan las firmas o se gana la elección, es que sale bien.  Sino que sale bien si se puede hablar y escuchar a quienes nadie habla ni escucha. Ahí vamos a ver si sale bien o no, si es que mucha gente va a agarrar fuerza y esperanza para organizarse, resistir y rebelarse.

  ¿Hasta dónde se llega?  Es hasta donde lo decida el Congreso Nacional Indígena.
  1. – Luego se dijeron y se explicaron los puntos en contra de esa propuesta. Por ejemplo:
.- nos van a criticar como zapatistas que somos, porque dijimos que no luchamos por el Poder y ya queremos tener el Poder.

.- nos van a criticar que traicionamos nuestra palabra que no queremos cargo.

.- nos van a criticar que hablamos mal de los partidos políticos pero que vamos a hacer igual que eso que criticamos.

.- nos van a acusar que estamos apoyando al partido PRI porque vamos a dividir los votos para la izquierda y así gana la derecha.

.- nos van a criticar de que las mujeres indígenas no tienen educación y no saben hablar la castilla.

.- nos van a despreciar que los indígenas no tenemos buen pensamiento para gobernar.

.- nos van a burlar mucho y a mal hablar de nosotras y nosotros como indígenas que somos.

  (Ojo racistas y machistas: antes de que iniciaran sus ataques, los indígenas zapatistas ya sabíamos lo que iban a decir ustedes.  Y eso que nosotras, nosotros, somos los tontos e ignorantes, y ustedes son los muy inteligentes y sabios).

  En las asambleas participaron las compañeras y compañeros diciendo de otras cosas que pueden ser puntos en contra.

  Por ejemplo, dijeron de la seguridad, que los gobiernos pueden hacer un ataque contra el Congreso Nacional Indígena y la candidata para que no gana; que los malos gobiernos pueden atacarnos a las comunidades zapatistas para que no apoyamos al CNI; que se hace trampa para que no avanza su lucha del CNI porque de por sí los malos gobiernos son mañosos y traicioneros; que se van a llegar los zopilotes políticos para ver qué sacan de ganancia individual de su lucha de los pueblos indígenas; que hay quien va a querer llevar la lucha de los pueblos indígenas por otro camino; y otras cosas.

4.- Luego se dijeron los puntos a favor de esa propuesta.  Por ejemplo:

.- sirve para que la sociedad mexicana vuelva a ver y escuchar a los pueblos indios de México, que ahora ya ni los mencionan.

.- sirve para que se puede escuchar y hablar con indígenas de todo México que no están organizados y los están destruyendo por los malditos capitalistas.

.- sirve para que los indígenas vuelvan a tener orgullo y honor de ser indígenas, de su color, su lengua, su cultura, su arte, su historia.

.- sirve para que las mujeres indígenas se levanten con su propia voz y se organicen, así como se han levantado y organizado las mujeres zapatistas.

.- sirve para explicar a la gente de abajo de toda la destrucción y mal que están haciendo los malditos capitalistas.

.- sirve al Congreso Nacional Indígena para que se conoce cómo es su modo del CNI y más pueblos, naciones, tribus y barrios indígenas se entran en el CNI y se conocen entre sí como indígenas y ven sus dolores y sus fuerzas.

.- sirve como zapatistas que somos porque así podemos apoyar a nuestros hermanos y hermanas indígenas de otras partes, para que siguen su lucha y pueden vivir con libertad y dignidad.

.- sirve para los pueblos zapatistas porque así más gente conoce cómo es nuestra historia de lucha y cómo nos hemos organizado, y se animan.

.- sirve para los pueblos zapatistas porque así aprendemos a organizarnos ya no sólo para ayudarnos entre nosotros, sino que también organizarnos para apoyar a otros que luchan, como hicimos con los maestros democráticos.

5.- Luego se pasó a pensar si esa propuesta le sirve al Congreso Nacional Indígena o no le sirve.

6.- Después se pasó a pensar si esta idea nos sirve como zapatistas que somos o no nos sirve.

7.- Luego se pasó a discutir si sí apoyamos o no apoyamos esa propuesta y, si sale que sí, cómo no podemos apoyar como zapatistas que somos; y luego cómo sí podemos apoyar como zapatistas que somos.

  Por ejemplo, no podemos apoyar con las firmas porque de por sí los zapatistas no usan credencial de elector; tampoco podemos ser candidatas o candidatos porque como zapatistas no luchamos por el Poder; no podemos votar porque no usamos ese modo de votar de poner un papel en una caja, sino que tomamos nuestros acuerdos en asambleas donde todos participan y dicen su palabra.

  Pero sí podemos apoyar de otras formas, por ejemplo: podemos apoyar explicando esa buena idea y convenciendo a los que sí usan la credencial, que la usan para apoyar a la mujer indígena del CNI; podemos hablar con la gente de la ciudad que nos apoya como zapatistas para que también apoyen al Concejo Indígena de Gobierno; podemos organizarnos como colectivos y gobiernos autónomos para conseguir algo de paga para apoyar al CNI y que pueda viajar a todos lados que necesita; podemos hablar y convencer a gente de la ciudad para que también se organiza para conseguir paga para el CNI; podemos explicar en México y el mundo cómo es que hacemos para gobernarnos nosotros mismos y así vea la gente de buen pensamiento que como indígenas sí sabemos gobernar.

-*-

  Y, bueno, también se les informó a todos los pueblos otro de los acuerdos del Quinto Congreso: que es que si, en la consulta zapatista interna (y en la de cualquier colectivo, organización, barrio, tribu, nación y pueblo originario del CNI) sale como resultado que no se apoya la propuesta, que es mala idea y no se está de acuerdo, entonces el Congreso Nacional Indígena respeta esa decisión, aunque la mayoría diga que sí apoya.  Es decir, se sigue tomando en cuenta como parte del CNI.  O sea que no es fuerza que, quien no está de acuerdo, tiene que hacer lo que decida la mayoría.  O sea que se respeta la autonomía, los modos de cada quien.

  Igual como se hace en las comunidades indígenas zapatistas, no es que vamos a ver mal o a sacar de zapatista a quien piense diferente, sino que vamos a respetar y tomar en cuenta.  Como es en nuestras asambleas comunitarias, que no porque alguien está pensando en contra de lo que dice la mayoría, lo sacamos, sino que sigue.

  Como se puede ver, la consulta interna se enfocó a si se apoyaba o no lo que resultara de la consulta del CNI.  Estos son los resultados:

  Se consultaron varias decenas de miles de hombres y mujeres zapatistas.  De ellas y ellos, la inmensa mayoría se manifestó por apoyar la decisión a la que llegue el CNI en la medida de nuestras posibilidades.  Se manifestaron en contra 52 compas (26 compañeras y 26 compañeros).  Se manifestaron como “no sé”, o “indecisos”, 65 compas (36 compañeras y 29 compañeros).  Las razones que dieron quienes se manifestaron en contra son diversas: desde el compa que dijo “yo voy a votar en contra para ver si es cierto que me respetan y no me sacan de zapatista”; hasta quienes argumentaron que no iban a estar en su pueblo y no querían comprometerse porque no iban a poder cumplir el trabajo que saliera.  Quienes se manifestaron indecisos dijeron, entre otras cosas, que de balde se decide si todavía no se sabe qué va a decir el CNI, que qué tal que dicen que sí apoyan y el CNI dice que no hace.

¿QUÉ ESPERAR?

Compas:

  Ya, ésta es la última parte.  Gracias a quienes llegaron hasta estas líneas… ¿eh?… sí, claro, quedan pendientes… sí… dudas, claro… preguntas, por supuesto…, ¿qué?… ¿cuál va a ser el resultado de la consulta del CNI?… ¿Quieren un spoiler?…  ok, ok, ok, dejen pregunto…  Ya… que les diga la verdad, así que va:

  Les somos sinceros: no tenemos ni la más remota idea.

  Y es en serio.

  Ya hemos visto antes cómo una propuesta se va modelando con el trabajo de la palabra en el modo de los originarios.  Como si una idea no fuera más que una masa deforme de barro y fueran manos colectivas las que le van dando forma, tamaño, color, destino.

  Así que, al igual que ustedes, estamos esperando.

  Aunque, cierto, nosotros, nosotras zapatistas, no esperamos lo mismo que ustedes.

  Ustedes, creemos, están esperando cuál es el resultado y todo lo de ahí se va a derivar.

  Nosotras, nosotros zapatistas estamos esperando lo que va a ocurrir luego, el día después.  Y preparándonos ya para ese calendario.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.   Subcomandante Insurgente Galeano.

México, noviembre del 2016.

Del cuaderno de Apuntes del Gato-Perro.

  No crean que no me he preparado para el caso en que, en la consulta del CNI, sale que se rechaza la propuesta.  No, no me preocupa.  He tomado mis providencias.  Por ejemplo: ya tengo un certificado médico de que estoy en lista de espera para una operación de cambio de sexo, así como un trámite de adopción con una familia indígena zapatista.  Así podrán decir que todo era una jugada para ser yo el candidato… ok, ok, ok, la candidata a la presidencia de la República.

  Ah, mi perversidad es sublime ¿no?

  Claro, con esa salida se me arruinará la correspondencia femenina.   Oh, esperen, ya no hay correspondencia, ni femenina ni no femenina.  Ah, si tuviera redes sociales me haría varias cuentas alternas (no se hagan, de por sí así hacen) y me auto daba rt, follow y like, y también me auto troleaba, para que se viera que todo es f-i-d-e-d-i-g-n-o.  ¿Cuántas cuentas alternas se pueden sacar como límite?  No se hagan, seguro que ya lo investigaron.

  En fin, ya se me ocurrirá algo.

  Ahora que, si sale que se aprueba, pues habrá que chambearle para conseguir paga.  Entonces me pondré en contacto con loas compañeroas de la Brigada Callejera, que me aparten una esquina en La Meche.  Ni modo, la calle es de quien la talonea.  Estoy seguro que mi pancita causará furor… ¿eh?… ok, ok, ok, mi panza… ¿qué?… bueno pues, mi panzota… ¿no les digo?, si de que son maloras, son.

El SupGaleano reventando varias fajas.

(no, gracias, de veras, no, no necesito que alguien me venga a fajar… voooi, oigan, de plano enseñan el cobre, oigan, puro albur sesentero, oigan, por eso no loas quieren los bien portados, oigan… ¿eh?… ¿un reality show para conseguir paga?… ¿con Trump, Macri, Temer, Putin y Rajoy intercambiando nudes?… mta magre… ya no vean esa televisión… mejor series de TV en producción alternativa…sí, en los puestos de eje central ya está la nueva temporada de Games of Thrones… sí, resulta que el Tyrion y el Snow son parientes con la Dayanaris… como se diga, pues… sí, un dragón para cada quien, un mensaje de equidad… sí, en el nuevo escudo se unen el león, el lobo y el dragón… bueno, sí, una versión de la Hidra… sí, como si unieras al gran capital financiero, con el industrial y el comercial… sí, el sistema se recompone y todos los de arriba contentos, y los de abajo pues a la chinga… sí, pero están viendo un final alternativo… sí, cuando toda la banda está agarrando la jarra para celebrar no sé qué, llega una mujer indígena, se caga en el trono de hierro y con un soplete lo derrite … bueno, están viendo si le quitan el soplete y le dan una caja de cerillos, para que tarde, el suspenso pues… sí, chance y otra temporada, depende de cuántos cerillos le lleve… sí, ahí acaba… pues por el Brexit ése, los costos se fueron a las nubes.  Y ahora con el Trump, pues peor… ¿Qué? ¿que no haga spoilers?  Oh, pues, para qué me invitan si ya saben cómo soy).

Doy fe.

Miau-guau.
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