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10 de octubre de 2019

LA TIERRA ES DE QUIEN LA TRABAJA.




En Brigada Callejera no compartimos la visión partidista.

En Brigada Callejera no confiamos en ningún proceso gubernamental, pero accionamos las herramientas jurídicas para seguir adelante con el reconocimiento y garantía de nuestros derechos.

En Brigada Callejera somos Zapatistas.

Desde mucho antes de esa fuerza nacional que dio esperanza al pueblo de Chiapas y a todo el País en 1994.

Somos solidarias con el levantamiento zapatista que le dijo NO a Salinas de Gortari, a la entrada del Neoliberalismo, a nuestro pase a la Globalización, al Tratado de Libre Comercio TLI, dándole un ejemplo al mundo y una nueva visión de guerrilla con aire nuevo.

En la selva chiapaneca no se frenó la lucha, las desapariciones y muertes de los combatientes guerrilleros desde 1970 en la guerra sucia, no quedaron en silencio.

Brigada hace mas de treinta años visita zonas en resistencia ante los abusos a los Derechos Humanos de los Indígenas llevamos salud en cajas de cartón con mucha cinta canela, viajamos llevando a la selva lacandona la infraestructura para poner los consultorios ginecológicos en sus clínicas en resistencia ante la lucha y voz en guerra contra el Estado Mexicano.

Somos solidarias, nos sumamos a sus luchas y caminamos su camino. Así que en nuestras oficinas en el corazón de la merced decimos:

Por cada Trabajadora sexual una promotora de salud.

La Tierra es de quien la Trabaja, en voz de todos los campesinos del mundo, pero como vivimos y resistimos en la Ciudad, también decimos:

La esquina es de quien la trabaja.

Todo bien, pero… en este último grito: “La esquina es de quien la Trabaja.”

Los problemas aumentan para enfrentar y para entender desde dentro dos posturas muy claras en su camino… con el tema de las mujeres y el decidir laboral de su vida misma…

Y es qué en este País quien decide en realidad donde entrar a trabajar con toda libertad de respetar sus sueños, sus deseos, sus ganas de ejercer su profesión sin estar atravesadas por los dineros, el pago, la quincena, la dadiva…el tiempo.

Tenemos un folleto buenísimo que se llama: “El Cliente de la Trata”, en el que explicamos como el nuevo orden global explota con mayor fuerza la mano de obra, los horarios, sin respetar en absoluto la vida de sus trabajadores no importando el trabajo, la empresa, el dueño, el patrón…

Entonces cuando decimos: “La esquina es de quien la Trabaja… decimos No hay patrón, no hay trabajo dentro de un espacio cerrado… y se habla especialmente de la calle…

¿Pero, quien trabaja en la calle?

Hay infinidad de formas para obtener dinero en la calle, ventas, ofrecer tu oficio.

También existe el Trabajo Sexual en la vía pública, a la vista de todos. Para mucha gente esto no es correcto, es inmoral, sucio, bajo, molesto y puede también encerrar explotación como la trata de personas con fines de explotación sexual, a esta visión se le denomina abolicionista ya que asume que todo tipo de renta o prestación de servicio sexual es explotación sexual y trata de personas, para esta visión ninguna mujer en el mundo debe rentar su cuerpo para fines sexuales que son parte de una explotación global machista y un ordenamiento global dirigido por los hombres viendo a las mujeres como objetos sexuales sin capacidad de decisión.

Nosotras creemos que esta visión es respetable pero no la compartimos.

Y entonces decimos una cosa es Trabajo sexual y otra es Trata de personas.

Cuando caminas las calles de la Ciudad con un ojo respetuoso, clínico vas dando cuenta que este camino del gobierno ha llevado a mas explotación laboral, y que la libertad de las mujeres para tomar decisiones sin ser feministas o universitarias es mucho muy variada en todos los ámbitos, y en la calle es un ejemplo.

Para nosotras el conocer a compañeras que son Trabajadoras Sexuales por decisión propia y que son dignas de serlo nos hace aprender de ellas y respetar su historia personal, su historia en las calles desde su oficio y su historia de lucha.

Entonces en Brigada Callejera entendemos dos posturas muy claras, primera:

Las mujeres Trabajadoras Sexuales libres, sin un padrote, sin una persona que les esté obligando a trabajar y les explote, segunda:

Las mujeres que son victimas de un padrote, una red de trata de personas con fines de explotación sexual que están a la fuerza, en contra de su voluntad, golpeadas y amenazadas con sus familias, hijos y su vida.

Creemos que debemos ayudar a garantizar mejores condiciones para las primeras y ayudar a erradicar lo segundo que es mas complicado ya que estas redes son enlazadas desde el Estado Mexicano, estadounidense con personas que controlan estas redes que dan a empresarios y multimillonarios, cantidades fuertes de dinero por seguir explotando, trasladando mujeres de un país a otro.

Ya en la Ciudad de México se mantuvo un discurso de avanzada con el tema del aborto desde que Rosario Robles fue jefa de gobierno de la Ciudad de México y se buscaba despenalizarlo para dar fuerza a un discurso feminista que en esa época se ponía en contra de dicha postura lanzada desde una visión feminista por Marta Lamas, se fue empujando desde esa época hasta lo que estamos viendo hoy en 2019.

Para el tema de Trabajo Sexual se fue discutiendo desde años atrás del Gobierno de la Ciudad de México sin mucho éxito pero si con mucha represión, un movimiento importante en ese sector fue la creación de las cooperativas que en varias de ellas funcionarios de algunas Delegaciones se encargaron de asesinar, desaparecer y torturar para demostrarle a las demás que la lucha de mujeres “putas” no es lucha y debe erradicarse, así que Brigada fue documentando y dando lucha y justicia a este proceso de injusticias ante un sector que pareciera no importar…

Y ahora en esta lucha nos enfrentamos a un gobierno que pone una bandera de cuarta transformación y mantiene un discurso de avanzada como lo hacia Marcelo Ebrard poniendo el Centro de la Ciudad de México como un Centro Histórico de primer mundo, ahora la postura en muchos temas debe ser: Vanguardista, dicen, redactando una Constitución Política de la Ciudad de México para ponerle bandera a muchas luchas que deben ser enmarcadas en dicha constitución.

Para el tema del Trabajo sexual se enfrentaron a una disposición jurídica que genera obligatoriedad al gobierno mexicano por dictamen de la Juez Paula María García Villegas Sánchez Cordero en la cual se debe otorgar a las personas que trabajan en el comercio sexual callejero la licencia de Trabajadores no asalariados.

Esta categoría existe desde 1972 contemplando a personas que laboran en vía publica sin una relación patronal ni un salario fijo, para esta población es entonces un paso al reconocimiento del Trabajo Sexual lo cual permite mayor visibilidad y mejorar condiciones laborales, que puedan ser dignas, seguridad y respeto a sus derechos humanos y por supuesto a derechos civiles.

Para este proceso el Diputado de la Asamblea Legislativa Temístocles de la bancada de morena partido político que llevo a la presidencia a su fundador Andrés Manuel López Obrador busca regular en general al Trabajo no asalariado.

Las compañeras al conocer la propuesta de Reglamento para personas no asalariadas se preocuparon por dicha iniciativa de Reglamento, al discutir en asamblea y en reuniones en la oficina.

Observo entonces lo siguiente:

La visión abolicionista de la Constitución de la Ciudad de México en la redacción constante:

“espacios públicos como Zonas Especiales de Comercio y Cultura Popular” que sí bien la redacción se lee muy inclusiva y abierta en realidad para nosotras entre líneas es para el Trabajo Sexual, Zonas de Tolerancia que en absoluto compartimos por conocer las condiciones que conlleva tener a personas trabajando en espacios delimitados y con mayor riesgo de ser violentadas y extorsionadas.
La fuerza que en un inicio se le dio a las Alcaldías para determinar lugares, horarios y firma como expedición de licencias era un retroceso ya que es única y exclusiva la labor de la Secretaría del Trabajo expedir dichas licencias tema que el equipo del Diputado desconocía, asumiendo que quien entregaba dichas licencias era para ellos las alcaldías, sin saber que la labor de entrega de licencias es exclusiva de la Secretaria del Trabajo y así debe continuar, así como defender que sea un trámite voluntario y personalísimo.

Observamos también confusión de muchas compañeras al entender que sí ya se ampararon por el reconocimiento al Trabajo Sexual; solo a las compañeras que ingresaron ese amparo tienen ese derecho.

Por lo cual necesitamos mayor difusión y platicas en la oficina y fuera de ella para explicar que a raíz de la sentencia histórica 112/2013 cualquier mujer que sea trabajadora sexual tiene el derecho de ser considerada para el estado trabajadora no asalariada, esto entonces se traduce en una lucha ganada que falta garantizar en el ejercicio de ese derecho.

Cabe destacar que esta confusión nace de las compañeras que no son afines a Brigada Callejera y que ven la sentencia 112/2013 como un hecho irrelevante, sin observar que este cambio a llevado a las abolicionistas, funcionarios públicos, académicos e investigadores a hablar del tema y ser un referente a nivel mundial de un proceso de organización de una población que esta enmarcada en el tabú, la doble moral y la falta de entendimiento de su capacidad intelectual y no solo por su visión sexual y prestación de servicio sexual a través de sus genitales.

Dando así un ejemplo de la capacidad y fuerza de lucha que hoy están teniendo y va indiscutiblemente en aumento.

Esto que redacte antes se ha subsanado como la muy errada visión de querer cobrar una cuota o un impuesto por parte del Estado Mexicano para que las Trabajadoras Sexuales pudieran acceder a las prestaciones que un “patrón” debe otorgar a su trabajador como lo son las prestaciones de ley:
Derecho a la salud, a una vivienda digna, a tener la garantía de obtener la canasta básica…

Para nosotras esto es inoperante y atrasado ya que no es necesario cobrar una cuota o un impuesto para que el estado otorgue dichos derechos a la población de Trabajadoras Sexuales, sí se reflexiona un poco y se entiende su nivel económico, que no tiene un ingreso fijo y que sus aportaciones para el consumo de una vida en esta Ciudad excede el cobro mucho más que las ganancias que las compañeras puedan tener en un día incluso, es muy delicado ver que en un día laborado puedan tener menos de cien pesos y asumir gastos de cotidianidad como pagos de agua, luz, gas y por supuesto la renta, los pasajes y la alimentación diaria, es una situación de más preocupante.

El Estado Mexicano al pensar en una cuota o en un impuesto esta regresando a las imágenes de las grandes tiendas de raya de las que jamás el jornalero podía irse por estar atado a una cuenta de deudas que se iba heredando de padre a hijos y por supuesto a la Europa medieval donde el rey mantenía a un pueblo con pagos en especie eternos con una precariedad que llevo al colapso y a la decapitación de Carlos I al cual le cortan la cabeza exactamente por subir los impuestos cuando ya su población no tenia más que darle al rey.

Para estos errores por parte de quienes redactaron esta iniciativa de Reglamento del equipo del Diputado se determinó en compañía del Consejo para prevenir la Discriminación COPRED, realizar mesas de trabajo que dividieron en cinco:
1. Licencias y registro.
2. Salud y atención médica.
3. Espacios públicos y seguridad.
4. Derechos laborales.
5. Análisis del marco teórico del trabajo sexual.

Con estas mesas se ha avanzado mucho en la voz de la experiencia de lucha en contra de las hoy Alcaldías de la historia para tirar el Control Sanitario y la vista de los funcionarios públicos por ver con morbo y tabú a las Trabajadoras Sexuales como un ejercicio de capricho o aberración en su digna visión por buscar mejores condiciones de vida, ante este proceso de escucha entre autoridades, mujeres y transexuales en las mesas de trabajo y reflexión se logró modificar la redacción de los artículos del apartado único para Trabajo Sexual que no tiene las mismas características ni peticiones ni urgencias que los demás gremios a los cuales también se les apoya y nos mantenemos solidarias para sus demandas y búsqueda de reconocimiento.

Entonces para cerrar, preguntaría:

Qué ventajas tiene el amparo y la sentencia 112/2013.

Generar obligatoriedad a la Secretaría del Trabajo y al Estado Mexicano…

Derecho a disfrutar de los derechos laborales.

Derecho a que el Estado mexicano elimine el trabajo forzado, incluyendo el sexual. Aclarando que el hecho de que nosotras como Brigada Callejera defendamos indiscutiblemente el Trabajo Sexual también luchamos en contra de la Trata de personas siendo miembras activas de la Global Alliance Against Traffic in Women GLAATW.

Derecho a que el Estado Mexicano adopte medidas legislativas, administrativas, presupuestarias, judiciales y de otro tipo, adecuadas para velar por el derecho al pleno empleo.

Derecho a que el ejercicio del Trabajo Sexual, que se considere un oficio, puesto que es el intercambio de una labor sexual por dinero.

Derecho a no ser privado de trabajo en forma injusta.

No es válido que se le impida a una persona que se dedique al Trabajo Sexual cuando exista queja vecinal, pues no puede quedar al arbitrio de un tercero, como es un vecino el ejercicio del Trabajo Sexual.

Un argumento de la Juez en la redacción de la sentencia dice así:

La prostitución ejercida libremente y por personas mayores de edad plenamente consientes de ello, puede considerarse como un oficio, puesto que es el intercambio de una labor sexual por dinero.
Así también se logró a raíz de dicha sentencia erradicar de la Ley de Cultura Cívica el Art 24 fracción VII y del último movimiento de las Trabajadoras Sexuales y la población Trans sexual para erradicar en la nueva Iniciativa de Ley de Cultura Cívica de este año el Art. 27 fracción VII que seguía viendo el Trabajo Sexual como una falta administrativa.

Entonces se debe reconocer aún sin la simpatía o empatía del tema un proceso primero histórico de cambio sustancial para esta población.

Segundo la parte histórica que esto está generando como una posibilidad de entender a las poblaciones vulnerables desde una cancha empática y solidaria que permita tener cambios sustanciales para toda la población.

Hay un proceso de lucha que esta generando un precedente histórico, cada 1ro de mayo al salir a marchar la población Trabajadora Sexual en su mayoría de la merced reivindica peticiones ganadas y muchas más pendientes que mientras se siga buscando la sinergia entre los cotos de poder y la población de Trabajadoras Sexuales se tendrá una capacidad de mayor foro y reflexión de peticiones.

Al seguir ocupando los espacios públicos, las oficinas de gobierno, los recintos académicos, los espacios institucionales será mayor entonces el impacto y la balanza será mas equitativa ante la visión abolicionista que es prohibicionista y parece ser la única voz que se escucha aunque se demuestre que es una visión que deja de lado la procuración de derechos de una población que no comparte su visión y que siendo mujeres, pobres en su gran mayoría, indígenas, la opción de las feministas debiera ser solidaria y empática.

Vamos por buen camino ya que cada vez se lee y reflexiona con mayor profundidad la consigna:

La esquina es de quien la Trabaja.

Lic. Arlen Palestina Pandal Madrid.
Representante Jurídico de Brigada Callejera.
Miércoles 02 de Octubre del 2019.

10 de septiembre de 2019

Alcaldía de Cuauhtémoc acosa a tres promotoras de salud de Brigada Callejera.

Por: Redacción / La Coperacha.

Foto: Brigada Callejera

Tres promotoras de salud de Brigada Callejera que realizaban pruebas gratuitas de detección de VIH y Sífilis fueron acosadas por un funcionario de la Alcaldía de Cuauhtémoc y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. El material con el que hacían las pruebas fue subido a una patrulla.

Posteriormente dos funcionarias de la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX, Gabriela López López y Gladys Orta Moreno, visitadoras adjuntas de Orientación, no quisieron levantar la denuncia presencial al equiparar el trabajo de promoción de la salud con el comercio ambulante, “dijeron que debíamos pedir permiso como los vendedores ambulantes”, señaló la Brigada Callejera en un comunicado.

De acuerdo a la organización, con más de 25 años de trabajo en defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales y promoción de la salud sexual, las promotoras Silvia, Cecilia y María, una mujer de la tercera edad, una mujer mazateca y una sobreviviente de trata, impidieron que la patrulla con placas 576-ZSW se llevara el material para las pruebas.

En la esquina de Zapata y Circunvalación instalaron el “Carrusel de la Salud”, módulo donde se realizan las pruebas de detección de VIH y Sífilis, que consiste en una mesa, una sombrilla y telas para brindar privacidad durante la prueba, el funcionario de la Alcaldía Cuauhtémoc, Antonio Vegas Sandoval, las interrogó y les exigió que se retiraran.

El Carrusel de la Salud es un proyecto de intervención para la salud que Brigada Callejera realiza en vía pública desde hace varios años con insumos otorgados por la Clínica Condesa, hospital especializado del Gobierno de la CDMX.

La presidenta de la Brigada Callejera, Elvira Madrid Romero, hizo un llamado al alcalde de Cuauhtémoc, Nestor Núñez López, y a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, para que respeten el trabajo de salud de la organización y aclaró que ésta no realiza venta en vía pública sino “el trabajo que el gobierno mexicano no realiza”.

Posterior al incidente la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX aceptó la denuncia vía twitter, misma que se deberá ratificar este día de forma presencial.

1 de agosto de 2018

UNA GOTA EN EL OCÉANO CAPAZ DE CAMBIAR COSAS: El glifosato y el fitoplancton

Por: La Quimera de Gupta.

El glifosato es la técnica hegemónica, hoy en día, para controlar el crecimiento de las hierbas no deseadas en los campos de cultivo donde se siembran plantas transgénicas resistentes al herbicida. Los niveles de uso, como hemos visto (1), llegan ya al 90% de los cultivos de soja, y en menores porcentajes en los otros dos cultivos transgénicos importantes, como son el algodón y el maíz. Estos datos, referidos a Estados Unidos, son sensiblemente menores en Europa, siendo su uso desigual territorialmente. Por ejemplo, entre Francia, Alemania y España consumen el 60% de todo el glifosato de la Unión Europea. Para que nos hagamos una idea, el consumo total de la Unión Europea es de más de 100 millones de toneladas anuales (2). En América latina el uso es, si cabe, en proporción al tamaño de sus economías, mucho mayor. En Argentina, por ejemplo, se estima que se utilizan al año entre 180 y 200 millones de litros de los diferentes productos de mercado que contienen glifosato (3).

El glifosato tiene un tiempo de vida medio muy corto, comparado con otros productos destinados al incremento de la producción agraria, pero es un tiempo sumamente variable: Según Jeff Schuette, responsable de valoración del Environmental Monitoring & Pest Management Department of Pesticide Regulation de Sacramento cifra en 35 días el tiempo de vida medio en el agua, 22,1 días en suelos anaeróbios, 96.4 días en suelos aerobios, 44 días en el campo como tiempo medio de disipación (4). Por su parte, la EFSA reconoce que, en el suelo labrado, el glifosato, y alguno de los compuestos en los cuales se degrada (y que también son potencialmente tóxicos), como el AMPA, tienen un tiempo de permanencia elevado: se estima que el tiempo de vida medio en los suelos cultivados es de 143,3 días para el glifosato y 519,9 días para el AMPA (5).

¿Qué ocurre con todo este glifosato que día tras día es arrojado a los campos? ¿Se degrada completamente o el compuesto es capaz de llegar a los ríos, lagos, aguas subterráneas, desembocaduras, mares y océanos? Y si es capaz de llegar ¿A qué concentraciones lo hace? ¿Puede suponer esto algún riesgo para al biodiversidad de las aguas? Concretamente ¿Puede afectar al fitoplancton?

Los datos para todos los cursos de agua dulce terrestres son normalmente bajos, aunque pueden encontrarse picos relativamente elevados. Isabelle Giroux controló los niveles de glifosato en algunos puntos escogidos de aguas terrestres en Quebec (Canadá), del 2011 al 2014, y encontró concentraciones de 0,04-18 µg/L (6). Un estudio similar realizaron Helene Horth y Karen Blackmore en 2009 sobre un periodo de 10 años en Europa, detectando entre 1,3-370 µg/L (7). Vera Silva y sus compañeros también han investigado la distribución del glifosato y el AMPA en la Unión Europea y comparan los resultados con los observados en otros lugares:
“Se detectó, en los grandes ríos de EE. UU. (53-89%, respectivamente), arroyos (53-72%), lagos, estanques y humedales (34-30%) a niveles máximos de 300 y 48 μg/L respectivamente” (8)
Como vemos la frecuencia de detección y los niveles varían mucho, pero no podemos decir que la detección de glifosato sea un fenómeno esporádico, si no que es frecuente y que sus niveles, aunque generalmente bajos o muy bajos, son a veces elevados. Por ejemplo, W.A. Battaglin y sus colegas de diversos servicios geológicos estatales de Estados Unidos han estudiado ampliamente el uso del glifosato y su detección en todo tipo de aguas a lo largo de todo el país (9). Llegan a la conclusión de que I) la detección es frecuente, II) las medias observadas son muy bajas (del orden de 0,02-9,6 µg/L) y III) se detectan picos mucho más elevados en los lagos, de 301-427 ug/L o en los ríos, de 73 µg/L. En las aguas subterráneas o en la lluvia los niveles son mucho más bajos (2,03-4,88 µg/L). Una ampliación en la Fig. 1.

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Figura 1. Tabla resumen de los datos obtenidos W.A. Battaglin y sus colegas donde se pueden ver el tipo de ecosistema hidrológico analizado, el número de muestras, el procentaje de detección de glifosato, la concentración media y los máximos, así como los mismos datos para el AMPA (9).
¿Son estas concentraciones capaces de alterar la biodiversidad fitoplanctónica de las aguas? Elise Smedbol y sus colegas de la Universidad de Quebec, del Laboratory of Aquatic Microorganism Ecotoxicology, han investigado los efectos de bajas concentraciones de glifosato sobre comunidades fitoplanctónicas (10). Concretamente probaron un intervalo de concentraciones que incluía dosis presentes normalmente en el ambiente (0, 1, 5, 10, 50, 100, 500, 1000 µg/L). Para estudiar estos efectos sobre una comunidad de fitoplancton, los autores tomaron muestras de una zona acuática cerca de la ciudad de Boisbriand, al sureste de Quebec. Los tratamientos se aplicaron a la muestra y se estudió los cambios que se producían con respecto al control. Se pudieron observar cambios específicos desde los 5µg/L pero los primeros cambios en los índices de diversidad se observaron a concentraciones entre los 50-100 µg/L, todas ellas concentraciones, como hemos visto, presentes en ríos y lagos y las exposiciones duraron, solamente, 4 días (Fig. 2).

Los autores también midieron parámentros fotosintéticos: estudiaron el rendimiento cuántico efectivo de la fotosíntesis (este es un concepto que intenta estimar la eficacia de un proceso activado por la radiación y que mide el número de veces que se da ese proceso por cada fotón absorbido, en el caso de la fotosíntesis, se relativiza en función de la cantidad de CO2 absorbido), la irradiancia mínima de saturación (la irradiancia es la cantidad de potencia incidente sobre una superficie y, referida a la fotosíntesis, estaríamos hablando de potencia de la radiación solar. A su vez, al hablar de irradiancia mínima de saturación, hablamos de la potencia mínima a partir de la cual el proceso fotosintético no produce más fotosintatos. En otras palabras: la irradiancia a la cual la planta alcanza su máxima producción), y la velocidad máximarelativa de transporte de electrones (un parámetro que mide la velocidad del flujo de los electrones a través del sistema proteico que poseen los organismos fotosintéticos, en su orgánulos especializados a tal efecto, como los cloroplastos, y que, por tanto, es una medida del estado de ese orgánulo). Pues bien, según los autores:
El rendimiento cuántico efectivo se redujo significativamente a concentraciones de glifosato de 500 y 1000 µg/L respectivamente de 500 y 1000 (…). La irradiancia mínima de saturación se redujo a varias concentraciones: 5, 10, 100 y 1000 µg/L. La velocidad máxima relativa de transporte de electrones fue el parámetro más sensible y se redujo significativamente en todas las concentraciones de glifosato (excepto para 50 µg/L)” (10).
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Figura 2. Relación entre el Índice de diversidad de Shannon-Whinner y las concentraciones crecientes de glifosato añadidas a los medios de crecimiento en una comunidad de fitoplancton después de una exposición de 96 h [tomado de Elise Smedbol et al. (2018)].
Los autores también midieron los efectos del glifosato sobre la concentración total (en toda la comunidad) de los pigmentos fotosintéticos y protectores y algunos marcadores de estrés oxidativo. En los organismos fotosintéticos encontramos, básicamente, dos tipos de clorofilas, clorofila a y clorofila b, y carotenoides de diversos tipos. La clorofila a está asociada a los fotosistemas de la cadena de transporte electrónico que hace posible la fotosíntesis. La clorofila b tiene un espectro de absorción parcialmente complementario a la clorofila a. Esto hace que, potencialmente, como los carotenoides, puedan ceder la energía que absorben a la clorofila a  ésta la transforme en poder reductor que, a su vez, se usará para producir moléculas orgánicas. El núcleo, por tanto, del sistema pigmentario, parece ser la clorofila a (11). ¿Qué datos obtuvieron Elise Smedbol y sus colegas?:
El contenido de clorofila a y carotenoides (medido como porcentaje de pigmento en comparación con el control) disminuyó significativamente en las células de fitoplancton para todas las concentraciones de glifosato, mientras que no hubo una diferencia significativa para el contenido de clorofila b. La relación entre ambos tipos de clorofila (a/b) disminuyó con las concentraciones crecientes de glifosato” (10).
Es decir, en términos generales, toda la comunidad vio dificultada su capacidad de fotosintetizar. Además de la simplificación de la comunidad en términos de índice de diversidad y esta bajada de la capacidad fotosintética, la hipótesis se refuerza al observar los datos de peso seco y abundancia, cayendo desde concentraciones de 100 µg/L. Los marcadores de estrés oxidativo solo aumentaban en las dosis más altas: 500-1000 µg/L.

Este trabajo supone una evidencia importante porque demuestra efectos sobre las comunidades fitoplanctónicas a concentraciones de glifosato mucho a las que ya se habían demostrado efectos sobre la biodiversidad. Por ejemplo, Marı́a S. Vera y sus colaboradores del laboratorio de Limnologı́a de Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (12) demostraron efectos importantes con 8mg/L de glifosato. Estamos hablando de concentraciones de entre cien y diez veces más altas de las probadas en el estudio de Elise Smedbol y sus colegas.

Sin embargo, no todo el mundo piensa igual. En un estudio 9 años anterior al de Smedbol et al. Cuatro investigadores de la Universidad de valencia (España) no vieron demasiada influencia del glifosato sobre las tasas de crecimiento poblacional de cuatro especies de algas consideradas por separado. A concentraciones de entre 1,6-3 mg/L, es decir concentraciones bastante superiores a las del nuevo trabajo de 2018, encontraron una reducción del crecimiento poblacional de tan solo el 10%, y alcanzaba el 50% cuando las concentraciones eran realmente brutales (24,5-41,7 mg/L). Pero si uno bucea en el artículo de estos investigadores, encabezados por E. Vendrell (13) notará cuestiones extrañas. Resumen sus hallazgos en una tabla donde podemos ver las diferentes tasas de crecimiento que han obtenido mediante datos experimentales y su encaje en un modelo exponencial de crecimiento (Fig. 3) y vemos que, no solamente algunos datos del resumen proporcionado al artículo son algo inexactos, si no que las principales bajadas de la tasa de crecimiento, sobre todo para las dos especies de algas fitoplanctónicas más sensibles al glifosato (Scenedesmus acutus y Scenedesmus subspicatus), se producen en las primeras concentraciones y que todas las concentraciones (menos dos en dos de las especies) tienen efectos significativos en la reducción del crecimiento. Vemos que, por ejemplo, en S. acutus la caída del crecimiento es del 17,9% tras aplicarse un tratamiento de 0,1 mg/L, o lo que es lo mismo, 100 µg/L. Antes de llegar a los 1000 µg/L (concretamente a los 780 µg/L) la tasa ha caído un 21,9%. Los datos no son tan drásticos para S. subspicatus con una caída inapreciable para 100 µg/L y una caída del 9,3% a una concentración de 390 µg/L. Las, según los autores, resistentes Chlorella vulgaris y Chlorella saccharophila presentan un comportamiento dispar. C. vulgaris, a las concentraciones de 100 y 390 µg/L, pierde el 7,1 y el 16,4% de su tasa de crecimiento, mientras que C. saccharophila no sufre ninguna pérdida a esas bajas concentraciones.

Así pues, de la conclusión de los autores de “Se puede concluir que el glifosato tiene un bajo riesgo potencial para los organismos probados” (13), podemos ver que lo que hay en realidad es un comportamiento diferencial, por especies, a bajas concentraciones que, en realidad, cuadra muy bien con los resultados obtenidos por Elise Smedbol y sus colegas.

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Figura 3. Se muestran las concentraciones de glifosato (mg/mL) y la tasa de crecimiento poblacional de las 4 especies algas fotosintéticas estudiadas por Vera et al. Se puede ver claramente que en C. vulgaris, S. suspicatus y, sobre todo, en S. acutus, la reducción de la tasa de crecimiento es, principalmente, en concentraciones menores a 1mg/mL.
En otro experimento multiespecífico, Cong Wang y sus colegas del laboratorio estatal clave de ciencia medioambiental marina de la Universidad de Xiamen (China) estudiaron cómo afectaban las bajas concentraciones de glifosato (6,1 y 61 mg/L) a 14 especies de fitoplancton marino costero. Así, los autores consideran probada “la inhibición significativa del crecimiento bajo ambas concentraciones de glifosato en seis de las especies examinadas en este estudio. Mientras que el glifosato a 360 μM [61 mg/L] exhibió una inhibición del crecimiento casi completa en todas las especies” (14). Obviamente, estas son concentraciones muy elevadas que solamente pueden encontrarse en lugares de cultivo cercanos a la costa, con vertidos directos de las aguas de riego y, en el caso de la concentración más elevada, que se hayan incumplido las normativas de uso.

CONCLUSIONES

Hemos visto (15-16) que el glifosato afecta, a bajas concentraciones a la biodiversidad edáfica de bacterias y hongos. Además también tiene efectos sobre los microorganismos en general (tracto digestivo de mamíferos, aguas, etc.). Hemos visto que eso ocurre a concentraciones presentes en suelos y organismos. En este artículo hemos reforzado esta hipótesis: el glifosato afecta a la estructura de las comunidades fitoplanctónicas, afecta a su fijación de carbono y a su crecimiento, afectando potencialmente, en última instancia, la biodiversidad y la productividad de todo el ecosistema local.

REFERENCIAS
  1. La Quimera de Gupta, “Bacterias beneficiosas y glifosato: una historia sobre lo diminuto (II)”, febrero de 2018.
  2. EuroStat, consultado 6 de junio de 2018.
  3. Aparicio, V. C., De Gerónimo, E., Marino, D., Primost, J., Carriquiriborde, P., & Costa, J. L. (2013). Environmental fate of glyphosate and aminomethylphosphonic acid in surface waters and soil of agricultural basins. Chemosphere, 93(9), 1866-1873.
  4. Schuette, J. (1998). Environmental fate of glyphosate. Environmental Monitoring & Pest Management, 1(1), 1-13.
  5. ESFA (2013), citado en Silva, V., Montanarella, L., Jones, A., Fernández-Ugalde, O., Mol, H. G., Ritsema, C. J., & Geissen, V. (2017). Distribution of glyphosate and aminomethylphosphonic acid (AMPA) in agricultural topsoils of the European Union. Science of the Total Environment.
  6. Giroux, I., Pelletier, L., & d'Auteuil-Potvin, F. (2015). Présence de pesticides dans l'eau au Québec: portrait et tendances dans les zones de maïs et de soya 2011 à 2014. Direction du suivi de l'état de l'environnement, Ministère du développement durable, de l'environnement et de la lutte contre les changements climatiques.
  7. Horth, H., & Blackmore, K. (2009). Survey of glyphosate and AMPA in groundwaters and surface waters in Europe. WRC report no. UC8073, 2.
  8. Silva, V., Montanarella, L., Jones, A., Fernández-Ugalde, O., Mol, H. G., Ritsema, C. J., & Geissen, V. (2017). Distribution of glyphosate and aminomethylphosphonic acid (AMPA) in agricultural topsoils of the European Union. Science of the Total Environment.
  9. Battaglin, W. A., Meyer, M. T., Kuivila, K. M., & Dietze, J. E. (2014). Glyphosate and its degradation product AMPA occur frequently and widely in US soils, surface water, groundwater, and precipitation. JAWRA Journal of the American Water Resources Association, 50(2), 275-290.
  10. Smedbol, É., Gomes, M. P., Paquet, S., Labrecque, M., Lepage, L., Lucotte, M., & Juneau, P. (2018). Effects of low concentrations of glyphosate-based herbicide factor 540® on an agricultural stream freshwater phytoplankton community. Chemosphere, 192, 133-141.
  11. Lodish, H., Berk, A., Darnell, J. E., Kaiser, C. A., Krieger, M., Scott, M. P., … & Matsudaira, P. (2008). Molecular cell biology. Macmillan.
  12. Vera, M. S., Lagomarsino, L., Sylvester, M., Pérez, G. L., Rodríguez, P., Mugni, H., … & Pizarro, H. (2010). New evidences of Roundup®(glyphosate formulation) impact on the periphyton community and the water quality of freshwater ecosystems. Ecotoxicology, 19(4), 710-721.
  13. Vendrell, E., de Barreda Ferraz, D. G., Sabater, C., & Carrasco, J. M. (2009). Effect of glyphosate on growth of four freshwater species of phytoplankton: a microplate bioassay. Bulletin of environmental contamination and toxicology, 82(5), 538-542.
  14. Wang, C., Lin, X., Li, L., & Lin, S. (2016). Differential growth responses of marine phytoplankton to herbicide glyphosate. PloS one, 11(3), e0151633.
  15. La Quimera de Gupta, “Bacterias beneficiosas y glifosato: una historia sobre lo diminuto (I y II)”, febrero de 2018.
  16. La Quimera de Gupta, “Hongos y glifosato: rompiendo una simbiosis de cientos de miles de años”, marzo de 2018.

26 de septiembre de 2013

Maíz transgénico en México: mucho que arriesgar, poco que ganar.

Por: Mariela Fuentes Ponce, Iván P. Moreno Espíndola, Luis M. Rodríguez Sánchez y Juan Macedas Jiménez* / La Jornada Michoacán.
Desde los últimos meses del gobierno de Felipe Calderón se ha difundido con mayor intensidad la discusión en torno a la posibilidad de aceptar la liberalización de maíz transgénico a campo abierto con fines comerciales en nuestro país, centro de origen y diversificación de dicha planta. Esta discusión no es nueva. Desde anteriores administraciones panistas y priístas se había intentado minimizar o banalizar el tema de la introducción de plantas de maíz transgénico, como si se tratara de una tecnología totalmente probada e inocua para el consumo animal, humano y, aún para el ambiente. En la actual administración el gobierno se ha rehusado a tomar una postura pública al respecto.
Por su parte, organizaciones campesinas, sociales y de académicos han planteado el debate del uso de semillas de maíz transgénico desde la entrada en vigor del Tratado del Libre Comercio de América del Norte (TLC), en 1994. En una lista presentada por la propia Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), por medio de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), se menciona que el 14 de febrero de 1995 se autorizó la venta comercial de un jitomate genéticamente modificado (FlavrSavr™), de la empresa Calgene SA de CV. ¿Con qué elementos contamos los ciudadanos para ser partícipes del debate y hacernos una opinión al respecto para exigir a quienes, en teoría, nos representan, la mejor política pública? Es urgente la revalorización y priorización de la actividad agrícola en el país desde la perspectiva de seguridad y soberanía alimentaria, y desde el propio contexto cultural.
Un modelo privatizador.
Desde hace algunas décadas, las políticas públicas que se han implementado para el campo mexicano han fomentado sistemas de producción uniformes mediante la oferta de paquetes tecnológicos que se desarrollan bajo el esquema de un modelo económico y político privatizador. Muchos de estos modelos son ofertados por la agroindustria, lo que ha provocado la pérdida de saberes y tecnologías locales, los cuales implican perspectivas de adaptación y resiliencia ante los cambios ambientales, económicos y sociales actuales. La inserción del maíz transgénico en la producción y comercialización en México no es un hecho aislado, sino que responde a esta visión de seguir ofertando soluciones aparentemente inmediatas en un contexto de “agricultura moderna”, modelos arrastrados desde la revolución verde que asumen la posibilidad de solucionar todos los problemas de la producción agropecuaria. Sin embargo, omiten la complejidad de los agroecosistemas, además de permitir la injerencia de empresas privadas en las decisiones prioritarias nacionales, como lo es el modelo de producción de alimentos, el cual se interpreta como un modelo privatizador en un área prioritaria de nuestro país, la producción de comida para la población. Todo ello restringe nuestra soberanía y autonomía alimentaria, aumentando nuestra dependencia respecto a otros países productores de alimentos, y a las empresas privadas del agronegocio y afines. Las empresas productoras de semillas y de agroquímicos pugnan por una agricultura dependiente de insumos, lo cual generará una concentración del capital por parte de dichas empresas.
Según un reporte de Reuters, la mayor empresa vendedora de semillas modificadas, Monsanto, en el trimestre agosto-octubre del 2012 obtuvo por ventas 2 110 millones de dólares. Mientras, Syngenta, empresa generadora de herbicidas, plaguicidas y semillas modificadas, aumentó sus ganancias este año en un 13 por ciento; el presidente ejecutivo de dicha firma, Mike Mack, aseveró que en 2012 sus ventas fueron de 14 mil 200 millones de dólares. Las diferentes compañías, al ofertar el maíz transgénico enfatizan dos características agronómicas: resistencia a insectos y tolerancia a herbicidas con el fin último de incrementar el rendimiento de grano por hectárea. Esta perspectiva es totalmente antagónica a la concepción de las culturas diversas de México, donde se cultiva el maíz con una visión holística, respondiendo a necesidades de vida; se siembra junto con frijol, calabaza y otras plantas, acordes a los diferentes ecosistemas y tecnologías locales, adaptándose a las condiciones culturales y climáticas de las diferentes regiones de nuestro país. En la visión de los campesinos, en una parcela no solo se busca obtener la mayor producción de un solo tipo de grano, se busca también enriquecer la alimentación con hierbas comestibles (quelites), condimentos (chile y epazote), colectar diferentes hongos e insectos.
Un modelo reduccionista.
Por otra parte, en esa concepción de la agricultura se generan espacios de conservación in situ de una amplia diversidad de plantas medicinales y de ornato, como el cempasúchil. En este contexto, lo que estamos discutiendo no es sólo la entrada o no del maíz transgénico al campo y al mercado nacional, sino de diferentes concepciones del quehacer agrícola en México, tanto a nivel de política pública, extensionismo, el apoyo al campo y pequeños productores, la generación de conocimiento, así como el modelo económico y de soberanía nacional. El modelo reduccionista de paquetes tecnológicos y aparentes soluciones inmediatas introduce en la agricultura lo que se denominan organismos transgénicos o genéticamente modificados (OGM). El maíz que comúnmente se ha introducido se denomina Bt (por la bacteria Bacillusthuringiensis), es una planta que ha sido modificada artificialmente para que produzca una toxina que de manera natural sería producida sólo por dicha bacteria. Esta modificación implica que al menos un gen de la bacteria fue introducido mediante técnicas de biología molecular en el genoma del maíz. En el caso del maíz Bt, se introdujo una instrucción para que produzca una proteína tóxica denominada Cry, que en teoría ayudaría al maíz a tener su propio insecticida. Bajo esta idea simplista se han creado diferentes organismos en los que se combinan genes de bacterias, virus y plantas, suponiendo un efecto aditivo simple.
Un transgénico es aquel organismo al que se le han introducido una combinación artificial de genes, en el cual se supone que únicamente se expresará el transgen de interés, sin afectar el resto de las instrucciones y funciones que de manera natural realizarían las células del organismo modificado y sin interactuar con el medio en el que dicho organismo se desarrolla. Sin embargo, la complejidad de los sistemas biológicos rebasa estos supuestos ya que la naturaleza es mucho más compleja que la idea simplificada de la doble hélice del ADN que aprendemos en la escuela. Diversas investigaciones, como las del grupo de Elena Alvárez-Buylla, del Instituto de Ecología de la UNAM, han demostrado impactos ecológicos y productivos al cultivar comercialmente variedades transgénicas, como la pérdida de diversidad genética del maíz, siendo centro de origen nuestro país. El maíz es una planta de polinización libre, por lo cual no hay control entre las cruzas, lo que ha generado que variedades nativas hayan presentado ya flujo génico de variedades modificadas (demostrado por Ignacio Chapela y corroborado por Elena Alvárez-Buylla, en Oaxaca). La diversidad coadyuva a las diferentes variedades nativas a adaptarse a las variaciones climáticas y geobiofísicas, mientras que  los transgénicos no son flexibles en este sentido.
Un modelo incierto.
La concepción de la agricultura moderna y la dependencia que se ha generado hacia los insumos agrícolas en manos de empresas privadas apoyadas por los diferentes gobiernos federales, ha provocado la desaparición de modelos de producción agrícolas acordes con el contexto nacional. Los insumos promovidos por estas empresas incluyen las plantas genéticamente modificadas (transgénicos), lo que implica la perdida de diversidad de una planta nativa como es el maíz en México. Otro problema ecológico es la transferencia horizontal de los transgenes, esto significa que las secuencias de ADN, o parte de ellas, transferidas artificialmente de un organismo a otro, pueden pasar de la planta transgénica a una planta normal por medio del polen. Esta transferencia o flujo génico implica el riesgo de que las secuencias artificiales de una planta transgénica afecten detrimentalmente a variedades nativas de maíz, provocando, cuando menos, anomalías en el desarrollo de las plantas con “flujo génico”. No sabemos realmente cómo se puede expresar el transgén en otras plantas a mediano y largo plazo, sean comestibles o no, ni qué implicaciones ambientales y a la salud podrían tener.
La propuesta de introducción de maíz transgénico en México está enfocada en el norte del país, zonas con agricultura extensiva e industrializada. Entonces la pregunta es: ¿cómo afectaría la liberación de transgénicos a la producción local que se realiza en la milpa?
Como se explicó anteriormente, el flujo de los trangenes por medio de la polinización libre, especialmente en plantas como el maíz, implica el riesgo de que las secuencias de ADN patentadas pasen a las variedades nativas, lo que implicaría, según las leyes de propiedad intelectual, que ese maíz que antes era propiedad social podría pasar a ser propiedad de una empresa, con lo cual los campesinos ya no serían dueños de su semilla y cada año tendrían que comprarla a alguno de los fabricantes trasnacionales que las ofertan. Pensando con un poco de malicia, diríamos que la producción intensiva del norte del país destinada a las empresas procesadoras de forraje y alimento humano estaría dominada por las semillas transgénicas, y que a la par se generaría un mercado de semillas “orgánicas” o “libres de transgénicos” a precios elevados, a los cuales sólo un sector privilegiado de la población tendrá acceso, generándose un nuevo mecanismo de mercado en el que seguramente se incorporarían las mismas empresas productoras semillas, quienes nunca dejarían de ganar.
Un modelo tóxico.
Otro problema es que se ha demostrado que el uso de plantas transgénicas, como las resistentes al glifosato, estimula el surgimiento de insectos y arvenses resistentes a dicho herbicida, debido principalmente a la repetida exposición al agrotóxico. Evidencias encontradas en Argentina sobre el surgimiento de “super malezas” demuestran que el uso de líneas transgénicas resistentes a herbicidas no disminuye su uso, por el contrario, los agricultores tienden a aumentar las cantidades del agrotóxico aplicadas al suelo para intentar controlar el aumento en el número de arvenses e insectos resistentes.
¿Cómo nos afecta todo esto como consumidores de alimentos?
El uso excesivo de herbicidas, según la Union of Concerned Scientists, en sembradíos de maíz transgénico de 1996 a 2008 (específicamente uso de glifosato) aumentó 173 millones de kilogramos; esto conlleva efectos colaterales como la acumulación de residuos tóxicos en la cadena alimenticia (tanto en legumbres, hortalizas, granos como en diferentes tipos de carne, incluyendo pescado), el deterioro de la calidad del agua superficial y subterránea (el agua que extraemos para tomar y asumimos como potable), la reducción de la biodiversidad y la acumulación en el suelo donde se volverá a sembrar, entre otros. Todo lo anterior implica una amenaza a la salud pública.
Actualmente no se sabe a ciencia cierta los daños directos que podría implicar el consumo de transgénicos en la salud de los seres humanos, sin embargo, ya se ha demostrado que los transgenes son bioacumulables en los tejidos de plantas y animales, pueden llegar finalmente por medio del alimento a las personas. Lo anterior nos remite a la reciente y polémica publicación del investigador francés Gilles-Eric Séralini y colaboradores, quienes mostraron el surgimiento de tumores en ratones que consumieron maíz transgénico. De igual manera, Pusztai y colaboradores alimentaron ratas jóvenes con dietas balanceadas que contenían papas genéticamente modificadas y no modificadas; los resultados mostraron un aumento significativo en el grosor de las mucosas del estómago y un alargamiento de las criptas de los intestinos de las ratas alimentadas con las papas modificadas. A pesar de que los exámenes aplicados podrían ser controversiales, la mayoría de los comentarios negativos a este artículo publicado en la revista médica Lancet fueron personales, opiniones no arbitradas y, por ende, con un valor científico muy limitado.
Un modelo no sustentable.
Considerar el cultivo de maíz genéticamente modificado como una alternativa de innovación tecnológica implica la destrucción de modelos sustentables de producción de alimentos en un contexto de escasez, desnutrición y hambre a nivel mundial. Específicamente en México, donde los productores han realizado mejoramiento genético del maíz (50 razas), generando sus propias semillas de variedades adaptadas a las nuevas condiciones agroecológicas, la entrada de transgénicos, los cuales no se distinguen a simplemente vista del resto de las variedades, generaría pérdida de diversidad y de las semillas nativas, lo que implicaría que los agricultores tendrían que comprar cada año la semilla a las empresas privadas, además de que si los maíces nativos presentan flujo génico de material generado por las empresas, el agricultor es perseguido por tener un material que esta registrado por la compañía en cuestión (Monsanto, Syngenta, Aventis, Dupont, BASF).
Todo lo anterior, además de ponernos en riesgo como consumidores, aumenta nuestra dependencia, disminuyendo la soberanía y autosuficiencia alimentaría del país, la cual ya está en serio peligro.
Según Antonio Turrent-investigador de INIFAP-, para el 2012 México importó un tercio del maíz requerido. Es urgente una discusión amplia sobre las perspectivas y planes para el desarrollo de la agricultura en México que incluya a campesinos, asociaciones de productores, diferentes instancias gubernamentales e instituciones de investigación y formación para generar mecanismos de regulación y control para los organismos genéticamente modificados, especialmentede aquellos que, como el maíz, tienen al territorio de México como centro de origen y diversificación.
Algunas propuestas.
Aunque la discusión de la introducción de maíz transgénico a campo abierto no se ha agotado, planteamos algunas propuestas. El Estado mexicano debe tener una postura clara que no responda a los intereses de las empresas productoras de semillas, sino a un modelo de desarrollo del campo mexicano, con base en las características bioclimáticas y socio-culturales del país. El Estado debe generar un programa de inventario y monitoreo constante que apoye a los productores para generar bancos de semillas de maíz nativo, asegurando que estén libres de transgenes.
Por otra parte, debe obligarse al etiquetado de los productos que contengan transgénicos o derivados de éstos, salvaguardando el derecho del ciudadano de elegir, de manera informada, el producto que está consumiendo. Si fuera imperante importar maíz transgénico, debe repartirse como harina y no como grano para evitar que se use como semilla. Finalmente, el Estado debe subsidiar y fomentar la selección masal para no perder la riqueza genética del maíz nativo y generar independencia de los productores y del propio país. Todo esto implica una política agrícola de apoyo al pequeño y mediano productor en pos de una autosuficiencia y soberanía alimentaria. Implica un cambio en la política económica y social del país.
Hasta el momento, el Estado no ha asumido una política social y económicamente responsable exponiendo a los sectores socialmente más vulnerables: en el campo a los pequeños productores, los cuales pierden el control sobre la producción de sus propias semillas volviéndose dependientes del gobierno y las empresas, lo que acentuará el abandono de la actividad agrícola; en las ciudades los consumidores con menos recursos no tendrán acceso a alimentos biológicamente seguros. Es urgente que como sociedad nos vinculemos y organicemos para obligar al Estado a garantizar del derecho a la alimentación de buena calidad y a la no privatización y contaminación génica de las semillas.

*Profesores-investigadores del área de Agronomía de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, que participan en el Programa de Investigación Sierra Nevada-Centli de la UAM, conjuntamente con productores del Valle de México.

5 de septiembre de 2013

El arte de construir un mundo nuevo: La libertad según los zapatistas.

Por: Raúl Zibechi / CETRI.

Desde que los medios dejaron de prestarle atención, muchos creen que la rebelión zapatista ya no existe. En silencio, lejos de los focos y las cámaras, han profundizado los rasgos de su construcción autonómica al punto que ya se puede hablar de una sociedad diferente, regida por reglas, códigos y leyes distintas a las del mundo dominante.

Desde sus seis años de altura, Carlos Manuel abraza la cintura de su padre como si nunca se fuera a despegar. Mira el techo y sonríe. Julián, su padre, intenta zafarse. El niño cede pero permanece junto al padre. Irma, su hermana de unos ocho años, observa desde un rincón de la cocina donde su madre, Esther, trabaja sobre el fogón dando vuelta las tortillas de maíz que siguen siendo el alimento principal de las familias rurales.

Los otros tres hijos, incluyendo al mayor, Francisco, de 16, observan la escena que se repite durante las comidas como si fuera un ritual. La cocina es el lugar de pláticas que se esparcen tan lentas como el humo que asciende sobre los techos de zinc. Las palabras son tan frugales y sabrosas como la comida : frijol, maíz, café, plátanos y alguna hortaliza. Todo sembrado sin químicos, cosechado y elaborado a mano. Criado a campo abierto el pollo tiene un sabor diferente, como toda la comida en esta comunidad tojolabal.

Al terminar la comida cada uno lava sus platos y cubiertos, incluso el padre que por momentos colabora en la preparación de la comida. Pregunto si eso es lo normal en estas tierras. Responden que es costumbre en las comunidades zapatistas, no así en las del “mal gobierno”, en referencia a los que, sin sorna, denominan “hermanos priístas”. Esas comunidades, vecinas a las que empuñan la estrella roja sobre fondo negro, reciben bonos y alimentos del gobierno, que les construye casas de bloques y suelo de material.

En toda la semana no hubo el menor gesto de agresividad entre el padre, la madre y los hijos. Ni siquiera gestos de mal humor o reproche. Al parecer, la prohibición del consumo de alcohol suaviza las relaciones humanas. Las mujeres son las que más disfrutan los cambios. “Distingo a los zapatistas por la forma en que se paran, sobre todo las mujeres”, comenta el experimentado periodista Hermann Bellinghausen.

El día del fin del mundo

La nueva etapa que está transitando el zapatismo comenzó el 21 de diciembre de 2012, día marcado por los medios como el fin del mundo que para los mayas es el comienzo de una nueva era. Decenas de miles de bases de apoyo del EZLN se concentraron en cinco cabeceras municipales de Chiapas, las mismas que habían tomado el 1 de enero de 1994.

La reaparición del zapatismo conmocionó a buena parte de la sociedad mexicana. No sólo no habían desaparecido sino que resurgían con más fuerza, mostrando que eran capaces de movilizar una cantidad importante de personas en formación militar, aunque sin armas.

En el comunicado del 30 de diciembre el subcomandante Marcos asegura que “en estos años nos hemos fortalecido y hemos mejorado significativamente nuestras condiciones de vida. Nuestro nivel de vida es superior al de las comunidades indígenas afines gobiernos de turno, que reciben limosnas y las derrochan en alcohol y artículos inútiles”.

Agrega que a diferencia de lo que sucede en las comunidades afines del PRI, en las zapatistas “las mujeres no son vendidas como mercancías” y que “los indígenas priístas van a nuestros hospitales, clínicas y laboratorios porque en los del gobierno no hay medicina, ni aparatos, ni doctores ni personal calificado”.

Algo de todo eso pudieron comprobar quienes acudieron a la primera escuelita entre el 12 y el 16 de agosto. En realidad fueron convocados sólo los compañeros de ruta, lo que supone un viraje profundo en sus modos de relacionarse con la sociedad civil : “A partir de ahora, nuestra palabra empezará a ser selectiva en su destinatario y, salvo en contadas ocasiones, sólo podrá ser comprendida por quienes con nosotros han caminado y caminan, sin rendirse a las modas mediáticas y coyunturales”, reza el comunicado.

Agrega que “muy pocos tendrán el privilegio” de conocer la otra forma de hacer política. En una serie de comunicados titulados “Ellos y nosotros” enfatizaron en las diferencias entre la cultura de los políticos del sistema y la cultura de abajo o zapatista, asegurando que no se proponen “construir una gran organización con un centro rector, un mando centralizado, un jefe, sea individual o colegiado”.

Destacan que la unidad de acción debe respetar la heterogeneidad de los modos de hacer : “Todo intento de homogeneidad no es más que un intento fascista de dominación, así se oculte con un lenguaje revolucionario, esotérico, religioso o similares. Cuando se habla de “unidad”, se omite señalar que esa “unidad” es bajo la jefatura del alguien o algo, individual o colectivo. En el falaz altar de la “unidad” no sólo se sacrifican las diferencias, también se esconde la supervivencia de todos los pequeños mundos de tiranías e injusticias que padecemos”.

Para comprender este enfoque, que llevó al zapatismo a promover la escuelita de agosto, deben comprenderse los problemas que atravesaron las relaciones con la izquierda electoral y con personas que, en su opinión, “aparecen cuando hay templetes y se desaparecen a la hora del trabajo sin bulla”.

La lógica de la escuelita es opuesta a la de esa cultura política. No se trata de ir a escuchar a los comandantes indios ni al subcomandante Marcos, sino a compartir la vida cotidiana con la gente común. No se trata de la trasmisión discursiva y racional de un saber codificado. La cosa va por otro lado : vivenciar una realidad a la que sólo se puede acceder a través de un ritual de compromiso, o sea estando y compartiendo.

Una vida nueva

“Ya no tenemos dificultades”, dice Julián, sentado en un taburete de madera rústica, en su casa de techo de chapa, paredes de madera y suelo de tierra apisonada. Lo dice con naturalidad frente a quien lleva cuatro días durmiendo sobre tablas de madera, apenas cubiertas con una manta fina. Julián ingresó en 1989 en la organización clandestina. Marcelino, mi guardián o Votán, ingresó poco antes, en 1987.

Con fruición relatan las reuniones clandestinas en remotas cuevas en la montaña, a las que decenas de zapatistas llegaban por la noche, mientras los patrones y sus capangas dormían. Caminaban toda la noche y apenas regresaban al amanecer para incorporarse al trabajo. Las mujeres les cocinaban tortillas a oscuras, para no levantar sospechas. Bien mirado, tiene razón cuando dice que lo peor quedó atrás. El látigo del hacendado, la humillación, el hambre, la violencia y las violaciones de las hijas.

El 1 de enero de 1994 los hacendados huyeron y los capangas corrieron detrás. La “comunidad 8 de Marzo”, a la que llegamos quince forasteros-alumnos (mitad mexicanos, un yanqui de 75 años, un francés, un colombiano, dos argentinas y un uruguayo) está en las tierras que un día fueron ocupadas por Pepe Castellanos, hermano de Absalón, teniente coronel, ex gobernador y propietario de catorce fincas en tierras usurpadas a los indios. Su secuestro, en aquel lejano enero, fue la espita que precipitó la huída de los terratenientes.

La comunidad cuenta con más de mil de hectáreas de buenas tierras, ya no tienen que cultivar en las laderas pedregosas y áridas, cosechan los alimentos tradicional y por recomendación de la comandancia también hortalizas y frutas. No sólo se liberaron del látigo sino que se alimentan mejor y consiguen ahorrar de un modo muy particular. Julián cosecha seis sacos de café, unos 300 kilos, de los cuales deja un saco para el consumo familiar y vende el resto. Según el precio, consigue comprar con cada cosecha entre dos y tres vacas. “Las vacas son el banco y cuando tenemos necesidad vendemos”.

Por necesidad entiende problemas de salud. Su hijo mayor debió someterse a un tratamiento y para sufragarlo vendió un toro. Es la misma lógica que aplica la comunidad. En las tierras comunitarias realizan trabajos colectivos en torno al café y con la cosecha compran caballos y vacas. Entre los animales de las familias y los comunitarios tienen 150 caballos y casi 200 vacunos.

Días antes de llegar los alumnos se estropeó el filtro de agua y para repararlo decidieron vender una vaca. Del mismo modo sostienen la sala de salud, la escuelita y todos los gastos que demandan transporte y alojamiento de los comuneros para cumplir los deberes de los tres niveles del autogobierno : el local o comunitario, los municipios autónomos y las Juntas de Buen Gobierno.

Las mujeres también tienen emprendimientos comunitarios. En esa comunidad tenían un cafetal con el que compraron seis vacas y un gallinero con medio centenar de aves cuyos ahorros utilizan para traslados y gastos de las mujeres que ocupan cargos o asisten a cursos. Los pocos insumos que no producen las familias (sal, azúcar, aceite y jabón) los compran en la cabeceras municipales en tiendas zapatistas, instaladas en locales que ocuparon después del levantamiento de 1994. De ese modo no necesitan acudir al mercado y toda su economía se mantiene dentro de un circuito que controlan, autosuficiente, vinculado al mercado pero sin depender del mismo.

Las tiendas son atendidas de forma rotativa por los comuneros. Julián explica que cada cierto tiempo le toca estar un mes en la tienda de Altamirano (a una hora de la comunidad) lo que lo obliga a dejar la casa. “En ese caso la comunidad te sostiene la milpa durante quince días y yo apoyo del mismo modo al que tiene que ir a la tienda”. Esther fue cargo en la junta, en el caracol Morelia, a media hora de la comunidad, y sus quehaceres fueron cubiertos de la misma manera, que podemos llamar reciprocidad.

Salud y educación

Cada comunidad, por pequeña que sea, tiene una escuelita y un puesto de salud. En la comunidad 8 de Marzo hay 48 familias, casi todas zapatistas. La asamblea elige a sus autoridades, mitad varones y mitad mujeres, a los maestros y a los encargados de la salud. Nadie puede negarse porque es un servicio a la comunidad.

La escuelita funciona en una sala de la casona abandonada por el hacendado. Aún sobrevive una reja de hierro a través de la que pagaba a sus peones, quienes apenas podían ver una mano que dejaba caer monedas ya que la oscuridad ocultaba el rostro del patrón.

Temprano en la mañana los niños se forman en la cancha de basquetball frente a la casona, marchan en fila con paso marcial guiados por un joven de la comunidad que no debe superar los 25 años. La educación zapatista sufre la falta de infraestructura, los salones son precarios así como las bancas y el mobiliario. Los docentes no cobran sueldo pero son sostenidos por la comunidad al igual que los encargados de la salud.

Sin embargo tiene enormes ventajas para los alumnos : los maestros son miembros de la comunidad, hablan su lengua y son sus iguales, mientras en las escuelas estatales (las del mal gobierno), los maestros no son indios sino mestizos que no hablan su lengua, incluso la desprecian, viven lejos de la comunidad y mantienen una vertical distancia con los niños. El clima de confianza en las escuelas autónomas habilita vínculos más horizontales y facilita la participación de padres y alumnos en la gestión de la escuela. Los niños participan en muchas de las tareas de la comunidad y, entre ellas, en el sustento de la escuela y de sus maestros. No existe distancia entre escuela y comunidad ya que son parte de un mismo entramado de relaciones sociales.

Si la escuela oficial tiene un currículo oculto a través del cual trasmite valores de individualismo, competencia, organización vertical del sistema educativo y superioridad de los docentes sobres los alumnos, la educación zapatista es el reverso. El currículo se construye en colectivo y se busca que los alumnos se apropien de la historia de su comunidad, para reproducirla y sostenerla.

La transformación y la crítica son permanentes y trabajan para construir de forma colectiva el conocimiento ya que los alumnos suelen trabajar en equipos y buena parte del tiempo escolar transcurre fuera del aula, en contacto con los mismos elementos que configuran su vida cotidiana. Lo que en la educación estatal es separación y jerarquía (maestro-alumno, aula-recreo, saber-no saber), en las escuelas autónomas es integración y complementariedad.

En la salita de salud conviven medicamentos de la industria farmacéutica con una amplia variedad de plantas medicinales. Una chica muy joven se encarga de procesar jarabes y pomadas con esas plantas. La sala cuenta con una huesera y una partera, que completan el equipo básico de salud en todas las comunidades zapatistas. En general, atienden situaciones relativamente simples y cuando se ven desbordados trasladan al paciente a la clínica del caracol. Cuando no pueden resolver, acuden al hospital estatal de Altamirano.

La salud y la educación están escalonadas en los mismos tres niveles que el poder autónomo zapatista. En los caracoles suelen funcionar las clínicas más avanzadas, incluyendo un que cuenta con quirófano y practican operaciones. En los caracoles, que albergan las Juntas de Buen Gobierno, también suelen estar las escuelas secundarias autónomas.

La Escuelita

Siete horas demandó recorrer los cien kilómetros que separan San Cristóbal del caracol Morelia. La caravana de treinta camiones y coches salió tarde y avanza a paso de tortuga. Sobre las dos de la madrugada llegamos al caracol, un recinto donde se asienta un entramado de construcciones que albergan a las instituciones de la región autónoma : tres municipios, doce regiones y decenas de comunidades, gobernadas por la Junta de Buen Gobierno.

Además hay una escuela secundaria y un hospital en construcción, clínicas, anfiteatros, tiendas, comedores, zapatería y otros emprendimientos productivos.

Pese a la hora, una larga fila de varones y otra de mujeres nos esperaban engalanados con sus paliacates. Nos formamos por sexos y uno a uno fuimos conociendo a nuestros Votán. Marcelino alarga la mano y pide que lo acompañe. Vamos hasta el enorme salón de actos directo a dormir sobre los durísimos bancos.

A la mañana café, frijoles y tortillas. Luego hablan los miembros de la junta y explican cómo va a funcionar la escuelita. Por la tarde, casi de noche, salimos hacia la comunidad. Entre los alumnos pudimos ver a Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo, y a Hugo Blanco, dirigente campesino y ex guerrillero peruano, ambos pisando los 80.

Llegamos a la comunidad hacia medianoche luego de media hora a los tumbos sobre la caja de un pequeño camión. Toda la comunidad, formada en filas de hombres, mujeres y niños con sus pasamontañas, nos recibe puño en alto. Nos dan la bienvenida y a cada alumno le presentan la familia donde vivirá. Julián se presenta y cuando ya todos reconocieron a su familia, marchamos a dormir.

Primera sorpresa. Dividieron la casa con un tabique, dejaron una habitación para el huésped con puerta propia y los siete miembros de la familia se amontonaron en una superficie similar. Nos despiertan con las primeras luces para desayunar. Luego vamos a trabajar en la limpieza del cafetal familiar, machete en mano, hasta la hora de la comida.

El segundo día tocó enlazar ganado para ser vacunado y el tercero la limpieza del cafetal comunitario. Así cada día, combinando el trabajo con explicaciones detalladas de la vida comunitaria. Por las tardes tocaba leer los cuatro cuadernos que repartieron sobre Gobierno Autónomo, Resistencia Autónoma y Participación de las Mujeres en el Gobierno Autónomo, con relatos de indígenas y autoridades.

Cada alumno podía formular las más variadas preguntas, lo que no quiere decir que siempre fueran respondidas. Pudimos convivir con una cultura política diferente a la que conocemos : cuando se les formula una pregunta, se miran, dialogan en voz baja y, finalmente, uno responde por todos. Fue una experiencia maravillosa, de aprender haciendo, compartiendo, saboreando la vida cotidiana de pueblos que están construyendo un mundo nuevo.

27 de agosto de 2013

Posición del Colectivo La Otra Salud ante la propuesta de reforma energética de Enrique Peña Nieto.

A quien corresponda:

La presente declaración es una denuncia enmarcada en la defensa de los recursos naturales, propiedad irreductible del planeta Tierra y cuyo acceso y uso son la forma de supervivencia de la humanidad en su conjunto y totalidad, por lo tanto, no son propiedad privada ni susceptibles de explotación en beneficio de unos cuantos.

Por lo anterior decimos que la propuesta de reforma energética encaminada a modificar los artículos 27 y 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de Enrique Peña Nieto pretende entregar los recursos naturales, productores de energía, a particulares extranjeros y nacionales con lo cual se generará un negocio millonario entre los grupos en el poder, la clase política y las clases dominantes, mientras que el resto de la población seguirá en la pobreza y la injusticia social y económica.
Afirmamos lo anterior en base a los siguientes puntos.

I. Las verdades a medias, con las que se pretende justificar la reforma.

La nacionalización de la industria petrolera llevada a cabo por el C. Lázaro Cárdenas del Río en 1938 fue concebida en aras de hacer que el Estado Mexicano y sus ciudadanos tuvieran una soberanía energética y con esto decidir el uso de los recursos petrolíferos, debido a que hasta ese entonces las empresas extranjeras eran las que decidían sobre la exploración, perforación, extracción, explotación, distribución y manufacturación de los productos finales de petróleo, así como decidían sobre los precios hacia los usuarios finales, generando ganancias millonarias, las cuales se quedaban en los bolsillos de los extranjeros.

Es cierto que existió una clausula dentro del Art. 27 Constitucional donde se determinaba la figura de “concesión” hacia empresas extranjeras, sin embargo ésta creada como forma de pago-indemnización hacia las empresas extranjeras que fueron expropiadas y cuya concesión terminaba una vez cubierta la deuda; es por eso que junto al a expropiación petrolera se crea la empresa Petróleos Mexicanos (PEMEX) para que ésta fuese tomando las riendas de toda la linea de producción y aprovechamiento del petróleo, de esa forma, también la figura de concesión fue vista como una forma de “darle tiempo a Pemex” para que se hiciera del conocimiento y herramientas necesarias para poder operar como la única empresa que manejara los recursos petrolíferos.

Fue en 1958 cuando una nueva reforma al Art. 27 constitucional eliminó la figura de la concesión a empresas extranjeras para así poder culminar la expropiación petrolera y poder dar autonomía energética al Estado Mexicano, de tal forma Pemex se convirtió, como decíamos, en la única empresa que opera toda la linea de producción del Petroleo hasta nuestros días.

II. Pueblo de México.

Si nuevamente abriéramos la industria petrolera al capital privado bajo el argumento de que es necesaria nueva y mejor tecnología, así como los conocimientos para operarla, para poder explotar nuevos yacimientos de petróleo, lo único que se lograría es:

a) las nuevas industrias “invertirían” en la tecnología, explorarían, extraerían y producirían derivados del petróleo, desplazando a Pemex de esta función, los productos finales (ej. Gasolina, gas, etc.) los tendría que COMPRAR el Estado Mexicano a las empresas, luego entonces quien gana es la nueva empresa, no los mexicanos.

b) es cierto, las nuevas empresas “amigas” generarían nuevos empleos, pero le recordamos que con la reforma laboral que usted y los políticos y grupos de poder empresariales hicieron recientemente, estas empresas van a poder contratar primero a prueba y luego “por horas”a las personas, siendo éstas susceptibles de ser corridas en cualquier momento sin aviso previo, es decir no van a contar con condiciones laborales dignas, ni salarios adecuados; esto no sería “aumentar la calidad de vida”. Con estas condiciones laborales ganan las empresas, no los mexicanos.

c) es cierto, Pemex no esta en su mejor momento financiero y tal vez tecnológico, sin embrago esto es resultado del sindicalismo charro que su partido, el PRI, mantiene como botín político y económico, también es resultado del saqueo y uso del dinero de forma personal, los desfalcos y creación de fondos falsos (como ha sido evidenciado en múltiples ocasiones) que han realizado sus directores; si el argumento es que Pemex no tiene una adecuada red de transporte y distribución de los hidrocarburos y el gas y si la idea es crear oleoductos y gasoductos, las empresas extranjeras cuando lleguen, no van a crear una nueva red, van a utilizar la ya existente de Pemex y si acaso se ampliaría la misma, siendo la inversión mínima de las nuevas empresas y sus ganancias mayores debido a que el Estado Mexicano tendría que pagarles por operar esta red de distribución. Con lo anterior y ante una nueva red de distribución, ganan las empresas, no los mexicanos.

Los anteriores son ejemplos breves del porque nos oponemos a la reforma energética, porqué en el fondo es un negoció entre el ejecutivo federal (quien será el encargado de realizar los contratos con los particulares) y las nuevas empresas, nos oponemos porque los recursos naturales productores de energía son patrimonio de la humanidad, y en este caso de los mexicanos y como tales tenemos el derecho de hacer uso de ellos, de forma responsable, sin que medien particulares en la cadena de producción.

III. Pueblo de México.

Nos sumamos a la lucha en defensa de dichos recursos, pero esto no significa que veamos en los partidos, grupos o personajes de la izquierda oficial a nuestros iguales, porque nosotros vemos en ellos el oportunismo político, vemos a las clases políticas pequeño burguesas que sólo buscan legitimarse y competir por el poder institucional.

Nosotros vemos como nuestros iguales a todos aquellos hombres y mujeres dignos y honestos que luchan día a día contra las injusticias del sistema; sistema económico y político que solo ha creado miseria, hambre y explotación, es con ellos y ellas con quienes queremos caminar y luchar.

La defensa de los recursos naturales son solo una parte de nuestra lucha, pues sin ellos, sin energía, sin techo, comida, vivienda, empleo, recreación, justicia y paz, no puede haber salud entre la población.

Organización, Autonomía y Autogestión Energética.


La Otra Salud.
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