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11 de septiembre de 2020

UN CHILE IGUALITARIO... LIBRE. Entrevista con Marco Sánchez Maturana, del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

a Valentina Palma, Marco Aguirre y su hija Esperanza... a Santiago Maldonado... al pueblo mapuche.

Por: Sebastián Liera.
Cabello largo y afectado por unas cuantas rastas, Marco llega puntual a nuestra cita en una de las esquinas de la plaza en el centro de Coyoacán. Nadie podría imaginar con sólo verlo, que sobre este joven de entonces apenas unos 29 años de edad pesaran cargos que de estar detenido lo tendrían toda su vida tras las rejas en el penal de alta seguridad de Santiago de Chile acusado de lesiones graves contra civiles y carabineros.
1999, el año en que me concediera esta entrevista, contaba entonces algunas historias de dignidad que corrían paralelas de la mano de los pobladores de Amador Hernández, Chiapas, resistiendo el acoso militar, y del movimiento estudiantil universitario en la máxima casa de estudios del país que, amén de sus contradicciones, resistía a la intentona de privatizar la educación superior.
Han transcurrido 21 años desde aquella charla bajo el sol de la capital mexicana; sin embargo, las palabras de Marco todavía resuenan vigentes trazando frente a la grabadorcita la claridad de su posición política. Sirva, pues, este revisitar de aquellas palabras hoy, 11 de septiembre de 2020, a 47 años del golpe militar que derrocara por la fuerza al gobierno socialista del compañero Salvador Allende y del inicio de una larga noche que no solo aplazara el sueño de un mundo nuevo y mejor para nuestrxs hermanxs chilenxs, sino para toda Latinoamérica.
Hace casi 15 años, el 10 de diciembre de 2006, publicamos aquí mismo esta entrevista; entonces, la naturaleza había tenido un curioso acuerdo con la celebración del día internacional de los derechos humanos llevándose al dictador Augusto Pinochet, orquestador del golpe militar que intentara acallar, sin conseguirlo, “el pensamiento y la acción de un estadista con visión de mundo y de futuro, de un hombre que vivió, amó y vio la vida en forma intensa y profunda y que por eso pudo dar forma a un proyecto para hacerla mejor, más digna, más justa para el ser humano, que fue el centro de su preocupación”(1): el compañero Salvador Allende.
La muerte de Pinochet nos daba alegría y tristeza al mismo tiempo. Alegría, porque al fin el cómplice de encarcelar a la dignidad y perseguir a la esperanza chilenas dejaría de contaminar con su sola presencia las grandes alamedas; pero, tristeza, más aún, vergüenza, porque la democracia (ése sistema que tanto alaban quienes llenan su boca de palabras como orden y legalidad) no fue capaz de enjuiciar y condenar al tirano. Me gustaría pensar que no sucederá igual con Echeverría, pero éste régimen no me da muchos motivos para abrigar la esperanzas de ver al genocida tras las rejas antes que muerto; muchos menos ahora que el actual residente en Palacio Nacional para rendirle homenajes (¿involuntarios?) con su modus operandi de gobernar.



Chileno de nacimiento, Marco Sánchez Maturana tenía escasos tres años cuando por Radio Magallanes Allende se despedía del pueblo que lo había llevado a la presidencia a través de las urnas en 1970: “Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor”. Ahora (1999), Marco vive en la Ciudad de México donde estudia Antropología Social en espera de que se regularice su estancia legal, ya que desde 1997, debido a una orden de detención girada en Chile y al posterior trámite de su extradición, Naciones Unidas, a través del ACNUR, le otorgó la condición de refugiado político.
Las circunstancias que me motivaron a dejar mi país son diversas —dice mientras sostiene entre las manos un libro blanco cuyo forro delata que ha sido varias veces leído y vuelto leer—. Una de estas circunstancias es que la universidad pública en Chile es una de las más caras del mundo: la carrera más barata cuesta unos 200 dólares mensuales. Por una segunda parte, la militancia que yo había tenido dentro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez me lleva a condescender en una problemática con la justicia civil y militar, y una de las alternativas que tenía era abandonar el país.
Esto se agrava una vez que aquí, a México, llega Patricio Ortiz, uno de los fugados de la cárcel de alta seguridad. Con Patricio Ortiz hay una relación muy vasta, muy amena, muy de cerca. Yo conocí a su hermano, Pedro Ortiz, asesinado en el año 92 en una fuga también. Una vez de que ocurre esto de que los cuatro compañeros fugados se encuentran acá y que son delatados por gente de la misma organización, ellos, en un acto de buena fe y más que nada de obtener un resguardo, recurren a mí como militante que, bueno, hasta ese momento estaba descolgado yo aquí, y ellos asumen una instancia de cuidado, de protección, para que los haga salir del país.
Todas estas situaciones son conocidas por el gobierno chileno así que se me acusa de ocultamiento y formación de grupos de combate y, México, la Secretaría de Gobernación a través del Instituto Nacional de Migración, llega a plantearse mi deportación porque Chile pide mi extradición. Gobernación me tiene recluido durante seis meses en la cárcel migratoria de Iztapalapa, donde la ONU, a través de ACNUR [el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados], le manifiesta al gobierno mexicano que mi vida peligra ya que pesaría sobre mí una condena de presidio perpetuo a cumplirse en la cárcel de alta seguridad de Santiago.
Marco hace una pequeña pausa como buscando las palabras. Mira el libro que trae entre las manos y del que guiado por mi propia curiosidad alcanzo a leer el título: Salvador Allende en el umbral del Siglo XXI. Voltea y me descubre mirando en la portada la fotografía de un mural donde al rostro de Allende lo limita la silueta de la geografía de Chile; alarga entonces una ligera sonrisa que yo aprovecho para preguntar acerca de la vida política de su país actualmente y si cree que la democracia ha llegado por fin a Chile o habita nada más en los discursos de la clase política.
En Chile se vive una seudo-democracia donde la mayoría de los presos son jóvenes. Hombres y mujeres que lucharon y siguen luchando, ahora desde la prisión, para reivindicar la democracia chilena golpeada en el año 73. Desde el punto de vista social se vive un fraude, conocido por lo que es la Constitución de 1980. Augusto Pinochet Ugarte y su asesor, su mentor político, Jaime Guzmán idean esta constitución para guiar al país dentro de lo que se llamaría la “doctrina de seguridad nacional”, a través del sometimiento por conducto del ejército y de los militares como gobernantes y como integrantes del área judicial.
Chile no puede tener una democracia, porque se rige por una constitución que fue hecha y aprobada a molde de lo que es el neoliberalismo chileno, de lo que es el militarismo. Esto no da paso a que una sociedad se pueda desenvolver democráticamente.
Digo esto porque, por ejemplo, uno de los artículos, el cual no me permite volver a mi tierra, el artículo 8º, que trata sobre el control de ley de armas y explosivos, y su ley reglamentaria, la Ley 17.798, la ley antiterrorista y contra grupos de combate en su modalidad de grupos subversivos con armamento de uso exclusivo del ejército, es un artículo muy fuerte dentro de la Constitución y esto tiene a gran parte de la juventud chilena en el exilio; digo gran parte porque somos varios, alrededor de cien los jóvenes que no podemos volver a nuestro territorio.
Este artículo y esta ley son legalmente aprobados en un plebiscito fraudulento que se hizo en el año 80 y son los que no permiten a la sociedad civil actuar en democracia plena, porque pasan a ser las limitantes producto de una forma agresiva aprobada de manera unánime por el régimen de Pinochet.
Esta constitución sigue vigente en Chile y es la misma que en uno de sus artículos hace a Pinochet senador vitalicio, concediéndole tener senadores designados, lo que lo convierte en senador vitalicio postmortem y, por si fuera poco, él va a ser el único senador vitalicio ya que para ello se requiere de haber gobernado más de seis años y en Chile los plazos de gobierno son de cuatro años.
No —remarca—, la transición democrática ha sido muy falsa, de una manera muy oscura, donde el factor económico ha incrementado la crisis de una forma terrible provocando más de 5 millones de pobres en donde un millón son niños y niñas; estamos hablando de que si Chile tiene alrededor de 15 millones de habitantes, un tercio de su población vive en la máxima pobreza. Una sociedad que se dice democrática no puede tener, ni debe tener, ni se le debiera permitir un tipo de aberración en su Constitución, menos ser esta la Carta Magna que rige al país.
El tráfico sobre la calle Felipe Carrillo Puerto aumenta haciendo que los claxonazos de los autos nos alcancen hasta la jardinera donde estamos sentados, llamando la atención de Marco y dándome con ello la oportunidad de hacerle una nueva pregunta acerca de la respuesta que la sociedad civil chilena o las organizaciones y partidos de izquierda tiene frente al panorama que me describe.
Una de las formas de organización que se ha mantenido fuerte en sus bases es la sociedad civil, complementada con el fenómeno de lo que es el problema étnico, el problema de los mapuches en Chile. Esta organización se ha mantenido en sus cimientos de lucha intransigente e inclaudicable de lo que es el problema étnico, provocando la confrontación entre lo que es la sociedad civil y el gobierno, reconociendo con esto el avasallamiento histórico de más de 500 años, mismo que sostienen los gobiernos neoliberales al acriminar, callar y exterminar las luchas étnicas en lo que es el genocidio que se ha dado en gran parte de América Latina.
Por su parte, la sociedad civil política ha sido muy camaleón, ha cambiado de colores muchas ocasiones. Hay una canción de Víctor Jara que dice “si usted es chicha o es limonada”, o sea, si usted es amarillo o es rojo, haciendo alusión a lo folclórico chileno; la alianza en Chile ha servido un poco para que otros países en América Latina vean en las alianzas políticas entre diferentes partidos, sean de izquierda o sean de derecha, una manera de llegar al poder sin importarles nada más, sin asumir las problemáticas de los pobres, las de la sociedad civil, la crisis económica, social y cultural.
En Chile, donde la dictadura ha sido una de las más feroces de América Latina; donde la situación se ha vuelto muy caótica porque la cultura fue avasallada, exterminada; donde tampoco se ha tratado de reinstalar esta cultura por medio del arte, la pintura, el cine, el teatro, ya que en veinte o diecisiete años no hubo nada de esto sino al contrario: represión contra todo tipo de movimiento clandestino; donde los partidos políticos entran al juego dictado por la Constitución del 80, la cual no deja el que un partido menor pueda gobernar aunque haya ganado las elecciones, por su estructura bicameral en el Poder Legislativo, los jóvenes se han vuelto escépticos y, aún así, han tenido una repercusión con respecto a lo que han sido los conflictos estudiantiles, la problemática étnica y en sí lo que es el fenómeno de ser joven y no poder divertirte en tu país, en tu territorio. Esos, creo, han sido factores muy fuertes para que la juventud chilena vaya tomando posición y no se vuelva tan escéptica con el proceso histórico y social que tiene el país...
Pero —lo interrumpo— ¿qué tanto participan las y los jóvenes y qué tanto podemos esperar que de ellas y ellos pueda surgir un nuevo movimiento que cambie al Chile heredado por Pinochet?
La juventud —explica— se compromete en la medida de su forma de vida, de su ideología, según opte por la parte social, la parte política o bien la parte militar. En Chile es muy perseguido, es uno de los castigos más severos que tiene la Constitución, el manifestarse en la forma armada. De hecho Chile es uno de los pocos países de América Latina, más bien diría el único en el mundo, donde por un mismo delito político se te juzga dos veces: te juzga la justicia civil en una instancia y después la justicia militar, por tratarse de un fenómeno del orden militar. Estas acciones armadas contraen generalmente sentencias que van de los 20 a los 35 años de prisión, así que como verás no cualquier persona lo toma a juego, sino que más bien asume jugársela en un compromiso real, histórico-social de hacer valer su instancia.
Por la parte cultural, la parte histórica. Lo que es el teatro, la gente haciendo fotografía, cine, denunciado de la manera artística y cultural lo que es la represión militar, lo que se vive cuando se tiene una cultura propia de una sociedad de la militarización, el compromiso se asume a título personal y es viable en el sentido de que cada vez más las y los jóvenes se van poco a poco inmiscuyendo dentro de sus trincheras en el desarrollo de grupos digamos marginales, grupos alternativos que han crecido mucho. Lamentablemente yo salí hace tres años de mi país y tengo un contacto leve en el sentido de que muchas cosas no se oyen, ni se pueden ver ni escuchar, por el hecho de que hay una vasta distancia; pero por lo que me he enterado de personas que han pasado por México y que han relatado lo que pasa en Chile, sí hay un movimiento social de jóvenes creciente y muy fuerte.
Viene a colación entonces la pregunta obligada: la detención de Pinochet en Londres hacia octubre de 1998.
Cuando Pinochet es apresado en Londres —me dice—, cuando se le gira la orden de aprensión, en Chile hay tal consternación que se crea tal grado de euforia por sacar esa mierda que trae la juventud chilena, ese odio, esa rebeldía intrínseca; como dijo Salvador Allende: “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”. Hay una gran euforia, repito, y la gente sale a las calles, se va al centro y jóvenes, niños y niñas, adultos, todo mundo, sale en una forma de alegría porque por fin se está haciendo justicia; por fin el mundo reconoce una de las tragedias más horribles, uno de los holocaustos más terribles que ha tenido Latinoamérica y el mundo en sí de lo que ha sido el exterminio de gente de izquierda.
Así que hay una explosión de la gente y, nuevamente el gobierno chileno, en su complicidad con Pinochet, saca a los carabineros, que es la policía armada militar chilena, a las calles, quedando un saldo de alrededor de 200 personas heridas ese día. Esto da a entender que sí hay una gran conmoción en Chile y en todas partes, que la gente sí está de acuerdo con que a Pinochet se le juzgue y sea dictada una sentencia, por lo menos que sea histórica, a nivel internacional, para que no se vuelvan a cometer estas mismas atrocidades.
En el plano de los partidos políticos y de lo que son las organizaciones políticas y el gobierno en sí, los partidos de la democracia cristiana, el partido socialista, es gente que está en el poder pero lo que a ellos les interesa es mantener su alianza. No olvidemos que la democracia cristiana fue uno de los gestores del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973; no olvidemos que la democracia cristiana fue cómplice de Pinochet guiando el derrocamiento de Allende y la intromisión militar para luego ellos retomar la democracia, lo que al final no resultó así. Por eso ahora el gobierno dice que Pinochet debe ser juzgado en Chile.
Vuelvo a recalcar: en Chile no puede haber justicia, no puede haber democracia, no puede haber una igualdad mientras exista una Constitución que protege a los asesinos con cláusulas que extienden la impunidad sobre lo que ocurrió desde 1973 hasta 1978, tiempo en el que se cometen los asesinatos más atroces y las operaciones más sanguinarias con un saldo de alrededor de 15 mil muertos, entre mujeres y hombres, militantes de izquierda. Mientras siga vigente en mi país la Constitución de 1980 no podrá haber ni habrá justicia para la gente que fue opositora al régimen militar, ni será posible el juzgamiento de Pinochet.
Pinochet de hecho viajó a Inglaterra como diplomático, como senador vitalicio en misión especial, con un pasaporte expedido por el Ministerio del Interior donde se decía que iba en misión diplomática. Él estaba en Inglaterra por una situación netamente militar haciendo un tratado, un contrato de armamento bélico entre Inglaterra y Chile.
No puedo evitar sentir cierta admiración, más bien, extrañeza ante esto que me está diciendo: ¡¿Pinochet en misión especial para la firma de un contrato militar entre Inglaterra y Chile?!. Entonces, como si mi sensación se hubiese reflejado en mi rostro, Marco retoma el asunto con algunos argumentos históricos.
No olvidemos que Pinochet fue un aliado con Inglaterra durante la Guerra de las Malvinas. Chile en ese momento era presidido por Pinochet y él prestó todos los servicios que le fueron necesarios a la ex mano dura de Inglaterra, Margaret Thatcher. Al seguir gobernando bajo la Constitución del 80 y no juzgar a la dictadura militar, Aylwin y Frei, los dos sucesores de Pinochet, han sido cómplices de los asesinatos de la gente, de militantes de izquierda, de grupos sociales, de grupos armados, después del golpe de Estado. ¡Ahora se quieren hacer responsables de juzgar a un individuo al que le permitieron ser senador vitalicio! Eso es lo que yo me pregunto y quisiera dejar como pregunta abierta a toda la gente: ¿creen que se pueda juzgar a una persona con las leyes que ha hecho él mismo?
Los ojos de Marco se fijan en los míos como esperando de mí una posible respuesta a su pregunta, yo prefiero dejársela a los chilenos que probablemente leyeran estas notas y conduzco la conversación a otro par de temas igualmente trenzados entre sí, productos de exportación chilenos a toda Latinoamérica con patrocinio estadounidense: la tristemente célebre Operación Cóndor y el neoliberalismo.
Bueno, la Operación Cóndor, que tuvo una trascendencia en Argentina, Uruguay y Paraguay, es planeada desde Chile y su gestor es Manuel Contreras, a cargo de lo que fue la DINAla Dirección Nacional de Inteligencia Chilena (sic); amparada por las Fuerzas Armadas en sus modalidades de Fuerza Aérea, Marina y Carabineros de Chile. Esta operación militar se idea, planifica y ejecuta dando exterminio a militantes de izquierda, tanto chilenos en el exilio como extranjeros, sean del MIR, del Partido Socialista, del Partido Comunista o de los aparatos militares que tenían estas respectivas organizaciones. En Argentina se hace todo lo que es la persecución de esta gente que vivía allá, que de alguna u otra forma estaba refugiada, encontrándola y asesinándola a sangre fría.
Recordemos que el gobierno de Pinochet asesinó a Carlos Prats, el último de los comandantes en jefe democráticos que tuvo el glorioso Ejército chileno; intentó matar a Eduardo Leighton en Italia; asesinó al canciller en Alemania, y también se hace cómplice de la matanza de Orlando Letelier, ex asesor de Allende, quien muere en un atentado con explosivo de un autobomba en la capital de Washington.
Probablemente no se conozca nunca la cantidad de personas que murieron en América Latina a causa de la Operación Cóndor, misma que dio cabida a que muchos gobiernos se elitizaran en la parte táctica militar, respecto a la guerra de guerrillas, la contrainsurgencia y los levantamientos armados. Gran parte de los individuos que participan en estas operaciones al interior de las Fuerzas Armadas fueron educados, sembrados, en la Escuela de las Américas, el brazo rector y militar del neoliberalismo.
Al respecto, creo que nosotros, hombres y mujeres, niños y niñas a quienes nos toca enfrentar este nuevo milenio, nos toca también enfrentar el reto del holocausto que es el neoliberalismo, este avasallamiento social, económico y político, esta degradación de lo que es el modelo capitalista que se está viendo consumado más que nada en los sectores proletarios donde hoy en día el alimento básico ni siquiera es, por ejemplo en México, de tortillas y frijol.
Creo que debemos de tomar en cuenta el ejemplo de las luchas de los sindicatos como el Mexicano de Electricistas, las luchas de los estudiantes como los de la UNAM; gente que es sociedad civil pero que pertenecen al plano de lo estatal porque se desarrollan al interior de instituciones del Estado que deberían prestar servicio a la sociedad, como corresponde a una democracia.
Creo que Chile fue el “paladín del neoliberalismo” en el sentido de que desde Chile se proyectó, a través del sometimiento, de la invasión, de la situación impuesta, de la forma obligada con fusil en mano, el que se aceptara el modelo económico neoliberal. Las Afores, graficando un poco la situación, llevan en México alrededor de cuatro veintidós años y en Chile llevan ya 25 43 años, lo que ha sido un robo hacia la sociedad trabajadora, hacia la sociedad que se esmera trabajando. Y este dinero generalmente no se queda en Chile, ni se queda en ningún país de América Latina, pues los consorcios internacionales son empresas que se llevan el dinero a invertir en otros lugares tercermundistas, por darle una clasificación concreta.
Frente a esta situación, Chile vivió un proceso de privatización en el tiempo que Pinochet es presidente interino. Se privatizan todas las empresas, lo que es agua potable, electricidad, la compañía de teléfonos; se vende el cobre como materia prima nacional y producto interno con mayor fuerza de exportación, como el petróleo para México, y se privatiza la educación con todas sus secuelas, como lo que decíamos al principio sobre los costos de las carreras en la universidad pública.
El modelo que se impone a fuerza de fusil y a costa de la sangre del pueblo chileno, se va expandiendo en América Latina y va dando resultados que a niveles macros tienen sólo buenos resultados para los consorcios internacionales que crecen y se enriquecen. Vamos pasando a sociedades con grandes estructuras de edificios, grandes centros comerciales que son las nuevas catedrales del neoliberalismo, donde la pobreza pasa a ser un submundo, una pobreza cubierta, una pobreza disfrazada.
Este modelo, en otros países también se impone, como Argentina y Uruguay, donde se introducen dictaduras militares tan fuertes y tan feroces como en Chile. En otros casos, algunos gobiernos democráticos o dizque democráticos de la parte Central y Norte de América lo fueron adoptando y ya vemos lo que pasó: las economías nacionales tienen mucho que desear y cada vez que hay cualquier problema en las bolsas éste repercute negativamente.
El sonido de un huehuetl se escucha a lo lejos como secundando lo dicho por Marco en esta plaza donde lo mismo se encuentran músicos callejeros de jazz, mimos, hiphoperos o mexikatiauis. Marco hace una breve pausa esperando la siguiente pregunta mientras a mi memoria viene aquello del artículo 33 constitucional (2) y la reciente detención de Marco Ugarte, reportero gráfico de la Afp y chileno también, en Chiapas. Lo pienso una, dos veces. Finalmente, intentando no caer en una imprudencia comienzo a articular la posible pregunta y hablo otra vez de neoliberalismo, pero también de luchas que le resisten con la esperanza y la dignidad como banderas, hasta que me animo a preguntarle, consciente del riesgo en el que lo coloco, si cree que el zapatismo pueda ser una vertiente de esperanza para América Latina o incluso internacionalmente. Marco no puede entonces evitar que a los labios le brote una ligera sonrisa y, tras mirarme por un corto momento como queriendo descubrir en mis ojos alguna intención perversa, se anima a responder.
Una pregunta bastante interesante —dice sin dejar de sonreír— y comprometedora también... Pero, valga el compromiso... Creo que la lucha zapatista está siendo viable desde el momento en que se alza como fuerza político-militar dándole un sueño a todo lo que es la lucha étnica, indígena de este país. Este sueño que representa el Ejército Zapatista para los pueblos de Chiapas en específico, viene a ser el amanecer, el sol, el reaparecer la vida y los colores después de 500 años en que se ha venido avasallando a un continente.
Creo que ha sido viable porque se ha mantenido y se ha reconocido como sociedad distinta a la mexicana a los pueblos étnicos, a las culturas, a la diversidad cultural étnico-lingüística, a través de las armas, ¿irónico, no? Pero el EZLN ha logrado imponer un reconocimiento histórico, social, no sólo a través de sus incursiones armadas, sino también a través de sus redes sociales de trabajo, de las redes sociales civiles y de organismos de derechos humanos y de las comunidades zapatistas.
El hecho de identificarse y asumir el compromiso de rebeldía, de desatar esas amarras y esa sujeción al Estado político, creo que ha hecho que el Ejército Zapatista sea fuente de inspiración de muchas guerrillas latinoamericanas, de muchos grupos armados en América Latina donde el “mandar obedeciendo” ha pasado de ser un acto de simbolismo a ser lo que realmente se puede tomar como una nueva forma de hacer política.
Claro que por otro lado está(ba) el caso de las FARC, en Colombia, donde la guerra civil está(ba) declarándose, donde países fronterizos están actuando en contra de lo que es la insurgencia, en contra del grupo armado de las FARC; donde Estados Unidos está haciendo un bloqueo y está(ba) enviando marines a detener este alzamiento armado.
Creo que un poco en América Latina se está dando lo que fue el llamado Ejército de Liberación Nacional, en el cual pensaba Bolívar y después muchas personas más como el Che, Miguel Enríquez, Lucio Cabañas, por nombrar algunos que han seguido en esta lucha inclaudicable. Uno de estos personajes dice que “en esta lucha se nos puede ir la vida, pero la continuaremos hasta la victoria”. Creo que estas palabras son muy ciertas y hay que tomarlas en cuenta.
El zapatismo ha sido y seguirá siendo un ejemplo, no nada más en América sino también en Europa. Tuve la suerte de recorrer varios países en Europa y nos encontramos con gente que se empapó de misticismo, de idiosincrasia, de energía cuando visitó zonas chiapanecas, y ha concretado redes sociales de todo el mundo en pro de una lucha tan noble, tan justa y tan obvia como es la lucha étnica.
Marco regresa la mirada al libro que trae. Pareciera que busca con una suerte de mirada de rayos x las palabras aquellas de Allende cuando pedía a los jóvenes universitarios que fueran con premura, con cariño, con ternura humana, a trabajar durante uno o dos meses a las comunidades mapuches (3). Aprovecho, pensando, como decimos por acá, que “ya encarrerado el burro” puedo preguntarle ahora al hombre de armas si cree que la lucha armada haya cumplido su función y no tenga ya razón de ser o, si por el contrario, la lucha noviolenta representa una esperanza real para terminar con la explotación del neoliberalismo que hemos identificado con la miseria mundial que vivimos.
Retomando un poco lo que es el zapatismo y uno de sus personajes ya míticos, como es el Subcomandante Marcos, bonito nombre por cierto -jejeje-, él hace mucha referencia a lo que es “mandar obedeciendo” pero también a lo que es luchar desde las trincheras donde uno está. Creo que en este sentido todos tenemos que cumplir nuestros objetivos, nuestras luchas, desde el lugar donde nos encontremos. Si en algunas partes las armas han sido viables, en otros lugares han sido decadentes. Las armas siempre están cargadas de muerte. Tal vez sea una de las formas que se ha representado como forma de lucha, pero creo en las manifestaciones pacíficas, la sociedad civil, el tomar conciencia de que tenemos que vivir en una sociedad más justa, más igualitaria, donde todos y todas quepamos, el respetar todos los mundos.
Pero lo que sí es que las distintas formas de lucha que se han dado tienen que tomar cada vez más fuerza y seguir como una manera viable de complementación, orientándose siempre en el compromiso para con la reivindicación social. Junto con esto creo que el dogmatismo no conduce a nada, que siempre tenemos que estar autocuestionándonos, tanto a nosotros mismos como a la gente con la que estamos, es una forma más coherente y más transparente de ser conscientes.
Tenemos que seguir esta lucha, ya sea desde la clandestinidad o desde el lugar donde nos encontremos, desde nuestro trabajo, desde nuestro lugar de estudios, etcétera, y asumir un compromiso histórico-político referente a lo que han sido nuestras raíces. Recordemos que un pueblo que no tiene pasado no puede proyectarse a un futuro con esperanza. El problema étnico, tanto en Chiapas como en América Latina, se ha dado muy fuerte, se ha representado de tal forma que hoy vemos a mucha sociedad civil movilizada. Ojalá fueran más y más las personas que se sumaran a esta lucha por una sociedad distinta, igualitaria. Una sociedad nueva en un mundo nuevo.
Todas las formas de lucha son válidas, lo digo porque en mi país se dio una forma de lucha democrática, se llegó al socialismo a través de las urnas. Es el único país del mundo que ha conseguido el socialismo a través de las urnas, del voto popular. Y ¿cómo terminó esto? Con el avasallamiento por medio de las armas, de los militares. Donde todo ese sueño, esa dulzura se aniquiló. No hay que subestimar al enemigo, es fuerte y sabe golpear de las formas más terribles, más trágicas, con matanzas, expulsiones, deportaciones.
Creo que tenemos que ser inteligentes y unirnos en esta lucha social, política y militar. Hay que solidarizarse con el Ejército Zapatista, con la huelga en la UNAM, con los grupos que apoyan la no-privatización de las empresas. Esa es una de las luchas y ha sido pacífica, y creo además que la sociedad civil responde a eso. Pero no olvidar. Descartar las distintas formas de lucha es negarse a sí mismo.
Claro que sería mejor una salida pacífica, pero no olvidemos las matanzas de México en el 68, el 71. Todas esas irrupciones con armas debemos tenerlas muy presentes, no olvidar. El gran remedio que tenemos para la memoria es no olvidar. No olvidar nunca y hacer conciencia crítica y constante de que todas las formas de lucha son válidas y viables, desde nuestras trincheras.
Hemos llegado al final de la entrevista. Para este momento, los ojos de Marco brillan con más fuerza que al principio de nuestra conversación. Es evidente que hablar de Chile y de la posibilidad de una América y un mundo mejores y nuevos le reanima muy especialmente. A esta altura de la charla he llegado a la conclusión de que Marco no es, como pudiéramos creer a simple vista, sólo un hombre más de los muchos que apostaron por el camino de las armas para ver libre a su país, su continente, su planeta; sino que, valga la redundancia, es un soñador. Cuando en septiembre de 1970 el pueblo chileno, su pueblo, acudió a las urnas para hacer del compañero Salvador el presidente Allende, Marco no hacía mucho que había llegado al mundo. Tres años después, los militares y carabineros de su patria pasarían a la historia como los grandes traidores de la voluntad de democracia verdadera en Chile, tendiendo el manto que significó la larga noche de la dictadura militar chilena. Bajo ese manto creció Marco. Pero ¿cómo sería de grande el sueño soñado por Chile de la mano de Allende que, todavía, a pesar de los años y de la pólvora y de la sangre, a Marco le siguen brillando los ojos? Quizás por eso mismo, le pregunté ¿cómo soñaba este planeta, cómo soñaba este continente, cómo soñaba a Chile?
Sueño —contesta tomando su libro, pero sin dejar de mirarme— un Chile en el que, como dijo Salvador Allende, podamos caminar libres por las alamedas. Donde pase el hombre libre y la mujer soberana.
Marco deja el libro entre él y yo mientras las imágenes pueblan su memoria: Me gustaría ver a mi país sin presos políticos, sin esos cinco millones de pobres, sin una miseria cultural... No más muertos, que no existan las castas militares como existen hoy.
De pronto, la voz abandona ese tono discursivo en el que más de una vez ha sonado a lo largo de la entrevista y, conforme va hablando, se va oyendo cada vez más personal, más íntima. Lo mismo sucede con su mirada, y pareciera que ya no mira hacia fuera sino que, como los topos de los que habla(ba) el Sup, hacia adentro se mira: Me sueño caminando en Chile sintiéndome libre, distinto, nuevo... En un Chile lleno de esperanza, con una juventud concreta, una juventud idónea, transparente, amplia y coherente... Sueño en un país creciendo en colores, en olores, en una diversidad social, cultural, lingüística. Veo un Chile caminando junto a los mapuches, esa raza indómita, ese pueblo que en (más de) 500 años no ha sido sometido... Veo un Chile igualitario... Veo un Chile libre...

“Cuando la tristeza nos inunda —dice Rodrigo Solís— nos gotea por los ojos. Escurre por el cauce seco de la nariz hasta la boca. Cae en cascadas por labios afilados y sin que nos demos cuenta nos tiñe de un color invisible que de algún modo brilla y atrae a los otros tristes”. Quizás eso fue lo que pasó con Marco, porque al terminar la entrevista sus ojos goteaban discretamente mientras de la librería frente a la que estábamos sentados la voz de Pablo Milanés salía flotando con aquello de “hoy pisaré las calles nuevamente...”. Luego, una mujer ahogada de borracha o de orfandad o de ambas, se acercó para hacernos plática e invitarnos unas cervezas.
Han pasado casi 20 años. Desde entonces no he vuelto a toparme con Marco, y también desde entonces aquél libro blanco con el rostro de Allende pintado en la geografía de Chile me acompaña cual si fuese una especie de biblia laica, en espera de que la profecía de Solís se vuelva realidad: “Tarde o temprano los tristes se encuentran, se toman de las manos y bailan un ritmo que al mismo tiempo es feroz, y es lento. Una danza de ahogados en el fondo del mar más muerto. Los tristes danzan tomados de las manos y a través de sus ojos trastocados la libertad lleva una máscara macabra, el amor es el abismo que se abraza a los pies del equilibrista que tropieza y la muerte es un gran alivio”.


(1) Modak, Frida. Salvador Allende en el umbral del Siglo XXI. Plaza & Janés Editores, 1998.
(2) El Artículo 33 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el único relativo al Capitulo III, De los Extranjeros, establece que “el Ejecutivo de la Unión tendrá la facultad exclusiva de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue inconveniente”; para luego determinar que “los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país”.
(3) Modak, Frida. Opus cit. p. 256.

16 de octubre de 2019

Hevrîn Xelef, una vida para la revolución de las mujeres y la libertad del pueblo sirio.

Por: Women Defend Rojava / Rojava Azadi.

Hevrîn Xelef nació en 1983 en Dêrik. Creció como hija de una familia social y política.Cuatro de sus hermanos y su hermana Zozan se unieron a la lucha de liberación y cayeron mártires en las filas del movimiento de liberación kurdo.
Su madre, Sûad, tomó parte en asambleas multitudinarias con Abdullah Öcalan. Su aprendizaje también tuvo una gran influencia en la educación y el desarrollo de la personalidad de Hevrîn. Tras terminar sus estudios de secundaria en Dêrik, Hevrîn cursó Ciencias Agrícolas en Alepo. Después, regresó a Dêrik.
Con el comienzo de la Revolución en Rojava, Hevrîn se involucró en la lucha de liberación y en el movimiento juvenil. Poco tiempo después, empezó a organizar la creación de instituciones civiles y a asumir funciones de gestión en el marco del Consejo Económico de Qamişlo. Con la proclamación de la Administración de la Autonomía Democrática, asumió sus responsabilidades como vicepresidenta de la Comisión de Energía del cantón de Cizîre. En 2015, jugó un papel importante en el desarrollo y mejora del suministro de energía y del trabajo ecológico en el cantón de Cizîre. En este desempeño, siempre puso especial atención en las necesidades económicas de las mujeres y en el desarrollo de la ecología femenina. En 2018, Hevrîn formó parte del proceso de desarrollo y fundación del “Partido del Futuro de Siria” (PYD), con el objetivo de trabajar por los intereses de todos los grupos sociales y por la renovación democrática de los sirios.
Cuando el 27 de marzo de 2018 se fundó en Raqqa el Partido del Futuro (PYD), asumió el cargo de Secretaria General desinteresadamente y con compromiso. En un discurso con motivo del 8º aniversario del levantamiento popular en Siria, reiteró su convicción de que la crisis en Siria no puede resolverse mediante la guerra. Declaró: “Han pasado ocho años. Los levantamientos populares contra la crisis y la lucha de los pueblos de Siria se han llevabo a cabo con grandes sacrificios y se han convertido en una guerra. Esta crisis permanente en Siria, que es la razón de la expulsión y el asesinato de la población, no tendrá fin sin una solución política “.
En cada discurso, Hevrîn señalaba la importancia del diálogo entre los diferentes partidos políticos y grupos sociales sirios. Insistía en que los pueblos, juntos, han de determinar su propio futuro, deben dar forma a su propia vida política y social. En su lucha política, reclamaba a todos los círculos de la sociedad civil y a los actores políticos que debían encontrar una solución democrática para Siria.
Incluso después del inicio de la guerra de ocupación turca contra los territorios de la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria, el 9 de octubre de 2019, continuó su labor de lucha resueltamente. Mientras acudía a visitar a los heridos fue ejecutada en una emboscada por miembros de una banda yihadista aliada de Turquía.
Hevrîn Xelef es una figura inolvidable de la Revolución de las Mujeres en Rojava y para la comunidad de los pueblos. Celebrar su memoria significa defender la revolución de las mujeres en el norte y este de Siria más resueltamente que nunca, y seguir encendiendo su chispa en todos los países de Oriente Medio y de todo el mundo.


11 de octubre de 2019

Declaración de las mujeres, niñas y niños que viven en Jinwar (Rojava).

Traducido por: Rojava Azadi Madrid.

Querid@s amig@s de JINWAR,

Nosotras, las mujeres, niñas y niños de la aldea de mujeres libres JINWAR en el norte de Siria, os escribimos esta carta a vosotras, que habéis estado en contacto con nosotras o habéis tenido la oportunidad de visitarnos. Durante vuestra estancia aquí pudisteis conocernos tanto a nosotras, como a nuestro pueblo y nuestra vida cotidiana. Es posible ver lo que hemos construido: las casas de arcilla en las que vivimos juntos, la escuela, el centro de curación de medicina natural que esperamos abrir pronto, nuestra panadería, el jardín, los campos, todos los árboles, que se hacen cada vez más grandes, y toda nuestra vida común, lejos de la opresión y la violencia, basada en nuestra voluntad de vivir juntas como mujeres, niñas y niños libres.

Todo esto está ahora bajo la amenaza directa del Estado turco, que lanza abiertamente ataques contra el norte de Siria. El plan de Erdogan es exterminar al pueblo kurdo y ocupar nuestra región. Podemos ver los resultados de esta política en Afrin, que ha sido ocupada por Turquía, ISIS y otros grupos yihadistas. La situación en Afrin ha sido muy mala para la gente, especialmente para las mujeres, a las que se les quitan sus derechos, que sufren violencia y violaciones, que son vendidas y tratadas como esclavas. Los ataques y una nueva ocupación del Estado turco en otras partes del norte de Siria podrían significar la misma explotación brutal para las mujeres de aquí.

JINWAR es un lugar donde las mujeres pueden vivir en comunidad y criar y educar autónomamente a sus hijos e hijas libremente y sin la enorme influencia diaria de la mentalidad masculina dominante. Muchas mujeres y hombres valientes lucharon y dieron su vida para liberar este territorio y hacer posible la construcción de un nuevo sistema democrático inspirado en el concepto del Confederalismo Democrático. Este sistema se basa en las ideas de Abdullah Öcalan sobre la libertad de las mujeres y la autogestión de los diferentes grupos étnicos y sociales que conviven aquí. Nuestro pueblo JINWAR es una parte y al mismo tiempo un resultado de este proceso revolucionario. Además, también es un ejemplo práctico de cómo nosotras, como mujeres, podemos crear alternativas en campos como la vida comunitaria, la ecología y la economía.

Durante este proceso se han construido muchas cosas aquí en Rojava: Las mujeres se organizan de forma autónoma en cada ciudad. Ejemplos de ello son «Kongreya Star» y «Mala Jin» (casas de mujeres), donde las mujeres se reúnen y desarrollan soluciones para los problemas de toda la sociedad. En la «Mala Jin» las mujeres se apoyan mutuamente en la resolución de conflictos en las familias y en toda la sociedad.

El liderazgo y la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones es también un componente clave del modelo de democracia directa que se está promulgando en Rojava. De esta manera, las mujeres podían ganar una nueva posición en la sociedad y en la política. Estos logros pueden ser un ejemplo para todas las mujeres del mundo.

En el momento en que escribimos esta carta, diferentes pueblos y lugares de los alrededores están siendo bombardeados y muchas personas ya han sido asesinadas. Nuestra aldea, nuestra sociedad, nuestras vidas y la vida y el futuro de todas las personas de aquí, especialmente las mujeres y los niños y niñas, se encuentran bajo una amenaza urgente.

Nosotras, como mujeres, niñas y niños de JINWAR, os llamamos a alzar la voz y tomar medidas contra esta guerra.¡Aprovechad todas las posibilidades que tenéis para difundir información y sensibilizar sobre la política de ocupación turca! ¡No os quedéis callados! ¡Pongámonos de pie juntos por una vida libre y por nuestro futuro común!

10 de octubre de 2019

La bandera del anonimato: de las mujeres zapatistas a la lucha por las libertades en internet.

Por: Florencia Goldsman / El Salto.
Foto: Florencia Goldsman.

La lucha zapatista, al cubrir su rostro con un pasamontañas, construyó nuevas preguntas sobre la importancia de nuestros rostros y nombres reales. El pasamontañas pasó de ser una prenda de vestir para cubrirse del frío a tornarse un acto político para denunciar el desprecio hacia las fisonomías indígenas. “Al cubrir su rostro los zapatistas desviaron la mirada de la sociedad y los medios de comunicación, y quienes antes solo pasaban una mirada superficial sobre su cara y su cuerpo entero, ahora no paraban de hacerles fotografías como si de alguien importante se tratase, sí, ahora sí eran importantes”, señala el investigador Daniel Fajardo Montaño.

Son escasas las agrupaciones políticas o movimientos sociales que actualmente se abocan a rescatar el valor del anonimato. Conocemos Anonymous, grupos piratas y colectivos trans-hacker-feministas que ponen este valor por delante en la mayoría de sus acciones. Pero ¿qué pasa con el valor de la anonimato en la actualidad?

Uno de los síntomas de nuestra época es el hecho de que estamos siendo observados todo el tiempo. “El Estado ha refinado sus instrumentos de vigilancia, y quien quiera huir hacia lo oscuro se enfrentará con artillería iluminadora en su fuga”, señalaba el teórico marxista francés Guy Debord en los 60. Hoy, sin embargo, a muchas personas les resulta agradable y hasta excitante abrir las puertas de lo más íntimo en redes sociales digitales comerciales.

El flujo de informaciones que circula en internet es un núcleo privilegiado de monitoreo de la ciudadanía global para diferentes sectores públicos y privados con diferentes propósitos. Los fines: comerciales, publicitarios, administrativos, securitarios, afectivos... Es innegable que nuestras acciones cotidianas se tornan cada vez más sujetas a registro, análisis y clasificación.
Empresas como Google, Facebook, Microsoft, Skype, Youtube, Apple, entre otras, entregan la información de sus usuarios al Gobierno de Estados Unidos.
En junio de 2013, gracias a las filtraciones de Edward Snowden, se hicieron públicos una enorme cantidad de documentos secretos de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA). Estos documentos demuestran que, de manera voluntaria o no, empresas como Google, Facebook, Microsoft, Skype, Youtube, Apple, entre otras, entregan la información de sus usuarios al Gobierno de Estados Unidos. “Los únicos que tienen alguna protección legal son los ciudadanos de Estados Unidos. El resto de nosotros no tiene garantía alguna de que nuestra información no esté siendo, de hecho, espiada”, señala Rafael Bonifaz, activista ecuatoriano del software libre y experto en seguridad informática. 

Para Bonifaz las revelaciones de Snowden o las de Cambridge Analytica actuaron como cimbronazos, pero el olvido funciona más rápido que la lección a aprender a partir de las llamadas de atención sobre cuestiones tan caras como nuestra intimidad y la propiedad de nuestros datos personales. “Los temas son tan complejos que es difícil ir aterrizando todo esto”, reflexiona y explica que no es la NSA y las grandes empresas de internet las que hacen extractivismo de datos en internet. El juego ha cambiado. “Entregamos voluntariamente nuestra información privada en redes como Facebook a cambio de estímulos sociales como likes u otros”, describe Bonifaz. Este especialista en privacidad cuenta que cuando anotó a sus hijas en una escuela, y lo obligaron a participar de el famoso grupo de Whatsapp de “mamis y papis”, se vio en la urgencia de escribir una entrada en su blog explicando con detalle los nuevos, sútiles y escondidos, riesgos para nuestra privacidad.

Sabidurías ancestrales para desenmascarar

La capucha, el pasamontañas, la máscara, la careta o simplemente el cubrirse el rostro con un pañuelo son técnicas antiguas de camuflaje utilizadas por la mayor parte de las culturas del mundo. Con motivo de ceremonias rituales, de carnavales o escenificaciones teatrales, el recurso del anonimato se ha utilizado como forma de protección ante un sistema estructurado desde la vigilancia permanente. La máscara y el anonimato son estrategias actuales de autodefensa y debemos pensarlas tanto en las redes de bits como en las calles.
“[Usamos el pasamontañas] por seguridad y es nuestro signo político. Si nunca nos miraron, si ni sabían que existíamos, ¿por qué ahora tantas ganas de vernos las caras?”
“Cuando pensamos en una mujer o un joven que cubre su rostro al asistir a una manifestación pública, pensemos que esta gente en primer lugar está cuidando el secuestro de su imagen, vivimos en un Estado represor, que hasta la fecha lleva aproximadamente 30.000 personas desaparecidas. Como en otras dictaduras, la nuestra tiene a su cargo nutridos equipos de ‘inteligencia’ que se dedican a monitorear a toda persona que piensa o actúa de manera diferente al gran poder ideológico, si además esta persona deja de manifiesto su descontento en un espacio público y se dedica comunicar su forma disidente de pensar o actuar en colectivo, entonces está en peligro latente”, reflexionan integrantes de Engendro Colectivo desde algún lugar de México. 

La periodista argentina Marta Dillon en el I° Encuentro Internacional Político, Artístico, Deportivo y Cultural de Mujeres se refirió directamente al asunto en una entrevista a una de las mujeres zapatistas.

—Everilda, ¿puedo preguntarle por qué siguen usando el pasamontañas? 

—Es por seguridad y es nuestro signo político. Si nunca nos miraron, si ni sabían que existíamos, ¿por qué ahora tantas ganas de vernos las caras? —cerró la joven dirigenta.


Aquello que para las zapatistas es tan necesario como el oxígeno para sobrevivir para la masa crítica conectada muchas veces parece una medida extraña, cansina o exagerada.

“Es algo que no se siente. La mayoría de la gente cierra la puerta de su casa, las cortinas, cuando se va a dormir. En el mundo físico se siente mucho más la necesidad de privacidad que en la vida digital. Cuando envío un correo es difícil entender las consecuencias de que alguien lo esté leyendo, pero esta posibilidad existe de hecho. Cada vez más tenemos conocimiento de que, cuando no estoy ocultado mi actividad en línea, voy dejando una huella y eso podría afectarme en el futuro”, explica Bonifaz.
“La mayoría de la gente cierra la puerta de su casa, las cortinas, cuando se va a dormir. En el mundo físico se siente mucho más la necesidad de privacidad que en la vida digital”
El ejercicio de la máquina del tiempo es útil: imaginar qué pasará con nuestras informaciones en un futuro de gobiernos totalitarios. “Es llamativo mirar hacia atrás y pensar que en América Latina durante los años 70 todo el mundo se hubiese cuidado de publicar toda esta información. Si pensamos en el futuro, en los gobiernos que llegarán ya tendrán montados sus aparatos represivos para la persecución con todos nuestros datos a la mano”, relata el investigador en seguridad digital. Como parte del ejercicio de educar, enseñar y orientar sobre estas cuestiones, iniciativas como Privacidad Global ofrecen foros y espacios de formación para defender nuestras vidas digitales a través del software libre.

El anonimato es crítico para las mujeres y personas LGBTI

En un contexto de lucha entre gobiernos y usuarias, por un lado, y organizaciones por el otro, mujeres y personas no binarias, con diversidad funcional, activistas políticas y defensoras de derechos humanos reclaman el anonimato. Narrar la propia vida en internet para quien se enfrenta contra el racismo, el sexismo o el bullying en los espacios de trabajo, y se sabe vigilado, equivale a someterse a la auto-censura o arriesgar la fuente de trabajo o correr el riesgo de ser atacados en sus propias casas. Estas son algunas de las razones por las cuales (aún) las personas usan seudónimos en internet, pese a la ideología Facebook que ha impuesto la ideología de uso del “nombre real”, puesta en cuestión gracias a la acción de internautas y organizaciones de la sociedad civil. “Cualquiera que haya trabajado con mujeres sobrevivientes de violencia sabe que el anonimato es crítico para su curación y supervivencia. La privacidad le permite a las supervivientes vivir sin temer constantemente que el abusador esté mirando a cada paso. Les permite buscar ayuda y acceder a la justicia para reconstruir sus vidas”, señala Anna desde el blog FWD.
Para las personas que por su género, raza o sexualidad no encuadran en los patrones normativos, el derecho al anonimato y la protección de sus datos es un pilar
La ubicuidad de la tecnología hizo de la privacidad un derecho clave. Para las personas que por su género, raza o sexualidad no encuadran en los patrones normativos y que, de hecho, son supervivientes de violencia en línea y fuera de línea, el derecho al anonimato y la protección de sus datos es un pilar. “Ejercen su libertad de expresión en contextos en los que el Estado o la sociedad son hostiles, sobre todo cuando se trata de cuestiones relacionadas con los derechos sexuales y reproductivos, como el aborto, el cambio de denominación social u otras causas de disidencia política. Es decir, medidas contra el anonimato o a favor de una mayor recolección y conservación de los datos personales en internet terminarían dándole más poder al Estado y las empresas, ya que ampliarían su capacidad de identificar voces disidentes y, posiblemente, censurar el contenido y el comportamiento en función de sus propios intereses”, apuntan desde el colectivo Antivigilancia.

El anonimato no es la estrategia ideal para todo el mundo: existen diferentes tácticas que permiten camuflarse en internet. Pero este derecho debería estar disponible para quien lo demande. Tal como señalan las organizaciones que luchan por las libertades en la red, sin privacidad, no hay autonomía, y en internet el anonimato abre los caminos que llevan hacia la autonomía.

“En un ecosistema opaco, hecho para succionar datos indiscriminadamente y hacer perfiles antojadizos de las personas, muchas veces sin su consentimiento informado, no es nada difícil que empresas como Cambridge Analytica exploten también esos datos, esta vez, para fines electorales”, remarca la investigadora chilena Paz Peña en un informe especial sobre datos en contextos electorales.

Sin embargo, millones de usuarias de redes sociales y de motores de búsqueda consideran una tarea engorrosa corregir y reapropiarse de su privacidad en internet, ven de lejos la noción de que las expresiones anónimas enriquecen nuestras aspiraciones democráticas. Cada día más organizaciones que luchan por los derechos digitales se abocan a facilitar la tarea cotidiana de valorar los datos privados de las personas.

La lucha zapatista tiene en su haber el uso rebelde y más osado del pasamontañas. Hoy más que nunca se actualiza su importancia metafórica y concreta. “La lucha zapatista se cubre el rostro y convierte el pasamontañas en un símbolo, como lo hicieron las Madres de Plaza de Mayo con su pañuelo blanco, a partir de este momento como tiempo después lo hiciera la máscara de Guy Fawkes, el rostro zapatista no es uno, es todos los rostros, es la multitud indígena, es miles de personas originarias de diferentes lenguas, diferentes creencias, diferentes ideas, diferentes vidas, pero desde ese momento un mismo rostro rebelde”, propone Fajardo Montaño.


Más información

https://www.derechosdigitales.org/
https://www.apc.org/es
http://privacyinternational.org
https://tacticaltech.org/
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/
https://ciberseguras.org/
https://securityinabox.org/es/
https://www.takebackthetech.net/es/be-safe/herramientas-de-seguridad

Mujeres contra el paquetazo: Denunciamos la represión.

Por: Colectivos de Mujeres / Rebelión.


Nosotras, las mujeres que resistimos -en las calles, en nuestros territorios, desde nuestros espacios y comunidades-, nosotras las compañeras feministas nuestroamericanas, las que ponemos el cuerpo, y sostenemos la vida; nos solidarizamos con los y las criminalizadxs, detenidxs, reprimidxs y perseguidxs en estas jornadas de protesta contra el paquetazo neoliberal del gobierno de Lenin Moreno. Desde el anuncio este martes, de las medidas de ajuste estructural en Ecuador, las distintas organizaciones y movimientos populares, indígenas y sociales, convocaron a un Paro indefinido en contra de la violencia económica ejercida por la alianza Gobierno/Fondo Monetario Internacional/Empresariado, que afecta fundamentalmente a los sectores populares, a lxs más empobrecidxs y a las clases medias.

Frente a las movilizaciones a nivel nacional, el gobierno de Lenin Moreno decretó el día de ayer “estado de excepción” y habilitó a Policía y Fuerzas Armadas para que asumieran el control y el orden en todo el territorio nacional, suspende el derecho a la libertad de asociación y reunión para preservar la seguridad del Estado, limita el derecho a la libertad de tránsito, y determina que se ejecuten requisiciones necesarias para mantener los servicios que garanticen orden y seguridad interna.

El saldo de este estado de excepción es hasta el medio día del 4 de octubre, es 267 detenidos/as a nivel nacional que han denunciado disparos copn perdigones, golpes, violencia con motos y trato inhumano por parte de la Policía; dos compañeros dirigentes indígenas apresados (Marlon Santi, coordinador de Pachakutik; Jairo Gualinga, dirigente de la Juventud de la CONAIE); un joven que por el impacto de la represión policial se encuentra en extrema gravedad; Luis Timpantuña, estudiante universitario que por impacto de bomba de gas lacrimógeno perdió su ojo; un joven herido en Cuenca con bomba lacrimógena en el pómulo; y varixs personas más que aún no conocemos, ya que los medios de comunicación masiva en el país están ocultando esta realidad al mundo. Tanto la Defensoría del Pueblo como la CIDH se han pronunciado denunciando el uso excesivo y desproporcionado del aparato estatal en contra de lxs manifestantes, y han exhortando al gobierno ecuatoriano a que garantice el derecho a la protesta y los derechos humanos.

Nosotras sabemos que es la política estatal la que ha vulnerado a ecuatorianos y ecuatorianas, al restringir no solo nuestro derecho legítimo a la protesta sino nuestras posibilidades de concretar vidas dignas. La firma de un acuerdo con el FMI y las políticas neoliberales que nos impone el Gobierno, constituye un duro golpe contra el pueblo ecuatoriano, y contra quienes estamos históricamente en situación de mayor desigualdad, injusticia y violencia: las mujeres, lxs jóvenes, los pueblos y nacionalidades, la clase trabajadora.

A más injusticia social y alianza del gobierno con las clases dominantes nacionales y transnacionales, mayor descontento en las calles de las organizaciones, movimientos, colectivos y sectores populares. A más política del miedo y represión, más voces exigiendo que se respeten los derechos humanos.

Ante la brutalidad de la Policía y las Fuerzas Armadas…

Responsabilizamos directamente al Presidente Lenin Moreno y a su Ministra Maria Paula Romo de la integridad física y emocional de los y las detenidas; y exigimos así mismo, su inmediata libertad.

Demandamos se garantice el derecho a la protesta de todo el pueblo ecuatoriano y se retire el Estado de Excepción en todo el territorio nacional.

Llamamos a la comunidad internacional, las organizaciones feministas, de mujeres, populares, indígenas a que se pronuncien sobre la grave situación del Ecuador y a que estén vigilantes del cumplimiento de los derechos humanos.

Nosotras seguiremos juntas, hasta que la dignidad se haga costumbre!!!

FIRMAS COLECTIVAS

ALAMES Ecuador
Movimiento de Mujeres de Sectores Populares Luna Creciente
Asociación Femenina Universitaria
Colectivo Desde El Margen
Mujeres por el Cambio
Colectivo de Mujeres Universitarias
Mujeres de Frente
Ruda Colectiva Feminista
Plataforma Nacional por los Derechos de las Mujeres
Coalición Interuniversitaria contra el Acoso Sexual
Organización Ecuatoriana de Mujeres Lesbianas – OEML
Colectivo de Geografía Crítica del Ecuador
Frente de la Mujer Trabajadora de CEOSL
Colectiva Runa Feminista
Colectivo Feminista - Ecuador
Colectivo Simpatizantes de VI Internacional - Ecuador
Colectiva Lilas en Acción
Eco-Justicia Abya Yala
Plataforma Vivas Nos Queremos
Campaña Aborto Libre Ecuador
Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador
Colectiva Escuela Viva
Juventud Revolucionaria del Ecuador
Pueblo Shuar Arutam
Mesa de Género de la Universidad de Guayaquil
Plataforma de Mujeres Caminando Hacia la Igualdad-Imbabura
Fundacion Dayuma
ALDHEA
Surkuna

FIRMAS INDIVIDUALES

Milena Almeida, 0913869889
Manuela Villafuerte Merino 1714999990
María de Lourdes Larrea
Martha Arotingo 1003176722
Gina Benavides
Lina María Polo Rojas
Natalia Sierra
Natalia Alexandra Angulo Moncayo
Karla Calapaqui
Maria Paula Granda
Cris Vega
Tania Bichara
Milena Almeida 0913869889
Manuela Villafuerte Merino 1714999990
Maria de Lourdes Larrea
Martha Arotingo 1003176722
Lina Maria Polo Rojas
Natalia Alexandra Angulo Moncayo
Annabelle Arevalo
Cristina Morales Saro
Estefanía Alejandra Espín Armas
1720092459
Ana María Morales
Cristina Vera Vega, estudiante ecuatoriana
Paulina León Crespo, CI:1707878763
Bertha Díaz Martínez. Cédula: 0922023684
Rocío Martínez. Ecuador. 0905848099 Amaranta Pico Salguero. Ecuador. 1716026305 María Auxiliadora Balladares. Ecuador. 0909835407
María Fernanda Moscoso, 1705375119
Glenda María Rosero Andrade, CI: 0915856421
Tatiana Elizabeth Ugalde Ortega. CI: 0104443155
Matilde Ampuero Ochoa, 0907730741
Verónica Burneo Salazar, 1715194592
Carlina Lucia Derks Bustamante, 1716056377
Mónica Mancero, 170895756-6
Cristina Álvarez Vivar 1713280939
Guadalupe Vernimmen Aguirre 091866292-5 Tamara Mejía. 0925754160
Bertha Martínez Peñafiel. Ecuador. 0913117156
Melissa Moreano
Geovanna Lasso
Diana Vela Almeida
Milena Paola Almeida Mariño, 0913869889
Paulina Palacios Herrera, 1706316666
Sandra Elisa Castillo Atehortúa 1751554658
Zaida Almeida Gordón 1716117435
Cristina Álvarez Vivar 1713280939
Kati Alvarez
Mariana Alvear
María José Gutiérrez Guzmán 1726227992
Flor María Toapanta Tumipamba 1720029089
Viviana Elizabeth Herrera Ayala 1720114402
Monica Alejandra Rojas Puente 1719370353
Silvana Haro Ruiz 1414127295
Marcela Arellano Villa 1709414658
Erika Ramos Rubianes 1710685270
Marcela Arellano Villa
Andrés Fernando Rodríguez Mera 1715817464

FIRMAS INTERNACIONALES

 ALAMES El Salvador
Movimiento por la Salud Salvador Allende. El Salvador.
Red Latinoamericana Feminista
Colectivo Miradas Criticas del Territorio desde el Feminismo (Uruguay, Perú, México, Brasil, España y Ecuador)
Malandra Colectiva Feminista, México
Colectiva Feministas con Voz de Maíz-México
Colectivo de Igualdad de Género (CIGO) de la Nueva Central de Trabajadores (NCT) México
Josefina Chávez, feminista mexicana
Mujeres Transformando el Mundo (Chiapas, México)
Centro de Educación Integral de Base (México)
Tania O. Valadez George- Médica y Profesora de la UNAM-México
Guadalupe Quijano García. Colectiva Voces en Aquelarre - México
Colectiva Voces en Aquelarre-Colima México
Blanca Radillo Murguía. Estudiante de la Maestría en Ciencias Matemáticas, UNAM
Wendy Araceli Hernández Martínez-Psicológa - México
Lesly Elizabeth Solís Mendoza, estudiante de posgrado UNAM-México
Heather Dashner Monk-activista feminista y traductora - México
Ana María López Rodríguez-Profesora en Universidad Chapingo- México
Coordinadora Nacional de Usuarias y Usuarios en Resistencia (CONUR) – México
Dayana Sevilla Osornio- Mexico
Alicia Mendoza Guerra, feminista, militante del Partido Revolucionario de las y los Trabajadores, PRT, México
Andrea Medina Rosas abogada feminista. México
Osmayra Solorio Loeza. México
Feminista Morelia Michoacán México
Verónica Cruz, Las Libres Guanajuato México
Las Libres Organización feminista Guanajuato México
Sara Lovera periodista México
Melisa Morán Esteban. Comisión de Trabajo Feminista Partido Revolucionario de las Trabajadores PRT. México
Mónica Jiménez Sindicato Mexicano de Electricistas (SME)
Elizabeth Montaño del SUTIEMS (Sindicato de la Unión de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior)
Ana Laura Ramírez Huitrón de la Red de Trabajadoras de la Educación. México
Norma Camacho de Asociación Sindical de Trabajadores del Instituto de Vivienda del Distrito Federal – ASTINVI. México
Investigación y Diálogo para la Autogestión Social, Asociación Civil feminista de Oaxaca, México.
Margarita Estrada Iguíniz , CIESAS-CDMX
Melania Hernández, México
Leticia Padilla Ciudad Juárez México
Mary Carmen Larralde Hurtado, Secretaría de Genero del Sindicato de la UNAM – STUNAM
Graciela Delgado de Ciudad Juárez
Carolina Robledo Silvestre , Catedrática Conacyt Ciesas Ciudad de México
Adriana Zárate Escobar, FLACSO, México
Dra. Rosalva Aída Hernández Castillo
Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, México DF
Ana Silvia Monzón, socióloga feminista
Xochitl Morales Alcantar
Sandra Iventh González, docente UNAM
María Vázquez.
Ana María Cerón Cáceres - Colombia/México
Diana Rodríguez Vértiz estudiante de posgrado, UNAM, México
Sara Lua González Forster
Libertad García Sanabria
Wendolin Arenas Morales
Gabriela Huerta Tamayo
Alicia Hopkins Moreno
Lilian Balderas García
Noelia Correa García
Coordinadora Socialista Revolucionaria (CSR-México)
Movimiento al Socialismo – MAS
Dr. Rodrigo Castillo Aguilar, México
Espacio Feminista, Brasil
Caio Leonardo Bessa Rodrigues
Presidente da Comissão de Relações Institucionais e Governamentais
Ordem dos Advogados do Brasil - Seccional do Distrito Federal
Daniella Meggiolaro Paes de Azevedo
Fabiano Silva dos Santos, advogado, doutorando em direito pela PUC-SP.
Graziano, advogado, Vice Presidente da subcomissão de Direitos Humanos da OAB/SC
Thayná Jesuina França yaredy advogada
Vice presidente da comissão de igualdade racial da ordem dos advogados do Brasil
Gisele Cittadino - coordenadora e professora do Programa de Pós-graduação em Direto da PUC-Rio.
Assino Tayná
Ana Amélia Camargos
Professora PUC/SP e vice presidente da CDH da OAB/SP
Cheron Moretti, educadora, feminista de MMM y Comuna-Psol, Brasil
Tárzia Medeiros, feminista militante de la Marcha Mundial de Mujeres, miembra del ejecutivo nacional del PSOL en Brasil
Jacqueline Parmigiani - militante feminista, Antropóloga - executiva do PSOL Paraná
Comuna - corriente interna del PSOL, sección brasileña de la IV Internacional
Rosa María Marques - economista, professora da PUC/SP e militante do PSOL
Téssie Oliveira dos Reis - militante ecofeminista - Diretório Estadual do PSOL Ceará.
Maria da Consolação Rocha - professora, presidenta do Psol Minas
Ana Carolina Andrade - militante feminista e membra do Diretório Nacional do PSOL
Vanda Souto- feminista/ cientista social/ comuna/ Executiva do Psol/ CE
Anita Prosperi Queiroz - militante feminista y ecosocialista del PSOL Brasil
Tuanne Almeida de Souza - militante feminista e do Diretório Municipal de Vila Velha - ES
Sâmia Bomfim, Diputada Nacional de Psol en São Paulo / Brasil;
Fernanda Melchionna, Diputada Nacional de Psol en Rio Grande Sul / Brasil;
Luciana Genro, Diputada distrital de Psol en Rio Grande do Sul / Brasil.
Nathalie Drumond por la Direccion Nacional de PSOL.
Mujeres del Movimiento Izquierda Socialista.
Manuela M. M. Silveira, Universidade do Estado do Rio de Janeiro
Yonofui de Argentina
Frente de Trabajadoras de la Comunicación Chaco. FTCC. Argentina
Revista Amazonas
Plurales, Argentina
GT de Clacso Economía Feminista Emancipatoria Natalia Quiroga economista feminista UNGS Karina Bidaseca (UNSAM/UBA)
Melisa Sotelo Delfina Magnoni
Lilia Parisí, Argentina
Magali del Valle Marega, Argentina
Colectiva Actoras de Cambio, Guatemala
Asociación feminista La Cuerda
Colectiva de Mujeres Feministas de Izquierda
Mujeres con Valor construyendo un futuro mejor -MUVACOFUM -
Asociación de Mujeres de Peten Ixqik
Asamblea Feminista de Guatemala
Colectiva Agroecofeminista Casa Colibri/Rochoch Tz'unün
Patricia Castillo
Mirna Ramírez
Maya Alvarado
María José Rosales Solano
Diana García
Asamblea General de Trabajadores (AGT), Venezuela
Grupo LUCHAS: Esmely Marilú Coello; Nieves Tamaroni; Vilma Vivas; Zenaida Montero: Yajaira Coello; Rosalía Zingales. De San Cristóbal, Valencia, Pto. Ordáz y Caracas
Luz Palomino de Caracas, Venezuela
Colectivo Feminista Ecorazonar, Perú
Asociación Servicios Educativos Rurales (SER) - Peru
Rosa Montalvo Reinoso - Perú
Marcela López Villa, Colombia
Sandra Rátiva, Colombia
Centro de Estudios Regionales de Tarija ( CERDET ) - Bolivia
Briseida Barrantes/ Polo Ciudadano, Panamá.
Ana Harcha Cortés, Chile.
María Luisa Garita, Costa Rica.
Carmen Delcid , Misericordia Tejedora de Sueños.
Dra. Rosa Aurora Espinosa Gómez
Alison Frye, P rofesional de Salud Pública, EEUU
Cheryl Martens, EUA.
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