Por: Gilberto López y Rivas / Rebelión / La Jornada.
Sin duda, se vive un momento histórico del México contemporáneo, porque por primera vez en muchas décadas se respetó la voluntad popular expresada en las urnas; no se impuso un fraude de Estado, ni la caída del sistema, ni el cínico “haiga sido como haiga sido” de Felipe Calderón; esta es una conquista trascendente del pueblo mexicano que, sin disminuir ni subestimar, es necesario analizar desde el pensamiento crítico y la lucha de los pueblos originarios en defensa de los territorios, la madre tierra y la vida.
Esta transición no se debe a una súbita vocación democrática del régimen priísta, sino a tres factores interrelacionados que impidieron la imposición del tradicional fraude de Estado: 1) La extraordinaria participación ciudadana de más de 60 por ciento del padrón electoral. 2) La fractura de la clase política de los principales partidos, el PRI y el PAN, que fueron a la elección separados, y con conflictos internos que se profundizaron durante la campaña. 3) El voto de castigo de millones de electores que se pronunciaron por un cambio.
No obstante, destaca la capacidad del Estado para reconstituirse: el triunfo de la masiva intervención de la ciudadanía, se trastocó rápidamente en una “victoria de las instituciones” y el “sistema democrático”. Atrás quedó la violencia desplegada a lo largo y durante el proceso electoral, y muy pronto fueron olvidados los 132 candidatos asesinados.
El reconocimiento del candidato oficialista la noche de la elección, y la tersa secuencia de eventos que culmina con el mensaje de Enrique Peña Nieto y el discurso conciliador del candidato ganador, hace pensar en una concertación a partir de la cual no habrá castigo por los crímenes de Estado y lesa humanidad del gobierno saliente, ni litigio penal sobre el visible saqueo del erario y la evidente complicidad de los tres niveles de gobierno con el crimen organizado.
Asimismo, es significativo que en su primer discurso como candidato ganador, López Obrador mande un mensaje a las corporaciones capitalistas para tranquilizarlas de que no tomará medidas “radicales”, “se respetarán los contratos”, “no habrá expropiaciones” y, en ese contexto, hay que entender su lema preferido: “Por el bien de todos, primero los pobres”, sobre el que cabe preguntar: ¿Quiénes son “todos”?
También, se reiteró la idea rectora-casi-única de toda la campaña de que la corrupción es la matriz de todos los males del país, negando AMLO que ésta sea inherente al capitalismo, cuya piedra angular es la expropiación del trabajo de la clase trabajadora y la desposesión de territorios-recursos-naturales-estratégicos por sus corporaciones. El presidente electo niega que la ley del valor-explotación-plusvalía-lucha-de-clases aplique para México, insistiendo en el factor de la corrupción. (https://www.facebook.com/morena.socialista /videos/632778547067850/.)
Esta peculiar perspectiva de López Obrador, que corrige a los “clásicos” del marxismo, es muy importante para el rumbo que siga la resistencia de los pueblos originarios frente al proceso de recolonización de los territorios por las trasnacionales capitalistas, la cual es visibilizada por el Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y su vocera, Marichuy, durante toda la campaña. Mineras, corredor transístmico, refinerías, proyectos carreteros, trenes balas y una luna de miel con el empresariado, son malas señales para los pueblos originarios.
Por su parte, dirigentes de organizaciones indígenas en torno a AMLO presentaron un documento programático que, con la fraseología del zapatismo, incluso con el uso del “mandar obedeciendo”, propone, en suma, y como principal propuesta, un retorno al indigenismo ya superado desde el diálogo de San Andrés, ahora bajo la conducción de una burocracia indígena que conformaría una nueva secretaría de Estado.
Marichuy declaró que lo realmente significativo vendrá ahora y que lo trascendente es organizarse si se desea llevar al país hacia un cambio verdadero; se trata de resistir a las corporaciones capitalistas y a los gobiernos que las protejan, actuando desde donde se esté, en barrios, colonias, ciudades o pueblos indígenas.
El límite de la democracia representativa es que la participación ciudadana se concentra en un sólo día, a partir del cual, los asuntos públicos son monopolio de una clase de políticos profesionales que se desentiende del electorado. El EZLN y el CIG, en cambio, proponen una democracia de nuevo tipo, la democracia autonomista que se fundamenta en una construcción de poder y ciudadanía desde abajo; como forma de vida cotidiana, de control y ejercicio del poder desde el deber ser, esto es, con base en términos éticos. No es un medio o procedimiento de reproducción de estamentos burocráticos, sino un pacto social y político, un constituyente de todos los días que opera unitariamente en todas las esferas y órdenes de la vida.
Por esta democracia, la lucha seguirá, hombro con hombro con los pueblos, abajo y a la izquierda.
Nodo-caracol-bitácora virtual de cambalache chorero y otros chunches, abajo y a la izquierda.
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7 de julio de 2018
4 de julio de 2018
AMLO, el capital y el nuevo patrón.
Por: Tryno Maldonado / El Sur.
El de AMLO no será un gobierno anti capitalista. Nunca pretendió serlo. Su triunfo –así le llaman, porque en el sistema de democracias capitalistas hay ganadores y perdedores– caerá como el lavado de imagen perfecto para el Estado mexicano ante el escenario internacional para obtener el espaldarazo y el carisma institucional suficientes para la continuidad de las políticas neoliberales, los megaproyectos y la extracción de recursos geoestratégicos en el territorio nacional.
Sobre el tema de la violencia, queda muy poco claro cómo se erradicará desde un gobierno capitalista como el que propone AMLO si esa violencia es estructural; si es, justamente, una violencia propiciada por el capitalismo y materializada en su expresión ideológica y ejecutora más salvaje: el capitalismo gore, los cárteles de la droga, que a su vez sirven como los brazos paramilitares del Estado en la avanzada del despojo de los recursos de los pueblos. ¿Cómo se desmonta esta pirámide de violencia dentro de una necropolítica de Estado sin desmontar también el régimen capitalista que la sostiene? Silencio.
Y de pronto, en su discurso de victoria del domingo 1 de julio, AMLO se volvió un Ricardo Anaya. Sin emoción, sin imaginación, con teleprómpter y sin recursos retóricos. Conciliador con los empresarios y el capital.
Para AMLO, la explotación del sistema capitalista no es la causa principal de la enorme brecha de inequidad en nuestro país. Para él lo son la moral y la corrupción. No en balde suele citar la cartilla moral de Alfonso Reyes con todo y su asimilación cristiana, como guía para su gobierno. AMLO habló insistentemente de que el eje principal de su gobierno será el ataque a la corrupción; no obstante, en su discurso de victoria, olvidó mencionar los escándalos más emblemáticos de corrupción del sexenio peñista –la Casa Blanca, Odebrecht, la Estafa Maestra, entre otros– e hizo, en cambio, un amplio reconocimiento a Peña Nieto por permitirle una dócil transición.
Frantz Fanon es certero: las élites son violentas en las palabras y reformistas en las actitudes.
Se sabe que la conformación del gabinete del gobierno de AMLO será en su mayoría femenino. Aunque algunas de estas mujeres tengan trayectorias muy cercanas al régimen del PRI, como en el caso de Olga Sánchez Cordero quien, como escribió Luis Hernández Navarro, “llegó al puesto en el Poder Judicial cuando a finales de 1994, el entonces presidente Ernesto Zedillo, en una especie de golpe de Estado técnico, disolvió la Corte anterior destituyendo a sus 26 ministros e integró una nueva con 11 miembros” (La Jornada, 19 de diciembre de 2017). AMLO, sin embargo, no hizo una sola mención a las mujeres durante su discurso. Y aunque en su templete en la plancha del Zócalo lo acompañaban su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, y Claudia Sheinbaum, ganadora de la jefatura de Gobierno en Ciudad de México, envió una extrañísima señal al compartir la tarima con Hugo Eric Flores, el pastor evangélico que preside el partido ultra conservador PES con el que Morena fue en alianza en estos comicios.
Así como en toda la campaña AMLO le sacó la vuelta al tema de la ola de feminicidios y desapariciones forzadas de mujeres que azota al país, tampoco tuvo una palabra de reconocimiento a las mujeres que construyeron y apuntalaron su campaña, y sin cuya labor –como en el caso de la heredera del linaje de la derecha empresarial Tatiana Clouthier– los resultados en las urnas hubieran sido muy distintos.
Aunque mencionó el respeto por los pueblos indígenas, la percepción colonial de AMLO es notoria: “México es heredero de grandes civilizaciones”, dijo, porque para él esas naciones deben ser algo que habita mayormente en el pasado; no en el presente “mestizo”. Esta visión estática de lo indígena, como ha escrito Silvia Rivera Cusicanqui, es muy propia de los gobiernos latinoamericanos neoliberales a partir de los años noventa. “Respetan” el pasado de las naciones originarias, lo folklorizan, pero no conciben como un problema ético desplazarlas o despojarlas de las tierras que ellas cuidan si el capital lo demanda. Será allí donde los pueblos originarios habrán de dar las primeras luchas del sexenio.
El gran llamado del primer discurso de AMLO como presidente electo fue, con mucha insistencia, por la reconciliación. El origen etimológico de la palabra reconciliación es conciliare, que proviene de concilium: asamblea, reunión, unión. Hacer volver a alguien a la asamblea, a la unión. Por lo que no se puede llamar al pueblo a una reconciliación. Se puede llamar a una reconciliación únicamente a lo que antes fue parte de esa unión. Si el sueño más grande de AMLO ha sido transformar al PRI desde su interior, quizá este llamado sea para volver a reconstituirlo con otras siglas, con otros colores. Con mucha probabilidad lo que veremos a partir del próximo 1 de diciembre no será lo que él llama “la cuarta transformación de México”, sino únicamente una reconciliación, una transformación más del PRI.
Escuchemos el mensaje del EZLN y de Marichuy, difundido en abril pasado: “Lo peor vendrá después del 1 de julio. Debemos estar organizadxs. Ya eligieron al nuevo patrón. Será el nuevo dueño de las fincas y de las haciendas. Y, como patrón, tendrá sus caporales, mayordomos y capataces”.
El de AMLO no será un gobierno anti capitalista. Nunca pretendió serlo. Su triunfo –así le llaman, porque en el sistema de democracias capitalistas hay ganadores y perdedores– caerá como el lavado de imagen perfecto para el Estado mexicano ante el escenario internacional para obtener el espaldarazo y el carisma institucional suficientes para la continuidad de las políticas neoliberales, los megaproyectos y la extracción de recursos geoestratégicos en el territorio nacional.
Sobre el tema de la violencia, queda muy poco claro cómo se erradicará desde un gobierno capitalista como el que propone AMLO si esa violencia es estructural; si es, justamente, una violencia propiciada por el capitalismo y materializada en su expresión ideológica y ejecutora más salvaje: el capitalismo gore, los cárteles de la droga, que a su vez sirven como los brazos paramilitares del Estado en la avanzada del despojo de los recursos de los pueblos. ¿Cómo se desmonta esta pirámide de violencia dentro de una necropolítica de Estado sin desmontar también el régimen capitalista que la sostiene? Silencio.
Y de pronto, en su discurso de victoria del domingo 1 de julio, AMLO se volvió un Ricardo Anaya. Sin emoción, sin imaginación, con teleprómpter y sin recursos retóricos. Conciliador con los empresarios y el capital.
Para AMLO, la explotación del sistema capitalista no es la causa principal de la enorme brecha de inequidad en nuestro país. Para él lo son la moral y la corrupción. No en balde suele citar la cartilla moral de Alfonso Reyes con todo y su asimilación cristiana, como guía para su gobierno. AMLO habló insistentemente de que el eje principal de su gobierno será el ataque a la corrupción; no obstante, en su discurso de victoria, olvidó mencionar los escándalos más emblemáticos de corrupción del sexenio peñista –la Casa Blanca, Odebrecht, la Estafa Maestra, entre otros– e hizo, en cambio, un amplio reconocimiento a Peña Nieto por permitirle una dócil transición.
Frantz Fanon es certero: las élites son violentas en las palabras y reformistas en las actitudes.
Se sabe que la conformación del gabinete del gobierno de AMLO será en su mayoría femenino. Aunque algunas de estas mujeres tengan trayectorias muy cercanas al régimen del PRI, como en el caso de Olga Sánchez Cordero quien, como escribió Luis Hernández Navarro, “llegó al puesto en el Poder Judicial cuando a finales de 1994, el entonces presidente Ernesto Zedillo, en una especie de golpe de Estado técnico, disolvió la Corte anterior destituyendo a sus 26 ministros e integró una nueva con 11 miembros” (La Jornada, 19 de diciembre de 2017). AMLO, sin embargo, no hizo una sola mención a las mujeres durante su discurso. Y aunque en su templete en la plancha del Zócalo lo acompañaban su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, y Claudia Sheinbaum, ganadora de la jefatura de Gobierno en Ciudad de México, envió una extrañísima señal al compartir la tarima con Hugo Eric Flores, el pastor evangélico que preside el partido ultra conservador PES con el que Morena fue en alianza en estos comicios.
Así como en toda la campaña AMLO le sacó la vuelta al tema de la ola de feminicidios y desapariciones forzadas de mujeres que azota al país, tampoco tuvo una palabra de reconocimiento a las mujeres que construyeron y apuntalaron su campaña, y sin cuya labor –como en el caso de la heredera del linaje de la derecha empresarial Tatiana Clouthier– los resultados en las urnas hubieran sido muy distintos.
Aunque mencionó el respeto por los pueblos indígenas, la percepción colonial de AMLO es notoria: “México es heredero de grandes civilizaciones”, dijo, porque para él esas naciones deben ser algo que habita mayormente en el pasado; no en el presente “mestizo”. Esta visión estática de lo indígena, como ha escrito Silvia Rivera Cusicanqui, es muy propia de los gobiernos latinoamericanos neoliberales a partir de los años noventa. “Respetan” el pasado de las naciones originarias, lo folklorizan, pero no conciben como un problema ético desplazarlas o despojarlas de las tierras que ellas cuidan si el capital lo demanda. Será allí donde los pueblos originarios habrán de dar las primeras luchas del sexenio.
El gran llamado del primer discurso de AMLO como presidente electo fue, con mucha insistencia, por la reconciliación. El origen etimológico de la palabra reconciliación es conciliare, que proviene de concilium: asamblea, reunión, unión. Hacer volver a alguien a la asamblea, a la unión. Por lo que no se puede llamar al pueblo a una reconciliación. Se puede llamar a una reconciliación únicamente a lo que antes fue parte de esa unión. Si el sueño más grande de AMLO ha sido transformar al PRI desde su interior, quizá este llamado sea para volver a reconstituirlo con otras siglas, con otros colores. Con mucha probabilidad lo que veremos a partir del próximo 1 de diciembre no será lo que él llama “la cuarta transformación de México”, sino únicamente una reconciliación, una transformación más del PRI.
Escuchemos el mensaje del EZLN y de Marichuy, difundido en abril pasado: “Lo peor vendrá después del 1 de julio. Debemos estar organizadxs. Ya eligieron al nuevo patrón. Será el nuevo dueño de las fincas y de las haciendas. Y, como patrón, tendrá sus caporales, mayordomos y capataces”.
2 de enero de 2018
La carretilla, las firmas y las banderas de izquierda #Marichuy #CIG #CNI #EZLN
Javier Hernández Alpízar/Zapateando.
Una viejecita pasaba la frontera todos los días empujando una carretilla con un bulto de cemento. Después de varias semanas, un funcionario aduanal la detiene acusándola de contrabando hormiga de bultos de cemento. La viejecita sorprende a todos declarando que no hace contrabando de bultos de cemento sino de carretillas.
Así es el trabajo que estamos haciendo las redes de apoyo al Concejo Indígena de Gobierno y su vocera, la compañera María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy.
El bulto de cemento es el trabajo de recabar firmas de apoyo ciudadano para tratar de que el INE la incluya en la boleta electoral como candidata independiente a la presidencia en 2018, pero lo que estamos metiendo de contrabando, la carretilla, es la organización.
La propuesta que el EZLN llevó al Congreso Nacional Indígena, que el CNI discutió, aprobó, consulto con sus comunidades y pueblos y aceptó impulsar, fue formar un Concejo Indígena de Gobierno, una autoridad democrática colectiva, integrada por cientos de hombres y mujeres, concejales y concejalas indígenas, nombrados por sus pueblos, comunidades y organizaciones para ser juntos un gobierno autónomo, indígena, nacional, cuya vocera sea una mujer indígena, la compañera Marichuy, quien obedece al CIG y a través de ellas y ellos a las bases, los pueblos indígenas del CNI, de los cuales una parte son los zapatistas del EZLN.
Este es un proceso de autoorganización desde abajo, autogestivo, colectivo, democrático, radicalmente democrático, una combinación de elementos de democracia directa y representativa, regidos por los principios del mandar obedeciendo.
Originalmente la propuesta de los zapatistas actuales era una Junta de Buen Gobierno, pero retomando una tradición magonista le llamaron Concejo. El CIG es una Junta de Buen Gobierno nacional, es un autogobierno indígena. Además, propone que más, muchos más, mexicanas y mexicanos nos sumemos construyendo autonomía y autogobierno.
¿Puede haber forma más audaz de acción directa?
(Si quieres leer el artículo completo, cliquea aquí).
Una viejecita pasaba la frontera todos los días empujando una carretilla con un bulto de cemento. Después de varias semanas, un funcionario aduanal la detiene acusándola de contrabando hormiga de bultos de cemento. La viejecita sorprende a todos declarando que no hace contrabando de bultos de cemento sino de carretillas.
Así es el trabajo que estamos haciendo las redes de apoyo al Concejo Indígena de Gobierno y su vocera, la compañera María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy.
El bulto de cemento es el trabajo de recabar firmas de apoyo ciudadano para tratar de que el INE la incluya en la boleta electoral como candidata independiente a la presidencia en 2018, pero lo que estamos metiendo de contrabando, la carretilla, es la organización.
La propuesta que el EZLN llevó al Congreso Nacional Indígena, que el CNI discutió, aprobó, consulto con sus comunidades y pueblos y aceptó impulsar, fue formar un Concejo Indígena de Gobierno, una autoridad democrática colectiva, integrada por cientos de hombres y mujeres, concejales y concejalas indígenas, nombrados por sus pueblos, comunidades y organizaciones para ser juntos un gobierno autónomo, indígena, nacional, cuya vocera sea una mujer indígena, la compañera Marichuy, quien obedece al CIG y a través de ellas y ellos a las bases, los pueblos indígenas del CNI, de los cuales una parte son los zapatistas del EZLN.
Este es un proceso de autoorganización desde abajo, autogestivo, colectivo, democrático, radicalmente democrático, una combinación de elementos de democracia directa y representativa, regidos por los principios del mandar obedeciendo.
Originalmente la propuesta de los zapatistas actuales era una Junta de Buen Gobierno, pero retomando una tradición magonista le llamaron Concejo. El CIG es una Junta de Buen Gobierno nacional, es un autogobierno indígena. Además, propone que más, muchos más, mexicanas y mexicanos nos sumemos construyendo autonomía y autogobierno.
¿Puede haber forma más audaz de acción directa?
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1 de enero de 2018
Palabras del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el 1 de enero del 2018. 24 Aniversario del inicio de la guerra contra el olvido.
BUENAS NOCHES, BUENOS DÍAS:
COMPAÑEROS, COMPAÑERAS BASES DE APOYO ZAPATISTAS.
COMPAÑEROS, COMPAÑERAS RESPONSABLES LOCALES, REGIONALES Y AUTORIDADES DE LAS TRES INSTANCIAS DE GOBIERNO AUTÓNOMO.
COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS PROMOTORES Y PROMOTORAS DE LAS DIFERENTES ÁREAS DE TRABAJO.
COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS MILICIANAS Y MILICIANOS,
COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS INSURGENTAS E INSURGENTES EN DONDE QUIERA QUE SE ENCUENTRAN.
COMPAÑEROS, COMPAÑERAS DE LA SEXTA NACIONAL E INTERNACIONAL.
COMPAÑEROS, COMPAÑERAS DEL CONGRESO NACIONAL INDIGENA.
COMPAÑEROS, COMPAÑERAS DEL CONCEJO
INDIGENA DE GOBIERNO Y SU VOCERA MARIA DE JESUS PATRICIO MARTINEZ DONDE
QUIERA QUE NOS ESCUCHAN.
HERMANOS Y HERMANAS DE TODOS LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DEL MUNDO QUE NOS ESCUCHAN.
HERMANOS Y HERMANAS CIENTÍFICAS Y CIENTÍFICOS DE LOS DIFERENTES PAISES QUE NOS ACOMPAÑAN.
HERMANOS Y HERMANAS DE MEXICO, DE AMERICA Y DEL MUNDO QUE HOY NOS ACOMPAÑAN O NOS ESCUCHAN DESDE DONDE SE ENCUENTRAN.
HERMANOS Y HERMANAS DE LOS MEDIOS LIBRES Y ALTERNATIVOS, NACIONAL E INTERNACIONAL.
Hoy, 1º de enero de 2018, estamos
aquí para celebrar el 24 aniversario de nuestro levantamiento armado en
contra el mal gobierno y del sistema capitalista neoliberal causantes de
todo tipo de muertes y destrucción.
Así como a los pueblos originarios, desde hace más de 520 años nos tienen sometidos bajo
la explotación, marginación, humillación, desprecio, olvido y despojo
de nuestras tierras y riquezas naturales en todo el territorio mexicano.
Por eso el 1 de Enero de 1994
dijimos ¡YA BASTA! de vivir con tantas injusticias y muerte, y así dimos
a conocer al pueblo de México y al mundo nuestras demandas de
Democracia, Libertad y Justicia para todos, que lo dijimos en nuestras
demandas de tierra, trabajo, vivienda digna, alimentación, salud,
educación, independencia, democracia, libertad, justicia y paz.
Y ahora que la violencia está en
todas partes y asesina a mujeres y niños, a ancianos y jóvenes, y hasta
la madre naturaleza es víctima.
Por eso decimos que nuestra lucha es por la vida, por una vida digna.
Y el capitalismo es el sistema de la muerte violenta, de la destrucción, de la explotación, del robo, del desprecio.
Esto es lo que nos hace falta a
todos los pueblos originarios y la gran mayoría de los habitantes de
este país México y de todo el mundo.
Porque les pregunto ¿Quién tiene
una vida digna? ¿Quién no tiene la angustia de que puede ser asesinada,
robado, burlado, humillado, explotado?
Si hay quien está tranquilo y no le preocupa, bueno, pues estas palabras no son para ti.
Pero tal vez es que sí ves y sientes que todo está cada vez más peor.
Ya no sólo es que el trabajo está mal pagado y no alcanza la paga para poder vivir más o menos.
Ahora también es que los grupos
delincuentes, sobre todo los que son gobiernos, roban o, peor, nos matan
nomás porque sí, porque así se sienten bien.
Entonces, si tú piensas que así
pasa porque así lo quiere tu dios, o porque es por mala suerte, o porque
es el destino que te tocó, pues entonces estas palabras tampoco son
para ti.
Nuestras demandas son justas y,
como lo dijimos públicamente hace 24 años, no son nada más para nosotros
los pueblos originarios o indígenas, sino que cualquier gente que no
sea criminal o tonta, o las dos cosas, sabe que son demandas justas y
que cada vez son más necesarias y urgentes.
Pero la respuesta de los malos
gobiernos fue: pues ahí tienes una limosna, y confórmate, porque si
sigues demandando y exigiendo, aquí tengo mis grandes ejércitos, mis
policías, mis jueces, mis cárceles, mis paramilitares, mis
narcotraficantes, y tú sólo tienes tus cementerios.
Entonces nosotras, nosotros, zapatistas, les dijimos: no estamos pidiendo limosnas, queremos respeto a nuestra dignidad.
Y los malos gobiernos dijeron que
no saben qué cosa es dignidad. Que si esa palabra es maya o es de otro
planeta, porque no está en sus diccionarios, ni en su cabeza, ni en su
vida.
Y sí, llevan tanto tiempo de serviles y huele-colas de los ricos, que ya se les olvidó qué es dignidad.
Como esos malos gobiernos están
hallados a rendirse, a venderse, a claudicarse, pues piensan que así es
toda la gente, que así es todo el mundo, que no hay quien diga, piense,
luche, viva y muera de no rendirse, no venderse, no claudicar.
Por eso no entienden el zapatismo.
Por eso no entienden los mil nombres que toman la resistencia y la
rebeldía en muchos rincones de México y del mundo.
Y así es el sistema, compañera,
compañero, hermano, hermana, que lo que no entiende lo manda perseguir,
encarcelar, asesinar, desaparecer.
Porque quiere el mundo domado,
como si la gente fuera una bestia de carga que tiene que obedecer lo que
diga el amo, el mandón, y que si no obedece, pues chicote, palo,
encierro, balazo.
O sea que como que para el
capitalismo, la resistencia y la rebeldía es como una enfermedad que lo
ataca, lo pone de malas, le da dolor de cabeza, le da una patada en los coyolitos, le escupe en la cara. Lo pone mal, pues.
Y la medicina que el capitalismo
da para eso, son los policías, las cárceles, los ejércitos, los
paramilitares, los cementerios si tienes suerte, si no, pues a saber
dónde te botan.
Y aunque no seas resistencia y
rebeldía, aunque según tú estás tranquilo y eres buen ciudadano y votas
por como se llame el Trump que te toca en tu calendario y tu geografía.
Y aunque criticas y te quejas de
los que protestan y se rebelan. Y dices “ya pónganse a trabajar y dejen
de quejarse” cuando protestan de Acteal, o de Guardería ABC, o de
Atenco, o de Ayotzinapa, o de Mapuche, o del nombre que tome la
siguiente desgracia que pase.
Y crees que todo eso está muy
lejos de tu casa, de tu calle, de tu pueblo o colonia, de tu trabajo, de
tu escuela, de tu familia, pero no. Todo eso que se sabe y muchos
horrores que no se saben, están ahí cerca de ti.
Pues aunque crees que no te va a tocar, pues resulta que sí te va a tocar, a ti o a alguien cercano a ti.
Porque el sistema y sus gobiernos
ya no tienen control, ya están enloquecidos, ya se emborracharon de
dinero y de sangre, y pasan a llevar todo y a todos y, sobre todo, a
todas y a todoas.
Entonces, hermana, hermano,
compañero, compañera, si tú piensas que sí es cierto que la situación
está muy difícil y que ya no se aguanta, entonces falta saber qué vas a
hacer.
Si piensas que alguien, que sea un
líder, un partido, una vanguardia lo va a resolver todos los problemas y
sólo tienes que poner un papelito de voto y ya, tan fácil, pues
piénsalo bien si así va a ser.
Entonces, estas palabras no son
para ti. Quédate tranquilo o tranquila esperando la nueva burla, el
nuevo fraude, el nuevo engaño, la nueva mentira, la nueva desilusión.
Que no son nuevas, son las mismas de siempre, sólo cambian de fecha en
el calendario.
Pero tal vez piensas que de
repente se puede hacer algo más. Y te preguntas si sí se puede, o es que
la lucha, la resistencia, la rebeldía, sólo están en las canciones, las
poesías, los carteles y los cementerios.
Y pues te decimos que nosotros,
nosotras, zapatistas, nos preguntamos eso mismo hace 24 años cuando
salimos a morirnos en las calles y plazas de tus ciudades.
Y así nos viste. Y así nos vieron
también quienes se dicen grandes dirigentes revolucionarios y nos
despreciaron antes, como nos desprecian ahora, que se enteraron de
nuestra lucha cuando cenaban y reían en sus festejos de año nuevo,
mientras nosotros, nosotras, zapatistas del EZLN, poníamos la vida y la
muerte, donde ésos ponen los museos.
Y entonces pues nos respondimos.
Respondimos que vamos a ver si se puede vivir con dignidad sin malos
gobiernos, sin dirigentes y sin líderes y sin vanguardias que mucho
Lenin y mucho Marx y mucho trago, pero nada de estar con nosotros,
nosotras, zapatistas. Mucho hablar de lo que debemos o no hacer, y nada
de práctica. Que la vanguardia, que el proletariado, que el partido, que
la revolución, que échate una cervecita, un vinito, un asado con la
familia.
Pues ni modos, pensamos, creo que
la vanguardia revolucionaria está ocupada en probarse trajes y palabras
para el triunfo, así que tenemos que darle según nuestro modo, como
indígenas zapatistas.
Que no son muchos los indígenas, y son todavía menos los zapatistas, porque ser zapatista no cualquiera.
Y así fue como empezamos eso que
ahora se conoce como autonomía zapatista, pero que nosotros decimos que
es la libertad según nosotras, nosotros, zapatistas, que ni amo, ni
patrón, ni capataz, ni líder, ni dirigente, ni vanguardia.
Durante estos 24 años hemos venido
construyendo nuestra autonomía, desarrollando nuestras diferentes áreas
de trabajo, consolidando nuestras tres instancias de gobierno autónomo,
formalizando nuestros propios sistemas de salud y educación, creando y
fortaleciendo nuestros trabajos colectivos, y en todo estos espacios de
autonomía es donde cuenta la participación de todos y todas mujeres,
hombres, jóvenes y niñ@s.
Y así estamos demostrando que
nosotros los pueblos originarios, tenemos la facultad y la capacidad de
gobernarnos solos, no necesitamos la intervención de ningún partido
político que solo engaña, promete y divide a nuestros pueblos y no
estamos recibiendo ningún tipo de apoyo de los gobiernos oficiales.
Tampoco aceptamos que nadie nos
venga a decir qué podemos hacer y qué no podemos hacer. Aquí todo lo
discutimos y lo acordamos en colectivo.
Y por lo mismo a veces tardamos, pero lo que sale es de colectivo. Si sale bien, es de colectivo. Si sale mal, es de colectivo.
Así es nuestro modo, y si está
bien o mal, ahí lo vean y comparen sus pobrezas con las nuestras, sus
muertes con las nuestras, sus enfermedades con las nuestras, sus
ausencias con las nuestras, sus dolores con los nuestros, y vean que
están comparando sus pesadillas con nuestros sueños.
Estamos viviendo y luchando con el
propio esfuerzo individual y colectivo como zapatistas que somos, pero
sí, reconocemos que todavía nos falta mucho por hacer, hace falta
organizarnos más como pueblos, todavía tenemos muchas dificultades para
desarrollar bien nuestras diferentes áreas de trabajo, también fallamos y
cometemos errores como todo ser humano, pero nos corregimos y seguimos
adelante.
Porque nuestra organización somos
nosotras, nosotros mismos. Nadie que no sea un sinvergüenza, vividor y
mentiroso puede decir que nos hizo. Y no tenemos miedo de reconocer lo
que hacemos mal, y de sentirnos contentos de lo que hacemos bien. Porque
lo malo y lo bueno que somos, es nuestro. A nosotras, nosotros, nos
valora nuestra propia gente. Aunque luego hay quienes viajan y se pasean
en Europa y comen bien y toman trago diciendo que ellos hicieron, y
ahora hasta inventan su propia “Frida Sofía” para conseguir atención y
paga, y ofrecen dinero para comprar consciencias y creen que la lucha
viene con el apellido y no con el compromiso real, y se alían con los
narcotraficantes para atacarnos. Y lo único que pasa es que son
sinvergüenzas y mentirosos.
Porque, llevando a esos disque
revolucionarios y a sus paramilitares de la mano, los malos gobiernos
siguen empeñados por destruir y acabar nuestra lucha, nuestra
resistencia y rebeldía con una guerra económica, política, ideológica,
social y cultural, repartiendo migajas y limosnas a los que están
afiliados en los partidos donde considera estratégico, porque solo da
más apoyo económico, vivienda y reparte alimentos y proyectos, a veces
como gobiernos, a veces como partido, y a veces como supuestos derechos
humanos, donde hay zapatistas y además usan todos los medios de
comunicación para difundir sus mentiras, sus malas ideas, sus promesas,
sus engaños bien maquillados; todo esto es con el objetivo de debilitar
la resistencia de los zapatistas, con la intensión de dividir,
confrontar y comprar conciencias de la gente indígena y pobre.
Nosotras y nosotros las y los
zapatistas, no somos limosneros sino que somos pueblos con dignidad, con
decisión y consciencia para luchar por la verdadera democracia,
libertad y justicia, nosotros y nosotras estamos bien claros y seguros
que de allá arriba nunca vendrá nada bueno para los pueblos, no podemos
esperar que la solución de nuestros problemas y necesidades venga de los
malos gobernantes.
Y sabemos quién sí y quién no ha
estado junto a nosotros, nosotras zapatistas, desde antes del inicio, en
ese primero de enero, y en estos 24 años de resistencia y rebeldía.
El mal gobierno, los vanguardistas
paramilitares y los ricos nunca nos van a dejar vivir en paz, buscarán
mil formas para destruir y acabar la organización y las luchas del
pueblo, porque en estos últimos años han crecido sin medida los
crímenes, la persecución, desapariciones, encarcelamientos injustos,
represiones, desalojos, torturas y asesinatos, sólo mencionar algunos
como San Salvador Atenco, Guerrero, Oaxaca, Ayotzinapa, etc. y entre las
comunidades y municipios han provocado más contradicciones y
enfrentamientos, y hacen que los problemas no se resuelvan de buena
manera si no que sea mediante la violencia, por eso sigue manteniendo,
protegiendo y equipando grupos paramilitares, porque los malos gobiernos
quieren que nos matemos entre hermanos del mismo pueblo.
Por todo lo que está pasando demuestra de que ya no hay gobierno en nuestros pueblos, municipios, estados y de nuestro país.
Los que se dicen que gobiernan, ya
sólo son ladrones que se engordan más a costa del pueblo, son
criminales y asesinos, son capataces, mayordomos y caporales de los
patrones que son los grandes capitalistas neoliberales.
Son buenos defensores de los
intereses de sus patrones para saquear las riquezas naturales de
nuestro país y en el mundo, como la tierra, los bosques, las montañas,
el agua, los ríos, los lagos, lagunas, el aire y las minas que están
guardadas en el seno de nuestra madre tierra, porque el patrón todo lo
considera una mercancía y así nos quieren destruir por completo, es
decir, acabar con la vida y la humanidad.
Por eso como pueblos originarios
de este país quienes conformamos el Congreso Nacional Indígena, hemos
acordado dar un paso y conformar el Concejo Indígena de Gobierno y a
nuestra vocera María de Jesús Patricio Martínez, que convoca, que
concientiza, que informa, que levanta el ánimo y hace un llamado a todos
los sectores de trabajadores del campo y la ciudad a organizarnos, a
unirnos y a luchar juntos con resistencia y rebeldía desde nuestros
pueblos y nuestros centros de trabajo, desde nuestros calendarios y
geografías para que así podamos defendernos de la hidra capitalista que
ya está sobre nosotros.
Pero los gobiernos y los patrones
que son los grandes capitalistas, imponen la llamada Ley de Seguridad
Interior, es decir, la militarización de nuestras calles, nuestros
caminos y nuestros pueblos en todo el país.
Y todavía nos hacen creer que es
para combatir al crimen organizado cuando en realidad la idea que tienen
es para mantenernos controlados, callados, divididos, amenazados, con
más violencia e impunidad hacia los pueblos.
Por eso nosotros y nosotras las y
los zapatistas decimos que ya no hay que confiar absolutamente nada en
este sistema capitalista donde vivimos, porque ya nos dimos cuenta, y
desde hace cientos de años estamos sufriendo toda sus maldades sin
distinción de personas ni de partido.
Debemos de organizarnos y unirnos
todo los sectores de trabajadores del campo y la ciudad, indígenas,
campesinos, maestros, estudiantes, amas de casa, artistas, comerciantes,
empleados, obreros, doctores, intelectuales y científicos de nuestro
país y del mundo, el único camino que nos queda por hacer, es que debemos
unirnos más, organizarnos mejor para construir nuestra autonomía,
nuestra organización propia como pueblos y trabajadores, porque es la
que nos va a salvar de la gran tormenta que se acerca o ya está sobre
nosotros que va a barrer a todos y todas.
Por eso es que en este cumpleaños que son ya 24 años
de nuestro alzamiento armado en este planeta tierra, hoy queremos
hablarles a nuestras compañeras de la sexta nacional e internacional.
Queremos hablar también a las hermanas de México y del mundo.
Así que compañeras y compañeros de la sexta nacional e internacional.
Hermanas y hermanos del mundo.
Cuando decimos que llevamos más de 500 años de explotación, represión, desprecio y despojo. No estamos mintiendo.
Ya pasamos y sufrimos las guerras de los malos gobiernos y de los ricos.
No nos pueden decir que es mentira. Fueron nuestras
tatarabuelas y tatarabuelos los que dieron su sangre y sus vidas para
subir al poder a los mismos explotadores que son los tatarabuelos de los
que están ahora en el poder. Esto no nos pueden decir que es mentira,
ahí están. Son los culpables que ahora están destruyéndonos y a la madre
naturaleza también.
No nos vamos a dejar de luchar, hasta morir si es preciso.
Y hoy tenemos más ganas de luchar, con nuestras compañeras y compañeros del Congreso Nacional Indigena.
Apoyamos más a la compañera Marichuy y las compañeras y compañeros del Concejo Indígena de Gobierno.
Les guste o no les guste a algunas o algunos.
Lo hemos dejado bien claro, desde el principio.
Recuerdo en la Convención Nacional Democrática, en 1994 en Guadalupe
Tepeyac, que dijimos: “Nos hacemos a un lado, si nos muestran que hay
otro camino para que nos derroten nuestro ser armado”.
Y hasta hoy no nos han mostrado ese otro camino para derrotar al sistema de muerte y destrucción que es el capitalismo.
Los que nos están mostrando el camino, son las
compañeras y compañeros del Congreso Nacional Indígena, con la compañera
Marichuy y el Concejo Indígena de Gobierno. Y los apoyamos sin dejar de
ser lo que somos.
Y no nos da pena ni vergüenza apoyarlos. Porque lo
sabemos bien que no están buscando el Poder o tener cargo, sino que su
trabajo es llevar el mensaje de que hay que organizarse para la vida.
Así de claro.
Y claro que hay algunas y algunos mentirosos que andan diciendo que ya somos electoristas.
Es una vil mentira y son personas castellanos que saben leer y
escribir, pero que no leen o que salen con sus mañas de mentirosos. Qué
lástima, que pena que no tienen entendimiento y no tienen vergüenza.
Nadie nos va quitar lo que somos, sólo cuando ya estemos muertas y muertos o cuando ya somos libres.
Hermanas y hermanos de México y del mundo, no se dejen engañar.
En México no hay ya lugar donde puedes caminar tranquilo, donde quiera te agarran y te matan.
Muchas maldades del capitalismo aquí en México y el mundo.
Muchas otras cosas más, esto es lo que nos están
diciendo las compañeras del Congreso Nacional Indígena y su vocera
Marichuy y el Concejo Indígena de Gobierno.
Mucho nos burlan, que la compañera Marichuy no sabe
gobernar, nos no va dar nada. Hermanas y hermanos, ¿qué les han dado los
gobiernos del PRI y del PAN? ¿Qué no han hecho matanzas, corrupciones,
malas decisiones? ¿Dónde está eso que dicen que sólo saben gobernar los
que tienen estudios? ¿No alcanzan a ver esto?
Esto es lo quiere decirles la compañera Marichuy,
cuando les dice que nos organicemos el campo y la cuidad, y que nos
unimos indígenas y no indígenas, porque vean de que tamaño lo que nos ha
pasado con esos gobiernos malos.
¿Qué les ha dado este imbécil que esta ahora en el
gobierno? El Peña Nieto es el peor cínico, inepto y sinvergüenza, que se
cubre con los otros igualitos que él.
Que a ellos no les pasa nada y al pueblo explotado todo lo paga con su vida, ¿qué les pasa que no alcanzan a ver?
¿Por qué se mueven hasta cuando les pasen esas peores
situaciones? ¿Por qué, a los que no les pasa, y hacen como que no ven y
no se mueven; y cuando ya les pasó salen gritando, ayuda, ayúdenme?
Y cuando les habla la compañera Marichuy, que no
tiene buen discurso, no sabe hablar, dicen. Ah ese Concejo Indígena de
Gobierno, pero no sabe nada, así dicen.
El Concejo Indígena de Gobierno les está diciendo la
verdad. ¿No quieren la verdad? Ah, es que no les gusta. ¿Quieren que les
hablen bonito y les regalen promesas? Y cuando llegue el dolor a tocar a
tu puerta, ¿le vas a responder con promesas?
Hermanas y hermanos indígenas y no indígenas, por
nosotras y nosotros nadie va luchar por nosotras y nosotros, nadie
absolutamente nadie, más que nosotras y nosotros mismos.
Despertemos a los otros pueblos explotados y
despertemos también a los que dicen que tienen estudio. Por eso ayudemos
y apoyemos a la compañera Marichuy con el Concejo Indígena de Gobierno.
Organicémonos para que pueda dar su gira en el país
la Compañera Marichuy y su Concejo Indígena de Gobierno, aunque no
alcance las firmas para candidata. Porque la firma no es la que lucha,
no es la que nos va a organizar, somos nosotras y nosotros las que
tenemos que escucharnos, conocernos y de ahí, al sentirnos como estamos,
ahí puede partir nuestro pensamiento de cómo organizarnos más mejor y
qué camino seguir.
Nadie más va a decir la palabra que dicen el Concejo Indígena de Gobierno y la vocera Marichuy.
Si no lo dicen ellas, sólo van a escuchar puro ruido, el mismo ruido de siempre, y luego seguirá la misma desilusión de siempre.
No permitamos que nos digan “pobrecitos de los indios, ayudemos con lo que sobra” al igual como nos hacen los gobiernos malos.
Sólo con organización del pueblo pobre del campo y la
ciudad, habrá Libertad, justicia y democracia. Si no hay eso, lo que
habrá es un mundo como FINCA CAPITALISTA y esto es lo que ya esta
empezando.
Si hay alguien mujer u hombre que piensan y creen que
es mentira lo que estamos diciendo de la hidra capitalista, bueno que
nos argumenta, que nos diga claramente cómo es eso que es una mentira lo
que estamos diciendo a ver si la vamos a creer, porque nuestro sentir y
ver y conocer es que vemos es que así está y así va a estar. O tal vez
lo que se ve es que es difícil, luchar, organizar, pero no hay de otra.
Sabemos que es duro lo que estamos diciendo, pero ¿acaso muy suavecito, blandito lo que vendrá lo de la hidra capitalista?
No, hermanas, hermanos, será horrible, terrible.
Por eso las compañeras bases de apoyo Zapatistas
están llamando a las compañeras del Congreso Nacional Indígena y a todas
las mujeres que luchan a encontrarse para el 8 de Marzo a las mujeres
que no tienen miedo, aunque si tienen pero hay que controlar, porque
será más horrible lo otro.
Porque ellas, las mujeres zapatistas, las mujeres del
CNI, las mujeres de la Sexta, y las mujeres que luchan en todas partes
del mundo, nos están diciendo que tenemos que organizar, rebelarnos,
resistir.
Y eso es lo que nos están diciendo también la compañera Marichuy y el Concejo Indígena de Gobierno.
Así que adelante compañera Marichuy, camine, trotee, y
cuando se necesita corre y detente y luego continúe, no nos queda ya de
otra.
Sigan adelante Compañeras del Concejo Indígena de Gobierno
Adelante compañeras del Congreso Nacional Indígena.
Estamos seguros que si los pueblos
se organizan y luchan, vamos a lograr lo que queremos, lo que
merecemos, o sea nuestra libertad. Y la fuerza importante es nuestra
organización, nuestra resistencia, nuestra rebeldía y nuestra palabra
verdadera que no tiene límites ni fronteras.
Ahora no es el momento de echarnos
para atrás, de desanimarnos o de cansarnos, debemos de estar más firmes
en nuestra lucha, mantener firme nuestras palabras y seguir el ejemplo
que nos dejaron los compañeros y compañeras que ya murieron: de no
rendirse, no venderse y no claudicarse.
DEMOCRACIA
LIBERTAD
JUSTICIA
Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena – Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Subcomandante Insurgente Moisés.
Desde Oventik Caracol II zona Altos de Chiapas, México.
1 de enero del año 2018.
9 de octubre de 2017
Palabras de María de Jesús Patricio Martínez (Marichuy) al entregar su carta de intención al INE para registrarse como candidata independiente a la presidencia de México.
Buenas tardes, compañeros, compañeras, hermanos indígenas, medios libres y medios de paga.
Estamos dando uno de los primeros pasos que vamos a llevar hacia adelante. Gracias porque están aquí presentes, apoyando, ya que esto es una propuesta colectiva, de muchos.
Y lo que quiero iniciar diciendo, que para lograr este primer paso, nos pusieron muchas trabas. Nos quisieron tratar como de la alta, de los que se rigen allá arriba. Que solamente esta estructura está diseñada para ellos, no para la gente de abajo, no para la gente trabajadora. Mucho menos para las comunidades indígenas. Pero aun así hemos logrado dar este primer paso. Y les quiero decir que no nos quisieron abrir una cuenta en un banco, que era uno de los requisitos, que teníamos que tener una cuenta, y nos bloquearon el banco HSBC, no nos quisieron abrir, y tuvimos que buscar otro.
Entonces desde ahí se ve cómo está amañado este poder, ¿verdad? Pero aun así lo hemos logrado y ya dimos un primer paso. Y claro, con el apoyo de todos ustedes. También queremos dejar claro que esto es diferente, nuestra propuesta es diferente, es una propuesta colectiva, que no es como ellos lo tienen diseñado, que es una persona la que dice, es una persona la que decide, y se hace lo que la persona dice. Aquí no.
Somos en colectivo, ¿verdad? Por eso es el Concejo Indígena de Gobierno, que es la presencia de los pueblos indígenas aglutinados en este gran Concejo, y que son concejales propuestos desde sus mismas comunidades, vistos desde sus comunidades, respaldados, y que van a estar al pendiente. Ése es el principal. Concejo Indígena de Gobierno, que es el que va a caminar. Entonces no es una persona, que quede claro, ¿verdad? Somos un grupo. También ¿cómo vamos a caminar? Vamos a caminar al estilo de los pueblos indígenas, con apoyo de las gentes, con el apoyo de nuestras comunidades. Así como se hacen las fiestas en las comunidades, como nos organizamos para recibir a alguien de otras comunidades, para recibir el cargo, así lo vamos a hacer. Que quede claro que no vamos a recibir ningún peso del Instituto Nacional Electoral.
Y esto que vamos a emprender va a ser con el apoyo de todos, ¿verdad? Vamos a ir caminando de esa manera. ¿También por qué? Porque nos queda claro, sobre todo ahorita en este tiempo que acabamos de pasar de catástrofe, se vio clarito que no les interesa la gente de abajo, que no están con la gente de abajo. Que lo que quieren es exterminarlos y quitarlos. Así como nos han venido acabando a los pueblos indígenas, como nos han impuesto los planes, programas para asegurar ese despojo, esa división. Entonces queda claro que para ellos la gente de abajo no existe.
¿Y qué tenemos que hacer nosotros? Organizarnos. Ésa es nuestra propuesta. Nos tenemos que organizar y darnos la mano entre todos, y acabar con este sistema capitalista, este sistema patriarcal, este sistema racista, clasista. Porque lo estamos viviendo en carne propia, pues. Entonces tenemos solamente que dar ese paso, organizarnos, para poder salir adelante con esta propuesta que surge desde los pueblos indígenas y que no es un invento, es algo que se vive por años y por eso han estado y siguen existiendo a través de todos estos años.
¿Por qué no los han acabado? Por la organización que tienen y que han heredado año tras año, década a década, ¿verdad? Entonces esa organización que se tiene en las comunidades y que es heredada, ahora se quiere plantear para todos los mexicanos, ¿verdad? Entonces es algo que ya se vive en las comunidades que no, como les decía, no es un invento. Es algo que ya está y que tenemos, los pueblos están planteando esta propuesta, y por eso queremos caminar como los pueblos indígenas, junto con todos ustedes, con esta propuesta. Solamente así vamos a salir adelante. También los pueblos indígenas no pueden solos, por eso se pide el apoyo de los trabajadores del campo y la ciudad. Juntos tenemos que hacer ese esfuerzo para poder salir adelante y sacar a nuestras comunidades, barrios, colonias, pueblos, todo.
Tenemos que unir esos esfuerzos, junto con los pueblos indígenas. Ellos nos van a poner la muestra de cómo tenemos que caminar. Y también como mujer, como madre, como trabajadora, les digo y les hablo, que tenemos que luchar contra este machismo, contra este clasismo, contra este sistema patriarcal que quiere a toda costa acabarnos, separarnos y diciendo que solamente los hombres pueden. Y tenemos que organizarnos. Si nuestros pueblos viven esa discriminación, mucho más las mujeres. Y yo creo que no solamente las mujeres de las comunidades indígenas, pienso que a nivel nacional. Por eso esta lucha va para todo el mundo.
Esta lucha va mucho más allá de México, que quede claro que es para el mundo. Por eso tenemos que organizar todos esos dolores que están pasando en nuestras comunidades, en nuestros pueblos, tenemos que organizar todas esas rabias. Entonces ese mensaje queda de nuestra parte: que hay que organizar esos dolores y esas rabias. Solamente así vamos a poder salir adelante, compañeros.
Gracias.
28 de mayo de 2017
LLEGÓ LA HORA.
A los pueblos del Mundo
A los medios de comunicación
A la Sexta Nacional e Internacional
Desde la Asamblea Constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno, donde nos dimos cita pueblos, comunidades, naciones y tribus del Congreso Nacional Indígena: Apache, Amuzgo, Chatino, Chichimeca, Chinanteco, Chol, Chontal de Oaxaca, Chontal de Tabasco, Coca, Cuicateco, Mestizo, Hñähñü, Ñathö, Ñuhhü, Ikoots, Kumiai, Lakota, Mam, Matlazinca, Maya, Mayo, Mazahua, Mazateco, Me`phaa, Mixe, Mixe-Popoluca, Mixteco, Mochó, Nahua o Mexicano, Nayeri, Popoluca, Purépecha, Q´anjob´al, Rarámuri, Tének, Tepehua, Tlahuica, Tohono Odham, Tojolabal, Totonaco, Triqui, Tseltal, Tsotsil, Wixárika, Xi´iuy, Yaqui, Binniza, Zoque, Akimel O´otham, Comkaac decimos al mundo nuestra palabra urgente.
LA GUERRA QUE VIVIMOS Y ENFRENTAMOS
Nos encontramos en un grave momento de violencia, de miedo, de luto y de rabia, por la agudización de la guerra capitalista en contra de todas y todos en el territorio nacional. Vemos el asesinato de mujeres, por el hecho de ser mujeres, de niños por el hecho de ser niños, de pueblos por el hecho de ser pueblos.
La clase política se ha empecinado en hacer del Estado una corporación que vende la tierra que es de los pueblos originarios, campesinos, urbanos, que vende a las personas como si fueran una mercancía que se mata y se entierra como materia prima de los cárteles de la droga, para venderlas a las empresas capitalistas que los exploten hasta que enfermen o mueran, de venderlas en partes para el mercado ilegal de órganos.
El dolor de los familiares de desaparecidos y su decisión de encontrarlos a pesar de que los gobiernos estén empecinados en que no los encuentren, pues junto con ellos, también va apareciendo la pudrición que manda en este país.
Ese es el destino que los de arriba construyen para nosotros, atenidos a que la destrucción del tejido social, de lo que nos hace sabernos pueblos, naciones, tribus, barrios, colonias, incluso familias, nos mantenga aislados y solos en nuestro desconsuelo, mientras consolidan la apropiación de territorios enteros, en las montañas, en los valles, en las costas, en las ciudades.
Es la destrucción que hemos no sólo denunciado, sino enfrentado durante 20 años y que evoluciona en la mayor parte del país en una abierta guerra emprendida por corporaciones criminales, que actúan en una descarada complicidad con todos los órganos del mal gobierno, con todos los partidos políticos e instituciones. Todos ellos configuran el poder de arriba y son causa de repugnancia para millones de mexicanos de los campos y las ciudades.
En medio de esa repugnancia nos siguen diciendo que votemos, que creamos en el poder de arriba, que sigan dibujando e imponiendo nuestro destino.
En ese rumbo, sólo vemos guerra que crece y en el horizonte está la muerte y la destrucción de nuestras tierras, nuestras familias, nuestra vida; está la certeza absoluta que esto se pondrá peor, mucho peor, para todos, para todas.
NUESTRA APUESTA
Reiteramos que sólo en la resistencia y la rebeldía hemos encontrado los caminos posibles donde podamos seguir viviendo, que en ellas, están las claves no sólo para sobrevivir la guerra del dinero contra la humanidad y contra nuestra Madre Tierra, sino para renacernos junto con cada semilla que sembremos, con cada sueño y con cada esperanza que se va materializando en grandes regiones en formas autónomas de seguridad, de comunicación, de gobiernos propios de protección y defensa de los territorios. Por lo tanto no hay mas camino posible que el que se va andando mero abajo, pues arriba no es nuestro camino, es el de ellos y les estorbamos.
Esas únicas alternativas nacidas de la lucha de nuestros pueblos están en las geografías indígenas de todo nuestro México y juntos somos el Congreso Nacional Indígena, que decidimos no esperar el desastre que indudablemente nos traen los sicarios capitalistas que gobiernan, sino pasar a la ofensiva y hacer esa esperanza un Concejo Indígena de Gobierno para México, que apueste a la vida desde abajo y a la izquierda anticapitalista, que sea laico y que responda a los siete principios del mandar obedeciendo como nuestra garantía moral.
Ninguna reivindicación de nuestros pueblos, ninguna determinación y ejercicio de autonomía, ninguna esperanza hecha realidad ha respondido a los tiempos y formas electoreras que los poderosos llaman democracia. Por lo que no sólo pretendemos arrebatarles el destino que nos han quitado y desgraciado, pretendemos desmontar ese poder podrido que está matando a nuestros pueblos y la madre tierra y las únicas grietas que hemos encontrado y que han ido liberando conciencias y territorios, dando consuelos y esperanza están en la resistencia y rebeldía.
Por acuerdo de nuestra asamblea constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno, decidimos nombrar como vocera a nuestra compañera María de Jesús Patricio Martínez del pueblo Nahuatl, cuyo nombre buscaremos que aparezca en las boletas electorales para la presidencia de México en el año 2018, que será portadora de la palabra de los pueblos que conformaran el C.I.G, que a su vez altamente representativo de la geografía indígena de nuestro país.
Entonces pues, no buscamos administrar el poder, queremos desmontarlo desde las grietas que sabemos, somos capaces.
NUESTRO LLAMADO
Confiamos en la dignidad y honestidad de los que luchan; de los maestros, de los estudiantes, de los campesinos, de los obreros, jornaleros, y queremos que se profundicen las grietas que cada uno de ellos han ido labrando desmontando en lo chiquito y en lo grande el poder de arriba, queremos hacer tantas grietas, que ellas sean nuestros gobierno anticapitalista y honesto.
Nuestro llamado es a los miles de mexicanos y mexicanas que dejaron de contar a sus muertos y desaparecidos, que con luto y sufrimiento levantaron el puño y con la amenaza a cuestas de terminar su propia vida, se lanzaron sin miedo al tamaño del enemigo y vieron que los caminos si existen y están ocultos en la corrupción, la represión, el desprecio y la explotación.
Nuestro llamado es a quienes creen en si mismos, en el compañero que tienen al lado, que creen en su historia y en su futuro, es a no tener miedo de hacer algo nuevo, pues esa vereda es la única que nos permite certeza en los pasos que demos.
Nuestro llamado es a organizarnos en todos los rincones del país, para reunir los elementos necesarios para que el Concejo Indígena de Gobierno y nuestra vocera sea registrada como candidata independiente a la presidencia de este país y si, echarles a perder su fiesta basada en nuestra muerte y hacer la propia, basada en la dignidad, la organización y la construcción de un nuevo país y de un nuevo mundo.
Convocamos a todos los sectores de la sociedad a estar atentos a los pasos que vaya acordando y definiendo del Concejo Indígena de Gobierno a través de nuestra vocera a no rendirnos, no vendernos, no desviarnos ni descasar para ir tallando la flecha que portará la ofensiva de todos los pueblos indígenas y no indígenas, organizados y no organizados para apuntarla al verdadero enemigo.
Desde CIDECI- UNITIERRA, San Cristóbal de las Casas, Chiapas
A 28 de mayo de 2017
Por la Reivindicación Integral de Nuestros Pueblos
Nunca Más Un México sin Nosotros
Congreso Nacional Indígena
Ejército Zapatista de Liberación Nacional
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