Mostrando las entradas con la etiqueta narcogobierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta narcogobierno. Mostrar todas las entradas

19 de agosto de 2018

Decadencia y crisis de la cultura.

Por: Nino Gallegos / Rebelión.

“Hay poca claridad de qué significa una política cultural nacional para México.”
 --Carlos Villaseñor Anaya.

Si hay que re-trazar culturalmente el territorio nacional desde los años 2000 al 2018, es y será en el país de las sombras espectrales, re-considerando los gobiernos de Fox Quesada, Calderón Hinojosa y Peña Nieto, entronizando y quedándose la guerra contra el narco-las drogas, generándose lo que actualmente son los muertos, los desaparecidos y los desplazados.

La subcultura del narco-las drogas, paralela a las culturas oficial y popular, ha sido el resultado del Estado fallido por el Estado-Narco, no dejando de haber expresiones socioestéticas como la música, la literatura, el teatro, la pintura, la danza y el cine tocadas y alteradas por la narco-cultura.

Nada, nadie y alguien para asustarse: el temor, el miedo, el terror y el horror llegaron puntual, violenta y criminalmente a las horas de las deshoras esperadas, inesperadas y desesperadas, del día a la noche, después de amanecer la oscurana madrugada, re-encontrándose en la calle a un joven estudiante normalista con el rostro desollado y las cuencas vacías, no mirando nada, nadie y alguien.
¿Qué pasó en los tres sexenios con el INBA y Conaculta-Secretaría de Cultura: vivir del presupuesto los funcionarios culturales y de las becas y los premios los creadores?

Nada, nadie y alguien para incomodarse en las zonas del confort institucional: El mainstream de la cultura es mercantil, “la moda imponiéndose al arte”, la cultura y el arte es el turismo cultural que nos representa.

La decadencia y la crisis de la cultura es funcional e institucional, irrumpiéndola lo disfuncional con la corrupción, la violencia y la criminalidad, siendo parte de la corrupción los puestos y los privilegios con los recursos culturales, de los funcionarios a los creadores.

Después del proyecto Vasconcelista, se llegó al Salinista con El Príncipe de O Paz, Fuentes, Monsiváis, Krauze y Camín, de Letras Libres a Nexos, los del Círculo de Poesía y la Fundación para las Letras Mexicanas.

Dándole seguimiento a la crítica socioestética de Blanca González Rosas y a la crítica de medios de información y comunicación Florence Toussaint, en la revista Proceso, de los años 2000-2018, desde luego hay más que criticar y lamentar de la decadencia y la crisis de la cultura.

Lo cierto es que la cultura, la del Prianismo, la oficial y la institucional que ha sido responsabilidad del Estado, así como el derecho a la cultura, están en el todo modo de la corrupción en la administración y difusión de los recursos presupuestales como paliativos contra la violencia y la criminalidad de la narco-cultura, emergiendo del profundo pozo negro a la superficialidad de una sociedad fragmentada y totalizada en el consumismo capitalista, sea de lujo, artístico y funeral con la ligereza, de lo sólido a lo líquido, de Bauman a Lipovetsky.

La modernidad en la transfiguración con la confusión de la memoria en la identidad y en la pertenencia, a qué altura –medianera- como bajura de los instintos y los complejos machistas y hembristas de los hombres y las mujeres en el poder político y económico de una clase política gobernante, zafia y frívola, desde sus fueros internos a los externos con alteradas funciones psicológicas por el poder mismo de ser ellos mismos -los representantes- de una democracia representativa que mediática y culturalmente son los pensamientos y las palabras, los actos y los hechos de lo que ahora hiere y mata cualquier tentativa viva de sernos y hacernos más a una cultura de la vida que a una cultura de la muerte.

De la cultura de la pobreza a la pobreza de la cultura, el poder de la cultura no debería ser y hacerse la cultura del poder, y si así va a suceder habría que poner atención en lo de la cultura política, a la mexicana, de la cual siempre se ha desprendido la sucedánea y la adocenada política cultural.
La cultura, en sus creaciones, expresiones y manifestaciones es lo que somos, intrínsecamente, de los antiguos a los modernos mexicanos, entrecruzados por la conquista y la colonia, el progreso y la modernidad.

Hasta aquí la historia, cuando se acumula algo interno y nos revienta en el pecho: Tlatelolco 68, en la plaza de Las Tres Culturas:

Para atrás y para adelante el pasado y el presente, porque alguien le abrió un boquete a una de las puertas en el laberinto de la soledad.

¿Existió alguna vez el país de las doradas manzanas al sol?, porque lo que está sucediendo en el país de las sombras espectrales, entre la Media Luna, Comala y Ayotzinapa con los muertos, los desaparecidos y los desplazados de esta tierra y a ras(tras) de los caminos, las calles y los pueblos, no es de otro mundo, tal vez sí o quizás no, del mundo de arriba, del cielo en medio y de la tierra abajo: en la gente y en los demás, en los otros y en nosotros.

El progreso de la corrupción y la impunidad.

La modernidad en la confusión de la identidad y la pertenencia, donde casi todo es para todos adquirible, usable, consumible y desechable en el totalitarismo-consumista, evidenciándose que la pobreza de la cultura (oficial) está por encima de la cultura de la pobreza (popular), y que en la segmentación sociocultural opera un intercambio, vertical, expansionista y consumista con el poder de la cultura en la cultura del poder, a todo modo con la economía, el mercado y el mainstream nacional, internacional y global: En el capitalismo de lujo, artístico y funeral.

Por lo anterior, a la cultura, hay que bajarla a ras de tierra, a sus raíces, tallos, ramas y hojas, que florezca y que dé frutos verdes y maduros, en tiempos de secas y en tiempos de agua, de la siembra a la cosecha, continua y sin parar, con las puertas abiertas al sol, a la luna y a las estrellas.

La cultura no es nada más de espacios, también, de atmósferas, más de afuera que de adentro, aérea y alada, terrenal y telúrica, solar y lunar, a cielo abierto con la estrellas: más cosmogónica y menos cosmo(a)gónica:

Lo que ilumina, dimana con la luz clara como el agua, estática, estética y extática; de lo ancestral natural a la moderno social.

Sin reparos.

Sin distingos.

Sin aspavientos.

Tejerla.

Urdirla.

Tramarla.

De la nervadura a lo artesanal de lo orgánico en lo rural, ejidal y comunal como en lo urbano, periférico y céntrico:

Más horizontal que vertical.

Sí, todas las redes, las rurales y las urbanas, las del campo en la cosecha y las del mar en la pesca, navegando en el campo y arando en el océano, las humanas y las sociales, las de las bibliotecas y las de los lectores, las análogas y las digitales, las de las manos y las de los dedos para el enjambre de la creación, la investigación y la difusión:

Un enjambre humano y una regeneración nacional para la animación sociocultural.

De entre “las bellas artes” y “las expresiones de élite”, han prevalecido “las culturales
populares” que con el Ya Basta indígena-campesino-zapatista re-tomaron su existencia y su dignidad en lo que aún es el México profundo en el país de las doradas manzanas al sol al país de las sombras espectrales: un territorio había regresado (de y a sus) orígenes antroposocioculturales: La Realidad de Los Caracoles.

Nunca había dejado de ser y hacerse la comunidad más allá de la periferia y la marginalidad de las colonias populares en la ciudad y en el campo: lo original y lo auténtico de lo rural como existencia y subsistencia.

La cosmogonía de los pensamientos y las palabras, los actos y los hechos, no en el mundo de arriba, y sí en el cielo de en medio y en la tierra de abajo.

Re-generar las culturas populares y re-estructurar las bellas artes con las expresiones de élite es ante todo y para tod@s unas necesidades existenciales, vitales, orgánicas, materiales, inmateriales, tangibles, intangibles, sociales, estéticas y culturales: nada, nadie y alguien fuera de lo que somos nosotros y los otros, los demás y la gente.

Las entrevistas a Carlos Villaseñor Anaya y Alejandra Frausto Guerrero en la revista Proceso 2162/2165, denotan y connotan las limitaciones y las necesidades (de y para) una política cultural, territorial y nacional.

Entonces, si se tiene lo que existe en las culturas populares, las bellas artes y las expresiones de élite, por qué no horizontalizar más con la re-generación popular y verticalizar menos con la simulación institucional, dejándose de los ismos como el provincianismo, el nacionalismo, el populismo, el cosmopolitismo, el multiculturalismo, el muralismo de tabla roca y el puritanismo de las mujeres y los hombres de La Veladora Perpetua-#MeToo, el capitalismo de lujo, artístico y funeral.

Ir-in tras la innovación tecnológica y la moda con las culturas populares, las bellas artes y las expresiones de élite, es y será vaciar lo de adentro de lo orgánico con lo de afuera artificial, más rigor en la cantidad comercial y más valor estético en la calidad.

La creación y la re-generación no son un revisionismo crítico oficialista e institucional, y menos un populismo-realista-socialista.

Lo que debe ser el hacer y el quehacer de una época son las necesidades, las individualidades, las colectividades y las comunidades en un contexto-un reflejo en que el poeta pinta con las palabras del pintor:

El poeta y el pintor proyectando sombras en el agua
mientras el sol juega con la infantería a su regreso del mar. 
--Ian Anderson-Jethro Tull. Thick As A Brick.

8 de mayo de 2015

LOS PUENTES MENTALES Y UN DILEMA (PONENCIA PARA EL SEMINARIO “EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA”).

Por: Malú Huacuja del Toro / Zapateando.
AGRADECIMIENTO A COMPA ENCARGADA DE LA LECTURA
Estoy profundamente conmovida de que me hayan invitado a mí a participar en este seminario. No es la primera vez que compruebo que los espíritus más grandes como los de los rebeldes zapatistas resultan ser los únicos que posan su mirada sobre los seres más marginales como yo, pero siempre es una sorpresa deslumbrante observarlo. En esta ocasión se me ha invitado, incluso, a presentar una ponencia en el Seminario “El Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista”, como si tuviera yo algo que decirles a los zapatistas, cuando una de las más aleccionadoras experiencias de mi vida ha sido poder asistir a mis 51 años a la Escuela de la Libertad Zapatista, aunque fuera en línea, de larga distancia, como ahora, porque los escritores que no estamos becados por el gobierno —básicamente becados para ignorar y/o atacar a los zapatistas o a burlarse de ellos y de sus voceros— nunca vivimos en una situación financiera muy holgada, y cuando contamos con dinero adicional, nos lo gastamos de inmediato en proyectos que nos resultan vitales, como el de la Caravana 43 de Ayotzinapa en Estados Unidos o en el apoyo a los medios libres, autónomos, independientes, alternativos, chingovariados, multirraciales, megajodidos, extrasexuales o como se llamen, para que sigan haciendo volar la palabra perseguida, reprimida y calumniada como la de los zapatistas. Su labor nos parece fundamental porque en la prensa, en los medios de incomunicación y en las redes de concursos ciberespaciales de popularidad, no cesa de presentarse una imagen de los zapatistas como verdugos del gobierno y sus partidos, como si su vida en resistencia toda se hubiera organizado sólo para “hacerle el juego al PRI”, como dicen, no para construir un mundo donde quepan muchos mundos y donde los gobernantes manden obedeciendo. Grandes villanos nos dicen que son los zapatistas. Todavía recuerdo a una periodista española, Mayte Rico, que, allá en los años noventa, acusaba a los zapatistas de “usar internet”. Y publicó un libro diciendo eso. Y la gente lo compró. Tal vez ahora los acusen de “ser jaqueados en internet”, que es justamente lo que le ocurrió a la página de enlace zapatista hace poco. Como sea, larga vida a los medios alternativos o como se llamen es lo que deseamos para nuestro país.
MOVIMIENTO POR JUSTICIA EN LA MARCHA A LA ONU
Pero volviendo a mi exposición, además de reiterarles mi asombrado y enorme agradecimiento, a todos los demás, o sea, a los que no me conocen, les debo una presentación: no soy el diablo que más sabe por viejo, sino una enviada de él. Desde hace muchos años el demonio me extrajo de la urbe monstruo Tenochtitlán y me mandó a la ciudad de los rascacielos, Nueva York, que es la capital del imperio financiero, para que aprendiera a ver cómo se teje desde sus entrañas la deshumanización del individuo y cómo es realmente la vida aquí. Porque Nueva York no es solamente la ciudad de los edificios altos sino también la de los puentes. Sobre la magnificencia de la arquitectura fluvial de Nueva York se construye también la de los puentes idiomáticos. Sirven para resistir y obstaculizar el despojo a los pueblos del mundo que en esta ciudad se sella con acuerdos entre mandatarios —unos mandatarios no elegidos más que entre ellos— para invadir militarmente otros países, o para firmar pactos comerciales como el TLC —que entró en vigor precisamente el día que los zapatistas le declararon la guerra al malgobierno de México—, y ahora el TPP, que está por aprobarse en estos días.
20150426_171035
Los lazos idiomáticos son los que colocaron una bandera blanca sobre el puente más emblemático de Nueva York, substituyendo la de Estados Unidos, en la semana en que el gobierno de Israel inició una de sus jornadas más sangrientas de bombardeos a Gaza. Sobre ese mismo puente de Brooklyn, desde finales del año pasado, se extendió la protesta del movimiento del pueblo negro contra el racismo de la policía blanca. Y ahí mismo, en este mes de abril, se creó otro vínculo cultural y racial: la protesta negra se desplegó en solidaridad con la de Ayotzinapa. Precisamente hoy que les escribo estas líneas culmina frente al edificio de las Naciones Unidas la Caravana de los tres contingentes de padres y familiares de los normalistas masacrados y desaparecidos en Iguala, Guerrero, hace siete meses, y ahí estará el pueblo negro con nosotros…
Ayotzinapa March to the UN April 26 15
Esa caravana se trató de un esfuerzo apartidista, financiado mayoritariamente por mano de obra mexicana migrante, para hacer resonar las demandas de los familiares de las víctimas, quienes exigen la cancelación de las elecciones en Guerrero, las cuales sólo sirven para designar al nuevo criminal a cargo. Ésos son los puentes que nos corresponde construir aquí, en la mal llamada Unión Americana.
Empero, hay puentes culturales que no hemos podido levantar, que nos bombardean y nos derrumban las versiones gubernamentales de la realidad, con sus medios de incomunicación, tanto tradicionales como cibernéticos. Son los puentes que nos permitirían recordar que el Tratado de Libre Comercio —que impulsó y firmó Salinas de Gortari, contra el que se rebelaron los zapatistas—, causó un éxodo de millones de mexicanos que se vieron forzados a huir a trabajar a los Estados Unidos. Que, antes, exportábamos maíz, y que, después del TLC, lo importamos. Que México no obtiene primeros lugares más que en los reinos de la infamia: somos el principal exportador de mano de obra barata del mundo. Tengo que repetirlo, porque, al parecer, no lo estamos entendiendo bien: el principal exportador de mano de obra barata del mundo. Es algo que nunca sale en los periódicos, aunque sea noticia. Y somos el país productor de uno de los hombres más ricos del mundo, junto con algunos de los municipios más pobres del orbe, lo que nos convierte en una de las naciones más injustas y desiguales del Planeta Tierra. Somos, además, los productores de algunos de los estados más peligrosos del mundo para los periodistas, como Veracruz y Tamaulipas, y para las mujeres, como Chihuahua.
Ayotzinapa megamarcha a la ONU  al frente padres marchando 26 abril 15
Este pavoroso panorama no nos basta para crear los puentes mentales, verbales, culturales y económicos —en ese orden cronológico— que nos ayudarían a contraatacarlo. O, al menos, a entender la urgencia de intentarlo. Y, quizás, a vencerlo. Con excepción de las comunidades autónomas como las zapatistas, seguimos pensando adentro de los linderos conceptuales y sociales que nos imponen el PRI y sus partidos derivados. La maquinaria que nos gobierna está programada para convertir a sus pobladores en criminales o en profesionistas cómplices del crimen organizado. No hay trabajo en México, y el que hay, dentro de muy poco tiempo estará exclusivamente al servicio del narco. Necesitamos urgentemente actuar y pensar de una manera distinta de como ya comprobamos que no funciona.
Y necesitamos ayuda. Sin embargo, los únicos que saben tender puentes y construir rápidamente túneles rumbo a Estados Unidos son los narcos. Tenemos a, aproximadamente, veinte millones de compatriotas viviendo del otro lado del Río Bravo —y vamos a tener a muchos más ahora que se consolide el Acuerdo Transpacífico de Asociación Comercial o TPP—, y aún así seguimos creyendo que nuestro país está contenido sólo en el territorio demarcado como la República Mexicana. La caravana de delegados de Ayotzinapa lleva dos meses recorriendo Estados Unidos: dos meses… Financiada, reitero, por mano de obra mexicana migrante, por colectas que se hicieron por todo el país, y aún así pensamos que esos mexicanos “no son” de nuestro país, o que son “los que se fueron”, cuando en su mayoría no se han marchado más que físicamente…
No hemos aprendido a reconocer los verdaderos efectos del TLC: que ya no somos un país localizado en un territorio sino distribuido en dos, y que eso que es por ahora una terrible desventaja, puede constituir una fuente de recursos para una economía autosustentable, al margen de ese narcogobierno que nos convierte en uno de los países más injustos y peligrosos del mundo (al menos durante el tiempo en que logremos derrocarlo).
Ayotzinapa megamarcha a la ONU  Malú (lado izquierdo) 26 abril 15
No identificamos esa urgencia, la de derrotarlo verdaderamente —no jugando a un sistema electoral que sabemos pagado por el propio capital de magnates como Slim— porque el gobierno derriba sistemáticamente los puentes mentales que nos permitirían actuar de manera inmediata. Un ejemplo palpable es que, apenas este año, mientras las comunidades zapatistas eran asediadas y un grupo paramilitar desalojaba a los pobladores de Bachajón, las autoridades de cultura organizaron en San Cristóbal de las Casas un festival internacional de cine “de crítica social”. No miento. Y nadie reconoció la burla. El gobierno federal, a través del Imcine, en colaboración con la gubernatura de Chiapas, invitó a estrellas de la cinematografía mundial y a directores que se han caracterizado por hacer películas excelentes de crítica social; películas que marcaron el imaginario revolucionario de la juventud del 68 y de los años 70, y nadie sintió que el gobierno se estaba mofando del pueblo. Durante el festival, el gobernador de Chiapas cacheteó a su asistente, cual reyezuelo de un feudo, no de una república, y nadie pareció reconocer la imperiosa necesidad de dejar de ver las películas que nos proyecta el gobierno sobre nuestro país y nuestra vida.
Así funciona la hidra cultural del capitalismo que no sabemos destejer. Nosotros mismos dinamitamos los puentes que nos conducirían a otro lado; al litoral del mundo donde quepan muchos mundos. Nosotros mismos nos decimos que es una exageración, un despropósito, una exaltación, alarmarnos ante esos festivales que celebran —para atraer turismo— algunas de las gubernaturas más injustas y más corruptas del mundo, como el de cine en San Cristóbal de las Casas, o el de cultura en Veracruz, o el de Acapulco. Es nuestra propia mano la que le pone explosivos al razonamiento, al silogismo, que nos podría volver más lógicos y funcionales: si el gobierno quiere desalojar o exterminar a los pueblos originarios zapatistas es para obedecer a los grandes emporios turísticos y hoteleros, y terminar instalando casinos en Bachajón. Si “A” es igual a “B” y “B” es igual a “C”, entonces “A” es igual a “C”. Si el gobernador de Chiapas se comporta como un tirano todopoderoso cacheteando a su asistente y obligándolo después a decir que “así se llevan”, no es porque parezca tirano sino porque lo es, y si eso ocurre durante un festival de “cine de contenido social” —repito: “de contenido social”— organizado en su estado, la broma se cuenta sola.
Pero hay una razón por la que el gobierno no quiere que veamos la broma, que tendamos el puente mental rumbo a esa costa donde quepan muchos mundos, o que por lo menos no lo dinamitemos; que empecemos a aventurarnos afuera del esquema y que dejemos de ver la película que nos proyecta, o de votar por nuestro cine favorito pero para contemplar la misma historia dirigida por el mismo director.
Esa razón es el dilema que tenemos que descifrar.
Yo tengo una clave personal para hacerlo; cada quién encontrará la suya. Cuando la gente me dice que estoy “quemando mis naves” al pelearme con los enviados del poder; que ya nadie me va a leer ni a hacer caso, que estoy condenada a la invisibilidad, a la imbecilidad, y que soy una sectaria, etcétera, etcétera, yo me propongo lo contrario: tejer esos enlaces, preparar esos navíos hacia otros parajes ahora impensables.
Pues —pienso— debe haber una razón por la que se gasta tanto dinero en proyectarnos la misma película una y otra vez. Porque imagínense un mundo en que empezamos a extender lazos no solamente con los mexicanos en Estados Unidos, y a recibir remesas por otros conductos que no sean los servicios de transferencia de pago propiedad de Slim —como Western Union— ni los bancos… Imagínense un mundo en el que instalamos en cada localidad nuestros propios bancos a los cuales los migrantes manden dinero sin pagarle a Slim ni a Banamex ninguna comisión.
March for ayotzinapa and tpp
No solamente eso, sino un mundo donde la gente de México empiece a hablar verdaderamente, atentamente, con el pueblo de Estados Unidos. No con sus gobernantes: con su gente. Con los igualmente silenciados. No con las instituciones de Estados Unidos para pedirles financiamientos, viajes y becas, ni con los empleados de éstas, sino con los ciudadanos comunes del imperio económico.
Imaginen que empezamos realmente a conversar con nuestros vecinos del norte; que les ayudamos a construir su propio puente: ése que su gobierno les destruye todos los días de sus vidas apenas intentan levantarlo, en complicidad con todas sus universidades, todas sus escuelas, todos sus medios de comunicación y todas sus iglesias. Y que, entonces, empiezan a divisar la conexión entre su voto y la miseria que existe en el resto del mundo. Imaginen que, un día, el ciudadano promedio norteamericano deje de ver en su fortuna una superioridad y un destino manifiesto respecto al resto de la humanidad. Que empiece a vislumbrar una causa y efecto entre lo que él piensa, hace o deja de hacer en su país, y la gran miseria en el Continente Africano… o Latinoamericano.
Imaginen qué harían.
Ésa es una película que no les van a proyectar en el próximo Festival Internacional de Cine de San Cristóbal de las Casas.

Malú Huacuja del Toro, Nueva York, Estados Unidos, 26 de abril de 2015, a siete meses de la masacre de Iguala, Guerrero.
Fotos: Somos los Otros NY  @losotrosny
Audio:Audio Player

1 de abril de 2011

NARCOMÉXICO 1: Guerra contra narcos es un negocio para EE.UU. que destruirá México, dice EZLN

El subcomandante Marcos de la guerrilla zapatista aseguró este lunes que de la guerra contra el narcotráfico en México “no sólo van a resultar miles de muertos y jugosas ganancias económicas” , sino también una “nación destruida, despoblada, rota irremediablemente” , en la que el único “ganador” es Estados Unidos.


El líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) reapareció con en un comunicado enviado al filósofo Luis Villoro, con un texto titulado “Sobre las Guerras” , en el que analiza el tema de la denominada guerra contra el crimen organizado en México que emprendió el Gobierno del presidente Felipe Calderón.

“Gracias al patrocinio de Felipe Calderón Hinojosa, no tenemos que recurrir a la geografía del Medio Oriente para reflexionar críticamente sobre la guerra. Ya no es necesario remontar el calendario hasta Vietnam, Playa Girón, siempre Palestina” , afirma el subcomandante Marcos. Con este texto el portavoz zapatista reinicia públicamente su labor literaria y de critica que le caracterizó desde su alzamiento en 1994.

Marcos ironiza que ahora, a su juicio, se ignore a Chiapas “y la guerra contra las comunidades indígenas zapatistas, porque ya se sabe que no están de moda” y sólo se citen los avances en “la producción de biodiesel, el ” buen“trato a los migrantes, los ” éxitos“agrícolas y otros ” cuentos engañabobos“.

Marcos asegura que la guerra contra el crimen organizado ” está perdida para el Gobierno desde que se concibió, no como una solución a un problema de inseguridad, sino a un problema de legitimidad cuestionada, y está destruyendo el último reducto que le queda a una Nación: el tejido social“.

Según el subcomandante en esta guerra solo hay un ” ganador“: Estados Unidos, que es el ” principal proveedor (de armas) a los dos bandos contendientes: autoridades y “delincuentes” .

En ese sentido, añade, la “guerra contra la delincuencia organizada” es un negocio “redondo para la industria militar norteamericana” .“Qué mejor guerra para los Estados Unidos que una que le otorgue ganancias, territorio y control político y militar sin las incómodas ” body bags“y los lisiados de guerra que le llegaron, antes, de Vietnam y ahora de Irak y Afganistán?” , precisa Marcos.

El subcomandante Marcos explicó que, de acuerdo con datos oficiales, en 2009 las principales entidades gubernamentales relacionadas con la lucha contra el narcotráfico recibieron un total de 113.000 millones de pesos (unos 9.415 millones de dólares) , aunque aclara que todo el equipo bélico de México es insuficiente y obsoleto.

Dijo que el año pasado fue el más violento del actual Gobierno de Felipe Calderón con 15.273 homicidios vinculados al crimen organizado, 58% más que los 9.614 registrados durante el 2009. El líder zapatista, que en enero pasado rompió un silencio de dos años para lamentar la muerte del obispo emérito Samuel Ruiz García, anuncia que este es el primero de cuatro textos que intercambiará con Luis Villoro, autor del libro “Los Retos de la Sociedad por Venir” .

14-febrero-2011. Fuente http://www.prensalibre.com
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...