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23 de septiembre de 2013

La guerra contra los pueblos y sus resistencias.

Por: Gilberto López y Rivas / La Jornada.
La reunión del Congreso Nacional Indígena (CNI) realizada en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, los días 17 y 18 de agosto pasados, luego del curso de la Escuelita Zapatista, constituyó una dramática denuncia, con testimonios contundentes, de la guerra desatada por el mal gobierno contra los pueblos originarios en todo el país, donde se confunden sus fuerzas represivas con las corporaciones capitalistas que protege, incluyendo las del crimen organizado, dando por resultado la invasión de territorios, el saqueo de recursos, la afectación del medio ambiente, la criminalización de las resistencias y la amenaza a la sobrevivencia misma de la vida comunitaria.
Uno a uno, los delegados de las diversas etnias-pueblos-tribus-naciones fueron exponiendo la naturaleza de los agravios cometidos en su contra, indignados contra los poderosos que no tienen respeto por la palabra, que la traicionan y violentan una y otra vez a lo largo y ancho de este país que se llama México, pero sin asumirse en ningún caso como víctimas inermes o actores sumisos, sino como sujetos pletóricos de esperanza y fuerza para refundarse y reconstituirse en la defensa de sus territorios, identidades, lenguas, modos de vida y organización: Nos reconocemos en el camino de nuestra historia y nuestros antepasados que son presente, futuro y espejo de la autonomía ejercida en los hechos, como única vía del porvenir de nuestra existencia y que se vuelve nuestra vida comunitaria en asambleas, prácticas espirituales, culturales, autodefensa y seguridad, proyectos educativos y de comunicación propios, reivindicaciones culturales y territoriales en las ciudades por los pueblos desplazados o invadidos con una memoria histórica viva (pronunciamiento de la Cátedra Tata Juan Chávez Alonso).
El Congreso Nacional Indígena, surgido al calor de los Diálogos de San Andrés por iniciativa del EZLN, se manifestó por la liberación inmediata de todos los presos políticos en nuestro país, y particularmente por la del tzotzil Alberto Patishtán, quien lleva ya 13 años en prisión injustamente, purgando una condena de 60 años, y que constituye el caso paradigmático y representativo de los numerosos indígenas en el país que purgan condenas o tienen órdenes de aprehensión por defender el territorio, el agua, los bosques, la tierra o los lugares sagrados; por oponerse a la presencia de las corporaciones mineras, eólicas, turísticas, farmacéuticas, constructoras de presas, termoeléctricas, gasoductos y autopistas; por enfrentarse al crimen organizado y los grupos paramilitares como integrantes de policías comunitarias y grupos de autodefensa basados en la organización colectiva; por reclamar sus derechos como pueblos de acuerdo con la Constitución y la jurisprudencia internacional en la materia.
Un común denominador de los cerca de 100 conflictos que se denunciaron ante la presencia de integrantes del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General (CCRI -CG) del EZLN lo constituye el hecho de que el Estado mexicano, en sus diversos ámbitos de autoridad y niveles de gobierno, aparece como ejecutor de políticas públicas y acciones ilegales y contrarias al beneficio de los pueblos, y como protector de las corporaciones, en su mayoría extranjeras, y cómplice de los delincuentes en toda la extensión de los territorios; las fuerzas armadas y policiacas se proyectan en la narrativa del CNI como ejércitos de ocupación, más preocupados por mantener bajo control a las policías comunitarias, como en el caso de la CRAC-PC de Guerrero, que a los sicarios mismos, y en algunas regiones, como Michoacán, abiertamente en connivencia con los capos de los cárteles.
Por su parte, la comandanta Miriam, integrante del CCRI-CG, y en nombre de las bases de apoyo, hombres, mujeres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, en su intervención en el Congreso Nacional Indígena, tomó como propios todos los problemas y situaciones en todos los rincones de la patria mexicana expuestos por los delegados, porque son los mismos problemas que padecemos todos, despojándonos de nuestra madre tierra, aire, agua, riquezas naturales. Pero los malos gobiernos neoliberales y las empresas trasnacionales reinan con el dinero, y por eso imponen proyectos de muerte en nuestros territorios. Pero como pueblos originarios y dueños de las riquezas naturales tenemos que defender a como dé lugar, sin importar las consecuencias, porque nuestra madre tierra, con ella vivimos y con ella respiramos... y cuando defendemos nos persiguen, nos encarcelan y nos matan. Nos acusan de transgresores de la ley y nos condenan a muchos años de prisión, como si fuéramos delincuentes. En cambio, ellos son los verdaderos delincuentes, vendepatrias. Ellos están libres, como si no fuera delito todo lo que han hecho con nosotros, por sus leyes que tienen, y con sus leyes se protegen. Los y las zapatistas dejaron claro su mensaje a los malos gobernantes: Que ya no nos dejaremos, como pueblos originarios, que nos quiten nuestra madre tierra y las riquezas naturales. Nosotros como zapatistas luchamos por nuestras 13 demandas para el pueblo mexicano, y también luchamos por la autonomía donde el pueblo mande y el gobierno obedece. Para lograr todo esto se necesita conciencia, voluntad y sacrificio, y resistir todo tipo de agresiones. Compañeras y compañeros, hermanos y hermanas, para poder rechazar todos los planes de muerte que imponen los neoliberales se necesita organizarse, unir nuestras fuerzas, nuestro dolor, unir nuestra rebeldía y luchar por democracia, libertad y justicia.
Las y los delegados decidieron reconocer, apoyar y animar las luchas por la autonomía y libre determinación de todos los pueblos que conforman el Congreso Nacional Indígena, desde la península de Yucatán hasta la de Baja California, haciendo suyo el futuro de sus pueblos.

31 de agosto de 2013

Videos de las ponencias de la Cátedra Caminante Tata Chávez Alonso.

Aquí puedes checar las grabaciones de la transmisión en Vivo de Video de la Cátedra Caminante Tata Chávez Alonso:

27 de agosto de 2013

Desaparecen al indígena nahua Gaudencio Mancilla, opositor a minera, tras participar en cátedra del Congreso Nacional Indígena.

22 de agosto de 2013.- Esta madrugada un grupo de pistoleros irrumpió en la casa del indígena nahua Gaudencio Mancilla, opositor a las mineras en el estado de Jalisco, llevándoselo junto a otras dos personas, quienes hasta el momento permanecen en calidad de desaparecidas. Desde hace un tiempo las mineras que saquean la región organizaron grupos de pistoleros que actúan contra la población que se resiste al saqueo. Gaudencio Mancilla acababa de regresar de la Cátedra “Tata Juan Chávez Alonso”, que se realizó este 17 y 18 de agosto en San Cristóbal de las Casas, a convocatoria del Congreso Nacional Indígena y del EZLN, apenas este 17 de agosto don Gaudencio llamaba en la Cátedra: “por eso le agradezco a todos los hermanos y hermanas del Congreso Nacional Indígena, que estemos atentos, ¿Porqué atentos? Porque que esto va a seguir, a la mejor la comunidad se va a atrever a parar a los mineros y no sabemos quién se vaya”.
Esta madrugada a bordo de 5 camionetas, un grupo de pistoleros sin identificar irrumpió en la casa de Gaudencio Mancilla Roblada ubicada en el ejido de La Guayaba. Gaudencio es líder del consejo de Mayores de la comunidad Nahua de Ayotitlán, ubicada en la Sierra de Manantlán, en municipio de Cuautitlán, Jalisco. Sacado a golpes, se encuentra desaparecido junto con su hermano Bonifacio Mancilla Roblada, y con Gerónimo Flores Elías, vecino de la comunidad de Tierras Negras. Las desapariciones ocurrieron a pesar de que don Gaudencio Mancilla ya contaba con medidas cautelares otorgadas por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ).
Apenas en octubre del 2012, Celedonio Monroy otro integrante del consejo mayor también fue privado de su libertad y hasta hoy sigue desaparecido. En Julio pasado, un comando de la misma manera irrumpió en su casa, en esa ocasión Gaudencio pudo escapar corriendo hacia la montaña, Don Gaudencio ha sido un fuerte opositor a la tala clandestina de árboles y a las mineras ilegales en su comunidad.
El Consorcio Minero Peña Colorada es una de las mineras que han emprendido agresiones contra las comunidades indígenas nahuas y otomíes de la región, impulsando un conflicto que abarca territorios en los estados de Jalisco y Colima. Un predio de 810 hectáreas concesionado a esta empresa es uno de los centros del conflicto. La explotación de dicho predio ha generado la contaminación y pérdida de los manantiales de la zona, así como el bloqueo de caminos. Diversas comunidades nahuas y otomíes de las inmediaciones de la zona han sido afectadas: El Mameyito, San Antonio, Changavilán, Las Maderas, Rancho Quemado, Los Potros, Puertecito de las Parotas y La Piedra, cuyas poblaciones han sido parcialmente desplazadas en los años recientes.
El compañero nahua Gaudencio Mancilla, venía de participar el fin de semana pasado en la Cátedra “Tata Juan Chávez Alonso” (convocada por el EZLN),y en la reorganización del Congreso Nacional Indígena, durante su participación el día sábado explicó la grave situación de su comunidad y mencionó el hostigamiento que han venido sufriendo.
“Mi nombre es Gaudencio Mancilla Roblada, soy el representante legal del consejo de mayores de la comunidad indígena de Ayotitlán, municipio de Cuautitlán Jalisco México. El consejo de mayores y la comunidad indígena de Ayotitlán ha venido sufriendo los despojos de sus tierras o de sus territorios, de sus ríos y aguas. Antes teníamos una empresa maderera, la comunidad los tuvo que sacar. Y entra, la empresa Peña Colorada, una minera que se está llevando el recurso sin autorización de la comunidad.
Ahora llega un pulguero de mineros, que ahora si están a la brava, , ahora con pistola en mano, quieren y están robando el material rocoso de las minas. ¿Qué están haciendo? ¿Qué están haciendo estas gentes? Están acabando con el agua, con los recursos naturales que es la madera, y con todo, y a la fuerza… compañeros. Entonces, ahorita la comunidad indígena de Ayotitlán está sufriendo mucho en esto, porque ahora si ya no podemos interponer amparos, ya no podemos parar las mineras.
Pero ahora ya cayeron a mi casa, y me dicen, no me alcanzaron, le dicen a la familia: Pos venimos a platicar con su marido, queremos trabajar las minas, las minas se van a trabajar, están dando mucho recurso y lo vamos a hacer. Pero el que trate de parar un camión o esas minas, nunca lo van a volver a ver.
Pero, por eso le agradezco a todos los hermanos y hermanas del Congreso Nacional Indígena, que estemos atentos, ¿Porqué atentos? Porque que esto va a seguir, a la mejor la comunidad se va a atrever a parar a los mineros y no sabemos quién se vaya. Pero si, yo agradezco a todos los hermanos del CNI, que somos parte y a todos los hermanos zapatistas.” (Fragmentos de la participación de Gaudencio Manilla del Consejo de mayores, comunidad Nahua de Ayotitlán, Jalisco en la Cátedra Caminante “Tata Juan Chávez Alonso” en el CIDECI-Unitierra en San Cristóbal de las Casas, Chiapas el 17 de agosto de 2013.)
Más antecedentes:

21 de agosto de 2013

Compilación de la Cátedra "Caminante Tata Juan Chávez Alonso" para descargar.

Ya está en línea lista para descargar la compilación de la Cátedra Caminante "Tata Juan Chávez Alonso", con la compilación de materiales producidos por la cobertura conjunta de muchos medios libres locales, nacionales e internacionales que se dieron cita en San Cristóbal de las Casas, Chiapas este 17 y 18 de agosto, para el evento convocado por el Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
La compilación contiene audios, fotos, videos, textos y otros materiales de los trabajos de esos dos días. Pesa 1.6 gigas y puede quemarse en un DVD, en los archivos se incluye el diseño para un sobre que se puede imprimir para almacenar el disco.

Pronunciamiento del MPJD durante el día de Acción Global por la Libertad de Alberto Patishtan.

Pronunciamiento
“Tenemos que pensar en la reconstrucción no sólo de un nuevo país o un nuevo pueblo, sino de un nuevo mundo, más justo, más justicia democrática, y que nos permita seguir coexistiendo entre los pueblos del mundo pero en un marco de equilibrio de los ecosistemas, de respeto con calidad humana, con la naturaleza misma.”
Tata Juan Chávez Alonso
A los pueblos de México y del Mundo
México 21 de agosto de 2013 (MPJD).- Hace un par de días, compañeros y compañeras integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad pudimos escuchar de viva voz las denuncias que los distintos pueblos originarios de esta nación –todavía llamada México- hicieron durante la “Cátedra Caminante Tata Juan Chávez Alonso”. Ahí constatamos que la guerra que se vive en nuestro país tiene múltiples formas, pero un mismo objetivo: el despojo.
Así por ejemplo, escuchamos como la mayor parte de los pueblos viven amenazados por corporaciones, gobiernos y crimen organizado; actores que, mezclados en uno sólo, buscan arrebatar a los pueblos de sus territorios para implementar megaproyectos, ya sean presas, minas, carreteras, aeropuertos, etcétera.
Sin embargo, también escuchamos como desde Vícam, en Sonora, hasta Chiapas, pasando por Tepoztlán en Morelos o la montaña de Guerrero, los pueblos originarios se organizan para hacer frente a los señores del dinero y de la muerte; y frente al despojo oponen su dignidad, inclusive a costa de la propia vida.
Por tal motivo, nos llena de alegría y saludamos la rearticulación del Congreso Nacional Indígena, respaldamos las exigencias de su más reciente pronunciamiento; nos evoca porque sabemos que de ahí saldrán importantes iniciativas que ayudarán a construir un México con paz, justicia y dignidad. Saludamos también y abrazamos con mucho cariño y respeto a nuestros hermanos y hermanas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y a sus bases de apoyo por los primeros 10 años de los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, pues con ello nos enseñan a construir el otro mundo posible, uno con democracia, libertad y justicia.
En septiembre de 2011, cuando realizamos la Caravana al Sur, que recogieron los testimonios de las víctimas de la guerra en esta parte del país, vimos la existencia de víctimas colectivas y nos hermanamos con muchas de sus causas. En dicho recorrido pudimos conocer de cerca el caso del profesor tzotzil y preso político Alberto Patishtan Gómez, quien para ese entonces llevaba más de 11 años preso injustamente.
Fue desde el 7 de octubre del mismo año –fecha en la que empeñamos nuestra palabra enviando una carta para sumar nuestra voz y nuestro esfuerzo a la huelga de hambre que el profesor y sus compañeros emprendieron– cuando el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad asumió la búsqueda de verdad y justicia para lograr la liberación y reparación del daño perpetrado para Alberto Patishtan Gómez, para los Presos y Solidarios de la Voz del Amate y para sus familias.
En ese sentido, llamamos a todas la plataformas, colectivos y grupos del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad en México y el mundo, así como a la Red Global por la Paz a estar pendientes y activos en los procesos de exigencia por la libertad del profesor Patishtan Gómez y de Alejandro Díaz Sántiz.
 A los magistrados del Primer Tribunal Colegiado del vigésimo circuito, con residencia en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, les pedimos que se ejerza justicia y Alberto Patishtan sea liberado a la brevedad, y que de esta forma no se acumule un eslabón más en la larga historia de clasismo, colonialismo y racismo jurídico en la historia de México.
 Aprovechamos también para enviar un afectuoso saludo a los ocho compañeros Solidarios de la Voz del Amate, adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona: Rosario Díaz Méndez, Pedro López Jiménez, Juan Collazo Jiménez, Juan Díaz López, Rosa López Díaz,  Alfredo López  Jiménez, Juan López González y Benjamín López Díaz, liberados el pasado 4 de julio; desde aquí les decimos que nuestros corazones están hermanados con ustedes y que respetamos y compartimos –ahora también desde su libertad– sus causas y sus formas de resistencia.
 De la misma forma, con la presente misiva, queremos reiterar nuestro apoyo a los pueblos y comunidades que resisten desde sus diferentes territorios, que han puesto el ejemplo más digno de la resistencia frente a la guerra y sus violencias, que vuelven a recordarnos el incalculable valor del silencio y la palabra, y que construyen, en las condiciones más adversas, nuestras esperanzas por un México en Paz, Libertad, Justicia, Democracia y Dignidad.
Atentamente
Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad

[Video] Palabras de las comandantas del EZLN en la Cátedra Tata Juan Chávez Alonso.

20 de agosto de 2013

Pronunciamiento de la cátedra “Tata Juan Chávez Alonso”.

A los pueblos y gobiernos del mundo.
A la Sexta Nacional e Internacional.
A las alumnas y alumnos de la Escuelita Zapatista.
Así como es en el tiempo y en nuestra historia con la madre tierra; los pueblos, naciones y tribus indígenas Yaqui, Mayo, Náyeri, Wixárika, Rarámuri, Odam, Nahua, Purépecha, Nañu o Ñuhu, Mazahua, Popoluca, Tzotzil, Chol, Tzeltal, Tojolabal, Zoque, Totonaco, Coca, Mame, Binnizá, Chinanteco, Ikoot, Mazateco, Chontal, Ñu Saavi, Chatino, Triqui, Afromestizo, Mehpa, Nancue Ñomndaa, Ñhato y Maya Peninsular de los estados de Sonora, Chihuahua, Veracruz, Durango, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Querétaro, San Luis Potosí, Morelos, Estado de México, Guerrero, Distrito Federal, Puebla, Tlaxcala, Oaxaca, Tabasco, Yucatán y Campeche; así como los pueblos  Ixil, Quiche, Quechua y Nasa de los países de Guatemala, Peru y Colombia que hemos caminado juntos y atentos, como hijos todos y todas de la madre tierra, nos encontramos y nos reconocimos los días 17 y 18 de agosto de 2013 en San Cristobal de las Casas, Chiapas, en las instalaciones de CIDECI- Unitierra, para recordar y actuar consecuentemente con la palabra viva de nuestro hermano mayor Tata Juan Chávez Alonso quien nos enseña, nos guía y cuya memoria a un año de su ausencia  se convierte en esperanza y fuerza para los pueblos que nos refundamos y reconstituimos porque hemos decidido seguir siendo los indios que somos, seguir hablando la lengua que nos hablamos, seguir defendiendo el territorio que vivimos.
Nos reconocemos en la lucha por el respeto a nuestro modo de vida ancestral, lucha que emprendimos juntos y en la que hemos hablado, hemos exigido y hemos sido reiteradamente traicionados por los malos gobiernos.
Hemos aprendido en este camino de lucha que los poderosos no tienen respeto por la palabra, la traicionan y violentan una y otra vez a lo largo y ancho de este país que se llama México, desde el desconocimiento a los Acuerdos de San Andrés Sakamchén de los Pobres, la contra reforma indígena del 2001 y las innumerables traiciones a nuestros pueblos de las diversas regiones y luchas en un México indio que se encuentra vivo, de pié  y con un solo corazón que se hace grande, tan grande como es el dolor que sufrimos y como la esperanza que luchamos, pues, a pesar de la guerra de exterminio que se ha vuelto más violenta que nunca aquí estamos.
Nos reconocemos en el camino de nuestra historia y nuestros antepasados que son presente, futuro y espejo de la autonomía ejercida en los hechos, como única vía del porvenir de nuestra existencia y que se vuelve nuestra vida comunitaria, asambleas, prácticas espirituales, culturales, autodefensa y seguridad, proyectos educativos y de comunicación propias, reivindicaciones culturales y territoriales en las ciudades por los pueblos desplazados o invadidos con una memoria histórica viva.
Somos los indios que somos, decididos a reconstituirnos en otro mundo posible.
Ese espejo profundo, antiguo y nuevo son las luchas que somos y por las que nos pronunciamos con un solo corazón y una sola palabra.
  1. Exigimos la inmediata liberación de los presos políticos en nuestro país, particularmente la de nuestro compañero indígena Tzotzil Alberto Patishtán que lleva 13 años preso injustamente purgando una ilegal sentencia  de 60 años. Asimismo exigimos la libertad de nuestros seis hermanos Nahuas de la comunidad de San Pedro Tlanixco, presos injustamente desde hace 10 años en el penal de Almoloya  por defender el agua de su comunidad. Se trata de nuestros hermanos Pedro Sánchez, con una sentencia de 52 años, Teófilo Pérez, con una sentencia de 50 años, Rómulo Arias, con una sentencia de 54 años y de los compañeros Marco Antonio Pérez, Lorenzo  Sánchez y Dominga González quienes actualmente están siendo procesados; igualmente exigimos la cancelación de las órdenes de aprehensión en contra de Rey Perez Martinez y Santos Alejandro Álvarez, también de Tlanixco; la libertad de los compañeros presos de la comunidad tzeltal de Bachajón, Chiapas, Miguel de Meza Jiménez y Antonio Estrada Estrada; de los compañeros Loxichas Eleuterio Hernández García, Justino Hernández José, Zacarías Pascual García López, Abraham García Ramírez, Fortino Enríquez Hernández, Agustín Luna Valencia y Alvaro Sebastián Ramírez, presos en el CEFERESO número seis de Huimanguillo, Tabasco; así como de Pablo López Álvarez de San Isidro Aloapan, Oaxaca, preso en el penal de Villa de Etla.
  2. Denunciamos que los malos gobiernos y las empresas trasnacionales se han valido de grupos paramilitares para imponer megaproyectos extractivos mediante la explotación ilegal de minerales y maderas preciosas, particularmente en la costa Nahua y la meseta purépecha de Michoacán y la comunidad nahua de Ayotitlán, en la sierra de Manantlán, Jalisco
  3. Demandamos justicia para la comunidad nahua  de Santa María Ostula, en la Costa de Michoacán, donde los malos gobiernos, coludidos con los cárteles del narcotráfico, han protegido el despojo de las tierras ancestrales de la comunidad, el saqueo de recursos naturales por grupos de la delincuencia organizada y la sangrienta represión a la organización comunal que ha derivado en asesinatos y desapariciones.
  4. Saludamos la lucha histórica de la comunidad de Cherán, Michoacán y el digno ejercicio del derecho de autodefensa que  ha florecido en el pueblo Purépecha en defensa de su propia vida, sus familias, su cultura y territorio, amenazado por la complicidad de los malos gobiernos con grupos paramilitares y narco paramilitares, siendo sus exigencias la seguridad, justicia y reconstitución del territorio.
  5. Así también saludamos la defensa digna que las comunidades y barrios indígenas vienen haciendo de los saberes tradicionales y del cultivo de maíz nativo.
  6. Repudiamos la represión al pueblo Ikoot de San Mateo del Mar y San Dionisio del Mar, así como al pueblo binniza de Juchitán y la colonia Álvaro Obregón; exigimos la liberación inmediata de Alejandro Regalado Jiménez y Arquímedes Jiménez Luis, así como la inmediata cancelación de los corredores eólicos a manos de las empresas españolas Endesa, Iberdrola, Gamesa y Unión Fenosa que en la región del Istmo invaden y destruyen las tierras comunales y los sitios sagrados de los pueblos arriba mencionados.
  7. Exigimos que se detenga la represión contra la comunidad de San Francisco Xochicuautla del Estado de México, así como la cancelación definitiva del proyecto carretero denominado autopista privada Toluca-Naucalpan, igualmente apoyamos la solicitud de medidas cautelares ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos para los habitantes de dicha comunidad.
  8. Exigimos al mal gobierno federal que cumpla con la cancelación de la construcción del Acueducto Independencia que pretende despojar a la Tribu Yaqui del agua que históricamente ha defendido en el rio Yaqui, reiterando nuestra palabra de que actuaremos en consecuencia ante cualquier intento de represión al campamento en resistencia que se mantiene en la carretera internacional a la altura de Vícam, primera cabecera de la Tribu Yaqui.
  9. Exigimos el cese de la represión y el retiro de la fuerza pública de la comunidad de Huexca, Morelos, por la construcción de una termoeléctrica; la cancelación del acueducto y la extracción del agua del río Cuautla, pues, afectará a 22 ejidos del municipio de Ayala, así mismo  el cese al hostigamiento contra 60 comunidades de Morelos, Puebla y Tlaxcala que pretenden ser despojados por la instalación de un gasoducto, todo esto como parte del Proyecto Integral Morelos, que pretende destruir la vida campesina de estos territorios para convertirlos en industrias y autopistas y exigimos el respeto al guardián sagrado: volcán Popocatépetl, igualmente depredado por la inmoderada tala clandestina de sus bosques.
  10. Nos solidarizamos con la lucha de la comunidad Coca de Mezcala, en Jalisco, por la recuperación de su territorio y exigimos la cancelación de las órdenes de aprehensión vigentes en contra de comuneros cuyo delito ha sido defender su tierra.
  11. Exigimos el respeto al territorio comunal y a la asamblea general de comuneros de Tepoztlán, sumándonos a la exigencia de la cancelación de la autopista La Pera-Cuautla, asimismo rechazamos la campaña de mentiras y engaños a la opinión pública por parte del gobierno de Morelos para justificar el despojo.
  12. Advertimos que existe un ataque sin precedentes a los pilares sagrados del mundo reconocidos y sostenidos por los pueblos originarios y que con certeza defienden a nombre de la vida en el Universo, como son los  territorios sagrados de Wirikuta y Hara Mara en los estados de San Luis Potosí y Nayarit, amenazadas por proyectos capitalistas mineros y turísticos con la complicidad de los malos gobiernos nacionales y estatales, asimismo hacemos nuestra la exigencia de cancelación de la totalidad de las concesiones mineras y turísticas en dichos territorios y en la totalidad de los territorios indígenas. Repudiamos la campaña de confrontación que han llevado a cabo la minera First Majestic Silver y el mal gobierno municipal de Catorce, San Luis Potosí. Saludamos  al pueblo digno campesino de Wirikuta que ha decidido alzar la voz en defensa de su tierra, agua, salud y medio ambiente y la hermandad con el pueblo Wixárika.
  13. En el mismo sentido advertimos que no nos mantendremos al margen del intento de destrucción del sitio sagrado Muxatena y 14 sitios sagrados más del pueblo Náyeri ante el proyecto de construcción de la Presa de Las Cruces en el rio San Pedro Mezquital, en el estado de Nayarit.
  14. Denunciamos las invasiones a manos de empresas agroindustriales en los territorios indígenas y campesinos que deliberadamente alteran las lluvias para su propio beneficio y destruyendo la vida campesina, como es el caso de la comunidad nahua de Tuxpan, Jalisco y el Altiplano Potosino en el territorio sagrado de Wirikuta.
  15. Exigimos la cancelación de concesiones mineras en el corazón de la sierra de Santa Marta, en territorio Popoluca y denunciamos el intento de invasión de de las tierras comunales de San Juan Volador del municipio de Pajapan por la empresa eólica Dragón, en el sur de Veracruz.
  16. Exigimos la cancelación del proyecto carretero Tuxtepec- Huatulco, el llamado  corredor turístico Chinanteco en el territorio Chinanteco, así como la cancelación de las reservas ecológicas en la región norte de Oaxaca.
  17. Exigimos la cancelación del acueducto impulsado por el mal gobierno de Guerrero que pretende despojar a los pueblos Na savi, Nancue  Ñomndaa y Afromestizo del agua del río San Pedro de la costa chica de Guerrero.
  18. Repudiamos el intento de inundación de los lugares sagrados del pueblo Guarijio de Alamo; Sonora, con la construcción de la presa Pilares, así como el desvío del río Sonora en perjuicio de la nación Komkaak, a la que se ha privado del agua desde hace 4 meses en provecho de los grandes terratenientes agrícolas de la costa de Sonora.
  19. Denunciamos la política de exterminio por parte del gobierno del Distrito Federal contra las comunidades y pueblos de la sierra del Ajusco, mediante el despojo y la devastación de los territorios ejidales  y comunales de San Miguel Xicalco y San Nicolas Totolapan, respaldamos y reconocemos a los subdelegados comunitarios en resistencia de San Miguel y Santo Tomas Ajusco.
  20. Saludamos la lucha de la Comunidad Autónoma de San Lorenzo Azqueltán, en el estado de Jalisco y reconocemos a sus autoridades autónomas, manteniéndonos atentos y solidarios a su lucha por el reconocimiento de su territorio ancestral.
  21. Saludamos y reconocemos la renovación de las autoridades de la comunidad autónoma Wixárika de Bancos de San Hipólito, Durango, asimismo apoyamos su lucha por el reconocimiento territorial ancestral que por más de 45 años ha venido exigiendo.
  22. Hacemos responsables a los funcionarios públicos de la delegación política de Xochimilco por amenazas al compañero Carlos Martínez Romero del pueblo de Santa Cruz Acalpixca por la defensa del agua y el territorio.
  23. Nos sumamos a los reclamos de las decenas de comunidades nahuas y totonacas de la Sierra Norte de Puebla que exigen la cancelación de las concesiones a empresas mineras y la implementación de proyectos hidroeléctricos, así como la cancelación de las concesiones mineras en la Sierra Sur y Costa de Oaxaca a la empresa Altos Hornos de México.
  24. Apoyamos la lucha de la comunidad de Conhuas en Calakmul, Campeche, por la defensa de su territorio y de su trabajo digno, al mismo tiempo exigimos cese las agresiones en contra de la comunidad por el gobierno de ese Estado.
  25. Exigimos el reconocimiento de las tierras comunales de San Pedro Tlaltizapán en la rivera del Chignahuapan, Estado de México, y el cese de los proyectos inmobiliarios en terrenos comunales.
  26. Exigimos respeto a las tierras recuperadas por la Unión Campesina Indígena Autónoma de Río Grande, Oaxaca, y saludamos a su campamento en resistencia.
  27. Igualmente exigimos respeto al funcionamiento de la Radio comunitaria Ñomndaa, voz del pueblo amuzgo en Xochistlahuaca, Guerrero, así como el respeto de todas las radios comunitarias en los distintos territorios indígenas del país.
  28. Reiteramos la exigencia de que el Estado mexicano garantice las condiciones de seguridad de Raúl Gatica del Consejo Indígena y Popular de Oaxaca-Ricardo Flores Magón.
  29. Exigimos el respeto a las economías comunitarias que funcionan de manera autónoma y al margen del mercado libre que impone el capitalismo, como son los casos del uso del tumin en el territorio totonaca de Papantla, Veracruz, y el Consejo del Trueque en las comunidades del municipio de Tianguistenco, en el Estado de México.
Reconocemos, apoyamos y animamos las luchas por la autonomía y libre determinación de todos los pueblos indígenas que conformamos el Congreso Nacional Indígena, desde la Península de Yucatan hasta la Península de  Baja California.
Esto es lo que somos, nuestra palabra y nuestra lucha irrenunciable, somos pues el Congreso Nacional Indígena y nuestro es el futuro de nuestros pueblos.
A 18 de agosto del 2013.
Desde CIDECI- UNITIERRA, San Cristobal de las Casas, Chiapas.

Por la reconstitución integral de nuestros pueblos
Nunca Más Un México Sin Nosotros

CONGRESO NACIONAL INDÍGENA

Indios contra monstruos.

¿Será que ya se hizo demasiado tarde, incluso para las señales de alarma? ¿Qué el desastre nacional ya ocurrió en su venir ocurriendo? La gente que gobierna México, la que se enriquece exponencialmente a su costa, la que lo domina por fuerza y miseria, la que asalta nuestras leyes en todas partes, empezando por el Congreso de la Unión, esa gente no va a darnos tregua. Se ve tan convencida, decidida, obcecada, satisfecha administrando la descomposición social. La desintegración territorial. El deterioro de la educación. La prostitución de la justicia. Y nos tienen declarada una guerra feroz. Nos siguen pegando abajo. Y arriba, y a los lados. La reunión del Congreso Nacional Indígena (CNI) en San Cristóbal de las Casas este fin de semana es un espejo, y más, un testimonio atronador desde más de cien frentes de resistencia en el estado de México y Michoacán. Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Sonora, Jalisco, San Luis Potosí, Chihuahua, Puebla, Morelos, Distrito Federal, Yucatán y más. Ya ni siquiera son denuncias, aunque algunos fueran dichos con un inocultable ayúdennos por favor de mazahuas, nahuas, mixtecos. Partes de guerra de los lugares donde el combate es más cruento, desigual y definitivo, pero también donde la avaricia de los agresores encuentra mejor resistencia contra sus designios que, si uno los piensa racionalmente no puede si no hallarlos irracionales, suicidas, estúpidos.

Uno tras otro, decenas de testimonios, declaraciones, pronunciamientos, comunicados, proclamaciones, exigencias de los pueblos indígenas mexicanos aquí representados documentan en caliente invasiones, expulsiones, extorsiones, saqueos, ataques, asesinatos, persecuciones en nombre de la legalidad, o por cortesía del “crimen organizado”. Esto ocurre por lo regular en el terreno lodoso (diría Raúl Zibechi) donde Estado y criminales se confunden. Y ya parece que piensan seriamente en “consultar” a los interesados.

Es tan doloroso lo que se escucha. Un glosario elocuente de las experiencias de los de abajo (los últimos, los más pequeños y olvidados) dentro del desastre en que embarcaron los de arriba a México; que hicieron de la Nación moneda de cambio y la juegan irresponsable y torpemente en el casino de los tiburones mayores del planeta en liquidación (el planeta). Hagan sus apuestas. Se soltaron pandillas de cuatreros de cuello blanco y manos ensangrentadas. Pandillas de banqueros, magnates mediáticos, inversionistas, partidos políticos. Igual le hacen los formalmente matones, los “malos”. Sus discursos sobre desarrollo, “creación de empleos”, incorporación al dios Mercado, ocultan el verdadero desastre (pérdida de identidad personal y colectiva, territorialidad, espiritualidad, memoria, solidaridad), del que estos pueblos indígenas han logrado salvarse, o no, pero no se han rendido.

La sola enumeración reiterada aburriría si no implicara una devastación acuciante en la que lo último es el bienestar y la libertad de los pueblos mexicanos. Mineras (miles de concesiones paramilitarizadas), petroleras, eólicas, agroindustrias, constructoras, cadenas comerciales, industrias alimentarias, traficantes profesionales del agua y la energía eléctrica. ¿Quiénes se dan cuenta? Los que la padecen. No la población que les cree a la prensa obediente y la televisión. El desgarramiento parcela, confronta, anula. “Si se pierde la lucha del Ajusco se pierde todo” puede expresar un comunero de, sí, oh, el Distrito Federal, la ciudad buena onda donde los jefes delegacionales de izquierda son tan alegremente prevaricadores como los gobernadores de donde usted diga, o incontables presidentes municipales. También el sur capitalino es terreno de lucha, como sus inmediatos vecinos Morelos y México. Y el resto. La carretera. La hidroeléctrica. El desarrollo inmobiliario. El megaproyecto turístico. El supermercado. La ciudad rural. El parque eólico. La refinería. La mina. Los pozos. Los acueductos (“Independencia” uno: ni la burla perdonan).

Los medios masivos acaso registran esta humanidad, como no sea en calidad de fiambre o desahuciada. O de “amenazantes” grupos armados o plantonistas ineludibles que “aplican su ley” (y en efecto), para inducido susto de las buenas conciencias rehenes de las mentiras mediáticas. Ni se enteran. Estos pueblos resultan invisibles. Silenciados. Se les extermina por abajo del radar.

Una vez más el efecto revelador del zapatismo sirvió para dar voz a todo esto en la Cátedra Tata Juan Chávez Alonso, contrastada con la experiencia propia de resistencia exitosa y liberadora en las comunidades del EZLN. Migración, desalojo, hambre, temor-y-miedo, contaminación, arrasamiento, deseducación, compra de voluntades, división comunitaria, proyectos de muerte. ¿Qué hacer contra los monstruos? Resistir y no callar, construir, reunirse. Eso lograron la Escuelita y el CNI, que por los peligros del país estaba sin reunirse. Los pueblos rompieron el cerco y vinieron a pronunciarse. ¿Y luego?

Y sí, aprendimos.

Por: Gustavo Esteva / La Jornada.
Quienes tuvimos el privilegio de asistir al primer curso de La libertad según los zapatistas nos graduamos el viernes pasado.
Fueron nuestros maestros y maestras miles de bases de apoyo, particularmente jóvenes y jóvenas, que compartieron con nosotros la experiencia vivida de conquistar la libertad. Cada un@ de nosotr@s, l@s estudiantes, tuvimos un votán, un guardián, que no sólo se ocupaba de atendernos y cuidarnos, sino que era también tutor pedagógico para resolver nuestras dudas, ampliar información y guiarnos en la lectura de los libros de texto y en otras actividades.
Aunque sólo hayamos pasado el primer nivel, aprendimos mucho. Aprendimos de palabras, por ejemplo, de las nuevas categorías creadas en la lucha por la libertad. Sabemos ahora que hay cosas que son de por sí; la resistencia, por decir algo, no empezó con los zapatistas, pues ya de por sí abuelos y abuelas estaban en resistencia y habían guardado la experiencia en sus corazones. Aprendimos que hay un modo zapatista, enteramente transparente pero difícil de entender o definir, porque es muy otro modo. Aprendimos de los partidistas, un genérico eficaz para aludir a esa fauna que se pretende diversa pero en que todos se comportan de la misma manera: son herman@s confundidos que se siguen creyendo los cuentos del mal gobierno y de los capitalistas. Aprendimos cómo se construye la autonomía, cómo los trabajos, cómo toda auténtica resistencia no es sólo aguantar, sino construir algo nuevo, cómo es la organización…
Pero faltaron palabras porque presenciamos novedades radicales que no salieron de libros, rollos o ideologías, sino de la práctica, y son empeños de imaginación… Creo que no tiene precedente histórico, por ejemplo, el proceso de transferencia ordenada y coherente de poder de los mandos político-militares. El que acumularon cuando las bases de apoyo se lo dieron para organizar el levantamiento les ha sido paulatinamente devuelto, a medida que la gente, el pueblo, asume plenamente el régimen de decisiones en todos los niveles de autonomía y gobierno. Se construyó desde abajo una forma de vivir y gobernarse en que se ejerce cotidianamente el poder político y la democracia radical. Los mandos se mantienen atentos, listos a prestar su apoyo si se requiere y a plantear iniciativas.
Habrá seguramente la tentación de traducir lo aprendido organizando cursos, convirtiendo la experiencia en un paquete de conocimientos y habilidades para transferir a otros. Quien lo intentara descubriría pronto que así traicionaría el sentido, estilo e intención de la escuelita zapatista. No nos invitaron para educarnos en una doctrina y mucho menos para tirarnos línea. Nos compartieron una experiencia vivida, cuya sustancia común sólo puede existir en la diversidad. El desafío no consiste en reducir todo eso a discurso formal, más o menos técnico, sino en reproducir a la manera de cada quien esta forma de contagio. Pero esto exige tiempo, para elaborar la experiencia y preparar terreno fértil en que prospere la flor de la autonomía.
El sábado, aturdidos aún por las emociones de la semana, vimos llegar a los delegados del Congreso Nacional Indígena para un encuentro muy otro que tuvo lugar el fin de semana. Parecía que la sabiduría del Tata Juan Chávez se derramaba sobre el inmenso auditorio en que escuchamos por muchas horas la voz de pueblos indios de todo el país que impartieron generosamente su cátedra, la que desde ahora será un homenaje vivo y constante al Tata.
Fue abrumador escuchar la enumeración interminable de despojos y agresiones. Los nombres de los protagonistas y la materia del despojo cambiaban de un lugar a otro. Pero se trataba del mismo crimen: una guerra contra la subsistencia librada por las corporaciones capitalistas, a veces tras la fachada de un cacique o un terrateniente y siempre con la participación activa y la complicidad abierta del gobierno y los partidos.
Aún más impresionante fue constatar el común denominador de casi todas las intervenciones: una resistencia combativa, articulada y vigorosa, al librar con energía y dignidad esta batalla en que no sólo defienden sus territorios, sus formas de vida y de gobierno y sus tradiciones, sino que luchan por la supervivencia misma de tod@s nosotr@s.
En suma, agotados tras esta semana intensa que por momentos parecía interminable, agobiados por el peso del aprendizaje que trae consigo el deber de compartirlo, regresamos a nuestros lugares llenos de esperanza. Bebimos hasta saciarnos en esta fuente de inspiración. Aprendimos también que cada quien a su modo podremos hacer lo que nos toca, tan diverso como todos nuestros mundos. Podremos construir un mundo en que tod@s cabremos. Se destrabarán inercias, parálisis y temores. Estamos en marcha.

La libertad según los zapatistas.

Lunes 19 de agosto de 2013. La primera generación de alumnos de la primera Escuelita Zapatista se va con una tarea importante y una gran responsabilidad: trasladar a sus colectivos y movimientos lo que aprendieron durante cinco días en las comunidades y familias que les acogieron. Empieza lo que acaba de terminar.


1.700 personas de México y de otros países del mundo tienen quizás los deberes más difíciles de hacer: trabajar para organizar sus movimientos y ejercer la responsabilidad colectiva de seguir luchando ahora, con todo lo que se llevan, de lo que vieron y vivieron con los zapatistas.
El día en que se inició la Cátedra Tata Juan Chávez Alonso en el CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, que reunió a representantes de los pueblos originarios de todo México convocados por el EZLN, llegaron algunos de los alumnos que en los últimos días estuvieron escuchando y aprendiendo con familias zapatistas qué es la libertad y la autonomía.
Mientras los pueblos en resistencia y lucha por la defensa de sus territorios -sea por la amenaza de empresas transnacionales, narcotráfico, gobierno- compartían sus victorias o sus errores organizativos, gente de todo el mundo llegaba al mismo espacio desde donde partieron para la Escuelita. Sus rostros cansados no podían esconder la emoción de haber sido parte de la primera generación de “egresados” que no obtienen un título de graduación pero si una responsabilidad mayor que la que te da un papel que demuestra tus logros académicos. Aquí los egresados serán los que se lleven con ellos unos deberes que les ocuparán toda la vida, hasta que su movimiento se organice, hasta que su comunidad sea más libre.
Algunos regresaron con ampollas en las manos de usar por primera vez el machete para trabajar en el campo. Otros, junto con la familia con las que les tocó convivir, se levantaban escuchando tojolabal, chol, tzeltal, tzotzil antes de la salida del Sol para hacer tortillas –para algunos, la primera vez-, a cocinar, a preparar el pozol para los compañeros que se iban a trabajar la milpa, a cortar y cargar la leña. Desayunaban juntos frijoles, tortillas y compartiendo experiencias, desde las más sencillas hasta las más complicadas entendiendo que su resistencia viene de las propias familias, ya desde niños.
“Ellos cuidan la madre tierra porque es lo que les brinda la comida. En las ciudades lo compramos todo en frascos y no sabemos ni de donde viene. Esto también es parte de la libertad”, comenta Marcos, de Argentina cuando le preguntamos si ya nos puede decir lo que es la libertad según los zapatistas. Otros nos comentan que su libertad es ejercer su autonomía sin la ayuda del gobierno y que es su trabajo duro diario y cotidiano lo que les permite sobrevivir sin el gobierno y así, ser libres. Coherencia, resistencia y responsabilidad son palabras que se repetían en las conversaciones que mantuvimos con los recién llegados.
“Ser libres es poder decidir por ellos mismos qué vida quieren hacer, qué educación quieren tomar, cómo quieren formar a sus hijos, y cómo se quieren organizar”, comenta Marcos. “Nosotros tenemos que ir al supermercado, ir a la escuela que nos ofrece el sistema para reproducir el mismo sistema, la universidad también, la salud que nos brinda el sistema y que no entendemos”.
Toño, de Brasil, regresaba de la comunidad de Rosario de Río Blanco ahí en el Caracol de La Realidad, cerca de Las Margaritas: “Fue la mejor escuela a la que he ido en toda mi vida, una escuela de la resistencia y de vida en dónde aprendimos en la práctica la teoría de la autonomía zapatista”, comenta.
Otro aprendizaje, para muchos, es el que una familia zapatista pueda convivir tranquilamente con una comunidad en dónde la mayoría de la gente son priistas y reciben dinero de proyectos del gobierno. “Pero si un día les quitan la ayuda financiera no sabrán qué hacer”, dice Toño en palabras de uno de los miembros de la que considera ya su familia zapatista.
“Ellos tienen diferencias con sus vecinos pero no por eso son sus enemigos. Son las mismas personas. Además, nos están deteriorando la vida a todos en conjunto, aunque sean partidistas, no partidistas, hasta en el propio ejército hay indígenas y eso es lo que ha estado planeando el capitalismo, enfrontarnos contra hermanos”, comenta Erwin, procedente de Cuetzalan, en Puebla, y quien trabaja para construir la autonomía de la comunidad donde vive.
Para muchos fue imprescindible aprender cómo conviven con los que no piensan como los zapatistas, cómo trabajar una actitud no confrontativa y seguir conviviendo con hermanos no zapatistas que hasta pueden llegar con alguna enfermedad a una clínica autónoma y se les atiende, no se le rechaza. “En el mismo pueblo se saluda a las personas no zapatistas con cariño porque todos somos víctimas del sistema. Dicen que más bien son gente manipulada por el gobierno y el dinero que les dan, pero que todos venimos de un mismo lugar y que el enemigo es el mismo. Además, si estos hermanos llegan a provocar con violencia, uno no puede responder con lo mismo porque el fuego no se apaga con fuego”, comenta Erwin.
Los guardianes (votanes) y los maestros de cada alumno fueron sus referencias y sus guías. Con ellos iban al campo y estudiaban por la tarde, junto con toda la familia. El tema de no hablar la misma lengua, en muchos casos, no fue precisamente un problema. “Acabamos entendiéndonos”, comenta Camila, de 17 años y estudiante en un CCH de la UNAM quien cuenta que leían conjuntamente los libros de texto, bien distintos a los que ella conocía: “me encantó porque ponen anécdotas; lo explican todo a través de anécdotas, que son el reflejo de la práctica”. Camila desea que haya un segundo grado de la Escuelita y que la dejen asistir porque ya aprendió que la autonomía sí existe, que sí es posible.
Mónica Olaso, de Uruguay, comparte con nosotros una de las frases que más le impresionó cuando le preguntó a su maestro por qué les llamaron y qué esperan de ellos: “¿sabes qué pasa Mónica?, una bala no va a llegar hasta Uruguay pero la palabra nuestra sí”. Vuelve a su país, dice, con una responsabilidad, más bien una misión: insistir en la parte organizativa, lo más difícil. Organizar con paciencia para cumplir los acuerdos que se toman en conjunto con las personas de su comunidad y luego también, pasar las enseñanzas que están en los libros que les dieron y las que están ya en su persona, en sus vivencias.
“Los zapatistas quisieron que les escucháramos, que les viéramos, que compartiéramos experiencias de lucha. Ahora, la misión está en nosotros: que cada uno, de acuerdo con nuestros modos y lugares, continuemos organizando, según nuestro contexto; movimientos rurales, urbanos, da igual, pero vamos a aprender a ser más autónomos, por lo tanto más libres y a convivir hasta con el propio enemigo, porque si eres autónomo y libre puedes convivir con ellos”, comentan Mónica y Toño.
Mañana seguiremos escuchando y aprendiendo sobre las resistencias de los pueblos originarios de México en la Cátedra Tata Juan Chávez Alonso. Una cátedra que ayer empezó a caminar hacia la organización de las luchas por la dignidad, la justicia y la memoria en México y permitir medir la fuerza de los pueblos que forman parte del Congreso Nacional Indígena y los que no, para organizarse en conjunto.
Todo esto mientras más 1.700 alumnos de la primera Escuelita de la Libertad regresan a sus casas con muchos deberes por hacer, muchas redes por armar, y mucho que organizar. A tomar nota e ir entregando los deberes de la escuelita en forma de lucha.

18 de agosto de 2013

Siga la Cátedra Caminante Tata Juan Chávez con los Medios Libres.

Transmisión en vivo desde la Cátedra “Tata Juán Chávez Alonso”


La transmisión y diversos materiales y relatorías pueden consultarse en la páginahttp://seminarioscideci.org/
#CatedraCaminante también por twitter

Estamos usando el hashtag #CatedraCaminante para los reportes por tuiter de la Cátedra Caminante “Tata Juan Chávez Alonso”, que se realiza a convocatoria del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el Congreso Nacional Indígena estos 17 y 18 de agosto en el CIDECI-Uniterra en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Cobertura conjunta de los medios libres de Chiapas

Para la cobertura se estrena la página http://chiapas.mediosindependientes.info que es la nueva página de convergencia de la Red de Medios Libres de Chiapas, tras apagarse hace año y medio la página de Indymedia Chiapas.

Y desde las redes de medios libres con la Sexta:

Centro de Medios Libres

Radio Pozol
Zapateando
Koman Ilel

Cátedra Tata Juán Chávez Alonso: Relatoría del primer bloque de experiencias de los pueblos.

Por: Centro de Medios Libres.


















Chimalaco, Axtla de terras, San Luis Potosí.
Palabras de la compañera Luz María Saldaña.
Soy avecindada de la comunidad y he sido comisionada para traer esta palabra de la Comunidad nahua de Chimalaco, Municipio de Axtla de Terras, S.L.P., a 14 de Agosto del año 2013.
Estimados hermanos del Congreso Nacional Indígena, la nación Nahua de Chimalaco les manda un cordial saludo y a través de este escrito queremos exponer lo siguiente, que como siempre hemos sido objeto de injusticias de parte de dependencias del gobierno por quitarnos nuestro territorio lo cual mujeres, niños, jóvenes, adultos y ancianos decidimos recuperar, desde el inicio de esta lucha fuimos encarcelados, destruyeron nuestras rusticas viviendas pero no nos dimos por vencidos teniendo las esperanzas de que organizados seriamos fuertes, formulamos la junta de buen gobierno, trabajando la producción de las abejas, colectivamente recuperamos milpas, fortalecimos las reuniones comunitarias para el buen manejo de nuestro territorio también enseñando a nuestros niños la lengua materna para que tenga una convicción diferente a la gente mestiza y cuidar a nuestra madre tierra que nos da nuestro sustento y nuestra propuesta es la siguiente: hacer florecer nuestras raíces, dejar de estarnos quejando de que nos apoye el gobierno, fomentar el colectivismo en nuestras naciones, fortalecer el sistema de salud en nuestra comunidad y también la educación.
Estamos aquí para cambiar el esquema del Congreso Nacional Indígena para fortalecerlo y que salgamos adelante.
Ni un México mas sin nosotros.
ATENTAMENTE
Nación Nahua de Chimalaco
Pueblo Kumiai, San José de la Zorra, Baja California
Breve mensaje de los hermanos Kumiai de San José de la Zorra.
Queremos hacer saber a los compañeros y compañeras reunidos en la Cátedra que los pueblos nativos de Baja California en especial de San José de la Zorra, aunque no en su totalidad estamos y seguimos firmes en la lucha por la recuperación, la protección y respeto de nuestras tierras, nuestras culturas, nuestras aguas y bosques y todo lo que nos heredaron nuestros dioses, nosotros somos los indios Mat tipay de la tiera.
Santa María de Ostula, Michoacán, México
Al Congreso Nacional Indígena
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
A los Pueblos del Mundo
_MG_9909La comunidad indígena de Santa María de Ostula, perteneciente al municipio de Aquila, en el estado de Michoacán, México, está integrada por 49 encargaturas en un territorio de 19 mil hectáreas, reconocidas en la resolución presidencial del 27 de abril de 1964.
Ante el violento despojo a manos de ricos ganaderos mestizos de La Placita, Michoacán, propiciado por supuestos errores técnicos en nuestro Plano Definitivo con el apoyo de los malos gobiernos, decidimos organizarnos y luchar. En nuestra exigencia por que se respete el territorio ancestral de nuestra comunidad, hemos sufrido de la represión que inició el día 26 de julio de 2008 cuando fue violentamente asesinado el comunero Diego Ramírez Domínguez, quien estaba a cargo de la Comisión por la Defensa de los Bienes Comunales.
Ante tanta injusticia el 29 de junio de 2009 los indígenas de la comunidad de Ostula recuperamos una superficie de 1,300 hectáreas que mantenían en posesión 6 acaudalados terratenientes. Para ello debimos reorganizar nuestra policía comunitaria y conformamos nuestra Guardia Comunal, con el objetivo de proteger a nuestros comuneros y territorio de los ataques con armas de alto poder por parte de grupos paramilitares supuestamente ligados a bandas del crimen organizado, que tuvieron lugar el mismo día de la recuperación de las tierras.
Después de ese día, comenzamos con un supuesto proceso de negociación a través de la Secretaría de Reforma Agraria, que de inmediato se hizo acompañar de una represión sin precedentes en nuestra contra, iniciando con la desaparición de los comuneros Gerardo Vera Orcino y Javier Martínez Robles, activistas en defensa de nuestras tierras.
El día 20 de abril de 2010, fue secuestrado y desaparecido nuestro comisariado de Bienes Comunales Francisco de Asís Manuel, quien encabezara la lucha por la recuperación del territorio.
Mientras el gobierno federal decía que negociaba y escuchaba nuestro problema, alrededor de mil elementos de la marina, ejército mexicano, policía federal y agentes estadounidenses catearon casas de nuestra comunidad, detuvieron a varios comuneros y decomisaron armas de la policía comunitaria y guardia comunal. Lo que no sabíamos es que unos días después el 7 de mayo del mismo año entraría un grupo armado de alrededor de 150 paramilitares para intimidar, amenazar y alterar la paz pública en la cabecera comunal.
Mientras el gobierno decía que nos respetaba, la marina realizaba encuestas en las comunidades para saber cuántos hombres, mujeres, niños, vehículos y tiendas de abarrotes tenemos. Para nuestra comunidad hubo una abierta estrategia contrainsurgente que fue operada no solo por los malos gobiernos, sino por grupos paramilitares presuntamente ligados a la delincuencia organizada.
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El día 21 de septiembre de 2010 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dictó medidas Cautelares para nuestra comunidad, que después se ampliaron para pedir que se de solución al conflicto agrario, que sigue siendo la principal demanda de nuestro pueblo, a lo que el gobierno federal decía que tomaría cartas en el asunto, indemnizando a los supuestos pequeños propietarios y tratar así de propiciar las condiciones de paz.
Decía el mal gobierno que negociaba y que decidiéramos si aceptar o no la propuesta de entregar una parte del territorio recuperado a cambio de dinero, por lo que de acuerdo a nuestra formas iniciamos una consulta interna en cada una de nuestras encargaturas. A lo que el gobierno federal decía que en tanto no se concluyera no podría proponer una solución al conflicto agrario mediante la Secretaría de la Reforma Agraria. No logramos concluir la consulta porque mientras la realizamos costó la vida a mas de 10 líderes de nuestra comunidad. Cuando nos faltaba solo una reunión para concluir la consulta, asistió una caravana del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad como observadores, sin embargo la consulta no se pudo concretar pues la policía federal que venía escoltando la caravana, abandonó al grupo y enseguida un grupo armado los emboscó, secuestrando y asesinando a Don Trino, líder moral de nuestra lucha. Todo esto a pesar de las Medidas Cautelares que mantenía la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Así, el gobierno federal, estatal y municipal han facilitado que en la costa de Michoacán gobiernen abiertamente las bandas de la delincuencia organizada, que buscan adueñarse de nuestros recursos naturales como los minerales y maderas preciosas que han estado extrayendo de manera clandestina, imponiendo los proyectos capitalistas de una manera salvaje y sangrienta.
A la fecha hay un gran dolor en nuestra gente, mas de 30 asesinados, 4 desaparecidos y mas de 100 familias desplazadas que para proteger su vida han debido dejar la tierra que amamos y seguimos resistiendo con dignidad manteniendo la vida comunitaria y la posesión de las tierras recuperadas, pues si después de mas de 5 siglos resistiendo no nos han exterminado, no lo harán ahora.
Muchas gracias por escuchar nuestro mensaje, dejamos un saludo respetuoso al Congreso Nacional Indígena, a la Comandancia General del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, a los medios de comunicación honestos y a la sociedad civil que acompaña esta Cátedra Juan Chávez Alonso.
Muchas Gracias.
Comisión para la Defensa de los Bienes Comunales de Santa María Ostula, municipio de Aquila, Michoacán
Palabras del Profesor Francisco Reyes Morales (Pueblo Purepecha)
Chari sesikijimbo en´katzi ishua jaka llaminduecha.
Con el permiso de ustedes aquí presentes, con el permiso de la Comandancia General del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional del Congreso Nacional Indígena, de los adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, Nacional e Internacional.
Aquí estamos los pueblos originarios de todo el país que venimos desde muy lejos en el tiempo, aquí estamos todos los indígenas y no indígenas olvidados, mujeres y hombres simples que no contamos para los malos gobiernos emanados de los partidos políticos. Hablar de Tata Juan Chávez Alonso es hablar de la defensa de nuestro territorios como naciones, tribus, comunidades y barrios, las condiciones que padecemos todos de despojos, destrucción de la madre tierra, explotación, desprecio y humillación por el sistema capitalista. La memoria nos une como pueblos, en este proceso de lucha, de toma de conciencia y despertar de nuestro pueblos originarios, hombres como Tata Juan Chávez Alonso que lucharon porque no desaparezcamos como pueblos, vale la pena ofrecer con amor y sacrificio nuestra vida a tan digna causa y han sido siglos de engaños y esperanzas vanas de empobrecimiento, corrupción y miseria provocando por los ricos coludidos con los malos gobiernos, es tiempo ya que seamos ahora los arquitectos de nuestro propio destino, luchemos la nación entera por un nuevo país, donde quepan muchos mundos, hagamos nuestro propio camino, busquemos formas de convivencia racionales y desarrollo equilibrado, sin implicar la destrucción de nuestro medio ambiente, es lo que necesitamos la humanidad entera, para el modelo neoliberal que quiere quitarnos las fuentes de subsistencia para someternos, quitarnos los saberes de nuestra producción de alimentos y nuestra vida comunitaria, que es la base de la resistencia. Tata Juan, tu partida nos duele hasta el fondo del corazón, eres un pilar el seguir por nosotros los pueblos originarios. Nunca mas un México sin nosotros
Irieta Púrepecha. (pueblo Purepecha).
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Palabras de Octavio Ignacio Castillo [delegados del pueblo phurepecha de Michoacán]
A todas y todos ustedes con el debido respeto. Hermanas y hermanos habitantes de tierras insurgentes, pueblos originarios esencia y color del México primero. Sociedad civil mexicana y de mas allá de nuestras fronteras, para ustedes todos los aquí presentes un saludo franco de admiración y respeto de nosotros delegados del pueblo phurepecha de Michoacán y por lo tanto de Nurio, cuna y hogar que fue de uno de nuestros hermanos mayores, que con su ejemplo digno palabra y pensamiento nos ha traído a con ustedes todos nosotros. En un antes como luego decimos en nuestro pueblo, damos gracias a la comisión de jóvenes habitantes de la ciudad de México, que con precisión, valentía y mas velocidad hicieron posible nuestra llegada a tiempo a esta Universidad de la Tierra, un reconocimiento a ellos propiamente.
Nuestra palabra conlleva matices de pesar y esperanza, pesar por la desaparición física de nuestro hermano y gran maestro Juan Chávez Alonso y esperanza de que con su ancestral sabiduría inmortalizada, logremos dar un paso más hacia uno que fue su más grande anhelo, reconstruir desde sus cimientos la gran nación phurepecha, sin dejar de lado el mismo anhelo que compartió con lo demás pueblos originarios de México y el mundo.
En ocasiones se dice que las palabras sobran ante los hechos, solo que ahora en el homenaje que se le celebra las palabras faltaran para describir ante ustedes la labor que este hombre realizó en su vecindad con este mundo. Labor que inició desde muy temprana edad a favor del pueblo en que nació y amó. Siendo lo que fuimos para con él, en no pocas ocasiones, nos compartió su palabra, experiencia y entendimiento de la realidad que nos oprime hoy como pueblos originarios. Teniendo claro que mucha más de su digna labor la realizó a favor de otras tierras, otros hermanos, otros mundos. Dejamos esa palabra a otros que con el caminaron.
Por lo que a nosotros toca, resumo brevemente lo que de él conocimos de palabra y obra: Inicio poniendo el acento a la lucha por la recuperación de tierras comunales enajenadas con plan orquestado por terratenientes municipales, lucha que inició cuando fue testigo presencial de un acto de abuso a la dignidad de la mujer phurepecha, en el que un terrateniente, dueño de la cosecha impidió cumplir la tradición de regalar un chiquihuite de maíz a las comideras, pisando con su bota la mano de la esposa del mediero –como se llamaba a quien sembraba tierra ajena- .
Enfrentó el acoso de autoridades judiciales y agrarias corruptas en compañía de un grupo de valientes compañeros que purgaron penas condenatorias por estos hechos. Demostrando su amor por la madre tierra, organizó y realizó plantaciones forestales locales y regionales, reforestaciones que hoy en día conserva y aprovecha la comunidad en todo su entorno.
Y que decir de su lucha por establecer centros educativos que impartieran enseñanza en nuestra lengua en primer termino y no propiciar la extinción de ella, desde las aulas, su sacrificio fue en aumento conforme mas entendía el proceder del sistema opresor, cambio las formas de pelear entre comunidades vecinas y hermanas por la posición de tierras comunales, motivando la construcción en la comunidad de la primera unidad deportiva regional con la idea de fomentar una convivencia y competencia sana entre todos los pueblos vecinos. Continúo su incansable labor recorriendo las cuatro regiones que componen la nación purépecha logrando fundar en la comunidad la primera escuela secundaria técnica de la región, misma que inicio labores albergando estudiantes de comunidades aledañas y de más lejos que contaban con pocas posibilidades de estudiar por sus precarias condiciones económicas. Sin detenerse, continúo con su proyecto educativo alterno “Nuriohuen” educación con rumbo y respeto a la madre tierra, proyecto inconcluso por la intromisión del sistema educativo estatal y el desentendimiento de autoridades locales –debemos reconocerlo-, prosiguió por las cuatro regiones del pueblo purépecha orientando la aspiración de establecer otro u otros centros educativos de nivel superior, gestión que motivo la fundación del instituto tecnológico superior purépecha, establecido en territorio de la comunidad de Cheran. Asímismo obtuvo la anuencia de la mayoría de las autoridades purépechas para fundar la universidad autónoma verdadera de Michoacán misma que termino estableciéndose en territorio de la comunidad hermana de Pichataro que por diversas razones y opciones no se concluyo en Nurio.
Como anticipamos falta la memoria y las palabras para completar la exposición de la obra y pensamiento de este luchador social que ahora en la inmortalidad de su ancestral sabiduría sea colocado su imagen en nuestra jefatura y sala de consejo a lado de héroes de la talla de Zapata, Morelos e Hidalgo, con las reservas, queda pues para nosotros los que le sobrevivimos un ejemplo a seguir y una gran tarea que cumplir. Sin agregar más palabras que se reducen ante los hechos le saludamos hoy aquí en la Universidad de la Tierra en San Cristóbal de las Casas a 17 días del mes de agosto 2013.
Palabras de Juan Chávez Alonso Rodriguez
Hermanas, hermanos
Muy buenos días tengan ustedes, reciban un saludo cordial del pueblo p’urhepecha. Saludamos a la Comandancia General del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, al Congreso Nacional Indígena, a la sociedad Civil Nacional e Internacional aquí presentes.
Nuestro hermano mayor, Juan Chávez Alonso quien físicamente no está presente con nosotros, pero su pensamiento, su digna sabiduría, su corazón se encuentra en cada uno de nosotros.
Quiero compartir los momentos en los que con él siempre compartimos en la vida, nos enseño el aprecio por la madre Tierra, el valor que tiene nuestro maíz sagrado, el aprecio a todo el hábitat, los bosques los ríos, las plantas, los mares los minerales, todo lo que compone un territorio verdadero de los pueblos originarios de este planeta Tierra.
También nos enseño a fortalecer nuestra cultura verdadera, de seguir siendo los pueblos que somos, de saber ejercer nuestros derechos, a la libre determinación en base a la autonomía para poder decidir nuestro destino, en beneficio de nuestras necesidades, tomando en cuenta todos estos deseos que él anhelaba están reflejados en los Acuerdos de San Andrés Sacamch’en de los pobres firmados por el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, el Gobierno Federal y la Cocopa en el año de 1996.
Por la reconstitución integral de los pueblos originarios. “Nunca más un México sin Nosotros”.
Palabras de Fortino Domínguez [zoques de Jalisco]
 17 de agosto de 2013, CIDECI Universidad de la Tierra, Chiapas.
 Humanidad Saya akuit. Buenas tardes humanidad. Reciban un caluroso saludo desde nuestros corazones.
Con el permiso de mis mayores y con la autorización de los hombres y mujeres zoques que ahora vivimos en Jalisco voy a tomar la palabra. Mi nombre es Fortino Domínguez Rueda, zoque de Chapultenango y desplazado a la ciudad de Guadalajara.
La historia de los zoques del norte de Chiapas, México es de una cuenta larga. Estamos presentes en estas tierras desde los primeros días de la Mesoamérica profunda. Una de tantas es la de los zoques de Chapultenango, mismos que hemos padecido desde hace más de 500 años el proceso de conquista y exterminio. Padecimos terriblemente el proceso de conquista europea, la brutalidad del periodo colonial, la supuesta independencia y la revolución mexicana. Lamentablemente las últimas décadas no han sido nada fáciles. Para ello, basta recordar la terrible experiencia de la erupción del volcán Chichón, nombrado erróneamente por Jacobo Zawludoswki como Chichonal.
La fiesta de la piowachuwe “tomó por sorpresa” a las instancias gubernamentales del Estado de Chiapas que hicieron caso omiso a las voces de alerta que los zoques articulamos con mucho tiempo de anticipación. Por ejemplo, hacia 1964, la actividad volcánica comenzaba a ser muy notoria en la zona. Los pobladores de los alrededores del volcán observaron que desde numerosas grietas de las laderas se despedían gases y por mucho tiempo persistió un fuerte olor azufroso. Una cresta del cono del Chichón se incendió y los temblores no cesaron durante los cinco años siguientes. Entre enero y marzo de 1982 las cosas se recrudecieron. Ocurrieron entre 30 y 40 temblores. Esto presagiaba un presente nada alentador para los zoques serranos. Desafortunadamente, el 28 de marzo de ese año, el volcán  Chichón entró en fase eruptiva, arrojando material piroclástico a una distancia de 37 mil kilómetros cuadrados y a una altura de 17 kilómetros. Semejaba un inmenso hongo de más de 100 kilómetros de diámetro, devastando vegetación, campos de cultivo y 14 poblados que se encontraban a 12 kilómetros a la redonda, principalmente los poblados de Chapultenango, Guadalupe Victoria, Esquipulas Guayabal y Francisco León.
El volcán tuvo tres fases eruptivas hasta el 4 de abril de 1982. El área más dañada fue de diez kilómetros de radio a partir del cráter, en la que desapareció toda existencia de vida animal y la  población que no logró salir falleció atrapada por la lava del volcán. Las tierras quedaron incultivables esto repercutió en daños ecológicos y económicos para las poblaciones que realizaban práctica agrícola de monocultivos como medio primario de subsistencia. La muerte y la desolación hicieron presa de la población zoque asentada en el norte de Chiapas. El desastre afectó un total de 35 mil 599 hectáreas; las restantes 2 mil 133 de propiedad privada -cultivadas de maíz y café-, así como las tierras designadas al ganado, también colapsaron. Los daños económicos fueron valuados en más de 117 millones de dólares, principalmente en los municipios de Francisco León y Chapultenango. Un total de 22 mil 351 personas de siete municipios fueron evacuadas de la zona, de las cuales 15 mil fueron albergadas temporalmente en 37 sedes distribuidas por Villahermosa, Cárdenas y Huimanguillo, en el estado de Tabasco; y Pichucalco, Ixtacomitán, Bochil y Tuxtla Gutiérrez, en el estado de Chiapas. Por su parte, el censo del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reveló que las familias afectadas ascendían a 9 mil 451. Extraoficialmente, entre mil 770 y 2 mil personas perdieron la vida durante las tres erupciones del volcán, lo que trajo graves consecuencias para los afectados, por el abandono de sus tierras y el desplazamiento forzado hacia otras regiones de contextos culturales y ecológicos diferentes a la región zoque del norte de Chiapas.
Muchos zoques fueron reubicados-desplazados por el gobierno en diversos municipios de Chiapas, otros más, migramos a los estados de Jalisco, Veracruz, Distrito Federal, Quintana Roo y desde hace 15 años muchos compañeros han partido hacia Boston, Massachusset en los Estados Unidos. A estas alturas el desplazamiento y estancia zoque en los diversos puntos de llegada comienza a adquirir un rostro multifacético, pero todo ello marcado por un creciente contexto urbano.
El presente urbano zoque.
A más de tres décadas, la situación de los zoques afectados por la erupción y desplazados de nuestro territorio ancestral no ha cambiado mucho. El acceso a la salud, vivienda, trabajo digno y calidad de vida se han esfumado como las fumarolas del volcán. Las condiciones de vida en los nuevos puntos de residencia (rural y urbana) demuestran que todo cambió para seguir igual, ya que la exclusión y el racismo siguen operando como ordenadores sociales que determinan nuestro presente. Aquí vale la pena decirlo con todas sus letras, en el México de ahora el color de la piel sigue siendo un elemento de diferenciación y excusa perfecta para despreciarnos y humillarnos. Nosotros sabemos que todo ello tiene una lógica para deshumanizarnos, sin embargo, no podrán ya que la resistencia y la humildad de lucha habitan entre los hombres y mujeres zoques.
Nuestro territorio se colapsó y ahora, desde diferentes calendarios y geografías, estamos reconstruyéndonos. Los fenómenos naturales como las erupciones volcánicas, el desplazamiento forzoso de damnificados, las reformas neoliberales al artículo 27 y los diversos procesos migratorios, han reconfigurado la cultura e identidad de los zoques.
Sin embargo, la digna rebeldía se ha mantenido. Un ejemplo es el proceso organizativo que desde el 2007 llevamos a cabo los zoques residentes en Jalisco. Este proceso se ha unido con el de los compañeros zoques que actualmente residen en Chiapas. Es así como en el 2012, en la conmemoración de los 30 años de la erupción del volcán, juntamos la palabra de los zoques residentes en Chiapas, Jalisco y Veracruz, mediante un enlace virtual. Con ello buscamos hechar la palabra e intercambiar experiencias de lucha para la reconstitución de nuestro pueblo. A la par, los compañeros zoques de Jalisco hemos participado en las reuniones del Congreso Nacional Indígena región Centro – Pacifico. La razón principal para participar en este espacio de lucha es que la defensa de la madre tierra es fundamental, y nosotros que fuimos arrancados de ella, sabemos a cabalidad las consecuencias así como el dolor que ello provoca en nuestros corazones.
Por todo lo anterior, los zoques que vivimos en la diáspora apuntamos a construir una sociedad que reconozca la diversidad de los diversos; una sociedad que entienda la importancia de reconocer a los pueblos indios como sujetos de derecho, aun cuando su territorio ancestral esté devastado y en proceso de reconstrucción. Que no nos juzguen por ser desplazados. Que entiendan que no existió otra salida más que el éxodo forzoso. Como dicen los compañeros zapatistas: somos de antes, sí, pero somos nuevos. Tanto así, que estamos juntando nuestros pasos con otras y otros. Ahora sabemos que habitar en la ciudad puede convertirse en un elemento que puede ayudarnos en el proceso de liberación de nuestros pueblos. Debemos sumar esfuerzos y así proclamar a cabalidad la frase del Congreso Nacional indígena: Nunca más un México sin nosotros, nunca más sin los hombres y mujeres que del color de la tierra somos.
Yuskuroya.
Gracias.
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