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8 de marzo de 2016

Carta de Gustavo Castro Soto, herido en el atentado contra Berta Cáceres.

Queridos amigos y amigas, familiares, compañeros en la lucha, desde estas tierras que vieron nacer y morir a nuestra querida amiga Berta, amiga entrañable, solidaria y mujer excepcional, les quiero dar las gracias por tanta solidaridad y cariño que poco a poco, en momentos en que puedo recibir mensajes, caigo en la cuenta de todo lo que allá afuera se mueve. No es fácil la señal acá, pero tampoco es fácil cuando se anda en mil declaraciones ministeriales.
Mientras acá las aguas son un torbellino. Los sicarios que han asesinado a Berta y que intentaron asesinarme siguen en la impunidad mientras el gobierno pretende socavar la memoria de Berta, el honor y la lucha magnifica que el Copinh ha hecho por tantos años en la defensa de la vida, los territorios y de los derechos humanos.
Vi morir a Berta en mis brazos, pero también vi su corazón sembrado en cada lucha que el Copinh ha realizado, en tantísima gente que la conocimos.
No hay lluvia que semeje tantas lágrimas derramadas por su partida, pero no hay tanta fuerza que asemeje la lucha lenca que se enfrenta día a día, palmo a palmo disputándose el territorio contra las grandes transnacionales. Mantienen una lucha inquebrantable contra más de 40 proyectos hidroeléctricos; contra decenas de proyectos mineros, y una lucha por recuperar sus territorios en mas de 50 puntos de su región ancestral y tan hermosa como es la hondureña. El Copinh marcha, camina, protesta, recupera, y extiende su mano solidaria con los movimientos.
Esa era también Berta.
El asesinato de Berta podrá significar para muchas empresas e intereses la oportunidad para avanzar sobre sus territorios. Pero el Copinh es más fuerte que nunca y necesitará de la solidaridad de todos y todas para sumarnos a su lucha, con solidaridad y con la memoria de Berta en nuestras manos.
Los sicarios ya saben que no morí, y seguro estarán dispuestos a cumplir con su tarea.
Mientras el consulado mexicano acudió de inmediato en mi auxilio y no se han separado de mí, además de patrullas y policías, no significa que mi vida deja de correr peligro, y es cosa que el gobierno hondureño no quiere ver, intentando todavía hasta el día de hoy retenerme para controlar la información de mis declaraciones. Se han negado a darme copia de mis declaraciones. Me amenazan que si me voy a Tegucigalpa por mi seguridad, me enviarán ordenes de aprehensión preventiva. O que si salgo sin su consentimiento no habría acompañamiento de seguridad y será por nuestra cuenta.Yo no tengo delito, ya declaré, y las demás diligencias las puedo hacer desde mi país.
Me duele enormemente estar encerrado en la misma ciudad solo, mientras miles se congregan a unas cuadras para despedir a nuestra querida Berta. Pero les quiero decir que ahí estoy con ustedes, llorando a mares la perdida de Bertica, pero también agradeciendo a la vida haberla conocido y haberme inspirado tanto. Pero sé que tengo que salir, y el gobierno sigue preparando sus argucias para presentar ante al opinión pública que el asesinato de Berta se debió conflictos internos, cuando hay demandas contra quienes la habían querido asesinar, vinculando a la empresa hidroeléctrica protegida por el estado. Solo quieren indagar lo interno del Copinh para despedazarlo y acabar con una de las principales luchas y más emblemáticas de Honduras en los últimos 20 años.
Y es que mis declaraciones les estorban para culpar a quienes quieren meter a la cárcel. No escuché carros llegar ni irse cuando el asesinato; el escenario del crimen fue modificado y alterado; las pruebas de sangre y otras dejaron lìneas en blanco que luego pueden ser alteradas; mandan a declarar a la mayoría a gente del Copinh y no a los sospechosos tiempo atrás de estar intentando asesinar a Berta.
Hasta el día de hoy tuve atención médica oficial para las heridas y mientras una familia solidaria y otra doctora lo hicieron por solidaridad. Toda la madrugada de ayer y hasta bien entrada la noche pude cambiar mis ropas ensangrentadas pero retienen mi maleta sin devolvérmela. Si bien quedé en ayunas y en la tarde me ofrecieron algo de comer, no probé alimentos hasta el día de hoy, respondiendo preguntas, haciendo test y cuanta cosa se les va ocurriendo. Parece que se les olvida que soy víctima y en durante 48 horas no cerré los ojos, sin descansar, atendiendo sus diligencias. Pero lo más hermoso, siempre había gente del Copinh afuera, en la sala en cualquier momento, acompañando mi seguridad, silenciosos, atentos, maravillosos. Se siente el calor humano y solidario tremendamente. Se siente uno mas seguro con ellos que con mil policías.
Luego de dejar anoche el ministerio público y de ir al juzgado a declarar comotestigo protegido, vestido con una túnica negra hasta los talones y con una capucha negra, regresé para más pruebas y preguntas; por fin me dieron oportunidad de cambiarme y trajeron mi maleta, pero se la volvieron a llevar. El cónsul se movió para encontrar un hotel mientras cientos y cientos iban arribando a la ciudad para despedir a Bertica. Nuevamente de madrugada logramos llegar a la habitación de un hotel y por fin descansar unas pocas horas porque el día de hoy partiríamos a Tegucigalpa. Pero llegaron para que viera fotos y videos e identificar al asesino que me encontré cara a cara, pero lamenté que todos los videos y fotografías eran de las marchas del Copinh, para que señalara quién de ellos había sido.
Pero no me han mostrado las caras de los dueños de las empresas o sus sicarios. En lugar de dos horas, fueron 4 horas de fotos y más preguntas de las mismas.
Llegaron ya cuando estábamos a punto de abordar la camioneta blindada del Cónsul rumbo a Tegucigalpa cuando llegan de esa ciudad los altos funcionarios de las fiscalías contra delitos contra la vida, y de la Agencia Técnica e Investigación Criminal, a solicitarme que me quede, que les ayude a la reconstrucción de los hechos. Lo consulté y creí conveniente quedarme, pero con la condición de que me dejen ir al velorio de Bertita, con la gente. Han accedido. Ah!, y que durante las horas largas de la reconstruccción de los hechos tengan cafecito, porque espero poder lograr y soportar reconstruir ese asesinato y calvario.
Espero que sea lo último que me pide este gobierno, porque aunque no quisiera están tentados a retenerme preventivamente, porque soy el único testigo. Pero la confusión no solo reina en nuestros corazones apachurrados por que tuvimos que sembrar a Bertica antes de tiempo, sino que en el mismo Ministerio Público y sus dependencias reina lo mismo. Bueno, accedí a ayudar en esta difícil prueba de la reconstrucción de los hechos. Por Bertica, por el Copinh, porque algún día se haga justicia y se expulsen de los territorios los proyectos de muerte y destrucción.
Gracias a tanta gente por su solidaridad, por estar pendientes de este pueblo valeroso. Gracias, de veras gracias, me ha emocionado hasta las lágrimas, todavía más, al ver que mi equipo de trabajo, que mis amigos y tanta gente, se hayan preocupado por denunciar esta situación.
Gustavo Castro Soto.

4 de marzo de 2016

Comunicado del COPINH: ¡Berta Cáceres, vive!

Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras COPINH
Jueves 3 de Marzo del 2016, La Esperanza Intibucá Honduras.
La compañera Berta Cáceres, fundadora y Coordinadora General del Consejo Cívico Popular Indígena de Honduras COPINH, y el compañero Gustavo Castro Soto, perteneciente a la organización Otros Mundos A.C. /Amigos de la Tierra México, La Red Mexicana de afectados por la Mienria (REMA) y El Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4) fueron víctimas de una agresión con arma de fuego lo que causo la muerte de Berta y lesiones graves a Gustavo. La agresión se perpetuo en el interior del domicilio de nuestra compañera. Un grupo de hombres armados entro por la puerta trasera forzándola y disparó contra ambos compañeros.
La primeras detonaciones fueron en contra de Berta provocando su muerte. Gustavo Castro recibió dos impactos de bala uno de los cuales le  rozo la mejilla y otro mas en la mano, rodando por el piso haciendo creer a sus atacantes que había muerto. Asustado por la situación, el compañero se movió del lugar de los hechos y se refugio en un lugar seguro donde dio aviso de la situación y posteriormente fue auxiliado por compañeros del COPINH.
Entre las 7:30 y 8:00 am, llegó la policía y el ejercito para revisar el lugar de los hechos y corroborar la muerte de Berta, al igual que varios compañeros, familiares y amigos quienes observaron con indignación la prepotencia con la que actuaron los peritos y las autoridades. El jefe de investigación llego con una actitud agresiva provocando una enfrentamiento verbal con los compañeros de la organización. Del mismo modo, al salir del lugar de los hechos, los policías insinuaron que lo ocurrido había sido un robo. El cuerpo de Berta fue envuelto en plástico y aventado a la parte trasera de una camioneta gris sin distintivos de ninguna institución pública; sin ningún respeto por la compañera y el luto de la familia o los compañeros presentes.
En el transcurso de la mañana Aureliano Molina Villanueva de San Francisco Lempira, militante de base del COPINH, llego al lugar de los hechos lugar  fue requerido por la Policía Nacional Preventiva de La Esperanza Intibucá para declarar. Debido a la insistencia de los compañeros de que no atendiera dicho requerimiento, fue acompañado por su padre Aureliano Molina y su cuñado. Fue llevado a la Jefatura Policial de la localidad y hasta el momento esta detenido como supuesto sospechoso del asesinato. Se ha preguntado cuales son los cargos que se le imputan, respondiendo a la organización que no hay dichos cargos pero se tienen 24 horas para hacer la investigación.
El cuerpo sin vida de Berta fue trasladado a la fiscalía de La Esperanza al rededor de las 9:00 am, posteriormente se movió a Siguapeteque y finalmente a Tegucigalpa, para hacer la autopsia.
El compañero Gustavo decidió esperar a que llegara la fiscalía de etnias para dar su declaración, pues debido a la falta de confianza en las instituciones judiciales Hondureñas se negaba a declarar ante otras instancias. Fue atendido por una médico hasta el medio día. Durante el transcurso de la tarde la fiscalía de etnias llego al lugar donde estaba refugiado para tomar su declarar. Luego fue llevado a ministerio público donde permanece hasta este momento.
A pesar de la investigación que esta realizando la fiscalía de la zona, COPHIN exige una investigación clara por medios independientes al estado Hondureño, pues se duda de su credibilidad.
Miembros del COPINH aseguran haber sido amenazados en el mes de diciembre por personas que se autodenominaron sicarios contratados por la empresa DESA. Durante los últimos seis meses  se confirma que Berta recibió amenazas constantes cuya intensidad iba incrementando, disparos contra el carro, mensajes y amenazas verbales directas, por parte del ejercito, la policía, el alcalde Raúl Pineda y la empresa DESA.
La secretaría de Seguridad de la Nación declaró durante la mañana del día de los hechos, que Berta tenía asignadas medidas cautelares por la Corte Interamericana de los Derechos Humanos CIDH, sin embargo aseguraban que la dirigente había rechazado dicha protección y que en el momento de los hechos se encontraba en un domicilio que no estaba registrado como el suyo, por lo tanto no podía estar vigilado. De este modo las autoridades se deslindan de su obligación de proteger a Berta de cualquier atentado y la culpan de su muerte. Así mismo es posible notar que la estrategia de las instituciones judiciales es culpar al compañero Aureliano Molina Villanueva de cometer un crimen pasional contra la compañera, además de fabricar evidencia para señalar a otros integrantes del COPINH culpables o cómplices del crimen.
En este momento el COPINH se encuentra en estado de alerta, temiendo por la integridad de Gustavo Castro y los integrantes de la organización que viven en constante acoso por oponerse al despojo de su territorio. Este ataque es una clara señal de la escalada de represión contra todas las personas que luchan por la naturaleza y se oponen a las empresas transnacionales que saquean Honduras.
Llamamos a la solidaridad nacional e internacional a seguir realizando acciones que contribuyan a frenar y denunciar las políticas agresivas del estado, las estrategias privatizadoras de las transnacionales  y  la violación sistemática de los derechos del pueblos Lenca.
Nos autoconvocamos a movilizaciones pacíficas pero enérgicas desde nuestra autonomía y autodeterminación. A seguirnos movilizando en defensa de nuestros bienes comunes de la naturaleza.
¡Reafirmamos nuestra lucha por el Río Gualcarque!
¡Reafirmamos nuestro compromiso con la vida!
¡Exigimos justicia!
¡Exigimos fin a la impunidad!
¡Exigimos una investigación independiente con jueces y peritos internacionales!
¡Exigimos la salida inmediata de Río Blanco de la unidad paramilitar “los tigres”!
¡Exigimos parar la capacitación y actividad paramilitar en todo el país apoyada por gobiernos extranjeros!
¡Exigimos parar la persecución de quienes defendemos los derechos de los pueblos indígenas y de toda la sociedad!
¡Exigimos los cambios necesarios en nuestro país!
¡Exigimos el respeto a la vida!
CON LA FUERZA ANCESTRAL DE LEMPIRA, MOTA, ENTEMPICA, SE LEVANTAN NUESTRAS VOCES LLENAS DE VIDA, JUSTICIA, DIGNIDAD Y PAZ.
BERTA CÁCERES VIVE.
http://copinhonduras.blogspot.mx/
Tomado del Centro de Medios Libres.
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