El pasado 8 de julio, envié a
Confieso que lo que traduje como un desprecio a mi pluma, una falta de cortesía para con mis improbables lectoras y lectores y un lamentable signo de autocensura, me significó doblemente: en el plano de lo personal y en el ámbito de lo social. Lo primero, porque aunque reconozco que no soy ninguna personalidad pública, sí me considero parte de la tan manoseada sociedad civil morelense que en la última década en algo ha influido para la creación de proyectos donde voluntades y dignidades se encuentren; como se supone lo es la misma Jornada Morelos.
Lo segundo, porque aunque ésta clase de descuidos se han presentado en diversas ocasiones a lo largo de los casi seis años que tengo escribiendo para
En varias ocasiones y de distintas maneras preguntamos si el tratamiento que recibimos respondía a lo que decimos, a cómo lo decimos o a cuestiones de formato, como la extensión de las mismas colaboraciones; pero no obteníamos respuesta alguna. Comprendimos entonces que nuestra voz no tenía ya cabida en este proyecto editorial que tanto queremos y que siempre defenderemos.
Por fortuna, como en otras ocasiones el subdirector de
Cuando comenzamos a publicar en
La actitud de Jaime, dado que nobleza obliga, nos lleva desde luego a guardar para otras lides, con enemigos verdaderos y no con quienes como él demuestran que son nuestros hermanos de lucha, la fuerza de la palabra nuestra; y nos exige también responder de la misma manera, continuando en la entrega de colaboraciones e instando a que las personas, grupos, colectivos y pueblos que deseen nutrir nuestra voz con la dignidad de su rebeldía nos compartan la riqueza de su diaria resistencia para que aquí mismo hablemos de ella.
La convocatoria, cabe aclararlo, está abierta a quienes sueñan, piensan y actúan en la construcción de un mundo nuevo y mejor; aunque, justo es decirlo, tiene como destinatarios especiales a quienes, hombres y mujeres, se organizan abajo y a la izquierda contra la explotación, el despojo, el desprecio y la represión; es decir, contra el capitalismo y su expresión más reciente y criminal: el neoliberalismo.
Así que si ustedes simpatizan con las prácticas gansteriles de la pandilla más grande de mafiosos de este país: el PRI, o se enorgullecen de las ideas retrógradas y el actuar delictuoso e hipócrita de la derecha encabezada por el PAN, mejor absténganse; no perdemos de vista que son ustedes quienes han hecho de México un paraíso para el narcotráfico, convirtiendo nuestras vidas en una pesadilla, y aún tenemos fresco en la memoria l@s miles de perseguid@s, pres@s, asesinad@s y desaparecid@s por razones políticas a lo largo de décadas.
Y si a ustedes se les hincha el pecho con el discurso nacionalista de quienes desde el PRD y sus derivados lácteos se asocian con el prianismo para exterminar pueblos indígenas, repetir las recetas fascistas en el trato para con las y los jóvenes, aliarse con quienes asesinaron a sus compañeros de lucha y, en nombre del libre mercado, destruir patrimonio cultural y dejar en manos privadas servicios como agua potable y gas natural de ciudades que gobiernan; favor también de abstenerse, al fin que, como el Coronel, ustedes también ya tienen quien les escriba.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario