Por Parastoo Anita Mesri Hashemi-Dilmaghani/La Jornada Michoacán.
El K’eri Ja’askaticha, o Consejo de Pensadoras y Pensadores, que también se traduce como Consejo Mayor, es la cabeza del Ireteri juramukua kantsakata, o sistema de gobierno Purépecha comunitario de Cheran. Sus miembros fueron nombrados por las asambleas de sus respectivos barrios, y su tarea no es fácil, pues en las estructuras político-sociales indígenas, al contrario que la democracia indirecta de los partidos políticos, en términos occidentales, hay una “transparencia” y “rendición de cuentas” continua, pues en las asambleas se ventila todo, y las autoridades realmente están para servir a sus comunidades. Es un cargo de suma importancia, dado que las y los ireticha (comuneros) depositaron en ellos el poder, que debe ser ejercido para el bien colectivo. Son ellos quienes encabezan los esfuerzos para enfrentar los problemas actuales de Cherán y buscar la mejor forma de resolverlos.
Los k’eri, como comúnmente son llamados, son, en el caso de Jarukutini (Barrio Primero), los comuneros Salvador Estrada Castillo, Salvador Tapia Servín, y José Trinidad Estrada Avilés; en Ketsikua (Barrio Segundo), Jefet Sánchez Robles, J. Trinidad Niniz Pahuamba, y Gloria Fabián Campos; en Karhakua (Barrio Tercero), Héctor Durán Juárez, Antonio Durán Velázquez y José Trinidad Ramírez Tapia; y en Parhikutini (Barrio Cuarto), J. Guadalupe Tehandón Chapina, Francisco Fabián Huaroco, y Gabino Basilio Campos.
Fueron nombrados porque las y los ireticha confiaron en que tienen las características necesarias para ser integrantes del K’eri Ja’askaticha. Estas características son anchikuriti, es decir, ser una persona trabajadora para sí, para su familia, y para la comunidad; jakajkuti, o una persona que cree en sí mismo, en su pueblo, en su comunidad y en su cultura purépecha; p’urhejkuti, una persona que cumple con su deber y responsable hacia su familia, su barrio, su comunidad y su pueblo; kaxumbiti, una persona honorable, respetuoso y respetable; maruaspeti, o aquella persona que durante su vida haya servido bien a su familia, barrio, comunidad y pueblo; y mimixeti, una persona sabia y con profundo conocimiento de la cultura purépecha.
Estos comuneros y comunera, tienen ahora la kurikua (símbolo o vara de sabiduría), que se les fue entregado el día de su toma de posesión, por asistentes que acudieron de varias comunidades hermanas purépechas. Con el apoyo y solidaridad de la Comisión de Honor y Justicia, quienes son los coordinadores de barrios, fogatas y barricadas, y de los otros órganos del gobierno comunal, tienen a su cargo el orden, paz social y progreso de Cherán. Además, los k’eri son los interlocutores principales para las autoridades estatales. Por eso, merecen del más alto respeto. Sin autoridad, la comunidad no es nada.
El Juramukua, o gobierno, es la esperanza, es la vía por la cual se ejerce el juramukujperakua, o autonomía. Hace cumplir con la juramukukatecha, o el sistema normativo indígena de Cherán, es decir, las reglas jurídicas, políticas y sociales que rigen la vida en comunidad. Es también un elemento central del desarrollo de Irechekua, la Nación Purépecha. Además, es parte de mimixekua, que es la cultura y sus diversas manifestaciones. Por ello, es motivo de orgullo de todas y todos los michoacanos y mexicanos en general.
Asimismo, es una vía propia, indígena, y no ajena, como es el sistema de partidos políticos, de solución a problemas que pesan a las y los Purépechas de Cheran; por ende, es el futuro. Irekua, o la vida en comunidad, depende de ellos, y así como del buen papel de todas y todos los ireticha, quienes bajo su guía, son un ejemplo para todas las comunidades indígenas y no indígenas del país. Así, es necesario que reconozcamos el importante y difícil tarea de los miembros del K’eri Ja’askaticha. Enhorabuena para Cherán, enhorabuena para Michoacán, y enhorabuena para México.
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