El domingo, 25 de marzo de 2007 se reúnen en Berlín, el palacio de Bellevue que, como su nombre francés indica, es prusiano, los 27 jefes de Estado y de Gobierno de los países que al día de hoy componen la Unión europea. Festejan el 50 aniversario del Tratado de Roma que, a los 12 años del fin de la IIª Guerra Mundial, unía en común empeño a los archienemigos seculares Francia y Alemania y otros cuatro países. Seis de los 27 llevan 50 años en el club y son veteranos. Dos llevan menos de un año y son novatos. El resto estamos en medio. Una masa territorial de 4,324,782 kilómetros cuadrados y casi 490 millones de habitantes, el mercado único más próspero y grande del mundo, sólo por detrás del chino y el indio en cantidad de personas.
Un gigante económico y un enano político; que, por cierto, era lo que se decía de Alemania Occidental durante la guerra fría y ahí la tienen Vds., reunificada, locomotora económica del continente y actual presidenta de la Unión. Un gigante económico porque es la primera potencia mundial en exportaciones, por delante de los EEUU y con una moneda más fuerte que el dólar; un enano político porque vive en buena medida supeditada a los designios imperiales de Yanquilandia.

Y no es ese su único defecto. La fabulosa capacidad europea para encontrar vicios, errores y miserias se ceba en especial en sus propias obras: además de escasa independencia frente al primo estadounidense, la Unión es un mercado desigual, con países y regiones más beneficiadxs que otrxs; es una asociación de Estados, antes que de pueblos; es un club de ricxs donde unos son muy, muy, muy ricxs y otros bastante menos, si bien los índices de pobreza no son los de los países extraeuropeos, incluidos los Estados Unidos; es también un bloque comercial que recurre a prácticas injustas de comercio con los países del Tercer Mundo, injusticias que no se ven compensadas mediante fórmulas de acuerdos con países de sus antiguas colonias. Es muchas cosas, pero también es un intento de mejorarlas y corregir defectos.
La Unión Europea es la historia de 50 años de éxito frente a una historia de 1950 años de fracasos. Porque el proyecto (más o menos consciente) de unificación europea viene haciéndose desde el tiempo de Julio César en el siglo I a.d.C. Lo intentó después lo que sería Francia con el Imperio Carolingio; lo que sería Alemania, con el Sacro Imperio Romano Germánico; España, con la Monarchia Hispanica; de nuevo Francia, con el Imperio Napoleónico; otra vez Alemania con el III Reich; Rusia, con el comunismo... y todos fracasaron por tratarse de unificaciones hechas a punta de lanza, de mosquete, de cañón, de Stucka, o de internacionalismo proletario, es decir, por la violencia. La de ahora tiene éxito porque, en lugar de hacerse por la violencia, se hace por la vía pacífica del intercambio comercial. Europa ya no es una Europa de militares, sino de agentes económicxs, empresarixs, sindicatos, banquerxs...

A veces se estudia la Unión Europa en comparación con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero no tienen nada que ver. La organización europea similar al TLCAN era la Asociación Europea de Libre Cambio (EFTA en las siglas en inglés), una partida de clientes que pusieron en pie los británicos en 1960 con ánimo, precisamente, de contrarrestar el Mercado Común Europeo (hoy UE), ya típicamente traicionada por lxs mismxs británicxs, (que pidieron el ingreso en el MC en 1961) y que se extinguió silenciosamente en 1995, cuando sus últimos jirones, Austria, Finlandia y Suecia, ingresaron en la UE. El TLCAN es un area de libre cambio, como su nombre indica, exclusivamente. La UE es una unión real en lo político, económico, social, financiero y jurídico, aunque, obviamente, más avanzada en unos aspectos que en otros.
La UE es un ser vivo, de fronteras cambiantes, en perpetuo cuestionamiento, con tantxs enemigxs dentro como fuera; es un laboratorio de fórmulas constitucionales, una confluencia de proyectos y una jaula de grillos donde están algunos de los Estados más viejos y más jóvenes del mundo, con las instituciones más antiguas y más modernas, una organización tradicional e in fieri al mismo tiempo. Con todos sus defectos e insuficencias, la UE es el único contrapeso real a la aplastante hegemonía de los EEUU, papel que representa siendo a su vez, además, uno de sus más fieles aliados. "Cosas veredes, Mio Cid que farán fablar las piedras".
Nota bene: este post es complementario de otro publicado en el blog Palinuro, sobre igual tema pero con otro contenido, más pensado para un público europeo. Aunque esto de pensar en públicos distintos en la blogosfera sea una tontería.
16 comentarios:
muy buenas reflexiones, saludos!!!
En el momento en que Europa plante cara a Estados Juntitos y les digo de eso nada monada. eso no es asi...por ahy no pasamos...se combertira en una potencia mundial (espero que más justa que ianquilandia) pero mientras tanto seguira siendo un bebe al que le cambian los pañales :)
Europa, profunda y arraigada, pero con mucho que ofrecer.
Saludos Chilanga, :-)
europa todavia es joven en su union, pero tal vez coja los ejemplos peores de estados unidos, el tiempo nos lo dirá.
Un saludo y un voto.
Bueno fuera que America Latina hiciera algo parecido a la Union Europea, que le permitiera consolidar su influencia en el resto del mundo
Hola amigos, desearles buen inicio de semana desde Europa.
Lástima que en España vamos en la dirección contraria... :(
Yo abogo por un Mundo Unido, ni USA ni UE, ni ONU... pero me temo que acabaremos antes con nuestro planeta, snif.
si tatoon, yo piebnso lo mismo :)
Yo soy de los "europeos" que creen que con la UE estamos mejor... ...pero sólo los europeos.
Ya veremos.
Pues ya sabías más de Europa que yo...
Ahora me pasaré a leer a Palinuro, a ver que más cuenta.
Saludos
Enhorabuena por mantener vivo un tema que parece ya olvidado por el desprestigio y falta de confianza que los ciudadanos tienen hacia unas instituciones que no ven cercanas, y todavía siguen viendo aisladas, cuando en realidad, es en la cohesión donde reside la fuerza por mantener vivo el acervo comunitario frente a los agujeros negros de la injusticia.
"El pueblo no tiene derechos contrarios a su felicidad" (Mounier)
Cambiando de tema si os interesa un blog sobre cultura visitad el de alguien muy cercano a mi: http://iokikn.blogspot.com
Buen dia :)
Aquí seguimos los fieles europeos, saludos :-)
Hola Chilanga, te dejo mi apoyo por la causa y por el concurso.
Saludos.
Saludos
namas pasaba a saludar
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