El pasado 22 de agosto, entre las tres y cuatro de la tarde, dos sujetos con corte tipo militar entraron a la casa de Gloria Muñoz Ramírez, integrante del consejo editorial de la revista Rebeldía, publicación del otrora Frente Zapatista de Liberación Nacional.Gloria, según denuncia publicada en el Enlace Zapatista, se encontraba fuera de la ciudad cuando le robaron dos computadoras, libros, dinero, aparatos electrónicos que usaba para realizar su trabajo periodístico (es columnista del diario La Jornada), todo su archivo periodístico sobre Chiapas desde 1994, fotografías personales, discos compactos, además de causar bastante desorden.
Al parecer, algunos vecinos de Gloria vieron salir a los dos hombres, "uno con traje negro y el otro con chamarra, cargando dos grandes maletas, pero como llevaban llaves del departamento y del edificio no les dijeron nada", pensando que eran conocidos de la también autora del libro EZLN: 20 y 10, el fuego y la palabra.
¿Simples rateros robando archivos personales y de trabajo? Como al equipo editorial de Rebeldía todo esto nos suena raro. Apenas hace unos días, el 15 de agosto, el también periodista Eolo Pacheco, director del periódico morelense El Regional del Sur, fue interceptado al salir de conducir un programa de noticias en MVS por un grupo de personas que lo condujeron a un paraje de Santa Catarina, Tepoztlán, para golpearlo y amenazarlo de muerte.
Ambos actos, nos queda claro, tienen como móvil la intimidación que crece en contra de hombres y mujeres que desde el periodismo han mantenido una opinión crítica para con las políticas gubernamentales que cada vez más impunemente lesionan los derechos individuales y colectivos de la población en general; como ha sucedido con Ariadna Nieto Espiné en Oaxaca, de La Directa; con Sinhué Adolfo Samaniego Osoria y Manolo Acosta Villarreal, del Zócalo; Jesús González Meza, de La Voz; José Alberto Rodríguez Reyes, de Canal 4 de Monclova; Brad Will, de Indymedia Nueva York, o Lydia Cacho Ribeiro, de Día Siete.
Desde La otra chilanga vemos con preocupación e indignación el regreso de éstas y otras prácticas, propias de los "mejores tiempos" de la dictablanda priísta y de los sectores más retrógrados de la derecha mexicana; con Manuel Buendía y Héctor "El Gato" Félix Miranda como botones de muestra.
Así, pues, nos sumamos a la denuncia pública de estas agresiones, en tanto colabor@ctores de algunos medios de comunicación impresos y electrónicos, como ellas y ellos, y como adherentes de la Otra campaña.
3 comentarios:
Me uno a esa denuncia en defensa de la libertad de expresion ,,,de q tienen miedo ? facil verdad ,,,de la palabra VERDAD ,,
salud y libertad
mi solidaridad con ellos
Como siempre, querida Maki; así como te otorgaron aquellos reconocimientos, pues haces de tu rincón virtual un blog que nos hace pensar, de haber un reconocimiento blogueril a la solidaridad estaría también en tu barra lateral; pues, el principal valor es el respeto, y tus cualidades primeras la fraternidad y la solidaridad, indispensable en quien camina a la izquierda. Muchas gracias.
http://elgitanoardiente.blogspot.com/
Publicar un comentario