
Esta vez, desde La otra chilanga queremos felicitar al Señor Abscence y Ángel por el tercer y primer aniversario de sus sendos güeblogs: El blog Ausente y Sin Claudicar. El primero de ellos no requiere de mucha presentación. El singular estilo y su poca común temática con clara tendencia a la subcultura pop de derribo en un mundo que reniega del pasado porque le urge a embarrarse en el futuro, hacen de El blog Ausente un sitio virtual de obligada referencia en el que la crítica a la filmografía de Serie B, el análisis minucioso de tebeos (en México les llamamos historietas o monitos) y su Simpsonario no tienen desperdicio.
Sin Claudicar es en cambio un güeblog mucho más modesto; en él Ángel arranca un buen 31 de mayo con lo que será el leit motif de su rincón virtual: “en ocasiones me da rabia ver en la tele la forma en la que se manejan ciertas cosas como política, guerra…”. A partir de allí, éste joven mexicano que entre sus libros favoritos tiene al diccionario y se autonombra presidente vitalicio del Club de Fans de Alfredo Jalife-Rahme, no dejará títere con cabeza y hará de Sin Claudicar un güeblog donde desfilará la estupidez humana en muchas de sus acepciones… además de los calzones de Leti
Por último en esta entrega blogueril, una de las noticias que más me cimbraron durante mis recientes ciberpaseos fue el aviso que el profesor Ramón Cotarelo, colabor@ctor de La otra chilanga, nos hiciera a sus lectoras y lectores el pasado 23 de agosto sobre la posibilidad de cerrar su güeblog Palinuro. Cotarelo irá tomando una serie de cinco medidas escalonadas para hacerse de un poco de espacio y terminar cierto trabajo pendiente que incluye la elaboración de un par de libros.
La última de ésas medidas (las primeras cuatro serían dejar de contestar comentarios, suprimir las ilustraciones, reducir la publicación a un post diario y que éste sea abreviado) sería cerrar un güeblog que para much@s nos significa ya no sólo un espacio de encuentro, sino también una cátedra virtual imprescindible. Afortunadamente, las opciones que se le presentan a éste nuestro maestro son tantas que quizás no tengamos que privarnos tan pronto de su lectura.
2 comentarios:
Muchísimas muchísmas gracias por la felicitación.
¡Ay, ay, ay! stoy en la primera y ya me arrepiento...
Salud.
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