1 de septiembre de 2007

Mis primeras pisadas en La otra Chilanga

Después de la magnífica presentación que hacen de este humilde servidor, no me queda más que agradecer tan elogiosas palabras y el invitarme hacer parte de este necesario grupo en este necesario espacio donde intentamos una necesaria libertad.

Más que escribir una primera 'gran entrada', quiero expresar la incertidumbre que me invade y el dolor de Patria que atraviesa mis huesos, a la espera de la posible entrega de los cadáveres de once ex diputados asesinados mientras se encontraban secuestrados por la guerrilla de las Farc en Colombia.

Hace tres meses, el mundo recibió la trágica noticia del asesinato. Las Farc argumentan que murieron al ser atacados por un grupo militar aún desconocido para ellos. El Gobierno insiste en que fue un asesinato a manos de los guerrilleros.

Muchas hipótesis se manejan, algunas vinculan a fuerzas extranjeras y hasta mercenarios internacionales. Sin embargo, lo único que hasta ahora parece certero, es que están muertos y que sus once familias perdieron una lucha de casi seis años, rogándole al Gobierno y a las Farc, acercarse y sentarse a negociar un intercambio humanitario para la liberación de ellos y de los más de dos mil secuestrados que duermen obligados en las montañas de Colombia.

En buen momento inicia una mediación del presidente venezolano Hugo Chávez. Ayer se reunió con Uribe en Bogotá, con familiares de los prisioneros pedidos en canje y con los familiares de los secuestrados. Pese a eso, el Gobierno lidera una campaña de No al despeje militar, lo que dilata cualquier posibilidad de negociación. No hay una verdadera voluntad política.

Aquí estoy, a la espera de la información. Por cuestiones ajenas a mi voluntad no pude viajar al lugar donde, se supone, hoy entregarán los cadáveres de los diputados. Sin embargo, cargo un poco de pesimismo. Participo del dolor de los familiares de los asesinados.

No me gustaría tener que informar sobre otro hecho similar. En Colombia, el secuestro, ya no es siquiera un problema de mero conflicto armado. Es un grave problema humanitario.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi mas sentido pesame...

Y apoyo ...

Para usted y para todas las familias que sufrieron esta gran perdida ...

BELMAR dijo...

SOLIDARIDAD!!!

Anónimo dijo...

http://antiveroladoc.blogspot.com/

Sebastián Liera dijo...

Así es Carlos, el neoliberalismo y sus promotores nos dicen que el mundo es ya una sola aldea y que no deberían existir las fronteras. Sin embargo, éstas son abatidas a medias: nada más para el capital y las mercancías; ¿y los seres humanos?, bien, gracias.
Pero otra globalización es posible; una que empiece a borrar en verdad todas las barreras, empezando por las de la desinformación y la apatía.
El "no me importa" es parte de los muros que el capital construye día a día en los medios electrónicos e impresos para que no podamos mirarnos y, como ahora, descubrir cuánto tenemos en común.
Porque eso pasa, querido amigo, por lo menos entre Colombia y México. La tragedia de tu pueblo es la de todo el pueblo nuestro: América Latina, y el resto de la aldea global no puede, no ésta vez, hacerse la desentendida.
Ha comenzado un incendio en la cocina, en una de las despensas del resto del mundo, no podrán quedarse de brazos cruzados el resto; no si decimos, alto y fuerte, lo que en estas tierras está pasando.
Bienvenido una vez más, compañero; ésta es tu casa virtual, que por tu voz hable la voz de un pueblo digno como lo es el colombiano.

BELMAR dijo...




Es una lástima que tengamos que contar muertos (y no sólo en Irak)...

Sebastián Liera dijo...

Así es Belmar; aunque los muertos sean nuestra memoria, es una lástima.

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