De nuevo quieren manchar
mi tierra con sangre obrera
los que hablan de libertad
y tienen las manos negras
los que quieren dividir
a la madre de sus hijos
y quieren reconstruir
la cruz que arrastrará Cristo
quieren ocultar la infamia
que legaron desde siglos
pero el color de asesinos
no borrarán de su cara
ya fueron miles y miles
los que entregaron su sangre
y en caudales generosos
multiplicaron los panes
ahora quiero vivir
junto a mi hijo y mi hermano
la primavera que todos
vamos construyendo a diario
No me asusta la amenaza
Patrones de la miseria
la estrella de la esperanza
continuará siendo nuestra
vientos del pueblo me llaman
vientos del pueblo me llevan
me esparcen el corazón
y me avengan la garganta
así cantara el poeta
mientras el alma me suene
por los caminos del pueblo
La mañana del 11 de septiembre de 1973 Víctor Jara se dirigió a la Universidad Técnica de Santiago de Chile. Los primeros bandos militares emitieron un toque de queda y advertían que a quien caminara por la calle sería abatido por disparos, por lo que en la Universidad se quedaron los estudiantes, profesores y trabajadores como rehenes rodeados por tanques y militares. Durante toda la noche se escuchaban disparos de ametralladoras y de cañones, y el o la que saliera de la Universidad era asesinado al instante. Al final entraron los soldados al recinto universitario y reunieron y separaron a los rehenes en el campo deportivo, los obligaron a tirarse al piso boca abajo y los golpearon con las culatas de los fusiles y a patadas. Los obligaron a permanecer en esa posición una hora y después los hicieron correr al Estadio de Chile todos atados y los continuaban torturando. Al entrar al estadio Víctor fue reconocido por un militar e inmediatamente lo separó del grupo y lo golpearon y amenazaron de muerte.
Durante varios dias los prisioneros fueron torturados física y psicológicamente y asesinados por los soldados al mando de la junta militar fascista.
El Compañero Víctor escribió en los últimos momentos que fue visto por sus compañer@s una canción, la cual no pudo terminar pero logró entregar la letra a sus amigos, los cuales se la aprendieron de memoria y pudieron sacar del estadio de tortura. No se volvió a saber más de Víctor hasta el 16 de septiembre, cuando fue encontrado su cuerpo sin vida junto con otros 5 mas tirados en la calle cerca del Cementerio Metropolitano.

2 comentarios:
Como dijo el trovero aquél:
Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada,
y en una hermosa plaza liberada
med sentaré a llorar por los ausentes...
Que lo que los Pueblos Construyeron Juntos No lo puedan acabar los gobiernos Asesinos, que esa semilla que se sembró por todo nuesto continente lo retomemos junt@s hoy y para siempre en este largo proceso de la Lucha por un Mundo Libre
lo primero que haría sería ir al cementerio a dejarles flores, cantos y llantos...aunque después de la Muerte hay mucha Vida...asi que regresamos;)
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