Panteón Rococó está festejando sus 15 años de trayectoria con un disco cargado de crítica social, con canciones claramente políticas. Ejército de paz, que salió a la venta a fines de enero en México es un disco que contiene 13 canciones, todas de la inspiración de Panteón Rococó, a excepción del tema Arréglame el alma, que se produjo con "Chiquis" Amaro en su propio estudio; además de algunos invitados como gente de la agrupación argentina La Mancha de Rolando y algunos DJ, como es el caso del chileno "Ácido".
Algunos temas del disco son Payaso de mentiras, Conflictos y Sálvame, en esta producción que sigue a aquella titulada Panteón Rococó, de 2007. Este es un disco muy bailable y pachanguero, que le da al público y a sus seguidores lo que quieren y esperan oír, pero que a la vez no es nada complaciente; se nota una investigación musical en otros ritmos y estilos como lo tecno, la música gitana húngara (como en Dale equilibrio, donde se puede pasar de un inicio cumbia, tecno, DJ a ésta música gitana y de ésta regresar a acordes de cumbia, en una fusión muy bien hecha y sabrosa), la danza árabe de marruecos y el surf (un buen ejemplo de surf, ska, rock es la canción Abajo y a la Izquierda); por lo que resulta una producción arriesgada y propositiva en todos los aspectos, sin olvidar a su público; sino, más bien, llevándolo de la mano a explorar mundos musicales de un ska nada convencional que en algunas canciones, como en Jardín de amapolas, ya no puede decirse que lo sea del todo; pero que no por ello deja de sonar por demás interesante en un grupo primordialmente skatero.
La banda canta muy en el estilo de sus inicios, fusionando ritmos como ska, rock, reggae, punk, cumbia y merengue; pero en esta vez también incluye ritmos muy orientales y regresa a cantar de una manera directa , campechana, jocosa, sobre las vivencias de esta ciudad (como en La carencia, canción de una de sus anteriores producciones); en ocasiones de forma casi airada, pero siempre hablándonos sobre las problemáticas de este país, las injusticias, la corrupción, políticos vendidos, cosas chuscas, sucesos tristes, que indignan, que llenan de coraje y que arengan a la banda a llenarse de dignidad, a recordar donde están los causantes de la miseria de este país. Las letras de éste disco van quizá un poco más allá, son más aguerridas y le dan palabras y voz al pueblo para protestar, siendo más aventados y muy claros para decir de que personajes nefastos hablan sin necesidad de decir nombres.
Este disco demuestra una vez más que Panteón Rococó tiene un caminar muy particular y que no sólo pueden pegar, llegar a ser conocidos comercialmente y gustar a la banda que goce de bailar un buen ska, sino que además son congruentes con su pensar y que siguen caminando de la mano del pueblo; es claro por qué este nuevo álbum tiene títulos como Abajo y a la izquierda, que demuestran claramente su simpatía para con el movimiento zapatista y con la Otra Campaña y que nos recuerdan a su primer disco, A la izquierda de la tierra, de 1999, y que el grupo se formó "un poco de mano" con el movimiento zapatista, como ha dicho el vocalista de la banda, el Dr. Shenka. Así, Ejército de paz, quinto disco del grupo, salió bajo el sello de la banda, El Cocodrilo Solitario (Sony lo estará distribuyendo este mayo en Europa) y es, sobre todo, "un llamado, una propuesta a la consciencia mexicana de que valore la paz", a decir del vocalista de 36 años.
Algunos temas del disco son Payaso de mentiras, Conflictos y Sálvame, en esta producción que sigue a aquella titulada Panteón Rococó, de 2007. Este es un disco muy bailable y pachanguero, que le da al público y a sus seguidores lo que quieren y esperan oír, pero que a la vez no es nada complaciente; se nota una investigación musical en otros ritmos y estilos como lo tecno, la música gitana húngara (como en Dale equilibrio, donde se puede pasar de un inicio cumbia, tecno, DJ a ésta música gitana y de ésta regresar a acordes de cumbia, en una fusión muy bien hecha y sabrosa), la danza árabe de marruecos y el surf (un buen ejemplo de surf, ska, rock es la canción Abajo y a la Izquierda); por lo que resulta una producción arriesgada y propositiva en todos los aspectos, sin olvidar a su público; sino, más bien, llevándolo de la mano a explorar mundos musicales de un ska nada convencional que en algunas canciones, como en Jardín de amapolas, ya no puede decirse que lo sea del todo; pero que no por ello deja de sonar por demás interesante en un grupo primordialmente skatero.
La banda canta muy en el estilo de sus inicios, fusionando ritmos como ska, rock, reggae, punk, cumbia y merengue; pero en esta vez también incluye ritmos muy orientales y regresa a cantar de una manera directa , campechana, jocosa, sobre las vivencias de esta ciudad (como en La carencia, canción de una de sus anteriores producciones); en ocasiones de forma casi airada, pero siempre hablándonos sobre las problemáticas de este país, las injusticias, la corrupción, políticos vendidos, cosas chuscas, sucesos tristes, que indignan, que llenan de coraje y que arengan a la banda a llenarse de dignidad, a recordar donde están los causantes de la miseria de este país. Las letras de éste disco van quizá un poco más allá, son más aguerridas y le dan palabras y voz al pueblo para protestar, siendo más aventados y muy claros para decir de que personajes nefastos hablan sin necesidad de decir nombres.
Este disco demuestra una vez más que Panteón Rococó tiene un caminar muy particular y que no sólo pueden pegar, llegar a ser conocidos comercialmente y gustar a la banda que goce de bailar un buen ska, sino que además son congruentes con su pensar y que siguen caminando de la mano del pueblo; es claro por qué este nuevo álbum tiene títulos como Abajo y a la izquierda, que demuestran claramente su simpatía para con el movimiento zapatista y con la Otra Campaña y que nos recuerdan a su primer disco, A la izquierda de la tierra, de 1999, y que el grupo se formó "un poco de mano" con el movimiento zapatista, como ha dicho el vocalista de la banda, el Dr. Shenka. Así, Ejército de paz, quinto disco del grupo, salió bajo el sello de la banda, El Cocodrilo Solitario (Sony lo estará distribuyendo este mayo en Europa) y es, sobre todo, "un llamado, una propuesta a la consciencia mexicana de que valore la paz", a decir del vocalista de 36 años.
Nos da mucho gusto saber que la banda cumplió su sueño de hace 15 años al inaugurar El Cocodrilo Solitario (un nombre que rinde homenaje a Hugo Argüelles y su obra de teatro El cocodrilo solitario de Panteón Rococó), su estudio de grabación; un espacio que estará abierto a cualquier grupo independiente que busque sacar un disco de calidad y a bajo costo, donde se sentirán acompañados por músicos y gente que no limitará la creatividad. Esto está muy padre, porque además de significarse como un esfuerzo de abrir las puertas a buenas propuestas musicales de muchas bandas para las cuales el mercado está casi cerrado (a menos que se prostituyan y cambien muchas veces el concepto inicial para que las promocionen) se inserta en un claro caminar de autonomía económica que apunta hacia la apropiación colectiva de los medios de producción y de cambio.
Es claro que al estrenar su estudio con este disco están entrándole de lleno a esta lucha por crear libremente y expresar lo que sienten, haciendo de su trinchera de músicos una forma de lucha contra el capitalismo. Porque una de las ventajas de ser independientes, de no ser sólo un producto de mercadotecnia, es que se puede ser más radical, como en este disco, e ir y hablar sobre las elecciones presidenciales y la situación del país, para después ver la vida con una filosofía de tomarla (a la vida) como quien toma al toro por los cuernos, mientras se cantan rolas de amor (para los enamorados y muy adoloridos), y terminar con un buen viaje, como en el tema Sí, ya lo sé.
Es claro que al estrenar su estudio con este disco están entrándole de lleno a esta lucha por crear libremente y expresar lo que sienten, haciendo de su trinchera de músicos una forma de lucha contra el capitalismo. Porque una de las ventajas de ser independientes, de no ser sólo un producto de mercadotecnia, es que se puede ser más radical, como en este disco, e ir y hablar sobre las elecciones presidenciales y la situación del país, para después ver la vida con una filosofía de tomarla (a la vida) como quien toma al toro por los cuernos, mientras se cantan rolas de amor (para los enamorados y muy adoloridos), y terminar con un buen viaje, como en el tema Sí, ya lo sé.
Insistimos: éste es un muy buen disco de ska rebelde, con letras pensadas y conscientes, de un grupo congruente entre su accionar y su pensar la vida.
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