Por Gloria Muñoz Ramírez/La Jornada.
Aunque al pueblo purépecha de Cherán le ha salido cara su rebeldía, están lejos de rendirse. Hasta el momento suman 13 los muertos o desaparecidos desde que el 15 de abril de 2011 decidieron rebelarse, no sólo contra el crimen organizado que devastaba sus bosques desde hace varios años, sino contra todo un sistema que permitía el control absoluto de la delincuencia, los talamontes y los paramilitares.
Sí, hay dolor, dicen los comuneros desde la meseta purépecha, después del entierro de Urbano Macías y Guadalupe Gerónimo, apenas el pasado 12 de julio; pero, sobre todo, insisten, hay una rabia muy digna y la determinación de no volverse a dejar ni renunciar a su derecho a la autodefensa.
Hasta el momento, a pesar de los anuncios oficiales, la comunidad se defiende sola, pues no ha llegado la seguridad prometida por los gobiernos estatal y federal; los paramilitares andan sueltos y las amenazas rondan a los comuneros que se han atrevido a desafiar a la delincuencia organizada que, señalan, opera con la complicidad u omisión del "mal gobierno". Los rondines tradicionales, las fogatas y las barricadas en todas las entradas del pueblo se han reforzado, en medio del duelo por las recientes pérdidas.
Las versiones gubernamentales de que los homicidios ocurrieron en el contexto de un conflicto intercomunitario son absurdas e insostenibles. No hay conflicto entre dos comunidades, sino, explica el Consejo Mayor, "está el pueblo de Cherán por un lado y, por el otro, están los talamontes, los paramilitares y el amparo y negligencia del mal gobierno".
Lejos de alejarse de la interlocución con los representantes de los gobiernos federal y local, los comuneros de Cherán presionan para ser escuchados, aunque hasta el momento reciben la burla como respuesta o las promesas incumplidas de que se harán las investigaciones correspondientes, se buscará y detendrá a los asesinos, se enviará seguridad a la comunidad y se cuidarán los bosques. Pero nada hasta el momento.
"Estamos agotando todas las vías, en primer lugar la exigencia al gobierno para que desmantele a todos los grupos criminales que hacen el mal a nuestra región. Ellos, el gobierno, saben quiénes son y dónde se encuentras: rancho El Cerecito, rancho Morelos, rancho Seco, Santa Cruz Tanaco, Huecate, Aranza, Paracho, Pomacuaran, Capacuaro, San Lorenzo y Nahuatzen", señalan integrantes del Consejo Mayor.
"Que ya le paren, exigen". Y "si el gobierno no puede con ellos o está con ellos, que lo manifieste abiertamente".
1 comentario:
Les comparto mi poema . . .
BOSQUE . . . JAS
“Grave ecocidio forestal, la vida en peligro mortal.”
Los árboles sufren de pie,
por sus raíces, asidas a la fe,
enferman, lloran, fenecen,
tan cruel suerte no merecen.
El más humilde follaje
es víctima del ultraje,
¿quién resarcirá su orgullo,
quién les dará tierno arrullo?
Soy el alma de los bosques
que, por culpa de unos torpes,
“vegetan” con flora inerte
o han encontrado la muerte.
Soy la entraña de los montes,
de colinas, horizontes,
que han quedado desolados,
por algunos desalmados.
Soy la esencia de natura,
víctima de la incultura,
de intereses de unos cuantos,
por los que sufro de espantos.
Florestas de oyamel y pino,
¿porqué tan brutal destino?,
son taladas, son quemadas,
en lugar de ser amadas.
Robles, caobas maderas,
tropicales arboledas,
de la vida son las vetas,
hay que imponer serias vedas.
Contingencias ambientales,
algunas monumentales,
destruyen su ecosistema,
por imperio, por sistema.
¡A impedir que eso suceda,
que su grandeza no muera!,
son los pulmones del orbe,
oxígeno que se absorbe.
Soy la conciencia de todos
los seres humanos probos
que, a toda ciencia y paciencia,
cuidarán de la existencia.
De las frondas, de su fauna,
dejando atrás todo trauma,
remediando el ecocidio,
la sociedad en concilio.
Soy principio de justicia
que, a los pueblos, acaricia,
soy la condena del mundo
que clama, en lo más profundo:
“Talamontes infelices,
que no siguen directrices,
incendiarios despiadados
que, del diablo, son aliados.
Dejen en paz nuestros bosques,
ya somos sus guardabosques,
¡muy pronto tendremos fiesta,
nuestro amor los reforesta!”
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Pátzcuaro, Michoacán, México, a 06 de junio del 2013
Reg. SEP Indautor No. 03-2013-111212464200-14
A la memoria de la Reserva Ecológica “Estribo Grande”, pulmón de la región de Pátzcuaro, devastada debido al incendio ocurrido los días 12 y 13 de abril del 2013.
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