Por: Raúl Suárez Martínez / La Jornada Guerrero.
Las desgracias nunca vienen solas. Eso le pasó a Guerrero y a gran parte de nuestro país: Manuel e Ingrid, el primero como tormenta tropical en el Pacifico, el segundo como huracán en el Golfo de México.
Los entendidos contaban en décadas el tiempo en que se había presentado un fenómeno igual, los más actuales recordaban a Pauline azotando Guerrero y más concretamente a Acapulco. Lo cierto es que la magnitud de lo ocurrido esta vez rebasó todas las previsiones; halló a las autoridades enfiestadas, gritando “Viva México” y vitoreando a los héroes patrios. Es casi seguro que aun sin fiesta patria, el resultado fuera el mismo, la ineficiencia gubernamental está demostrada una vez sí y otra vez también. Por esa causa, la parálisis oficial ante el meteoro fue pasmosa; por eso, su mostrada ineficiencia pública no fue tampoco una sorpresa. Ante ello, lo mejor que pudieron hacer los gobiernos estatal y federal fue buscar el reflector fácil, ir a lugares donde dar la apariencia de que en verdad estaban respondiendo a la contingencia, que estaban acudiendo a ayudar a la población.
Para no verse distraído de esas ocupaciones, los varios niveles de gobierno ignoraron, por acción u omisión, lo que ocurría en casi todo el territorio estatal; por ello y seguimos oyendo y leyendo que la prioridad es “rescatar, levantar, relanzar, reactivar” y muchos etcéteras más, al puerto de Acapulco; por eso, como si se tratara de un acto de campaña secundario, de paso, Peña hace esperar seis horas a los damnificados de La Pintada, comunidad de municipio de Atoyac, en la sierra, porque para las instancias gubernamentales es más importante anunciar a los empresarios turisteros–muchos de los cuales mostraron cero solidaridad con miles de turistas varados por la desgracia, al no otorgarles atención hotelera gratuita, ni ningún apoyo humanitario– inversiones millonarias para relanzar Acapulco. Por eso Aguirre Rivero sigue soñando con su Marybus, Acabus y otras grandes inversiones pensadas para reposicionar el Acapulco turístico.
Ante esta manifiesta ineficiencia gubernamental ha quedado de manifiesto la autorganización de los pueblos como la más eficiente manera de salir adelante; así surgieron cientos de iniciativas ciudadanas para instalar puestos de auxilio, de acopio, héroes anónimos que ocuparon los espacios que fueron dejados en el vacío gubernamental, los cuales fueron mas útiles para la comunidad. Justo es reconocer cómo algunos medios electrónicos pusieron sus instalaciones al servicio de los hombres y mujeres que, ávidos por saber algo de sus familiares, recurrieron a esos micrófonos ciudadanos para hacernos saber la situación del estado.
De hecho, el gobierno se enteró en mucho por estos medios de lo que ocurría en las regiones. Tomo el riesgo de no mencionar a estos medios, pero no quiero dejar pasar de mencionar a la Universidad Autónoma de Guerrero, que, como en los mejores tiempos de la Universidad-Pueblo, se vio de nueva cuenta al lado del valeroso pueblo de Guerrero. Mención especial merece Radio-Universidad, que desde Chilpancingo fletó a todos sus trabajadores y más gente que apoyó en todos los sentidos para que esta emisora radial siga siendo la Voz del Pueblo de Guerrero y sirviera de vínculo entre ciudadanos para ayudarse.
Sí, es cierto: Guerrero saldrá adelante, a pesar de sus autoridades; se pondrá de pie de nueva cuenta, pero necesita del concurso de todos y todas. Es correcto no esperar la ayuda del gobierno, más cuando éste no sabe qué hacer y está preocupado sólo por los que más tienen y quieren.
Tal vez todavía tenemos tiempo para hacerle entender que la desgracia está en todas las regiones del estado. Tal vez entiendan que #GuerreroNoEsSóloAcapulco.
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