25 de septiembre de 2013

Mando Único, represión y tortura.

Por: Juliana G. Quintanilla y José Martínez Cruz / La Jornada Morelos.

Jaime Domínguez Pérez. Foto: @cidhmor.
“Aquí nosotros somos los derechos humanos y decidimos quien vive y quien muere,…”, le contestaron los 6 policías del Mando Único de Morelos que lo golpeaban, cuando el activista y vocero del Frente de Pueblos, Jaime Domínguez Pérez, les solicitó que le permitieran comunicarse telefónicamente con alguna organización defensora, mientras lo mantenían hincado durante más de una hora y media, fuertemente esposado y ocultándolo durante 8 horas antes de ser presentado ante el Ministerio Público, luego de haberlo detenido en un operativo policíaco realizado en la colonia Gabriel Tepepa, de Cuautla, Morelos. Ahí desalojaron a decenas de mujeres que se oponían a la construcción de un acueducto que pretende desviar las aguas del río Cuautla hacia la termoeléctrica en construcción en la comunidad de Huexca, que ha suscitado oposición de pueblos y comunidades que también cuestionan la construcción de un gasoducto en Morelos, Puebla y Tlaxcala.

El testimonio rendido ante la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos en los separos de la policía luego de rendir declaración ante el Ministerio Público de la PGJ de Morelos, dice: “Me pegaron en la cabeza y en los oídos con las palmas de las manos y no escucho bien. Me apretaron muy fuerte los brazos con las esposas y me pegaron durante mucho tiempo 6 policías que me mantuvieron hincado en el piso de las instalaciones del Mando Único ubicadas en Tetelcingo, tratándome con insultos y agresiones verbales, sobre todo con el objetivo de castigarme físicamente por mi participación en la lucha, ya que decían 'te va a cargar por revoltoso', 'te vamos a llevar a una cueva', 'ya tenemos el avión preparado para desaparecerte', 'en una de esas te violamos', 'de aquí solo salen diabéticos, paralíticos o muertos'” y cuando les pidió que le aflojaran las esposas le dijeron: “jódete”. Lo anduvieron paseando varias horas por diferentes lugares y posteriormente lo trasladaron a la Torre Morelos, donde lo jalaban de los pelos y lo golpearon en la cara, golpes que pudimos constatar y de los cuales dio fe de lesiones el médico legista así como el visitador de la CDH y quedó asentada en la Carpeta de Investigación SC01/10566 en donde se le acusa de amenazas y portación de armas, en agravio del trabajador de la CFE que se encontraba resguardado por cerca de un centenar de policías en el lugar donde se lleva a cabo la obra del acueducto. Estos dos agentes de la CFE llegaron en uniforme y lo pusieron contra la pared, insultando y ofendiendo. Cuando fue presentado ante el MP en el Sector central de la PGJ le dijeron que estaba ahí por amenazas con una navaja y lo certificaron médicamente. No obstante, fue hasta casi 30 horas después de su detención, cuando el MP ordenó que fuese trasladado al Hospital para revisión y que le recetaran el medicamento que tiene que tomar para la hipertensión.

Ante esta situación y luego de que el MP mantuviera la determinación de agotar el plazo de 48 horas para determinar la situación jurídica de Jaime Domínguez, mismo que concluye el día sábado 21 de septiembre, una comisión de habitantes se mantuvo en las instalaciones de la PGJ reclamando su libertad inmediata. Esta libertad se obtuvo bajo el pago de una fianza de 410 pesos, lo que indica que el MP no consideró grave ninguna de las falsas imputaciones realizadas por la policía y la CFE.

Los hechos aquí expuestos están consideramos como violatorios de derechos de Jaime Domínguez Pérez, quien además de ser detenido arbitrariamente con uso excesivo de la fuerza por parte de Policías del Mando Único, fue ilegalmente trasladado a instalaciones que no son acordes a lo establecido constitucionalmente. Fue victima de tortura psicológica y física por elementos policíacos. La policía de Mando Único viola así el artículo 3 de la Ley para Prevenir y Sancionar la tortura que establece: “Comete el delito de tortura el servidor público que, con motivo de sus atribuciones, inflija a una persona dolores o sufrimientos graves, sean físicos o psíquicos con el fin de obtener, del torturado o de un tercero, información o una confesión, o castigarla por un acto que haya cometido o se sospeche ha cometido, o coaccionarla para que realice o deje de realizar una conducta determinada”. De igual manera, se cometió una detención arbitraria, que ocurre cuando se impide el ejercicio de uno de sus derechos fundamentales garantizados con arreglo a tratados internacionales, tales como su derecho a la libertad de opinión y expresión, su derecho a la libertad de asociación, proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos en su articulo 9. Los instrumentos internacionales de derechos humanos protegen el derecho a la libertad personal, que consiste en que nadie podrá ser privado arbitrariamente de su libertad, como también lo establece el artículo 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Así mismo, resulta inaceptable la criminalización realizada a través de los medios de comunicación, por parte de la secretaria de seguridad pública el mismo día de la detención, violando sus propios protocolos de actuación, muy lejanos de cualquier concepción de seguridad ciudadana y un estado de derechos. Por lo que demandamos una investigación y sanción a quienes han cometido tales atropellos y se respeten los derechos humanos de Jaime Domínguez, quien a todas luces permaneció en calidad de preso político por su participación en la lucha social y no se continúe criminalizando una lucha social en defensa del agua, la tierra y el territorio de los pueblos de Morelos.

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