6 de septiembre de 2018

Comitancillo: Una comunidad laboratorio de la ZEE del Istmo de Tehuantepec.

Texto: Sare Frabes y Ñaní Pinto | Fotos: Maycol B y Ñaní Pinto / Avispa Midia.



Con la perspectiva de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no solo va a apoyar las Zonas Económicas Especiales (ZEE), sino que va a trabajar para hacerlas “más grandes”, como dice Alfonso Romo, coordinador del Proyecto de Nación planeado para el periodo de Obrador, el presente reportaje expone las formas en que se van implementando estos grandes proyectos y los conflictos generados. La comunidad zapoteca de San Pedro Comitancillo, en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, es uno de los puntos clave para la ZEE de Salina Cruz y para el Corredor Transístmico.


La Garza es un cerro sagrado para el pueblo zapoteca de San Pedro Comitancillo, en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. La imponencia de la montaña está grabada en el imaginario y en la cotidianidad de la comunidad, plasmada en los murales de la plaza central del pueblo.

El carácter sagrado del cerro no es de hoy. También lo era para los antepasados zapotecas que vivieron en la región 1500 años antes de Cristo y fue documentado por antropólogos del Instituto Nacional de Antropología y Historia (Inah). “Encontramos un abrigo rocoso con pintura rupestre, lo que habla de una veneración hacia el Cerro de la Garza como cerro sagrado”, revelan los antropólogos Marcus Winter y Roberto Zárate en el documento, obtenido por el equipo de este reportaje, titulado Proyecto de Salvamiento Arqueológico.

Winter y Zárate realizaron un trabajo de registro y rescate de sitios arqueológicos a lo largo de los 80 km de construcción de la carretera Salina Cruz – La Ventosa, que se inició a finales del 2001. “La meta inmediata del salvamento fue registrar los datos en peligro de desaparición”, dice el documento.

El registro permitió identificar 10 sitios ubicados en los carriles de la autopista. Uno de ellos, descrito como de “principal interés para el proyecto”, fue el sitio Biaza Barranca, localizado entre los cerros La Garza y El Cordón del Indio Dormido, también en Comitancillo, donde se localiza el Río Guiguchuni.

Las laderas y pie de monte del Cerro de la Garza de donde derivan muchos escurrimientos de agua producto de los nacimientos que se ubican en la zona alta del cerro y las planicies situadas entre Tehuantepec y Comitancillo, también fueron zonas habitadas en tiempos prehispánicos. “Las poblaciones se distribuyen en las laderas y en las planicies extremas de los arroyos, como los sitios Nizashoga, La Poza; cercanas a los nacederos, como el sitio Las Pilas, en el Cerro la Garza”, evalúan los investigadores.

De acuerdo con los antropólogos, el área donde se construyó la carretera reúne características favorables para el asentamiento humano en tiempos prehispánicos: aluvión para el cultivo, agua dulce de los ríos y manantiales y acceso fácil a las montañas. “Sabemos que hubo ocupación humana continua en el Sur del Istmo desde por lo menos 1500 años antes de Cristo, que la población fue creciendo a través del tiempo y que existían culturas distintas en el área con rasgos culturales propios”.

“Varios sitios arqueológicos y algunas montañas sagradas fueron afectados por la construcción de la carretera y por la extracción de material para revestimiento”, denuncian los investigadores sobre la construcción de la carretera.

[Para leer el reportaje completo, cliquea aquí].
 

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