
La blogósfera puede ser, si se quiere, una red de vanalidades o el tejido que sostenga campañas mediáticas al margen de los corporativos de radio, televisión y prensa escrita. Inscribir a La otra chilanga en esto último es casi una consecuencia lógica de la palabra que desvela el pensar de quienes aquí se encuentran, ora escribiendo, ora leyendo.
Así, pues, del mismo modo que participamos de memes o u.m.i.r.c., de la misma manera que nos sumamos al BlogDay de este año o de la misma forma que caminaremos junto a quienes el próximo 15 de octubre participarán del Blog Action Day, desde este rincón virtual invitamos a nuestr@s colabor@ctores y colabor@ctrices tod@s, l@s que escriben y l@s que nos leen, a hacer de sus propios ciberhogares una plataforma de apoyo a la campaña de Francisco Polo, autor del güeblog Cosas de la diplomacia, en contra de las bombas de racimo o cluster munitions.
La campaña tiene como objetivo conseguir que España ratifique en 2008 un tratado en contra de las bombas de racimo. De esta manera, pareciera que el llamado de La otra chilanga se circunscribe a nuestr@s lectorxs españolxs. No es así.
Al 21 de agosto, sólo 14 de 36 países (estamos contando también a Puerto Rico), 12 dependencias y tres departamentos franceses en América se habían comprometido a la suscripción, en 2008, de un instrumento internacional legalmente vinculante que prohíba el uso, la producción, la transferencia y el almacenamiento de bombas de racimo, y establezca un marco para la cooperación y la asistencia que asegura una apropiada prestación de atención sanitaria y rehabilitación a los sobrevivientes y a sus comunidades, la limpieza de las áreas contaminadas, la educación sobre el riesgo y la destrucción de todas las bombas de racimo prohibidas que todavía estén almacenadas.
Esos países son, en orden alfabético, Argentina, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominica y Venezuela. Como verán faltan todavía muchos otros, entre ellos, obviamente Estados Unidos; así que quienes nos visitan virtualmente del resto del continente y del corazón mismo del imperio tienen mucha tarea por hacer. Mientras tanto, quienes vivimos en los países que ya signaron tenemos por quehacer la vigilancia de que nuestros gobiernos concluyan el proceso de Oslo y cumplan la palabra empeñada.
Para nuestr@s lectorxs en España, Francisco Polo propone enviar cartas a sus representantes en
L@s demás podríamos hacer los mismo. En México, por ejemplo,
Presidenta:
Rosario Green Macías (PRI): rgreen@senado.gob.mx
Secretarias:
Adriana González Carrillo (PAN): adriana.gonzalez@pan.senado.gob.mx
Rosalinda López Hernández (PRD): rlopezh@senado.gob.mx
Integrantes:
Gustavo Enrique Madero Muñoz (PAN): gustavo.madero@pan.senado.gob.mx
Ángel Alonso Díaz Caneja (PAN): angel.alonso@pan.senado.gob.mx
Ricardo Francisco García Cervantes (PAN): rgarciac@senado.gob.mx
Augusto César Leal Angulo (PAN): augusto.leal@pan.senado.gob.mx
Luis Alberto Villarreal García (PAN): 1.villareal@pan.senado.gob.mx
Amira Griselda Gómez Tueme (PRI): amiragomez@senado.gob.mx
Carlos Jiménez Macías (PRI): cjimenezmacias@senado.gob.mx
María de los Ángeles Moreno Iruegas (PRI): mmorenou@senado.gob.mx
José Guadarrama Márquez (PRD): jguadarrama@senado.gob.mx
Graco Ramírez Garrido Abreu (PRD): gracoramirez@senado.gob.mx
Jorge Legorreta Ondorica (PVEM): jlegorreta@senado.gob.mx
Secretario Técnico:
Jorge Álvarez Tovar: relacionesexteriores@senado.gob.mx
A continuación, les presento una propuesta de carta para ser enviada a l@s señorxs legisladorxs; está basada en la carta que propone Francisco Polo en su güeblog, con adecuaciones a la situación particular de la posición mexicana en Oslo:
Estimado Sr. / Estimada Sra. [Nombre del(a) senador(a)],
Le escribo para expresarle mi preocupación por la posición mexicana en el actual proceso de Oslo.
Como sabrá las bombas de racimo suponen un peligro para los civiles en un conflicto bélico debido a su imprecisión y a su amplia dispersión. Esta falta de distinción entre objetivos civiles y militares atenta contra los principios del Derecho Internacional Humanitario. Pero no solo eso sino que las bombas de racimo se convierten, posteriormente, en una suerte de minas antipersona. Mucho más peligrosas que éstas ya que si las minas necesitan ser pisadas para estallar, la submunición de las bombas de racimo pueden activarse de muchas maneras, incluso por el viento. Sin olvidar que, por su forma y color, resultan atractivas para los niños, quienes se han convertido en sus principales víctimas en todo el mundo.
A principios de este año se inició un proceso encabezado por Noruega, el proceso de Oslo, que en su declaración establece como meta la ratificación de un tratado en 2008 para erradicar estas armas que provocan un daño y un sufrimiento desproporcionados.
Me dirijo a usted, en primer lugar, para conocer su postura, y la de su partido, sobre esta cuestión; en segundo lugar, para instarle a conseguir que, como hasta ahora, México ratifique un tratado a favor de la eliminación total de estas armas. Sin excepciones.
Quedo a la espera de su respuesta.
[Su nombre]
Manos a la obra.
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