Durante la segunda mitad del mes de agosto, las posiciones tanto del gobierno federal y de la ciudad de México como del amplio abanico que participa en lo que ya se va configurando como un movimiento popular estudiantil de alcances posiblemente nacionales, se han ido radicalizando; la muestra más significativa de ello está, por un lado, en las declaraciones públicas de Corona del Rosal y, por otra, en la manifestación que en punto de las 17:00 horas del pasado día 13 partió de la Plaza del Carrillón, en el Casco de Santo Tomás, rumbo a la Plaza de la Constitución. Imposible no traer a la memoria las gigantescas manifestaciones que protagonizaron obreros y estudiantes, principalmente, el pasado mes de mayo en París, ahora que en la capital de nuestro país maestros, padres de familia, obreros, campesinos y estudiantes poblaron a razón de unas 50 mil personas el Zócalo.
La manifestación, primera en llegar a la emblemática plaza capitalina en lo que va del conflicto, convocó un sin fin de adhesiones y muestras de simpatía de amplios sectores de la población, entre los que se encuentran el Colegio de Profesores de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, algunos profesores e investigadores de El Colegio de México, la Asamblea de Intelectuales, Escritores y Artistas, algunos estudiantes y maestros de la Universidad Iberoamericana , el Movimiento Revolucionario del Magisterio, los maestros de la Academia de la Danza Mexicana del Instituto Nacional de Bellas Artes, el Sindicato de Trabajadores de la Fábrica de Loza “El Ánfora”, la Central Campesina Independiente, el Partido Comunista Mexicano, estudiantes de la Universidad de Valle de México (que constituyó un comité de huelga que se incorporó al CNH), la Confederación de Jóvenes Mexicanos (quienes enviaron una carta al presidente Díaz Ordaz cuestionándole la falta de respuesta al pliego petitorio del CNH), alumnos de tecnológicos de Orizaba y Durango, estudiantes de la Universidad Veracruzana , estudiantes de la Escuela Normal Superior, alumnos del Conservatorio Nacional de Música del I.N.B.A. (quienes también forman sus comités de huelga), la Universidad de Oaxaca (que se ha declarado en huelga indefinida) y el Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Nuevo León; entre otros.
Por otra parte, mientras el M.U.R.O., fiel a su carácter derechista, continuó con sus acusaciones a distintos luchadores sociales, como Manuel Marcué Pardiñas, Elí de Gortari y Heberto Castillo, de ser “agentes del castrismo”, el CNH comenzó una intensa campaña de difusión del movimiento por medio de mítines relámpago realizados por brigadas políticas de estudiantes de todas las escuelas en paro y, apenas ayer, se celebraron festivales populares en Zacatenco y Ciudad Universitaria, donde se refrendaron sendas invitaciones a diputados y senadores para asistir a un debato público convocado para el día de mañana en la explanada de CU; invitación que han desestimado, por lo pronto, los legisladores del mal llamado Partido Popular Socialista y el jefe de la diputación del Partido Acción Nacional y futuro presidente de dicho instituto político, Manuel González Hinojosa.
(Con información de Cronología del movimiento estudiantil mexicano de 1968, de Consuelo González e imágenes de La gráfica del 68. Homenaje al Movimiento Estudiantil, editado por el Grupo MIRA).
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