25 de septiembre de 2008

Doña Magdalena García Durán en Morelos.

Doña Magda.
Foto: Mujeres y la Sexta.






La mañana del 3 de mayo, pueblos, colectivos, grupos y personas indígenas residentes en la Ciudad de México hacían los últimos preparativos para su reunión, al día siguiente, con el Subcomandante Insurgente Marcos, delegado zero de la Comisión Sexta del EZLN para la Otra Campaña; se trataba de uno de los encuentros más importantes de la primera etapa de la Otra Campaña, dado el carácter de sus protagonistas, distinto del de otros sectores con quienes el delegado zapatista se había reunido en la capital del país.

Sin embargo, a unas horas de que iniciaran los trabajos del también vocero y jefe militar del EZLN en el centro de la llamada Ciudad Monstruo, policías del ayuntamiento perredista de Texcoco arremetían en contra de floricultores también adherentes de la Otra en el Estado de México. El resto de la historia es por demás conocido: integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco, del mismo modo como habían hecho en otros lugares siempre que se precisaba de la solidaridad de las y los de abajo, acudieron en apoyo de las y los compañeros de Texcoco y terminaron enfrentándose contra policías de la Agencia de Seguridad Estatal, al mando del criminal Wilfrido Robledo, esbirro del gobierno priista del Estado de México.

Por la tarde, luego de un mitin previamente organizado para la Plaza de las Tres Culturas, diversos contingentes de adherentes de la Otra Campaña se dispusieron a viajar a San Salvador Atenco en un acto de solidaridad para crear cinturones de seguridad como ya antes se había hecho en San Cristóbal de Las Casas, durante los Diálogos de Catedral, o en Amador Hernández, tras la militarización ordenada por Zedillo; entre toda esa gente iban sin duda ni temor hermanas y hermanos indígenas que al día siguiente se reunirían con Marcos.

Pero el 4 de mayo por la madrugada, en una acción diseñada desde la presidencia panista de la República por hombres de la calaña de Eduardo Medina-Mora Icaza y Genaro García Luna (premiados en el sexenio siguiente con las carteras de procurador general y secretario de seguridad pública federal), más de 300 hombres y mujeres fueron perseguid@s, golpead@s, violad@s sexualmente como parte de las torturas a que fueron sometid@s, detenid@s y secuestrad@s en un operativo donde el respeto a las garantías individuales brilló por su ausencia y la brutalidad de las fuerzas armadas se convirtió en el sello de la casa.

Entre quienes padecieron esa misma suerte se encontraba doña Magdalena García Durán, indígena mazahua que permaneció secuestrada por el Estado mexicano cerca de dos años en los penales de Santiaguito y Molino de las Flores; su caso, por el grado de violencia y el carácter faccioso del uso de la mal llamada justicia, fue considerado emblemático por organismos internacionales de derechos humanos, entre ellos Amnistía Internacional, quienes le otorgaron la categorización de “presa de conciencia”.

Los próximos 26 y 27 de septiembre, doña Magda estará en el estado de Morelos, donde dará sendas pláticas sobre lo que les ha ocurrido a ella y a cientos de mujeres y hombres desde aquella tarde del 3 de mayo. El día 26, a eso de las 17.30, estará en la Casa Parroquial de Tetelcingo, y el 27, en punto de las 11.00, visitará el Centro de Encuentros, ubicado en la calle de Humbolt 46 del centro de Cuernavaca. La acompañarán con sus guitarras y voces Lalo “El Guajolote” y Jazinto.

Si quieren ustedes reencontrarse con la dignidad que alimenta estas tierras, definitivamente no pueden perdérselo.

1 comentario:

Sebastián Liera dijo...

Será, en efecto, un eventazo. Escuchar hablar a doña Magdalena no sólo será compartir su testimonio y acompañarla solidariamente en un rehacerse a sí misma tras la represión padecida; sino, por sobre todo, una inmensa lección de dignidad ya que doña Magda es una mujer giganta en la acepción más amplia de la expresión que acuñara Rodrigo Solís. Por otra parte, que Lalo "El Guajolote" y Jazinto canten para volverse comparsas de tan significativo evento será un verdadero agazajo; ambos se conocen a la perfección desde que el primero le daba clases de poesía coral y luego se lo llevó al Grupo Cultural Zero, convirtiéndose en una mancuerna de cómicos excelentes en cuanto al uso de sus herramientas histriónicas, y el canto y la música son algunas de ellas.
Será, repito, un buen evento para poner en alto el grito aquél que hace 40 años retumbara el país y que hoy debería estar cimbrándolo todo: ¡Presos político, Libertad!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...