El domingo 5 de agosto nos reunimos bajo
los vientos de la anacua que da la bienvenida a la Casa de Todas y Todos
para conmemorar 49 años de la Fundación de las FLN y el cumpleaños del
compañero Salvador. Se dio el inicio al acto político con saludo a la
bandera a cargo de las y los niños de la Casa, explicación de la
historia organizativa de las FLN, y lectura del comunicado de la
organización para conmemorar y refrendar 49 años de lucha y organización
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sabiendo siempre que nuestra fortaleza es la confianza en cada
compañera y compañero. Cuando nos miramos a los ojos, sabemos con
certeza que la tarea asumida por cada uno es tan valiosa cómo
imprescindible y por ello nuestra tarea: la memoria.
Así recordamos al compañero Salvador y
festejamos su cumpleaños, caído en Nepantla en 1974, quedando con las y
los compañeros, su enseñanza y entrega revolucionaria. Es el ejemplo
claro que en cada uno de nuestros saberes y en cada mano puesta en las
pequeñas labores, se construye la patria que soñamos. Una patria donde
la vida sea digna para todos los pueblos, porque bajo el mismo sol arde
la necesidad de justicia.
Durante el evento nos acompañaron de la
Biblioteca Casa del Colibrí, quienes desde su lucha por dar acceso a
literatura infantil para la participación comunitaria, contaron cuentos y
compartieron con las y los niños. El acto musical estuvo a cargo del
coro conformado por niñas y niños de la Casa, dirigido por el maestro de
música, Abel. También tuvimos de invitados al grupo “Son de San
Carlos”, que al son de guitarra, jarana y “cajón” alegraron la caída de
la tarde. De esta manera recordamos que ya hace 49 años y contado, un
grupo de jóvenes decidieron organizarse, dieron un pequeño paso para
rebelarse contra el dolor. Sin correr, con toda pausa, para comenzar a
luchar por el sueño de la libertad.
Las juventudes, hoy tenemos el derecho a la
memoria y también el deber de ser críticos con nuestro entorno. Nuestro
deber es dudar, cuestionar hasta que tiemblen quienes tienen que dar
respuesta. Seamos capaces de no olvidar, seamos quienes asumen la
responsabilidad de la historia, no para sentir miedo, sino para
alegrarnos porque a pesar de la noche, la estrella roja aún marca el
camino, y el camino lo construimos todas y todos.
¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!
Grupo editorial de la Casa de todas y todos.

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