La fiesta internacional del trabajo se viene conmemorando desde 1889, en recuerdo de los "mártires de Chicago", los anarquistas ejecutados por participar en un movimiento de huelga en favor de la jornada de ocho horas. Conseguir esa jornada costó años de movilizaciones, huelgas, muertes...Pero al final se impuso. Había sido una reivindicación central del movimiento obrero cuando, en sus comienzos, la jornada laboral podía ser de 12 y hasta de 14 horas. Hombres, mujeres y niños.
En la primera mitad del siglo XX, la jornada laboral quedaba fijada casi universalmente en ocho horas y ahí se ha mantenido hasta el día de hoy, protegida por un movimiento sindical fuerte, socio de las estructuras de los Estados del bienestar y por la existencia de países como la Unión Soviética y sus satélites en los que, en principio, las conquistas del movimiento obrero se habían elevado a pilar fundamental del Estado. Fue curioso comprobar, sin embargo, cómo los ideólogos de tales países, justificaron la necesidad de jornadas más prolongadas por la de garantizar la superioridad del socialismo sobre el capitalismo en la competición mundial.
Estajanovismo es el nombre de la doctrina que los estalinistas predicaron para legitimar la vuelta a jornadas laborales superiores a las ocho horas. Más arriba, el curioso cuadro de Diego Rivera, que representa una disciplinada manifestación del primero del mayo en Moscú, en 1956.
Después de tanto tiempo, las cosas han cambiado mucho. Empezando por la reivindicación de la reducción de la jornada laboral. La idea de bajarla a siete horas (semana de 35 horas) no goza de apoyo generalizado en los países adelantados ni es reivindicación que lleven en sus programas las principales centrales sindicales del mundo entero. Y no es lo único que ha cambiado. También lo ha hecho el concepto de trabajo y de clase trabajadora de las primeras sociedades industriales. Si echamos una ojeada a las clasificaciones laborales de las postindustriales veremos que así como el sector primario (agricultura, minería, pesca) oscila entre 3% y el 5%, el sector secundario (los trabajadores industriales tradicionales, los proletarios) están entre el 30% y el 35% mientras que el sector terciario (servicios) se sitúa en más del 60% y sigue subiendo. Lejos de crecer, con el desarrollo económico, el proletariado industrial es una especie en extinción.

Para visualizar cuánto han cambiado las cosas basta comparar la foto de más arriba, una manifa de 1º de mayo en París, año 2000 con la primera de este post, otra en Estocolmo en 1923.
No obstante, a pesar de lo mucho que ha cambiado todo, los desfiles, marchas y manifestaciones del primero de mayo siguen celebrándose en todo el mundo, excepto en los EEUU, donde se ejecutó a los anarquistas cuya memoria se honra en estos actos y donde el día del trabajo es el 1º de septiembre. Y está bien que sea así, que siga habiendo primeros de mayo, porque si el concepto del trabajo ha cambiado, lo que no lo ha hecho ha sido el concomitante de la explotación. La jornada no sólo exalta una forma de trabajo sino que lucha asimismo por el fin de su explotación en provecho privado. Y, sobre todo, tiene una faceta cuya importancia se hace hoy más patente que nunca: que es internacional.
El movimiento obrero fue el primero en proclamar su carácter internacional. Sin embargo fue después el capital el que se internacionalizó en tiempos de la globalización. Es hora, pues, de que el mundo del trabajo, del trabajo asalariado y explotado, recupere aquella primitiva misión internacional.
3 comentarios:
Muy buen post , yo tb hice hoy un homennaje a los mártires de Chicago es este día no de fiesta si no de reafirmaciones y de lucha por seguir reivindicando el progreso obrero en nuestras sociedades
Mucho todavia hay q hacer y trabajar por todos estos paises q estan todavia en manos de los explotadores duramente, por la explotación infantil por las mujeres, la lucha debe de continuar
tod@s somos iguales ante la ley
Nuestro rekuerdo y nuestra fuerza deben y tienen q ser ellos y no dejarnos envaucar en este mundo capitalista , no debemos de retroceder si no avanzar en progreso y no olvidar que.. "En la union esta la fuerza "
Mi reafirmacion es ...
EL 1º DE MAYO ES UN DIA DE LUCHA y la lucha debe de ser .......
Por el empleo fijo, contra los cierres de empresas
Por una vivienda digna y al alcance de todos/as.
Por la retirada de las tropas de ocupación de Iraq, Líbano y Afganistán.No a la guerra.
A todas y todos
salud y libertad
Quiero dejar aquí otra perspectiva. Creo que los humillados y los miserables de nuestro tiempo no son o no son únicamente los trabajadores asalariados, por los menos en el entorno europeo. Hoy, son aquellos que se han quedado fuera precisamente por no tener trabajo, por no ser competitivos, por tener más de 40 años, por no tener casa y vivir de la beneficencia, por ser mujer con cargas familiares no compartidas, por ser invisibles (tener muchos problemas de salud mental no reconocidos).
De todos ellos muchos sindicatos ni se acuerdan, preocupados en un mejor reparto del pastel aunque el reparto sea insolidario.
Tanto han cambiado los tiempos que ser trabajador no supone estar a favor de la justicia social ni siquiera de la solidaridad. Abducidos por la sociedad de consumo, por el capitalismo, por el pensamiento único....muchos se reconocen en ese discurso sorprendente de, por ejemplo, en Francia, enterrar mayo del 68. (Ya se sabe la juventud es puro delirio).
Prefiero un primero de mayo, al lado de los sin poder, que es con los que sueño futuros de justicia social.
Un abrazo, desde una Europa en invierno para las ideas.
En Mexico tanbien han cambiado mucho, antes salian con carteles que decian "gracias señor presidente"
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