
Hace días, el 11 de septiembre para ser más exactos, KomoUnismo, autor de uno de mis güeblogs favoritos: Trazas, escribía sobre el ciberactivismo:
Existen, sin duda alguna, razones para celebrar. El 8 de septiembre, La otra chilanga se sumó a esta campaña, cuyo objetivo primero es el de conseguir que el gobierno español ratificara sin condiciones un tratado en contra precisamente de las bombas de racimo o cluster munitions. Cuando lo hicimos ampliamos las miras de la campaña invitando a nuestr@s lectorxs en América a hacer lo propio para que sus gobiernos también se comprometieran a suscribir un instrumento internacional legalmente vinculante que prohíba el uso, la producción, la transferencia y el almacenamiento de bombas de racimo, y establezca un marco para la cooperación y la asistencia que asegura una apropiada prestación de atención sanitaria y rehabilitación a los sobrevivientes y a sus comunidades, la limpieza de las áreas contaminadas, la educación sobre el riesgo y la destrucción de todas las bombas de racimo prohibidas que todavía estén almacenadas; ya que al 21 de agosto, sólo 14 de 36 países (contando a Puerto Rico como tal) americanos lo había hecho.
Así, pues, al igual de KomoUnismo, no creemos que hayamos ganado; solamente hemos dado un paso más, pero aún nos falta mucho por hacer. Sin embargo, no está de más decir que en algo tiene sentido todo nuestro trabajo virtual y que tenemos motivos para estar felices por ello; aunque no para echar las campana al vuelo y decir que ya hemos hecho suficiente: la injusticia y la estupidez tienen muchos rostros, no los desvelaremos ni les pondremos punto final si limitamos nuestro activismo a los choremas que despleguemos en nuestros güeblogs.
Enhorabuena, entonces, para España y el mundo por este paso. Ahora calcémonos de nuevo y subamos otra vez a nuestros rocinantes, que queda mucho por cabalgar.
"Internet y las redes sociales que podemos crear a su amparo son una excelente, y en este momento casi diré que imprecindible, herramienta al servicio de las ideas pero no pueden ser jamás el fin a perseguir. Empieza a potenciarse entre la comunidad internauta, que no es ni de lejos representativa en porcentaje a nivel social, la idea del ciberactivismo como una actividad a realizar práctica y, en ocasiones, únicamente en la red… y ese no parece el camino. Salvo [...] algún que otro colectivo con conferencias y actividades al margen de la red, no es una práctica habitual el pensar en extender a la calle las reflexiones que permite un espacio y una herramienta como internet. Y sí, están muy bien las redes sociales de intercambio de reflexiones y opiniones, los espacios de contrainformación, debate e información veraz de lo que pasa en el mundo, las redes de blogs próximos a una ideología u otra y los foros en los que unos pocos, o muchos, comparten sus visiones del mundo y de las alternativas que necesita… pero necesitamos más… necesitamos sacar todo esto a la calle. Tengo la sensación de que si no se da YA este paso, todas estas iniciativas se quedarán en lo que son: un paso en el camino".El apunte continúa poniendo en la mesa virtual una serie de asuntos que no tienen desperdicio y, bueno, hoy asistimos a una de esas ocasiones en que el ciberactivismo parece rendir frutos: la campaña emprendida por algunos güeblogs en contra de las bombas de racimo parece haber ganado su primer asalto, al empujar al gobierno español a comprometerse por ley a promover y apoyar las iniciativas “que tengan por objetivo la restricción y, en su caso, la prohibición de las bombas de racimo, especialmente peligrosas para las poblaciones civiles”.
Existen, sin duda alguna, razones para celebrar. El 8 de septiembre, La otra chilanga se sumó a esta campaña, cuyo objetivo primero es el de conseguir que el gobierno español ratificara sin condiciones un tratado en contra precisamente de las bombas de racimo o cluster munitions. Cuando lo hicimos ampliamos las miras de la campaña invitando a nuestr@s lectorxs en América a hacer lo propio para que sus gobiernos también se comprometieran a suscribir un instrumento internacional legalmente vinculante que prohíba el uso, la producción, la transferencia y el almacenamiento de bombas de racimo, y establezca un marco para la cooperación y la asistencia que asegura una apropiada prestación de atención sanitaria y rehabilitación a los sobrevivientes y a sus comunidades, la limpieza de las áreas contaminadas, la educación sobre el riesgo y la destrucción de todas las bombas de racimo prohibidas que todavía estén almacenadas; ya que al 21 de agosto, sólo 14 de 36 países (contando a Puerto Rico como tal) americanos lo había hecho.
Así, pues, al igual de KomoUnismo, no creemos que hayamos ganado; solamente hemos dado un paso más, pero aún nos falta mucho por hacer. Sin embargo, no está de más decir que en algo tiene sentido todo nuestro trabajo virtual y que tenemos motivos para estar felices por ello; aunque no para echar las campana al vuelo y decir que ya hemos hecho suficiente: la injusticia y la estupidez tienen muchos rostros, no los desvelaremos ni les pondremos punto final si limitamos nuestro activismo a los choremas que despleguemos en nuestros güeblogs.
Enhorabuena, entonces, para España y el mundo por este paso. Ahora calcémonos de nuevo y subamos otra vez a nuestros rocinantes, que queda mucho por cabalgar.
2 comentarios:
Me encanta leerte ,,sisiisisi
un abrazo fuerte
Y a mí, querida Maki, me encanta que lo hagas; casi tanto como me fascina salir de tu rincón virtual redivivo y con ganas de seguir adelante, como lo haces tú.
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