Ayer por la tarde, visitando nuestro canal favorito de televisión: Astillero TV, nos encontramos con una grabación tomada en el interior de un vagón de metro en Barcelona. El titular de la noticia es: Agresión racista en Barcelona, y basta verla para que del estarse sentado en el sillón la sorpresa lo mueva a uno y ésta se termine convirtiendo en enojo e impotencia.
Ignoro si los Alatorre y los López-Dóriga darán cobertura a esta nota; si no lo han hecho no tardarán mucho en hacerlo (al fin que esto en nada desnuda las porquerías de sus patrones en Los Pinos). Pero, amén de ello, se trata de una verdadera canallada que desvela un poco cierta cuestión que traemos hace días dándonos vueltas en la cabeza a partir de unos audios de Kasandra, autora del güeblog Criaturas imaginarias, sobre las disyuntivas éticas, el hacer o no hacer, la cobardía como modus operandi de una sociedad que ha perdido inclusive la capacidad de indignarse.
Hace unas horas encontramos otra edición del mismo video en un güeblog que recién premiamos con el Thinkin Blogger Award; se trata del Yo Puta, cuyas autoras, Miriam y Lía, comparten pluma con El Bala Perdida. El título de la entrada no podría ser más clarificador ni más representativo de lo que muchas y muchos, estamos seguros, pensamos al ver ése material: Un cabrón y unos cuantos cobardes y Miriam, su autora, aclara: "No es el título de una película, en el vagón hay al menos dos personas más, una al fondo, se la ve entrar cuando empieza el video, otra sentada al lado que mira impasible la escena: ¿Cómo puede ser --se pregunta, y con ella nosotros-- que nadie, absolutamente nadie, haga nada, ni tan siquiera intentar parar al imbécil este. ¿Cómo se puede dejar a una persona sola e indefensa ante semejante energúmeno? ¿De verdad somos personas? No merecemos ese nombre."
Probablemente, éstas sean las mismas preguntas que cientos de mujeres se hacen todos los días al ser víctimas en calles, vagones, microbuses y sus propios hogares, ya no del racismo, sino de la violencia a que son sujetas por su ser mujeres. Hace unos meses nos preguntábamos aquí mismo ¿cómo era posible que un policía, teniendo la obligación de velar por el orden, fuera el mismo que lo transgrediera al acosar sexualmente a mujeres en la entrada del Metro capitalino? La pregunta era en realidad retórica. Sabemos perfectamente el grado de bestialidad que los mal llamados guardianes del orden son capaces de alcanzar.
En fin, no nos alargamos más. Por cortesía de El público, periódico de reciente circulación en España, les traemos dos videos con la continuación de lo que Astillero TV nos presenta. En uno verán las escenas que nos han indignado y los avances del juicio en su contra; en el otro escucharán a este cretino, quien ya tenía cargos por robo y por agresiones a una menor, hablar con la prensa en el umbral de su puerta.
Ignoro si los Alatorre y los López-Dóriga darán cobertura a esta nota; si no lo han hecho no tardarán mucho en hacerlo (al fin que esto en nada desnuda las porquerías de sus patrones en Los Pinos). Pero, amén de ello, se trata de una verdadera canallada que desvela un poco cierta cuestión que traemos hace días dándonos vueltas en la cabeza a partir de unos audios de Kasandra, autora del güeblog Criaturas imaginarias, sobre las disyuntivas éticas, el hacer o no hacer, la cobardía como modus operandi de una sociedad que ha perdido inclusive la capacidad de indignarse.
Hace unas horas encontramos otra edición del mismo video en un güeblog que recién premiamos con el Thinkin Blogger Award; se trata del Yo Puta, cuyas autoras, Miriam y Lía, comparten pluma con El Bala Perdida. El título de la entrada no podría ser más clarificador ni más representativo de lo que muchas y muchos, estamos seguros, pensamos al ver ése material: Un cabrón y unos cuantos cobardes y Miriam, su autora, aclara: "No es el título de una película, en el vagón hay al menos dos personas más, una al fondo, se la ve entrar cuando empieza el video, otra sentada al lado que mira impasible la escena: ¿Cómo puede ser --se pregunta, y con ella nosotros-- que nadie, absolutamente nadie, haga nada, ni tan siquiera intentar parar al imbécil este. ¿Cómo se puede dejar a una persona sola e indefensa ante semejante energúmeno? ¿De verdad somos personas? No merecemos ese nombre."
Probablemente, éstas sean las mismas preguntas que cientos de mujeres se hacen todos los días al ser víctimas en calles, vagones, microbuses y sus propios hogares, ya no del racismo, sino de la violencia a que son sujetas por su ser mujeres. Hace unos meses nos preguntábamos aquí mismo ¿cómo era posible que un policía, teniendo la obligación de velar por el orden, fuera el mismo que lo transgrediera al acosar sexualmente a mujeres en la entrada del Metro capitalino? La pregunta era en realidad retórica. Sabemos perfectamente el grado de bestialidad que los mal llamados guardianes del orden son capaces de alcanzar.
En fin, no nos alargamos más. Por cortesía de El público, periódico de reciente circulación en España, les traemos dos videos con la continuación de lo que Astillero TV nos presenta. En uno verán las escenas que nos han indignado y los avances del juicio en su contra; en el otro escucharán a este cretino, quien ya tenía cargos por robo y por agresiones a una menor, hablar con la prensa en el umbral de su puerta.
"Iba borracho"
"Ahora la he denunciado yo"
"Ahora la he denunciado yo"
8 comentarios:
Es humillante, espero que no se juzgue a todos los españoles por el mismo rasero que a este descerebrado...se me fue la olla dice...lo que esta es muy mal de la cabeza :( no toda españa es asi, y Galiza mucho menos, nosotros sabemos perfectamente lo que es tener que avandonar tu país para poder comer :( Triste y bergonzoso acontecimiento...por el cual pido perdon en nombre de mi tierra y del resto de españa :(
Por cierto, en poco tiempo 40 y muchos post...cada vez me cueta más seguir este blog :) Saludos
Sí, lamentablemente no es el primer suceso de este tipo.
Afortunadamente tampco son frecuentes pero lo cierto es que reflejan una situación que a pesar de los avances y el progreso se repite machaconamente desde que el "homo sapiens" se puso en pie.
Como "An" expreso mi más profundo sentimiento de vengüenza propia y ajena por el comportamiento de ese individuo.
Un saludo
Vi las imágenes ayer por la noche. Estaba con mi madre en la habitación. De verdad que no lo entendí. Nadie hizo nada. Yo hubiera sido incapaz de no reaccionar. De ir sentada y quedarme mirando. Incapaz porque no me lo permiten las vísceras. Pero se pasa miedo. El miedo siempre el miedo. Creces diciéndote: no te metas, aléjate, no hagas nada... evita los problemas. Creces así desde que tienes tres años, antes... yo me acuerdo de llegarles a casa durante mi adolescencia, un verano con un ojo hinchado, al año siguiente: lo mismo, sangrando por agarrarme. Todo eso pasó; los golpes, la hinchazón. La capacidad de indignarme no se perdió con ellos. No tuve más miedo y sí otras peleas. Había salido en defensa de otros que sentí más débiles que yo. Ellos chicos, yo mujer (chica). Pero mira, estoy viendo esto y le cuento a mí madre. Acabo de tener que ponerme muy borde en un bar con un top manta. A ver yo estoy sola. Tomándome una cerveza. Llega él y me ofrece sus cosas. Le digo amablemente que no. Mucho más amable por ser negro y porque no crea que a mí eso me importa, y se pone a insistirme. Vuelvo a decir que no, más seca. Insiste, entonces le digo: joder tío cómo te lo tengo que decir para que me entiendas? Él se pensó que era racismo y que le traté como a un negro. Le vi odiarme de repente. Me hubiera dado dos hostias si no hubiéramos estado donde estábamos. A mí me da lo mismo que sea negro que sea blanco para pedirle que me deje en paz. ¿Tú crees que él lo entendió? Top manta que te ofrecen sus cosas y que con una mirada ya solo entienden: la mayoría. Educados lo mismo que yo lo sería. ¡Te ofrezco mis cosas...si no las quieres lo respeto! Entonces no es una cuestión de racismo. El violento puede ser racista o no; que es lo que yo percibo que dices tú; esto fue a una colombiana y lo grabaron pero seguro que este cabrón lleva tratando así a cualquiera que sienta más débil. Porque ese es el rasgo distintivo del cobarde: que siempre eligen a alguien más débil. O estar en una posición que les haga fuertes. Para eso fortalecen sus posiciones amparándose en ''ideologías'', en bandas. Para que la cobardía se les note menos. No quieren estar solos con su violencia. Con sus continuas ganas de maltratar. A mí ir en ese tren sé que me hubiera costado un disgusto pero le veo pegar esas patadas delante de mí y yo me acordaré también pero él se acuerda el hijo de puta.
En serio, aunque no lo parezca en lo que dije, soy pacifista. Pacifista no es ser cobarde. Al menos en mi caso no. Pero después de leerte a ti sé que los tortugas y todos estamos muy solos si la gente no se conciencia. Somos la gente indignándonos y alzando nuestra voz los que podemos mover las cosas. No pueden aplastarnos a todos. A cuatro sí. Y América y sus naciones indígenas son cuatro si el resto del mundo no da la cara.
Que bonito lo que dice este hombre ...
IBA BORRACHO VEO TODO BORRADO ...
ja Ir borracho nos permite atacar a una joven que no le hacia nada a nadie por pertenecer a otra raza???
Y las personas que lo prexenxiaron no hizieron nada???
VENGA YA CADA QUIEN RASKESE CON SUS PROPIAS UÑAS QUE AQUI NO PASA NADA ...
Que viva la estupidez , la violencia y la falta de cerebro ...
Saludos Sebastian un beso enorme ...
ESTO ME INDIGNA PRIMERO POR QUE ES MUJER Y ES UNA NIÑA ...
SEGUNDO POR QUE NO ENTIENDO COMO A ESTA ALTURA DEL PARTIDO PASE ESTO ...
Pues sí, no se puede salir ni a la calle. ¿Por qué? Porque este país no tiene dignidad. O tal vez sí la tenga, pero no se ve. Y con estos presidentes, menos. Besos.
An, efectivamente hay una condena más allá de lo legal, una condena social en contra de lo hecho por este hombre; tal condena no es extensiva, de ninguna manera, a las y los demás españoles; pero sí es lógico que nos traiga a colación todas las situaciones de violencia por discriminación racial, de clase, de género, generacional, ideológica, de nacionalidad y no sé qué tantos etcéteras más. Esto que vemos, como dice Chin, no es un caso único y, espero que en verdad no sea tan común como también él asegura; pero mucho me temo que no es tan así. Por mi parte, coincido plenamente con lo que dice Nadha: hay mucho de cobardía en el asunto. Sólo así puede entenderse que alguien, sea quien sea, decida ejercer violencia física como esta vez en contra de otro alguien en un lugar público. Pero la violencia no es nada más física, la violencia viste de muchas y formas y, lamentablemente, las más de las veces no es pública de modo que pueda ser condenada como ahora, sino privada, entre las cuatro paredes de un departamento, en la lejanía de una casa en mitad de la montaña, en el lugar donde se trabaja, de modo que se ejerce impunemente. Pero, creo, de fondo tenemos un elemento fundamental para el ejercicio de la violencia menos evidente, la violencia estructural, que es la educación. Como dice Valkyriaa, el que cada quien se rasque con sus uñas (ustedes, amig@s de España, sienten vergüenza por lo que hizo el agresor evidente pero, ¿quién siente vergüenza por el mutismo igualmente criminal del chico que ya se sabe es argentino y que no hizo nada o del quizá también español o catalán que sabemos estaba al fondo del vagón y que tampoco hizo nada?). Chamaco dice: "no se puede salir ni a la calle porque este país no tiene dignidad"; yo creo que hemos estado perdiendo la dignidad, pero no sólo en México (que es a donde creo se refiere Chamaco, ni nada más en España, que es donde pasa lo que vemos; sino en todo el planeta: la dignidad como seres humanos; que es otra forma de llamar al respeto por uno mismo). Lo que vemos, An, Chin, no es sólo una vergüenza para ustedes, como tampoco indigna nada más, digamos, al pueblo del Ecuador; nos avergüenza a cualquiera que tengamos corazón y vísceras, nos avergüenza como seres humanos, y así también nos indigna. Dicen que vivimos en un mundo globalizado; si comemos las mismas papas fritas, tomamos los mismos refrescos de cola y consumimos las mismas películas, no es extraño entonces que compartamos vergüenzas e indignaciones ajenas como si fueran propias. Desde los medios corporativos de comunicación nos llaman a no emplear la violencia cuando la violencia se ceba sobre nosotr@s. Ante ello podemos responder con más violencia y recordar aquello que dijera Gandhi de ojo por ojo y quedaremos tuertos, o bien idear maneras de contrarrestar la violencia. Esto segundo, contrarrestar la violencia, enfrentar la violencia, no es igual a quedarse de brazos cruzados como quienes iban en el vagón: eso es cobardía; hay maneras de actuar noviolentas en el pacifismo; como también dice Nadha, "pacifista no es ser cobarde", e importa mucho entender, como personas y como colectivos, que si somos sólo "cuatro", es decir, un@s poc@s, los que "arriba" enarbolan, como dice Valkyriaa, su grito de ¡viva la estupidez, la violencia y la falta decerebro! como modus operandi, lo seguirán haciendo. Personalmente, como todo lo que he dicho, creo que aún nos queda mucha dignidad, querido Chamaco, a pesar de nuestros presidentes, de quienes nos mal gobiernan; si no lo olvidamos podremos darle la vuelta a la tortilla de una historia que nos dijeron ya había terminado pero que nosotr@s podemos decir: esto apenas comienza.
Gracias a tod@s por su visita, hacen que valga la pena subir "40 y muchos post..." para que a nuestro querido An le cueste cada vez más seguir este blog :).
Besos de retache, querid@s Valkyriaa y Chamaco. Abrazos sororos y fraternos para tod@s.
Primero lo leí aqui y anoche lo vi en el noticiero... estúpidoooo.... en verdad que genera impoteeeeencia ver la manera como abusa de ella y la intimidaaa... y lo peorrrr, los demás sentados como espectadores como si eso no pudiera pasarles a ellos... ser atacados por un loco imbécil...
Grrrr... siento mucho coraje :(
Que poca!
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