Camino rojo a Sabaiba, de Óscar Liera.Dir. Sergio Galindo.
[2004].
Les Luthiers: esos se cuecen aparte.
OCH.- ¿Y Les Luthiers?
S.- Esos se cuecen aparte. Pasó que estábamos buscando algo musical y a la vez cómico que además nos remitiera un poco a ése juego de época; lo encontramos en Canción regia, una composición donde los maestros cómico-lauderos juegan musicalmente con el canon y por obvias razones ubican el juego en el barroco. Para nuestro montaje fue como decirle al público: sí, verás Siglo de Oro español; pero descubrirás que no por ello tiene que ser aburrido. Nos sirvió, además, para presentar a los personajes de la comedia en su doble encarnación, por decirlo de algún modo, de: simples, barbas, galanas y galanes, por un lado, y de zanni, magnifichi y servettas, por el otro.
OCH.- Los personajes del paso y las máscaras del lazzi.
S.- Exactamente.
OCH.- Hubo alguien que hiciera de Arlequín.
S.- Sí, lo hubo; fácilmente identificable porque era el enamorado de
OCH.- Porque no se pudo, supongo.
S.- Y porque no se quiso. No intentamos ser muy rigurosos en cuanto a la commedia dell’arte; se trataba de sólo un guiño. De allí que no tuvieran las máscaras su vestuario quizás más representativo en término iconográficos, ni que las máscaras en sí tuvieran los rasgos que les caracterizan según los estudiosos en la materia. Lo que sí era importante definir con claridad era la caracterización de los personajes de los pasos; esos eran, además, los que les estaba calificando su maestra. Las máscaras debieron estar en función de aquellos; aunque no en cuanto al trabajo corporal: se les pidió a los alumnos hacer una búsqueda corporal para las máscaras y otra distinta para los personajes. Así, la actriz que, por ejemplo, hizo de Honzigera también encarnó a Brighella. Se buscó que el personaje de cada actor fuera parecido a la máscara que encarnaría; salvo en un caso: donde el criado del Doctor Lucio se convirtió en Pantaleone para medio equilibrar en cuanto a edades y clases sociales los lazzi, pues teníamos ya cuatro zanni y sólo un magnifichi: Il Dottore; quedarían tres y dos.
OCH.- Nos contaste ya de Canción regia, el lazzi de introducción; ¿cómo fueron las cosas con Sólo necesitamos, el lazzi del final?
S.- El espectáculo en el corral de comedias, durante los Siglos de Oro, incluía una especie de fiesta al término de la comedia que incluía danzas, zancos, canciones; en fin, pura algarabía. Un elemento destacado eran las mojigangas, como las que luego vemos en las marchas…
OCH.- Como el Dr. Simi…
S.- No, ésas son botargas. Las mojigangas son, en estricto rigor, un monigote gigantesco sostenido por una estructura interior que se resume simplemente en una pértiga o vara que a su vez se sostiene de la cintura como el asta del abanderado de la escolta; el actor o la actriz no se ven, están ocultos bajo el monigote. Mojigangas muy famosas son las de las fotos de los espectáculos del Bread and Puppet. Aquí en México donde generalmente vemos algo parecido a las mojigangas es en las marchas; el mecanismo es igual, sólo que los monigotes no están ocultando a quien lo carga. Pero recuerdo que usábamos unas mojigangas en Morelos, cuando las manifestaciones contra Carrillo Olea, esas sí nos tapaban todito; y en el teatro a quienes les vi usar mojigangas, y de hecho alguna vez yo mismo me encargué de manejarlas, fue a los Hermanos Kaluriz.
Bueno, pues estos monigotes terminaron por darle su nombre a la parte última del espectáculo en el corral de comedias; así que ya te imaginarás. En nuestro montaje, mucho más reducido todo, teníamos que buscar algo que de todos modos nos diera un cierre de fiesta. Les Luthiers nos lo dio con su “canción ecológica” Sólo necesitamos, que de suyo suena a canción jipiteca, así de All you need is love, y que precisamente parodia al ecologista que se queda en el discurso medioambientalista por pose o porque le deja varo, como los del Partido Verde Ecologista de México: el único partido verde religiosamente antiabortista de todo el planeta: cuando leyeron en el manual “conservación” no entendieron que les hablaba de la defensa de los recursos naturales y se cargaron a la derecha.
OCH.- ¿Entonces la elección de la canción respondió al tono festivo, “olyunidislov”?
S.- Sí, ¿pues qué creías?
OCH.- Que con esto de que luego escribes sobre lo del ex Casino de
S.- Pues no, ni siquiera se nos ocurrió, y eso que en las izquierdas muchas veces nos agarramos de las efemérides para echar luz sobre nuestras luchas, aprovechando que todo mundo habla del tema. Fue más bien una casualidad.
El teatro una aventura creativa, no una mercancía [1]. El teatro una aventura creativa, no una mercancía [2]. El teatro una aventura creativa, no una mercancía [3]. El teatro una aventura creativa, no una mercancía [4]. El teatro una aventura creativa, no una mercancía [6]. El teatro una aventura creativa, no una mercancía [7].
3 comentarios:
Muy interesante, como siempre, todos los artículos...felicidades!!! y les deseo lo mejor.
Pd. No me contestarón nunca lo que dije, pero pues nimodo....suerte banda chida!!!!
Qué bueno que cites y recuerdes a uno de los grupos teatrales y por qué no musicales de mayor influencia en América. Saludos!
Elizabeth, te pedimos nos disculpes: hemos estado un poco atareados con las actividades en contra de la escalada represiva que se cierne sobre nuestr@s compañer@s zapatistas y, como de alguna manera había sido un diálogo entre Sebastián y tú, en el cual había participado también Alesha, pues, a decir verdad, nos confiamos y creímos que Sebastián respondería; luego caímos en la cuenta de que no sería así pues Sebastián anda de nuevo ocupado con las cosas que le toca hacer... en fin: en un momento nos descolgamos para tu entrada y esbozaremos una especie de respuesta que esta vez no publicaremos en una entrada independiente; por parte de Sebastián, creemos que la entrevista que le hicimos y que estamos publicando por entregas responde de algún modo lo que planteas y pone en la mesa nuevas interrogantes. Gracias por tu paciencia y tu comentario.
Budokan, saludos de retache... qué podemos decir al respecto, como se puede entrever leyendo la entrevista, fue Sebastián quien empleó dos canciones de Les Luthiers en su espectáculo más reciente: de allí (y también por otras razones) la entrevista que le hicimos.
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