2 de agosto de 2018

MÉXICO 1968-2018 :: Barros Sierra y Massieu.


Durante toda las primeras horas de la tarde de ayer fueron llegando a Ciudad Universitaria los contingentes que participaron en la manifestación encabezado por el rector Javier Barros Sierra. Inicialmente se había planeado que ésta llegaría hasta el Zócalo caminando por Insurgentes, Reforma y Avenida Juárez; pero durante el día se registró un gran despliegue de fuerzas tanto del ejército como de la jefatura de policía, de la Policía Judicial y de la Dirección Federal de Seguridad, por las colonias Nápoles y del Valle y la Avenida Insurgentes, “establecidas aproximadamente a un kilómetro del área del recorrido” con la misión de impedir que los estudiantes “prolonguen su manifestación hasta el Palacio Nacional, disolviéndola entre las calles de Parroquia y Perpetua” si abandona la ruta; así que a la altura de Félix Cuevas retornó a Ciudad Universitaria por Av. Universidad.
Antes de iniciar la marcha, el rector Barros Sierra comunicó a los contingentes el trayecto de la manifestación y pronunció:
Quiero decir que confío en que todos sepan hacer honor al compromiso que han contraído. Necesitamos demostrar al pueblo de México que somos una comunidad responsable, que merecemos la autonomía, pero no sólo será la defensa de la autonomía la bandera nuestra en esta expresión pública; será también la demanda, la exigencia por la libertad de nuestros compañeros presos, la cesación de las represiones. Será también para nosotros un motivo de satisfacción y orgullo que estudiantes y maestros del Instituto Politécnico Nacional, codo con codo, como hermanos nuestros, nos acompañen en esta manifestación. Bienvenidos. Sin ánimo de exagerar, podemos decir que se juega en esta jornada no sólo los destinos de la Universidad y el Politécnico, sino las causas más importantes, más entrañables para el pueblo de México. En la medida en que sepamos demostrar que podemos actuar con energía, pero siempre dentro del marco de la ley, tantas veces violada, pero no por nosotros, afianzaremos no sólo la autonomía y las libertades de nuestras casas de estudios superiores, sino que contribuiremos fundamentalmente a las causas libertarias de México. Vamos, pues, compañeros, a expresarnos...”.
La manifestación partió a las 16:30 horas de la explanada de la rectoría de Ciudad Universitaria, con el rector a la cabeza, seguido por funcionarios, profesores, estudiantes universitarios, chapingueros, politécnicos y normalistas, en una asistencia de más de cien mil personas (lejos, muy lejos, estarán de la talla del rector Barros Sierra hombres como Sarukhán, Barnés, De la Fuente o Narro; ligados de una u otra manera al poder del PRIAN y responsables de actos de represión a la comunidad universitaria). Todo se llevó al cabo en perfecto orden, por la ruta indicada por el rector; mientras en el Parque Hundido, en la Glorieta de los Deportes, en las calles de Nueva York y Kansas, Eugenia e Insurgentes Sur y en otras arterias, se encontraban estacionados tanques con ametralladoras giratorias y convoyes militares, además de agentes de tránsito, motociclistas y vehículos policiacos, donde decenas de soldados, algunos sólo con fusil y otros además con bayoneta calada, esperaron “la llegada de los manifestantes, para no dejarlos pasar”.
Al retornar a la Ciudad Universitaria, el rector dirigió unas breves palabras: “Nuestra lucha no termina con esta demostración. Continuaremos luchando por los estudiantes presos, contra la represión y por la libertad de la educación en México”; e insistió en que la lucha por los estudiantes presos se haría extensiva a los alumnos del IPN. Al concluir la intervención del rector, se guardó un minuto de silencio en memoria de los mártires del 26 de julio y acto seguida se cantó el Himno Nacional.
En la ciudad de Guadalajara, el presidente Gustavo Díaz Ordaz expresará en una comida con banqueros e industriales:
Una mano está tendida […] Los mexicanos dirán si esa mano se queda tendida en el aire o bien esa mano [...] se ve acompañada por millones de manos que, entre todos, quieren restablecer la paz y la tranquilidad de las conciencias [...] Estoy entre los mexicanos a quienes más les ha herido y lacerado la pérdida transitoria de la tranquilidad en la capital de nuestro país por algaradas en el fondo sin importancia. A mí me ha dolido en lo más intenso del alma que se hayan suscitado esos deplorables y bochornosos acontecimientos”.
En la ciudad de México, profesores del IPN celebraban una asamblea convocada por la Asociación de Profesores de la Escuela Superior de Ciencias Biológicas y la Delegación de la Sección X del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, del Politécnico. Al acto, asisteron estudiantes y el director general del IPN, Guillermo Massieu. Allí se acordaría crear un organismo que coordine las actividades de los profesores de la UNAM y del IPN en torno al movimiento estudiantil y que oriente al pueblo mexicano para contrarrestar la propaganda en la prensa nacional contra el movimiento; se aprueba por unanimidad pedir la destitución de los jefes policíacos y funcionarios que avalaron con sus declaraciones y actitudes la intervención de las fuerzas de seguridad pública; se propone publicar un documento de protesta por la agresión arbitraria de la que han sido objeto los estudiantes de la UNAM y el IPN y la forma en que se ha desvirtuado el movimiento.

Al final, se resuelve exigir:

1) Respeto a las libertades democráticas;
2) Libertad a los estudiantes, profesores y ciudadanos que fueron aprehendidos a partir del 26 de julio;
3) Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal;
4) Destitución de las autoridades responsables de los violentos actos ocurridos;
5) Desaparición del Cuerpo de Granaderos y la no creación en el futuro de organismos similares; y
6) Indemnización a las familias de los estudiantes agredidos.


El director general del IPN expresaría que estaba “emocional y espiritualmente con los estudiantes agredidos” y con las personas que están justamente indignadas por los lamentables acontecimientos y por el allanamiento de los planteles escolares.


(Con información de Cronología del movimiento estudiantil mexicano de 1968, de Consuelo González e imágenes de La gráfica del 68. Homenaje al Movimiento Estudiantil, editado por el Grupo MIRA).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde Argentina, Felicidades a la otra Chilanga por las 1000 primeras entradas, gracias por mantener viva la esperanza...

Otra Chilanga dijo...

Gracias a ti carnalito: ésta también es tu chamba, éste también es tu logro. Saludos a la tierra del Ché.

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